domingo, 13 de abril de 2014

Diosas del Sexo: La Cultura Azteca

Inauguramos nueva sección, Diosas del Sexo, donde iremos repasando las principales deidades de las diferentes civilizaciones relacionadas con el amor y el sexo. Y es que no se puede comprender el amor, el sexo y la sexualidad del mundo antiguo sin acercarnos a sus dioses y a su religión, ya que esta última siempre ha marcado las pautas de moralidad que fijan la visión del sexo de su sociedad.

Por otro lado, queremos empezar esta sección, cruzando el atlántico, y por fin en este blog, adentrarnos en el mundo de la sexualidad en las diferentes civilizaciones prehispánicas del continente americano, que nos traerán múltiples sorpresas.

Diosas del Sexo en la cultura Azteca

En la cultura azteca, o mejor dicho mexica, destacan dos diosas relacionados con el sexo y la sexualidad, Tlazoltéotl, era la diosa de la sexualidad y Xochiquétzal era la diosa del amor; sin embargo el matiz cristiano de los cronistas españoles a la hora de describir estas diosas, ha hecho que ambas sean consideradas como diosas relacionadas con la sexualidad pero ninguna fue vista como diosa del amor.

 Xochiquetzal 

 
Xochiquetzal en el Códice Borgia.
Su nombre significa "flor hermosa", Xochitl es flor y Quetzal significa hermosa. Es la joven diosa de la belleza, las flores, el amor, el placer amoroso, y las artes. Es una de las dos diosas relacionada con la fertilidad de la naturaleza y la belleza, quizás por ello se le representa como hija o esposa de Centéotl.


Sería el arquetipo de la mujer joven en pleno potencial sexual. Xochiquetzal es la amante divinizada; diosa eminentemente femenina, su ámbito: el amor, la voluptuosidad, la sensualidad, el deseo sexual y del placer en general. Pero también su esfera de acción está en el juego, el canto, la danza, la alegría, las flores y, en términos generales, de todo lo que es hermoso. Asimismo, por obvias razones, preside la actividad artística de mujeres y hombres. Era patrona de los pintores, bordadoras, tejedoras, escultores y plateros.

Xochiquetzal en el códice Ríos.
Según la mitología, es esposa de Tlaloc y amante de Tezcatlipoca. Se dice que ella realizó el primer acto sexual, toda vez que se formó de sus cabellos la primera mujer-diosa para que se casara con Piltzintecuhtli. En este contexto, la primera mujer no es más que un avatar de la diosa Xochiquetzal. En las fuentes documentales se hace frecuente alusión al traslape como diosa y primera mujer, lo cual ocurre con otras advocaciones de la Diosa-Madre.

Esta actividad amorosa hace de Xochiquetzal el prototipo y la protectora de las ahuianime "alegradoras" o prostitutas libres y de las maqui, prostitutas rituales, sacerdotisas compañeras de los jóvenes guerreros solteros, así según las fuentes, las maqui llevaban su sacerdocio hasta el campo de batalla acompañando a los guerreros. La sociedad ritual que los vinculaba las llevaba a ofrecerse en sacrificio al aventurarse valientemente en los combates arrojándose a morir en ellos

Tlazolteotl


Tlazolteotl en el códice Borgia.
 Su nombre significa "diosa de la inmundicia", Tlazoltéotl (‘tla, cosa; zolli, inmundicia; teotl, dios’). Deidad de origen Huasteco, que en la mitología mexica es la diosa de la lujuria y de los amores ilícitos, patrona de la incontinencia, de la lujuria, del adulterio, del sexo, de las pasiones, de la carnalidad y de las transgresiones morales; era la diosa que eliminaba del mundo el pecado y la diosa más relacionada con la sexualidad y con la Luna.

Pero toda esta carga sexual también nos indica que era una diosa de la fertilidad humana, la gran parturienta, diosa del amor y deidad ctónica asociada a la luna. En esta deidad, más que en ninguna otra, convergen casi todos los atributos propios de la Gran Madre-Tierra.

Era conocida como "la comedora de suciedad" debido a que se creía que visitaba a la gente que estaba apunto de morir. Esta diosa tiene doble función, de creadora y destructora, base de la vida y de la muerte, ya que podía ser portadora de terribles males, tales como enfermedades, la locura o terremotos, siendo al mismo tiempo vista como diosa madre de la fertilidad o como mujer anciana y sabia. Es decir, personificaba al mismo tiempo el bien y el mal, aunque con diferente advocación.

Por su actividad de parir se le asocia más a la mujer madura, a quien protege en el embarazo junto con su criatura. Sus atributos de diosa relacionada con la fertilidad de la tierra y la fecundidad de la mujer, hacen que esté estrechamente vinculada con los ciclos lunares, por lo que suele estar representada con símbolos lunares, es decir, la madre humana es la representante de la Gran Madre telúrica. Además no hace falta señalar las múltiples asociaciones del biomio "tierra-mujer", "la tierra es una mujer y la mujer es la tierra". Ambas producen la vida y encierran dentro de sí el misterio de la creación.

Tlazolteolt en el códice Borbónico.
Era patrona de las parteras, médicas y de aquellas que echaban la suerte con granos de maíz. De esta forma, en los códices se la representaba en la postura azteca habitual para dar a luz o a veces defecando debido a que los pecados de lujuria se simbolizaban con excrementos. Así como en otros códices aparece sosteniendo "la raíz del diablo", planta usada para hacer más fuertes los efectos del pulque (bebida relacionada con la inmoralidad) y disminuir los dolores del parto.

Esta diosa contaba con su propio templo, conocido como Tocititlan, “el lugar de nuestra abuela”, y con su propio cuerpo de sacerdotes, los Tonalponque, que entre sus funciones tenían la adivinzación, dar nombre a los recién nacidos y el de celebrar el ritual de la confesión, de ahí su nombre de comedora de suciedad, de pecados.





Fuentes:

 http://www.arts-history.mx/

 http://guillermollerena.wordpress.com

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