sábado, 22 de febrero de 2014

La Sexualidad en Egipto


Los antiguos egipcios estaban bastante familiarizados con el sexo, ya que desde edad muy temprana, se casaban y formaban su propia familia, las mujeres a partir de los 14 y los hombres a partir de los 16 años aproximadamente. Su esperanza de vida era bastante baja, entre los 30 y 40 años de promedio y existía un alto índice de mortalidad infantil.

En el matrimonio ambos cónyuges eran iguales ante la ley y cada uno disponía de sus bienes con entera independencia del otro. El matrimonio no era validado por ceremonias o actos religiosos, aunque sí se realizaban fiestas familiares para celebrarlo, es decir, era un acto privado y de claro matiz económico.

Grupo familiar de Nikara, Museo de Brookly
El enlace se hacía mediante contratos legales, en los cuales se establecían los derechos de ambos cónyuges: la crianza y custodia de los hijos, los bienes materiales que poseían cada uno antes de contraer matrimonio, y hasta la pensión que debía recibir la mujer; todos estos derechos en caso de divorcio. Además, se protegía el derecho del marido de tener una suerte de "esposa secundaria", en caso de no poder tener descendencia con su legítima

Era un sociedad donde apenas existían tabúes sexuales, con un cierto naturismo en sus costumbres, y es que los factores ambientales propiciaba ir ligeros de ropa o  con ropas muy livianas. Los egipcios estarían acostumbrados a convivir casi desnudos, como ocurre en muchas tribus actuales de África, cubiertos apenas con una falda y dejando los senos al aire. También es muy probable que muchos trabajos se realizasen completamente desnudos, ya que podemos encontrar tumbas de casi cualquier época, donde los campesinos aparecen completamente desnudos realizando su trabajo.

Un ejemplo de este naturismo lo vemos en el grupo escultórico familiar de Nikara, donde el padre está cubierto sólo con un corto faldellín , la madre con un vestido de lino transparente y muy ceñido, marcando su torso y el hijo completamente desnudo.

Esta concepción abierto del sexo se trasladaba a su lenguaje, así por ejemplo, el verbo "sdr" que significa pasar la noche era un ideograma de un hombre acostado en una cama o un hombre y una mujer copulando. También los signos fálicos son corrientes en la escritura jeroglífica, incluso sin tener connotaciones exuales.

Representación de un falo en un jeroglífico egipcio.

¿Cómo representaban los egipcios sus propia sexualidad? Pues, como hoy en día, dependía de su clase social. Las clases altas de una forma más refinada, mientras las clases populares representaban la sexualidad de una forma más natural u "ordinaria".

Las clases altas representaban la sexualidad mediante el simbolismo, ya que no existen representaciones oficiales en actitudes íntimas, sólo del paso previo del cortejo. En época del Imperio Nuevo encontramos dos clases de testimonio:

- Poesía amorosa: Es auténticamente erótica, destinada a la gente culta y de gran belleza literaria, es un fenómeno casi único en la historia de la literatura, donde existía bastante libertad lingüística y sin apenas restricciones o tabúes sexuales.

 ¡Mi amor ha regresado, déjame difundir la noticia!
Mis brazos se abren amplios para abrazarla,
Y el corazón hace piruetas en su oscura cámara
Feliz como un pez cuando la noche sombrea la alberca.
¡Tú eres mía, mi querida, mía para siempre,
Mía desde el día que por primera vez musitaste mi nombre!


- Tumbas Tebanas: En las representaciones de banquetes de las tumbas tebanas, abundan elementos de simbolismo erótico: plantas (loto, mandrágora, vid), maquillajes, pelucas femeninas y perfumes, pájaros. Así como música, vino y la cerveza

Detalle de la Tumba de Najt, Tebas.


Las clases populares nos han dejado una amplia variedad de testimonios literarios, en representaciones en grafitos, óstacos y papiros, en objetos de uso cotidiano. Algunos ejemplos los encontramos en los cuentos del "Papiro Westcar" o el "Papiro d' Orbincy, así como en representaciones figuradas como el grafito de Wadi Hammamat, o el ostracón del Museo Egipcio de Turín.

Museo Egipcio de Turín. Ostraca de Bailarina.


Entre todos estos elementos, no nos podemos olvidar del Papiro Satírico-Erótico de Turín, el cual se merece una reseña particular, ya que en él, encontramos todo un catálogo de posturas acrobáticas para copular.

Para finalizar, esbozaremos varios apuntes sobre temas que creemos que merecen la pena ser ampliados en futuras entradas:

- Sobre la prostitución, decir que era una actividad aceptada socialmente. Muchas veces identificadas con músicos y bailarinas, por lo que participaban en fiestas y banquetes. También se las representa en las tabernas, preparando cervezas, en los puertos y en las calles.

- La homosexualidad era tolerada pero estaba mal vista. Aunque hay poco documentación sobre este tema.

- En el mundo divino el sexo ocupa un lugar preeminente, ya que es el creador y motor del cosmos. Además cuenta con numerosas deidades relacionadas directamente con el mundo del sexo como son Atum, Min, Hathor, Bastis o Sacmis



Fuentes:

- Padró J. (2007). La sexualidad en Egipto en La imagen del sexo en la Antigüedad (pp 107-124). Barcelona. Tusquets Editores.

1 comentario:

  1. ¿Quién es la autora o autor de toda esta síntesis?

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