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sábado, 12 de septiembre de 2015

Falos prehistóricos

Los considerados como falos prehistóricos son uno de los objetos muebles más llamativos del arte prehistórico. Su llamativas formas fálicas, bastante realísticas, les han datado de un notable impacto visual, ya que muchos además están profusamente decorados y con el glande bien marcado. Por todo ello, en la red podemos encontrar numerosos artículos que abordan el tema, aunque con titulares más bien sensacionalistas y una información algo sesgada.

Falos prehistóricos


Pero ... ¿para qué servían?

Falo sobre bastón perforado,
Roc de Marcamps, Gironda (Francia)
Fecha: Magdalen.  Material: Hueso
La casi totalidad de artículos de internet no dudan en tildar a estos objetos directamente como consoladores o dildos, aunque la mayor parte de investigadores prefieren interpretarlos como bastones de mando. Aunque ésta no deja de ser una designación algo ambigua para toda clase de objetos simbólicos y cuya funcionalidad no está del todo clara.

Así estos falos se han interpretado de muy diversas maneras: desde aquellos que les han atribuido un uso tecnológico: ya sea como objetos para enderezar puntas de flechas o varillas de hueso; o como propulsores para lanzar azagayas, como 'morteros' para trabajar argamasas o ungüentos, o como utensilios para encender fuegos.

Aunque por la inversión de trabajo que supone realizar uno de estos falos, la opinión más generaliza es considerarlos como objetos simbólicos. Pero vistos desde esta perspectiva también caben las más variadas interpretaciones: como un signo de distinción para individuos con cierto grado de jerarquización social o religiosa. También están aquellos que los relacionan con ritos propiciatorios de la fertilidad, incluso no faltan investigadores que defienden un uso similar al de nuestros dildos, ya sea por el mero placer sexual o relacionados con ciertos ritos de iniciación sexual o de tránsito, como el paso de la niñez a la edad adulta.

Es decir, aunque algunos de estos falos, por su tamaño o fisionomía no pueden ser vistos como dildos, otros sí que mantienen una forma fálica y ergonómica ideal para la masturbación femenina o la práctica del sexo anal, por lo que la polémica sigue abierta a cualquier tipo de interpretación.

Falo doble de Gorges d'Enfer (Francia),
Fecha: 13.000 a.C.; Magdaleniense. Material: Asta de reno

¿Cómo eran?

Falo de L'Abri Blanchard,
Sergeac, Dordoña (Francia)
En Europa se han encontrado hasta 42 objetos con una clara morfología fálica, siendo los ejemplares más llamativos los de Gorge d'Enfer y Bruniquel, aunque también tenemos otros ejemplos representativos tanto en la Península Ibérica: El Pendo y El Rascaño (Cantabria) o Cueto de la Mina, (Asturias), como en numerosas cuevas francesas (La Madaleine, Isturitz, Blanchard). Y a pesar de que la mayor parte de ejemplares se concentran en estas regiones hispanofrancesas, también se han hallado otros ejemplares en lugares tan dispares como Alemania o Ucrania.

Estos falos son de forma y tamaño muy variados, aunque suelen compartir una serie de rasgos comunes, así por ejemplo la mayor parte de ellos tienen uno de sus extremos en forma de glande y suelen ir tallados con grabados de animales o de signos.


Bastón de mando de 'El Pendo', Cantabria
Fecha: 25000 - 20000 a.C.,  Magdaleniense. Material: Asta de ciervo.

¿Piercings y tatuajes en el pene?

Además la mayor parte de ellos, unos 30, presentan incisiones o agujeros decorativos, por lo que un grupo de investigadores españoles, encabezados por J. Angulo, no dudan en afirmar que "estos diseños eran muy probablemente representaciones de escarificaciones, cortes, piercings y tatuajes".

Cueva Mas d'Azil, Francia
© photo - Loïc Hamon
Esta investigación vendría respaldada por estudios etnográficos donde se atestigua que aún perduran tradiciones entre diversas tribus del planeta que realizan diversas modificaciones en la piel del pene. Además contamos con claras evidencias de la existencia de prácticas tatuadoras y de piercings en las sociedades prehistóricas, por lo que tendrían un conocimiento y una tecnología lo suficientemente avanzada para realizar este tipo de intervenciones.

Además Marcos García, coautor del libro 'Sexo en Piedra', nos habla del naturalismo de las representaciones del arte parietal del período magdaleniense, por lo que deduce que si representaban a los animales con un alto grado de realismo es lógico pensar que las representaciones de falos también se realizarían bajo las mismas pautas realísticas.


Por este motivo, el urólogo J. Angulo defiende que en el Paleolítico "se llevaba a cabo la circuncisión o había una cultura de retracción del prepucio", ya que en su estudio sobre las diferentes representaciones fálicas observa todo tipo de penes: con o sin fimosis, erectos, flácidos, circuncidados,...

A estos tatuajes o piercings también se les ha dotado de múltiples interpretaciones: desde aquellas que les otorgan un valor mágico, ya sea para cumplir una función curativa o de protección espiritual, a otras interpretaciones que los considerarían simples elementos estéticos o eróticos, incluso marcas grupales.

Por lo que con todos estos datos en las manos, lo más lógico sería pensar que estos tatuajes y operaciones (circuncisión, subincisión, perforaciones) se realizarían bajo algún ritual complejo.


Falo de la Madeleine. Material: Asta de reno.
Museo Nacional de Prehistoria (Francia)


El dildo más antiguo del mundo

Para encontrar el falo prehistórico más antiguo de los que se han hallado hasta ahora hemos de irnos a la famosa cueva de Hohl Fels, una cueva que se alza a unos 500 metros sobre el nivel del mar, en el valle del río Ach, en la región alemana de Ulm.

El objeto fue un enigma para sus investigadores, ya que al estar fragmentado las piezas fueron surgiendo en diferentes campañas arqueológicas, por lo que no fue hasta el año 2005, cuando se halló el fragmento número 14, cuando los arqueólogos pudieron reconstruir totalmente la pieza.

Este particular falo mide unos 20 cms. de longitud por tres de ancho y presenta una serie de anillos tallados en su superficie y el extremo pulido. Las teorías sobre su utilidad siguen abiertas a todo tipo de interpretaciones, aunque la mayor parte de expertos le atribuyen un uso tecnológico, relacionado con el prendido de fuego.


Falo de Hohl Fels, Alemania.


¿Figurillas fálicas o Venus?

Para finalizar este artículo mostraremos algunos ejemplares, bastantes ambiguos, que representan figurillas de difícil interpretación, que pueden ser identificadas tanto como Venus paleolíticas o como estatuillas fálicas. Destacaremos aquellos que han causado más controversia...

Escultura de
Vogelherd
Estatuilla fálica de marfil de Vogelherd (Alemania) 

Esta estatuilla, con una longitud de 69 mm, profundidad de 10.5 mm, y una anchura de 19mm está tallado en marfil, aunque con trazo bastante torpe y por sólo una de sus caras. Destacan su cabeza aplanada y el tronco, que contiene varias filas de incisiones. Aquellos que la interpretan como una Venus ven ciertos rasgos femeninos como espalda, glúteos y región del sacro.; mientras los investigadores que ven una estatuilla fálica se apoyan en el prepucio marcado y las incisiones siendo interpretadas como tatuajes o piercings.



Figurilla de Dolni
Vestonice

Venus de Dolní Věstonice (República Checa)

La figurilla de Dolni Vestonice (República Checa) es una figura de marfil, realizada en torno al 27.000 a.C., perteneciente al período Gravetiense, tiene una altura de unos 8,5 cms. y presenta unas enigmáticas estrías transversales. Tradicionalmente se ha interpretado como una Venus muy estilizada, aunque también hay quien interpreta la figura como un falo con unos testículos bien definidos








Bibliografía

Angulo Cuesta, A.; García Díez, M.; Diversidad y sentido de las representaciones masculinas fálicas paleolíticas de Europa Occidental, Actas Urológicas Españolas, Nº.3, Madrid, 2006.
Angulo Cuesta, A.; García Díez, M.; El significado de la erección, la genitalidad y otras representaciones de índole urológico en el imaginario paleolítico, Actas Urológicas Españolas, Nº8, Madrid, 2007.

http://www.donsmaps.com/lemorin.html

Foto: Don Hitchcock 2014
Fuente: Musée d'art et d'Archéologie du Périgord, Périgueux

http://www.hominides.com/html/references/sexe-prehistoire-paleolithique-art.php
 http://storia-controstoria.org/paleolitico/homo-sapiens-era-glaciale-europa/

sábado, 21 de marzo de 2015

La representación de vulvas en la Prehistoria


Las representaciones humanas en el arte paleolítico siempre han estado sujetas a disputadas controversias sobre su significado, función, datación... además en muchas de estas representaciones se entremezclan carácteres antropomorfos y zoomorfos haciendo aún más complicada su definición, incluso entre las propias representaciones antropomorfas muchas veces es dificil discrimar el género de la figura.

A modo general podemos aseverar que las representaciones zoomorfas son mucho más numerosas que las antropomorfas, y que dentro de estas últimas, las de carácter femenino son mucho más numerosas que las masculinas y mixtas.

Vulvas grabadas en la Cueva de La Ferrassie.

Las tipologías de las representaciones de carácter femenino son muy variadas, desde formas muy simples y esquemáticas, donde se representan las regiones sexuales femeninas (vulvas y senos) hasta formas más complejas, donde se esculpen figuras femeninas de cuerpo entero, donde destacan los perfiles de nalgas, caderas y senos. Por último, no podemos olvidar aquellas representaciones de gran realismo, las denominadas Venus, que se realizaban mediante relieves en la roca, exentas, o pintadas.

El significado de estas representaciones es muy discutido, aunque probablemente estas imágenes se diesen en santuarios donde la figura femenina, por su representación de la fertilidad, ocupase el centro del ritual.

La representación de vulvas en el Paleolítico Superior

El esquema más formal de la representación de la femenino, excluyendo todas aquellas de carácter simbólico-esquemáticas descritas por Leroi-Gourhan, son las denominadas vulvas o regiones pubianas. Son muy numerosas sus representaciones tanto en la Península Ibérica como en Francia, con formas de todo tipo: triangulares, troncocónicas, circulares, muchas veces acompañadas del trazo vertical para remarcar la vulva, incluso en algunas representaciones se representan la pilosidad del pubis mediante pequeños trazos.

Esta variedad de formas se ha explicado por la morfología de las mujeres representadas:

-Vulvas de forma triangular o troncocónicas: Se han asociado a representaciones de vulvas de mujeres de cierta obesidad, donde se reflejan los plieges de la carne
-Vulvas de forma circular y elipsoidal: representarían la forma de la vulva de mujeres menos obesas, y que acumulan menos grasa en vientre y muslos.

  

Otra diferencia morfológica destacada es la representación del contorno inferior de la región pubiana: unas se representan cerradas, otras abiertas. Esta variedad se ha explicado desde diferentes perspectivas:

- Para algunos autores se explica por motivos adiposos, es decir, las vulvas de mujeres delgadas suelen ser representadas cerradas; mientras que las de carácter más obeso son abiertas.
- Para otros autores esta variación se explicaría según el punto de vista de la representación vaginal.
- Por último, están aquellos autores que inciden que la representación de vulvas abiertas estarían relacionadas con la dilatación de la vulva por una fase de excitación precopulatoria.

Los lugares más representativos donde se han identificado este tipo de representaciones son en Francia: Cellier, Blanchard, La Ferrassie, Castanet, Abri Castanet, Arcy-sur-Cure, Le Poisson, Gargas, Ussat y Fronsac; y en España: Tito Bustillo, Micolón y Los Casares.
Vulva Cellier

Otros autores han apuntado una evolución en la representación de los genitales femeninos, desde las formas de "V invertida" propias del período auriñaciense o grabados con surco ancho en los abrigos rocosos de Cellier y La Ferrasie, pasando por las vulvas magdalenienses que podemos contemplar en el 'Camarín de las vulvas' de Tito Bustillo, finalizando con las representaciones solutrense de Micolón o las vulvas campaniformes de la Cueva de El Castillo.



El Camarín de las Vulvas de Tito Bustillo  (Visitar aquí)

Camarín de las Vulvas. Tito Bustillo.
Está localizado en una pequeña cámara de la pared de la Galería y a varios metros de altura sobre el suelo. El espacio donde se encuentran representadas, algo apartado y recogido le otorga una clara función simbólica.

Se trata de un conjunto de representaciones vulvares, una de las cuales se incluye dentro de una figura humana. Estas figuras se encuentran junto a agrupaciones de puntos y trazos lineales de color rojo.

Su datación fue asignada en un primer momento al Magdaleniense, aunque en la actualidad debido a parelelos formales y estilísticos, se les atribuye una cronología anterior, en momentos antiguos del Paleolítico Superior.

Estas representaciones muestran paralelismos con otras similares del área cantábrica (La Lluera II, Micolón, El Castillo) y del suroeste francés (Anglessur-Anglin, Abri du Poisson, La Ferrasie).
 
Detalle del Camarín de las Vulvas.

Cueva de 'El Castillo' (Cantabria)
Dentro de las representaciones de carácter más esquemático y de difícil interpretación como vulvas, son aquellas de forma cuadrangular, triangular o claviforme, podemos destacar las vulvas campaniformes de la cueva de 'El Castillo'. Algunas con trazo vertical muy longitudinal y donde el símbolo de color negro que se bifurca en abanico se ha querido interpretar como un símbolo fálico.



Abri Castanet
En el sudoeste francés, en el abrigo rocoso de Abri Castanet se han localizado una de las muestras más antiguas de arte mural, y seguramente una de las representaciones más antiguas de una vagina, ya que están datadas hace unos 37.000 años, dentro del período auriñaciense.

Las imágenes grabadas en un bloque de piedra caliza seguramente fuesen realizadas por un grupo de cazadores de renos y nos ofrecen una amplia visión de la importancia del arte en la vida de estas comunidades, ya que junto con la representación de vulvas, encontramos animales y diversas formas geométricas.

Pero a diferencias de posteriores representaciones, halladas en el interior de cuevas, estas representaciones se encuentran en el techo de un abrigo rocoso directamente en contacto con las áreas de uso y trabajo cotidiano.

Fragmento de la roca caída del abrigo de Castanet.


Representaciones de Vulvas a través de cavidades naturales

Detalle de vulva aprovechando una oquedad.
Cueva de Chufín.
Otra forma de representación de vulvas son aquellas que aprovechan concavidades naturales de la roca con forma de vulva, algunas muy impactantes por sus dimensiones e impacto visual. Algunas de estas concavidades presentan el interior relleno de color rojo o rodeados con pequeños trazos o puntos.

El color rojo (ocre) está estrechamente vinculado a todo tipo de representaciones vaginales, por su claro simbolismo con el ciclo menstrual de la mujer y su relación diretca con el carácter reproductivo, aunque es probable que el ser humano desconociese la relación entre fecundidad y menstruación.

Entre este tipo de representación destacar:

Cueva Chufín (Cantabria)

La oquedad de forma elipsoidal y situada en el techo de la cueva se encuentra rodeada con una serie de puntos pintados con los dedos y distribuidos en hileras y cuya gran semejanza con la vulva de una mujer ha forzado esta interpretación.

Otras teorías han querido interpretar estas oquedades como un lugar de entrada y salida de los espíritus del trasmundo, donde los chamanes a través de visiones y ritos los harían entrar al mundo real.

Gran panel de puntos formando vulva y estructuras rectangulares.
Cueva de Chufín, en Riclones.


Bibliografía


http://centrotitobustillo.com/

Angulo J. (2003). Sexualidad y reproduccion humana en época glaciar a partir de observaciones procedentes del arte paleolitico. Rev. Urol., vol. 4, n° 3, p. 133-146.

Angulo J., Garcia M. (2005). Sexo en piedra. Sexualidad, reproduccion y erotismo en la época paléolitica. Madrid, Luzàn5, 1 vol. ill.

Angulo Cuesta J. Garcia Diez M. (2006). Diversidad y sentido de las representaciones masculinas fàlicas de Europa occidental. Actas urologicas espanolas, vol. 30, n° 3, p. 254-267.

Angulo Cuesta J., Garcia Diez M. (2007). ). El significado de la ereccion, la genitalidad y otras representaciones de indole urologico en el imaginario paleolitico. Arch. Esp. Urol., vol. 60, n° 8, p. 845-858.

Angulo J., Garcia M. (2009). Male genital representation in Palaeolitic art : erection and circoncision before history. Urology, vol. 74, issue 1, p. 10-14.

Angulo Cuesta J., Eguizabal J., Garcia Diez M. (2008). Sexualidad y erotismo en la Prehistoria. Rev ; Int. Androl., vol. 6, n° 2, p. 127-139.

 http://www.elsevier.es/es-revista-revista-internacional-andrologia-262-articulo-sexualidad-erotismo-prehistoria-13129602




miércoles, 6 de agosto de 2014

La Sexualidad en las Venus Prehistóricas


En un blog dedicado a hablar de la sexualidad y el erotismo a lo largo de la historia (y prehistoria) de la humanidad, es necesario adentrarnos en uno de los mayores y más antiguos símbolos de representación de la sexualidad del homo sapiens, las famosas y enigmáticas Venus prehistóricas. En este primer post de carácter introductorio, intentaremos evitar los temas más polémicos respecto a estas Venus: significado, cronología, tipologías, … y nos centraremos en analizar sus características más relacionadas con el campo de la sexualidad y la erótica.

Introducción.

Las “Venus paleolíticas” es una forma genérica de referirse en conjunto a las 250 figuras femeninas de pequeño tamaño. Son pequeñas esculturas de bulto redondo entre 5 y 25 cms, talladas sobre materiales pétreos, hueso o marfil, también hay ejemplares modelados en arcilla y seguramente, también tuvieron que existir en materiales perecederos. Se les atribuye una edad gravetiense, en torno al 27.000 – 20.000 BP, aunque existen algunos ejemplos más modernos.

Venus de Willendorf.
Morfológicamente comparten varias similitudes, son representaciones de mujeres desnudas o semidesnudas, de forma romboidal, con círculo abdominal marcado y ausencia de rasgos faciales. La mayoría de ellas presentan ESTEATOPIGIA, es decir, formas y proporciones exageradas, con obesidad localizada, sobre todo, en nalgas, y en menor medida en muslos y pechos.
Se denominan Venus, ya que la historiografía tradicional, las relacionó bajo el concepto de la diosa mitológica de la belleza, ya que creían que representaba modelos de belleza femeninos de aquella época. Este visión, aunque errónea, se ha generalizado bastante, a pesar del hallazgo de numerosas Venus estilizadas.



Tuvieron un carácter transfronterizo, que se extiende desde los Pirineos franceses hasta el área siberiana (no se han encontrado venus en la Península Ibérica). Aunque la inmensa mayoría se centran en la Europa media, desde los Pirineos hasta la cuenca del río Don.

A pesar de esta enorme dispersión, podemos distinguir diferentes estilos de Venus según su dispersión geográfica: las situadas en las regiones  más occidentales son de tendencia esteatopigia, mientras que las halladas en regiones orientales suelen ser mucho más estilizadas (área siberiana) y presentando ornamentos corporales como collares, cintos o tocados para el pelo (área siberiana y Europa central). Tradicionalmente se han agrupado en cinco sectores geográficos: el pirenaico-aquitano, el italiano, el centro europeo (cuencas del Rhin y Danubio), el ruso (cuencas del Dnieper y Don) y siberiano.

Mapa de los principales yacimientos europeros donde se han encontrado estatuillas de Venus.
Fuente: Sexo en piedra.


El significado de estas Venus ha sido muy debatido y encontramos teorías de todo tipo:
- Para algunos autores podían ser retratos de mujeres reales, lo que sirvió a algunos investigadores para realizar estudios sobre fisionomía y diferenciando razas.
- También se han identificado como imágenes de un culto a los antepasados, con un carácter conmemorativo, o como deidad doméstica como vínculo entre los dos mundos.
- Dentro de un contexto más religioso, se ha querido ver a estas Venus como sacerdotisas o chamanes por su carácter hierático, o por mostrar algún gestos votivos o portando algún elemento de culto.
- Incluso existen teorías más “informales”, que sugieren que estas Venus podían ser simples muñecas, ya que muchas veces se han hallado en contextos de ámbito doméstico, sobre todo, en yacimientos centroeuropeos.
- Algunos investigadores han querido ver el reflejo de una sociedad matriarcal en estas Venus.Ya que estas Venus indicarían la preeminencia de la mujer en la sociedad paleolítica.
- Tamién se han identificado como representaciones de la gran madre o de la abuela del grupo social, protectora, diosa de la fecundidad, o un ideal de belleza.

En este punto, vale la pena detenernos para hacer una pequeña reflexión sobre la interpretación de estas Venus, ya que la historiografía tradicional, siempre ha relacionado la imagen de la mujer con una serie de estereotipos marcados por la visión del hombre, pero como bien indica Masvidal, casi nunca se han contemplado ni la propia autoría de las mujeres ni sus intereses en la interpretación de la imagen femenina sino que ha dominado la mirada masculina, ofreciendo una visión restringida del papel social de las mujeres en las sociedades antiguas.

Sexualidad en la Venus

Venus del Rombo.
La gran mayoría de las Venus prehistóricas han sido representadas completamente desnudas, destacando especialmente las partes más representativas de la fisionomía de la mujer: senos, vientre, región pubiana y nalgas.

Así pues, una de las características básicas de estas Venus, es la desnudez en sus representaciones, por lo que parece obvio señalar que hay un carácter intencionado en mostrarlas desnudas. ¿Qué significado encierra esta desnudez? Es difícil intentar buscarle un significado desde la mentalidad de nuestra época, parece bastante improbable que sean creaciones que tengan un componente erótico a pesar de su desnudez, ya que son creaciones que no parecen transmitir ningún tipo de carga erótica.

Aunque la obsesión por remarcar sus formas femeninas y ante la fijación de los artistas (o las artistas) en realizar mujeres, con alta concentración de tejido adiposo y caracteres sexuales muy marcados, han sugerido que las Venus representasen un ideal estético de belleza, donde  la obesidad es un símbolo de abundancia y la gravidez de fecundidad. Por lo que gran parte de los investigadores defienden que la Venus tienen una motivación reproductiva o de fecundidad.

Venus de Willendorf.
Esta interpretación viene refrendada por numerosos estudios acerca de índices de natalidad, estudios demográficos y alimenticios. Estos estudios concluyen que el equilibrio alimenticio de estos grupos era bastante estable, por lo que una vez asegurado el aprovisionamiento de una dieta equilibrada, la principal preocupación del grupo, el principal problema para la supervivencia del grupo era la alta tasa de mortalidad infantil.  A esto dato habría que sumar la tasa de mortalidad juvenil que tuvo que ser también muy elevada, por lo que el crecimiento demográfico de estas poblaciones sería bastante irregular, por lo que una elevada tasa de natalidad era vital para conseguir la supervivencia del grupo. Esta representación de mujeres de rasgos abundantes, sería un canon de belleza, ya que unas mujeres bien alimentadas, aseguran una mejor nutrición de su progenie, aportándole unas defensas extras, que harán de su sistema inmunológico más resistente a las enfermedades.


 Su relación con la fecundidad vendría reafirmada por la representación de la vulva, muchas de ellas con la vulva abierta, dilatada, lo que podría indicar excitación sexual o bien una representación de la vulva tras un parto.
Venus de Monpazier.

Encontramos numerosas Venus con estas características, desde la Venus de Willendorf, pasando por muchas de las Venus italianas y francesas, así como algunas centroeuropeas.  Entre las Venus que presentan una vulva muy abierta, relacionadas con el momento del parto, podemos destacar la Venus de Monpazier, la Venus del Rombo o la Venus de Polichinela, donde el interés de su tallador se centra en mostrarnos ese momento, reincidiendo probablemente en el carácter de fecundidad activa.

Conclusión
A pesar que estas Venus comparten un modelo gráfico común,  cada Venus presenta unas rasgos característicos propios, que pueden responder a ideales personales o colectivos y porque no, también es posible que a ideales eróticos.
A estas Venus también se les ha atribuido un gran valor social, como elementos simbólicos de cohesión social dentro del grupo, y seguramente, a escala regional entre los diferentes grupos de cazadores-recolectores


Bibliografía

Angulo, J. y García, M.; Sexo en Piedra. Sexualidad, reproducción y erotismo en época paleolítica, Luzan 5, Madrid, 2005.

Carbonell. E.; El sexo social,  Now Books, Badalona, 2010.

Masvidal Fernández, C.; La imagen de las mujeres en la prehistoria a través de las figuritas femeninas paleolíticas y neolíticas, Las mujeres en la Prehistoria, 2006, págs. 37-50




martes, 22 de abril de 2014

¿La primera infidelidad documentada de la historia?

Cadáveres con Historia:

I.- ¿La primera infidelidad de la historia?
II.- Los amantes de St. Morrell
III.- ¿El primer gay de la historia?
IV.- Historia de una masacre: El rapto en la prehistoria

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Uno de los enterramientos que más ha sorprendido a los investigadores y que más especulaciones ha levantado sobre su significado es el triple enterramiento de Dolní Vestonice (cerca de Brno, en Chequia). Interpretándose como un posible ritual relacionado con la infidelidad conyugal, hace nada más ni nada menos, que unos 26.000 años. Se trata de tres individuos jóvenes de entre 17 y 23 año, estando situado en el centro de esta macabra escena una mujer y a su lado, dos hombres con signos de muerte violenta. En  el momento de su enterramiento, la tumba fue cubierta con madera e incendiada para después cubrirla de tierra.

Reconstrucción ideal del enterramiento.
 De esta forma este triple enterramiento estaría formado por:
- Centro: Mujer con graves malformaciones (displasia congénita) y con vestigios de un feto en las proximidades de su pelvis. 
- Derecha de la imagen (el marido): Tenemos a un varón, depositado boca abajo, con su brazo apoyado en la joven, interpretándose que existiese algún tipo de relación establecida entre ellos. Este joven tiene una estaca clavada en los genitales.
- Izquierda de la imagen (el amante): Está algo más retirado del cuerpo de la mujer y aunque tiene el cuerpo girado hacia ella y su mano está colocada sobre el pubis de la mujer, interpretándose esta posición como un signo de protección hacia la mujer o el feto.

El claro componente ritual viene refrendado porque sus cabezas fueron recubiertas con ocre rojo (polvo de óxido de hierro). Aunque este tipo de polvo se empleaba de forma generalizada para la decoración de las cuevas, tiene un claro componente sexual, ya que la zona púbica de la mujer también fue impregnada de ocre. Además hay un cuchillo de sílex que apunta a la vagina de la mujer.
Posición de los esquelos durante su excavación.
¿Se trata de un crimen pasional? ¿una infidelidad? ¿una violación?  ¿transgredieron alguna norma social y fueron castigados con la muerte? 

Como decimos se ha especulado mucho sobre el significado de este enterramiento, aunque la teoría más aceptada es que el hombre y la mujer que están más próximos mantenían una relación más estable y que el hombre de la izquierda se interpusiese en la relación, ya fuese un amante o un violador, aunque puestos a especular.... ¿porqué no puede ser qué la relación de amantes la mantuviesen los dos varones? ¿y si fueron castigados por ello?

Sea como fuese, parece claro que en este caso, la infidelidad o la violación fue castigada con el asesinato de todos ellos, realizándose a continuación un enterramiento ritual. Por lo que parece claro, que la sexualidad en la prehistoria no se vinculaba únicamente con la procreación, y que al igual que en nuestra sociedad, existían tabús y castigos para comportamientos sexuales inadecuados.

Así estos grupos del paleolítico, formados por unos 30 individuos, vivían de forma nómada, condicionados por los factores climáticos estacionales y cinegéticos, los cuales se reunirían en fechas claves con otros grupos para comerciar y establecer alianzas mediante intercambios de individuos, seguramente mujeres. Pero según estas comunidades fueron creciendo, sus relaciones y reguladores sociales se hicieron a su vez más complejos, instaurándose normas de comportamiento para todo la comunidad, que en caso de inclumpimiento podía acaerrar la muerte de sus transgresores.
Como bien explica Vincenzo Formicola  “Estos hallazgos apuntan a la posibilidad de que los sacrificios humanos fuesen parte de la actividad ritual de estas poblaciones y proporcionan pistas sobre la complejidad y simbolismo dominantes en las sociedades del Paleolítico Superior así como sobre la percepción de “diversidad” y sus vínculos con las creencias mágico-religiosas”1.


1.- Vincenzo Formicola, “From the Sunghir Children to the Romito Dwarf: Aspects of the Upper Paleolithic Funerary Landscape.” Current Anthropology 48:3.