sábado, 12 de agosto de 2023

Los gabinetes secretos de la Nobleza española

4.- El Infierno de la Biblioteca Nacional Francesa
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  Los gabinetes reservados de la nobleza hispánica:

Esta temprana afición de la nobleza por los gabinetes secretos se confirma con la colección que creó el polémico secretario de Felipe II, Antonio Pérez, que en muy poco tiempo fue capaz de acumular una gran fortuna e invertir parte de ella en decorar una sala reservada, de claro carácter erótico, en su residencia urbana cerca de Atocha, donde se podían contemplar joyas de la pintura universal como el 'Adán y Eva' de Tiziano o varios de los famosos 'Amores de Júpiter' de Correggio.

Adán y Eva, de Tiziano.
Museo Nacional del Prado.

Por otro lado, algunos de los nobles enviados por la Corona a los distintos territorios europeos aprovecharon su estancia en el extranjero, lejos de la mirada inquisitorial, para formar sus propias pinacotecas.

Sabemos que el VI conde de Monterrey, embajador en Roma y virrey de Nápoles, o el I Marqués de Leganés, gobernador en Flandes, fueron grandes coleccionista de arte, existiendo entre sus posesiones destacados desnudos femeninos. El susodicho Marqués de Leganés, logró reunir una colección de más de 1000 lienzos, reservando una sala de su palacio de Morata de Tajuña exclusivamente a aquellos cuadros con representaciones de mujeres desnudas.

Contamos además con el excelente trabajo del profesor García Cueto, "La pintura erótica en las colecciones aristocráticas madrileñas de la segunda mitad del siglo XVII", donde se nos desvelan tres pinacotecas nobiliarias en el Madrid del siglo XVII con un alto componente erótico, como fueron la del marqués del Carpio, la del almirante de Castilla y la del marqués de Castel Rodrigo.

Gracias al inventario realizado en su momento a estas colecciones, sabemos que los Almirante de Castilla, tanto padre como hijo, cultivaron un gusto muy desarrollado por las obras de arte, manteniendo una inmensa pinacoteca ordenada en diferentes estancias y habitaciones de manera temática, por lo que sabemos que existieron dos habitaciones destinadas a albergar únicamente obras de desnudos, tanto mitológicos como bíblicos, entre los que destacaban una Diana desnuda, un rapto de Proserpina, una Bacanal, una Betsabé en el baño y alguna que otra Venus.

Pero si hay que destacar dos gabinetes reservados estos son el del Marqués del Carpio y el de Manuel Godoy, ya que ambos parecen tener una clara intencionalidad erótica, es decir, su pasión por las pinturas de desnudos iba mucho más allá de un mero placer coleccionista o de una simple moda pasajera.

Sus gabinetes fueron creados para deleitar los sentidos y cargar esas estancias de un ambiente erótico para desatar la pasión amorosa de sus visitantes.



El palacete del amor del Marqués del Carpio


El marqués del Carpio, más conocido como don Gaspar de Haro y Guzmán fue uno de los más destacados coleccionistas de arte de su tiempo, logrando atesorar más de 3.000 lienzos. A esto hay que sumar una vida personal algo libertina y disipada, salpicada por escándalos de índole sexual.

Por lo que el marqués contaba con todos los ingredientes para formar una de los gabinetes secretos más importantes de todos los tiempos, más aún, si sabemos que la joya de su corona, era nada más y nada menos que la excepcional y trasgresora 'Venus del espejo' de Velázquez.

Venus del espejo, de Diego Velázquez.
National Gallery, Londres.

Además, también sabemos que el marqués acondicionó un pequeño palacete en Huerta de Sora, para instalar allí a sus diferentes amantes y convertir ese espacio en su refugio para sus aventuras extraconyugales, por lo que no dudó en decorarlo con evidentes motivos sensuales, tal y como sugieren las descripciones de varios de sus techos pintados al temple, por lo que algunas de sus estancias tuvieron que ser toda una "exaltación visual del amor".


El gabinete de Manuel Godoy


Aunque, sin duda, el gabinete nobiliario más famoso de todos los tiempos fue el del extremeño Manuel Godoy, válido de Carlos IV, y uno de los personajes más poderosos su época. Quien gracias a su creciente fortuna, su influencia y su desmedido poder fue capaz de atesorar en su colección privada más de 1000 pinturas, repartida entre sus numerosos palacios y mansiones.

Pero si lo traemos a este blog es porque en unos de sus palacetes de Madrid, el conocido como Palacio de Godoy, albergó uno de los mejores gabinetes de desnudos de la historia del arte. 
 
Sabemos que adquirió de manos de la XIII duquesa de Alba dos de los desnudos más controvertidos de su época: 'La Venus del espejo' de Velázquez y 'La escuela del amor' de Correggio.
 
LA MAJA DESNUDA

Pero su fascinación por la pintura de carácter erótico iba mucho más allá, ya que no dudó en encargar uno de los cuadros más polémicos de todos los tiempos a otro genio de la pintura. Estamos hablando de 'La maja desnuda' de Francisco de Goya, un cuadro envuelto en continúas polémicas y debates: ¿quién lo encargó?, ¿quién es la mujer representada? ¿cuándo se pintó?. Nosotros nos sumamos a la teoría de que el lienzo fue un encargo de Godoy a su protegido Francisco de Goya, un cuadro sólo para su disfrute personal, ya que la mujer retratada era su joven amante Pepita Tudó.

Las Majas de Goya.

 

Pero este lienzo va mucho más allá de cualquier representación anterior, ya vimos en anteriores post, cómo aquellos cuadros con desnudos de mujeres habían despertado cierto rechazo por parte de las autoridades oficiales, pero artistas y mecenas escudándose en la representación de temas mitológicos o bíblicos habían podido explorar la sensualidad del cuerpo femenino.

Pero es ahora, la primera vez en la historia del arte, donde se representa una mujer desnuda mostrando el vello púbico, sin más, sin ningún tipo de trasfondo bíblico o mitológico, una mujer, sensual, altiva y desafiando con la mirada al espectador, haciendo de este cuadro una de las obras más eróticas y sensuales de todos los tiempos.

¡Hay que imaginarse el asombro que tuvo que causar dicha representación en su tiempo!


Así pues la existencia de su gabinete privado vendría confirmado por las numerosas visitas que por allí pasaron, como la del grabador Pedro González de Sepúlveda de quién obtenemos la primera referencia sobre la existencia de 'La maja desnuda': "colgaba allí en un «gavinete interior» junto con otras Venus, una desnuda de Goya pero sin divujo ni gracia en el colorido".

Por lo que Godoy, siendo el personaje más poderoso de su tiempo, no tuvo ningún reparo en mostrar abiertamente este comprometido gabinete a amigos y conocidos, decorado con algunas de las más hermosas y sensuales Venus realizadas por pintores de la talla de Velázquez o Tiziano. 

Además todo parece indicar que Godoy se guardaba una sorpresa final para sus visitantes...

Es muy probable que 'La maja vestida' estuviese sobrepuesta sobre 'La maja desnuda', y mediante la activación de algún mecanismo de poleas, la primera maja se deslizase para descubrir a la maja desnuda.


Pero en 1808, tras el desastre de Trafalgar y la invasión de las tropas napoleónicas, estalla el Motín de Aranjuez, produciéndose la caída de Godoy, a quién el pueblo señaló como el gran culpable de la situación del país. Gran parte de sus bienes fueron saqueados, y su pinacoteca fue confiscada tanto por parte del Estado como por tropas napoleónicas.

Como dato curioso, y para poder comprender el peso que ha tenido la Iglesia en nuestro país, apuntar que su pinacoteca, una vez confiscada, fue revisada por la Santa Inquisición (vieja enemiga de Godoy), catalogando muchas de sus obras como obscenas. Su poder era tal, que hicieron comparecer ante sus tribunales al mismísimo Francisco de Goya, todo un pintor real, para interrogarle entre otras cosas por sus majas. Aunque poco más se sabe de este asunto, ya que gracias a la mediación de algún personaje influyente el caso fue sobreseído...

Pero las majas, y otras pinturas indecorosas, fueron enviadas a la real Academia de Bellas Artes de San Fernando, permaneciendo enclaustradas, lejos de miradas indiscretas hasta prácticamente el siglo XX.

Conclusión

Como hemos podido comprobar a lo largo de esa serie de post parece que hubo una cierta tendencia entre la aristocracia cortesana madrileña a crear "gabinetes secretos" o como mínimo a coleccionar obras de artes con una alta carga de erotismo. Seguramente los motivos de cada persona fuesen distintos: desde los más puristas del arte que solo querían coleccionar obras de arte, pasando por aquellos que buscaron en los temas mitológicos dar esplendor y solera a sus casas, hasta los nobles más libertinos que no dudaron en crear auténticas salas de placer visual hedonista, ya fuese para presumir con sus amistades más íntimas, o para dar rienda suelta a sus más hondas pasiones o perversiones.




BIBLIOGRAFÍA


GARCÍA CUETO, D.; La pintura erótica en las colecciones aristocráticas madrileñas de la segunda mitad del siglo XVII, Visiones de pasión y perversidad / coord. por Víctor Manuel Mínguez Cornelles, Inmaculada Rodríguez Moya, 2014, págs. 40-57
GEORGE, B., Las lágrimas de Eros, Barcelona, Tusquets, 1997.EDWARD, L., Sexuality in Western Art, Londres, Thames and Hudson, 1991.
MORÁN, M. y CHECA, F., El coleccionismo en España, Madrid, Cátedra, 1985.
PORTÚS, J. La Sala Reservada del Museo del Prado y el coleccionismo de pintura de desnudo en la Corte española, 1554-1838, Madrid, Museo del Prado, 1998.
VV. AA., El desnudo en el Museo del Prado, Madrid y Barcelona, Fundación Amigos del Museo del Prado y Círculo de Lectores, 1998.


[En Internet]

La colección de arte de Godoy en
https://art-y-cultura.blogspot.co.uk/2015/06/la-coleccion-de-arte-de-godoy-digna-de.html

martes, 1 de agosto de 2023

El Salón Kitty: Un prostíbulo de lujo al servicio del espionaje nazi

Sexo y espionaje:
- Una larga y sórdida historia
- Capítulo I: El salón Kitty
- Capítulo II: El caso John Prófumo
- Capítulo III: Mata Hari
- Capítulo IV:Virginia Oldoini
- Capítulo V: Markus Wolff y los Romeo de la Stasi
- Capítulo VI: Gerda Musinger en Canadá

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El Salón Kitty fue un burdel utilizado por los jerarcas nazis para tejer una red de espionaje sobre extranjeros y otros mandatarios nazis, sospechosos de traidores o tibios con la causa.


Sabedores de la debilidad de los hombres ante las pasiones mundanas, la Gestapo creó un mundo de vicios donde sus hombres pudiesen relajarse, emborracharse con los mejores alcoholes, hablar con damas cultas y sofisticadas, y sobre todo, cumplir sus fantasías más ocultas con las más bellas mujeres... y al final, una vez rendidos a todos los placeres, susurrar sus miedos, contar sus pasiones, confesar sus odios, en definitiva, desvelar los secretos que habían jurado guardar.

Al mismo tiempo, en un oscuro sótano, algunos de los hombres más siniestros y peligrosos del régimen nazi registraban con un frío silencio cada palabra... ¡¡Bienvenidos al Salón Kitty!!


El Salón Kitty


Este prostíbulo, fue creado a inicios de los años 30, por Katharina Zammit, más conocida por el apodo de Kitty Schmidt. Este burdel, uno de los más populares de la ciudad, estaba situado en uno de los distritos más ricos de Berlín. Entre sus clientes habituales estaba lo más granado de la sociedad berlinesa: diplomáticos, industriales de primer nivel, dignatarios extranjeros, políticos y, como no, miembros de alto rango del partido nazi.

Kitty Schmidt, de joven.

Con la llegada de Hitler al poder, el prostíbulo siguió incrementando su fama, como uno de los burdeles más exclusivos de la ciudad. Aunque Kitty Schimdt, sabedora del peligro del ascenso nazi, no dudó en apoyar a los judíos que huían del país. Cuando el ambiente en Alemania se volvió irrespirable, Kitty intentó huir del pais, aunque agentes del servicio secreto nazi (SD) la detuvieron en los Países Bajos y fue enviada a la sede de la Gestapo.

En el cuartel de la Gestapo fue interrogada por Schellenberg y el general de las SS Reinhard Heydrich, ideólogos del plan de espionaje, quienes le dieron un ultimátum: cooperar con los nazis o ser enviada a un campo de concentración.


Las condiciones eran claras, ella volvería con normalidad a dirigir el Salón Kitty, con sus chicas de siempre, pero trabajaría bajo las órdenes de las SS y la Gestapo.

Daba comienzo la "Operación Kitty".

Operación Kitty

Pusieron micrófonos por todo el burdel, habilitando una sala de escuchas en el sótano, reclutaron a las prostitutas más bellas de Berlín y las adiestraron para la causa. 


Pero no sólo reclutaron a prostitutas, sino que emitieron una orden secreta para buscar "chicas inteligentes, que hablasen varios idiomas y, sobre todo, que fuesen fieles al partido", y como no, arias. En total seleccionaron un grupo de 20 mujeres que actuarían al servicio de la temible Gestapo, se sabe que entre las mujeres seleccionadas hubo damas de la alta sociedad berlinesa, quienes incluso estando casadas fueron forzadas a "colaborar" con el régimen.

Fotograma de la película 'Salon Kitty'


Estas mujeres fueron entrenadas durante siete semanas, no sólo para convertirse en refinadas meretrices, sino también para reconocer uniformes militares y rostros importantes, así como en técnicas para extraer información sensible a sus clientes. Y entre estas chicas no faltaban aquellas dispuestas a satisfacer las necesidades más exigentes, a cumplir los caprichos más exóticos, las más retorcidas perversiones...

Las propias mujeres desconocían la existencia de los micrófonos, ya que se creían que la información se obtenía de los informes que redactaban después de cada encuentro. A principios de 1940 ya tenían todo el operativo en funcionamiento.

El matrimonio Heydrich


Alguno investigadores han apuntado que detrás de la operación Kitty estuvo Lina Heydrich, esposa de Reinhard Heydrich, el todopoderoso director de la Gestapo, que fue ella quien ideó toda la trama de espionaje.

Por todo ello, muchos de los oficiales nazis, sabedores de lo que ocurría en el famoso burdel berlinés, rehuyeron el contacto con el matrimonio Heydrich, ya que consideraban que por su culpa muchos buenos oficiales habían sido defenestrados.

El siniestro matrimonio Heydrich.
Reinhard fue uno de los ideólogos de la "solución final" nazi.

Muchos de los clientes del Salón Kitty acabaron sufriendo los duros y despiadados interrogatorios de la Gestapo.

 Una broma de mal gusto, un comentario fuera de lugar, una insinuación maliciosa, unas palabras malinterpretadas... podían hacer que acabases en el lúgubre edificio de la Gestapo.


El asesinato de Heydrich, en 1942, no supuso el fin de las escuchas, su puesto lo ocupó, primero, su lugarteniente Walter Schellenberg, y posteriormente, el jefe de la Policía Criminal, Arthur Nebe.

Las escuchas



Es una pena que casi todos los informes de estas operaciones hayan desaparecido, ya que por el Salón Kitty pasaron numerosos dirigentes nazis de la época, así como alguno de sus más estrechos aliados.

Numerosos diplomáticos extranjeros fueron invitados a disfrutar de los placeres del Salón Kitty. Entre ellos estuvo Serrano Suñer, ministro de asunto exteriores del régimen franquista, o una comisión italiana, encabezada por el yerno de Mussolini y su ministro de exteriores, quienes se mofaron de Hitler, llamándolo "pequeño payaso ridículo".


Nadie estaba a salvo de ser espiado. Muchos dirigentes nazis acudieron al prostíbulo bajo el rumor de tener un trato especial si acudían al Salón Kitty y pronunciaban la frase en clave "Vengo de Rothenburg". A todos ellos, se les mostraba el catálogo de las mejores chicas disponibles, pudiendo seleccionar a cualquiera de ellas. Incluso a varias, sabemos que el general de las SS Sepp Dietrich, quiso tener a las 20 chicas especiales para montar una orgía.

Fotograma película 'Salón Kitty'

Incluso se grabó al todopoderoso Josep Goebbels, ministro de propaganda nazi, que por lo visto disfrutaba en secretos de "espectáculos lésbicos". 



Pero como en cualquier buena película de espías no puede faltar la parte de contraespionaje. El agente británico Roger Wilson, bajo la identidad encubierta de secretario de prensa rumano "Ljubo Kolchev", descubrió el cableado de los micrófonos ocultos , por lo que se convirtió en un cliente habitual del prostíbulo hasta que tuvo acceso a una de las habitaciones especiales, donde logró pinchar uno de los micrófonos.

Aunque los británicos no lograron extraer información muy valiosa, ya que las escuchas estaban más dirigidas a depurar facciosos dentro del partido, que a sacar información militar.


Algunos de estos informes también recogen que los propios encargados de las escuchas se aprovecharon frecuentemente de los servicios de estas damas, donde se remarca el trato cruel y vejatorio que el propio Heydrich tenía hacia las mujeres.

La Stasi, el servicio de inteligencia de la Alemania Oriental, calculó que la operación Kitty les proporcionó a la Gestapo más de 25.000 grabaciones, aunque la mayoría de las cintas fueron destruidas, por lo que se cree que no lograron extraer información vital para el transcurso de la guerra. 

Fin de la Operación Kitty

Cartel de la película de Tinto Brass.

El operativo finalizó de forma abrupta, ya que, durante un ataque aéreo británico, en julio de 1942, el edificio que albergaba el Salón Kitty fue destruido. Las autoridades nazis viendo los escasos resultados de la operación no pusieron mayor interés en retomar el asunto.

Gracias a los servicios prestados, las SS permitieron a la señora Schmidt abrir un nuevo burdel en otra dirección, que siguió funcionando después de la guerra, bajo la dirección de los hijos de la señora Schmidt.

Como podéis imaginar esta historia, tan peliculera, ha sido llevada al cine varias veces, aunque todas ellas sin demasiada fortuna. Su versión más conocida es la polémica película de Tinto Brass, Salon Kitty.