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domingo, 25 de septiembre de 2016

El sumo, el origen del Kamasutra japonés

Manuales eróticos en la Historia:
- Elefantis, los kamasutras de la antigüedad clásica
- Speculum al Joder, un manual erótico medieval molt català
- I Modi, el kamasutra del Renacimiento 
- La escuela de Venus, un manual erótico de la Inglaterra del XVII
- El sumo, el origen del Kamasutra japonés

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KAMASUTRA JAPONÉS


El kamasutra japonés o 'Shijuhatte' viene definido por la palabra  " 四十八手" que se podría traducir como '48 brazos-manos' o las '48 técnicas'. Esta palabra surgida del mundo del sumo hacía referencia a las diferentes técnicas existentes para lograr la victoria en este tipo de combates. Aunque el número de técnicas existentes sean muy superiores a este número, parece ser que la elección del 48 no es casual, sino que corresponde a un número asociado a la buena suerte.

Con la llegada de la Era Edo esta palabra adquirió una nueva dimensión, otorgándole un significado sexual. De esta forma, basándose en los libro eróticos orientales e inspirándose en las técnicas del sumo, crearon estas 48 posturas para "lograr una victoria" en el ámbito sexual.

Shijuhatte. Las 48 técnicas del sumo.
Origen

Por lo tanto, el origen de este Kama Sutra japonés parece remontarse a su análogo de la India, el cuál fue escrito alrededor del 300 d.C. Posteriormente con la difusión del budismo, el Kama Sutra se fue introduciendo en otras partes del este de Asia, pasando primero por China y llegando finalmente hasta Japón.

De esta manera, el Kama Sutra que llega a Japón no es el texto original hindú, sino una reinterpretación que los chinos hicieron del Kama Sutra, por lo que algunas posiciones, las más acrobáticas, fueron eliminadas o sustituidas, por otros posturas más cómodas y de fácil realización.

Así la principal característica que diferencia el sexo japonés frente a otras técnicas orientales está en como sus mujeres gimen, sollozan, gimotean y chillan, un gemido especial, reservado para hacer el amor, denominado 'yogarinaki', que se puede traducir como 'chillido del placer' o 'alegría del sollozo', unos gritos que añaden un carga de erotismo a los encuentros sexuales con las mujeres japonesas.

Imagen extraída de http://www.kirainet.com/

Las distintas posiciones

Como venimos diciendo las posturas del Kamasutra japonés son más sencillas de practicar que las del Kamasutra tradicional, ya que se basan en técnicas de entrenamiento del sumo, por lo que no es necesario ser excesivamente flexible o fuerte. Algunas de estas posturas son:

Karatekewari (Rompiendo el bambú): Es una postura similar al misionero. En esta, ella debe acostarse con las piernas extendidas y cerradas para permitir que tú te coloques sobre ella y hagas la penetración. Esta postura favorece la estimulación del clítoris y ayuda a estrechar la vagina.

Kakaedori (Sosteniendo el pájaro): Tú debes colocarte de rodillas con las piernas entreabiertas. Ella se sienta sobre ti, dándote la espalda y con los brazos abiertos para permitir que la sostengas por las axilas. Esta postura ayuda a la estimulación directa del punto G y retrasa la eyaculación.

Hiyodorisakaotoshi (Cayendo del precipicio): Ella debe acostarse boca abajo, cerca del borde de la cama. Luego tú, estando de pie en el suelo, debes levantar sus piernas, colocarlas sobre tus hombros y realizar la penetración.



Bibliografía

 http://artofkamasutra.blogspot.com.es/


 http://www.kirainet.com/las-48-tecnicas-o-posiciones-ganadoras/

sábado, 27 de agosto de 2016

Las placas eróticas mesopotámicas

Índice de Capítulos:
- Baalismo Vs Javhismo
- Sexo en Mesopotamia
- Las placas eróticas mesopotámicas.
- Amor, matrimonio y divorcio en Mesopotamia (en preparación)
- La prostitución sagrada y el culto a Ishtar (próximamente)

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Placa de Terracota Babilónica
Antigua Babilonia, 1800 a.C. Irak, British Museum.
La región de Mesopotamia es considerada como una de las cunas de la humanidad, y es que por aquellas fértiles regiones surgió allá por el IV milenio a.C., la invención de la escritura. El método... sencillo y eficaz, se modelaban unas tablillas de arcilla en forma de lámina y se grababa sobre ellas mediante un punzón o un sello. Una vez escritas se cocían al horno y ¡voilá! la arcilla se transformaba en una resistente cerámica que permitía conservar el mensaje escrito. Fíjense si esos primeros "libros" eran buenos que su excelente grado de conservación han sido, y siguen siendo, una fuente inestimable para conocer y comprender las civilizaciones surgidas en torno a los ríos Tigris y Éufrates. 

Por lo tanto, no nos puede extrañar que decidiesen emplear esa misma técnica para elaborar todo tipo representaciones, por lo que muy pronto esas placas de terracota sirvieron para expresar su mundo simbólico e ideológico... desde lo más elevado como sus dioses, hasta lo más mundano como el sexo. Pero es que en el mundo acadio y babilónico ambos conceptos estaban estrechamente vinculados: el sexo era fuente de vida y como tal había que celebrarlo... ya fuese mediante una literatura erótica bastante subidita de tono, una cosmogonía repleta de metáforas sexuales, así como una proliferación de imágenes de carácter sexual, donde destacan las famosas placas de terracota con representaciones de sexo explícito.

Por lo que nos podemos imaginar la cara de sorpresa de los primeros historiadores, anticuarios y "arqueólogos" cuando se toparon con esta cultura que celebraba el sexo sin ningún complejo ni mojigatería. Pronto, todas estas imágenes quedaron clasificadas como pornográficas, no aptas para el público general, por lo que su estudio quedaba restringido a aquellas personas que por su elevada cultura y formación moral no se verían alteradas por tan sugerentes imágenes, por lo que estas placas de terracota quedaron sepultadas en los almacenes y salas secretas de los museos.

Pero aunque la Iglesia se ha esforzado durante estos dos mil años en imponernos una visión negativa y restrictiva del sexo, el ser humano no deja ser un ser pasional, y al final, esto del sexo nos gusta a todos un poco. Tan es así, y tan populares fueron estas tablillas de terracota, que no hay museo arqueológico en el mundo que no se precie de contar entre sus fondos con alguna de estas placas, eso sí! siempre bajo el interés científico y cultural de la pieza: desde los tradicionales grandes museos como el British o el Louvre pasando por museos más pequeños como el Museo de Oriente de Berlín o el Asmolean de Oxford, hasta los museos del otro lado del charco, como el Metropolitan Museum de Nueva York o el de la Universidad de Chicago. Aunque rara vez las verá expuestas en ninguna vitrina... quiero imaginar que por motivos de conservación.

Placas de arcilla con imágenes de vida en pareja en Mesopotamia, período babilónico antiguo, 2000-1700 a. C. (Metropolitan Museum, Nueva York).

Tipología

Aunque nos pueda sorprender, lo primero que hay que remarcar es que estas placas fueron un objeto de consumo popular, apareciendo, en gran número, en el interior de hogares, templos y tumbas de las principales ciudades del sur de Mesopotamia.  El inicio de esta industria de placas se dio durante la tercera dinastía Ur y su uso se extendió hasta su declive alrededor del 1700.

Aunque siglos antes del "boom" de este fenómeno estas culturas ya nos dejaron su particular visión de la sexualidad en algunos sellos cilíndricos con representaciones de escenas 'maritales' o banquetes, donde ya se aprecia que el sexo no era ningún tabú.

Sellos cilíndricos con parejas copulando.
Fuente: Legrain, L; Ur excavations volume III Archaic seal. Impressions.
Sellos cilíndricos con escenas de sexo.
En ambas imágenes el pelo de la mujer está siendo sujetado por una sierva. La presencia de instrumentos así como de jarras de vino sugiere una posible participación en algún tipo de ceremonia, probablemente relacionada con el ritual del matrimonio sagrado.
Pero volviendo a nuestras placas eróticas, lo más asombroso de ellas es que a pesar de su diminuto tamaño, normalmente caben en la palma de una mano, el detalle de su labrado y la profundidad del relieve alcanza en algunas piezas exquisitos niveles de artesanía. Los temas de las placas suelen ser una figura o escena narrativa en el centro con bordes decorados en sus cuatro costados.

 Estos relieves eróticos se pueden clasificar en tres grandes tipos:

- Coitus a tergo: la mujer reclinada y el hombre la penetra por detrás. Esta posición suele ir combinada con la mujer bebiendo de una jarra de cerveza a través de una pajita.
- Cara a cara: A veces de pie, otras tumbados en una cama.
- Desnudos femeninos aislados en posturas sexualmente activas, a veces con la presencia de elementos fálicos entre sus piernas.

Si analizamos iconográficamente las tablillas más populares veremos un patrón bastante estandarizado, por lo que parece claro que remiten a alguna escena mitológica o del folclore popular. Y dónde cada uno de los elementos representados encierra algún significado mágico...

Aunque cómo apuntan algunos de los más ilustres orientalistas es realmente difícil comprender qué significaron estas placas de arcilla para sus contemporáneos, no ya sólo por el problema de arrastrar nuestra actual concepción de sexo, sexualidad y erotismo hacia el pasado, sino que incluso el mismo concepto de imagen puede ser muy diferente al que se tenía en la antigüedad, es más, probablemente el propio significado de estas placas fue variando para los mesopotámicos a lo largo de su existencia. 

Y aunque más adelante profundizaremos en las distintas teorías que intentan explicar este fenómeno vamos a dar un repaso rápido a los principales patrones que se repiten:

Placa de terracota, Isin-Larsa,
The Met, Nueva York
Escenas de cama

La mayor parte de investigadores han querido ver en este tipo de placas una representación de uno de los episodios más famosos dentro de la cosmogonía babilónica, la unión sexual entre la diosa Inanna y Dumuzi, un episodio de gran tradición popular y que viene recogido en algunos de los poemas amorosos más populares.

Bajo este mismo foco, también se ha especulado que fuese la representación de este mito a través de un ritual de hierogamia, un matrimonio sagrado entre el rey y una sacerdotisa. Una ceremonia de carácter popular que se celebraba acompañadas de ardientes canciones de amor, semejantes a las recogidas en el libro bíblico conocido como el “Cantar de los Cantares”.


Escena de taberna

Placa de terracota de Uruk (Warka),
Vorderasiatische Museum,
Image credit: Assante 2002.
Denominamos escenas de tabernas a aquellas en las que aparece una mujer bebiendo de una jarra de cerveza mediante una caña mientras es tomada por detrás. Este tipo de placas nos hablaría de la íntima conexión existente entre cerveza, sexualidad femenina y sexo dentro de la cultura mesopotámica, hecho que probablemente contribuyó al éxito de este tipo de placas.

Así tenemos: un escenario, la taberna como escenario de la vida cotidiana; una protagonista, la diosa Inanna (probablemente); un objeto: la cerveza; y una actividad: el sexo. Todos estos elementos encierran un importante rol dentro de la magia popular de la época.

Y es que las tabernas (o ¿prostíbulos?) estaban gobernadas habitualmente por mujeres, ya que eran considerados "territorios" de la diosa Innana/Isthar, por lo que eran lugares con ciertas connotaciones sagradas. Por lo que la visión de los estudios modernos de la taberna como burdel frecuentado sólo por los hombres en el que las mujeres actúen únicamente para satisfacer sus necesidades, ya sea al servir cerveza o sus cuerpos no se corresponde a la evidencia cuneiforme.

Escenas de desnudos femeninos en posturas sexualmente activas

Placa de arcilla, Sumer, Tell Uhaimir
© Ashmolean Museum,
University of Oxford
Aunque a primera vista la imagen de la derecha nos pueda parecer la típica postura de una mujer de parto, su comparación con otras placas similares nos hablan de una placa de evidente carácter sexual, mostrando una postura sexual muy explícita, y es que en otros ejemplos similares a este, la figura suelen venir acompañadas con un falo erecto, justo debajo de la mujer, o la representación de una mujer en cuclillas sobre un hombre yacente. Un tipo de representación, de larga tradición en sellos y placas, que se remonta a tiempos del período prehistórico.

La representación de una mujer desnuda ha sido motivo de dispares opiniones primero sobre a quién representa, si una deidad, una sacerdotisa o una simple adoradora.  Aunque la mayor parte de investigadores asocian la figura femenina a una representación de la diosa Annane/Astarté, principalmente porque su esfera de influencia es el espacio privado, con un marcado énfasis en las emociones sexuales y el bienestar en la vida, por lo que parece lógico encontrar este tipo de placas en el interior de los hogares,

Pero aquí nos encontramos con otro problema... ¿Qué simboliza la imagen femenina? Tal vez, la fertilidad, por aquellas representaciones con pechos más prominentes, o tal vez la atracción sexual o la seducción erótica, por aquellas representaciones con énfasis en los genitales.

Interesantes son las reflexiones de una mujer, Bahrani, sobre las interpretaciones tradicionales del desnudo femenino en la tradición mesopotámica, ya que éstas se han realizado desde un prisma predominantemente masculino y bajo las nociones helenísticas y judeocristianas sobre la mujer y el sexo. Por lo que ella defiende que la sexualidad y la maternidad no eran contrarias en el mundo mesopotámico, definiendo cuatro tipos de imagen de la mujer bajo un mismo ideal de feminidad: madre, seductora, pareja sexual y artista.

¿Son las primeras representaciones pornográficas de la historia?


Placa de terracota.
Y así entramos en otro de los muchos debates abiertos en torno a estas placas ¿tuvieron una carga erótica para sus contemporáneos? Difícil saber si estas representaciones explícitas de la sexualidad humana tuvieron alguna connotación erótica.

Aunque algunos autores han sugerido que en estas placas se dan las primeras evidencias de la erotización del pecho de la mujer, ya que en algunas de ellas vemos como la mujer se toca el pecho y se lo ofrece al hombre. O tal vez sólo sea nuestra mirada occidental la que sugiere esa supuesta erotización.

No nos extenderemos mucho más en este punto, ya que merecería un post aparte, pero parece bastante difícil dilucidar cuándo comenzó a erotizarse la representación de la figura femenina.


Función y significado de las placas

Placa de  Terracota de Babilonia,
Vorderasiatische Museum, 13.5x7.5 cm
Image credit: Assante 2002.
A pesar de que ya hemos lanzado algunas teorías sobre su posible significado, éste no está tan claro, ya que desde el mismo momento de su descubrimiento dentro de la comunidad científica se han producido interminables debates sobre el significado y la función de estos objetos.

La primera teoría fue vincularlas a ritos y cultos relacionados con la prostitución sagrada, teorías que parten de textos del historiador griego Herodoto, pero que con el paso de los años se han demostrado que se deben más a la mente calenturienta de los estudiosos europeos del siglo XIX  (y de Herodoto) que a la realidad de los hechos, considerando estas civilizaciones como lugares de excesos sexuales. Y es que la sensualidad y misterio de oriente siempre ha sido una fuente de fantasías sexuales para el mundo occidental, tal y como se ilustra en muchas de las pinturas orientalistas o simplemente en el concepto que tenemos los europeos de los harenes dentro del mundo musulmán.

Y aunque hoy han perdido fuerza las teorías que relacionan estas piezas con formas de prostitución sagrada, sí que se mantienen con fuerza aquellas hipótesis que vinculan este tipo de piezas como símbolo de la "unión sagrada", hierogamia, una unión ceremonial entre el rey y la suma sacerdotisa, que renuevan cada año la relación entre Duzumi e Inanna , como medio para asegurar la fertilidad de la tierra y la plenitud de la cosecha.

Incluso existen otras teorías que las vinculan al mundo del sexo más mundado y vulgar, ya fuesen como un objeto simbólico o de recuerdo de una "casa de la cerveza" o prostíbulo, una especie de regalo de bodas o la plasmación visual de un acuerdo de matrimonio.

Placa de terracota, II milenio a.C., Nimur.

Otros investigadores han indicado que estas piezas pueden considerarse como el primer arte "pop" de la historia, debido al gran número de placas existentes y especialmente por hallarse en lugares de tránsito cotidiano, es decir sería un arte de claro carácter popular, ya que al tratarse de una material barato y de fácil reproducción se puede vender fácilmente. Por lo que estaríamos hablando de una teoría próxima a la idea de "el arte por el arte", ya que al ser un objeto económico, y probablemente vinculado con la buena suerte o con alguna deidad protectora, la gente lo adquiriría por mero placer estético.

A día de hoy, los estudios más rigurosos tienden a considerarlos como objetos mágicos, ya fuese como amuletos privados de fertilidad , como objetos votivos para la veneración de Ananne/Isthar, la diosa del amor, o como objetos apotropaícos, cuya función era proteger la vivienda y sus habitantes de los malos espíritus.

Pero antes de adentrarnos en alguna de estos estudios nos gustaría exponer una de las hipótesis más atrayentes sobre el por qué surgieron estas placas eróticas de arcilla, hipótesis que apunta también a considerar estos objetos como iconos mágicos.

Pareja de músicos.


Una revolución religiosa...

Los principales autores de esta hipótesis son Binsbergen y Wiggermann quienes consideran el factor religioso como la clave para entender la producción masiva de estas placas de arcilla, dentro de lo que podría considerarse como una revolución religiosa.

El primer motivo que esgrimen es, que parece fuera de toda duda, que se trata de un arte popular, producido de manera independiente (o paralela) a la teología oficial desarrollada por los grandes templos religiosos. Por lo que es posible que estas placas fueran un código, un símbolo de una nueva corriente religiosa, centrada en unas divinidades menores, pero de carácter más popular, más cercanas al pueblo y basada en los principios más ancestrales de la religión: la protección del individuo y de sus hogares. Por lo que identifican a la figura de la mujer desnuda como 'Bastu', un espíritu protector, que ya aparece en los antiguos sellos cilíndricos.

Placa rectangular de terracota, con pareja de amantes y mujer bebiendo de un ánfora  a través de una caña,
II milenio a.C.,  13 cm, Coleccionista privado.

De esta forma Wiggermann y Binsbergen nos habla de la existencia de dos sistemas de creencias: el "hegemónico", el oficial, auspiciado por los templos y el palacio, y un sistema "holístico", que es local, doméstico, que hunde sus raíces en los principios religiosos más ancestrales, más antiguos que la propia religión oficial. Así Wiggerman dice: "el sentimiento anti-hegemónico se renueva en situaciones de crisis, donde el teórico poder infinito de los dioses oficiales falla y el hombre debe cuidar de sí mismo".

Así esta industria de terracota estaría vinculada con este segundo concepto, siendo la plasmación más directa y clara de estar ante un cambio de paradigma.  De hecho, se observa una correlación directa entre la presencia cada vez más numerosas de placas y el aumento de confrontaciones entre las comunidades de esta zona. Más interesante aún, es el dato de que la industria de placas comenzó justo después de la caída del estado de la tercera dinastía Ur.

Es decir, ante la caída de Ur (por el abandono de sus dioses oficiales), la gente dejó de creer en el sistema hegemónico de creencias, replegándose en un sistema más básico y antiguo de creencias, unos dioses menores, pero de carácter más cercano y por lo tanto, más accesibles a los beneficios de su protección.

En resumen se trataría de un arte popular, una alternativa al sistema de dioses de las élites que les habían fallado, es una respuesta a las necesidades de la gente en tiempos de crisis sociales, con un programa iconográfico y unos valores mágicos fáciles de reconocer por todo el mundo, a pesar de las diferentes culturas, religiones, etnias o lenguajes que poblaron las tierras de Mesopotamia. Las placas sirvieron de fuerza unificadora antes los rápidos cambios culturales que se estaban dando en la región.

Relive erótico Babilónico, ¿Gilgamesh e Inanna? en postura amatoria sobre una cama,
III milenio a.C.; 5 cm. de altura. Colección privada.

Las fronteras entre dos mundos

Así una vez vista una explicación de por qué surgieron estas placas, podemos intentar descifar su significado mágico o religioso.... Por lo explicado hasta ahora parece evidente que su principal función fue protectora, aunque no se descarta una relación con algún tipo de magia blanca, tal vez, asociada a ritos de fertilidad y fecundidad.

Placa de arcilla, Summer, Tell Uhaimir
© Ashmolean Museum,
University of Oxford
Pero como bien explica la doctora Julia Assante, una de las mayores especialistas en las placas de terracota babilónicas, en dicha cultura existía una compleja relación entre el mundo de la magia y los elementos liminales, de frontera: puertas, ventanas, cruces de caminos, la cama (como frontera entre el mundo real y de los sueños), y también partes del cuerpo, como la boca o la vagina, eran vistos como lugares donde la membrana entre lo visible y los poderes invisibles se diluían, puntos dónde los habitantes o las fuerzas del universo no físico podían surgir y afectar a la realidad de la vida cotidiana.

Esto explicaría porqué muchas de estas placas se han hallado cercanas a estos puntos liminales, así como su estrecha relación con el mundo del sexo (cama, ano, vagina, boca). Además esta conexión se hace aún más palpable si analizamos su lenguaje, ya que las palabras vagina y ano comparten raíz con la palabra puerta o portal, por lo que ambos orificios del cuerpo también son elementos liminales.

Por lo tanto estas placas serían amuletos que actuaban protegiendo tanto la casa (como serían nuestros actuales atrapa-sueños) como 'las puertas del cuerpo', ya que a través de estas puertas, la vulva, el recto y la boca, fuerzas malignas o negativas pueden penetrar y así tomar posesión del cuerpo humano


Placa con escena sexual, Monte de Bismaya, Isin- Larsa, Antigua Babilonia, 2000-1600 a.C.; 
Oriental Institute Museum Universidad de Chicago



Bibliografía


Artemis A.W.  y Martha Sharp Joukowsky; Architecture, Body and Performance in the Ancient Near Eastern World, Institute for Archaeology and the Ancient World, Brown University, 2006

Assante, J;  Sex, Magic and the Liminal Body in the Erotic Art and Texts of the Old Babylonian Period, Sex and Gender in the Ancient Near East, Actes de la XLVIIe Rencontre Assyriologique Internationale (Helsinki, 2-6 July 2001), Simo Parpola and Robert M. Whiting, eds., Helsinki, 2002: 27-51.

Assante, J;  Style and Replication in ‘Old Babylonian’ Terracotta Plaques: Strategies for Entrapping the Power of Images, Ex Mesopotamia et Syria Lux; Festschrift für Manfried Dietrich zu seinem 65. Geburtstag, Oswald Loretz, Kai Metzler and Hans Peter Schaudig, eds., Alter Orient und Altes Testament 281, Münster: Ugarit-Verlag, 2002: 1-29.

Leick, Gwendolyn. Sex and Eroticism in Mesopotamian Literature. New York and London: Routledge, 1994.

Legrain, L; Ur excavations volume III Archaic seal. impressions.

[En Internet]

 http://www.academia.edu/873588/Womens_Roles_in_Ancient_Mesopotamia, page 94

 http://pladelafont.blogspot.co.uk/2012/11/inanna-ishtar-la-diosa-mesopotamica.html

http://factsanddetails.com/world.php?itemid=1521&catid=56&subcatid=363  (under “Mesopotamian Hygiene, Perfume and Sex”)

http://3.bp.blogspot.com/-d88npMh9sPo/TXDRGLhUeNI/AAAAAAAAAnw/9sGn7Xh-1XU/s1600/sumerian-love.jpg

 https://allmesopotamia.wordpress.com/page/2/

sábado, 13 de agosto de 2016

Juguetes sexuales y Manuales de amor en el Japón histórico


a) La sexualidad en el Japón histórico:
     - Juguetes eróticos y manuales de amor.

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'Harigatas'
Los símbolos fálicos han sido una constante en todas las religiones y cultos a lo largo y ancho del mundo, aunque según fueron avanzando las grandes religiones monoteístas estas símbolos fueron desapareciendo en casi todas las grandes culturas, asociando este tipo de representaciones como algo pecaminoso, maligno o vergonzoso.

Pero Japón, a pesar del puritanismo extendido por el confucionismo, en aquellas regiones donde la religión sintoísta sigue teniendo gran arraigo continúan estando vigentes ritos relacionados con la naturaleza y la fertilidad, perviviendo fiestas y ritos de culto al sexo, tanto masculino como femenino.

Así, hoy en día, existen santuarios sintoístas que celebran ritos de fertilidad y donde las mujeres portan figuras en forma de pene como ofrendas. Además en algunos festivales rurales se da una curiosa tradición, ya que los feligreses portan "en procesión" un objeto fálico por las calles hasta unirse con la vulva sagrada procedentes de otro santuario.

Todo este contexto nos sirve para entender la naturalidad con la que los japoneses se enfrentaron a la sexualidad, no viéndola como algo pecaminoso y vergonzante, sino como un don más de la naturaleza y por tanto lícito de disfrutar de él.

 Treasure book for Women on the Way of Love, Day and Night (Bido nichiya johoki)c. 1764
Mujer masturbándose en diferentes posturas.

Además varios estudios sobre las celebraciones populares en el período Edo, basados en el análisis de las imágenes shunga, recogen costumbres, ritos y celebraciones donde se atestigua la presencia de elementos fálicos (harigatas), casi siempre relacionados con ritos de fertilidad y fecundidad. Así sabemos la existencia de ritos donde se arrojaba un falo flotante al mar para que fuese arrastrado por la corriente, o la ancestral tradición de realizar una plegaria ante un elemento fálico cuando una mujer iba a contraer matrimonio.

Harigata tallado
en madera.
S.XVIII
Incluso algunas imágenes shunga recogen la tradición de colocar un 'harigata' en el 'tokonama', un habitáculo de la alcoba destinado a albergar objetos de arte o de carácter religioso. Por lo que aparte del uso de los harikata como juguete sexual, o precisamente por su presencia en rituales de la vida doméstica también fue utilizado como elemento humorístico entre los pintores shunga.

Con todo esto, no nos puede extrañar la existencia de diversos juguetes sexuales que permitiesen disfrutar del sexo, aunque su uso seguramente sea mucho anterior al documentado, es a partir del Período Edo donde estos objetos empiezan a ser muy populares, apareciendo en numerosas imágenes shunga.

Y es que en muchas de estas ilustraciones se aprecia la preocupación de dar placer al hacer el amor, con consejos y recomendaciones de todo tipo, por lo que será en el período Edo (1600-1868) cuando proliferen en los barrios del placer ('Mundos Flotantes') los vendedores de libros eróticos, de medicamentos afrodisíacos, así como de juguetes sexuales ('Warai Do-Gu', algo que podríamos traducir como "dispositivos de la risa").



Los juguetes sexuales en el Japón de época Edo.

Entre todos ellos, el más representado es sin duda alguna el harigata, un dildo (o consolador) hecho, principalmente, de cuero, aunque también podían estar realizados en otros muchos materiales como hueso, fibras vegetales, incluso aprovechando el caparazón de una tortuga. Su uso tuvo que estar muy extendido en el período Edo, tanto en los prostíbulos como en los harenes, ya que aparece reflejado en numerosas pinturas shungas. Estos harigata solían ser de gran tamaño y estaban realizados con un exquisito nivel de realismo.

Los harigatas comúnmente se sujetaban con la mano , aunque está documentada la existencia de otros modelos que se fijaban al talón o aquellos destinados a relaciones lésbicas que se ataban a la cintura

Mujer usando  'harigata' con el talón.
Su uso también ha estado relacionado con los harenes que mantenían los grandes shogun, ya que en Japón la poligamia estaba muy extendida; los hombres podían tener hasta 4 o 5 esposas y varias concubinas; por lo que es probable que las mujeres excluidas de las atenciones del shogun se entretuviesen con otros juegos.  También es probable que las meretrices en los prostíbulos jugasen con este tipo de objetos para despertar la libido de sus clientes.


Imagen shunga de mujer con 'harigata'

Hombre estimulando a su compañera mediante un dildo.

Se conoce la existencia de otro modelo de juguete sexual masculino realizado de manera mucho más artesanal, denominado 'higo zuiki', consistente en largas hebras de hilo extraídas del tallo de una planta llamada "oreja de elefante", muy apreciada por sus propiedades afrodisíacas. Cuando se remojaba en agua caliente, su textura cambiaba volviéndose suaves y resbaladizas, y los samuráis las usaban enrollando estas fibras alrededor de su miembro, lo que provocaba una prolongación en la erección al retener la sangre y un mayor estímulo a las mujeres.


Imagen Shunga con hombre utilizando un 'higo zuiki'


Explicación del funcionamiento de un 'higo zuiki'

Juguetes sexuales para el placer de la mujer en el dormitorio

Incluso existen ilustraciones que aconsejan que tipo de juguete sexual es necesario utilizar en cada época del año. Así el Brisith Museum alberga un conjunto de cuatro grabados en madera, realizados en torno a 1820,  titulados "Juguetes sexuales para el placer de la mujer en el dormitorio", donde se representan los juguetes sexuales, tanto para hombres como para mujeres, que pueden ser usados en las distintas estaciones del año para aumentar el placer de las relaciones sexuales.

Estas ilustraciones vienen acompañadas de textos cómicos, que describen los juguetes, y textos de asesoramiento, de carácter pseudo-médico, sobre cómo y cuándo debían de usarse.

El autor de estas ilustraciones fue Eisen un prolífico artista de libros eróticos y libros de almohada ('Makura Bunko'), libros especializados en sexología, donde se ofrecen todo tipo de consejos y explicaciones sobre la sexualidad y el erotismo.

Esta clasificaión en estaciones del año es un claro guiño cómico, ya que las antologías poéticas clásicas también era divididas por estaciones. Además en los textos que acompañan a las ilustraciones se nos aconseja sobre el número de relaciones que debemos tener en cada estación para mantenerse en buena salud. Aunque tradicionalmente existía un dicho de "tres en primavera, seis en verano, uno en otoño, ninguno en invierno", es decir, sexo cada tres días en primavera, cada seis en verano, todos los días de otoño y abstinencia total en invierno; en estos textos parecen que hacen un juego de palabras para terminar aconsejado esas mismas cifras pero !al día!, como claro elemento humorístico, incluso en el invierno, aconsejan un "no del todo".

Y como podemos ver a continuación la versatilidad de juguetes eróticos es sorprendente, es más, se podría decir que casi todos los juguetes eróticos que podemos comprar hoy en día en nuestros sex-shops existían ya en época Edo: dildos, extensores de pene, anillos para el pene, bolas chinas, ... todo esto hace más de !200 años!

Juguetes sexuales para el placer de la mujer en la cama, de Keisai Eisen, 1822.
British Museum.


Primavera: Vemos un par de artículos para los hombres se trata de unos rudimentarios extensores de pene, es decir una especia de casco (kabuto-gata) que se colocaría sobre el glande y una armadura (yoroi-gata) que se colocaría alrededor del pene. Ambos objetos están pensados tanto para aumentar el tamaño del pene como para que el miembro pierda sensibilidad y riego sanguíneo, por lo que le permite al hombre prolongar su erección.

Verano: Muestra un anillo para el pene realizado con unas algas marinas (namako) que se colocarían en torno al glande para aumentar su tamaño y prolongar la erección. También podemos ver las famosas 'bolas chinas'(rin no tama), bolas que se introducen en la vagina y que sirven para el fortalecimiento del suelo pélvico, por lo que la mujer al controlar mejor sus músculos vaginales alcanzará mejores orgasmos y además de otorgar mayor placer al varón al poderle realizar el mítico "abrazo de cleopatra". Y el último juguete para el verano es un pequeño dildo (harigata)

Otoño: Podemos ver un condón de cuero (kawa-gata) que podría hacer la función también de extensor de pene, ya que al reducir la sensibilidad aumentaría el tiempo de relación sexual. También podemos ver un dispositivo denominado "anillo de los celos" (rinki no wa), una dispositivo de castidad para los hombres. Su mecanismo es simple pero efectivo, se coloca alrededor del pene flácido y enmarañado con el vello púbico, por lo que si el hombre sufre una erección delante de otra mujer el artilugio se expande tirando del vello púbico, sufriendo el hombre un dolor insoportable.

Invierno: En estas fechas, como es época de abstinencia sexual (para el hombre), se recomienda a la mujer el uso de un gran consolador.

Imagen shunga con hombre utilizando un extensor de pene.


Un sex-shop en pleno siglo XVII

Muchos de los juguetes aquí mostrados tienen un claro componente artesanal, es decir, eran productos que uno mismo podía realizarlos utilizando para ellos diferentes elementos de la naturaleza como algas u hojas de planta. Pero también hemos visto otras piezas de gran lujo y detallismo, que sólo podían ser construidas por las manos de hábiles artesanos como los dildos o las armaduras para el pene.

Así que si te preguntas ¿cómo podían conseguir uno de estos juguetes? La respuesta es sencilla... en un !sex-shop! Bueno en realidad se trataría de una especie de farmacia o botica. Y es que sabemos que existió un local, denominado Yotsumeya, especializado en la ventas de estos objetos, abierto nada más y nada menos que en el año 1626. Estaba situado cerca del barrio del placer de Yoshiwara en la antigua ciudad de Edo (actual Tokio) y se mantuvo abierto hasta que con la llegada del período Meiji (finales del XIX) una ola de censura y puritanismo invadió Japón al calor de las ideas de modernización y occidentalización que se impulsaron desde esta nueva dinastía.

Y aunque la existencia de este local se mueve entre la neblina de la verdad histórica y la leyenda, parece que su existencia fue cierta ya que se cita en varias actuaciones de "rakugo" (monólogos humorísticos del siglo XVII)

La unión del pene - Utagawa Kuniyoshi - c.1835.
Una mujer enrolla sobre el pene de su marido el juguete sexual "higozuiki".


Lubricantes

No podemos hablar de juguetes eróticos sin mencionar quizá el más fundamental de todos... !un buen lubricante! ya que al hacer las relaciones más cómodas y placenteras se le puede catalogar de "juguete erótico". Y sin duda alguna fue el primer estimulante erótico que tuvo que utilizar el ser humano, ya que se conocen ejemplos de su utilización en casi todas las culturas del mundo.

Lógicamente cada cultura extraería sus propios aceites y lubricantes de la naturaleza existente a su alrededor, así los japoneses parecen que utilizaban como lubricante dos productos básicos: la batata y las algas.

Puré de batata:  Uno de los lubricantes más utilizados en el Japón del período Edo fue una sustancia llamada "tororo-Jiru", que en realidad se trataba de un sustancia resbaladiza extraída del ñame rallado , es decir, una especia de puré de batata, que proporcionaba una lubricación perfecta durante las relaciones sexuales. Además sabemos que también era utilizado para lubricar los condones realizados en cuero o tripas de animal o los famosos dildos.

Aunque si van al Japón y se encuentra un "tororo-Jiru" en la carta de un restaurante no se preocupen es en realidad una sopa muy popular en las islas niponas.

Algas: En su artículo "Usos medicinales de algas marinas" Ryan Drum revela que, de camino de regreso, observó como en los pueblos de China, Corea y Japón hervían algas rojas para producir un líquido espeso y pegajoso llamado carragenano o carragenina. Ese líquido, que ya era utilizado como eficaz remedio para hidratar tejidos, escribe también era utilizado como un lubricante sexual.

Por lo que no nos puede sorprender descubrir que a día de hoy se sigue utilizando en productos de industrias alimentarias, de salud y belleza, incluso el carragenano se utiliza como espesante en algunos lubricantes sexuales disponibles en el mercado y los condones lubricados, ya que se ha investigado que puede prevenir ciertas infecciones genitales.


Manuales de amor

Todas estas ilustraciones solían estar recogidas en una especia de manuales de amor, conocidos en Japón como  'Imágenes de almohada' (makura-e), 'Imágenes de la risa' (warai-e) o el más conocido término de 'Imágenes de primavera' (Shunga).

Réplica de un libro de almohada.
Los distintos nombres con los que se conocen este tipo de publicaciones depende en parte del uso al que estaban destinado, así los libros de almohada tenían una fuerte carga de educación sexual, ya que solían formar parte del ajuar de boda de la novia. Reciben este curioso nombre ya que se solían guardar bajo la almohada para así tenerlo siempre a mano ante los juegos amatorios.

También estaban aquellos de carácter más humorístico que se consumían como fuente de escapismo y estimulación, y hasta simples estampas eróticas, de gran consumo popular, como las antiguas postales eróticas de la España de principios de siglo XX. Aunque al final, unos y otros, fueron utilizados tanto por hombres como por mujeres en muy diferentes ámbitos de la vida.

News from the Bedroom: The Pillow Library vol. 2 de Keisai Eisen, 1823, Honolulu Museum of Art.    


Estos manuales fueron muy apreciados, no sólo por su contenido erótico, sino también por su alto componente artístico, ya que los principales artistas del país colaboraron en este tipo de publicaciones, realizando algunos de sus mejores trabajos precisamente en este campo. Y es que su éxito era tal que los editores siempre ponían a su disposición las técnicas de producción más lujosas.

Por lo que la producción de este tipo de ilustraciones tuvo un claro sentido comercial, ya que durante el período Edo se vivió un increíble auge de la demanda de materiales impresos entre las clases populares que disfrutaban de la lectura de estas obras de manera similar al consumo existente hoy en día de revistas porno, libros de historias eróticas o postales de suvenir. Así sabemos que en los barrios del placer ('Mundos Flotantes') se vendían retratos de las cortesanas más famosas o detallados libros donde se explicaban el funcionamiento de un prostíbulo.

Recopilación de juguetes eróticos de época Edo.


Imágenes y ¡textos! eróticos

Aunque para comprender del todo la naturaleza de estas imágenes vale la pena detenernos un momento en una de ellas, y ver lo explícitos que podían llegar a ser sus textos también:

Fumi No Kiyogaki,  Neat Version of a Love Letter (or Pure Drawings of Female Beauty)
Imagen Shunga con dos mujeres utilizando un 'harigata' y un frasco con lubricante.
 En la imagen vemos a dos mujeres en plena relación sexual, una de ellas lleva un enorme falo atado a su cintura mientras sujeta un pequeño frasco de lubricante. La otra mujer agarra el dildo con su mano para guiarlo durante la penetración. El texto que acompaña a la ilustración viene a decir algo así:
 La mujer que asume el rol "masculino" le dice a su compañera:
- "En vista de que vamos hacerlo de esta manera voy a poner una gran cantidad de crema en él, para que te puedas correr. Sin la crema es demasiado grande y no quiere entrar".
- Ella responde: "Date prisa y ponla. Me quiero correr. Quiero correrme cinco o seis veces sin parar".

Set para la satisfacción sexual de la mujer

Para finalizar este post traemos este kit que, aunque sea de principios del siglo XX, es un ejemplo real del tipo de juguete sexual que hemos visto representados en las ilustraciones shunga. Está catalogado en el British Museum con el bonito nombre de 'Conjunto de implementos de aseo de mujer para su satisfacción sexual' y consiste en un kit de seis consoladores, dos anillos y una bola de metal.

Conjunto de implementos de 'aseo' de mujer para su satisfacción sexual, consistente en: seis consoladores (harikata, kujiri, Kabuto, yoroigata, himenakigata), dos anillos (rin-no-wa, namako-no-wa) y una bola de metal (rin -no-tama). Materiales: cuerno, metal. En caja de madera (tapa desaparecida). Principios siglo XX.
British Museum.
Los dildos están realizados en diferentes materiales: uno en cuerno de búfalo (conocido como ushizo-), otro de caparazón de tortuga (Kamezo) y contamos con otro de madera (mokuzo). El consolador hueco, en el centro de la foto, podría ser rellenado mediante un algodón empapado en agua caliente haciendo la sensación del vibrador más cálida y suave.

Otro tipo de juguete son las fundas para el pene formados por armadura y casco, denominados en este caso 'Do-kyo-s' en honor a un monje del mismo nombre de quien se dice fue amante de la emperatriz Ko-ken (s. VIII) y probablemente el inventor de tal artilugio. En este set hay de dos tipos: en uno  En este juego hay dos tipos: en uno, la armadura y el casco están separados (izquierda); en la otra, forman una sola pieza (derecha).

También hay dos ejemplos de anillos para el pene, conocidos también con el poético nombre de "anillos secretos para hacer llorar a las mujeres '(himenaki-wa).



Conclusión

Toda esta cultura oriental orientada al sexo y el placer, aunque pueda resultar sorprendente para nuestra mentalidad occidental, debe ser comprendida dentro de los parámetros culturales, filosóficos y religiosos que Japón vivíó hasta prácticamente la entrada del siglo XX.

Aunque el confucionismo sembró un semilla de puritanismo en torno a la sexualidad, el sexo seguía siendo considerando una parte natural del ser humano, donde la fuerza milenaria de las tradiciones sintoístas mantenía intactos los ancestrales vínculos entre sexualidad y fertilidad. El sexo, como aspecto positivo de la vida, podía ser explorado, por lo que la búsqueda del placer, tanto masculino como femenino, era considerado un paso más del conocimiento de la naturaleza humana.

  “A collection of sex toys", Keisai Eisen, 1839.
Si a esta concepción abierta de la sexualidad le añadimos un período, el período Edo, donde la diversión, el placer y el hedonismo fue la única válvula de escape de una sociedad asfixiada por el rígido sistema de castas sociales, obtenemos como resultado una explosión cultural en torno a la sexualidad y el placer como pocas veces hemos visto antes en la historia de la humanidad: barrios del placer, proliferación de imágenes eróticos, literatura de carácter erótico... y todo ello con un naturalismo, y belleza que siempre ha fascinado al mundo occidental.

Aunque paradójicamente, cuando Japón rompió su aislamiento, entrando ya en el siglo XX,  una nueva corriente de puritanismo asoló la isla, el occidente europeo no sólo trajo consigo la modernización de Japón, sino también su visión restrictiva de la sexualidad humano, sus ideas de vergüenza, decoro y pecado se instalaron en Japón finiquitando con ello ese mundo abierto y naturista de la sexualidad humana.




Bibliografía:

 https://www.academia.edu/19935873/The_Women_in_Edo_Shunga_Passive_Object_or_Active_Subject

 Shunga: Sex and Pleasure in Japanese

En la intimidad del harén en http://elpais.com/diario/2008/05/18/eps/1211092011_850215.html

Juguetes sexuales en el Japón en http://jugueteseros.blogspot.com.es/2009/07/juguetes-sexuales-en-el-japon-medieval.html

https://chatarreranordica.wordpress.com/tag/juguetes-eroticos/page/2/                 




sábado, 19 de septiembre de 2015

Sexo y Guerra en Vietnam

Sexo y guerra son dos conceptos estrechamente vinculados, a pesar de que en la mayoría de los conflictos se suele ignorar una de las más terribles consecuencias inherente a cualquier guerra...la explotación sexual de las mujeres. Y es que cualquier militar sabe que la satisfacción sexual de un soldado en tiempo de guerra es tan importante como tenerlo bien alimentado. 

En Vietnam esta relación fue tan habitual que hasta el mismo ejército facilitó a sus soldados el acceso al sexo, ya sean financiando zonas de prostitución, permitiendo la presencia de prostíbulos en áreas militares, organizando 'excursiones' a ciudades del pecado o haciendo la vista gorda ante los numerosos casos de abusos o violaciones provocados por sus soldados...

El movimiento Hippie
Protesta en contra de la
Guerra de Vietnam.

A todo esto hay que sumar que la Guerra de Vietnam se produjo en un contexto social y cultural muy peculiar, ya que Estados Unidos estaba viviendo una revolución social, cultural y sexual donde los jóvenes exigían nuevas libertades con el auge de la contracultura hippie, exigiendo libertad de expresión y aperturismo sexual, y brotando una ola de pacifismo al tiempo que se recrudecía la guerra de Vietnam. Toda una ideología resumida en la famosa frase "Haz el amor y no la guerra".

Sexo durante la Guerra de Vietnam

Y es que a finales de los 60 más de medio millón de americanos estaban destinados a Vietnam y como en la mayoría de las guerras el sexo se convirtió en la principal fuente de evasión. En Vietnam el sexo se vendía por doquier, siendo una de las principales fuentes de riqueza de muchos vietnamitas.

Así cuando los soldados llegaban a las principales ciudades de Vietnam, lo primero que les llamaba la atención era el gran número de prostitutas que pululaban por sus calles, eran las "boom-boom girls", el "boom-boom", el sexo, se vendía en cualquier calle, en cualquier bar, incluso a los soldados que patrullaban fuera de la base se les acercaban estas chicas ofreciéndoles sexo.

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Boom-Boom Girl.
Para las mujeres vietnamitas la prostitución se convirtió en una de las pocas oportunidades de escapar de la miseria, siendo muchas veces el único sostén económico de muchas familias. Aunque otras veces estas mujeres eligieron libremente ejercer la prostitución, especialmente aquellas mujeres urbanas y de clase media, que podían permitirse comprar maquillaje y vestidos elegantes, al ser una manera fácil de ganar dinero propio y lograr cierta independencia respecto a sus familias.

Las cifras sobre prostitución en la guerra de Vietnam alcanzan cifras estremecedoras, ya que se ha calculado que en el punto álgido de la guerra había medio millón de prostitutas en el vietnam del sur, casi el mismo número de soldados, una por cada soldado.

Pero en Vietnam también hubo mujeres norteamericanas, destacando especialmente el cuerpo de enfermeras, un elemento esencial en el funcionamiento del ejército, las cuales vivieron también bajo una actitud sexual bastante relajada, a esta situación contribuyó el descubrimiento de la pastilla del día después

Bungalowing

Otro tipo de 'prostitución', aunque también puede contemplarse con un tipo de relación 'estable' es el denominado "Bungalowing", donde el personal tanto militar como civil (obreros de la construcción, ingenieros,...) con destino permanente en alguna de las ciudades vietnamitas establacía relaciones duraderas con mujeres nativas.

Normalmente, estos hombres que gozaban de un destino más o menos estable, compraban los servicios de las denominadas 'chicas de alquiler' por un determinado tiempo, que podían ir desde una semana hasta un año entero. El curioso nombre de 'bungalowing' proviene de la costumbre de los soldados de alquilar un apartamento para su amante, y así, poder visitarla los días de permiso o aquellos ratos que estuviese libre.

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Este tipo de relación podía derivar en relaciones estables y sólidas, creándose auténticos vínculos amorosos, por lo que son muchos los casos, donde los soldados americanos, atraídos por la cultura asiática, abandonaron a sus novias o mujeres americanas por sus amantes vietnamitas.

Pero detrás de todo este ambiente de prostitución "de cara amable" se esconden innumerables tragedias para las mujeres vietnamitas, especialmente en el ámbito rural, donde la prostitución forzada o las violaciones sistemáticas también fueron habituales por parte de los soldados norteamericanos.

Permisos R&R

Estos famosos permisos R&R (Rest & Recreation) se le concedían a todos los soldados y consistían en una semana de reposo y relax, que podían aprovechar como ellos quisieran. Muchos de estos soldados decidían visitar a sus familias, aunque algunos otros preferían buscar otro tipo de emociones visitando algunas de las ciudades más exóticas de Asia como Bangkok, Singapur, Manila o Tokio.

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Fotografía Revista 'Time'.
Diciembre 1967.
Incluso el Gobierno de EE.UU financió la construcción de estas zonas de recreo para sus soldados, firmando acuerdos especiales, tanto con las compañías aéreas como con los diferentes países, para transportar a gran número de soldados. Así por ejemplo durante la Guerra de Vietnam se enviaron 700.000 soldados anualmente a Tailandia para disfrutar de estos R&R
 
Estas ciudades eran muy populares entre los soldados ya que venían a significar alcohol y sexo en abundancia, incluso desde el propio ejército les detallaban los lugares propicios para estas correrías, dándoles ciertas indicaciones sobre lo que se podían encontrar en cada ciudad.

Dentro de estas ciudades destacaron los salones de masajes, haciéndose enormemente populares entre los soldados, quizá por el contraste con el ambiente húmedo, sucio y estresante de la jungla, ya que en estos salones de masajes, las meretrices bañaban y relajaban a los soldados antes de darles sexo.

Pero como cualquier espacio relacionado con la prostitución, estos lugares fueron centros de otros graves problemas sociales como la prostitución infantil, la explotación sexual, el tráfico de seres humanos, las drogas o las ETS.

Pornografía

Otra de las formas de evasión de los soldados fueron las revistas pornográficas que durante esta época adquirieron una enorme popularidad. Seguramente, porque muchos jóvenes echaban de menos a mujeres que les recordasen a sus mujeres o novias, además esta pornografía facilitaba una evasión en contraste con las duras condiciones del soldado destinado a la jungla, por lo que el ejército facilitó la difusión de la revista entre sus soldados. Revistas como Playboy o Husler incrementaron sus ventas y suscripciones de manera espectacular durante la guerra (Playboy llegó a los 7 millones de suscripciones) y las fotos de las playmates cubrían los barracones de los soldados.

Fotograma de la película 'Apocalypse Now'

Sin Cities


Uno de los casos más ilustrativos de lo extendida que estaba la prostitución y uno de los intentos más famosos de controlar la prostitución de forma no punitiva, lo encontramos en la ciudad de An Khe, en las tierras altas centrales de Vietnam, donde 21.000 soldados estaban desplegados en las proximidades de la ciudad en un enorme campamento base.

Allí ante la extensión de las enfermedades venéreas (un tercio de los soldados estaban infectados de alguna ETS) se optó por prohibir las salidas a la ciudad, aunque la medida fue pronto derogada por el decaimiento de la moral de la tropa, así como de la economía de la región, muy dependiente de los dólares vinculados a las salidas de los soldados.

La solución adoptada por el ejército fue crear un gran prostíbulo controlado por las autoridades médicas militares donde las mujeres eran examinadas regularmente. Este gran edificio, ubicado dentro del espacio militar, fue conocido como la 'Disneylandia Oriental' o 'Sin City', era un enorme complejo rodeado por alambradas y vigilado por la Policía Militar.

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Ciudades del pecado.
Sus puertas sólo se abrían en horario diurno y en su interior se podía encontrar casi todo lo que uno quisiese, ya que funcionaban como una mini-ciudad dentro del campamento, existiendo puestos de comida, tiendas de suvenires, bares y como no! barracones y salones destinados a la prostitución, todos ellos con nombres a cada cual más exótico.  Dentro de estos recintos vivían y trabajaban numerosas mujeres vietnamitas, así como numerosos refugiados que habían perdido sus hogares durante la guerra.

Aunque este caso es el más conocido, parece que fue algo habitual que dentro de los recintos militares se aceptase la presencia de este tipo de burdeles militares dentro del perímetro de la base.

ETS: Enfermedades de Transmisión Sexual

Las enfermedades venéreas siempre han sido un problema en el frente, ya que en muchos conflictos han causado tantas bajas como el enemigo. En la Guerra de Vietnam las cifras de contagio de ETS fue superior a cualquier otra guerra que haya existido jamás, afectando a un 30% de las tropas destinadas.

Por suerte, este tipo de enfermedades se solían curar con una simple inyección de penicilina, aunque este no evitó que circulasen infinidad de rumores sobre distintos tipos de enfermedades, desde algunas incurables a otras donde el miembro se te caía. Esta última era conocida como la 'Rosa negra', ya que el pene adquiría una tonalidad negruzca y se engrangenaba hinchándose por la infección.

Con todo ello, el ejército se esforzó en concienciar a sus soldados mediante películas educativas y distintos tipos de avisos, aunque estos métodos nunca fueron muy escuchados. Sólo cuando se acercaba la fecha de licenciarse sí que se preocupaban de no contraer ningún tipo de enfermedad, ya que les estaba prohibido entrar en EE.UU con alguna de estas enfermedades.

Deseo, peligro.

Uno de los aspectos que más preocupó a las autoridades militares sobre el intercambio de sexo entre soldados y mujeres vietnamitas eran los posibles casos de fuga de información y espionaje, incluso se sabe que se negociaron favores sexuales a cambio de armas y munición.

No hay cifras claras al respecto, pero parece claro que en Vietnam, los rebeldes del sur que lucharon a favor de la causa comunista, reclutaron a numerosas mujeres como espías del norte, desde estrellas del cine o de la ópera hasta simples amas de casa. Y como no! toda clase de prostitutas, especialmente valiosas eran las de lujo, que lograban sonsacar información a los oficiales sudvietnamitas y americanos para después pasar esos informes a los comunistas del norte.

A todo ello contribuyó que las mujeres vietnamitas fueran feroces combatientes. Las tropas comunistas no dudaron en reclutar a las mujeres para la guerra, incluso su líder Ho Chi Minh elogió frecuentemente a estas mujeres combatientes.

Mujeres combatientes del ejército comunista.
Todas estas informaciones fueron extendiendo un mito sobre las mujeres vietnamitas, donde se las retrataba como mujeres siempre peligrosas, orgullosas, traicioneras, donde incluso la mujer más sumisa podía estar al servicio del enemigo, lista para rebanarte el cuello mientras dormías.

Por contra, tenemos aquellas mujeres que atraídas por el dinero, el amor o el sueño de un futuro mejor o atraídas por las modas estadounidense quisieron americanizarse, recurriendo a operaciones estéticas para occidentalizar sus rasgos, aumentando el tamaño de pechos y caderas o redondeándose más los ojos

Las consecuencias del fin de la guerra

La caída de Saigón en 1975 supuso la victoria definitiva del ejército nordvietnamita y el fin de la guerra de Vietnam, iniciándose un período de transición que conduciría a la reunificación del país al año siguiente.

Los días previos a la caída de la ciudad se realizó una evacuación masiva de diplomáticos y personal civil y militar estadounidense, así como de otros ciudadanos extranjeros y algunos refugiados vietnamitas, entre los que destacan dos mil huérfanos vietnamitas en la "Operación Babylift"

Refugiados survietnamitas tras ser evacuados
a un portaaviones estadounidense. 1975.
Y esta fue una de las más graves consecuencias de esta guerra, la aparición de toda una generación de niños perdidos, fruto de las relaciones de americanos con mujeres vietnamitas. El excesivo precio de los preservativos y la ausencia de otros métodos anticonceptivos hizo surgir toda una generación de niños asioamericanos, marginados y odiados por ambos bandos, son los llamados "niños del polvo".

Los nordvietnamitas los odiaban por representar a sus enemigos ancestrales y el fruto de la traición a su país, los sudvietnamitas por que los americanos les habían abandonado cuando más los necesitaban.

Esta represión también se extendió a los antiguos colaboracionistas del régimen sudvietnamita, por lo que el nuevo gobierno comunista castigó a las prostitutas que habían confraternizado con el enemigo. Por lo que para toda esta generación sólo existió un camino... el exilio. En 1982, gracias a la intercesión de ONU, se permitió a estos niños junto a sus familias emigrar a EE.UU.

Por otro lado, los soldados que volvieron de la guerra se encontraron situaciones muy diversas, a muchos soldados volver a vivir bajo la moral sexual conservadora de sus pequeños pueblos les resultó francamente difícil. Habían vivido durante varios años bajo una cultura sexual mucho más abierta, por lo que muchas veces, volver con sus antiguas novias o mujeres les resultó bastante frustrante.

Para finalizar hablaremos de una de las consecuencias de la guerra de Vietnam que siguen muy latente en el sudeste asiático, el turismo sexual. Nunca sabremos si esta triste moda existiría sin las famosas 'sin cities' financiadas por EE.UU, pero lo que está claro es que desde ese momento, países como Filipinas, Tailandia o Malasia, se convirtieron en focos de atracción para el turismo sexual, donde europeos y americanos buscan sexo fácil, barato, exótico y a veces ilegal, bajo cierta permisividad de las autoridades.


Bibliografía

Cuando el cielo y la tierra cambiaron de lugar

https://www.youtube.com/watch?v=_8ZlyxUlckE

https://laultimabatalla.wordpress.com/2009/09/05/sexo-en-la-guerra-de-vietnam/

http://guerradevietnam.foros.ws/t1123/boom-boom-chop-chop/


sábado, 17 de enero de 2015

Sexo Oriental

Índice de Capítulos

 Sexo Oriental
a) La sexualidad en el Japón histórico:
     - Juguetes eróticos y manuales de amor.
     - La homosexualidad en el Japón medieval: Samurais y monjes (próximamente)
     - La prostitución masculina medieval (próximamente)

 b) La sexualidad en la China imperial
     - Pintura erótica China (próximamente)

 ----------------------------  OOOOO  ---------------------------

Como llevamos repitiendo desde el inicio de este blog, uno de los retos más difíciles a la hora de acercarse al sexo y a la sexualidad de otras épocas y culturas es tratar de inhibirse de nuestros propios códigos morales y tabús.

Mural  de la dinastía Ming, exhibido en el  Museo de Sexo Chino de Xian.
Esta tarea se hace mucho más difícil cuando hablamos de culturas y regiones con las cuales no compartimos ningún tipo de referencia, es decir, probablemente se nos hace más fácil entender el concepto de sexualidad de un romano del siglo IV d.C. que de un japonés del siglo XIX.

Para cualquier occidental es dífícil adentrarse en el concepto del sexo oriental, si no sabe nada, acerca de las corrientes filosóficas donde se asientan las bases de la cultura oriental. Es imposible concebir su noción del sexo, sin saber qué es el sintoísmo o la poderosa influencia que tuvo posterioremente el confucionismo.

Escultura del Museo del
sexo de China.
Es como tratar de conocer la historia del occidente europeo, sin saber nada, sobre los conceptos morales del cristianismo o sobre la tradición greco-latina donde se sustenta nuestra historia. Por lo que en este post, intentaremos adentrarnos en la particular filosofía de vida (y de la moral sexual) que dominaron China y Japón durante gran parte de su historia.

Como introducción y tratando el tema de forma muy generalista podemos decir que las primeras sociedades orientales eran de carácter matrilineal o matriarcal, ya que la veneración a los órganos sexuales de la mujer, como creadora de vida, era mucho más general que la representación de los órganos masculinos. Pero a medida que se fue construyendo una sociedad de carácter más patriarcal se produjo una transgresión del culto de los órganos femeninos al culto fálico. Siglos después se empezarían a difundir doctrinas filosóficas y/o religiosas de corte mucho más restrictivo en el plano de la sexualidad humana, configurando la visión del sexo actual del mundo oriental.


EL SEXO en la cultura JAPONESA

Así a diferencia de lo que ocurre en Occidente, en Japón el sexo no estaba sometido a prejuicios morales, sino se concebía desde un punto de vista más orientado hacia el placer y la responsabilidad social. Por lo que históricamente, no veían el sexo como algo obsceno o pecaminoso, sino más bien como algo estético y un acercamiento a los dioses.

Como bien dice Focault en su "Historia de la Sexualidad" la historia de la sexualidad en Occidente es la crónica de una represión creciente, suprimiéndose la sexualidad en un período que arranca en la antigüedad tardía hasta prácticamente el siglo XX.

Esta mentalidad más abierta respecto al sexo por parte de los japoneses, incluso mucho más que otros pueblos orientales, se vió reflejada tanto en su arte como en su literatura.

"La principal causa de esta mentalidad más natural respecto al sexo hay que buscarla en la naturaleza de la religión nipona, el sintoísmo".

Aunque hoy en día, paradójicamente, la vida sexual de los japoneses parece menos plena y más restrictiva que las sociedades europeas que han vivido bajo el tabú de la herencia religiosa.
Imagen Shunga


EL SEXO en la cultura CHINA

El sexo en la cultura china también es considerado una parte fundamental para el desarrollo del ser humano, ya que gracias a él se produce una mejora en la salud corporal y mental.

Escultura del Museo del Sexo de Tongli.
Foto: http://www.xixerone.com
El acto sexual es considerado un acto natural, y por lo tanto no está asociado a ningún concepto de culpa moral. 

La práctica del mismo ds casi un deber sagrado de todo hombre y mujer, por lo que la abstinencia es contraproducente.

Como sucede en todas las culturas cuya historia se prolonga en el tiempo, existieron períodos de condena por parte de corrientes confucionistas y budistas y períodos donde la sexualidad fue estudiada y desarrollada con gran detalle, bajo la influencía del taoísmo, por lo que existen numerosos estudios sobre la sexualidad humana.

La mayoría de los  planteamientos acerca de la sexualidad china fueron probablemente elaborados entre los años 500 a  200 a.C., relacionados con la dinastía Han (221 a.C. a 24 d.C.), escribiéndose meticulosos tratados sobre el sexo. Apuntar que la literatura china es una de las culturas que con más belleza y detallismo han tratado el tema de la sexualidad.
 
Los tratados medicinales, basados en la fiolosfía taoísta, explicaban con todo detallismo las mejores técnicas sexuales para que el hombre absorviese la energía Yin de la mujer durante el orgasmo. Las mujeres eran educadas en estas prácticas y debían conocer todas y cada una de las técnicas necesarias para la perfecta unión. Ellas a su vez, debían educar a sus maridos.

Aunque con la extensión del confucionismo puritano, gracias al auge de la dinastía Qing, alrededor del año 1000, el sexo se fue volviendo un tema tabú en la vida pública. Esta doctrina abogaba por la separación de sexos en la mayoría de actividades sociales y suprimieron todas las expresiones artísticas relacionadas con la sexualidad.  De esta forma, mucho de los manuales de sexo fueron destruidos por considerarse obscenos, por lo que China perdió un enorme legado cultural relacionado con el saber sexual.

Escultura en el patio del Museo del Sexo de Tongli (China)

EL SEXO EN LAS RELIGIONES Y FILOSOFÍAS ORIENTALES 

A la hora de hablar de las diferentes posturas de las filosfías/religiones orientales respecto al sexo, podemos catalogar, de manera algo simplista, que mientras el sintoísmo y el taoísmo aportan una visión positiva acerca del sexo y la sexualidad; el budismo, en menor medida y sobre todo, el confuciosnimo, otorgan una visión bastante más puritana y restrictiva acerca de las relaciones sexuales

Esto no significa, que en las sociedades antiguas asiáticas, donde el sintoísmo y el taoísmo eran las filosfías más extendidas, la actitud hacia el sexo fuera totalmente abierta y tolerante, ya que la gente estaba obligada a mantener una reglas sociales y morales bastante estrictas también, bajo el temor de castigos divinos relacionados con la fertilidad. Por lo que existen numerosas leyendas de malos gobernantes y mujeres perversas, que se dejaron arrastrar por sus pasiones y perversiones sexuales.


Teniendo en cuenta estos matices, vamos a repasar las principales corrientes filosóficas y/o religiosas y su opinión respecto al sexo...


SINTOÍSMO y SEXO

El sintoísmo, religión originaria de Japón, es una religión que adora a la naturaleza y por lo tanto todo aquello que esté relacionado con la fertilidad, por lo que es normal que existan cultos tanto al sexo masculino como femenino.

Mientras que en muchas culturas de tradición patriarcal como el cristianismo, confusianismo o incluso el budismo abandonaron el culto a la fertilidad, la adoración a la naturaleza en Japón nunca desapareció realmente. Incluso, hoy en día, existen santuarios sintoístas en las que las mujeres agitan figuras en forma de pene para pedir un hijo. En algunos festivales rurales, objetos fálicos son cargados por las calles para unirse con vulvas sagradas que se producen en otros santuarios.

Fesival del pene (Japón)
Con el paso del tiempo, el sintoísmo tal y como se practica hoy está muy influenciado por el budismo y confucianismo las dos otras religiones mayoritarias de Japón, de carácter mucho más restrictivo respecto al sexo.

TAOÍSMO y SEXO

El taoísmo comparte muchos de los conceptos del sintoísmo japonés, aunque con una carga filosófica mucho mayor. El taoísmo vive en armonía con la naturaleza y tiene un concepto bastante positivo de la mujer al considerarla más cercana a las fuerzas de la naturaleza, así en varios escritos taoístas podemos ver como el elemento femenino 'yin' prevalece sobre el masculino 'yang'.

Para el taoísmo el sexo garantiza la salud y un alarga vida al hombre, para ello, debe absorver la energía liberada por la mujer durante su orgasmo. Al mismo tiempo la mujer también se beneficia, ya que se activa su yang latente. Es decir, cuanto mayor goce conseguía la mujer, más energía, y por consiguiente más equilibrio conseguía él. El hombre, por el contrario, debe retener su eyaculación, para no perder su energía vital, ya que con esta técnica se creía que el hombre alcanzaría la inmortalidad.

Lógicamente en la antigua sociedad china las relaciones sexuales seguían cumpliendo con su objetivo primordial que es la concepción y el perpetuar la familia, ya que esto era un deber sagrado.



BUDISMO y SEXO

El Budismo llegó a Japón en el siglo VI procdente de la península de Corea. Como la mayoría de doctrinas asiáticas no cataloga el sexo como algo inmoral o dañino, sino como un elemento más para el equilibrio entre el cuerpo y la mente. Las indicicaciones budistas respectos al sexo siguen la  misma filosofía que el resto de sus actividades, evitar los extremos de adicción o represión y evitar hacer daño al resto de personas, por lo que el adulterio, en la medida que hace daño a la pareja, está considerado como algo incorrecto.

Con todo ello, se puede decir, que todas aquellas prácticas consensuadas y aceptadas por sus miembros, no se pueden considerar negativas, ya sea la homosexualidad, el poliamor, incluso la prostitución.

Mientras para los laicos el busdismo tiene una concepción de la sexualidad bastante abierta y tolerante, para sus monjes es bastante más restrictiva, ya que para alcanzar el nirvana es necesário eliminar todo apego y deseo, y si algo caracteriza al sexo es su carácter mundando, con estrecha relación tanto con el deseo como con el apego, por lo que historicamente también han existido corrientes budista muy críticas con todo lo relacionado con la sexualidad.

Dibujo erótico. China, Dinastía Qing. Finales s. XIX.


CONFUCIONISMO, MUJER Y SEXO

Sin duda, Japón es un país de contrastes y el sexo no es ninguna excepción, la sexualidad de la cultura japonesa se mueve entre la naturalidad del sintoísmo y la moralidad estricta del confucionismo...

El confucianismo es una doctrina filosófica de gran influencia en Japón. Originaria de China es en realidad el producto del sistema patriarcal y de una sociedad completamente dominada por los hombres.

Esta filosofía, con fuertes tendencias puritanas, considera además el amor romántico como una debilidad y el sexo simplemente como un mecanismo para mantener la continuidad familiar. La mujer, adquiere una nuevo rol, ya no tanto como compañera del hombre, ni como objeto de placer, sino simplemente quedando su papel relegado a su labor fecundadora y como madre de familia.

Mujer japonesa con hijo.
Un viejo proverbio confunciano resume muy bien esta filosfía tan machista, que sigue aún vigente en  gran parte de Japón. "la mujer debe obedecer a su padre en la juventud, a su marido en la madurez y a su hijo en la vejez". Es decir, la mujer ideal debe apoyar en todo a su marido, centrarse en las tareas del hogar, en la educación de sus hijos y en el cuidado de toda su familia, para que el hombre pueda decircarse por completo a su trabajo.

Palabras como "obligación" (gimu), "responsabilidad" (sekinin), "honor" (meiyo), "shimbo" (paciencia) y "gaman" (perseverancia en lo duro) resumen muy bien algunos conceptos de esta filosofía.

 Este ideal de mujer respetuosa viene definido en el Onna daigaku (1716), un libro que definía los deberes de la mujer ideal. Además, la esposa no puede solicitar el divorcio, en cambio, su marido puede exigir separación si la mujer es estéril, roba, desatiende a los suegros o simplemente habla demasiado.

Hay que aclarar que esta concepción tan negativa de la mujer se daba sobre todo en ambientes cortesanos y urbanos, ya que en el ámbito rural y en las familias de los comerciantes, la personalidad de la mujer no estaba tan anulada puesto que se precisaba de su fuerza de trabajo y habilidades como comerciante.

LA FAMILIA ORIENTAL

Igual que en China o en Corea, la familia japonesa es una institución patriarcal y jerárquica, caracterizada por relaciones verticales entre padres e hijos. El cabeza de familia tenía la máxima autoridad, era el jefe religioso del hogar, administraba las finanzas, casaba a sus hijos e hijas. El hijo mayor era el heredero del patrimonio familar, mientras que la esposa ocupaba los puestos más bajos de la jerarquía familiar, encargándose de las tareas domésticas, la educación de los hijos y el cuidado de los suegros.

Un término que define muy bien el papel que va a ir adquiriendo la mujer con el paso del tiempo es la palabra japonesa para definir 'esposa' (okusan) que puede traducirse como la persona que está detrás, en el fondo, o dentro de la casa.


REPRESENTACIONES ICONOGRÁFICAS SEXUALES

En unas culturas donde los ritos de fertilidad siguen tan vigente seguimos encontrando numerosas representaciones iconográficas relacionadas con la sexualidad. En un primer momento predominaron las representaciones relacionadas con la fertilidad de la mujer, aunque con el paso de un culto carácter matriarcal al culto de falo, la representación de la sexualidad de la mujer fue disminuyendo, y la representación de sus órganos se hizo cada vez más sutil. Pasándose de representaciones con anillos y orificios en piedra o jade a otros menos obvios como peces, los animales bivalvo, plantas acuáticas o la mítica flor de loto, la representación del órgano sexual femenino más universal en el mundo oriental

'Los monstruos acuáticos y la mujer buzo', de Kitagawa Utamaro.
Shunga con numerosos simbolismos: plantas acuáticas, bivalvos, etc.
En cuanto a las representaciones del culto al falo se vuelven mucho más obvias, lógicamente las que más llaman la atención son las representaciones fálicas de enorme dimensiones, algunas superando el metro de altura. También existen toda clase de pequeños amuletos y esculturas de tamaño más natural. Entre las representaciones fálicas alegóricas destacan ciertos animales como pájaros, serpientes o  tortugas y algunos elementos vegetales como las calabazas.

Escultura de tortuga como alegoría sexual.
EL CONCEPTO DE DESNUDEZ

Un ejemplo de este contraste de mentalidad lo encontramos en el concepto de desnudez, mientras para la tres grandes religiones monoteístas: cristianismo, judaísmo e islam, un cuerpo desnudo se asocia a conceptos negativos: vergüenza, impureza o promiscuidad, y por lo tanto es necesario cubrir el cuerpo desnudo.

Las filosofías orientales ven la desnudez del cuerpo humano como algo natural y sencillo, sin dotar al cuerpo de una connotación negativa.

Mujeres bañándose. Toyohara Chikanobu. 1881

LA HOMOSEXUALIDAD en ORIENTE

A) La homosexualidad en el Japón medieval

No nos adentraremos mucho en el tema de la homosexualidad en el Japón medieval, ya que le dedicaremos un post en exclusiva, simplemente apuntar que en Japón, la homosexualidad nunca ha sido considerada un pecado por parte de la sociedad o la religión, y sólo fue prohibida durante el siglo XIX ante las presiones del occidente homofóbico.

El amor entre hombres se entendía como la forma más pura de expresión. 

El amor de carácter homosexual es tan natural en el Japón antiguo, que se recogen episodios homoeróticos en sus primeros textos históricos, incluso las primera geishas, conocidos como Hokan o Taikomochi, eran chicos jóvenes y hermosos (bishounen) especializados en canto, baile y comedia, que solían ser amantes de los señores feudales.

Otro ejemplo que nos habla de lo extendida y normalizada que estaba la homosexualidad es la práctica del shudo o nanshoku, tradición samurai donde el jóven pupilo se entregaba a su maestro, a la manera de la sociedad griega.

B) La homosexualidad en la China histórica

La homosexualidad en China tampoco parece que halla sido perseguida hasta prácticamente edad contemporánea, ya que su existencia ha sido documentada desde la antigüedad. Una de las más hermosas historias sobre amor homoerótico proviene de la dinastía Zhou (500 d.C.) y de ella surge uno de los nombres para denominar este tipo de relaciones  "Los placeres del melocotón mordido".

Posiciónes de la batalla de flores.
Dinastía Ming (1368-1644)
Como en todos los grandes imperios que perduran en el tiempo, la tolerancia hacia la homosexualidad fue variando según épocas y zonas geográficas, por lo que algunas investigaciones aseguran que la homosexualidad masculina fue bastante corriente durante las dinastías Han, Song, Ming y Qing, incluso en algunos textos literarios recogen episodios de homosexualidad femenina.

Las relaciones homosexuales se manifestaban de muy diferentes formas: tenemos ejemplos de relaciones basadas en patrones de edad, homosexualidad "forzada" ante la escasez de mujeres debido a migraciones masivas, burdeles masculinos (que escandalizaron a los jesuíta de los siglos XVII y XVIII), o simplemente amantes masculinos. Generalmente, este tipo de relaciones de carácter homosexual se desarrollaban entre las clases altas, aunque nos encontramos ejemplos de todo tipo, desde los ambientes más sordidos y miserables hasta las más altas cotas de refinamiento dentro de las cortes imperiales.

El arte chino expresó frecuentemente este tipo de relaciones sin ningún tipo de tapujo, ya que tenemos numerosos ejemplos que han sobrevivido a la revolución cultural, desde su literatura pasando por la escultura acabando en sus numerosos dibujos de pinturas sobre seda



BIBLIOGRAFÍA


Domingo, Carmen; Secretos de alcoba de las geishas. El arte japonés del sexo, Océano-Ámbar, 2006.

Van Gulik, R.H.; La vida sexual en la antigua china, Siruela,

Prácticas sexuales taoístas, Historia, Prácticas antiguas y medievale en
http://centrodeartigo.com/articulos-informativos/article_61161.html

La tolerancia de la homosexualidad en el Japón medieval en
http://www.arrakis.es/~jmn/Libro/japon.html

Sobre la homosexualidad en China
http://bajoelsignodelibra.blogspot.com.es/2011/12/dos-palabras-sobre-la-homosexualidad-en.html
http://minimosymaximos.blogspot.com.es/2010/08/la-pintura-en-la-china-del-melocoton.html

El arte de la sexualidad en China en
http://www.emperadoramarillo.net/tratados6.html

El kamasutra japonés en
http://www.kirainet.com/las-48-tecnicas-o-posiciones-ganadoras/

La nueva mujer japonesa en
http://www.aceprensa.com/articles/la-nueva-mujer-japonesa/
En la visión judeo-cristiana se censura la desnudez, el cuerpo humano es “impuro”, un desnudo se asocia con vergüenza y desgracia por lo que éste debe cubrirse. Las tres religiones abrahámicas (cristianismo, judaismo, islam) son contundentes al asociar el cuerpo desnudo con implicaciones negativas. La impureza viene de nacimiento, hay que cubrirla, esconderla, es necesario avergonzarse. La vergüenza somete y fué un instrumento usado para control durante los peores siglos del oscurantismo medieval. El arraigo de ese legado es tal, que aún en nuestros países la persona que decide mostrar su cuerpo desnudo parcial o totalmente es calificada por los demás con connotaciones violentas muy negativas y frases peyorativas. Sin embargo, ésta asociación es aprendida, no existe ninguna razón real para asociar desnudez con maldad, promiscuidad u alguna otra connotación negativa, salvo el prejuicio judaico heredado. Occidente padece por ello y suele censurar a Japón desde un completo desconocimiento.

. Fuente original: www.wota.tv/el-concepto-de-pureza-japones-porque-si-una-idol-debe-ser-pura-posa-en-bikini-y-photobooks/ © Yumeki Entertainment Agency. Todos los derechos reservados