miércoles, 13 de agosto de 2014

El sexo de los primates ¿somos una especie monógama?

Creemos que es fundamental para conocer nuestra sexualidad, observar y conocer las diferentes conductas sexuales que han desarrollado los primates más cercanos a nosotros como especie. A través de su estudio y comparación, podemos especular sobre cómo era la sexualidad que fueron desarrollando los diferentes géneros de homo hasta llegar al homo sapiens.

El sexo que se desarrolla entre las distintas especies de primates es tan variado y diversos como cualquier otra manfestación sexual entre los mamíferos. Hay que tener en cuenta que la selección natural ha ido definiendo las especies que mejor se han adaptado a las condiciones cambiantes del planeta, por lo que las respuestas sexuales y sociales de las diferentes especies de primates han marcado su camino hacia la evolución o hacia su extinción.

Geneticamente la diferencia entre chimpancés y bonobos del ser humano es de apenas un 1'6% , por lo que hace que sean nuestros parientes vivos más cercanos al árbol de la evolución. Se escindieron de nosotros hace unos 5 o 6 millones de años. Cualquiera que haya viso un documental de la 2, puede apreciar que tanto chimpancés como bonobos son especies muy inteligentes y lo que es más importante, son animales intensamente sociales.



¿Pero qué diferencias sexuales hay entre las diferentes especies? ¿su comportamiento sexual incide en su comportamiento social? o ¿es al revés, y su comportamiento social incide en su sexualidad? ¿qué relación hay entre el diformismo sexual y el comportamiento social de los primates? ¿el género homo es monógamo o desarrolló una sexualidad polígama? En esta entrada intentaremos contestar a a estas preguntas, o al menos, esbozar una pequeña respuesta a alguna de estas cuestiones.

Caracteristicas de los primates:

Orangután.
Orangután (Pongo): Presenta un comportamiento muy individual, ya que el macho que se mueve
en un territorio amplio, sólo tiene contacto con la hembra cuando ella está en celo, por lo que es un contacto esporádico ya que el macho no interviene en el cuidado ni socialización de las crías. Esta tarea corre a cargo de la madre que está en contacto permanente con la cría durante todo su período de aprendizaje, que puede alargarse durante tres o cuatro años, en el que tendrá que transmitir a su cría la mayor información posible para garantizar su supervivencia.
Organización social: Son animales solitarios y apenas manifiestan vínculos sociales de ningún tipo. Los machos no toleran la presencia de otros machos. El macho adulto establece un territorio amplio en el que viven varias hembras.
Apareamiento: Disperso, infrecuente y a menudo violento. Penetración desde atrás.
Medidas genitales:  Longitud del pene: 4 cms., Tamaño testículos: Pequeños.

Gorila hembra con cría.
Gorilas (Gorilas gorila): Diformismo sexual muy elevado, el macho suele pesar el doble que la hembra. Aunque en este caso si son animales muy sociables, ya que viven en grupos nucleares de ambos sexos, con una jerarquía social y sexual muy estricta. Sólamente el macho alfa puede copular con las hembras de su grupo, formando de esta manera un gran harén.
Organización social: Normalmente, un único macho dominante, denominado espalda plateada, ocupa un territorio con su unidad familiar, compuesta por varias hembras y sus crías. Los machos adolescentes son expulsados del grupo al alcanzar la madurez sexual. Los vínculos sociales más fuertes se dan entre el macho y las hembras adultas.
Apareamiento: Poliginia. Penetración desde atrás.
Medidas genitales:  Longitud del pene: 3 cms., Tamaño testículos: Muy pequeños.


Chimpancés (Pan trogloditas): El diformismo sexual entre machos y hembras es escaso, son la especíe de homínidos con unos órganos sexuales más grandes. También es una especie bastante promiscua, por lo que el sexo es una forma de socialización.
Organización social: Los vínculos más fuertes se dan entre macho, y llevan a coaliciones de machos que cambian constantemente. Las hembras se mueven en un territorio controlado por los machos, en campos de acción que se solapan entre ellos.
Apareamiento: multimacho-multihembra. Penetración desde atrás.
Medidas genitales:  Longitud del pene: 7,5 cms., Tamaño testículos: Grandes.

Chimpancé y Bonobo.
Bonobo (Pan paniscus): utiliza el sexo como forma de cohesión social, rebajando de esta forma las situaciones de estrés que se desarrollan en el seno del grupo. Por lo que la violencia es inexistente en este grupo de primates, por lo que la violencia no estructura ni jerarquiza al grupo.
Organización social: Comunidades igualitarias y pacíficas, cuya cohesión se mantiene en primer término gracias a los vínculos sociales entre hembras, aunque éstas también los establecen con los machos. El estatus de éstos deriva del de la madre. El vínculo madre-hijo dura toda la vida. Apareamiento: multimacho-multihembra. Penetración cara a cara.
Medidas genitales: Longitud del pene: 7,5 cms., Tamaño testículos: Grande 

Gibón (Hylobatidae): Es el único simio monógamo. Vive en el sudeste asiático. Nunca bajan de los árboles, apenas interactuan con otros grupos de gibones, además su cópula se da con motivos únicamente reproductivos.
Organización social: Forman pequeñas unidades familiares compuesta por una pareja de macho y hembra y sus crías, y bastante aisladas del resto de sus congérenes. 
Apareamiento: Monógamo. Penetración desde atrás.


¿Qué podemos deducir de estos datos?

La monogamia no se da en ningún primate social que viva en grupos, a excepción, según defiende el discurso convencional, del homo sapiens. Además compartimos otro rasgo común bastante significativo con chimpancés y bonobos, el bajo diformismo sexual entre macho y hembras, del que se deduce como ya vimos en otro artículo, que la competencia sexual entre machos tuvo que ser bastante escasa, ya sea por el establecimiento del sistema monógamo o por un sistema de apareamiento multimacho-multihembra. Por otro lado, tambien es interesante apuntar que normalmente las especies más inteligentes de simios, son aquellas que tienen una alta sociabilidad.

En cuanto a la duración media de la cópula, el homo sapiens es el primate que más tiempo emplea, entre 4 y 7 minutos, le sigue el gorila con sesenta segundos, el bonobo sólo emplea quince segundos mientras el chimpancé lograr la eyaculación en tan sólo siete segundos.

Pero si la evolución es una constante competición ¿dónde se produce esta competencia entre las especies de múltiples apareamientos? Pues en el interior de la vagina de las hembras, ya que los machos que produzcan más y mejores espermatozoides tienen más posibilidades de dejar descendientes. Esto ha debido favorecer un aumento del tamaño relativo de los testículos y del tamaño del espermatozoide.

¿El tamaño importa?

La proporción del volumen testicular respecto a la masa corporal se puede utilizar como marcador de grado de competición espermática. Es decir, las especies que copulan con más frecuencia necesitan testículos más grandes, y aquellas donde varios machos copulan con una misma hembra, los necesitan aún más grandes.

Aquí van algunos datos... entre las especies de primates, el hombre es el primate que tiene una mayor longitud del pene, entre 13 y 18 cms, nos siguen algo alejados bonobos y chimpancés con unos 7'5 cms. de media, por lo que en relación con el tamaño corporal aún seguimos siendo los grandes campeones del mundo primate.

Y es que el pene sigue siendo un verdadero misterio, se han buscado muchas explicaciones del porqué de su tamaño y su forma. Una de las explicaciones más difundidas es que su forma y tamaño son perfectas para retirar el semen de otros machos tras eyacular. Se trataría de una adaptación anatómica para una época en la que las hembras copulaban con varios hombres con pocas horas o días de diferencia. Esto explicaría también el por qué de la existencia del glande: otra de las características anatómicas que nos distingue de los primates.

Chimpancé tirado a la bartola.

En cuanto a nuestros testículos, recordar que sólo las especies más promiscuas, es decir, humanos, chimpances y bonobos, tenemos escroto externo. El resto de especies de primates, con alguna excepción, tienen testículos interiores. Es evidente que tener los testículos exteriores es una solución evolutiva muy costosa, sobretodo por el mayor riesgo de vulnerabilidad que padecemos al tener los testículos al descubierto.¿pero qué ventaja nos aporta? Al mantener los testículos unos grados por debajo de la temperatura interior del cuerpo, permite que se acumulen espermatozoides fríos y que éstos se conserven durante más tiempo en buen estado.

Por otro lado, nuestros testículos son más pequeños que los de chimpancé y bonobos, pero mucho más grande respecto a gorilas y orangutanes. ¿Dónde nos deja esto? En una encrucijada donde retractores y partidarios de la monogamia y/o poligamia del homo sapiens encuentran argumentos a favor o en contra de sus teorías. Aunque, como desgraciadamente, los testículos son un tejido blando y no dejan registro fósil, no podemos saber, como han ido evolucionando nuestros testículos y si la tradicional monogamía ha traído un descenso del tamaño de éstos en pocos miles de años.

El orgasmo femenino: el otro gran enigma

Para seguir repasando las características sexuales de los primates es importante trazar algunas apuntes sobre el orgasmo femenino. Recordar que el clítoris es el único órgano del cuerpo cuya única función es proporciona placer, a partir de este dato, podemos preguntarnos porqué la evolución ha dotado a muchas hembras de mamífero de este órgano tan peculiar, parece claro que su fin está enfocado a facilitar la receptividad de las hembras y a que éstas busquen repetir las relaciones sexuales, fomentando la competencia espermática.

Además no podemos obviar que el orgasmo femenino es un rasgo compartido por otras especies de primates, y además casualmente parece ser que las especies más orgásmiscas resultan ser además las más promiscuas, como es el caso de macacos, bonobos y chimpacés. 


Ovulación oculta y Receptividad continua.

Una de las premisas del discurso convencional es que los hombres no tienen forma de saber cuándo es fértil una mujer. Esta ovulación oculta es uno de los rasgos más particulares de las hembras humanas. Por otro lado, otra particularidad exclusiva del ser humano, y de los bonobos!, es la receptividad continua de la mujer, es decir que las hembras son sexualmente activas a lo largo de todo su ciclo menstrual , no sólo cuando está fértil, como pasa con la mayoría de los mamíferos.

Este fenómeno ha dado lugar a dos teorías principales, completamente divergentes:

Los bonobos suelen besarse profusamente
y mirarse mientras copulan.
- Explicación clásica, mantiene que estas son estrategias para asegurarse la "fidelidad" del macho. A través de aquí se refuerza el vínculo de la pareja que dará lugar al nacimiento de las familias monoparentales. Al estar sexualmente siempre activas, el macho no tiene porqué buscar sexo en otro hembra, además la ovulación oculta obligaría al macho a aparearse con ella continuamente para asegurarse su descendencia.

- Explicación alternativa, estas características surgen entre los primeros homínidos para confundir a los machos, si la hembra copula con varios machos, incluido el macho alfa, reduce la posibilidad que el macho alfa mate a unas crías que pueden ser suyas. Además la copulación de las hembras con varios machos produciría un efecto de protección de todo el grupo, porque las crías nacidas tendrían la protección de todo el grupo de machos.

El inicio de muchos debates: ¿es el género homo una especie monogámica o poligámica?

Como venimos repitiendo a lo largo de esta blog, cuando hablamos de sexo e historia es casi imposible obviar todo nuestro sistema de creencias, tabús, ideología que conforman nuestro pensamiento, y el cual proyectamos, muchas veces de manera inconsciente hacia el pasado, dando por sentado, algunas ideas como verdades universales, donde no caben refutación alguna.

Así en cuestiones relacionadas con la sexualidad del género homo, hemos venido arrastrando unas "verdades universales" que pocas veces se han cuestionado: el hombre es promiscuo y la mujer monógama por naturaleza, la universalidad del matrimonio humano y de la familia nuclear, los celos (y los instintos posesivos) como sentimiento universal, el intercambio comida-protección a cambio de sexo es uno de los ejes donde se fundamenta la relación macho-hembra, el género homo siempre ha vivido bajo sistemas patriarcales, la coacción y la violencia son herramientas para la cohesión de los grupos sociales, las condiciones de vida de las sociedades de cazadores-recolectores eran peores que las de las sociedades neolíticas, o ¿porqué se ha tomado a los chimpancés como el modelo social donde comparar la evolución del género homo y no a los bonobos?... y así un sin fin de conceptos preestablecidos que hemos idos asimilando como verdades incuestionables.

Por lo que uno de los objetivos de este blog es abrir un debate en torno a cada una de estas teorías e ir mostrando las diferentes visiones que la comunidad científica ha adoptado en cada uno de estos postulados relacionados con la sexualidad humana.

Os esperamos...


Bibliografía

Herreros, P., Blog Yo, Mono, La evolución de los genitales: El tamaño sí importa, en http://www.elmundo.es/elmundo/2013/05/31/ciencia/1369994749.html [Última consulta 19/07/2014]

Ryan, C. y Jethá, C.; En el principio era el sexo: Los orígenes de la sexualidad moderna. Cómo nos emparejamos y por qué nos separamos, Paidós, 2011.


2 comentarios:

  1. ¿Por qué no está esto en el temario de la ESO?
    Es la base de la educación para la ciudadanía…

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