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sábado, 2 de octubre de 2021

Prostitución en el Lejano Oeste: Prostitutas, bailarinas y madames

Prostitución en el Lejano Oeste:

    Parte I: El sexo en el lejano Oeste
    Parte II: Prostitutas, bailarinas y madames
    Parte III: Burdeles y zonas de prostitución



Es hablar del Oeste y a todos nos vienen a la mente imágenes de famosas películas de western con indios salvajes, peligrosos pistoleros, extensas praderas y duelos bajo un ardiente sol, pero no hay película donde no aparezca una "paloma herida", una "ninfa de la pradera", un "ángel caído", una "mujer pintada", nombres eufemísticos para denominar a las mujeres dedicadas a la prostitución.

La mayoría de las películas nos han mostrado a estas "mujeres de salón" como mujeres desvergonzadas, con carácter, que llevaban una vida frívola, y que, finalmente, eran rescatadas de ese mundo por el protagonista de la película.

Pero para la gran mayoría de prostitutas no había salvación alguna, ni héroe que las rescatase, ni tan siquiera una vida feliz. 


Tal y como nos muestra la magnífica película de Clint Eastwood, 'Sin Perdón', que nos relata la cara más amarga de este sórdido mundo.

Un mundo sucio, peligroso, mísero y sórdido, donde la gran mayoría de prostitutas acababan alcoholizadas, adictas a alguna droga o muertas por alguna enfermedad. Aunque también existieron prostíbulos de alto standing, que les dieron la oportunidad de acumular ciertos ahorros para poder establecerse con una nueva vida en alguna lejana ciudad. Incluso mujeres, como el caso de bailarinas y chicas de alterne que, aunque tildadas de mujeres poco honorables, no ejercían la prostitución.

Prostitutas en su habitación.

Pero empecemos por el principio, ¿por qué fueron tan populares los burdeles en Lejano Oeste?  El motivo es sencillo, la falta de mujeres. La conquista del oeste no fue fácil, era un territorio inhóspito, a veces peligroso, por lo que los primeros en lanzarse a la aventura en pos de riquezas y tierras fueron principalmente hombres jóvenes. En los primeros tiempos de la conquista del Oeste, la población masculina triplicaba a la femenina, incluso hubo lugares como la California de 1850, donde el 90% de la población era masculina.  Por lo que los burdeles y salones y casas de baile se convirtieron es un próspero negocio con una clientela necesitada del contacto con mujeres. 


Se ha estimado que en la segunda mitad del XIX, período donde la prostitución estuvo permitida en los territorios del oeste, hubo más de 50.000 mujeres ejerciendo la prostitución. Incluso en algunas ciudades el número de prostitutas eran tal elevado que suponían hasta el 25% de la población.


Pero ¿cómo podía acabar una mujer ejerciendo en un prostíbulo?  Por la miseria, ya que, la prostitución se convertía en la única fuente de ingresos posible para numerosas mujeres que se quedaban sin amparo familiar: mujeres abandonas por sus maridos, o aquellas que se quedaban solas al morir sus padres o enviudaban demasiado jóvenes. Estas mujeres eran atraídas con carteles que prometían un salario digno, ropas o comida diaria.

No faltaban las que la sociedad empujaba al mundo marginal de la prostitución. Los casos más tristes eran aquellas mujeres que, seducidas por un amante pasajero, perdían su virginidad, o aquellas que eran violadas, ya que una vez perdida la honra, no había esperanza para ellas, les imposibilitaba casarse, o las propias hijas de las meretrices, que ya nacían bajo el estigma de ver en la prostitución su única forma de ganarse la vida.

La doble moral del oeste



Otro de los motivos de esta época dorada de los burdeles era la doble moral imperante en EE.UU. en aquella época. Una doble moral plasmada físicamente en el mapa de los EE.UU., ya que mientras en las ciudades del este imperaba una rígida moral victoriana, en las nuevas ciudades del oeste se regían  por una mayor permisividad, no escrita, que toleraba ciertas actitudes.

Así que, aunque la prostitución era tildada como una actividad ilegal, o más bien alegal, no había poblado o ciudad que no contase con algún lupanar en sus inmediaciones.


Incluso muchos de ellos estaban incluidos en los directorios locales o estatales, como la "Guía de viajeros de 1895" de Colorado, un manual de 66 páginas donde el cliente podía buscar el burdel más adecuado a su bolsillo.

Por ello, las autoridades locales preferían hacer la vista gorda ante la prostitución, y como mucho, confinar la zona de los burdeles en una zona apartada de la ciudad, normalmente al otro lado de las vías del tren, estableciendo una especia de frontera que separaba a las mujeres honradas de las prostitutas.

Prostituta en el interior de un prostíbulo.

Además, en el lucrativo negocio de la prostitución, las mismas autoridades locales no dudaron en sacarle provecho económico, cobrando una especie de impuesto indirecto, a través de "multas" periódicas, tanto a las prostitutas como a los locales de alterne.

Por otro lado, también tenemos esa doble moral que siempre se ha vivido en torno a la prostitución, tolerándose como un mal necesario, ya que se veía como una herramienta social para evitar que los hombres molestasen (por no decir, violar, secuestrar...) a las mujeres honradas. Por ello, aunque las prostitutas siempre estuvieron mal vistas por el resto de la sociedad, su presencia siempre fue tolerada.

Algunas meretrices llegaron a ser mujeres referentes en sus ciudades, al promover actividades filantrópicas y culturales.


Incluso muchos hombres preferían tratar con prostitutas que, con mujeres honradas, ya que delante de las prostitutas se podían comportar, tal y como eran, y no fingir unos modales y un refinamiento del que carecían por completo.

LAS PROSTITUTAS


En el Oeste se pueden diferenciar dos tipos de señoras de "mala vida". Por un lado, tenemos a las prostitutas, que ejercían en burdeles y prostíbulos de toda clase y condición. Por otro, tenemos aquellas mujeres que trabajaban como bailarinas o chicas de alterne en salones de baile y tabernas, que, aunque su nombre pueda indicar lo contrario, no ejercían la prostitución.

Muchas de las mujeres que ejercían la prostitución tenían otro oficio con el que aumentar sus ingresos: costureras, lavanderas, cocineras, incluso muchas de ellas lograban acumular el suficiente dinero para crear algún negocio como casa de huéspedes.
Tampoco eran raros los casos de mujeres casadas que ejercían la prostitución, ya fuese porque su marido la forzase a ello, o porque estaban casadas con los dueños de algún burdel.

Las prostitutas más afortunadas eran aquellas que trabajaban como madames y regentaban un burdel, ya que solían quedarse con un 40% de lo que cobraban las chicas.

VIDA DE LAS PROSTITUTAS 


Pero no nos engañamos, la vida de la mayoría de prostitutas era miserable, sus escasas ganancias las solían gastar en drogas o alcohol, la única vía de escape para sus tristes vidas.  


Prostitutas de Denver, CO
Por lo que muchas acababan alcoholizadas o adictas al opio, la morfina o el láudano, muriéndose en alguna destartalada habitación o en algún solitario callejón de tuberculosis, sífilis o cualquier otra enfermedad.

No podemos olvidar la violencia que tuvieron que sufrir estas mujeres, palizas, violaciones... Por lo que no nos puede extrañar la fama que tenían de ser mujeres duras y agresivas. Escondiendo bajo sus ropajes o en su calzado alguna navaja, o la famosa pistola Deringers, un arma de gran calibre, mortal a corta distancia.

Por lo que no era raro aquellas que preferían suicidarse, antes que acabar mendigando por las calles. Las tasas de suicidio en el gremio fueron altísimas. Por último, no faltaban aquellas que morían en el transcurso de un parto o de un aborto mal hecho, ya que la falta de métodos anticonceptivos hizo que los embarazados no deseados fuesen bastante frecuentes.

Aquellas con más cabeza, o mejor fortuna, solían ahorrar lo suficiente para intentar montar su propio negocio, normalmente alguna taberna o burdel. Otras se buscaban la vida como comadronas o abortistas. Pero muy pocas conseguían reunir el dinero suficiente y empezar una nueva vida en otro lugar.

BAILARINAS Y CHICAS DE ALTERNE



Aunque también engrosaban las filas de mujeres poco honorables, las bailarinas y chicas de alterne no solían ejercer la prostitución. A pesar de ser despreciadas por el resto de mujeres "honradas", la mayoría de chicas de salón eran tratadas como "damas" por los hombres que acudían a estos salones. Ya que tanto las propias mujeres, como el encargado del salón, o incluso los propios clientes velaban por el cuidado y respeto hacia estas chicas. Por lo que las ofensas y maltratos a estas chicas se castigaban duramente con una buena tunda o un duelo de honor en las calles de la ciudad.

Su trabajo consistía en entretener a los clientes, con sus números de canto y danza, bailando con ellos o dándoles conversación, flirtear un poco con ellos, pero sobretodo, haciendo que se dejasen su dinero en la barra del bar.


La mayoría de estas chicas provenían de familias de granjeros pobres, mujeres viudas jóvenes o chicas sin recursos que, atraídas por la posibilidad de ganar un buen sueldo, no dudaban en entrar a trabajar en cantinas y salones de toda índole, una oportunidad casi única de emanciparse, bajo la promesa de vivir una vida menos dura y menos pobre que trabajando en el campo o en una granja.
En estos locales los hombres tenían prohibido propasarse con estas damas, ya que podían ser expulsados del local, a pesar de los provocativos atuendos de estas señoritas.

 
Mujeres del vodevil.


 

LAS GRANDES MADAMES DEL OESTE


Las madames solían ser antiguas prostitutas que habían conseguido el suficiente dinero para montar su propio negocio. Pero sobretodo, fueron mujeres lo suficientemente inteligentes para lograr sobrevivir en un mundo tan duro y áspero, y llevar con cabeza y buen tino un negocio tan lucrativo, pero peligroso, como un burdel.

Debían controlar la limpieza del burdel y de sus chicas, así como proporcionarles ropas y cosméticos. También tenían que tener buena mano, y buena cabeza, para tratar con clientes, comerciantes, prostitutas y especialmente autoridades locales. Por ello, las madames se caracterizaban por ser muy buenas samaritanas, aportando fondos a organizaciones caritativas, escuelas e iglesias.


Denver, Colorado, fue una de las ciudades cuyo distrito dedicado a la prostitución adquirió mayor notoriedad por su extensión y prosperidad. La fiebre del oro hizo incrementar su población hasta los 100.000 habitantes.

MATTIE SILKS (1847-1929): Se estableció en Denver, Colorado, una de las más prósperas ciudades del oeste americano. A los 19 años ya regentaba un burdel en Springfield (Illinois); posteriormente se trasladó hacia el oeste buscando ampliar su fortuna, montando burdeles, primero en Dodge City (Kansas), para acabar asentándose en Denver, donde montó un burdel de lujo.

Su establecimiento atrajo a lo más granado de la ciudad de Denver, y pronto se convirtió en toda una institución en la ciudad. Supo invertir su fortuna en diferentes propiedades, convirtiéndose en una mujer muy rica y popular.

Mattie Silks se convirtió en la indiscutible "Reina del Barrio Rojo de Denver" a fines del siglo XIX.

JENNIE ROGERS: También se asentó en la ciudad de Denver, llegando a poseer hasta 3 locales, a cada cual más lujoso en decoración y servicios. Jennie logró acumular una gran fortuna, y a pesar de su profesión se distinguió por ser una mujer culta y refinada.

Inauguró el famoso burdel 'House of Mirrors', un fastuoso prostíbulo situado en una mansión de tres plantas, que contaba con numerosas estancias, más de 16 dormitorios, diferentes salones, comedor, y sobretodo destacó por su salón de baile, la sala de los espejos, adornada con grandes espejos y muebles de maderas nobles.

Otra de esas grandes ciudades famosas por el gran número de prostíbulos existentes fue Deadwood, se sabe que el primer burdel se estableció con la llegada de los primeros colonos en el año de 1876. En esta ciudad destacaron dos grandes madames: Dora DuFran y Mollie Johnson

En Cripple Creek hubo otro famoso prostíbulo dirigido por la madame PEARL DE VERE, un lujoso edificio de dos plantas llamado 'Old Homestead', decorado al estilo francés y que contaba con lujos como un teléfono o dos cuartos de baño. Las fiestas que se celebraban en su interior fueron famosas en toda la región y sólo se podía acceder bajo invitación.

 Por último, citar a otra famosa madame, KATE 'BIG NOSE' ELDER, novia del famoso Doc Holliday, que montó el primer gran burdel en la ciudad Tombstone. En esta ciudad destacó el famoso 'Bird Cage Theatre', un local donde se ofrecían toda clase de espectáculos y variedades, y cuyo nombre provenía de las 12 minúsculas habitaciones que se situaban en la planta superior, donde las "palomas" ofrecían sus servicios.

Interior del famoso prostíbulo "Bird Cage Theatre"

Acabamos con el lujoso burdel de FANNIE PORTER en San Antonio (Texas), lugar muy famoso al ser frecuentado por la banda del pistolero Butch Cassidy.



MÉTODOS ANTICONCEPTIVOS


Una de las principales preocupaciones de las prostitutas era quedarse embarazas, y aunque en esta época ya se comercializaban diferentes método anticonceptivos, su uso aún no estaba muy extendido.

Había píldoras abortivas, conocidas como píldoras portuguesas, o los polvos preventivos de Madame Restell, pero como cabe suponer su efectividad era relativa. El condón ya se había inventado, fabricados en goma o piel, habían llegado procedentes de Francia, por lo que en los primeros lugares donde se empezó a utilizar fue en las zonas de influencias francesa como Nueva Orleans o St. Louis.

También se empleaban diafragmas o los famosos lavados vaginales con supuestos ingredientes espermizidas como sulfato de zinc, bicarbonato, hojas de rosa roja, vinagre...

A pesar de todos estos métodos, al final la forma más común de intentar evitar embarazos era la marcha atrás, o en caso de embarazo, los siempre peligrosos abortos.


BIBLIOGRAFÍA

Rutter, M.; Upstairs Girls: Prostitution in the American West, Farcountry Press, 2005

Doval, G.; Breve Historia del Salvaje Oeste: Pistoleros y forajidos, Nowtilus,

https://www.legendsofamerica.com/we-paintedlady/

https://www.farwest.it/?p=461

https://www.dailymail.co.uk/news/article-5453959/The-everyday-lives-prostitutes-Wild-West.html

https://www.abc.es/historia/abci-sexo-y-revolver-verdad-tras-burdeles-y-pervertidas-prostitutas-lejano-oeste-201901230212_noticia.html

viernes, 9 de junio de 2017

Hildegart Rodríguez Carballeira: La virgen roja


La historia protagonizada por Hildegart Rodríguez y su madre es, sin lugar a dudas, una de las historias más sorprendentes y trágicas que hemos relatado en este blog. Por este motivo, si no conoces los hechos te invitamos a que sigas leyendo, pues a cada paso que demos en su relato, todo se vuelve aún más fascinante, aunque como suele suceder en las grandes historias, la tragedia puso punto y final a la vida de una mujer que parecía no tener límites... y esa es la peor sensación que nos deja esta historia ¿hasta dónde podría haber llegado Hildegart Rodríguez, una de las mentes más maravillosas de la España Contemporánea, si un día como hoy, un 9 de Junio, su propia madre no hubiese acabado con su vida?

Y es que esta historia si guarda algún parecido es con el famoso relato de Mary Shelley 'Frankenstein o el moderno Prometeo', la tragedia en la búsqueda y creación del ser perfecto. 


Tanto el doctor Frankestein, como Aurora Rodríguez Carballeira, estaban obsesionados con crear a un ser humano mejorado, el precio a pagar fue la destrucción de su más preciada criatura.

Y si ya de por sí sola esta historia merece ser narrada en este blog, más aún cuando Hildegart, a pesar de su corta edad, fue toda una pionera en el campo de la sexología de su época, colaborando con uno de los mayores intelectuales de nuestra época, el Dr. Gregorio Marañón, y manteniendo correspondencia con los más prestigiosos especialistas de sexología del momento.

Las protagonistas del parricidio.


La madre: Aurora Rodríguez Carballeira

Aurora Rodríguez se crio en una familia adinerada de ideas liberales y progresistas, aunque no tuvo una educación formal, se formó visitando la profusa biblioteca de su padre. Allí, se impregnó de las ideas reformadoras y eugenésicas que defendían muchos socialistas utópicos, así como de la importancia de los derechos de la mujer y la necesidad de su emancipación.

A los 16 años tuvo que encargarse de la educación del hijo de su hermana que pronto destacó como niño prodigio, Pepito Arriola, obteniendo gran éxito en el mundo de la música. Todo ello, le hizo concebir su plan maestro, concebir una hija y criarla y educarla bajo un único propósito... convertirla en el ideal de la mujer del futuro, bajo los principios eugenésicos del movimiento libertario español de principios del siglo XX.

Todo fue concebido como un gran experimento científico, desde la gestación del bebé, la etapa del embarazo hasta la crianza de su hija... todo preconcebido y planeado para crear un ser vivo  y moldearlo como "una muñeca de carne", como ella mismo definió a su hija, hasta forjar al ser perfecto imaginado. Una mujer que encabezase la emancipación de la mujer, bajo una concepción "individual e integral del anarquismo", una mujer que guiara a España a un nuevo y perfecto orden social.

Pero antes tenía el difícil reto de quedarse embarazada, un hombre que cumpliese con sus expectativas y transmitiese a su futura hija los genes de ese nuevo ser. Parece ser que el hombre adecuado fue un cura castrense, que rápidamente engatusó, hasta que tras "tres encuentros carnales" finalmente quedó encinta. Por lo que segura que el padre nunca reclamaría sus derechos de paternidad se trasladó a Madrid para dar luz a su hija... Hildegart Rodríguez Carballerira.

La creación de ese ser perfecto debía iniciarse desde el mismo momento de su concepción, por lo que durante su embarazo siguió un plan de comidas especiales, ejercicios, baños de agua caliente cada 12 horas, y durante la noche, se despertaba cada hora para cambiar la postura del feto. Además, se rodeó de cosas bellas y se negó a leer la prensa, ya que no quería que las trágicas noticias sobre el comienzo de la I Guerra Mundial afectase a su hija.


La hija: Hildegart Rodríguez Carballerira.

Hildegart Rodríguez.
Nacida en Madrid el 9 de diciembre de 1914. Imaginamos que eligió su nombre en honor a otra extraordinaria mujer, la monja medieval Hildegard de Bingen, de la que ya hablamos en este post.

A partir de ese momento se volcó exclusivamente en la crianza y educación de su hija, utilizando para ello todos los recursos a su disposición, su holgada posición económica le permitió contratar los mejores pedagogos de la ciudad, además el resto el día lo dedicaba de forma obsesiva a mejorar las capacidades intelectuales de su hija.

No sabemos si fue gracias a sus estrictos e intensivos métodos educativos o tal fue fue la genética de la familia Rodríguez Carballeira pero Hildegart resultó ser superdotada: A los dos años ya sabía leer, a los cuatro escribir, a los 10 hablaba alemán, inglés y francés. A los 11, convertida ya en todo un fenómeno, empezó a dar conferencias sobre sexualidad y feminismo, siempre bajo el enfermizo control maternal.

La influencia de su madre sobre su "creación" era tan evidente (se ha especulado que gran parte de la obra de Hildegart fuese escrita por su propia madre) que su primer trabajo de clase fue un ensayo sobre la eugenesia (uno de esos temas que tanto obsesionó a su madre).

A los 14 ingresó en el partido socialista, pese a la negativa de su madre, convirtiéndose en una ferviente activista dentro del movimiento socialista, defendiendo causas como el aborto, la libre educación o la eugenesia,... su carácter crítico le hizo abandonar enseguida el partido e ingresar en el Partido Federal.

Producción intelectual

Su actividad intelectual, a pesar de su corta edad, fue intensísima y de gran brillantez.


Destacó especialmente en el campo de la filosofía, la política y la sexología. Se la considera una de las pioneras de la sexología española, escribiendo libros como "La rebeldía sexual de la juventud", donde con un discurso sorprendentemente moderno habla de una sexualidad libre, pero higiénica y responsable; entre sus numerosos escritos destacar "Educación Sexual", "Sexo y amor", "La limitación de la prole", "La revolución sexual", "Profilaxis anticoncepcional" o "El problema sexual tratado por una mujer española". Un claro ejemplo del éxito popular de Hildegart fue la sorprendente cifra de ventas que alcanzó este último libro, ya que en su primera semana vendió 8.000 ejemplares sólo en la ciudad de Madrid.


Su intelecto y el desparpajo propio de su juventud atrajo a intelectuales y científicos de todos los países que no dudaban en colaborar con esta extraordinaria adolescente.  Gregorio Marañón fundó junto a ella la fundación de la 'Liga Española por la Reforma sexual', donde promovían la emancipación de la mujer, su acceso a la educación y la igualdad entre hombres y mujeres, aportando una visión positiva y sana de la sexualidad. Además, colaboró en diversos diarios como "La Tierra" y "El socialista" donde siguió ahondando en sus ideas progresistas.

A pesar de sus amplios estudios sobre la sexualidad femenina y su encendida defensa de la libertad y la igualdad de la mujer, Hildegart vivía recluida en su propia casa bajo la estricta vigilancia de su madre, que nunca le permitió intimar con ningún hombre, con un control enfermizo de todos los movimientos de su hija.

La obligaba a cortar de raíz cualquier vínculo de amistad que establecía con cualquier hombre, por lo que a pesar de sus grandes conocimientos teóricos sobre sexualidad no tenía ninguna experiencia sexual propia, por ello, el aclamado sexólogo británico Havelock Ellis, con quien mantuvo una intensa relación epistolar, no dudó en apodarla como "la virgen roja".


El asesinato de Hildegart

El sobre proteccionismo maternal, a medida que su hija iba creciendo, se fue transformando en un obsesivo control de la vida de su hija. Más aún cuando Hildegard reclamó su propio espacio e independencia, era de esperar que una niña criada bajos los ideales socialistas de la nueva mujer fuerte, libre e independiente pronto exigiese liberarse de la tiranía a la que le sometía su propia madre.

La relación entre madre e hija fue empeorando progresivamente, sobre todo cuando la madre descubrió el interés de su hija por el sexo opuesto. Aurora, sumida en un estado cada vez más profundo de paranoia, tenía un odio exacerbado al sexo. Y cuando se enteró de que su hija planeaba escapar de su control perdió completamente los estribos. Arrancó el teléfono de la casa y la recluyó en casa, negándole todo contacto con el exterior, lógicamente la actitud de Hildegart fue rebelarse ante el asfixiante yugo de su madre.



La tensa situación entre madre e hija era también conocida por los círculos intelectuales de la época, incluso se sabe que el famoso escritor H.G. Wells, a quien Hildegart hizo de guía en su visita a Madrid, trató de ayudarla a escapar del control materno ofreciéndole un puesto de trabajo en Londres.

Las discusiones entre madre e hija se recrudecían cada día que pasaba, Aurora consumida por la paranoia temía que su creación escapase finalmente de ella, era ella quién había forjado a esa fabulosa criatura, era ella quién la había educado, era ella quién la había creado por lo tanto tenía el mismo derecho a ponerle fin...

Con una frialdad espeluznante, la mañana de un 9 de Junio de 1933, Aurora ordenó a su criada que sacase a pasear a los perros. Una vez hubo salido por la puerta, Aurora cogió su arma y se dirigió a la habitación de su hija, quién aún dormía plácidamente en su cama. Sin pestañear ni un ápice disparó a bocajarro tres tiros en la cabeza a su hija y otro en el corazón. De esta forma tan cruel, y con tan sólo 18 años, terminó la vida de una de las mujeres más brillantes de nuestra historia reciente.



Acto seguido salió de casa y se dirigió a casa de un congresista amigo de la familia, a quién confesó el crimen. El congresista Botella Asensi le apremió a que se entregase a la Justicia, por lo que se encaminó al juzgado más cercano donde confesó su crimen.

Durante el juicio declaró que la asesinó porque se había apartado del camino para el que había sido diseñada: liderar la liberación de la mujer. "El escultor, tras descubrir la más mínima imperfección en su obra, la destruye" con estas palabras intentó justificar su crimen. Aurora mujer culta, inteligente, anarquista y liberal odiaba el compromiso político que estaba adquiriendo su hija, desviándola de su misión vital: redimir a las mujeres. Hildegart era su obra maestra y no podía permitir que fracasase.


Conclusión

Por sorprendente que nos pueda parecer, España, en esos convulsos años, fue junto a Alemania uno de los principales países en abordar temas como la sexualidad de la mujer, la igualdad de género, etc...

Pero el auge de los fascismos, la Guerra Civil española y la II Guerra Mundial truncó el incipiente estudio científico de la sexualidad en Europa, por lo que EE.UU se ha llevado la fama como país pionero en estudios sexológicos, pero como podemos ver Hildegart fue una figura clave en la historia de la sexualidad.

Seguramente si su madre no hubiese truncado de forma tan espantosa su vida, su nombre sería conocido por casi toda la sociedad española y es muy probable que más de un colegio u hospital llevase el nombre de esta extraordinaria mujer.


Bibliografía

https://www.gonzoo.com/creadores/story/hildegart-el-mayor-fracaso-de-una-madre-2977/

http://www.lavanguardia.com/hemeroteca/20140526/54406528632/hiildegart-rodriguez-aurora-rodriguez-parricidios-espana-ii-republica-ninos-prodigio-eugenesis.html


http://www.elmundo.es/elmundo/2006/12/01/sexo/1164970442.html

 https://sexologiafemenina.wordpress.com/tag/hildegart-rodriguez-carballeira/