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viernes, 10 de abril de 2020

Los barcos de Nemi: Palacios flotantes para las orgías sexuales de Calígula

Hoy nos vamos de excursión al lago de Nemi, un pequeño lago situado a 25 kms. al sur-este de Roma, rodeado de antiguos bosques, un paraje íntimo y bien resguardado, que muchos emperadores romanos utilizaron como refugio de verano.

Aunque nos pueda sorprender, los ricos patricios romanos disfrutaron de placenteras ciudades de vacaciones, donde acudían en masa en verano, a disfrutar del sol, el buen clima y los baños en las playas, como ya vimos en este post, donde viajamos a la costa del pecado, la ciudad de Bayas, una Ibiza en tiempo de los romanos.

Calígula


Reconstrucción ideal de los palacios flotantes
Uno de los emperadores que escogió Nemi como refugio estival fue Calígula que, a pesar de haber gobernado tan sólo 4 años, se forjó tal fama, de cruel, perverso y sádico, que se ha convertido en uno de los emperadores más famosos de toda la historia.

Y es que entre sus excentricidades, como no, no podía faltar una lujuria desenfrenada y sin ningún tipo de tabú, por lo que pronto empezaron a circular rumores sobre su libertinaje descontrolado: hay quién le acusa de haber mantenido relaciones incestuosas con sus propia hermana,  de obligar a diversos senadores a cederles sexualmente a sus propias mujeres, incluso de tomarlas delante de ellos, de organizar fiestas y orgías de varios días de duración, donde se cometían toda clase de prácticas sexuales...

Y un lugar ideal para dar rienda suelta a todos sus excesos fue el apartado palacio imperial de Nemi.

El lago Nemi


El lago Nemi, situado en la zona central de las Colinas Albanas, estaba rodeado de un bosque sagrado consagrado a la diosa romana Diana Nemorensis, un culto antiguo y lleno de misterios, que en tiempos remotos incluía sacrificios humanos. Además, el lugar era famoso ya que, cada verano se produce un curioso fenómeno conocido como Speculum Dianae, "el espejo de Diana". Un momento mágico, donde la luna se refleja justo en el centro del lago.

Pero a Calígula no le bastaba con celebrar sus fiestas en el palacio imperial, seguramente quiso alcanzar un éxtasis místico, embriagándose del resplandor de ese "speculum Dianae" sobre todo su ser.

Para ello, no se le ocurrió otra cosa que ordenar la construcción de dos enormes barcos-palacios y trasladar sus orgías al mismo centro del lago.


Y ¡voila! ya tenemos servidos todos los ingredientes preparados para imbuirnos en un orgía de sexo y alcohol sin límites, un lugar para dar rienda suelta a los más oscuros deseos: un paraje reservado y apartado de los chismosos oídos de la capital romana, un bosque antiguo consagrado a una antigua deidad asimilada con Diana y donde existían rumores de arcanos rituales orgiásticos, un fenómeno mágico donde el poder la luna se refleja en el lago, y un Calígula deseoso de experiencias nuevas al mando de dos fastuosas galeras equipadas con todo clase de comodidades y los más innovadores ingenios náuticos.

Reconstrucción ideal de uno de los barcos de Nemi.


Los barcos


Estos barcos, considerados unos de los más grandes construidos en toda la Antigüedad, eran auténticos palacios flotantes. El menor de ellos fue construido para albergar un templo consagrado a Diana y el mayor era un fabuloso palacio con toda clase de lujos y comodidades. 


Dejemos que sea Suetonio quien nos lo describa: 

“Mandó fabricar navíos liburnos de diez filas  de remos, con las popas adornadas de piedras preciosas y las velas tornasoladas, en los que había termas, pórticos y comedores de gran amplitud, e incluso una gran variedad de vides y árboles frutales; en estas naves celebraba durante el día banquetes amenizados con danzas y conciertos, mientras recorría las costas de Campania”
- Suetonio. Vida de Calígula (37,2)

 
La Galera de Calígula según «Historia National Geographic», de Octubre de 2014
Imagen extraída de http://navengantedelmardepapel.blogspot.com


Cada embarcación medía alrededor de 80 metros de eslora y 20 de manga, su tamaño era tal, que no tenían sistema de propulsión, por lo que tenían que ser remolcados a través de barcazas. Pero, si por algo destacaban era por los materiales empleados en su construcción y la tecnología empleada. Estaban decorados con mármoles, pan de oro, lujoso mobiliario de maderas nobles, bronces, incrustaciones de marfil, mosaicos en sus suelos e incluso jardines; añadiendo para su comodidad, lo nunca visto antes, calefacción, baños termales y agua corriente (que era llevada a través de tuberías grabadas con el nombre de Calígula)

El mayor de estos barcos fue bautizado como 'Siracusa', en honor a los grandes gobernantes helenísticos de Siracusa y su vida hedonista y repleta de placeres. Estos barcos fueron una réplica, a lo grande, de las embarcaciones de recreo que surcaban por el Nilo en el Antiguo Egipto.

Pero tras el asesinato de Calígula se dio la orden de destruir todo lo que había construido el Emperador, tratando de relegar al olvido su convulso reinado, dándose la orden de hundir estas megalómanas embarcaciones.

A la búsqueda del tesoro...

Con el paso de los siglos, los barcos de Nemi fueron cayendo en el olvido y su existencia fue considerada una leyenda. Sin embargo, los pescadores locales, de vez en cuando, rescataban con sus redes algún objeto de valor de lo barcos, por lo que la leyenda fue recobrando cada vez más fuerza


Habrá que esperar más de mil años hasta que un hombre, Próspero Colonna, en 1446, intentase comprobar la veracidad de la leyenda que circulaba en el pueblo. 


Para ello, contrató a los mejores buceadores del país que pudieron confirmar que la leyenda era real, en el fondo del lago había un enorme barco.  Aunque sus intentos por reflotar el barco fueron en vano, ya que, sólo lograron arrancar un trozo del barco.


Trabajo de recuperación de una de las dos naves de Calígula
Roger-Viollet / Cordon Press
Fuente: National Geographic

Confirmada la leyenda, a lo largo de los siglos siguientes se dieron nuevos intentos de recuperar el pecio hundido, aunque los rudimentarios buzos sólo eran capaces de ir rescatando pequeñas piezas: bronces, maderas, clavos...

Habrá que esperar hasta el siglo XX para que estos intentos tomasen un nuevo cariz. El 1895 se exploró de nuevo el fondo del lago, y para sorpresa del Gobierno italiano se localizó ¡el segundo barco! Hundido a 19 metros de profundidad.

Su enorme tamaño hacía imposible que fueron remolcados mediante grúas, por lo que se llegó a la conclusión que la única forma de rescatar los barcos intactos era desecando el lago.


En 1927, bajo las órdenes de Mussolini, se inicia el megaproyecto de desecación del lago, fue una empresa titánica y de un coste económico exagerado, toda Italia se volcó en el proyecto de recuperación de estos buques. En 1929, por fin, se logra sacar a la superficie la popa de una de las dos galeras, los trabajos de los ingenieros y de los arqueólogos es meticuloso, por lo que habrá que esperar hasta 1932 para ver a los dos barcos fuera del agua.

Finalmente, en 1936, con todos los honores de estado, fue inaugurado el Museo de Nemi, con las dos grandes embarcaciones expuestas en su interior. Pero para desgracia nuestra, ese maravilloso museo desapareció pasto de las llamas de la II Guerra Mundial.

Una sorpresa final


Pero ¡no! No está todo perdido. Si visitáis Nemi podréis visitar su Museo, donde se exponen numerosos objetos pertenecientes a los famosos barcos de Calígula: anclas, tuberías, mosaicos, columnas, cerámicas... incluso una réplica a escala 1:5 de ambas galeras. Aunque los famosos barcos de Nemi nunca más podrán ser contemplados... ¿o tal vez si?.

Hace unos años surgió la noticia que las autoridades italianas habían localizado los restos de lo que podía ser un tercer barco... y para sorpresa de todos se especula que ¡esta tercera embarcación fuese aún más grande, y que las rescatadas por Mussolini fuesen las barcas remolcadoras!


¿podremos ver de nuevo uno de los barcos de placer de Calígula expuesto en un museo?



Bibliografía


Los fabulosos navíos de Calígula en el lago de Nemi en
https://historia.nationalgeographic.com.es/a/fabulosos-navios-caligula-lago-nemi_8591/3

Los palacios flotantes de Calígula en
http://navengantedelmardepapel.blogspot.com/2016/07/los-palacios-flotantes-de-caligula.html

domingo, 9 de julio de 2017

Religión y sexualidad en Mesoamérica: Cultos a la fertilidad

Historia de la Sexualidad en América:
- Mesoamérica:
Capítulo 1.- Religión y Sexualidad en Mesoamérica
Capítulo 2.- Cultos a la fertilidad y cultos al falo.
Capítulo 3.- La moral sexual (próximamente)
Capítulo 4.- La prostitución (en preparación)
- Perú:
Capítulo 1.- La cultura Moche y sus increíbles cerámicas eróticas

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CULTOS

Sin lugar a dudas el elemento más importante en cualquier sociedad agrícola es la representación de su cosmovisión sobre el ciclo natural de la naturaleza: vida, muerte y regeneración; ya que a través de ella se explica no sólo el funcionamiento de la agricultura y la naturaleza, sino se da una respuesta a la vida del propio ser humano, su mortalidad y su lugar en el universo. Todo este mundo simbólico se manifiesta en los llamados cultos a la fertilidad, cuyas evidencias más palpables son sus numerosas expresiones culturales y artísticas.

 Relación sexual entre Tlazoltéotl y una divinidad masculina del placer.
Códice Borgia, lám. 50. Reprografía: Marco Antonio Pacheco / Raíces
Los ritos, cultos y ceremonias relacionados con la fertilidad de la tierra y la humana siempre tuvieron un alto componente erótico (al menos a nuestros ojos modernos), ya que la presencia de símbolos eróticos es constante en todas las culturas mesoamericanas.

A grandes rasgos podemos distinguir dos grandes momentos relacionados con los cultos a la fertilidad: En época preclásica parece que predominó un culto a la fertilidad femenino o al menos un culto donde la figura de la mujer tuvo mayor relevancia.  La importancia de estos cultos "femeninos" parece que fue decayendo, y al principio de la época clásica, con la aparición de sociedades más complejas y teocráticas, como las de Teotihuacán y Maya, fueron sustituidos por cultos a la fertilidad donde los elementos masculinos alcanzaron mayor valor, popularizándose los cultos fálicos.


Cultos a la fertilidad femenina

Mujer embarazada.
Período maya preclásico.
500 a.C. - 200 d.C.
En Mesoamérica en los yacimientos con ocupación preclásica se han encontrado una gran cantidad de representaciones femeninas realizadas en cerámica, por lo que se ha pensado que existió un culto institucionalizado a la fertilidad de carácter femenino (o al menos donde la mujer era la gran protagonista)

Esta tradición parece surgir hacia el 1500 a.C., en el seno de las primeras aldeas agrícolas y se extiende hasta principios de nuestra era 200 d.C., cuando aparecen sociedades más estratificadas.

El gran número de figuras femeninas aparecidas ha dado lugar a que surjan todo tipo de especulaciones sobre su significado: Hay quien ha querido ver un culto a ciertas divinidades femeninas relacionadas con la fertilidad, una interpretación similar a la que históricamente se ha dado a las famosas Venus europeas, ya que presentan rasgos sexuales muy marcados o muestran claros signos de maternidad. Sin embargo, estas figuras presentan rasgos muy individualizados, por lo que muchos especialistas dudan que sean representaciones de diosas, sino retratos de mujeres a las cuales se les reverenciaba como fuentes de fertilidad al estar estrechamente vinculadas con los ciclos agrícolas.

Por ello, algunos investigadores también han defendido que quizá indiquen la existencia de clanes matrilineales. Otros apuntan a teorías más pragmáticas, como que la mujer tuvo una importante función como ceramista en estas sociedades, por lo que es lógico que se terminasen representando a sí mismas. Y no faltan quienes defienden que son simplemente deidades femeninas.

Pretty Lady o “mujer bonita” de Tlatilco.
Período preclásico medio (1300-800 a.C)
Museo Nacional de Antropología, Ciudad de México.


CULTO AL FALO

El culto al falo ocupó un lugar importantísimo en el mundo prehispánico, ya que éste estuvo intrínsecamente ligado a la naturaleza. El origen de su culto se puede remontar a las primeras culturas americanas, ya que la importancia de su culto no sólo viene dada por su vinculación a ritos de fertilidad agrícola sino también a la fertilidad de los propios hombres y mujeres de la sociedad.

Un culto que se expande por todo el universo simbólico del ser humano, desde cultos oficiales a grandes divinidades fálicas a la propia sexualidad individual de las personas, manifestada en los cultos y creencias más íntimas y sencillas realizadas por el pueblo llano.

Esculturas fálicas de la región de Cantona.


El culto al falo va mucho más allá de un culto oficial, sino que está presente en la vida cotidiana de los hombres.


La base de este culto se asienta sobre el pensamiento religioso de los pueblos agrícolas y su concepción cíclica del universo, donde estos ritos ocupan un lugar importantísimo para mantener el orden cósmico y asegurar que los ciclos reproductivos vuelvan a repetirse, una y otra vez.

Escultura de hombre masturbándose.
Costa sur de Guatemala.
La conexión del falo con el mundo agrícola vendría refrendada por las figurillas fálicas que se han encontrado enterradas en numerosos lugares, guardando un claro simbolismo con las semillas de las plantas que se siembran y brotan de nuevo.

Y es que el falo es un elemento esencial para el sincretismo de diversas concepciones como la naturaleza, el erotismo, la fecundidad, el poder, la guerra, la magia, etc.  Por este motivo es frecuente encontrar representaciones de todo tipo donde vemos falos en estado de erección bastante evidentes, ya sea en guerreros cautivos o animales sagrados como el jaguar.

Además, muchos expertos también vinculan este tipo de imágenes fálicas con el acto de labrar la tierra y sembrarla, nuevamente vemos como sexualidad humana y naturaleza se mezclan en su sistema de creencias. La función creadora del falo y su semilla se asocia con el arado, que con su surco ayuda a fertilizar la tierra, esta última, adopta un rol femenino, ya que como las mujeres engendra vida en su interior, pero para que esta germine hace falta sembrarla o regarla con el líquido vital.

La realidad es que la importancia de este culto es palpable hoy en día, ya en que muchos lugares de América aún se mantienen ritos y tradiciones muy vinculados con el culto fálico como pueden ser los casos de las localidades de Tebas, Yahualica y Tutotepec. Donde hasta principios del siglo XX se siguieron celebrando fiestas populares en municipios donde el culto fálico era el gran protagonista, por no hablar de la tradición religiosa de numerosos grupos indígenas donde esta pervivencia del culto fálico aún está muy presente.

Divinidades relacionadas con el culto fálico

En Mesoamérica, el culto fálico está relacionado con diversas divinidades y culturas, por lo que es un fenómeno común en todas las regiones. Entre las divinidades vinculadas al culto fálico, Margáin, Ochoa y otros especialistas enumeran unas cuantas:

- Tlazolteotl o Tlaelcuani, Ixcuiname, Xipe, Xochipilli, Tochtli y Mayauel.
- Entre las adoradas en las principales fiestas fálicas del calendario ritual nahua tenemos a: Tepeiluitl,Tlacaxipeualiztli, Ochpaniztli, Xocotlutezi, Tititl,Quecholli, Izcalli, Atamalcualiztli.
- Entre los dioses mesoamericanos, Ehécatl- Quetzalcóatl también aparecen como divinidades fálicas.

El dios Tezcatlipoca, fálico.


Orígenes del culto al falo

Aunque su origen seguramente sea ancestral y común a casi todos los pueblos primitivos y/o agrícolas, las primeras manifestaciones visibles se dieron en los pueblos de la costa del Golfo de México, con olmecas y huastecos. Ya que es en estas regiones donde primero podemos observar la vinculación del culto fálico con una cosmogonía oficial, estando asociada a diosas de un alto componente sexual como Tlazoltéotl-Ixcuina.

Por todo ello, es probable que estas zonas costeras sean el centro difusor del culto fálico, sustituyendo progresivamente a otras manifestaciones similares mediante el fenómeno del sincretismo. El ejemplo más claro de este sincretismo religioso es que estos cultos fálicos perviven hasta época tardía (período Posclásico) cuando los tolteca y mexicas adaptan esos cultos fálicos pero relacionándolos con sus dioses de la guerra.


Ritos vinculados al culto fálico:

- Cantos y Danzas:

Entre los ritos más conocidos en torno al culto fálico estarían los cantos y danzas vinculados con fiestas fálicas. Este tipo de ceremonias fueron de gran popularidad en toda Mesoamérica, extendiéndose de costa a costa, como bien atestiguan las numerosas representaciones en cerámicas de sacerdotes ataviados con falos.

También fueron recogidas en diversos códices y láminas, como la del Códice Borbónico e incluso contamos con testimonios directos de algunas tradiciones recogidas ya sea por los primeros españoles que llegaron a América, como siglos después por etnólogos de principios del siglo XX que viajaron por toda Mesoamérica.

Así sabemos que este tipo de danzas fueron bastante populares entre los huastecas, especialmente en su fiesta anual del Ochpaniztli dedicada al dios Tlazoltéot.

Códice Borbónico.

Otra ceremonia muy conocida fueron los ritos de fertilidad realizados por los nahuas en honor a la diosa Toci, donde en una ceremonia bastante macabra, ya que culminaba con el sacrificio de una mujer, los hombres danzaban con falos atados a su cintura. Por lo que vemos, como de nuevo, los conceptos de sacrifico, sangre, falo, fertilidad se unen en su sistema de creencias.

De época colonial tenemos el testimonio recogido por el arqueólogo mexicano García Payón del sacerdote criollo Tapia Zenteno que explicaba de esta forma el culto celebrado en Tampamolón, San Luis Potosí, allá en el siglo XVIII:

" [...] en los días de fiesta religiosa que llaman Conelajib los hombres se preparaban por medio de abstinencias de sus mujeres, por medio de ayuno y en otras formas… para sacar a bailar al Teem, que los mexicanos llaman Xochiquetzal, que es un idolillo que baila comúnmente de noche después de bien llenos de bebida. El paya es una figura de amphora [en forma de falo] que aderezaban con flores que hacen de plumas teñidas y en trajes de mujeres con cabellos postizos muy crecidos, la cargan a la espalda, danzando en círculo y teniendo por centro un teponaxtle, que tocaba el maestro de la danza, y de muchas supersticiones que con un incensario de barro es el primero que purificaba estos instrumentos, y luego persuade a hacer lo mismo a los circundantes, amenazándoles con que si no lo hacen, o han de tener mal suceso, o han de morir en breve plazo, y suele suceder así por astucia del demonio… Estos daños y otros, que callo, se siguen de estos malditos bailes… su silencio en este punto, como consejo del demonio a sus pasados… lo guardan tan inviolablemente que con dificultad declaran algo de ello… ".
- Tapia Zenteno, 1767, citado en García Payón, 1976: 122.


Falo de Yahualica.
M.N.A.M.
Celebraciones similares se dieron alrededor del famoso "falo de Yahualica", en la localidad del mismo nombre de Hidalgo. Este falo es una escultura de metro y medio de altura y unos 30 cm. de diámetro, situada en la plaza central del pueblo hasta que fue trasladada al Museo Nacional en 1890.

Pues existen numerosos testimonios que el pueblo se reunía alrededor de este gran falo para cantar y danzar a su alrededor en una celebración relacionada con la fertilidad de los miembros de la comunidad.



- Autosacrificios

Uno de los ritos más sorprendentes son los llamados autosacrificios, es decir, cortes y heridas que se autoinfligían en el pene, para que la sangre emanada hiciese de fuerza regenerativa. Aunque estos ritos no están directamente relacionados con el culto al falo, sino más bien con actos de penitencia, no podemos dejar de reseñarlos aquí, ya que esta práctica fue bastante común entre mayas y aztecas.

Buena fe de ello son las numerosas representaciones de dichos autosacrificios, tanto en glifos como en códices, así como en figuras de arcillas y esculturas que nos muestran que la automutilación, la circuncisión y la decoración del pene con tatuajes fueron prácticas habituales
Mural de San Bartolo donde se ve al Dios del Maiz automutilándose con un enorme punzón.
Imagen extraída de http://mayananswer.over-blog.com/
Estos autosacrificos eran realizados principalmente por los líderes de la comunidad: reyes, altos sacerdotes, aunque también miembros del pueblo llano y servían para conectarse con el mundo de los dioses. Con la ayuda de diversos instrumentos puntiagudos, como espinas de maguey o punzones de hueso, se sangraban el pene, ya que tanto el semen como la sangre emanada del pene son metáforas que recrean el mito cosmológico de la creación.

Este ritual consistía en salpicar con la sangre tiras de trapo o papel que tenían atadas al pene, para después verter dicha sangre en una vasija, quemando todo ello junto a otros elementos sagrados como mazorcas de maíz.


- Masturbación ritual

Escultura fálica de Jalisco.
Museo Regional de Guadalajara.
Al igual que los autosacrificios, donde la sangre sirve de alimento a los dioses para la fecundación de la tierra, el tema de la masturbación ritual masculina también fue un tipo de rito bastante habitual asociado a los cultos de la fertilidad. A pesar de que su estudio siempre ha estado relegado por la historiografía por motivos de autocensura la importancia de estos cultos parece fuera de toda duda.

Tan es así, que en la mitología mexicana para explicar la creación del mundo se recurre al acto de la masturbación, ya que la caída del semen de Quetzalcóatl provocó la germinación de las flores y la primavera, como bellamente se describe en el Códice Magliabechiano del siglo XVI.

También se han encontrado exvotos de falos realizados en madera por lo que se ha supuesto que existiesen ritos de carácter orgiástico donde la masturbación ocupase un lugar muy destacado, mostrando la clara unión existente entre el placer y lo sagrado.

Y es que esta vinculación entre sexualidad, erotismo y muerte se hace aún más evidente en la fiesta
dedicada al dios Tezcatlipoca, donde un hombre joven asume el papel del dios y convive durante 20 días con cuatro sacerdotisas que lo colman de toda clase de placeres. Estas mujeres son las representaciones de las diosas Xochiquetzal, Xilonen, Atlatonam, y Uixtocioatl. Pero como no puede ser de otra forma, al finalizar este período el hombre pase a ser sacrificado en honor al dios.



Conclusión

Como conclusión subrayar la importancia que tuvieron los cultos a la fertilidad en los pueblos de carácter agrícola, ya que a través de ellos, no sólo explican el carácter cíclico de la naturaleza, sino que también son necesarios para el buen funcionamiento de esta reproducción cíclica, asegurando el mantenimiento del orden universal.

Por todo ello, hemos podido comprobar como su culto se extiende a todos los niveles en las cosmogonía del ser humano, con multitud de ritos y cultos, desde aquellos vinculados a las grandes deidades hasta cultos individuales realizados en la vida cotidiana del hombre.

Ha sido tal su importancia, que alguno de estos cultos han estado vigentes hasta prácticamente nuestros días, y aún, muchas comunidades indígenas mantienen cultos relacionados con la fertilidad y el falo.

A pesar de su importancia son escasos los estudios relacionados en torno a los cultos fálicos, ya que desde el primer momento de la conquista todos estos objetos fálicos fueron considerados demoníacos, por lo que la gran mayoría fueron destruidos o mutilados sin más contemplaciones. Pero la postura de historiadores y arqueólogos tampoco ha ayudado mucho, ya que hasta prácticamente el siglo XXI no se han empezado a realizar estudios rigurosos sobre la sexualidad y los cultos a la fertilidad en el mundo mesoamericano, y lo que es más importante, desde una visión globalizadora y sin los tapujos y la autocensura propia de buena parte de los investigadores decimonónicos y del siglo pasado.

Buena muestra de ello es que gran parte de los museos del continente americano aún guardan en sus almacenes gran cantidad de objetos de carácter sexual, sin atreverse a exponerlos en las vitrinas bajo una explicación científica de su significado.



Bibliografía

Aproximación al estudio del culto fálico en dos civilizaciones: Mesoamérica y el Egipto antiguo

Navarrete Cáceres, Carlos, “Acercamiento a la masturbación ritual en Mesoamérica”, Arqueología Mexicana núm. 104, pp. 46-50.

Johansson, Patrick, “Erotismo y sexualidad entre los huastecos”, Arqueología Mexicana núm. 79, pp. 58-64.

Vargas Benavides, H.O.; "De parejas copulantes y representaciones fálicas prehispánicas en la región costarricense", Escena. Revista de las artes, Publicación semestral, Volumen 75 - Número 2 Enero - Junio 2016.


[En Internet]

Museo chileno de Arte Precolombino: http://www.precolombino.cl/exposiciones/exposicion-permanente-america-precolombina-en-el-arte/mesoamerica/vitrina-mujeres-y-fertilidad-de-la-tierra/

Culto fálico maya: http://mayananswer.over-blog.com/article-el-culto-falico-51366663.html

Masturbación ritual: 
http://mayananswer.over-blog.com/article-rituales-sexuales-55674938.html
http://culturacolectiva.com/masturbacion-ritual-sagrado-culturas-prehispanicas/

 http://sexualidadmexicoprehispanico.blogspot.com.es/

sábado, 12 de noviembre de 2016

Venus Ericina: Prostitución sagrada en Roma

En la ciudad de Erice, antigua Eryx, en la isla de Sicilia encontramos uno de los testimonios más claros sobre la existencia de la prostitución sagrada en la antigüedad.  Un tipo de prostitución que se desarrolló en numerosas culturas mediterráneas, incluida la romana, y que tuvo en esta pequeña ciudad uno de sus puntos más activos y conocidos.

Y es que en esta ciudad, de claro carácter comercial, se encontraba uno de los santuarios más famosos de toda la Antigüedad, estamos hablando del Templo dedicado a Venus Ericina, protectora de los navegantes y las prostitutas. Una Venus amada y temida a partes iguales, ya que uno de los mayores temores de los romanos era sucumbir a la pasión amorosa, una pasión tan poderosa como irrefrenable capaz de arrastrar a los hombres hacia las mayores locuras.

Vistas desde la cima del monte de Erice, lugar donde se situaba el Santuario de Afrodita

Y aunque mucho se ha discutido sobre la práctica y difusión de la prostitución sagrada los testimonios que aporta este santuario son irrefutables, ya que no sólo contamos con inscripciones epigráficas sino que todo tipo de fuentes clásicas corroboran su práctica en este peculiar templo: Estrabón, Polibio, Pausanias, Cicerón, Tácito, Esvetonio...

“Eryx cuenta con un santuario de Afrodita especialmente venerado que, en el pasado, estaba repleto de esclavas sagradas, mujeres a las que entregaban como ofrenda los habitantes de Sicilia y muchos pueblos de fuera de la isla”.
- Estrabón, Geografía (VI,2,6)

Venus Calipigia.
Museo Arqueológico
de Nápoles
Muchos de estos testimonios nos hablan de la longevidad de este santuario dedicado a una antigua diosa del amor y la fecundidad, como Pausanias (VIII, 24,6) quien dice de este templo "veneradísimo desde antiguo y de riqueza no inferior al de Pafos".

Y aunque fue cambiando el nombre de la divinidad según iban pasando los siglos y las culturas: Astarté para los fenicios, Afrodita para los griegos y Venus para los romanos, parece evidente que este culto a una diosa de la fertilidad parece hundir sus raíces en los antiguos cultos a la diosa madre mediterránea. Una divinidad que encarnaba los valores de la maternidad y la fertilidad pero también los del amor pasional y el sexo como energía positiva de la vida.

Con la conquista cartaginesa de Erice el culto a esta divinidad se fue vinculando con la diosa fenicia Astarté, adoptando el nombre de Astarté Ericina. Aunque la existencia de una prostitución sagrada en este santuario hizo que la fama de este templo se extendiese rápidamente por toda la cuenca del Mediterráneo, acrecentando su fama al mismo tiempo que sus riquezas, ya que comerciantes de todo el Mediterráneo preferían hacer escala en esta estratégica ciudad, por lo que muy pronto el culto a esta Astarté-Venus Ericina se extendió a otros santuarios desde Cerdeña al norte de África (Sicca Veneria).

"Allí, en su misma cumbre, que es llana, se encuentra el templo de Afrodita Ericina el cual es sin discusión el más famoso en riqueza y en magnificencia en general de los templos de Sicilia."
- Polibio, Historias (I, I, 1-88)


El culto

Poco sabemos acerca de los ritos y cultos celebrados en honor a Venus Ericia, principalmente porque los ritos celebrados en el interior de los santuarios eran secretos, protegidos bajo un estricto hermetismo.

Por lo poco que sabemos podemos destacar que estos cultos tuvieron un marcado sincretismo sabiéndose adaptar a lo largo de los siglos a las diferentes culturas y sensibilidades religiosas que se fueron alternando en la zona.

Entre los cultos y ritos que se realizaban en este santuario aunque la prostitución sagrada sea su aspecto más llamativo para nosotros, los peregrinajes y las festividades en fechas señaladas también tuvieron una importancia capital.

Entre los cultos celebrados destaca una festividad realizada en Agosto donde la paloma, el animal más estrechamente vinculado a Venus jugaba un papel muy importante, ya que encarnaba tanto la fecundidad como, por sus alas, el espíritu. Por lo que esta festividad aprovechaba la migración de dichas aves al norte de África para reforzar la conexión de Eryce con su santuario hermano de Sicca Veneria en Túnez.

Las prostitutas sagradas:

Entre los muchos enigmas que nos deja la práctica de la prostitución sagrada es la status social de estas sacerdotisas. Parece claro que estas mujeres eran esclavas, ya fuese por donación, compra directa del santuario, prisioneras de guerra o las hijas de las mismas prostitutas, aunque su consideración social como "prostitutas sagradas" parece indicar que gozaban de ciertos privilegios o al menos de una vida algo más cómoda que el resto de meretrices, ya que se conocen testimonios de mujeres que ingresaron de forma voluntaria en este cuerpo sacerdotal.


Poco más sabemos sobre su posible organización interna y la jerarquía dentro de este cuerpo sacerdotal, lo poco que podemos aventurar es que sus funciones iban mucho más allá de la mera prostitución, ya que estas mujeres serían las encargadas de velar por el correcto funcionamiento del Templo y sus diferentes festividades y cultos.

Incluso contamos con el relato de una prostituta llamada Agonis de Lilibeo quien fue capaz de acumular una pequeña fortuna y comprar así su libertad.

El templo

A pesar de la enorme popularidad que alcanzó este santuario apenas tenemos restos arqueológicos significativos asociados a este templo. Sin duda alguna uno de los mejores testimonios sobre la existencia de este templo nos lo aporta la numismática, ya que tenemos la suerte de contar con una moneda con una imagen de este templo.

La moneda en cuestión es un denario de época republicana, fechado en el año 63-62 a.C. y mandada acuñar por C. Considio Noniano. En su anverso podemos ver el retrato de Afrodita, mientras en su reverso vemos el templo situado en la cima de una montaña tras las puertas de una ciudad amurallada que como la inscripción indica ERVC se trataría sin lugar a dudas de Erice (Erycinae).

Moneda con el templo de Venus Erycina
Además como cualquier culto que se extiende a lo largo de varios siglos sabemos que el Santuario gozó de fases de mayor y menor apogeo. Así por ejemplo Tácito nos habla como durante la segunda mitad del siglo I a.C. el santuario estaba en plena decadencia por lo que sus habitantes rogaron a Tiberio su restauración. Aunque habrá que esperar a Claudio para que el Santuario recobre cierta vigencia con la construcción de un nuevo santuario.

Algunos investigadores como De Vido han señalado la importancia de este Santuario en los fines propagandísticos del Imperio Romano, ya que su asociación con la Venus romana fue esencial para "la afirmación cultural religiosa, y política de Roma impuesta en Sicilia", y es que la importancia de este santuario no sólo radicaba en este tipo de cuestiones identitarias sino también económicas, ya que el santuario aportaba pingues beneficios a las arcas estatales romanas.



El culto de Venus Ericina en Roma
A Favourite Custom
Sir Lawrence Alma-Tadema,1909.
Tate Modern, London, UK.

Su fama siguió acrecentándose con el paso de los siglos, Venus Ericina se convirtió en la patrona de las prostitutas y las meretrices en época romana, y durante los primeros siglos del Imperio este culto fue aprovechado por la propaganda imperial.

Los historiadores romanos (Tito Livio, Ovidio) nos cuentan que el culto a Venus Ericina fue introducido en Roma en el año 217 a.C, tras la derrota de Trasimeno, tan apurados estaban los romanos en pedir los favores de esta escandalosa diosa que construyeron el templo en tan sólo dos años. Así el 23 de abril del 215 a.C. se inauguró el templo, convirtiéndose ese día en la fiesta oficial de las prostitutas y meretrices romanas.

La importancia y la popularidad de este culto viene atestiguado por la construcción de este primer templo dentro del Capitolio, y no en las afueras de la ciudad, como era norma habitual para los cultos y divinidades extranjeros.

Así con el paso de los años y las progresivas conquistas del pueblo de Roma, las sobrias y recias costumbres romanas se iban "contaminando" de la moral sexual más relajada de sus vecinos, por lo que la popularidad de esta Venus Ericina fue en aumento, tal es así, que en el 181 a.C., el cónsul L.Porcio Licino construyó otro templo a la Venus Ericina, cerca de la Puerta Collina, fuera del recinto sagrado de Roma.

“En Roma se erige también la reproducción de la imagen de esta divinidad, en el llamado templo de Afrodita Ericina que se encuentra en la Puerta Collina, y que cuenta con una nave y un pórtico a su alrededor dignos de mención".
- Estrabón (VI, 2, 6)

Este segundo templo tuvo que tener un culto de carácter mucho más popular, mucho más cercano al original culto siciliano recibiendo el homenaje de las prostitutas. Por lo que el debate sobre la práctica de la prostitución sagrada en este templo sigue vigente, ya que la aún casta y pudorosa sociedad romana, no vería con buenos ojos este tipo de prostitución sagrada, por lo que algunos autores han defendido que este tipo de prácticas no se realizarían en los templos romanos, sirviendo únicamente como lugar de culto y celebraciones.

De todo ello nos habla Ovidio en sus 'Fastos' (IV, 863-876) quien nos retrata el traslado de la estatua de Venus desde su Erice natal a su nuevo templo en Roma, tras la conquista de Siracussa por parte del cónsul romano Claudio Marcello
“Muchachas del pueblo, celebrad la divinidad de Venus. Venus es apropiada para los requerimientos de las que tienen muchas profesiones. Ofreced incienso y pedid belleza y el favor popular, pedid palabras amables y convenientes a las bromas, ofreced a la señora la hierbabuena que ella agradece y el arrayán que es lo suyo y cuerdas de junco ocultas en montones de rosas. 

Ahora es oportuno visitar el templo vecino a la puerta Collina; el nombre lo tiene de la colina siciliana. Cuando Claudio barrió con las armas a la aretúside Siracusa y te conquistó con la guerra a ti, Érice, Venus fue trasladada en virtud de un oráculo de la longeva Sibila, y prefirió que se la venerase en la ciudad de su origen”.

Hay que comprender la importancia de este hecho. Este traslado del culto significaba apropiarse de una deidad del enemigo, ya que esta diosa presentaba bastantes connotaciones púnicas al haber estado bajo territorio de control cartaginés, y no sólo eso, sino que su templo se construyó en el mismísimo corazón religioso de Roma, buscando con ello, reencontrarse con las más profundas raíces de la identidad de la propia Roma para con ello asegurar su victoria sobre sus enemigos.

La fiesta de la Veneralia

Venus Verticordia,
Dante Gabriel Rossetti (1868).
Russell-Cotes Art Gallery
Para hacernos una idea de cómo podía ser este tipo de festividades podemos recordar que en las fiestas de la Veneralia, celebradas el día 1 de abril en honor a una Venus mucho más pudorosa y casta que la Ericina, la Verticordia, tanto matronas como prostitutas participaban conjuntamente en toda una serie de ritos y ceremonias donde se remarcaba la doble sexualidad femenina, es decir, tanto su faceta de madre, la fertilidad, como su lado más erótico, el placer sexual, por ese motivo mujeres de tan diferentes signo social participaban conjuntamente en dichos rituales.

Entre las ceremonias celebradas encontramos desfiles, adornos y ofrendas a la diosa con sus símbolos particulares: las rosas, como símbolo de regeneración, las palomas, como animal sagrado, o símbolos relacionados con el mar como conchas o figuras marinas. Además sabemos que durante ese día las mujeres se bañaban desnudas en las termas para pedir favores a la diosa.

Los testimonios arqueológicos

Acrolito de Ludovisi.
Los restos arqueológicos hallados tanto en Roma como en Ericina no aportan ninguna gran novedades al tema, aunque sí que contamos con dos magníficas obras de arte que seguramente fueran piezas originales del Templo de Erice y que fueron llevadas a Roma para la construcción del segundo Templo de Venus Ericina.

Estas obras son el sensual Trono Ludovisi y el acrolito Ludovisi, este último una gran estatua realizada en madera y mármol que presidió el templo y del que se conserva únicamente una gran cabeza, que nos hablaría de la inmensa escultura que tuvo que presidir el templo.

Trono Ludovisi

Este trono, formado por una pieza central y dos laterales, es uno de los conjuntos escultóricos más interesantes relacionado con el culto a Venus Erycina. La obra está rodeada de enigmas, tanto sobre su procedencia, significado, función e incluso ¡su autenticidad! está puesta en duda.

Todo parece indicar que se trata de una obra del siglo V a.C., procedente de algún santuario dedicado al culto de Afrodita, ya fuese el de Marasá en Locri o el propio santuario de la diosa en Ericea. Fue llevado a Roma para engalanar la construcción del segundo templo dedicado a Venus Ericina.

La escena central representa el nacimiento de Afrodita  saliendo de la espuma del mar, desnuda y ayudada por dos personajes femeninos, ambas cubiertas por exquisitas gasas transparentes.

Trono Ludovisi. Mármol de Paros. Escena central que mide 1.42 m de largo x 0.9 m de alto.
 Museo Nacional Romano, Roma.
Casi más interesante para nuestra entrada resultan las escenas laterales ya que las dos mujeres representarían las dos naturalezas de la mujer, tal vez dos posibles sacerdotisas de Venus Ericina, representando la dualidad femenina. Por un lado, tendríamos la feminidad casta y matrimonial (velo y ofrenda), identificada con Perséfone, y por otro, la sensualidad, el erotismo y la sexualidad de la mujer (desnuda y música), identificada con Venus.

Trono Ludovisi. Mármol de Paros. Las escenas laterales, 0.87 x 0.69 m.
Museo Nacional Romano, Roma.


Conclusión

A lo largo de la historia numerosas culturas antiguas han contado con sus diosas vinculadas al amor más terrenal, al sexo como fuerza primigenia, una energía sagrada vinculada a la fertilidad y la fecundidad, y donde la prostitución de carácter sagrada era una de sus mejores representaciones.

Por lo que no nos debe extrañar que en todo tipo de culturas a lo largo y ancho del globo hayan existido numerosas diosas vinculadas a esta actividad: Basileia, una diosa menor que protegía a prostitutas y cortesanas en Pandemos; Cotytto, que realizó la misma función en Tracia, Illyria y Dacia; Belili, una diosa menor de Sumeria y Babilonia (hermana de Damuzi / Tammuz) más tarde adorado por los cananeos como Belit; Bebhinn era la diosa celta del placer y era adorada por las prostitutas irlandesas pre-cristianas, e incluso en Mesoamérica nos encontramos con Xochiquetzal la diosa azteca de las prostitutas. Además en la India contamos desde hace milenios con la figura de las devadasis, bailarinas del templo y prostitutas sagradas que transmiten la energía femenina divina a través del sexo ritual.

En la cultura romana este papel fue asumido por nuestra Venus, ya fuese en su papel de Venus Ericina o Venus Volgivava, convirtiéndose en la patrona de las prostitutas y quizá sus templos acogieron a las últimas prostitutas sagradas del mundo occidental.



Bibliografía

Cid López, R.M.; Prostitución femenina y desorden social en el Mediterráneo antiguo. De las devotas de Venus a las meretrices,  Lectora: revista de dones i textualitat, Nº. 18, 2012, págs. 113-126.

López Ruiz, C.; El Santuario de Venus Ericina (Sicilia, Italia). Prostitución sagradasignificado, tipos e irradiación de una práctica ritual, Arqueología y género: mujer y espacio sagrado: Haciendo visible a las mujeres en lso lugares de culto de la época ibérica / coord. por Lourdes Prados Torreira, 2011.

http://algargosarte.blogspot.com.es/2014/11/el-trono-ludovisi-la-sensualidad.html

 http://www.extensionuned.es/archivos_publicos/webex_actividades/4869/smramvazquez2.pdf

 http://rtranabasis.foroactivo.com/t1071-prostitucion-sagrada-general-y-caso-especial-de-gadir

 http://www.culturaclasica.com/?q=node/3427

https://maggiemcneill.wordpress.com/2010/12/23/whore-goddesses/

domingo, 14 de febrero de 2016

Los Vikingos y el Sexo: Moral sexual vikinga.


Sexo y sexualidad en la Cultura Vikinga:
- Moral sexual vikinga
- Sexo, Religión y Magia en el mundo vikingo (próximamente)

Las fuentes

Uno de los principales obstáculos que nos encontramos al abordar el tema de la sexualidad en la cultura de los pueblos nórdicos es que éstos no tenían una cultura escrita en el sentido moderno de la palabra, ya que a pesar de contar con su propio alfabeto, las famosas runas, no tenían producción literaria propia.

Esto hace que la mayor parte de información sobre la cultura vikinga* provenga de fuentes indirectas, muchas de ellas de carácter anacrónico, y todos ellas, tantos cristianas como árabes, presentando la información de manera interesada, ya sea para mostrar las bondades del cristianismo frente al paganismo nórdico o para contraponer el mundo salvaje de los norteños frente al refinamiento y el grado de civilización alcanzado por la cultura árabe.

Para nuestra desgracia, toda información relativa al sexo o a la sexualidad de estos pueblos fue obviada en gran parte, especialmente entre los cronistas cristianos. Por lo que muchos de los datos sobre sus ritos y cultos han sido recogidos de manera parcial y sesgada, especialmente todo aquello relativo a la sexualidad.

No hay que olvidar que el proceso de cristanización de estas tierras fue realizado de manera gradual y muchas veces impuesto de manera violenta, por lo que poco a poco, los templos y ritos paganos fueron cayendo en el olvido o sobreviviendo en la clandestinidad, sobre todo en las zonas más rústicas.

Fragmento del Tapiz de Bayeux
 * Aunque hoy en día conocemos popularmente a estos pueblos con el nombre de 'vikingos', éste es un término que se refería sólamente a los guerreros que se lanzaban a una expedición, por lo que lo correcto sería hablar de pueblos nórdicos o germanos.


Moral Sexual

De manera general podemos decir que su moral sexual era bastante más abierta que la del resto de culturas europeas, cuyos prefectos morales ya estaban muy influenciados por las grandes religiones monoteístas. Sólo hay que echar un ojo a su mitología y a sus sagas, y veremos que el sexo está muy presente en ellos.

Para acercarnos a la imagen del sexo entre los antiguos vikingos, empezamos por uno de los relatos más famosos sobre su cultura, realizado por el diplomático árabe Ahmad Ibn Fadlan (quuién inspiró la famosa película 'El guerrero nº 13') que, enviado a las tierras del Volga, tuvo la mala suerte de toparse con una expedición vikinga. Su caravana fue apresada por los vikingos con los que no le quedó más remedio que convivir con ellos durante una de sus campañas de saqueo. Tiempo después, volvería a la ciudad de Bagdad, por aquellos días una de las ciudades más prósperas del mundo civilizado.

llustración de la expedición de Ibn Fadlan al norte de Europa. Museo Narod, Rusia.

Ibn Fadlan nos proporcionará sugerente información sobre el mundo de los vikingos, poniendo especial énfasis en aquellos aspectos culturales que más chocaban con el refinado y civilizado mundo árabe.

Si hacemos casos a las palabras de Ibn Fadlan, los vikingos tuvieron una noción bastante natural sobre el sexo, practicándolo de forma abierta, incluso delante de otras personas.

"En una sola de esas casas se reúnen diez y veinte personas, más o menos. Cada uno tiene un lecho en el que se sienta. Con ellos están bellas jóvenes esclavas destinadas a los mercaderes. Cada uno de ellos, ante los ojos de sus compañeros, tiene relaciones sexuales con su esclava. A veces todo un grupo de ellos se unen de esta manera, unos frente a otros. Si un mercader entra en ese momento para comprar a algunos de ellos una joven esclava y le encuentra cohabitando con ella, el hombre no se separa de ella antes de haber satisfecho su necesidad."

Como podemos ver, la poligamia estaba oficialmente permitida, ya que los hombres podían tener varias concubinas bajo su techo, estas concubinas por regla general era esclavas, aunque bajo este regimen de concubinato también podían unirse alguna mujer libre. La existencia de esta esclavitud de carácter sexual estuvo bastante generaliza dentro de la cultura vikinga, por lo que el comercio de esclavas alrededor de la cuenca del Volga fue un negocio muy próspero.

Más llamativo es lo que los cronistas normandos denominaron matrimonio 'more danico' (a la manera danesa), donde un hombre podían casarse oficalmente con dos mujeres y donde los hijos frutos de este segundo matrimonio eran cosiderados legítimos. Esta costumbre, a pesar del progresivo avance del cristiansmo, estuvo vigente durante varios siglos.

'La princesa capturada'

El papel de la mujer 

Dentro de la sociedad vikinga, donde la tribu y el clan seguían siendo de vital importancia, la mujer gozaba de un status quo similar al de los varones. A diferencia del resto de Europa, donde el papel social de la mujer se empequeñecía bajo el peso del cristianismo, en la sociedad vikinga la mujer tenía un rol activo y su figura era enormemente respetada. Se la consideraba 'la señora de la casa' (husfreya), por lo que mantenían el control de las propiedades sin necesidad de contar con el beneplácito de los marido

En cuanto a su rol sexual, la mujer gozaba de gran libertad, no era propiedad de su marido, incluso podía divorciarse esgrimiendo muy diversos motivos. Además la violación de una mujer libre era considerada una de las mayores afrentas dentro de la sociedad vikinga, por lo que era uno de los pocos delitos donde se contemplaba la pena de muerte.


Matrimonio

La edad permitida para contraer matrimonio estaba asociado con la primera menstruación, ya se consideraba a la mujer madura sexualmente. Por lo que la edad para el matrimonio solía ser durante la adolescencia, en torno a los 15 años.  Como la mayor parte de culturas del mundo, el concepto de virginidad, asocidado a la pureza, era muy importante, ya que se ponía en entredicho el honor y la honra de toda la familia.

A pesar de esa libertad de la mujer, el matrimonio no era cosa del amor ni del enamoramiento, por lo que la opinión de la mujer solía contar bien poco. El matrimonio era considerado como un negocio familiar, ya que lo que primaba a la hora de contraer nupcias era establecer alianzas familiares o mejorar económicamente la situación de ambas familias.

Según podemos extraer de las sagas nórdicas, una vez que un joven alcanzaba la madurez y se le consideraba preparado para gestionar su propia hacienda familiar, su padre le proponía escoger a una mujer para el matrimonio. A partir de ese momento, eran los padres de ambos jóvenes los que establecían una negociación, si el resultado era satisfactorio y llegaban a un acuerdo (dote, regalos, hacienda,...) se fijaba la fecha y el lugar de la boda.

Como vemos, el concepto de matrimonio por amor, no existía o al menos no era lo habitual, ya que muchas veces la mujer conocía a su futuro esposo el mismo día de la boda.

Divorcio

Esta paridad social entre hombres y mujeres tiene su mejor reflejo en el divorcio, ya que ambos miembros de la pareja podían solicitar el divorcio si consideraban que su matrimonio no era satisfactorio. Aunque normalmente, el uso del divorcio era exclusivo de las mujeres, ya que para los hombres el divorcio, al tener que devolver la dote, no les salía econonómicamente muy rentable.

Los motivos esgrimidos para solicitar el divorcio podían ser muy diversos: desde la falta de descencia, ya fuese por estirilidad o impotencia, por una mala gestión de la economía familiar, por malos tratos (considerado una ofensa muy grave) o incluso por insatisfacción sexual.

Una vez obtenido el divorcio, la mujer podía regresar al núcleo familiar o conservar su independencia y vivir de sus propias rentas, incluso podía llegar a contraer segundas nupcias.

Fotograma de la serie 'Vikings'


La homosexualidad en el mundo vikingo

Como en cualquier cultura del mundo, la homosexualidad también estuvo presente dentro del mundo vikingo. Aunque como la mayor parte de sociedades antigüas, tan preocupadas por la fertilidad y la prosperidad del grupo, del clan, el mayor problema de las conductas homosexuales era que no aportaban hijos al grupo, por lo que los hombres y mujeres que evitaban el matrimonio eran penalizados por la ley.

Con todo ello, sabemos que aunque la homosexualidad no estaba bien considerada, tampoco era considerada ni un tabú, ni un sacrilegio, ya que como hemos visto la moral sexual nórdica era mucho más laxa.

A esto hay que sumar que, como en la mayor parte de culturas guerreras y esclavistas, el concepto de homosexualidad moderno no existiese, siendo entendido mejor dentro del binomio: activo-pasivo. Es decir el sexo homosexual activo sería visto como un acto de dominación y de superioridad, mientras que lo vergonzoso sería el sexo pasivo, el ser sexualmente utilizado por otro hombre.

La propia lengua nórdica utilizaba el sustantivo 'ergi' o 'regi' cuyo significado más próximo sería impropio de hombres (afeminado) y se aplicaba en contextos de comportamiento sexual pasivo. Así en varios textos de naturaleza muy diversa (jurídicos, mitológicos,...) se hace referencia a este tipo de personas.

Chamanismo, lesbianismo y prostitución masculina

Algunos datos, como ya propusimos en este post, apuntan a que el chamanismo y cierta clase de sacerdotes estaban muy relacionados con la homosexualidad. Existiendo un cuerpo sacerdotal, vinculado al dios Freyr, que se vestía y peinaba como mujeres, teniendo un comportamiento afeminado (no propio de los hombres). Esta conexión entre magia y homosexualidad vendría confirmada por algunas leyendas del folklore germánico, donde vinculan las desviaciones sexuales con algún tipo de magia negra.

En cuanto a la homosexualidad femenina no hemos encontrado ninguna referencia, aunque suponemos que como en otras culturas tan dependientes de las fertilidad, una de las mayores afrentas era no aportar hijos a la sociedad, por lo que aunque a ciencia cierta el lesbianismo existió, el deber de cualquier mujer sería contraer matrimonio y aportar hijos a la sociedad.

El último testimonio que nos hablaría de la presencia de la homosexualidad en la cultura vikinga es el recogido en un breve cuento conservado en un manuscrito del siglo XIV,  donde aparece un término cuyo significado más próximo estaría vinculado con la prostitución masculina de carácter homosexual. Estos hombres, que sin lugar a dudas serían esclavos, tendrían una consideración social de lo más ínfima, y es que el propio texto dice que el pago de sus servicios era muy bajo. Con todo ello, su existencia vendría a confirmar que había una demanda de este tipo de servicios.



Bibliografía

Velasco, Manuel (2012) Breve Historia de los Vikingos (versión extendida), Ed. Nowtilus,

[En Internet]

Sobre la cultura vikinga en general contamos con dos magníficos portales:
- The Valkyries Vigil: http://thevalkyriesvigil.com/
- Ala de Cuervo: http://heathenpride-aladecuervo.blogspot.com.es

Sobre la homosexualidad:
- https://es.wikipedia.org/wiki/Ergi
- http://seidh.org/articles/sex-status-seidh/
- http://legacy.fordham.edu/halsall/pwh/gayvik.asp

sábado, 19 de diciembre de 2015

Orgías en la Historia IV: Roma ¿mito o realidad?

 Orgías en la Historia:
- Introducción y Prehistoria
- Antiguo Egipto
- Grecia
- Roma
- Edad Contemporánea (en preparación)

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Orgías romanas ¿mito o realidad?

Si hacemos una encuesta a la gente y les preguntamos sobre sexo y Roma, seguramente la primera imagen que les venga a la mente sea la de unos romanos tumbados en sus triclinium, pegándose un festín con todo tipo de manjares, y vino, mucho vino, en un ambiente cada vez más desenfrenado que acabará en una gran orgía.

¿Mito....

Pues esta imagen, aunque muy difundida y sugerente, no representa la realidad histórica, ya que la cultura romana es su más de 1000 años de existencia estuvo regida por una estricta moral sexual, dirigida principalmente a proteger (y controlar) la virtud de las castas matronas romanas, y donde la mayor virtud de un ciudadano romano era la templanza y el autocontrol, por lo que dejarse arrastrar por las pasiones era visto como causa de degradación moral.

A estos conceptos generales podemos añadir otros tabúes como la homosexualidad pasiva, la felación, el cunnilingus y la homosexualidad femenina, que era tomada por uno de las aberraciones morales más espantosas. Incluso existía cierto pudor acerca de la desnudez en público, especialmente la femenina, ni las más atrevidas pinturas eróticas pompeyanas muestran a las prostitutas completamente desnudas.

Hay que recordar, que al contrario que en la cultura griega, los romanos no vieron con buenos ojos la desnudez pública del cuerpo masculino.


Escena de banquete en una casa de Pompeya

Por todo ello, parece muy improbable la existencia de orgías entre ciudadanos de igual extracción social, ya que sería considerado una auténtica infamia que una casta matrona romana mantuviese relaciones sexuales en público delante de otros hombres.

Tal vez la fama de los "eróticos" banquetes romanos es que fueron el lugar ideal donde las patricias romanas mostrasen todos sus encantos, era casi el único lugar donde podían flirtear con otros hombres, por lo que los banquetes serían el escenario ideal para miradas furtivas, coqueteos e intencionados roces, que podrían culminar en una pequeña aventura extramatrimonial.

Otro dato que apuntan los detractores de la existencia de orgías en la cultura romana es que los romanos canalizaron las actividades de sexo colectivo en fiestas relacionadas con cultos a la fertilidad, como las lupercales o las ludi floralis, donde a pesar de producirse en un ambiente festivo y de cierta relajación moral nunca trasgredían las barreras de la moral sexual imperante.

A todo estos argumentos podemos sumar que los principales testimonios de estas orgías provienen de autores cristianos, cuyo objetivo era mostrarnos la degeneración moral del paganismo frente a la virtuosidad del pensamiento cristiano, o historiadores romanos, que aunque contemporáneos, seguramente exagerasen los vicios de los emperadores, como metáfora de un régimen político corrupto y tiránico.

Si a eso sumamos la enorme cantidad de imágenes eróticas o sexualmente explícitas halladas en cualquier ciudad romana es fácil imaginar cómo esas pinturas o esculturas excitaron la mente de arqueólogos e historiadores, fomentando la perpetuación de muchos de estos mitos.


... o Realidad?



CONTRA SABELO

Los versos que me has leído, Sabelo, son de un estilo asaz elevado para las escenas de disolución que describes. Ni entre las prostitutas de Dídimo, no en los voluptuosos librillos de Elefántide, se hallaría cosa análoga. Pintas en tu obra nuevas posturas de amor, cual puede idearlas el libertino más desenfrenado: lo que hacen ocultamente los más avezados impúdicos; cómo se acoplan hasta cinco o más, formando una cadena , y por fin, cuanto la licencia imagina conforme se apagan las luces. Para tanto cinismo, no era precisa tanta elocuencia.
- Marcial, Epigramas (CLIV)

Pero tras la conquista de Grecia se produce una helenización de Roma, que al calor de nuevas corrientes filosóficas, como el epicureísmo, proporcionarán una nueva visión del hombre, rompiendo con los antiguos tabúes, produciéndose una progresiva liberación sexual, donde la mujer conquistará grandes cuotas de libertad y donde primarán nuevos valores como la pasión, la belleza o la idea de amor romántico.

Porque aunque la sociedad romana tuvo unas normas morales muy estrictas en la esfera pública, en la esfera privada el ciudadano romano gozó de gran libertad, por lo que pudo dar rienda suelta a los vicios o gustos más atrevidos.

Bacchanalia - Auguste Leveque (1890-1910)
Y es que concubinas, prostitutas, esclavos y otros individuos de baja condición social, al no ser considerados ciudadanos romanos, no estaban sometidos a las mismas estrictas reglas morales, por lo que si un ciudadano romano, lograse vencer sus propios convencionalismo sociales, podría montar una orgía con individuos pertenecientes a estas categorías sociales.

Es decir, un esclavo o esclava era considerado un objeto más, que debía total obediencia a su amo, por lo que podían disponer de ellos con total antojo, incluso para satisfacer sus deseos sexuales: existen infinidad de testimonios de esclavos utilizados no sólo como esclavos sexuales al servicio de su amo, sino también dispuestos a satisfacer a alguno de sus invitados, o incluso prostituirlos abiertamente como una forma más de aumentar las rentas de su señor.

Con todo esto, no sería nada raro que aquellos patricios más libertinos realizasen auténticas orgías en sus villas, incluso como regalo para algún ilustre invitado, contratando a prostitutas o sirviéndose de sus propios esclavas o esclavos. Sólo hay que revisar los ácidos Epigramas de Marcial para descubrir todo un mundo de sexo y lujuria, incluso insinuando la transgresión de numerosos tabúes sexuales, como la homosexualidad pasiva:

No soy un adivino: pero si le duele / el pájaro a tu pequeño esclavo
y a ti, Névalo, el culo, / me hace sospechar.

- Epigramas, Marcial.


¿Pero qué pasa con los famosos banquetes?

Fresco de la Casa de los Amantes castos, Pompeya.
Sin duda alguna la idea más difícil de desenterrar del imaginario colectivo es la creencia de que los famosos banquetes romanos acababan en desenfrenadas orgías, de sexo y lujuria descontrolada. Se puede afirmar sin ningún tipo de miedo de que esta creencia es falsa, o al menos de la inmensa mayoría de banquetes.

Los banquetes no dejaban de ser una reunión de amigos, un acto social para charlar y entretenerse, claro que muchos de estos banquetes se desarrollaban en un ambiente de cierta distensión sexual, y es que el placer erótico formaba parte de la cultura romana, ya que el sexo era visto como algo positivo, al no estar ligado a ninguna idea de pecado.

Pero entonces ¿había sexo o no había sexo? Una vez descartada la participación de las castas matronas romanas en cualquier tipo de orgía, sí que era posible que un invitado se retirase a la intimidad de un cuarto con alguna esclava o liberta que le hubiese atraído físicamente, o incluso con alguna meretriz traída al banquete para tales menesteres.

Tal vez la causa de la extensión de este mito fueron los banquetes exclusivamente masculinos, aquellas reuniones destinadas a 'correrse una buena juerga', lejos de las miradas censoras de sus mujeres, banquetes regados con buena cantidad de vino, y donde la presencia de cortesanas versadas en diversas artes como la poesía, la danza o la música erotizaban la velada...

Las miradas y las insinuaciones irían dando paso a caricias y besos, los poemas más líricos y hermosos se irían tornando en poemas y canciones burdas y subidas de tono, los bailes sensuales se convertirían en auténticos striptease, y finalmente cuando los efluvios de Baco impregnasen el corazón y las almas de esos hombres, las escenas de sexo también harían acto de presencia, por lo que, sí que es muy probable, que terminasen en auténticas orgías de sexo en grupo, donde cada hombre daba rienda suelta a sus pasiones, tal y como muestran algunas pinturas de Pompeya, Herculano y Stabia.

Viñeta con orgía del cómic 'Astérix en Helvecia'.

Las orgías imperiales

Pero si alguien ha dado fama a las orgías romanas fueron los excesos de la gran mayoría de sus emperadores, excesos que nunca sabremos si se deben más a la pluma excesiva de vengativos historiadores o responden a una realidad.

Y es que historiadores como Tácito o Suetonio, no dudaron en retratar a numerosos emperadores como tiranos y perversos sexuales, incluso a sus esposas e hijas (Mesalina, Claudia) a los que se les atribuyen la transgresión de todos las tabúes romanos: felaciones, incestos, sodomía, cunnilingus, travestismo y como no orgías!

Un poder ilimitado sumado a la crisis moral y de valores que vivía la sociedad romana en los primeros siglos del Imperio fue el caldo de cultivo ideal para que el sexo, la lujuria y la promiscuidad se extendiese a las capas más altas de la sociedad romana. Y tal vez, aquí se esconda, la realidad de las tan famosas orgías romanas, en el binomio poder y sexo, ya que es fácil rastrear a lo largo de la historia numerosos ejemplos donde aquellas personas que han acumulado poderes absolutos se han atrevido a satisfacer sus fantasías sexuales más atrevidas y salvajes.

'Romanos de la decadencia', Thomas Couture.


Así Tiberio, cansado del ejercicio del poder, pasó sus últimos años retirado en su fantástica villa de la isla de Capri, lejos de las ambiciones y las envidias de la ciudad eterna.  Aunque Suetonio nos dice que en su retiro se dedicó "a favor de la soledad y lejos de las miradas de Roma, entregose finalmente sin freno a todos los vicios que hasta entonces, y aunque torpemente, había disimulado"


Por lo que pronto empezaron a correr toda clase de rumores y chismes sobre lo que allí ocurría donde según cuentan tenía: "un grupo de muchachas, de jóvenes y de disolutos, inventores de placeres monstruosos (...) formaban allí entre sí una triple cadena, y entrelazados de este modo se prostituían en su presencia para despertar, por medio de este espectáculo, sus estragados deseos".

Villa Jovis en Capri
Aunque fue su sucesor, Calígula, el que se lleva el dudoso honor de ser el Emperador más depravado de todo el Imperio, desde el momento de su coronación no dejó de celebrar fastuosos banquetes donde comida, sexo, danza y música se entremezclaban sin pudor alguno. Según las diversas fuentes estas fiestas imperiales derivaban en orgías colectivas, donde se mezclaban patricios y esclavos, que bajo los efectos del alcohol y otras drogas, realizaban todo tipo de actos sexuales.

Según avanzaba su reinado, sus problemas mentales también fueron agravándose, por lo que sus excentricidades y comportamientos desquiciados se multiplicaron: tomaba a su antojo a las mujeres de sus invitados, mantuvo relaciones sexuales con sus hermanas, casándose con Drusila, su hermana  favorita, incluso llegó a nombrar cónsul a su caballo.

Ponemos como último testimonio a Mesalina, la joven esposa de Claudio que murió ejecutada a los 24 años por orden de su propio marido, harto de sus corruptelas, intrigas y escándalos sexuales de toda índole. Se la acusó de organizar orgías, de participar en ritos paganos donde el desenfreno sexual era la regla e incluso se prostituyó en los burdeles más sórdidos de Roma, volviendo de madrugada al Palacio Imperial. Conocida es la leyenda de su apuesta entre ella y la prostituta más conocida de la ciudad, Escila, para ver quién lograba satisfacer más hombres, concurso que ganó la emperatriz, dándole placer a diferentes hombres durante varias horas más.



Conclusión

En este primer viaje hacia la historia de las orgías podemos diferenciar dos períodos, un primer período donde estas orgías están marcada por su componente mágico, ritual; y un segundo período, donde el peso de la religión desaparece y simplemente estas prácticas de sexo en grupo pasan a practicarse por puro placer hedonista.

La segunda conclusión que queremos dejar reflejada es la dificultad para discernir cuánto hay de mito y cuanto de realidad en las famosas orgías romanas, ya que a pesar de contar con múltiples testimonios es difícil pensar que siglos de rígida moral sexual puedan borrarse de un plumazo.

Tal vez la mejor forma para analizar este enigma histórico sea hacer una pequeña comparación con nuestra realidad, ya que a pesar de que hoy en día vivimos en una sociedad cada vez más abierta respecto a todo lo relativo al sexo ¿cuántos de nosotros ha participado en una orgía? ¿realmente participarías?¿por qué la mayoría de la gente nunca ha practicado ninguna actividad de sexo grupal?

Y es que a pesar de que el peso de la moral sexual cristiana es cada vez menor, parece que sus casi dos mil años de presencia ha configurado en nuestro subconsciente colectivo ciertas prácticas sexuales como negativas, cuando no ciertamente como completamente amorales, por lo que imaginamos que algo similar sucedería en los corazones y mentes de los hombres romanos, marcados por cientos de años de una estricta moral sexual.

Aunque a la vista de los numerosos testimonios, tanto gráficos como escritos, parece absurdo negar una realidad, que aunque menos frecuente de lo que pensamos, tuvo que darse en ciertos ambientes de excesivo lujo y libertinaje moral.

Y es que todo parece remitirse a una cuestión más relacionada con el poder y el dinero que de determinada moral imperante de una época, sólo hay que ver los paralelismo entre Tiberio y el ex-presidente de Italia, Silvio Berlusconi implicado en varias tramas de prostitución y orgías, y que al igual que el emperador italiano, se hizo edificar una lujoso villa para sus 'fiestas privadas' en la isla de Córcega.


Bibliografía

Alberto Angela, Amor y sexo en la Antigua Roma, La esfera de los  libros, 2012

Jean-Noel, R.; Eros romano: sexo y moral en la Roma antigua, Ed. Complutense, 1999.

Grimal, P.; El amor en la Roma antigua, Paidós Ibérica, 2000.

http://www.galeon.com/culturaarcaica/orgiabaston.htm