Mostrando entradas con la etiqueta lenguaje. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lenguaje. Mostrar todas las entradas

martes, 30 de diciembre de 2014

Gestos Obscenos Romanos

Los gestos son uno de los componentes más importantes en la comunicación humana, incluso antes del desarrollo del lenguaje, el hombre tuvo que comunicarse mediantes fórmulas no verbales, como así hacen numerosos animales, especialmente los primates.

Así en nuestra vida cotidiana nos comunicamos constantemente con otras personas mediante mensajes no verbales (muecas, miradas, posiciones de brazos, postura corporal, señales con manos y dedos, gestos faciales, ...) muchas veces realizamos estos gestos de manera casi inconsciente, pero aun así, siguen siendo un componente de gran importancia dentro de la comunicación humana.

Hoy recogemos los datos aportados por un estudio de la Universidad de las Islas Baleares (UIB) que ha recogido 110 gestos de la época romana que perduran en nuestros días. El equipo dirigido por las doctoras Maria Antonia Fornés, del departamento de Filología Española de la UIB, y Mercè Puig ha recurrido a fuentes escritas y artísticas. El resultado es una base de datos con todos los signos y 580 textos que los documentan.

Nosotros nos centraremos sólo en aquellos gestos relacionados de alguna forma con la sexualidad

LEVANTAR EL DEDO CORAZÓN

Es uno de los gestos más extendido en nuestra cultura, conocido tradicionalmente como 'hacer la peineta', consiste en levantar de forma obscena el dedo corazón manteniendo la mano cerrada y el revés hacia fuera, siendo éste gesto uno de los insultos gestuales más frecuente. Es un gesto claramente fálico, ya que simboliza el miembro viril y los dedos encogidos los testículos y en la Antigüedad podía tener un significado apotropaico (protector) u obsceno.

El primer registro que se tiene de este gesto data de la comedia griega 'Las Nubes' de Aristófanes, donde el personaje de Strepsiades le enseña su dedo mayor al personaje de Sócrates. A este gesto se le conoció como katapygon.

Y aunque para nosotros tiene un significado de burla e insulto, en muchos lugares del mundo mantiene su significado inicial, de carácter "mágico", como gesto de protección y ante el mal de ojo, como la mayoría de los símbolos fálicos en época romana. Aunque pronto este significado protector fue pronto sustituido por el de burla, varios autores recogen su uso asociado a acciones de buena suerte y protección:

Así Persio en sus 'Sátiras' (2,31-34) nos relata como su uso sigue vigente para rituales y gestos de protección: "Mira cómo una abuela o una tía materna llena de supersticiones levanta de su cuna a un niño y con el dedo infame y saliva lustral empieza por purificarle la frente y los húmedos labios, pues es experta en conjuros contra el mal de ojo"

Por su parte Petronio en el 'Satiricón' (131,4) asocia este gesto a un ritual mágico para curar la impotencia: "... luego amasó con saliva un poco de polvo y colocando la pasta en el dedo cordial, me marcó la frente a pesar de mi repugnancia".

La escultura ’Mano tullida’, Maurizio Cattelan, frente a la Bolsa de Milán

En su acepción más negativa vendría a significar 'que te den por culo', es decir, ser un sodomita pasivo (recordar que el concepto de homosexual que tenemos hoy en día no existía en la Antigua Roma). Por ello, a este dedo también se le conocía como digitum infamis o digitum impudicus, como nos dice este priapeo: "¿También tú te burlas de mí, ladrón, y me muestras el dedo impúdico cuanto te amenazo?".

Un buen ejemplo del uso de la peineta como insulto lo encontramos en los epigramas de Marcial (II,28,2) titulado 'Eres peor que eso' y que dice:

"Ríete mucho, Sextilo, de quien te haya llamado maricón
y levántale el dedo del medio. Porque tú ni eres un pederasta
ni un follador ni te gusta la boca caliente de Vetustina.
Nada de esto eres, Sextilo, lo aseguro.
¿Qué eres pues? No lo sé, pero tú sabes que quedan dos cosas."

 También en su epigrama 'Vivimos muy poco' (VI,70,5) nos habla del uso de este gesto, como símbolo de burla ante tres prestigiosos médicos de la época.

  
"Marciano, Cota ha vivido ya sesenta años,  creo que incluso sesenta y dos, y no recuerda que ni un solo día haya experimentado el fastidio de un lecho caliente (fiebres). Enseña el dedo, pero el obsceno, a Alconte y a Dasio y a Símaco"

También está documentado que dos de los emperadores más dementes, Calígula y Heliogábalo lo utilizaban con mucha frecuencia:

- Juvenal en su 'Historia Augusta' (10,7,2) nos cuenta que Heliogábalo "hacía signos impúdicos con los dedos y no mostraba ningún pudor ni siquiera en reuniones o cuando el público lo escuchaba".
- Suetonio en 'Vida de Calígula' (56) en un pasaje donde Calígula se dirige a Casio Querea narra "...Gayo tenía la costumbre de desacreditar a este personaje con todo tipo de ultrajes como blando y afeminado [...] y ofrecerle otras a besar su mano, cuando le daba las gracias por algún motivo, imprimiendo en ésta una forma y movimiento obscenos"

LOS CUERNOS

El uso de este gesto está ampliamente documentado en el mundo antigüo, en todo tipo de representaciones de carácter visual: mosaicos, cerámicas, urnas funerarias. esculturas, aunque parece ser que no existe ningún testimonio literario donde se recoja el uso de este gesto.

Parece ser que su significado variaba si se hacía hacia arriba o hacia abajo, aunque de esta última manera tendría un carácter mágico, como símbolo de protección contra el mal de ojo, como nuestro gesto actual de tocar madera. Es, por tanto, un gesto de protección,  un fascinum, como también lo es cruzar los dedos índice y corazón. Eran símbolos de defensa ante el mal de ojo.

Como este post está dedicado sólamente a los gestos romanos, no nos adentraremos en la otra significación que puede tener esto gesto, el de cornudo, el del hombre casado que ha sufrido una infidelidad, ya que explicar todos sus posibles teorías sobre el origen de este significado merece una entrada aparte, y además todas estas teorías parecen remontarse a época medieval, ya sea atribuido a una curiosa tradición de la cultura vikinga o bien relacionado directamente con la figura del buey.

Aunque recogemos el testimonio de Sebastián de Covarrubias que 'En su Tesoro de la lengua castellana o española',  afirma que “[Poner los cuernos] tomó ocasión de lo que se cuenta de Mercurio, que en figura de cabrón tuvo ayuntamiento con Penélope, mujer de Ulises; del cual nació el dios Pan con cuernos”.


Urna funeraria etrusca de esposos tumbados .(S.II-I a.C.)
Museo etrusco de Guarnacci de Volterra.

HACER LA HIGA

Aunque hoy en día, en nuestra cultura apenas utilizamos este gesto, que consiste en cerrar el puño asomando el dedo pulgar entre el dedo índice y el cordial, su uso parece atestiguado en el Egipto faraónico del II milenio, siendo utilizado de manera habitual por otras civilizaciones posteriores como la Fenicia, la Griega y la Romana, ya que junto al ojo y al falo, es el talismán que más hallazgos tienen en los yacimientos de estas culturas. El uso de la Higa siguió perviviendo con fuerza en época cristiana, no como otros símbolos paganos que fueron erradicados por la Iglesia Católica.


Amuleto con forma de higa.

Según los autores antiguos esta postura siempre tenía un sentido sexual: Algunos opinan que se refiere (o simula) la vagina, mientras otros consideran que significa el pene entrando en aquella. Los menos, también hablan de que se trata de un ojo, relacionando este con el sexo femenino. Lo que parece claro es que la palabra Ficus, era una palabra de género femenino, la cual en el lenguaje popular siempre estuvo relacionada con el sexo femenino.

Su uso en Roma está bastante mejor documentado, teniendo numerosas representaciones iconográficas así como testimonios literarios. Aunque por lo que nos relata Ovidio (Fasti 5, 429-434) su uso también tendría un carácter de protección, ya que relata su uso como remedio para ahuyentar a los espítitus.


SACAR LA LENGUA

Estaba prohibido sacar la lengua, incluso cuando se tosía, y pasarse la lengua por encima de los labios. Estos gestos podían dar a entender a otra persona que se estaba invitando a una relación más íntima. No obstante, sacar con fuerza la lengua se entendía como una burla. Las primeras manifestaciones que los investigadores han encontrado sobre ello se refieren a "irreductibles" galos que se burlaban de los romanos. Aún así, parece que el gesto ya se hacía en las culturas mediterráneas antiguas, como indica un pasaje de la Biblia (Isaías 57,4).

"¿De quién os burláis? ¿Contra quién abrís la boca y sacáis la lengua? ¿No sois vosotros hijos de rebeldía, descendientes de la mentira."


Gorgona de época griega, Atenas.
Conclusión

Lo primero que nos sorprende es observar, una vez más, el poderoso influjo que la civilización greco-latina ha tenido en nuestra cultura occidental, muchas veces, sin ser conscientes de ello. Así comprobamos como estos gestos, tan antiguos y con esa connotación sexual tan clara, han sobrevivido hasta nuestro tiempos, convirtiéndose en uno de los gestos de insulto y falta de respeto más universales.

También vemos como en la antigüedad el sexo, la risa y la protección mágica son conceptos que han estado estrechamente vinculados, dotando a la risa y al sexo de un valor apotropaico, un valor actualmente perdido.

BIBLIOGRAFÍA

Fornés Pallicer, M.A. y Puig Rodríguez-Escalona, M.; La gestualidad de la barba y el mentón en la Antigüedad romana, Revista de estudios latinos: RELat, Nº. 5, 2005, págs. 175-192.

Fornés Pallicer, M.A. y Puig Rodríguez-Escalona, M.; Mirar de reojo y fijar la mirada en los textos latinos, Cuadernos de filología clásica: Estudios latinos, Vol. 31, Nº 2, 2011, págs. 213-234

Fornés Pallicer, M.A. y Puig Rodríguez-Escalona, M.; Insultar con gestos en la Roma antigua y hoy, Minerva: Revista de filología clásica, Nº 18, 2005, págs. 137-151

Fornés, M.A. y Puig, M.; El porqué de nuestros gestos: la Roma de hoy en la gestualidad de ayer, BArcelona, Ed. Octaedro-UIB,2008.

[En Internet]

De la figa a la higa y del higo al hígado en http://loinvisibleenelarte.blogspot.com.es/2012/02/1-9_25.html

Digitus impudicus (el dedo impúdico, el dedo obsceno) en http://es.antiquitatem.com/digitus-impudicus-dedo-obsceno-peineta

jueves, 23 de octubre de 2014

Literatura Erótica Árabe

Índice de Capítulos:
I.- Literatura erótica en la Grecia Clásica (en preparación)
II.- Literatura erótica en la Antigua Roma
III.- Literatura erótica Árabe

_____________________________________________

LITERATURA ERÓTICA ÁRABE

Llamamos literatura erótica árabe al conjunto de textos sobre el amor, el sexo y la sensualidad escritos por autores musulmanes tanto en el Oriente como en el Occidente musulmán, así como en el Magreb. La importancia del género radica en la producción sostenida a lo largo del tiempo de este tipo de literatura. Y es el que el amor, es el sentimiento que mejor han plasmado los poetas árabes con versos difícilmente inigualables por su gran belleza estética y sensual.

Nuestro objetivo en esta primera entrada es acercarnos de forma general a la literatura de carácter erótico en la cultura musulmana, viendo su evolución, sus principales autores y su relación con la religión islámica. Reservamos para próximas entradas, ya que merecen un tratamiento individualizado, algunos aspectos tan interesantes como la gran producción de literatura homoerótica o la importancia que adquirieron algunas poetisas en las cortes de Al-Andalus.

Literatura Erótica Preislámica

En la cultura preislámica, los poetas fueron una figura fundamental dentro de las tribus desérticas, ya que la importancia de una tribu también radicaba en la elocuencia de sus poetas.Esta tradición poética surgió en los desiertos de Arabia, mucho antes del establecimiento de la escritura, transmitida oralmente de generación en generación.

El tema del amor fue el centro de esta primera poesía árabe, a través de versos hermosísimos.  Además una característica de la concepción del amor en época preislámica es la adoración que tenían los beduinos del desierto hacia la belleza física.

La influencia de esta poesía beduina se prolongó durante los primeros siglos de expansión del Islam, y así durante varios siglos, desde Bagdad a Sevilla, se cantó a este amor de carácter beduino.

La temática de este tipo de poesía giraba en torno a paisajes desérticos: dunas, pozos de agua, rebaños, entre amores imposibles, aventuras galantes y despedidas amargas. Es un poesía llena de pureza de sentimientos donde la sensualidad y la idealización del amor no deja paso al aspecto más carnal.

Literatura Erótica Árabe

El nacimiento de la literatura erótica propiamente dicho está asociado a la aparición en Bagdad de una clase social rica, acomodada y ociosa que se vió sacudida ante la llegada de numerosas esclavas extranjeras que introdujeron nuevas prácticas amatorias, así como la traducción de obras filosóficas y eróticas de autores persas, indios o griegos.

Es a partir del siglo IX cuando el tema del amor y todo lo relacionado con la sexualidad, se convierte en una tema de reflexión y de estudio. La vida en el desierto deja paso a una cultura árabe mucho más urbana y cosmopolita, donde nace este nuevo tipo de poesía.

Los califas abbasíes promovieron el desarrollo de una cultura y una filosofía que abarcaba todos los aspectos de la vida, incluido el amor. Desde un punta de vista filosófico destacan los estudios sobre el amor de Avicena (Tratado sobre el amor), Al-Kindi y el tratado de los Hermanos de la Pureza.

Es un poesía cortesana, donde los elementos del desierto dejan paso a elementos de una vida más refinada y lujosa, de música, canto y amores más voluptuosos y carnales. La concepción del amor se aleja de la castidad del amor beduino y se adentra en una sexualidad más plena, con versos de gran sensualidad y disimulada lujuria. Estos poetas dedican sus versos a las coperas o cantoras, mujeres que cobraron gran importancia dentro de la sociedad cortesana, ahora se canta a amores imposibles e inalcanzables.

Los poetas más destacados de esta nueva corriente fueron Ibn Burd de Basora y sobre todo Abu Nuwas de Bagdad, el poeta más erótico e impúdico del mundo árabe.


 ¡Cántame, oh Sulaimán,
y llena de vino mi copa!
¿No ves que apareció al alba
bajo sus tenues velos?
Cuando te llegue la jarra 
agárrala y sírveme:
quiero que ella te distraiga
de la llamada del almuédano.
Sírveme el vino sin tregua,
a la vista de todo el mundo,
y hagamos como los de Sodoma.

MUYUN

Dentro de la literatura más erótica podemos distinguir dos categorías aquella que relata los placeres relacionados con el vino, Jamriyat y la de tono más verde y humorística, denominada Muyuniyat, que es el arte de evocar las cosas más impúdicas. Dentro de estas categorías encontramos cuentos, relatos, anécdotas y poesías subidas de tono.

Este tipo de literatura no sólo era popular entre las clases bajas, también hubo prestigiosos imanes y teólogos que se entretuvieron con versos de estos tipos.

"Porque la mujer es como la albahaca, si queremos saborear el aroma de la albahaca hay que
frotar las hojas entre las manos, sólo así la planta dará todo su perfume, sino no se obtendría
nada, y la planta guardaría celosamente su esencia deleitable. Lo mismo para llevar a la
mujer a la incandescencia sexual, tratadla como a la albahaca. Usad todos los medios, la
boca, la lengua, las manos…
"
- Nefsaoui

Este tipo de literatura nos habla del gran conocimiento sobre el saber erótico que alcanzó el mundo árabe, desde el arte de excitar a mantener y renovar el deseo de la pareja, desde los órganos sexuales a la naturaleza y funciones del erotismo.


Literatura Erótica e Islam

Los teólogos también produjeron una profusa literatura erótica , ya que pronto se preocuparon de informar a los fieles sobre uno de los principales motores del ser humano, muchas veces tratando el tema del amor y de la sexualidad con todo lujo de detalles. Destacar a Ibn Hazm (El collar de la paloma), y a el Jeque Nafsawi (El jardín perfumado) donde nos dice que amar es un don de Alá.

"Alabado sea Dios, que ha puesto el mayor placer de los hombres en la vagina de las mujeres y el de las muejres en la verga de los hombres. No se calma la verga hasta penetrar en la vagina y esta no encuentra satisfacción sino en aquella. Cuando se encuentran se produce la lucha, las cornadas, un combate feroz [...] Alabo a Dios como un siervo incapaz de evitar amar las cosas buenas [...]"

Y es que la religión musulmana no está en contra del deseo ni del placer siempre que se respeten los límites que impone la ley Islámica. Por lo que todo lo relacionado con el placer, el amor y el sexo se puede explicar dentro de unos discursos científicos o teológicos usando un lenguaje llano, muchas veces de carácter didáctico y otras veces, en un tono algo más atrevido y divertido, y es que alegrar el alma y el corazón es también importante dentro de la ley islámica.

Además como pasa en todas las culturas o civilizaciones que se extienden a lo largo del tiempo y ocupan extensas regiones, la tolerancia o la condena a este tipo de textos variaba bastante según la región donde te encontrases, así como la época o la cultura imperante en ese momento concreto.

Las obras más representativas de este tipo de literatura son:

- El collar de la paloma, de Ibn Hazm de Córdoba (S.XI)
- Los peligros del amor, del Jeque Al-Sarray (S.XI)
- El libro de las normas de conducta femenina, del Imam Al-Yawsi (S.XII)
- El recreo de los corazones que no existe en ningún libro, de Sihab al-Din Ahmad al-Tifasi (S.XIII)
- El regalo de la novia y el solaz de las almas, de Mamad ibn Ahmad al-Tiyani (S.XIV)
- El jardín de los enamorados y Crónicas femeninas de Ibn Qayyim (S.XIV)
- El jardín perfumado, del Jeque Nafzawi (S.XIV)
- La vuelta del anciano a la mocedad en potencia sexual, de Ibn Kamal Basa (S.XVI)
- El Kitab o las leyes secretas del amor, de Jodya Omar Haleby (S.XIX)

Estas obras están dirigidas al hombre y muchas de ellas se pueden considerar casi pornográficas, ya que nos hablan con todo lujo de detalles del acto sexual, desde sus preliminares hasta su culminación, sus posturas, zonas erógenas, como estimular a tu pareja, como evitar caer en la rutina sexual, incluso llegan a describir el famoso punto G.

La mujer queda relegada casi a un objeto sexual, muchas veces descrita como caprichosa y sedienta de placer, un ejemplo de ello, lo tenemos en una clasificación de las mujeres según su país de origen: a las españolas las describía como las más bellas y perfumadas, las indias, chinas y eslavas las más sucias y necias; las negras deliciosas y obedientes; las iraquíes las más excitantes; las sirias las más afectuosas; las árabes y las persas las mejores sin duda alguna; las nubias tienen una vagina muy caliente y dan mucho placer; las turcas son frías; las egipcias son dulces y agradables y las bizantinas las de sexo más sano.

La danza morisca o Las Huríes,
Henri Toulouse-Lautrec

Literatura Erótica en Al-Andalus

En Al-Andalus la primera generación de poetas, estuvo formada por la aristocracia, como el emir Abd al-Rahman I, que mantiene la vieja tradición bereber en sus poemas.

La poesía amorosa de Bagdad llegó a Al-Andalus de la mano del músico Ziryab, que revolucionó la vida social y cultural con la llegada desde Oriente de las famosas esclavas cantoras. La poesía arabigo-andaluza alcanza su madurez con la proclamación del califato de Córdoba en el siglo X, destacando autores como Ibn Abd Al-Rabbihi, Ben Faray de Jaén, Al-Ramadi y sobre todo, Ibn Hazm de Córdoba, que escribió "El collar de la paloma" el considerado como el más bello libro sobre el amor en lengua árabe.


Aunque es con la llegada de los Reinos de Taifas donde esta poesía vivirá su período de mayor esplendor, así los poetas de los principales taifas brillarán con luz propia. En el siglo XI destacar la ciudad de Sevilla, y al rey Al Mu’tamid ya que aparte de ser un gran poeta, fue un gran mecenas y protector de todos los poetas de Al-Andalus.
 
Normalmente estos libros narran numerosas historias de amor de toda índole, junto con consejos de belleza, médicos, y como no! también consejos amatorios, todos ellos escritos bajo un punto de vista jurídico y religioso. Es importante recalcar que el tratamiento del amor hasta ese momento estuvo influenciado por la poesía de corte preislámica, por lo que se escribía en torno a un amor de aspecto espiritual, evitando tratar el amor carnal.

No fue hasta la llegada del poeta Ibn Zaydun cuando se empezaron a describir experiencias físicas de un modo natural, introduciendo el concepto de amor cortés, por lo que este poeta pasó a ser conocido como «el poeta del amor». Y es que su tormentoso romance con la princesa Walda produjo uno de los más bellos poemas de amor de la poesía hispano-anadalusí y uno de los más famosos de la literatura árabe universal.

"Alejados uno de otro, mis costados están secos de pasión por ti, y en cambio no
cesan mis lágrimas. Al perderte mis días han cambiado y se han tornado negros, cuando
contigo hasta mis noches eran blancas. Diríase que no hemos pasado juntos la noche, sin
más tercero que nuestra propia unión, mientras nuestra buena estrella hacía bajar los ojos
de nuestros censores: Éramos dos secretos en el corazón de las tinieblas, hasta que la
lengua de la aurora estaba a punto de denunciarnos."



BIBLIOGRAFÍA


Álvarez de Morales, C.; La sociedad de Al-Andalus y la sexualidad, Escuela de Estudios Árabes
CSIC, Granada, 2010.

Benlabbah, F.; Literatura erótica árabeperennidad de una tradición, Moenia: Revista lucense de lingüistica & literatura, Nº 10, 2004 , págs. 273-284

Gil, A.; Entre el delito y el deleitela traducción del universo báquico de Abu Nuwás, Quaderns: Revista de traducció, Nº 16, 2009 , págs. 265-281.

Gómez Renau, M.; La poesía amorosa árabe y su influencia en Al-Andalus, Anuario de lingüística hispánica, Vol. 27, 2011 , págs. 57-69.

[En Internet]
  • http://elrincondemisdesvarios.blogspot.com.es/2013/02/la-poesia-andalusi-los-cantos-de-amor.html
  • http://www.webislam.com/articulos/62083-los_tratados_eroticos_arabes.html
  • http://www.libreria-mundoarabe.com/Boletines/n%BA58%20Mar.08/PoderSexualidadOrienteMedio.html

domingo, 12 de octubre de 2014

Frases y Expresiones III: Mujer de Bandera

Frases y Expresiones:

I.- Te pongo mirando a Cuenca
II.- Echar un polvo
III.- Mujer de bandera
IV.- Espaguetis a la Puttanesca
V.- Irse de picos pardos
VI.- Poner los cuernos (próximamente)

____________________________________________

"Ser una mujer de bandera"


En este mes de Octubre, dedicado a la sexualidad en las diferentes culturas históricas islámicas, veremos el curioso origen de la expresión ser una mujer de bandera, ya que todo parece indicar que esta expresión nace dentro de la cultura musulmana y lógicamente si aparece en este blog es porque tiene relación con la sexualidad y la historia.
Mujer con bandera. México, D.F., 1928.

Por un lado, desconozco si en otros países de lengua hispánica se utiliza esta expresión, aunque en España es, o más bien era, una expresión bastante coloquial y extendida. La RAE define esta expresión como "excelente en su clase", "mujer muy atractiva o impresionante" .

Por otro lado, aunque la mayoría de dichos y expresiones tienen varios posibles orígenes etimológicos, en este caso apenas hemos encontrado información sobre el origen de esta expresión. En un principio pensé que esta expresión iba a estar relacionada con la imagen de una mujer enarbolando o envuelta en una bandera, una de las imágenes que mejor define el inicio de la edad contemporánea, aunque curiosamente la única referencia que hemos encontrado sobre esta expresión la encontramos en el artículo de Álvarez de Morales "La sociedad de Al-andalus y la sexualidad" que a su vez la cita del libro de Heller y Mosbahi "Tras los velos del Islam".

Origen de la expresión:

Aunque casi nunca se les menciona, normalmente los grandes ejércitos, da igual el color o la época, siempre han sido seguidos por una muchedumbre bastante heterogénea que intentaba sacar provecho de las posibles necesidades de los soldados: herreros, comerciantes, tahúres, y como no! prostitutas.

Todo parece indicar que tras los ejércitos musulmanes existía la tradición que las mujeres dedicadas a la prostitución se instalasen en tiendas con una bandera de color rojo, por lo que estas mujeres  empezaron a recibir el nombre de "mujeres de bandera".  Asociando así a las mujeres de gran belleza con esta curiosa terminología.







BIBLIOGRAFÍA

Álvarez de Morales, C.; La sociedad de Al-Andalus y la sexualidad, Escuela de Estudios Árabes
CSIC, Granada, 2010.

Heller, E. y Mosbahi, H.;  Tras los velos del Islam, Barcelona, 1995.


lunes, 8 de septiembre de 2014

Literatura Erótica en la Antigua Roma

Índice de Capítulos:
I.- Literatura erótica en la Grecia Clásica (en preparación)
II.- Literatura erótica en la Antigua Roma
       - Príapo y los Carmina Priapea      
       - Versos Fesceninos
       - El arte de amar (próximamente)
 III.- Literatura erótica Árabe

_____________________________________________

LITERATURA ERÓTICA EN ROMA

La literatura romana relacionada con la sexualidad es abundante y variada, desde textos legales, a tratados de medicina, poesía, oratoria, fiolosofía, pero los que nos aportan una mayor información son los textos con menor prestigio cultural como las comedias, las sátiras, los poemas, graffitis, hechizos mágicos, inscripciones o pinturas murales. Aunque el auténtico boom de lo que podemos denominar 'literatura erótica' romana se da entre los siglos II a.C. y principios del siglo I d.C.

Aunque hay que aclarar que la novela de la antigüedad clásica se caracteriza por su variedad de narraciones, estilos y géneros dentro de una misma obra, y donde el tema amoroso es el núcleo fundamental en gran parte de estas novelas. Por este motivo, se puede observar un contenido erótico en casi todas las obras de los grandes escritores latinos: desde las comedias de Plauto y Terencio, a las sátiras de Horacio y Juvenal, como en la poesía de Ovidio, Petronio y Marcial.

Virgilio acompañado de las musas.
Así vemos como casi todos los grandes autores constribuyeron con sus textos a entender más y mejor la sexualidad romana:
  • el dramaturgo cómico Plauto, cuyas obras giran en torno a las aventuras y desventuras de jóvenes amantes.
  • el estadista y moralista Catón el Viejo, también nos ofrece datos sobre la sexualidad.
  • el poeta Lucrecio, que presenta un tratamiento extendido de la sexualidad epicúrea en su trabajo filosófico De rerum natura.
  • De Petronio, destacar su Satiricón, el primer ejemplo de novela picaresca en la literatura europea.
  • Apuleyo, nos brinda su imaginativa e irreverente, El asno de oro, una novela que nos narra las ridículas aventuros de un joven viril obsesionado con la magia.
  • Catulo, cuyos poemas abarcan el erotismo en todas sus gamas, desde el más refinado romanticismo a la pornografía más obscena.
  • Cicerón, cuyos discursos judiciales nos aportan una visión sobre la conducta sexual de la élite romana y en cuyas Epistulae ad Familiares nos ofrece todo un recital de palabras obscenas.
  • Los poetas de época Augusta Propercio y Tibulo, que nos acercan al concepto del amor con sus poemas sobre amantes.
  • Ovidio, destacando sus obras Amores, Ars amatoria y Remedia Amoris. Su Ars amatoria fue un auténtico boom en su época, pero le costó el destierro a su autor, ya que la regeneración moral que quiso imponer Auguto le condenó por su osadía.
  • Marcial, cuyas observaciones de la sociedad están repletas de descripciones sexualmente muy explícitas.
  • el escritor satírico Juvenal, quien arremete contra las costumbres sexuales de su tiempo.

También debemos destacar los Priapeos o 'Carmina Priapea', una colección de poemas erótico-festivos en torno a la figura del dios Príapo, de carácter anónimo, escritos en un elegante latín desmadrado. A estos Priapeos pronto le dedicaremos un post especial.

Además hay numerosas referencias sobre la existencia de textos, hoy perdidos, con todo tipo de material obsceno: manuales de sexo griego, de alto contenido pornográfico, que se publicaban bajo el nombre de famosas prostitutas, el más conocido es el Milesiae fabulae relatos pícaros y eróticos mezclados con chistes verdes, reunidos por Arístides de Mileto que influyeron poderosamente en la obra de Petronio y Apuleyo y muy célebres en todos los rincones del Imperio.

También se conocen otras copias griegas, escritas por hetairas, que conciben el amor como un arte, y reflejan su experiencia en diferentes tratados como el de Artyanassa o el de Filenis de Samos sobre posturas, o el de Elefantis, cuyo libros devoraba con pasión Tiberio.

Sobre estos libros nos advertía Marcial:  “los cachondísimos libritos de Musecio, que rivalizan con los de Sibarita. Sumérgete en sus páginas saladas pero procura tener al lado a tu amante para no entonar el canto nupcial con tus manos lujuriosas, como marido sin mujer” -Epigramas (XII, 95)

Dentro de la literatura latina, destaca el considerado como el libro pornográfico más antiguo, "Los diálogos de las cortesanas", escrito en el siglo II a.C., atribuido a Luciano y cuyo autor emplea por primera vez el término de lesbianismo para definir la homosexualidad femenina.

"Me besaban como los hombres, no sólo pegándome los labios, sino entreabriendo la boca, y me abrazaban y apretaban los pechos. Demonasa además me mordía mientras me besaba apasionadamente."
 - Diálogo V , Los diálogos de las cortesanas.

En el siglo II d.C. se observa un auge de la literátura romántica pero también de la erótica, tanto en textos escritos en latín como en griego. Pero con el establecimiento del cristianismo la literatura con carga erótica desaparecerá, reduciéndose a tratados médicos y a observaciones restrictivas de la sexualidad humana por parte de los teólogos cristianos.

Sólo destacar posteriormente al poeta galo-romano Ausonio, que aunque bajo el prisma cristiano retomó en parte el humor obsceno de Marcial.

Marte y Venus. Pompeya.
CATULO

Uno de los mayores representantes de esta literatura erótica fue Catulo, y es que el autor latino fue capaz de escribir uno de los versos más bellos sobre el amor verdadero, como el que a continuación transcribimos, y al mismo tiempo, el considerado como el poema más obsceno de la literatura antigua, que ya vimos en este post, todo ello como respuesta a las críticos que tildaban sus poemas de suaves y ligeros.

Es importante señalar, que muchos autores consideran a Catulo el primer poeta que escribe versos sobre poesía amorosa, y es aunque nos parezca sorprendente, el nacimiento del mito de la pareja, se desarrolló en su época bajo la influencia del estoicismo.

Vivamos, Lesbia mía, ¡amémonos!
y démosles el valor de un as
a los rumores de los ancianos severos.
Los soles seguirán muriendo y volviendo a nacer;
pero, una vez que nuestra breve luz se apague,
sólo nos quedará una noche eterna
que habremos de dormir.
Dame mil besos, y después cien,
y después otros mil y otros segundos cien,
y, sin parar, hasta llegar a mil más, y después cien.
Finalmente, cuando nos hayamos dado tantos miles,
los dejaremos en el olvido, para no recordarlos,
y para que nadie sienta envidia
al saber que entre nosotros hubo tantos besos.

MARCIAL

Otro de los mejores ejemplos de 'literatura erótica' lo encontramos en Marcial que a través de sus Epigramas nos acerca de manera muy natural a la sociedad romana, criticando de forma muy lúcida e inteligente a la sociedad de su época, y ofreciéndonos numerosos epigramas de marcado tinte erótico, incluso él mismo fanfarronea de que sus página están repletas de lujuría.

Epigramas de Marcial. Edición de 1490
Custodiado en el Archivo del Gobierno de Aragón.
Todos leerán estos versos

Lector que eres demasiado estricto, a partir de ahora puedes irte de aquí
adonde te plazca: dejo advertido esto para la gente de orden;
desde aquí mis páginas se encalabrinan con los versos de Lámpsaco
y hacen sonar los crótalos con la mano tartesia.
¡Ay, qué de veces golpearás tu manto con la vena tiesa,
aunque seas más estricto que Curio y que Fabricio!
También tú, muchacha, aunque seas de Padua, leerás
–mojadita- las desvergüenzas y chanzas de mi librito,
pero porque llegó Bruto; Bruto, márchate: lo va a leer.

                                                                                        - Libro XI, XVI

En sus epigramas encontramos referencias a casi cualquier aspecto de la sexualidad humana, desde condenas a la homosexualidad femenina, a la mofa hacia los afeminados, desde la crítica a las lujuriosas a epigramas dedicados al dios Príapo.


Éstas son las que me gustan 

Quiero a la que va de mujer fácil, a la que hace la calle ligera de ropa;
quiero a la que ya antes se ha entregado a mi esclavo;
quiero a la que se compra por entero con un segundo denario;
quiero a la que ella sola da abasto a tres a la vez.
A la que exige dineros y habla con palabras altisonantes,
que se la tire una picha de la grosera Burdeos.

                                                                                  - Libro IX, XXXII


Haz lo que quieras, pero con recato 

Sin guardar, Lesbia, y abiertas siempre tus puertas, pecas y no ocultas tus devaneos y te causa más placer un mirón que un adúltero y no te son gratos los goces, si se quedan ocultos algunos. En cambio, una meretriz aleja a los testigos con la cortina y el cerrojo y son raras las rendijas abiertas en un prostíbulo del Summenio. De Quíone, al menos o de Yade, aprende pudor: hasta los mausoleos esconden a las más degeneradas y a las zorra. ¿Acaso mi reprensión te parece demasiado dura? Te estoy prohibiendo que te sorprendan, Lebia; no que se te tiren.

                                                                                        - Libro I, XXXIV



En próximas entradas iremos viendo y ampliando la información sobre alguno de estos textos eróticos así como el contexto social donde se desarrollaron, también nos adentraremos en el mundo griego que aportó obras repletas de erotismo, ya que muchas sirvieron de base e inspiración para el mundo romano, incluso nos acercaremos a las primeras obras de literatura erótica que se conocen provenientes del mundo egipcio. Os esperamos!



BIBLIOGRAFÍA

Columbié E.;  ¿Erótico o pornográfico?, Un estudio en busca de los lindes literarios. Parte III., en http://conexos.org/2014/08/02/5361/ [Última consulta 02/09/2014]

Fedeli, P.; La poesía de amor en la Roma antigua. La mujer, la pareja, el amor: nuevos roles y nuevos modelos del cancionero de Catulo. Traducción de Arturo Álvarez Hernández en http://hablardepoesia.com.ar/numero1/la-poesia-de-amor-en-la-roma-antigua/ [Última consulta 02/09/2014]

Fortuny Previ, F.; En torno al vocabulario erótico de Marcial, MYRTIA, Rev. de Filologia Clásica de la Univ. de Murcia. 1988.

http://centrodeartigos.com/articulos-informativos/article_61144.html


sábado, 22 de marzo de 2014

Diccionario Sexual Latino


En la lengua española contamos con un amplio repertorio para referirnos a cualquier término relacionado con el sexo, cualquiera es capaz de utilizar más de cinco palabras diferentes, para referirnos al pene o al acto sexual; como veremos a continuación los romanos no se quedaban atrás, la cultura latina despliega un lenguaje bastante prolífico, en cuanto a su lenguaje sexual, lleno de palabras groseras, impúdicas y obscenas,pero también alcanzando grandes dotes de originalidad e ironía.

Las Fuentes:

Príapo.
Una de las principales fuentes de este tipo de lenguaje proviene de los poetas satíricos, sobretodo las obras de Catulo y Marcial, este último nacido en Bilbilis, la actual Calatayud. Otra fuente esencial pra conocer el lenguaje utilizado en torno al sexo son los Priapeos (Carmina priapea), unos elegantes poemas de carácter erótico-jocoso que tienen como protagonista al dios Príapo, también son una fuente esencial para conocer el lenguaje utilizado en torno al sexo.

Otro autor que nos aporta numerosas groserías latinas es Cicerón que en sus "Cartas a mis amigos" (Epistulae ad Familiares) confirma la condición de profanas y obcenas de muchas palabras. Por otro lado, los textos medicinales y naturales también nos aporta vocabulario técnico sobre algunas palabras relacionadas con el sexo.

Y finalmente, mencionar los grafitos pompeyanos, que son el mejor ejemplo de este lenguaje coloquial y obsceno que utilizaban en la antigua Roma, ya que son expresiones espontáneas que nos señalan la afición de los romanos por plasmar en las muros de su ciudad, multitud de anécdotas de su vida cotidiana. Las que nos interesan a nosotros en esta entrada son las de carácter obsceno, los anuncios de prostitutas, las anécdotas sexuales de algunos sus ciudadanos, las bromas, insultos y declaraciones de amor que van desde el lenguaje más burdo y simple hasta textos de gran agudeza mental e ingenio.

Breve Diccionario Sexual Latino

Mentula: Polla
Verpa: Picha (si está descapullada)
Mentula languida: Picha floja
Mentula rigida: Polla dura
Culus, Clunis:Culo
Cunnus: Coño
Landica, Crista: Clítoris
Coleus: Cojón
Muccus: Semen
Tesiculus: Testículo
Futuo: Follar
Emucare, Frui, Eiaculari: Correrse
Fello: Felación
Basiare, Dare Basia: Besar
Cunnum linguere: Lamer el coñoAnum linguere: Annilingus
Capite demisso: Bajar al pilón
Pedes tollere: Abrise de patas
Coxim : Poner el trasero
Frico, sollicito, masturbor: Masturbarse
Irrumatio: Meterla en la boca
Petere Summan: Buscar la boca
Prurire, Crissare, Perpruriscere,
Sollicitare
: Estar cachondo
Moechari: Cometer adulterio
Tractare: Masturbar

















 Vamos a detenernos en algunas de ella:

CUNNUS: El coño

Los romanos utilizaron un gran cantidad de metáforas para referirse a la vulva de la mujer: Desde Oppidilum (la ciudadela) para Petronio, porque está bien escondido; pasando por metáforas más agrícolas como "sulcus" (surco), labrado por el "vomer", que es la reja del arado. Aunque la palabra más corriente, y vulgar, para referirse a la vulva, vendría ser nuestro coño de toda la vida, el "cunnus", palabra que no sólo reflejara en innumerables graffitis pompeyanos, sino recogida en la plumas de los más altos autores romanos como Cicerón, Catulo o Marcial.

Por otro lado, se consideraba lo natural tener pelo, ya que el rasurado del cunnus era más propio de prostitutas, respecto a esta postura tenemos a un poeta callejero pompeyano que nos dejó en un graffiti está categórica frase:"Un coño peludo se besa mejor que un coño afeitado".

EXSORBERE Y EXPATRARE: Correrse, para una mujer o para un hombre.
 
Para los romanos, el placer sexual se consideraba algo normal y natural, por lo que tuvieron diferentes palabras para denominar el orgasmo femenino y masculino. 
 
Para ellas, utilizaron "exsorbere", culminar; y para ello, "expatrare", eyacular. Aunque no nos engañemos la sociedad romana era muy machista, por lo que el placer del hombre romano, era todo lo que articulaba la cultura sexual, por eso fue tan polémico "El arte de amar" de Ovidio, ya que entre otras cosas, osó equiparar el placer femenino con el masculino.

Aunque hablando de orgasmos y placer no podemos dejar de referenciar la historia de Tiresias, un hombre que intervino en una discusión entre Zeus y Hera sobre quién disfrutaba más en el sexo, si hombres o mujeres. Y es que el truhan de Zeus justificaba sus deslices e infidelidades argumentando que la mujer disfrutaba más que el hombre. Para salir de dudas decidieron preguntarle al sabio de Tiresias, un hombre que por diversas maldiciones había sido covertido en mujer, para posteriormente recuperar su versión masculina. ¿Quién mejor que él que había disfrutado de los placeres siendo de los dos sexos para zanjar esta discusión?
 
Cuando Hera y Zeus le preguntaron sobre cuál de los dos sexos obtenía mayor goce, Tiresias no dudó: «La mujer experimenta nueve veces más placer que el hombre».

Hera, ofendida por haber descubierto su secreto, lo castigó dejándolo ciego. Cuando Zeus se enteró de ello, quiso compensar el maleficio y otorgó a Tiresias una larga vida y el don de la profecía a través de la clarividencia.

 FELLARE: Hacer una felación.

La práctica de la felación, aunque era bastante apreciada para los hombres, muchos otros lo consideraban una perversión, especialmente si la practicaba una mujer, o un hombre, honrado.  Por ello, Catulo cargaba contra Lesbia por practicar felaciones a todo hombre que se cruzase en su camino. Marcial no podía dejar escapar su machismo recalcitrante y decía que lo mejor de las felaciones es que obligabas a la mujer a estar callada.

IRRUMARE:  Obligar a una felación

Esta expresión era uno de los insultos más extendidos, ya que una de las mayores deshonores que un hombre podía sufrir era éste, "ser follado por la boca", es decir, si en la felación la boca es la parte activa del sexo oral, en la irrumación, es el pene la parte activa. Por lo que este término se utilizaba como injuria habitual,

LANDICA: El clítoris

Aunque existen varios términos para referirse al clítoris, uno de los más populares fue el de "landica", que literalmente significa "botón". Otro término muy utilizado fue el de "crista", cresta.

NATES: Culo

El culo de los hombres se suelen denominar "puga", palabra de origen griego. Aunque para las mujeres se suelen utilizar dos conceptos diferentes. "Clunes" se emplea para un trasero redondeado y "Nates" un trasero más pequeño o con una connotación más erótica.

Así Juvenal para referirse a las exóticas y sensuales bailarinas gaditanas clamaba:

"Forsitan expectes ut Gaditana canoro
incipiant prurire choro plausuque probatae
ad terram tremulo descendant clune puellae"

 "Tal vez deberías esperar a las cantantes gaditanas
que empiecen su picante bailes y palmadas,
y las nalgas de las muchachas desciendan temblando hasta el suelo"


 
A continuación ofrecemos algunos de los ejemplos más significativos donde podemos observar el amplio lenguaje en torno a la sexualidad que utilizaba el pueblo romano:


 I.- Priapeo: Un pequeño poema recogido en el priapeo
Qui sum ligneus, ut vides, Priapus
et falx lignea, ligneusque penis,
Prendam te tamen et tenebo prensum Totamque hanc sine fraude,
quantacumque est,

Tormento citharaque tensiorem
Ad costam tibi septimam recondam.
Aunque como ves yo, Príapo,
soy de madera, igual que de madera
son mi hoz y mi pene,
te tomaré y teniéndote así te la meteré,
toda entera, por muy grande que sea,
más tensa que una cítara,

hasta la séptima costilla.










II.- Graffitis pompeyanos
  • Cosmo, hijo de Equicia, gran invertido y mamón, es un pierniabierto.
  • Satir, no te dediques a chupar coños fuera de casa. Hazlo dentro.
  • El que eructa a polla ¿qué crees que ha cenado?
  • ¿Estás fláccido, nabo mío? La jodienda desploma a cualquiera.
  • Llorad, chicas. Mi pene ha renunciado a vosotras. Ahora perfora el trasero de los hombres. Adiós, maravillosa feminidad.
  • Veneria le ha lamido la méntula a Maximo toda la vendimia, dejando sus agujeros vacíos y sólo su boca llena
  • Harpocras folló aquí estupendamente con Drauca por un denario.
  • Aquella muchacha, a quien le he escrito una sola vez y me ha leído, ésa me pertenece con todo derecho: pero la que dice su precio, esa no es mía, sino de todos.

TIBERI LINGE ME
Tiberio, chupámela

III.- Poema de Catulo conocido como Carmen 16; fue escrito en endecasílabos y como respuesta a las críticas de Furio y Aurelio que consideraban su poesía muy blanda, propia de una mujer.

Pedicabo ego vos et irrumabo,
Aureli pathice et cinaede Furi,
qui me ex versiculis meis putastis,
quod sunt molliculi, parum pudicum.
Nam castum esse decet pium poetam
ipsum, versiculos nihil necesse est;
qui tum denique habent salem ac leporem,
si sunt molliculi ac parum pudici,
et quod pruriat incitare possunt,
non dico pueris, sed his pilosis
qui duros nequeunt movere lumbos.
Vos, quod milia multa basiorum
legistis, male me marem putatis?
Pedicabo ego vos et irrumabo.
Os daré por el culo y me la chuparéis,
maricón de Aurelius y Furius el sodomita,
que me considerásteis poco decente
por mis versos, porque son delicados.
Pues es conveniente que casto lo sea
el buen poeta en persona,
pero en nada deben serlo sus versos,
que sólo tienen sal y gracia si son poco decentes y delicados
y pueden excitar los deseos no digo ya de los muchachos,
sino de esos velludos que ni siquiera pueden
mover sus duros lomos.
Vosotros, que habéis leído muchos miles de besos,
¿me considerais un maricón?
Os daré por el culo y me la chuparéis.


viernes, 14 de marzo de 2014

Frases y Expresiones II: Echar un polvo

Frases y Expresiones:

I.- Te pongo mirando a Cuenca
II.- Echar un polvo
III.- Ser una mujer de bandera
IV.- Espaguetis a la Puttanesca
V.- Irse de picos pardos
VI.- Poner los cuernos (próximamente)
____________________________________________

"Echar un polvo"


Origen de la expresión:

Antes de adentrarnos en el origen de esta expresión hay que otorgarle al “césar lo que es del césar” y es que entre los innumerables enlaces de la red sobre el origen de esta expresión hay que destacar el blog http://tradicionclasica.blogspot.com.es de Gabriel Laguna, ya que es el único que se adentra en la investigación histórica y filológica para intentar desentrañar cuando se comenzó a utilizar esta frase.

Así pues, entremos en faena, como a todas las expresiones se les atribuyen diferentes orígenes  y en el caso de “echar un polvo” no es diferente. La investigación de Gabriel Laguna sugiere que no se empezó a popularizar esta expresión hasta el siglo XIX, ya que como magistralmente expone en su blog, durante el Siglo de Oro y hasta el siglo XVIII se utiliza la palabra polvo en muchos contextos literarios sin que esta parezca guardar ninguna connotación erótica. 

Diferentes teorías sobre el origen de "echar un polvo":


- Origen Litúrgico: La expresión vendría de una modificación del versículo de la Biblia, Génesis 3,19: “con el sudor de tu rostro te alimentarás de pan, hasta que regreses a la tierra de la que fuiste formado: porque eres polvo y al polvo regresarás”, de donde derivaría la expresión litúrgica “Memento homo, quia pulvis es, et in pulverem reverteris”, es decir, "Recuerda, hombre, que eres polvo, y que al polvo regresarás".  
Hasta transformarse finalmente en la popular frase de “Polvo somos, del polvo venimos y en polvo nos convertiremos”. A partir de aquí es fácil hacer juegos de doble sentidos con la frase “del polvo venimos “ y otorgarle esa connotación sexual.


 - Origen relacionado con el tabaco: Esta acepción viene recogida en la enciclopedia Espasa en la edición de 1922. Por esa época se puso de moda la costumbre entre las clases altas el consumo de tabaco en polvo por la nariz, era una moda de influencia francesa que tuvo su cima en el siglo XVIII y principios del XIX. Esta forma de consumo de tabaco provocaba molestos estornudos, por lo que estaba mal visto consumirlo delante de mujeres, por lo que los caballeros se retiraban a otra habitación a “echar un polvo”.

Cajas de rapé. Museo de Salamanca.

Con la excusas de retirarse a una habitación privada para “echar unos polvos a la nariz”, algunos hombres lo aprovecharían para realizar algún escarceo amoroso con alguna amante o querida. Así la frase fue adquiriendo este doble sentido, para finalmente desaparecer su significado original y manteniéndose su doble sentido.



- Origen rural: También se ha especulado que esta frase tuviese un origen mucho más sencillo y llano, ya que estaría relacionado con el mundo rural, ya que cualquier movimiento rápido puede levantar una polvareda, ya sea el gallo montando a una gallina; o las escapadas amorosas de las parejas a la era, el lugar donde se guardaba la paja.

Fuentes:

http://tradicionclasica.blogspot.com.es/2005/02/origen-de-la-expresin-echar-un-polvo.html
http://blogdelaelena.blogspot.com.es/2013/01/origen-de-la-expresion-echar-un-polvo.html