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domingo, 9 de julio de 2017

Religión y sexualidad en Mesoamérica: Cultos a la fertilidad

Historia de la Sexualidad en América:
- Mesoamérica:
Capítulo 1.- Religión y Sexualidad en Mesoamérica
Capítulo 2.- Cultos a la fertilidad y cultos al falo.
Capítulo 3.- La moral sexual (próximamente)
Capítulo 4.- La prostitución (en preparación)
- Perú:
Capítulo 1.- La cultura Moche y sus increíbles cerámicas eróticas

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CULTOS

Sin lugar a dudas el elemento más importante en cualquier sociedad agrícola es la representación de su cosmovisión sobre el ciclo natural de la naturaleza: vida, muerte y regeneración; ya que a través de ella se explica no sólo el funcionamiento de la agricultura y la naturaleza, sino se da una respuesta a la vida del propio ser humano, su mortalidad y su lugar en el universo. Todo este mundo simbólico se manifiesta en los llamados cultos a la fertilidad, cuyas evidencias más palpables son sus numerosas expresiones culturales y artísticas.

 Relación sexual entre Tlazoltéotl y una divinidad masculina del placer.
Códice Borgia, lám. 50. Reprografía: Marco Antonio Pacheco / Raíces
Los ritos, cultos y ceremonias relacionados con la fertilidad de la tierra y la humana siempre tuvieron un alto componente erótico (al menos a nuestros ojos modernos), ya que la presencia de símbolos eróticos es constante en todas las culturas mesoamericanas.

A grandes rasgos podemos distinguir dos grandes momentos relacionados con los cultos a la fertilidad: En época preclásica parece que predominó un culto a la fertilidad femenino o al menos un culto donde la figura de la mujer tuvo mayor relevancia.  La importancia de estos cultos "femeninos" parece que fue decayendo, y al principio de la época clásica, con la aparición de sociedades más complejas y teocráticas, como las de Teotihuacán y Maya, fueron sustituidos por cultos a la fertilidad donde los elementos masculinos alcanzaron mayor valor, popularizándose los cultos fálicos.


Cultos a la fertilidad femenina

Mujer embarazada.
Período maya preclásico.
500 a.C. - 200 d.C.
En Mesoamérica en los yacimientos con ocupación preclásica se han encontrado una gran cantidad de representaciones femeninas realizadas en cerámica, por lo que se ha pensado que existió un culto institucionalizado a la fertilidad de carácter femenino (o al menos donde la mujer era la gran protagonista)

Esta tradición parece surgir hacia el 1500 a.C., en el seno de las primeras aldeas agrícolas y se extiende hasta principios de nuestra era 200 d.C., cuando aparecen sociedades más estratificadas.

El gran número de figuras femeninas aparecidas ha dado lugar a que surjan todo tipo de especulaciones sobre su significado: Hay quien ha querido ver un culto a ciertas divinidades femeninas relacionadas con la fertilidad, una interpretación similar a la que históricamente se ha dado a las famosas Venus europeas, ya que presentan rasgos sexuales muy marcados o muestran claros signos de maternidad. Sin embargo, estas figuras presentan rasgos muy individualizados, por lo que muchos especialistas dudan que sean representaciones de diosas, sino retratos de mujeres a las cuales se les reverenciaba como fuentes de fertilidad al estar estrechamente vinculadas con los ciclos agrícolas.

Por ello, algunos investigadores también han defendido que quizá indiquen la existencia de clanes matrilineales. Otros apuntan a teorías más pragmáticas, como que la mujer tuvo una importante función como ceramista en estas sociedades, por lo que es lógico que se terminasen representando a sí mismas. Y no faltan quienes defienden que son simplemente deidades femeninas.

Pretty Lady o “mujer bonita” de Tlatilco.
Período preclásico medio (1300-800 a.C)
Museo Nacional de Antropología, Ciudad de México.


CULTO AL FALO

El culto al falo ocupó un lugar importantísimo en el mundo prehispánico, ya que éste estuvo intrínsecamente ligado a la naturaleza. El origen de su culto se puede remontar a las primeras culturas americanas, ya que la importancia de su culto no sólo viene dada por su vinculación a ritos de fertilidad agrícola sino también a la fertilidad de los propios hombres y mujeres de la sociedad.

Un culto que se expande por todo el universo simbólico del ser humano, desde cultos oficiales a grandes divinidades fálicas a la propia sexualidad individual de las personas, manifestada en los cultos y creencias más íntimas y sencillas realizadas por el pueblo llano.

Esculturas fálicas de la región de Cantona.


El culto al falo va mucho más allá de un culto oficial, sino que está presente en la vida cotidiana de los hombres.


La base de este culto se asienta sobre el pensamiento religioso de los pueblos agrícolas y su concepción cíclica del universo, donde estos ritos ocupan un lugar importantísimo para mantener el orden cósmico y asegurar que los ciclos reproductivos vuelvan a repetirse, una y otra vez.

Escultura de hombre masturbándose.
Costa sur de Guatemala.
La conexión del falo con el mundo agrícola vendría refrendada por las figurillas fálicas que se han encontrado enterradas en numerosos lugares, guardando un claro simbolismo con las semillas de las plantas que se siembran y brotan de nuevo.

Y es que el falo es un elemento esencial para el sincretismo de diversas concepciones como la naturaleza, el erotismo, la fecundidad, el poder, la guerra, la magia, etc.  Por este motivo es frecuente encontrar representaciones de todo tipo donde vemos falos en estado de erección bastante evidentes, ya sea en guerreros cautivos o animales sagrados como el jaguar.

Además, muchos expertos también vinculan este tipo de imágenes fálicas con el acto de labrar la tierra y sembrarla, nuevamente vemos como sexualidad humana y naturaleza se mezclan en su sistema de creencias. La función creadora del falo y su semilla se asocia con el arado, que con su surco ayuda a fertilizar la tierra, esta última, adopta un rol femenino, ya que como las mujeres engendra vida en su interior, pero para que esta germine hace falta sembrarla o regarla con el líquido vital.

La realidad es que la importancia de este culto es palpable hoy en día, ya en que muchos lugares de América aún se mantienen ritos y tradiciones muy vinculados con el culto fálico como pueden ser los casos de las localidades de Tebas, Yahualica y Tutotepec. Donde hasta principios del siglo XX se siguieron celebrando fiestas populares en municipios donde el culto fálico era el gran protagonista, por no hablar de la tradición religiosa de numerosos grupos indígenas donde esta pervivencia del culto fálico aún está muy presente.

Divinidades relacionadas con el culto fálico

En Mesoamérica, el culto fálico está relacionado con diversas divinidades y culturas, por lo que es un fenómeno común en todas las regiones. Entre las divinidades vinculadas al culto fálico, Margáin, Ochoa y otros especialistas enumeran unas cuantas:

- Tlazolteotl o Tlaelcuani, Ixcuiname, Xipe, Xochipilli, Tochtli y Mayauel.
- Entre las adoradas en las principales fiestas fálicas del calendario ritual nahua tenemos a: Tepeiluitl,Tlacaxipeualiztli, Ochpaniztli, Xocotlutezi, Tititl,Quecholli, Izcalli, Atamalcualiztli.
- Entre los dioses mesoamericanos, Ehécatl- Quetzalcóatl también aparecen como divinidades fálicas.

El dios Tezcatlipoca, fálico.


Orígenes del culto al falo

Aunque su origen seguramente sea ancestral y común a casi todos los pueblos primitivos y/o agrícolas, las primeras manifestaciones visibles se dieron en los pueblos de la costa del Golfo de México, con olmecas y huastecos. Ya que es en estas regiones donde primero podemos observar la vinculación del culto fálico con una cosmogonía oficial, estando asociada a diosas de un alto componente sexual como Tlazoltéotl-Ixcuina.

Por todo ello, es probable que estas zonas costeras sean el centro difusor del culto fálico, sustituyendo progresivamente a otras manifestaciones similares mediante el fenómeno del sincretismo. El ejemplo más claro de este sincretismo religioso es que estos cultos fálicos perviven hasta época tardía (período Posclásico) cuando los tolteca y mexicas adaptan esos cultos fálicos pero relacionándolos con sus dioses de la guerra.


Ritos vinculados al culto fálico:

- Cantos y Danzas:

Entre los ritos más conocidos en torno al culto fálico estarían los cantos y danzas vinculados con fiestas fálicas. Este tipo de ceremonias fueron de gran popularidad en toda Mesoamérica, extendiéndose de costa a costa, como bien atestiguan las numerosas representaciones en cerámicas de sacerdotes ataviados con falos.

También fueron recogidas en diversos códices y láminas, como la del Códice Borbónico e incluso contamos con testimonios directos de algunas tradiciones recogidas ya sea por los primeros españoles que llegaron a América, como siglos después por etnólogos de principios del siglo XX que viajaron por toda Mesoamérica.

Así sabemos que este tipo de danzas fueron bastante populares entre los huastecas, especialmente en su fiesta anual del Ochpaniztli dedicada al dios Tlazoltéot.

Códice Borbónico.

Otra ceremonia muy conocida fueron los ritos de fertilidad realizados por los nahuas en honor a la diosa Toci, donde en una ceremonia bastante macabra, ya que culminaba con el sacrificio de una mujer, los hombres danzaban con falos atados a su cintura. Por lo que vemos, como de nuevo, los conceptos de sacrifico, sangre, falo, fertilidad se unen en su sistema de creencias.

De época colonial tenemos el testimonio recogido por el arqueólogo mexicano García Payón del sacerdote criollo Tapia Zenteno que explicaba de esta forma el culto celebrado en Tampamolón, San Luis Potosí, allá en el siglo XVIII:

" [...] en los días de fiesta religiosa que llaman Conelajib los hombres se preparaban por medio de abstinencias de sus mujeres, por medio de ayuno y en otras formas… para sacar a bailar al Teem, que los mexicanos llaman Xochiquetzal, que es un idolillo que baila comúnmente de noche después de bien llenos de bebida. El paya es una figura de amphora [en forma de falo] que aderezaban con flores que hacen de plumas teñidas y en trajes de mujeres con cabellos postizos muy crecidos, la cargan a la espalda, danzando en círculo y teniendo por centro un teponaxtle, que tocaba el maestro de la danza, y de muchas supersticiones que con un incensario de barro es el primero que purificaba estos instrumentos, y luego persuade a hacer lo mismo a los circundantes, amenazándoles con que si no lo hacen, o han de tener mal suceso, o han de morir en breve plazo, y suele suceder así por astucia del demonio… Estos daños y otros, que callo, se siguen de estos malditos bailes… su silencio en este punto, como consejo del demonio a sus pasados… lo guardan tan inviolablemente que con dificultad declaran algo de ello… ".
- Tapia Zenteno, 1767, citado en García Payón, 1976: 122.


Falo de Yahualica.
M.N.A.M.
Celebraciones similares se dieron alrededor del famoso "falo de Yahualica", en la localidad del mismo nombre de Hidalgo. Este falo es una escultura de metro y medio de altura y unos 30 cm. de diámetro, situada en la plaza central del pueblo hasta que fue trasladada al Museo Nacional en 1890.

Pues existen numerosos testimonios que el pueblo se reunía alrededor de este gran falo para cantar y danzar a su alrededor en una celebración relacionada con la fertilidad de los miembros de la comunidad.



- Autosacrificios

Uno de los ritos más sorprendentes son los llamados autosacrificios, es decir, cortes y heridas que se autoinfligían en el pene, para que la sangre emanada hiciese de fuerza regenerativa. Aunque estos ritos no están directamente relacionados con el culto al falo, sino más bien con actos de penitencia, no podemos dejar de reseñarlos aquí, ya que esta práctica fue bastante común entre mayas y aztecas.

Buena fe de ello son las numerosas representaciones de dichos autosacrificios, tanto en glifos como en códices, así como en figuras de arcillas y esculturas que nos muestran que la automutilación, la circuncisión y la decoración del pene con tatuajes fueron prácticas habituales
Mural de San Bartolo donde se ve al Dios del Maiz automutilándose con un enorme punzón.
Imagen extraída de http://mayananswer.over-blog.com/
Estos autosacrificos eran realizados principalmente por los líderes de la comunidad: reyes, altos sacerdotes, aunque también miembros del pueblo llano y servían para conectarse con el mundo de los dioses. Con la ayuda de diversos instrumentos puntiagudos, como espinas de maguey o punzones de hueso, se sangraban el pene, ya que tanto el semen como la sangre emanada del pene son metáforas que recrean el mito cosmológico de la creación.

Este ritual consistía en salpicar con la sangre tiras de trapo o papel que tenían atadas al pene, para después verter dicha sangre en una vasija, quemando todo ello junto a otros elementos sagrados como mazorcas de maíz.


- Masturbación ritual

Escultura fálica de Jalisco.
Museo Regional de Guadalajara.
Al igual que los autosacrificios, donde la sangre sirve de alimento a los dioses para la fecundación de la tierra, el tema de la masturbación ritual masculina también fue un tipo de rito bastante habitual asociado a los cultos de la fertilidad. A pesar de que su estudio siempre ha estado relegado por la historiografía por motivos de autocensura la importancia de estos cultos parece fuera de toda duda.

Tan es así, que en la mitología mexicana para explicar la creación del mundo se recurre al acto de la masturbación, ya que la caída del semen de Quetzalcóatl provocó la germinación de las flores y la primavera, como bellamente se describe en el Códice Magliabechiano del siglo XVI.

También se han encontrado exvotos de falos realizados en madera por lo que se ha supuesto que existiesen ritos de carácter orgiástico donde la masturbación ocupase un lugar muy destacado, mostrando la clara unión existente entre el placer y lo sagrado.

Y es que esta vinculación entre sexualidad, erotismo y muerte se hace aún más evidente en la fiesta
dedicada al dios Tezcatlipoca, donde un hombre joven asume el papel del dios y convive durante 20 días con cuatro sacerdotisas que lo colman de toda clase de placeres. Estas mujeres son las representaciones de las diosas Xochiquetzal, Xilonen, Atlatonam, y Uixtocioatl. Pero como no puede ser de otra forma, al finalizar este período el hombre pase a ser sacrificado en honor al dios.



Conclusión

Como conclusión subrayar la importancia que tuvieron los cultos a la fertilidad en los pueblos de carácter agrícola, ya que a través de ellos, no sólo explican el carácter cíclico de la naturaleza, sino que también son necesarios para el buen funcionamiento de esta reproducción cíclica, asegurando el mantenimiento del orden universal.

Por todo ello, hemos podido comprobar como su culto se extiende a todos los niveles en las cosmogonía del ser humano, con multitud de ritos y cultos, desde aquellos vinculados a las grandes deidades hasta cultos individuales realizados en la vida cotidiana del hombre.

Ha sido tal su importancia, que alguno de estos cultos han estado vigentes hasta prácticamente nuestros días, y aún, muchas comunidades indígenas mantienen cultos relacionados con la fertilidad y el falo.

A pesar de su importancia son escasos los estudios relacionados en torno a los cultos fálicos, ya que desde el primer momento de la conquista todos estos objetos fálicos fueron considerados demoníacos, por lo que la gran mayoría fueron destruidos o mutilados sin más contemplaciones. Pero la postura de historiadores y arqueólogos tampoco ha ayudado mucho, ya que hasta prácticamente el siglo XXI no se han empezado a realizar estudios rigurosos sobre la sexualidad y los cultos a la fertilidad en el mundo mesoamericano, y lo que es más importante, desde una visión globalizadora y sin los tapujos y la autocensura propia de buena parte de los investigadores decimonónicos y del siglo pasado.

Buena muestra de ello es que gran parte de los museos del continente americano aún guardan en sus almacenes gran cantidad de objetos de carácter sexual, sin atreverse a exponerlos en las vitrinas bajo una explicación científica de su significado.



Bibliografía

Aproximación al estudio del culto fálico en dos civilizaciones: Mesoamérica y el Egipto antiguo

Navarrete Cáceres, Carlos, “Acercamiento a la masturbación ritual en Mesoamérica”, Arqueología Mexicana núm. 104, pp. 46-50.

Johansson, Patrick, “Erotismo y sexualidad entre los huastecos”, Arqueología Mexicana núm. 79, pp. 58-64.

Vargas Benavides, H.O.; "De parejas copulantes y representaciones fálicas prehispánicas en la región costarricense", Escena. Revista de las artes, Publicación semestral, Volumen 75 - Número 2 Enero - Junio 2016.


[En Internet]

Museo chileno de Arte Precolombino: http://www.precolombino.cl/exposiciones/exposicion-permanente-america-precolombina-en-el-arte/mesoamerica/vitrina-mujeres-y-fertilidad-de-la-tierra/

Culto fálico maya: http://mayananswer.over-blog.com/article-el-culto-falico-51366663.html

Masturbación ritual: 
http://mayananswer.over-blog.com/article-rituales-sexuales-55674938.html
http://culturacolectiva.com/masturbacion-ritual-sagrado-culturas-prehispanicas/

 http://sexualidadmexicoprehispanico.blogspot.com.es/

domingo, 14 de febrero de 2016

Los Vikingos y el Sexo: Moral sexual vikinga.


Sexo y sexualidad en la Cultura Vikinga:
- Moral sexual vikinga
- Sexo, Religión y Magia en el mundo vikingo (próximamente)

Las fuentes

Uno de los principales obstáculos que nos encontramos al abordar el tema de la sexualidad en la cultura de los pueblos nórdicos es que éstos no tenían una cultura escrita en el sentido moderno de la palabra, ya que a pesar de contar con su propio alfabeto, las famosas runas, no tenían producción literaria propia.

Esto hace que la mayor parte de información sobre la cultura vikinga* provenga de fuentes indirectas, muchas de ellas de carácter anacrónico, y todos ellas, tantos cristianas como árabes, presentando la información de manera interesada, ya sea para mostrar las bondades del cristianismo frente al paganismo nórdico o para contraponer el mundo salvaje de los norteños frente al refinamiento y el grado de civilización alcanzado por la cultura árabe.

Para nuestra desgracia, toda información relativa al sexo o a la sexualidad de estos pueblos fue obviada en gran parte, especialmente entre los cronistas cristianos. Por lo que muchos de los datos sobre sus ritos y cultos han sido recogidos de manera parcial y sesgada, especialmente todo aquello relativo a la sexualidad.

No hay que olvidar que el proceso de cristanización de estas tierras fue realizado de manera gradual y muchas veces impuesto de manera violenta, por lo que poco a poco, los templos y ritos paganos fueron cayendo en el olvido o sobreviviendo en la clandestinidad, sobre todo en las zonas más rústicas.

Fragmento del Tapiz de Bayeux
 * Aunque hoy en día conocemos popularmente a estos pueblos con el nombre de 'vikingos', éste es un término que se refería sólamente a los guerreros que se lanzaban a una expedición, por lo que lo correcto sería hablar de pueblos nórdicos o germanos.


Moral Sexual

De manera general podemos decir que su moral sexual era bastante más abierta que la del resto de culturas europeas, cuyos prefectos morales ya estaban muy influenciados por las grandes religiones monoteístas. Sólo hay que echar un ojo a su mitología y a sus sagas, y veremos que el sexo está muy presente en ellos.

Para acercarnos a la imagen del sexo entre los antiguos vikingos, empezamos por uno de los relatos más famosos sobre su cultura, realizado por el diplomático árabe Ahmad Ibn Fadlan (quuién inspiró la famosa película 'El guerrero nº 13') que, enviado a las tierras del Volga, tuvo la mala suerte de toparse con una expedición vikinga. Su caravana fue apresada por los vikingos con los que no le quedó más remedio que convivir con ellos durante una de sus campañas de saqueo. Tiempo después, volvería a la ciudad de Bagdad, por aquellos días una de las ciudades más prósperas del mundo civilizado.

llustración de la expedición de Ibn Fadlan al norte de Europa. Museo Narod, Rusia.

Ibn Fadlan nos proporcionará sugerente información sobre el mundo de los vikingos, poniendo especial énfasis en aquellos aspectos culturales que más chocaban con el refinado y civilizado mundo árabe.

Si hacemos casos a las palabras de Ibn Fadlan, los vikingos tuvieron una noción bastante natural sobre el sexo, practicándolo de forma abierta, incluso delante de otras personas.

"En una sola de esas casas se reúnen diez y veinte personas, más o menos. Cada uno tiene un lecho en el que se sienta. Con ellos están bellas jóvenes esclavas destinadas a los mercaderes. Cada uno de ellos, ante los ojos de sus compañeros, tiene relaciones sexuales con su esclava. A veces todo un grupo de ellos se unen de esta manera, unos frente a otros. Si un mercader entra en ese momento para comprar a algunos de ellos una joven esclava y le encuentra cohabitando con ella, el hombre no se separa de ella antes de haber satisfecho su necesidad."

Como podemos ver, la poligamia estaba oficialmente permitida, ya que los hombres podían tener varias concubinas bajo su techo, estas concubinas por regla general era esclavas, aunque bajo este regimen de concubinato también podían unirse alguna mujer libre. La existencia de esta esclavitud de carácter sexual estuvo bastante generaliza dentro de la cultura vikinga, por lo que el comercio de esclavas alrededor de la cuenca del Volga fue un negocio muy próspero.

Más llamativo es lo que los cronistas normandos denominaron matrimonio 'more danico' (a la manera danesa), donde un hombre podían casarse oficalmente con dos mujeres y donde los hijos frutos de este segundo matrimonio eran cosiderados legítimos. Esta costumbre, a pesar del progresivo avance del cristiansmo, estuvo vigente durante varios siglos.

'La princesa capturada'

El papel de la mujer 

Dentro de la sociedad vikinga, donde la tribu y el clan seguían siendo de vital importancia, la mujer gozaba de un status quo similar al de los varones. A diferencia del resto de Europa, donde el papel social de la mujer se empequeñecía bajo el peso del cristianismo, en la sociedad vikinga la mujer tenía un rol activo y su figura era enormemente respetada. Se la consideraba 'la señora de la casa' (husfreya), por lo que mantenían el control de las propiedades sin necesidad de contar con el beneplácito de los marido

En cuanto a su rol sexual, la mujer gozaba de gran libertad, no era propiedad de su marido, incluso podía divorciarse esgrimiendo muy diversos motivos. Además la violación de una mujer libre era considerada una de las mayores afrentas dentro de la sociedad vikinga, por lo que era uno de los pocos delitos donde se contemplaba la pena de muerte.


Matrimonio

La edad permitida para contraer matrimonio estaba asociado con la primera menstruación, ya se consideraba a la mujer madura sexualmente. Por lo que la edad para el matrimonio solía ser durante la adolescencia, en torno a los 15 años.  Como la mayor parte de culturas del mundo, el concepto de virginidad, asocidado a la pureza, era muy importante, ya que se ponía en entredicho el honor y la honra de toda la familia.

A pesar de esa libertad de la mujer, el matrimonio no era cosa del amor ni del enamoramiento, por lo que la opinión de la mujer solía contar bien poco. El matrimonio era considerado como un negocio familiar, ya que lo que primaba a la hora de contraer nupcias era establecer alianzas familiares o mejorar económicamente la situación de ambas familias.

Según podemos extraer de las sagas nórdicas, una vez que un joven alcanzaba la madurez y se le consideraba preparado para gestionar su propia hacienda familiar, su padre le proponía escoger a una mujer para el matrimonio. A partir de ese momento, eran los padres de ambos jóvenes los que establecían una negociación, si el resultado era satisfactorio y llegaban a un acuerdo (dote, regalos, hacienda,...) se fijaba la fecha y el lugar de la boda.

Como vemos, el concepto de matrimonio por amor, no existía o al menos no era lo habitual, ya que muchas veces la mujer conocía a su futuro esposo el mismo día de la boda.

Divorcio

Esta paridad social entre hombres y mujeres tiene su mejor reflejo en el divorcio, ya que ambos miembros de la pareja podían solicitar el divorcio si consideraban que su matrimonio no era satisfactorio. Aunque normalmente, el uso del divorcio era exclusivo de las mujeres, ya que para los hombres el divorcio, al tener que devolver la dote, no les salía econonómicamente muy rentable.

Los motivos esgrimidos para solicitar el divorcio podían ser muy diversos: desde la falta de descencia, ya fuese por estirilidad o impotencia, por una mala gestión de la economía familiar, por malos tratos (considerado una ofensa muy grave) o incluso por insatisfacción sexual.

Una vez obtenido el divorcio, la mujer podía regresar al núcleo familiar o conservar su independencia y vivir de sus propias rentas, incluso podía llegar a contraer segundas nupcias.

Fotograma de la serie 'Vikings'


La homosexualidad en el mundo vikingo

Como en cualquier cultura del mundo, la homosexualidad también estuvo presente dentro del mundo vikingo. Aunque como la mayor parte de sociedades antigüas, tan preocupadas por la fertilidad y la prosperidad del grupo, del clan, el mayor problema de las conductas homosexuales era que no aportaban hijos al grupo, por lo que los hombres y mujeres que evitaban el matrimonio eran penalizados por la ley.

Con todo ello, sabemos que aunque la homosexualidad no estaba bien considerada, tampoco era considerada ni un tabú, ni un sacrilegio, ya que como hemos visto la moral sexual nórdica era mucho más laxa.

A esto hay que sumar que, como en la mayor parte de culturas guerreras y esclavistas, el concepto de homosexualidad moderno no existiese, siendo entendido mejor dentro del binomio: activo-pasivo. Es decir el sexo homosexual activo sería visto como un acto de dominación y de superioridad, mientras que lo vergonzoso sería el sexo pasivo, el ser sexualmente utilizado por otro hombre.

La propia lengua nórdica utilizaba el sustantivo 'ergi' o 'regi' cuyo significado más próximo sería impropio de hombres (afeminado) y se aplicaba en contextos de comportamiento sexual pasivo. Así en varios textos de naturaleza muy diversa (jurídicos, mitológicos,...) se hace referencia a este tipo de personas.

Chamanismo, lesbianismo y prostitución masculina

Algunos datos, como ya propusimos en este post, apuntan a que el chamanismo y cierta clase de sacerdotes estaban muy relacionados con la homosexualidad. Existiendo un cuerpo sacerdotal, vinculado al dios Freyr, que se vestía y peinaba como mujeres, teniendo un comportamiento afeminado (no propio de los hombres). Esta conexión entre magia y homosexualidad vendría confirmada por algunas leyendas del folklore germánico, donde vinculan las desviaciones sexuales con algún tipo de magia negra.

En cuanto a la homosexualidad femenina no hemos encontrado ninguna referencia, aunque suponemos que como en otras culturas tan dependientes de las fertilidad, una de las mayores afrentas era no aportar hijos a la sociedad, por lo que aunque a ciencia cierta el lesbianismo existió, el deber de cualquier mujer sería contraer matrimonio y aportar hijos a la sociedad.

El último testimonio que nos hablaría de la presencia de la homosexualidad en la cultura vikinga es el recogido en un breve cuento conservado en un manuscrito del siglo XIV,  donde aparece un término cuyo significado más próximo estaría vinculado con la prostitución masculina de carácter homosexual. Estos hombres, que sin lugar a dudas serían esclavos, tendrían una consideración social de lo más ínfima, y es que el propio texto dice que el pago de sus servicios era muy bajo. Con todo ello, su existencia vendría a confirmar que había una demanda de este tipo de servicios.



Bibliografía

Velasco, Manuel (2012) Breve Historia de los Vikingos (versión extendida), Ed. Nowtilus,

[En Internet]

Sobre la cultura vikinga en general contamos con dos magníficos portales:
- The Valkyries Vigil: http://thevalkyriesvigil.com/
- Ala de Cuervo: http://heathenpride-aladecuervo.blogspot.com.es

Sobre la homosexualidad:
- https://es.wikipedia.org/wiki/Ergi
- http://seidh.org/articles/sex-status-seidh/
- http://legacy.fordham.edu/halsall/pwh/gayvik.asp

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Harén y poligamia: Un viaje a través de diversas civilizaciones.


Cuando escuchamos la palabra harén, en el imaginario del mundo occidental salta la imagen de bellas mujeres, vestidas con ropas sugerentes, relajadas en fabulosos patios de ensueño, con fuentes y abundante vegetación; o descanso en mullidas habitaciones llenas de cojines, con la figura de un eunuco protegiéndolas, a la espera de que su señor las llame para complacer sus fantasías sexuales.

Es decir, nos imaginamos una especie de burdel de lujo para emperadores y sultanes. A esa imagen han contribuido los numerosos artistas influenciados por el orientalismo y que reflejaron una visión idílica de la vida de las mujeres en los harenes.

La danza del harén, de Giulio Rosati

En cambio, en el mundo musulmán tienen un concepto bastante diferente, el harén es simplemente un espacio reservado de la casa o del palacio, donde las mujeres pueden relajarse y quitarse los pañuelos de la cabeza sin temor a ser vista por ojos ajenos a la familia.

De esta forma, la vivienda musulmana consta de dos partes perfectamente diferenciadas : el “selamlik”, destinada a los hombres y el “harenlik”, zona donde las mujeres pasan su vida.  En las familias acomodadas, donde la mujer no tenía la obligación de trabajar, el harén se situaba a menudo en el patio interior de la casa, alejadas de cualquier mirada indiscreta.
Actualmente el término harem define tanto la separación por sexos que rige la institución familiar en las sociedades islámicas como el lugar donde estas mujeres residen.

Origen Etimológico 'Harén'

La palabra harén, etimológicamente provenie de la familia de palabras árabes de raíz 'h-r-m', cuyo significado está relacionado con términos como prohibido, sagrado o tabú. Es decir, su significado literal sería recinto sagrado, lo cual ya nos da la idea de que es un espacio restringido. Por lo tanto, las mezquitas, las ciudades santas del Islam, también serían harenes.

Su origen como espacio diferenciado de la vivienda proviene de una leyenda sobre Mahoma, que estando un día en casa jugando con sus nietos fue molestado por un grupo de fieles. Disgustado, habilitó un espacio cerrado para uso exclusivo de él y su familia. A partir de ese momento, sus esposas o concubinas vivieron recluidas en el “harén”. Constituyendo una de las instituciones familiares más asentadas en el mundo oriental

Su relación con nuestra concepción actual proviene al considerar la residencia del Sultán también como un lugar sagrado, ya que la presencia de la figura del Sultán transforma cualquier espacio en un lugar sagrado, por lo que pronto, sus habitaciones privadas también adquirieron el carácter de sagradas, de harén.


HARENES EN DIFERENTES CIVILIZACIONES

Otra relación inmediata que hacemos al oir la palabra Harén es vincularla con el mundo musulmán, aunque en realidad y como veremos a continuación, los harenes o los espacios exclusivos para mujeres han existido desde los tiempos del Egipto faraónico pasando por la Grecia Clásica y teniendo una larga tradición, sobretodo, en las sociedades orientales no islámicas.

La poligamia


Las raíces de la poligamia son muy antiguas, ya que esta práctica siempre se ha considerado útil como medio de perduración del clan o la tribu, a veces, acompañada también de prácticas endogámicas.

Ya en Antiguo testamento hallamos numerosos ejemplos, desde Abraham que tuvo dos esposas pasando por  numerosos reyes de Israel que también practicaron la poligamia. El Corán habla abiertamente de esta práctica y la defiende diciendo: “Podéis desposar a dos o tres o cuatro mujeres que os gusten […] pero si teméis no poder ser equitativos, entonces desposad sólo a una” (IV,3).   

Es decir, las tres principales religiones monoteístas defendieron la práctica de la poligamia, practicada durante mucho tiempo por los judíos y sólo condenada por el cristianismo a partir del Concilio de Trento, en 1563.

A partir de estos datos, es comprensible que las relaciones poligámicas se institucionalizasen, sobretodo, en la cultura árabe primero, y en la cultura musulmana posteriormente, dando lugar al nacimiento de un espacio reservado para las mujeres, el harén.


Imperio Otomano:

Los baños del harén de Jean-Léon Gérôme.
En el poderoso imperio Otomano, el harén era una institución de vital importancia. Allí encontramos el que sin duda es el harén más famoso del mundo, el del Palacio de Topkapi, un laberinto de más de 300 habitaciones de gran valor arquitectónico e histórico.

El harén era un lugar donde se vivía bajo unas rígidas normas, marcadas por la obediencia, la tradición y numerosas ceremonias. Estaba dirigido y gobernado por la «sultana valida», la madre del sultán, quien solía tomar partido en los asuntos de Estado. Siguiendo un estricto orden de jerarquía, tras ella, se situaba la primera esposa del sultán (kadin) o la madre de su primogénito y en un tercer escalón, sus otras esposas oficiales y sus favoritas (ikbal). Por último mencionar a las concubinas que compartían cama con el sultán que aumentaban su posición social dentro del harén recibiendo el estatus de 'afortunadas' (gözde).

En total, un harén podía estar formado por más de mil personas, esclavas y eunucos incluidos, formando un poderoso engranaje institucional con funciones políticas, sociales y económicas, sólo citaremos como ejemplo la figura del jefe de los eunucos, figura de gran autoridad, tan sólo por debajo del Gran Visir y el experto en leyes.

En el harén vivían también las concubinas, tanto del sultán como de sus oficiales más destacados, así como muchachas usadas para concertar matrimonios políticos. Estas concubinas eran llamadas "cariyeler" y el Sultán podía disponer de ellas a voluntad, así conocemos el caso del Sultán Murat II, que tuvo 112 hijos de sus múltiples consortes.

Habitación del harén, Palacio Topkapi (Estambul)
El origen de las mujeres del harén era de los más variado, provenían de todos los confines del imperio otomano, la mayoría de familias no musulmanas, ya fuese como trofeos de guerra o como regalo. Eran educadas con gran esmero y refinamiento, en numerosas artes: poesía, danza, música, así como en los principios del Islam. Las más sobresalientes se reservaban para el Sultán o para altos funcionarios, por lo que la mayoría eran empleadas como sirvientas (esclavas) sin tener que cumplir ningún papel sexual, recibiendo el nombre de Odalisca (odalik) que significa mujer de cámara,

Un dato poco conocido es que las mujeres del harem podían salir fuera de los muros del palacio, aunque siempre vigiladas por un nutrido grupo de eunucos y seguidas de todo su séquito. Además el trabajo de concubina era un trabajo remunerado. Tras nueve años de servicio, se les permitía marcharse para casarse, y los gastos de la boda eran abonados íntegramente por el sultán. 

Egipto: En el Egipto faraónico, tanto en el Imperio Antiguo como en el Imperio Nuevo, están documentados la existencia de "harenes" conocidos como "Casa Jeneret", que era el lugar donde habitaban 'las mujeres' del Faraón: su madre, la esposa Real, las esposas secundarias, concubinas, así como toda la prole del faraón. Esta era una institución que se encargaba de la educación de los príncipes y princesas, y donde aprendían diferentes artes y oficios. Estos lugares eran  relativamente abiertos, donde las mujeres podían recibir visitas.
Esclava arreglando tocado.

La Casa Jeneret podía estar constituida por uno o varios edificios de tamaño variable, situados junto al palacio real y de gran importancia para la cultura egipcia. Así por ejemplo, en El Fayum se ha documentado una Casa Jeneret donde exclusivamente se alojaban las abuelas de la nobleza. 

Por último mencionar que la misma palabra Jeneret incide en nuestro significado actual de harén, ya que significa "casa de las bellezas" pero también 'casa cerrada' o ' lugar cerrado'.


Grecia: En la Grecia Clásica encontramos los famosos gineceos, estancias reservadas en las grandes casas de la antigua Grecia para uso exclusivo de las mujeres: esposas, hijas y sirvientes.

Tradicionalmente estas estancia se hallaban en la segunda planta de estas casas, quedando reservada la planta baja para los hombres. Estos giniceos nos transmiten la situación social de la mujer griega, que llevaban una vida social muy discreta y apartada, recluidas en estos gineceos la mayor parte del tiempo y sometidas a la vigilancia de los poderes patriarcales constantemente.

Aunque a estos gineceos, no tienen la connotación clásica de harén, ya que dentro de la cultura griega no estaba extendida la poligamia, si exceptuamos a sus 'bárbaros' vecinos macedonios.


Asia Oriental:

Damas de Caubul
1848 , por J. Rattray
El modelo de unidad familiar separada por sexos, que da lugar al concepto de harén, no sólo se dió en los países musulmanes; en Asia también se desarrollaron conceptos familiares similares. En la India, vemos como a las mujeres hindúes de la casta superior se las ocultaba de los hombres que no fuesen sus parientes directos, bajo un sistema llamado purdah. Schuon, en su libro 'Conociendo al Islam'  lo define como "Purdah es una cortina de separación tajante entre el mundo del hombre y el de la mujer, entre la comunidad en su conjunto y de la familia que es su corazón, entre la calle y el hogar, lo público y lo privado."

En Persia, mucho antes de su ocupación islámica, ya existía la tradición de que las mujeres persas viviesen en reclusión, como señala el historiador romano Plutarco.

En China, las esposas y concubinas de los emperadores se confinaban en barrios separados denominados hou-gong, aunque esta tradición no se extendió entre las clases populares. En cambio, en Corea si existía la tradición, extendida a todas las clases sociales, en la cual hombres y mujeres vivían casi todas sus vidas separados, en diferentes lados de la casa, y dónde sólo se unían para reproducirse.

Una característica importante de las monarquías de Oriente es el carácter divino del emperador, no es sólo su representante, sino que alcanza el grado de dios en vida, así en China el emperador era "hijo del cielo" y en Japón tenía tratamiento de dios. Todo esto hacía que los soberanos orientales se recluyesen dentro de sus enormes palacios, reforzando aún más, su carácter sagrado, inviolable. Este hecho se refleja en la arquitectura y diseño de sus palacios (y harenes) construcciones enormes, laberínticas, con diversos anillos de accesibilidad, con habitaciones y estancias preparadas meticulosamente. Este aislamiento con el resto del mundo se reforzaba con la separación del palacio mediante fosos y enormes murallas.


India (Musulmana):

Tras la conquista musulmana de la India, se instauró la costumbre de confinar a las mujeres de la casta alta en zonas reservadas de las viviendas o en diferentes alas del palacio, estas espacios exclusicos se denominaron zenana y su función era proteger a las mujeres de la mirada de instrusos.

Zenana.

China:

En China tanto los harenes como la institución del concubinato tienen una larga tradición. El concubinato no era exclusivo de la casa imperial, ya que cualquier persona que pudiese permitirse mantener a sus concubinas podía disfrutar de ellas. Esta tradición estuvo tan arraigada que en Hong Kong no fue abolida hasta 1971.

La sociedad china justificaba la existencia de esta institución comparándola con un juego de té. El hombre sería identificado con una tetera y la mujer con una taza; la tetera puede rellenar varias tazas pero ninguna taza puede llenar una tetera.

El harén más famosos que nos han llegado de la sociedad china es el que existía en la Ciudad Prohibida, descrito en numerosas novelas y relatos. El harén, también conocido como hou-gong,  estaba situado en la parte posterior de la Ciudad Prohibida, y la única presencia masculina permitida era la figura del emperador y la de los cientos de eunucos que en él habitaban.

Emperatriz Wu Zetian y sus doncellas.
Era un mundo de patios amurallados y largos y estrechos callejones, con abundante vegetación y lujo. La emperatriz tenia su propio palacio y su principal función era administrar bien el harén, por otro lado las concubinas o favoritas se albergarían también en pequeñas habitaciones de lujo, con sedas, muebles tallados y objetos engarzados con joyas.

El correcto funcionamiento de un harén no era una tarea fácil, éste se regía por normas bastantes estrictas, donde todo estaba detalladamente reglado, desde los objetos que podían tener en sus habitaciones, calidad de sus vestidos, incluso su dieta, todo ello dependiendo de su rango. Dentro de las cónyuges imperiales existían hasta ocho niveles de jerarquía.

La vida del harén no era nada fácil, era un mundo de mucha rivalidad y competencia entre las concubinas para escalar puestos en la jerarquía de favoritas del emperador, conociéndose numerosos casos de intrigas, asesinatos, conspiraciones y muertes en extrañas circunstancia de eunucos, concubinas y los hijos de ellas. Existía la tradición, que a la muerte del emperador, todas sus concubinas fuesen internadas de por vida en un convento budista, sin que pudiesen salir de allí.

Cixi, una concubina que reinó entre eunucos.
La vida sexual del emperador estaba muy controlada, ya que sus encuentros sexuales eran anotados en una tablilla de bambú que era entregada al eunuco jefe, que preparaba el posterior encuentro. Los encuentros tuvieron que ser muy numerosos, ya que estaba muy extendida la creencia que la vida del emperador sería más longeva cuanto más encuentros sexuales tuviese. Así se relata que el legendario Qin Shi Huang, primer emperador chino era inmortal ya que desvirgó a más de mil doncellas.

Otro ejemplo lo tenemos con el emperador Huan Di (146-168 d.C), que renunció a sus deberes políticos y se entregó a una vida de placer y disfrute. Para ello contó con un harén de 6000 mujeres y ante los problemas de engendrar un heredero, sus eunucos le presentaban cada noche nueve concubinas nuevas, ya que consideraban ese número mágico.

Japón:

En Japón también estaba bastante extendido el concepto de 'amoríos libres' dentro del matrimonio. Los hombres de clase alta podían mantener hasta 4 o 5 esposas, y los de clase baja, de 2 a 3; aunque estaban obligados a vivir en casa de su primera esposa.

Los emperadores también practicaron la poliginia oficial, que se mantuvo vigente hasta el siglo XX, finalizando en el período Taisho (1912-1926). Además de la emperatriz o emperatrices, ya que algunos emperadores vivieron con dos emperatrices simultáneamente, el 'harén' se completaba con varias consortes secundarias de distintos grados jerárquicos.


América:

Es un error frecuente intentar aplicar conceptos característicos de una cultura a otra cultura, sobretodo, si ambas se encuentran muy separadas en el espacio y/o el tiempo, por lo que es difícil intentar comparar los harenes musulmanes con posibles instituciones similares existentes en América, ya que la realidad socio-política de las culturas de América era completamente diferente a todo lo establecido en Occidente. Aún así, los principales Imperios de América tuvieron instituciones similares a los harenes:

Aztecas:  Según narran las crónicas el pueblo azteca tenía sus propias costumbres y rituales respecto a la formación de la familia nuclear. En cuanto al matrimonio, el hombre solo podía tener oficialmente una esposa, llamada “Cihuatlantli“, la única mujer legítima ante la ley, con la cual se casaba mediante una ceremonia de bastante importancia dentro de la sociedad.

Sin embargo, la existencia de la poligamia vendría avalada por el 'uso' o 'costumbre' desde tiempo de los nahuas que asociaban la monogamia a la pobreza y a los más bajo de la escala social. Así cualquier hombre, según su estirpe social, podía tener tantas concubinas como pudiese mantener. Es decir, la poligamia era sinónimo de poder y de ocupar el escalón social más alto, de ahí la costumbre de regalar mujeres a los dignatarios extranjeros.

Con todo esto las fuentes nos hablan que Moctezuma II llegó a tener un harén de más de 150 mujeres en su palacio de Tenochtitlán. Por lo que parece Moctezuma ingería grandes cantidades de Xocolatl antes de ir a su harén, ya que entre los aztezas el cacao era una fuente de sabiduría espiritual, energía corporal y potencia sexual.

Rey Inca con su séquito.
Incas: Entre los incas encontramos unas estructuras similares, la nobleza inca era polígama, aunque no el pueblo llano. Aunque durante el Imperio Inca antiguo, el soberano se casaba con su hermana para mantener la pureza del linaje, podía elegir como sucesor al hijo de alguna de sus concubinas de su harén.

Así el soberano inca disponía de un fastuoso harén formado por las mujeres más bellas de todo su imperio. Las mujeres rechazadas eran entregadas como Vírgenes del Sol para servir en el cuidado de los templos, como sacerdotisas o reservadas para ser sacrificadas, el resto eran entregadas como presente a los nobles más serviciales.

Los propios españoles fueron testigos directos de esta situación, ya que durante los diez meses de cautiverio de cacique local Atahualpa, observaron como sus súbditos le seguían reverenciando con profundo respeto y temor, narrando las crónicas “Cada una de las mujeres de su harén le servía por turno cada ocho o diez días”.


Harenes Masculinos:

A lo largo de la historia también se ha documentado harenes masculinos, aunque normalmente para satisfacer los gustos homosexuales de algún sultán o emperador.  Así en Al-Andalus, que vivió una época de cierta permisibilidad homoerótica, son conocidos los casos de la existencia de harenes tanto masculinos y femeninos

El único caso de harén masculino en manos de una mujer es el de Kahina de Mauritania, reina y líder militar de los bereberes, que combatió con bastante éxito la expansión islámica en el norte de África en el siglo VII. Según las fuentes era una mujer de gran belleza, de familia noble y con rango de sacerdotisa, tuvo a su disposición un harén formado por 400 sementales.


Continuará...

BIBLIOGRAFÍA


- Mitos y realidades sobre el harén. Mujer y autoridad en el Imperio Otomano en
http://www.libreria-mundoarabe.com/Boletines/n%BA72%20Jun.09/MitosRealidadesHaren.htm

- ¿Qué fue el harén imperial? en
http://nuitsblanchesasaintpetersbourg.blogspot.com.es/2012/08/que-fue-el-harem-imperial.html

- El misterio de los harenes en
http://infokrisis.blogia.com/2004/101409-el-misterio-de-los-harenes.php

- Lady Mary Montagu, entre harenes y baños turcos en
http://www.futuropasado.com/?p=321

- Eunucos y concubinas en China en
http://www.lacasamundo.com/2011/12/eunucos-y-concubinas-en-china-i.html

- El harén, placer y esclavitud en
http://www.taringa.net/posts/arte/7148218/El-Harem-placer-y-esclavitud.html

- Eunucos y harenes. Vida del Sultán en el Imperio Turco en
http://www.portalplanetasedna.com.ar/eunucos.htm