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martes, 17 de octubre de 2023

Afrodisíacos y viagras en el Antiguo Egipto

Para cualquier sociedad agrícola uno de los recursos más importantes, quizá el que más, es la mano de obra, por lo que para los egipcios aportar hijos a la sociedad era de vital importancia, incluso un elemento de cierto prestigio social si eras capaz de mantener una familia numerosa.

Así que uno de las peores cosas que te podía suceder en el Antiguo Egipto era contraer matrimonio y no ser capaz de embarazar a tu mujer inmediatamente. Pronto empezarían las habladurías, los rumores, recayendo cierto estigma social sobre el varón de esa familia. Por ello, en estos casos lo ideal era una rápida y discreta adopción, seguir perpetuando la familia y aportando nuevos brazos a la sociedad.

 "No eres un hombre desde el momento que eres incapaz de dejar embarazadas a tus esposas como tus compañeros" se puede leer en un fragmento de ostracon (piedra caliza) conservado en el Museo de Berlín datado en el reinado de Ramsés III o IV.

Incluso en los casos que la esposa muriera era recomendable volver a contraer nupcias y seguir "cumpliendo" con la nueva mujer. Por lo que tuvieron que ser frecuentes los matrimonios con grandes diferencias de edad entre el hombre y la mujer.

Por todo ello, no nos debe extrañar la preocupación del hombre egipcio por mantener su virilidad durante toda su vida.  

Los varones con problemas de erección o de fertilidad no dudaron en recurrir a remedios de toda índole: desde soluciones más materiales como brebajes, pociones e ungüentos, pasando por recursos más espirituales como fórmulas mágicas, encantamientos y plegarias a los dioses.

 

AFRODISÍACOS

Las plantas y algunos alimentos afrodisíacos o con sustancias psicoactivas tuvieron gran importancia en algunos rituales religiosos del Antiguo Egipto, así como en la vida sexual de sus ciudadanos. Este tipo de plantas con propiedades afrodisíacas y opiáceas normalmente se vincularon a dioses de la fertilidad como el dios Min, el dios itifálico de la cultura egipcia. 

Representaciones del dios Min. Dios de la fertiliadad egipcio.
 

Entre las plantas más utilizadas como estimulantes de la libido tenemos el lirio azul, una planta de la que se ha descubierto que contienen fosfodiésteres, uno de los ingredientes activos de la viagra.  El hinojo, las granadas, el jengibre o los rábanos también tuvieron fama de productos afrodisíacos, y por su puesto, la miel, empleada en cientos de recetas para aumentar la virilidad del hombre.

Una de las plantas más sorprendentes que asociaron a la fertilidad fue una que seguro tienes en tu frigorífico... una planta alargada, vigorosa, con un tallo duro que al romperse desprende un líquido blanco, y que por todo ello estuvo asociada al dios Min y fue retratada en numerosos templos egipcios... ¿aún no sabes cuál es? Pues ¡¡la lechuga!! 

Para los egipcios tenía múltiples beneficios. Para las mujeres aumentaba su fertilidad, mientras que a los hombres su consumo propiciaba un mayor deseo sexual..

Otro planta muy utilizada en ceremonias religiosas, elixires de amor y pociones de fertilidad fue la mandrágora. El intenso aroma de su fruto era considerado un poderoso afrodisíaco, estimulando tanto el deseo sexual masculino, como la fertilidad de las mujeres. Se introdujo en Egipto desde el Oriente Próximo en época del Imperio Nuevo y alcanzó gran popularidad, cultivándose en los jardines de los miembros de élite de la sociedad egipcia y representada también en numerosas pinturas egipcias como elemento relacionado con el amor, la fertilidad y la sexualidad.


Estela de Los enamorados, Neues Museum, Berlín.
La princesa Meritatón, hija de Akenatón, ofrece los frutos de la mandrágota a su esposo Semenkhare
.



UNGÜENTOS Y REMEDIOS CONTRA IMPOTENCIA 

Muchas de estas plantas fueron utilizadas en diversos y muy variados remedios para aumentar el vigor masculino, así como para propiciar la fertilidad de los cónyuges.

En un papiro del Reino Medio se puede encontrar un ungüento formado a partir de hojas de abrojo, hojas de acacia y miel, todo ello se molía creando una pasta que se aplicaba sobre el pene a través de un vendaje.

Este tipo de remedios se siguieron aplicando durante milenios, ya que 2000 años más tarde podemos leer en un papiro fechado en el siglo III d.C. una fórmula para mantener feliz a la mujer:

"Cómo hacer que una mujer ame a su marido. Machaca semillas de acacia con miel unta tu falo con esto y duerme con la mujer"

 

SEXO EN LA OTRA VIDA

Esta importancia de la procreación en la vida del hombre, también se trasladó a su vida después de la muerte, ya que cuando el difunto fallecía también debería cumplir con sus obligaciones amatorias en el más allá. Por lo que no son raros los textos mágicos que buscaban otorgar virilidad en el otro mundo. Incluso algunas esculturas femeninas halladas en el interior de algunas tumbas se han identificados como amuletos para cargar de energía sexual al difunto o como figuras relacionadas con la fertilidad.

 

Figura mujer. Período Badariense. Museo Británico.


Bibliografía:

Kate Bosse-Griffiths, “The Fruit of the Mandrake in Egypt and Israel”, en Amarna Studies and Other Selected Papers (ed. por J. Gwyn Griffiths), págs. 82-96, Orbis Biblicus et Orientalis 182 (Friburgo, Suiza y Göttingen, 2001).



lunes, 29 de enero de 2018

Enrique IV: impotente, homosexual y vouyerista


Sexo y Corona: Los escándalos sexuales de las monarquías europeas

Monarquía Castellana
Enrique IV : Impotente, homosexual y vouyerista (1425-1474)

Monarquía Hispánica:
Alfonso XIII: El rey del porno (1886-1941)
Isabel II: Un reinado repleto de escándalos (1830-1904)
Fernando VII: El gran sable (1784-1833)
Felipe IV: El rey adicto al sexo (1605-1665)

Monarquías Europeas:
Catalina la Grande: Una libido incontrolable


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A pesar de que la lista de reyes con escándalos sexuales es larga y nutrida, se puede decir que no hay rey sin su escándalo sexual, Enrique IV tendría el dudoso honor de encabezar esta lista.

Prácticamente se le ha acusado de todo: de impotente, homosexual, vouyerista, cornudo consentido, etc.


Y aunque muchas veces, como hemos advertido en este blog, el ser acusado de homosexual (o de algo peor) era un arma arrojadiza habitual entre nobles y reyes para desprestigiar a rivales y enemigos, en este caso parece ser que algunas de estas acusaciones tienes visos de ser realidad.

Aunque hay que tener en cuenta que muchos de estos rumores sobre la vida íntima del rey fueron avivados por sus enemigos políticos, especialmente duras son las crónicas escritas después de su caida, ya que fue cuando sus enemigos se sintieron fuertes y de esta forma justificaron su ascenso al trono de Castilla.


El contexto histórico

Pero antes de adentrarnos en estos rumores veamos quién fue Enrique IV. Enrique IV, apodado el Impotente, fue rey de Castilla desde 1454 hasta su muerte en 1474, una época marcada por la feroz lucha entre los poderes nobiliarios y el poder real, así como por el acceso al trono de los reinos hispánicos entre las diversas facciones nobiliarias.

Para que el público general lo sitúe en su contexto histórico decir que fue hermano paterno de Isabel la Católica, por lo que a su muerte hubo un nuevo conflicto sucesorio entre su hija Juana la Beltraneja (ahora veremos el sorprendente porqué de ese mote) y su hermana Isabel la Católica.

Genealogía de la casa real de los Trastámara.

Su vida estuvo marcada por el difícil equilibrio entre los diferentes reinos hispánicos (Reino de Navarra, de Aragón, de Portugal, de Castilla y con los musulmanes asentados en el Reino de Granada) y el influyente poder de las diferentes casas nobiliarias.  De ahí la importancia de establecer una buena política matrimonial y asegurar la línea sucesoria al trono, y si tu apodo es el Impotente, y viendo el contexto histórico donde vivió este rey, podemos intuir que la sexualidad de este monarca fue fuente de toda clase de rumores, chismes e infundios de todo tipo y condición.

Y estos rumores no fueron un asunto baladí, ya que contribuyeron a cambiar la historia de España para siempre, por que durante el conflicto de sucesión a la Corona de Castilla entre Isabel la Católica y Juana la Beltraneja, estos rumores vinieron a deslegitimar la posición de la Beltraneja.


Enrique IV, el Impotente

Blanca II de Navarra.
Las habladurías sobre su impotencia comenzaron muy pronto, ya que en 1440, con tan sólo 15 años se casó con Blanca II de Navarra. Desde el mismo momento de la boda los rumores sobre la impotencia del soberano fueron cobrando fuerza, ya que parece ser que en la noche de bodas el rey fue incapaz de conseguir mantener la erección el suficiente tiempo como para consumar con la reina.

Con el paso del tiempo, y como la Reina no se quedaba embarazada, los rumores sobre su sexualidad se fueron incrementando, ya que estuvo 13 años casado con Blanca II de Navarra sin ser capaz de quedarla embarazada.

Los rumores fueron cogiendo fuerza y cada vez se tornaron más osados, ya que muchos aseguraban que la impotencia del rey era debido a una homosexualidad aletargada, ya que detestaba el trato carnal con mujeres.

Este hecho fue aprovechado por sus enemigos que alentaron la circulación de ciertas coplas y cantares que aludían a la impotencia del rey.

Las investigaciones más recientes aseguran que más que impotente, ya que se sabe que el rey sí que copuló con otras mujeres, Enrique IV era estéril, por lo que poco podía hacer para conseguir el tan ansiado heredero...

En busca del unicornio

Novela basada en los problemas
sexuales de Enrique IV.
Como podemos imaginar la falta de heredero a la Corona pronto se convirtió en un asunto de estado. Por lo que no es difícil suponer que el monarca recurrió a todo tipo de soluciones: Desde pócimas y ungüentos mágicos que aumentasen su virilidad, pasando por la contratación de los mejores médicos europeos, incluso se rumorea que se hizo azotar en las nalgas mientras copulaba con su esposa.

Pero la leyenda más fantástica de todas ellas es que mandó una expedición a África en busca del cuerno de un unicornio, un elemento mágico con increíbles poderes afrodisíacos. Este apasionante viaje es el tema central de la novela 'El viaje del unicornio', novela ganadora del Premio Planeta en 1987, escrita por uno de los autores favoritos de este blog, Juan Eslava Galán.
 
Con el paso de los años la relación personal entre los dos monarcas se fue deteriorando hasta límites insospechados. Uno de los mayores detractores de Enrique IV, el cronista Alonso de Palencia acusó al monarca de despreciar a Blanca y mostrar el “más extremado aborrecimiento” a su esposa y a mostrarse indiferente ante las “estrecheces” que ésta pasaba. Incluso llegó a insinuar que intentó que su mujer cometiese adulterio para así poder tener la tan ansiada descendencia.

A todo esto, hay que sumar un cambio en los intereses de la política de la Corona de Castilla que se alejaba de la Corona de Aragón y buscaba un acercamiento a Portugal, por lo que la solución ideal fue intentar declarar nulo su matrimonio con Blanca II de Navarra para así poder contraer nupcias con Juana de Portugal (hermana del rey portugués).

¡Impotente por un maleficio!

El argumento esgrimido para obtener la anulación papal del matrimonio fue que Enrique IV había sido víctima de ¡¡un maleficio!! Y sí! por sorprendente que nos pueda parecer esta fue su excusa, ya que declaró que a pesar de intentarlo durante más de tres años (el tiempo mínimo exigido por la Iglesia) este hechizo era el causante de no haber podido consumar su matrimonio. Incluso algunas prostitutas de Segovia testificaron haber tenido relaciones con el monarca, por lo que quedaba claro que el problema era sólo con la desdichada Blanca de Navarra.
Libro sobre
Juana de Portugal

Así que el obispo de Segovia, Luis Vázquez de Acuña, en el año de 1453 declaró oficialmente nulo si matrimonio con Blanca II de Navarra, teniendo vía libre para casarse con Juana de Portugal. Este nuevo  matrimonio, como podéis imaginar, no terminó con las habladurías sobre su vida sexual sino que aún estaba por venir uno de los mayores escándalos reales conocidos.

Aunque antes de adentrarnos en este nuevo escándalo hablaremos sobre otro de esos rumores que siempre acompañaron al monarca... su supuesta homosexualidad.


Enrique IV ¿homosexual?

Como vemos la vida de Enrique IV estuvo siempre acompañada de toda clase de infundios y rumores, muchos de ellos vertidos por declarados enemigos suyos, por lo que hay que tomar con cierta cautela ciertas informaciones, especialmente las relativas a su homosexualidad,

Medallón barroco en San Marcos de León
que representa a don Juan Pacheco
Estas malintencionadas voces esgrimen que Enrique IV desde bien joven dio muestra de su supuesta homosexualidad. A su carácter débil y enfermizo se le sumaba que le gustaba tratar con fornidos sirvientes y con los guardias moros que había en el palacio. Otros argumentan que el responsable de su homosexualidad fue su tutor, Juan Pacheco, marqués de Villena, quien introdujo a su joven pupilo en estas prácticas homoeróticas.

Como vemos esta suma de tópicos parece responder más a un ataque de enemigos personales que a una realidad palpable. Ya que no sólo le acusaban a él, sino que muchas aducían que era culpa de una herencia degenerada, ya que su padre, Juan II de Castilla, también se le acusó en su momento de sodomita.

En una época como esta, donde vemos que el poder real aún dependía de los apoyos de las grandes casas nobiliarias es difícil discernir en este entramado de intereses políticos y familiares, entre las conjuras, las traiciones y los rumores malintencionados de la realidad histórica.

Así muchos historiadores no dudan en asumir que la caída o el ascenso de tal o cual noble se debía más a motivos en clave homoerótica que a otro tipo de justificaciones políticas o de intereses particulares.

Una larga lista de amantes masculinos

Entre la lista "reconocida" de amantes se encuentran el ya mencionado Juan Pacheco. También se dice que un tal Gómez de Cáceres fue amante del rey, ya que ascendió de manera fulgurante en la corte real a pesar de no contar con méritos visibles. Otro noble implicado en estos asuntos fue Francisco Valdés que, según cuentan las malas lenguas, salió escopeteado de la corte cuando descubrió las verdaderas intenciones del monarca hacia su persona. Tal fue el despecho del rey ante tal desplante que mandó encarcelar al pobre desdichado al que acusó de “su dureza de corazón y su ingrata esquivez”.

No fue el único noble obligado a huir de la corte por no querer ceder a los apetitos del monarca, cuentan que Miguel de Lucas, futuro condestable, huyó al Reino de Valencia por los mismos motivos. Por lo que vemos, la sospecha de sodomía recaía sobre cualquier noble que ascendía en la corte real

Cornudo consentido

Pero de todos los rumores que circularon en torno a Enrique IV el que más daño le hizo fue, sin duda alguna, el de ser un cornudo consentido, ya que esto fue lo que a la postre le costó el trono a su hija.


Beltrán en una obra idealizada del siglo XIX.
El protagonista de esta historia es Don Beltrán de la Cueva, proveniente de una familia noble menor logró ascender rápidamente en la corte del rey, consolidándose como uno de los consejeros de mayor confianza del rey. Su fulgurante carrera política desató las envidias y rencores de numerosos cortesanos y nobles, por lo que pronto las malas lenguas empezaron a difundir rumores, no sólo sobre que el buen porte y belleza de este joven había despertado la pasión del rey, sino que la propia reina Juana era su principal valedora.

Por lo que no nos puede extrañar que cuando la reina dio a luz a su primera hija (después de 7 años de matrimonio) empezara a circular el rumor de que esta niña era hija en realidad de Don Beltrán de la Cueva, por lo que los enemigos del monarca apodarían a esta niña como Juana "la Beltraneja", logrando de esta forma deslegitimar la posición del rey y su heredera en el conflicto civil castellano.

Muchos historiadores afirman que más que un caso de infidelidad fue un adulterio consentido, ya que la principal obsesión de Enrique IV era obtener su ansiado heredero. Pero hay investigadores que no dudan en afirmar que Enrique IV tenía una extraña tendencia sexual en la que disfrutaba viendo como su mujer era poseída por otro hombre. Acusando al monarca de obligar a sus esposas a cometer esta clase de adulterio y aduciendo que este era uno de los motivos por lo que su primera mujer había renunciado tan fácilmente a seguir con su matrimonio con Enrique IV.

" (...) habían maculado su persona real, diciendo que no era hábile para reynar, y que era hombre efeminado, y que había dado de su voluntad la Reyna su muger á su privado Beltran de la Cueva, á quien hizo Duque de Alburquerque, cuya hija afirmaban que era aquella Doña Juana, y que era odioso á la justicia, y distribuia el patrimonio real á sus privados, y á quien ellos querian con gran prodigalidad y disolucion, y que era embuelto en luxurias y vicios desordenados y otras cosas feas; y que no solo las habian dicho, mas aun las escribieron por sus letras al Papa, y las publicaron por toda la Cristiandad."
- Crónica de los Señores Reyes Católicos Don Fernando y
Doña Isabel de Castilla y de Aragón


Fecundación in vitro en plena Edad Media

Como curiosidad, si es que aún caben más en esta historia, es comentar que nuestro rey es protagonista de otro rumor fascinante, el ser el primero en intentar una fecundación in vitro. Y es que también circula una teoría que afirma que Juana de Castilla es posible que fuese realmente hija de Enrique IV, ya que el humanista alemán Hieronymus Münzer recogió en una de sus crónicas de viaje, como los médicos de Enrique IV idearon una cánula de oro para fecundar a la reina. Según esta teoría introducían esta caña en vagina de la reina e "intentaron después que a través de su luz el semen del Rey penetrara en la vagina de su esposa pero que éste no pudo y que hubo que recurrir a otros métodos para recoger el semen".



Extravagancias y placeres ocultos

Para rematar, y como buen rey, a todas las cosas descritas hasta ahora se le suma un gusto por lo extravagante y lo bizarro. Por lo visto el rey tenía una finca de caza donde daba rienda suelta a todos estos placeres ocultos, en la finca podían verse a enanos y a etíopes que participaban en toda clase de juegos. Incluso las fuentes más licenciosas y libidinosas cuentan que el rey organizaba auténticas orgías, donde su escogida guardia mora participaba en toda clase de prácticas sodomitas.




Conclusión

Como vemos la vida de Enrique IV está repleta de toda clase de rumores que le siguieron acompañando incluso después del nacimiento de su hija. En todo lo escrito hasta ahora es difícil desentrañar que parte fue realidad y que parte fueron rumores vertidos por sus numerosos y poderosos enemigos políticos, que aprovecharon una posible enfermedad crónica para mancillar su imagen y lograr cambiar la línea sucesoria.

Ya que aunque muchos autores confirman su homosexualidad latente sin ningún tipo de rubor, varias crónicas, como la 'Crónica Castellana' o la 'Crónica de Alonso de Palencia' hablan de las amantes femeninas del rey, como Beatriz de Vergara, Catalina de Sandoval o Guiomar de Castro. Y aunque es posible que el rey las utilizase como "señuelos" para despejar dudas de su homosexualidad, también es raro que se expusiese a nuevas habladurías si estas amantes notasen algo raro.

Entonces ¿qué tipo de dolencia sufría Enrique IV? La historiografía ha debatido mucho sobre ello, quizá uno de los estudios más concienzudos lo realizó el mismísimo Gregorio Marañón, quién publicó en 1930 su "Ensayo biológico sobre Enrique IV de Castilla y su tiempo". En este estudio se apunta a que Enrique IV sufría «displásico eunucoide con reacción acromegálica, una enfermedad que impidió el correcto desarrollo sexual del Rey, dificultando una correcta erección durante sus relaciones y provocándole una esterilidad permanente.

Resultado de imagen de enrique iv impotente
Enrique IV.


Un estudio más reciente, realizado por el prestigioso urólogo Emilio Maganto Pavón, titulado "Enrique IV de Castilla (1454-1474). Un singular enfermo urológico", corrige este diagnóstico en este estudio que puede leerse aquí, y considera que Enrique IV fue "un enfermo en el más amplio sentido del término, con una enfermedad crónica grave, progresiva, casi invalidante y padecida desde la juventud, la acromegalia". Esta enfermedad puede arrastrar una serie de trastornos psicológicos, muchos de ellos derivados de la disfunción eréctil, como la pérdida de autoestima, la misantropía o la abulia.

Por lo que la comunidad científica parece coincidir que a grandes rasgos, a Enrique IV les costaba tener erecciones por razones anatómicas. Más allá de su orientación sexual, esta enfermedad sin lugar a dudas alteró el curso de la historia de España, ya que incapaz de engendrar un heredero sólido al trono, su hermana Isabel se aprovechó de todo ello para alzarse en el trono de Castilla y cambiar para siempre la historia de España.



Bibliografía

Maganto Pavón, E.; Enrique IV de Castilla (1454-1474), un singular enfermo urológico, Historia de la urología 2, Arch. Esp. Urol., 56, 3 (211-220), 2003.

http://www.abc.es/historia/abci-ingenio-vitro-para-enrique-impotente-pusiera-pesadilla-sexual-201607040313_noticia.html


sábado, 15 de agosto de 2015

Speculum al Joder, el kamasutra medieval catalán

 Manuales eróticos en la Historia:
- Elefantis, los kamasutras de la antigüedad clásica
- Speculum al Joder, un manual erótico medieval molt català
- I Modi, el kamasutra del Renacimiento

En un blog de esta naturaleza es normal que muchas veces investigando encontremos temas que nos sorprenden por uno u otro motivo. El post que traemos hoy es sorprendente por innumerables aspectos que nos permitirán, además, extraer algunas reflexiones.

Hoy, te invitamos a descubrir, el 'Speculum al Joder', el primer manual de sexo producido durante la Edad Media en el occidente europeo, y por increíble que parezca, escrito en uno de los Reinos de la Península Ibérica.

La primera sorpresa es encontrar un manual de sexo, puro y duro, escrito en plena Edad media, hecho que nos indica que la sexualidad en el medievo no fue tan represiva como solemos transmitir. Por otro lado, la mayor sorpresa de todas es que apenas nadie conozca la existencia de este importante manual; es increíble como a veces, relegamos al olvido, obras de nuestra propia cultura, mientras ensalzamos otros documentos foráneos, que la historiografía de sus respectivos países se han encargado de mitificar.

Miniaturas medievales.
El Speculum al foder, es un pequeño manuscrito anónimo, escrito en catalán y datado entre finales del siglo XIV o principios del XV. Este manuscristo es un manual sobre sexualidad y parece ser una compilación de otros escritos de lengua árabe, semitas y latinos. En su mayor parte está basado en la traducción del tratado latino 'Liber minor de coitu', que a su vez bebe del 'Liber de coitu', obra escrita en el siglo XII por Constantino el Africano, el cual se basó para su redacción en textos árabes y semitas.

Que esta obra haya sido escrito en catalán no debe sorprendernos, ya que el Reino de Aragón era territorio de frontera entre diversas culturas y seguramente nuestro 'Speculum al Joder' se deba a la conjunción de muy diversas fuentes: por un lado, tenemos la enorme influencia de la literatura árabe, una literatura de enorme carga erótica, como ya vimos en anteriores post; por otro lado, tenemos toda una tradición del amor cortés proveniente de la Occitania francesa y por último, el esplendor de la literatura medieval catalana, que tiene en autores como Ramón Llull o Ausiás March o el 'Tirant lo Blanch' de Joanot Martorell como sus máximos representantes.

Fragmento
'Speculum al Foder'
Aunque si por algo destaca este documento, y que lo diferencia de los tratados latinos antes mencionados, es por el sorprendente catálogo de posiciones sexuales que describe, muy similar al Kama Sutra hindú, y que lo convierte en una obra única dentro de la producción científica medieval europea.

Por suerte para nosotros han sobrevivido un par de ejemplares de este manuscrito: uno conservado en su totalidad (manuscrito 3356) y otro, de antigua propiedad del Marqués de Santillana, sólo de manera fragmentaria (manuscrito 10162) depositados ambos documentos en la Biblioteca Nacional de Madrid, y cuya consulta está abierta a todo el mundo a través de internet.

Contenido

Aunque se esconde bajo la apariencia de ser un manual de medicina donde se tratan diversos problemas de índole sexual, en realidad, no deja de ser un manual divulgativo sobre prácticas sexuales y técnicas de seducción, donde se dan toda una serie de consejos prácticos que destacan por su naturalidad a la hora de tratar ciertos temas, los cuáles aborda sin ningún tipo de pudor.

La primera parte del tratado se centra en los aspectos de carácter más médico, donde se habla de salud e higiene sexual, dando consejos para solucionar problemas de erección o de libido, incluyendo un gran número de recetas y remedios caseros para dotar de mayor vigor el esperma masculino, así como consejos para la elaboración de afrodisíacos e ungüentos:


"Medicina muy probada que aumenta el semen, da fuerza y endereza la verga mucho y fuertemente: toma dos litros de leche fresca de vaca, añádele una onza y media de canela bien molida, y déjalo reposar. Bébelo en ayunas y durante el dí­a en vez de agua, hasta que se acabe."

El otro gran apartado es de carácter más psicológico donde se trata de explicar el funcionamiento de la psicología femenina, relatando qué busca una mujer en un hombre, qué odian; pasado a temas de carácter más práctico donde explicaban como conquistar a una mujer:

"El que quiera conseguir el amor de las mujeres de manera que no le ocurra ningún daño, debe conocer sus maneras y sus costumbres; que las frecuente y las siga, para que las entienda y sepa que es lo que más les vence al deseo. Debe ser sufrido para que sepa entrar certeramente en su voluntad."

Por último, llegamos a los capítulos más subidos de tonos, una auténtica guía del placer sexual donde se explica como excitar a una mujer o como puede una pareja llegar al orgasmo conjuntamente...
Fragmento
'Speculum al foder'

"Ahora os quiero mostrar en qué distintas formas se jode y qué ventaja o qué mal puede derivarse de cada una."

Todo ello acompañado con la descripción de hasta 24 posturas sexuales que nada tienen que envidiar a los manuales eróticos orientales. Incluso nos habla de la existencia de consoladores realizados en cuero.

"Algunas mujeres sienten tan fuerte el deseo que no pueden unirse al hombre. Algunas utilizan un 'godomassi', de cuero suave embutido de algodón, en forma de pene: se lo meten en el sexo hasta que estén satisfechas."


Conclusión

Aunque nos puede sorprender su aparente modernidad a la hora de abordar todos estos aspectos, no deja de ser un texto claramente medieval, por lo que tanto su forma como su contenido reflejan muy bien el contexto sociocultural donde fue creado. 

Galeno.
Esta supuesta modernidad parte de una concepción galeánica de la naturaleza humana, donde por ejemplo, la liberación de fluidos y humores son concebido como algo positivo, y donde el sexo en sí mismo no se considera algo negativo.

"Algunos dijeron que en ningún tiempo era bueno joder. Los que tal dijeron, dijeron gran mentira, si no, que vean lo que dijeron los sabios Hipócrates y Galeno (...) dijo Galeno en el libro del Arte Práctica, que joder beneficia mucho a los hombres jóvenes, pues aligera la pesadez, seca el cuerpo, esclarece el entendimiento, quita pensamientos y calma las iras. (...)
Además, dijo Galeno en otra parte, que esclarece el pensamiento, calma el consejo, y suaviza el amor del enamorado, aunque no lo haga con su enamorada.
"


De esta forma, aunque ante la primera lectura del tratado nos pueda parecer una obra de carácter libertino, este manual no busca excitar ni utilizar un lenguaje licencioso, ya que su lenguaje sobrio y didáctico, es similar a cualquier otro manual médico medieval. Además a diferencia de los tratados eróticos orientales, que suelen tener como trasfondo una carga espiritual o teológica, esta obra simplemente trata el sexo como un factor más para una buena salud general.

A esto hay que añadir que durante la Edad Media fueron muy habituales todo este tipo de manuales sobre medicina, muchos de ellos alcanzando gran popularidad, ya que aportaban un conjunto de reglas y consejos prácticos sobre salud en general, o aquellos, como es este caso, mucho más específicos.

A pesar de todo ello, su lectura no deja de sorprendernos, especialmente por la especial atención que pone en la mujer y en su satisfacción sexual, clara influencia del mundo árabe, alejándose mucho de la moral cristiana que sólo concebía el sexo para la procreación y donde el sexo por placer era concebido como un pecado.

"Cuando el hombre acaba pronto y la mujer tarde, ésta se queda muy defraudada. Por ello cuando el hombre empieza a joder debe distraerse en otras cosas, y no pensar en lo que hace ni en el gusto que siente para que no acabe antes que lo haga la mujer. Si ésta es de las que acaban tarde, el hombre deberá jugar con ella, ponerle la mano en el coño y frotárselo hasta que se caliente y sienta el deseo".


Como decíamos en nuestra introducción, el 'Speculum al Joder' es una obra extraordinaria tanto por su contenido, como por el tiempo y el lugar donde fue escrita, una obra que si hubiese estado escrita en Inglaterra o Francia seguramente fuese mundialmente conocida, pero que la idiosincrasia de nuestro país la ha relegado al oscuro rincón de libros olvidados... ya sea por la mojigatería típica de nuestro país ante cualquier tema relacionado con el sexo, o por estar escrita en catalán, ya que en el resto de la península no solemos valorar en su justa medida las obras escritas en nuestros otros idiomas peninsulares; un rasgo a ensalzar, que demuestra la diversidad cultural de nuestro país, que cuenta con la suerte de convivir con hasta cuatro idiomas cooficiales.


Bibliografía

Alberni, A.; L'edició en lletra gòtica de l'Speculum al foder (1917) història d'un misteriòs exemplar d'infern, Llengua i literatura: Revista anual de la Societat Catalana de Llengua i literatura, Nº. 17, 2006, págs. 257-282.

 http://ireneu.blogspot.com.es/2015/02/speculum-al-foder-kamasutra-catalan.html

 http://www.jesusfelipe.es/speculum.htm

sábado, 7 de febrero de 2015

Comida Afrodisiaca en la Antigüedad

No hay mejor manera de introducir este post que con una de las escenas censuradas más famosa en la historia del cine, nos referimos al baño protagonizado por Laurence Olivier y Tony Curtis en 'Espartaco', donde las referencias a ciertos alimentos afrodisíacos "esconden" una proposición de carácter homosexual, entre Craso y su esclavo, mientras éste masajeaba a su amo desnudo en los baños...


Escena censurada de 'Espartaco'
- Craso: ¿Comes ostras?
- Antonino: Cuando las tengo, señor.
- Craso: ¿Comes caracoles?
- Antonino: No, amo.
- Craso: ¿Consideras moral comer ostras e inmoral comer caracoles?
- Antonino: No, amo.
- Craso: Por supuesto que no, es una cuestión de gustos, ¿verdad?
- Antonino: Sí, amo.
- Craso: Y gusto no es lo mismo que apetito, y por lo tanto no es una cuestión de moralidad.
- Antonino: Se podría decir así , amo.
-Craso: Mi ropa, Antonino. Mis gusto incluye tanto a los caracoles como a las ostras.
  
Lógicamente, el intento de seducción fue demasiado evidente para escapar de las garras de la censura, la pregunta si le gustaban más los (masculinos) caracoles o las (femeninas) ostras fue censurada y no fue recuperada hasta los años 90.

LOS AFRODISÍACOS EN LA ANTIGÜEDAD

En las primeras sociedades humanas la fertilidad era una de sus principales preocupaciones, ya que la supervivencia del grupo dependía de la fecundidad de sus mujeres, así como de las tierras que cultivaban. Con todo ello, no nos puede extrañar que el poder de los afrodisíacos se conozca desde tiempos inmemoriales, ya que la comida y el sexo son dos de los impulsos humanos más básicos, por lo que con el uso de estos afrodisíacos se trataba de garantizar la potencia sexual de ellos y la capacidad reproductiva de ellas.

Por otro lado, es importante tener en cuenta que la dieta de hace dos mil años no era tan variada y rica en nutrientes como la nuestra, por lo que la desnutrición o simplemente una mala dieta podía conllevar una pérdida de la libido y a tasas más bajas de fecundidad. Así, no hay que olvidar que la inmensa mayoría de los ciudadanos romanos vivían bajo la constante amenaza del hambre. Las clases pobres tenían una alimentación bastante exigua que se puede resumir en papillas de harina, algo de pescado salado y frutas de mala calidad. También se consumirían algunas legumbres y hortalizas cocidas en forma de potajes.

Afrodita- Afrodisíaco.
Las primeras referencias escritas sobre potenciadores de la libido datan del Antiguo Egipto, papiros fechados entre el 2200 y 1700 a.C. Incluso el Antiguo Testamento (Genesis 30: 14 y 15), nos habla de los poderes afrodísiacos de una planta como la mandrágora, gracias a la cual Jacob tuvo su quinto hijo con Lía.

Los griegos también escribieron numerosos tratados sobre los diferentes efectos en el desexo sexual de algunas hierbas y plantas, así como las pasiones eróticas que levantaban algunos pescados y mariscos. De la cultura griega proviene la palabra afrodisíaco, ya que deriva del nombre de la diosa griega del amor y la sensualidad, Afrodita.

De esta forma los primeros afrodisíacos eran plantas y alimentos, cuyas formas se asemejaban a los órganos sexuales masculinos o femeninos.  El ejemplo más claro de este tipo lo tenemos en la planta de la orquídea, ya que en ella están presentes las dos formas: en su flor, semejante al de una vulva de mujer; y en su raíz, muy parecida a los genitales masculinos; por lo que fue considerada una planta afrodisíaca por excelencia. Incluso su nombre, derivado de la palabra griega 'orchis', atestigua su claro carácter erótico, ya que en griego significa testículo.

Flor de la Orquidea, muy similar al órgano sexual femenino.
Otros alimentos asociados a la fecundidad y a la potencia sexual por su forma similar a los órganos sexuales femeninos son las ostras y los higos; y por otro lado, tenemos los alimentos considerados afrodisíacos por su forma fálica, como los espárragos y a los puerros.

También entre estos afrodisíacos encontramos plantas y alimentos que comparten perfume con las secreciones sexuales. Por ejemplo, la flor de castaño fue usa como brebaje afrodisíaco desde la antigüedad por su olor dulzón semejante al del semen.

Por último, tenemos aquellos alimentos considerados vigorizantes sexuales por su procedencia, es decir, aquellos alimentos que se extraen de los órganos sexuales de ciertos animales. Por ejemplo, uno de los alimentos con más fama eran las vulvas de cerda estéril, para que su efecto fuese mayor la cerda debía ser jóven, conservarse vírgen o estar castrada.

Pero no sólo el paladar y la vista eran los sentidos que disfrutaban de los poderes de estos afrodisíacos, ya que otro rasgo que comparten el sexo y la comida es la estimulación de todos los sentidos. Así el perfume fue un elemento clave en la excitación de los sentidos, siendo las rosas uno de los elementos más utilizados para aromatizar las mesas y habitaciones romanas. Las hojas de menta también tenían fama de afrodisíacas por lo que las camas de los recién casados se cubrían con hojas de esta planta.

Niño llevando cestas con rosas.
Mosaico Piazza Armerina, Sicilia

Cocina Afrodisíaca Romana

Una de las imágenes más comunes que se nos viene a la cabeza cuando hablamos de comida y cultura romana son esos grandes banquetes, (cuando no orgías directamente) donde los romanos daban rienda suelta a dos de sus mayores vicios: la glotonería y el sexo. Nos imaginamos esas fiestas de poderosos patricios o esos nuevos ricos como podían ser algunos libertos, recostados en sus triclinium, emborrachándose a base de vino y probando los más exquisitos manjares de la época traídos de todos los rincones del Imperio: lenguas de flamenco, lirones cebados, jabalines rellenos de tordos, ...

Y es que entre la clase rica romana, a partir de época imperial, los testimonios que nos han llegado nos indican, que algunas cenas eran todo un espectáculo, no sólo por el gran número de esclavos, músicos, bailarines presentes; sino porque un buen anfitrión no sólo debía de dar de comer bien a sus invitados, sino que además tenía que sorprenderlos, por lo que se servían platos con todo tipo de trucos y sorpresas: animales rellenos de otros animales, platos servidos en barcos a través de canales de agua, platos relacionados con los doce signos zodiacales, etc.

Y aunque los usos y costumbres culinarias están reflejadas en muy numerosos y diversos textos, las principales obras que nos sirven de referencia para conocer esta cocina romana son dos: 'El Satiricón' de Petronio, obra que ha perpetuado el mito de los grandes banquetes romanos; y 'De re Coquinaria' de Gavio Apicio, obra de carácter exclusivamente gastronómico.

El satirión y la cantárida, la viagra de la antigüedad

Entre todos los afrodisíacos que usaron griegos y romanos, el más famoso, fue sin duda alguna el denominado, Satirión, un líquido extraído de los bulbos (en forma de testículo) de la orquídea. Su propio nombre, derivado de los sátiros, ya indicaba su potente efecto. Así se decía "Hércules, al recibir la bebida de Tespios, desfloró a las quince hijas de su anfitrión en una sola noche".

Plinio el Viejo, en su 'Historia natural' (XXVIII-119) nos da varias fórmulas para la preparación de este potente afrodisíaco, mezclando las patas y hocico del escinco, un reptil procedente del Nilo, con satirión:  "Su hocico y patas bebidos en vino blanco son afrodisíacos, especialmente con satirión y semilla de jaramago, mezclando una dracma de cada ingrediente con dos de pimienta; las pastillas así obtenidas, de una dracma cada una, deben de ser bebidas"

Otro de los más poderosos remedios para mejorar la potencia sexual era el polvo de cantáridas, un peligroso afrodisíaco descrito ya por Hipócrates en el siglo V a.C., cuyo consumo provocaba erecciones tan prolongadas como dolorosas, pudiendo provocar la muerte en caso de una dosis excesiva. Aunque este tipo de pociones y filtros de amor las veremos más detenidamente en un post dedicado a la magia y el sexo en el mundo romano, centrándonos hoy en el aspecto más estrictamente culinario.


LISTADO DE INGREDIENTES AFRODISÍACOS

Entre todos los productos afrodisíacos de la antigüedad, sin lugar a dudas hay dos que destacan sobre el resto: la manzana y la uva.

Manzana: Ya la tradición bíblica nos habla de la manzana como fruto del árbol del bien y del mal, fruto por el cual, Eva sedujo a Adán. En la mitología clásica este fruto representa el deseo y el amor, y es una fruta asociado directamente a Afrodita. Es reseñable que en el famoso Juicio de Paris, éste entrega a la vencedora, Afrodita, una manzana como símbolo de su victoria.

Mosaicos de El Jem (II al IV d.C.), Túnez.
Uva: No hace falta extendernos mucho para conocer el poder afrodisíaco del vino, ya que sospecho, que la gran mayoría de nosotros, hemos sufrido la cálida embriaguez y la vergonzosa desinhibición que produce el vino. Sobre su uso en la Antigüedad se pueden escribir largas tesis doctorales, pero simplemente remarcar un par de aspectos: Por un lado, que la uva siempre ha estado relacionada con el placer y la fertilidad, estando asociada a las figuras mitológicas más libidinosas como Baco, Príapo, Pan, etc...; y por otro, que en la mayoría de ritos y ceremonias de la antigüedad se atestigua la presencia del vino, sobre todo, en ceremonias de carácter alegre y festivo.

Ostras: Las ostras son uno de los más populares afrodisíacos, por varios motivos: su similitud con los órganos sexuales femeninos, sus cualidades nutritivas, muy ricas en proteínas, incluso por su textura y sabor en boca. Y es que hay que recordar, que Afrodita nace de la espuma de las olas y del interior de una concha, por lo que en general, cualquier marisco es considerado también afrodisíaco (almejas, mejillones, erizos, etc.)


Pintura mural Pompeyana.
Imagen extraída de 'De re Coquinaria"
Zanahorias: Al igual que los espárragos, las zanahorias por su forma fálica ha sido tradicionalmente asociada a la virilidad masculina. Su poder curativo frente a la impotencia masculina está relacionado con su presencia en algunas pinturas pompeyanas de temática erótica. Dioscórides nos dice "La raíz por si sola es diurética, estimula la cópula y, aplicada, expele los fetos". 

Espárragos: Su evidente forma fálica les hicieron ser considerados como uno de los alimentos más afrodisíacos. Se aconsejaba tomarlo hervidos o al vapor para que no perdiesen sus propiedades.

Orquidea deriva de la palabra griega
'Orchis' que significa testículo.
Orquídea: Como ya hemos visto antes, la orquídea fue uno de los más populares afrodisíacos, por sus similitudes con los órganos sexuales tanto masculinos como femeninos, por lo que se aprovechaba todas las partes de la planta: sus bulbos se comían, se realizaban infusiones con sus hojas, se frotaban sus flores por los genitales, etc

Anís: Un afrodisiaco muy popular con usos culinarios muy diversos. Desde la Grecia antigua ya era considerado afrodisiaco. Los romanos también lo consideraban un potente afrodisiaco

Almendras: La almendra siempre ha estado relacionada con la fertilidad en muy diferentes culturas, ya que su aroma provocaba un aumento de la pasión de la mujer.

Rúcula: La rúcula ha sido descrita como alimento afrodisíaco desde el siglo I a.C.

Higos: El higo por su semenjanza con el órgano sexual femenino también ha tenido una larga tradición de alimento afrodisíaco.

Miel: Las propiedades medicinales de la miel son conocidas desde los tiempos más remotos, recomendando su uso en numerosos tratados médicos para combatir la estirilidad y la impotencia, ya que la miel es una gran productora de hormonas sexuales debido a su alto contenido en vitaminas B y C. Así Hipócrates recomendaba los dulces hechos con miel y leche de burra.

Trufas: Tanto griegos como romanos también consideraron a la trufa como un potente afrodisíaco.


Pintura mural de Hérculano.
Museo Arqueológico de Nápoles.
Menta: La menta también la hemos mencionado anteriormente como uno de los afrodisíacos más populares, muy utilizada en filtros y pociones de amor. Su fama de potente afrodisíaco era tan grande que en tiempos de guerra se prohibía su cultivo para evitar distracciones amorosas.

Habas: Las habas también han sido consideradas como uno de los alimentos más excitantes a lo largo de la historia: desde Pitágoras, que prohibió su consumo a sus discípulos hasta el Obispo de Niza, ya en pleno siglo XVIII, que prohibió que sirviesen habas en los conventos de monjas por sus peligrosos efectos.

Cebollas: La cebolla ha tenido una larga y constante tradición como alimento afrodisíaco. En el antiguo Egipto, su consumo estaba vetado a los sacerdotes para evitar posibles distracciones lujuriosas. En el mundo romano también tenemos varios testimonios que nos hablan de sus propiedades: Ovidio en su famosa obra 'El arte de amar' afirmaba que las cebollas añadían virilidad, mientras que purificaban la sangre de las mujeres. Otro testimonio nos lo apota Marcial (Xenia, XXXIV) donde dice: "Siendo ya vieja tu mujer y estando tu miembro difunto, con nada mejor puedes hartarte que con bulbos"

Flor de Lis: Esta planta también era considerada como erotizante, ya que como nos indicaba Plinio, su raíz recuerda a los testículos, ya que está formada por dos tubérculos, aunque el más grueso de los dos reprime los deseos amorosos si se reduce a polvo y se toma con leche de cabra.

Tazón de fruta transparente y jarros.
Frescos romanos en Pompeya (c. 70 d. C.)

A todos estos alimentos más conocidos se le sumaban una multitud de plantas afrodisíacas entre las que podemos destacar: satirion (orchis morio) en cuya raíz veían una similitud con los testículos, jaramago (diplotaxis virgata) que pensaban que proporcionaba gran cantidad de esperma, erythraicon (serapis cordigena) creían que su poder era tal que sólo sosteniendo la raíz en la mano se perdía el control, espigadilla (crucinella angustifolia), persicaria (polygonum persicaria), carra o criadillas de ratón (mercurualis tomentosa), estas tres plantas les recordaban al miembro masculino, ameos bastardos (ammi maius) se utilizaba en los panes y Plinio afirmaba que "las mujeres que lo olían durante el coito concebían más fácilmente". Actualmente algunas de estas plantas son consideradas nocivas para el cuerpo humano


Bibliografía:

Para saber cualquier cosa de la cocina romana os recomendamos visitar el blog De Re Coquinaria, donde encontrareis infinidad de recetas originarias del mundo romano:
http://derecoquinaria-sagunt.blogspot.com.es/

Benavides-Barajas, L.L.; La cocina del Imperio romano y su historia, Dulcinea, 2000.

González Vera, A. de Uña y Villamediana Á.;  Influencia de los afrodisiacos y el erotismo en la gastronomía, Volumen 49 de Cuadernos de Aragón, Institución "Fernando el Católico".


http://www.historiacocina.com/especiales/articulos/sexualidadmedicaroma.htm