Mostrando entradas con la etiqueta rapto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta rapto. Mostrar todas las entradas

sábado, 22 de agosto de 2015

Historia de una masacre: El rapto de mujeres en la Prehistoria

Cadáveres con Historia:

I.- ¿La primera infidelidad de la historia?
II.- Los amantes de St. Morrell
III.- ¿El primer gay de la historia?
IV.- Historia de una masacre: El rapto en la prehistoria

----000000000000000000000000000000000----

'El invasor', Leon Maxime Faivre
Musée des Beaux-Arts et d'Archéologie, Viena
Una masacre en el Neolítico

Hoy nos adentramos en uno de los episodios más escalofriantes de nuestra sección Cadáveres con Historia, el descubrimiento en distintos lugares de centroeuropa, de fosas, perteneciente al Neolítico, con numerosos cuerpos brutalmente asesinados.

El último hallazgo de este tipo se ha dado en la localidad de Schöneck-Kilianstädten (Alemania) donde se han encontrado restos pertenecientes a 26 individuos. Aunque éste no es un caso aislado, ya que existen otros yacimientos célebres por este tipo de hallazgos como el de Asparn (Austria) o el más conocido de todos ellos, el de Talheim (Alemania).

El yacimiento de Talheim, situado en Alemania, es uno de los más importantes referentes del neolítico europeo. Está datado hace 5000 años a.C. y pertenece a la cultura denominada Linearbandkeramik, o de manera más sencilla 'LBK'. Una cultura que se extendió por Hungría y la cuenca del Danubio.

En la fosa se encontraron 34 esqueletos, entre los que había 16 niños, 9 hombres y 9 mujeres, todos ellos con indicios de violencia, incluso se especula con algún tipo de ejecución, ya que la mayor parte de ellos presentan un golpe en la sien izquierda. También se han detectado en los huesos indicios de canibalismo, por lo que se cree que se pudo dar algún tipo de canibalismo ritual. Lo mas curioso, es que ninguno de los esqueletos tiene heridas defensivas y la totalidad de estas se produjo por la espalda, lo que significa que o bien estaban huyendo o directamente fue una ejecución en toda regla.

Estos datos nos hablarían de las primeras evidencias de guerras en la Europa Neolítica entre pueblos vecinos, ya que las heridas de los cráneos están realizadas cona armas pertenecientes a la propia cultura LBK. Las causas de estas posibles guerras nos son desconocidas aunque se han especulado con diferentes motivos: luchas por el control de recursos, secuestro de mujeres, adquisición de esclavos.

Aunque las causas de esta masacre no estén claras, lo que si que parece evidente es que los conflictos entre estas primeras sociedades campesinas europeas fueron habituales, rompiendo con el mito del buen salvaje y las imágenes idílicas del neolítico.

Tibia fracturada.
A estos datos hay que añadir los aportados por la nueva fosa descubierta en Schoeneck-Kilianstaedten, cerca de Frankfurt, y cuyos resultados acaban de ser publicados este verano. La nueva fosa contiene los cadáveres de 26 individuos y su descubrimiento ha resultado aún más macabro, ya que muchos esqueletos presentaban además signos de tortura como el aplastamiento de las espinillas (para evitar que las víctimas huyeran) o mutilación postmortem (como mensaje a los supervivientes).

El rapto de mujeres en la Prehistoria: Las fuentes arqueológicas

Pero ¿por qué traemos este descubrimiento a este blog? ¿Qué tiene que ver este terrible suceso con la sexualidad? El equipo científico, dirigido por Alexander Bentley, de la Universidad de Durham, apuesta que esta masacre está relacionada con el rapto de las mujeres.

Hacha LBK.
Esta hipótesis está bastante asentada en pruebas científicas, ya que el equipo investigador analizó los restos dentales de todos los individuos de la fosa, obteniendo unos resultados bastante sorprendentes que permiten en cierta medida desentrañar el misterio de esta masacre.

Los resultados del análisis parecen confirmar que los cadáveres pertenecen a tres grupos diferentes. Los restos asociados a la tribu local, curiosamente solo pertencen a varones de diferentes edades, por lo que los investigadores piensan que las hembras fueron capturadas por los atacantes y llevadas vivas a otro lugar.

Los atacantes se ha especulado que pudiesen pertenecer a dos grupos diferentes, ya que se han localizado los cadáveres de un famlia entera compuesta por padre, madre, hijo, hija y abuela; y donde el resto de cuerpos pertencen a individuos que por su alimentación procedían de una zona alejada de la comunidad atacada. Se ha especulado que los atacantes formasen parte de alguna tribu transhumante que viajaba con rebaños de ganado de un lugar a otro.

Herida craneal en niño de 8 años.
Así Bentley asegura que "Todo parece indicar que apuntaron a esta comunidad concreta, como si fuera una venganza entre tribus rivales. Aunque la lucha por los recursos en Europa central era causa de enfrentamientos continuos, en este caso las pistas apuntan que aquí la razón del ataque fueron las mujeres locales, que fueron tratadas de forma diferente del resto y continuaron vivas".

Aunque siempre se ha especulado con que el rapto de mujeres fuese una causa habitual de conflictos, esta parece ser la primera prueba física sobre este hecho, a pesar que de contar con  una larga tradición de mitos y leyendas en torno al rapto, a lo largo y ancho del mundo.


El rapto de mujeres en la Prehistoria: Las fuentes escritas

Pero no sólo las fuentes arqueológicas apuntan hacia esta realidad, ya que contamos con numerosos testimonios literarios que parecen demostrar que los casos de rapto y secuestro de mujeres se remontan hasta tiempos prehistóricos.
Rapto de Helena, G.B. Piazzetta-
Aix, musée Granet

Así por ejemplo, el historiador griego Herodoto nos da una visión mucho más racionalista de las innumerables leyendas existentes en la mitología clásica acerca de raptos y secuestros.

Para Heredoto estos raptos de mujeres eran realizados por piratas, comerciantes o aventureros, que aprovechaban sus incursiones en tierra firme para 'arrebatar' a las mujeres a los nativos, y decimos 'arrebatar' porque como apuntamos en este post, muchas veces detrás de estos raptos se escondían otras fórmulas de acceso al matrimonio.

Pero en definitiva, estos raptos se sumarían a la larga lista de conflictos existentes entre los diferentes pueblos persas y helénicos, lo que a la larga daría lugar a diferentes guerras armadas. De esta forma, Herodoto recoge varias leyendas sobre secuestros entre estas comunidades, primero fueron piratas fenicios quienes raptaron a Ío en Argos, posteriormente recoge la historia del secuestro de Europa por parte de los griegos, para acabar con el rapto más conocido universalmente, el del Helena que es secuestrada por París, hecho que desembocará en la famosa Guerra de Troya.

Todas estas leyendas vendrían a reafirmar la idea del rapto de mujeres como causa de conflictos desde tiempos prehistóricos, hecho avalado por la variedad de mitos y leyendas de muy diferentes culturas que recogen testimonios similares, y que de forma indirecta nos hablarían del papel 'inferior' que la mujer tenía en estas sociedades, siendo presentada como un tesoro que puede ser robado para uso y disfrute de su captor.

Una reflexión final... ¿y qué opinan las secuestradas de todo esto?

'Un rapto en la Edad de Piedra',
Paul Joseph Jamin
Para finalizar nos gustaría 'rizar el rizo' y cuestionar todo lo anteriormente expuesto, o al menos reflexionar sobre el método histórico, ya que cuando hablamos del rapto de mujeres durante la prehistoria, corremos el riesgo de caer en una serie de tópicos, que no por más repetirse, tienen que ser ciertos. Por lo que en un blog de esta naturaleza, que busca romper estereotipos y tópicos, es nuestro deber al menos mostrar las diferentes caras de una misma realidad, sin presuponer ciertos hechos como verdades absolutas.

Por un lado, cuando hablamos del rapto de mujeres otorgamos a las mujeres un papel pasivo, una simple observadora, que se resigna a su suerte y se entrega al varón más fuerte. Esta idea queda muy bien reflejada en los cuadros de los autores aquí expuestos. Con ello, corremos el riesgo de seguir cayendo en el error de considerar a la mujer como un simple instrumento de la dominación masculina, sometida, desde el principio de los tiempos al hombre, que por medio de la violencia controla y subyuga al género femenino, sin atrevernos nunca a cuestionar ese rol.

Esta interpretación del papel de la mujer en la historia está muy relacionado con otro clásico error donde solemos caer los historiadores... el convertir el pasado en un espejo del presente. Es decir, trasladar hacia el pasado nuestra propias mentalidades e instituciones, relegando u obviando, a veces deliberadamente, otras posibles realidades.

Sólo recordar el trabajo que le ha costado a la comunidad científica reconocer conceptos hoy tan evidentes como la evolución humana, o la negativa de muchos investigadores a reconocer la existencia de la pederastia en el seno de su tan admirada cultura griega... o el tradicional papel que se le ha otorgado a la mujer en la prehistoria, donde se le siguen atribuyendo los roles tradicionales de nuestra sociedad.

Conclusión

A pesar de lo apuntado, en nuestra opinión el rapto de mujeres tuvo que ser algo habitual desde tiempos prehistóricos, por lo que es muy probable que se diese desde nuestros ancestros sapiens, ya que en unos tiempos donde la la supervivencia de la tribu dependía en gran medida de un alto nivel reproductivo, la presencia de mujeres en edad fértil se convertía en una necesidad para cualquier tribu. Recordar que a esto habría que sumar la alta mortalidad infantil acompañada de una alta tasa de mortalidad en mujeres parturientas y sobretodo, la necesidad de exogamia en pueblos primitivos, de buscar relaciones fuera de la tribu, evitando así la peligrosa endogamia.

Bibliografía

Assela Alamillo, El rapto en la mitología clásica, X Seminario de Arqueología Clásica (Facultad de Geografía e Historia U.C.M.) el día 30 de octubre de 2002

Noticia descubrimiento de la masacre de Talheim, 2008:
http://www.elmundo.es/elmundo/2008/06/02/ciencia/1212426173.html?a=d73ed2fe4f50621461023fe6037a8ade&t=1212479170

Noticia descubrimiento de la masacre de Schöneck-Kilianstädten, 2015:
 http://www.europapress.es/ciencia/ruinas-y-fosiles/noticia-encuentran-evidencias-masacre-prehistorica-europa-20150818111717.html

http://intrahistoria.com/vaihingen-un-yacimiento-del-neolitico-inferior/

 http://didcticadelpatrimonicultural.blogspot.com.es/2012/07/europa-un-pasado-comun-brutal-por-joan.html

http://www.historiaclasica.com/2008/06/masacre-neoltica-por-un-secuestro-de.html

sábado, 23 de mayo de 2015

Cinturones de Castidad

Una de las luchas más acérrimas que deben combatir los medievalistas es desterrar la imagen de oscurantismo que se cierne sobre el medievo. Lo medieval suele ser asimilado con conceptos como atraso, fanatismo, barbarie... y el cinturón de castidad es uno de esos objetos que aúna todos estos conceptos.

Con este post pretendemos derribar algunos de estos mitos: la Edad Media no fue una época oscura y los cinturones de castidad nunca existieron como tal.

Cinturón de castidad, entre el mito y la leyenda.
La primera evidencia sobre ello es que no existen testimonios medievales directos sobre ellos. Incluso en aquellos escritos medievales que más se aproximan a la sexualidad de la gente común y que versan sobre las infidelidades y los celos, no hay mención alguna a la existencia de estos cinturones.

De haber existido, hubiesemos encontrado alguna referencia en el mayor compendio sobre el amor del medievo, el Decamerón de Boccacio o en los escritos de Rabelais o Bardello, tampoco encontramos referencia alguna en los picantes Cuentos de Canterbury de Geoffrey Chaucer.

Por todo ello, suponemos, que de ser cierta su existencia, su uso estaría  muy restringido y sería algo muy inusual, ya que las heridas por roces, abrasiones y laceraciones podrían provocar infecciones que pondrían en un riesgo de muerte muy real a la sufrida portadora, ya que al no existir antibióticos, cualquier herida o infección podía ser causante de una galopante muerte. Incluso, la simple oxidación del metal sobre la piel podría ser fatal de necesidad.

Pero ¿de dónde surge pues esta idea? Todo parece indicar que la idea original estaría más relacionada con evitar violaciones que infidelidades, ya que para evitar infidelidades existían métodos mucho más sencillos y humanos, como la vigilancia de una suegra o un par de criadas de confianza del señor.

Mucho más peligrosas serían las violaciones o los raptos, ya hablamos en este post de lo arraigada que estaba la costumbre del rapto hasta bien entrada la edad contemporánea; por no hablar de los peligros que podían acechar a una dama en cualquier tipo de viaje, pero ¿quién podría aguantar un viaje portando uno de esos cinturones sin sufrir terribles rozaduras?

Así que su uso, de ser cierto, estaría restringido a causas muy excepcionales como estancias nocturnas en posadas o acuartelamientos militares, por su hipotético uso sólo se produciría durante unas pocas horas.

El nacimiento del mito

Uno de los posibles origenes del mito lo podemos encontrar en los hermosos poemas narrativos de Maria de Francia, 'Los Lais', unos escritos del siglo XII, relacionados con la corte de Leonor de Aquitania, donde se glorifican conceptos del amor cortesano como la fidelidad o la castidad.
Entrega de la cinta a la novia -
Decretum de Graciano, del siglo XIII -
Laon, Bibliothèque Municipale.

En uno de esos poemas, en el Lai de Guigemar, narra la bella despedida de dos amantes, ya que él debe partir hacia las cruzadas. El poema nos narra como la pareja de amantes se juran fidelidad mediante un gesto concreto, la creación de un cinturón mediante una hebilla y una prenda de su amado realizada a base de nudos, que simboliza la lealtad de los amantes.
A partir de aquí surgirá el extendido mito de la imposición de estos cinturones de castidad cuando los hombres partían hacia las cruzadas.

Es decir, existen numerosos textos medievales donde se hablan de cinturones o cintas de las castidad, pero de una forma totalmente simbólica. Así en el Decretum de Graciano, una colección de normas de derecho canónico datada en el siglo XII, vemos una miniatura relacionada con el matrimonio, donde a la novia se le entrega un cinturón, como signo de su nueva condición de 'consagrada' al marido.

Y es que el cinturón o la cinta ha sido considerado por la Iglesia como un símbolo universal para la castidad, tanto para las mujeres como para los hombres, ya que consideraban que en los riñones se encontraba el origen de la semilla sexual, por lo que en algunas reglas monásticas recomendaban dormir con un cinturón para evitar cualquier tentación nocturna.
 
El Renacimiento: El nacimiento de una mentira. 
Por lo tanto, no está muy claro cuando nace este mito, ya que la expresión de cinturón de castidad fue utilizada dentro del lenguaje teológico occidental desde el siglo VI, pero como un simbolismo religioso ligado al concepto de conservación de pureza. No es hasta los siglo XV y XVI cuando aparece ligado este término al concepto de virginidad y castidad.

Algunos investigadores han apuntado que es en la época del Renacimiento cuando este mito comienza a surgir, como claro ejemplo del oscurantismo medieval, que esta nueva época de la razón quiere romper.

Es a partir del siglo XV cuando encontramos algunos textos medievales que nos hablen de ellos, aunque parecen ser más fruto de la imaginación de sus autores que de una existencia real.  La primera referencia la encontramos en el manual del arte de la guerra de Konrad Kyeser, el  ‘Bellifortis’, escrito a inicios de ese siglo.

"Ferreum Bracile" - dibujo de Bellifortis Kyeser Konrad von Eichstätt, 1405.

Otras referencias, aún más dudosas, son los dibujos y grabados erótico-satíricos, que empezaron a popularizarse con la difusión de la imprenta, ya en pleno renacimiento, donde aparecen mujeres portando estos cinturones.
 
El testimonio más directo sobre su existencia proviene del catálogo de 1548 del arsenal de la República de Venecia, que según queda registrado pertenecía al señor de Padua, Francisco II 'El jóven' quien según estas fuentes malintencionadas, obligaba a su mujer y a sus amantes a portar estos cinturones de castidad.
 
Aunque los hechos históricos nos hacen dudar mucho de la veracidad de este testimonio, ya que la República de Venecia en guerra abierta con Francisco de Carrara por la anexión de la rica región de Padua, logra finalmente capturarlo y conducirlo a sus prisiones, donde es asesinado junto a su hijo en 1405. Para justificar tan terrible crimen, la Serenísima República comienza a difundir terribles rumores sobre el antiguo señor de Padua, calificándolo como un señor sádico, perverso y tirano, que torturaba a su mujer mediante el uso de este temible artilugio, hecho que legitimaba su asesinato y la anexión de sus tierras a los dominios de la poderosa república italiana.

Es decir, todos estos testimonios renacentistas parecen surgir más de la lasciva y satírica imaginación de algunos artistas italianos o de falsos rumores propagados por rivales políticos que de un uso real y atestiguado.


Cinturón de Castidad del Arsenal de la República Veneciana
siglo XV-XVI.
Museo di Palazzo Ducale


La Ilustración: La consolidación de la mentira.

Curiosamente, cuando se consolida el mito de los cinturones de castidad, es durante la Ilustración, otra época que reniega de todo aquello que representa la Edad Media, ya que se intentará acabar con todo lo que representa el régimen feudal... y la barbarie que representan estos cinturones son el mejor ejemplo de esa oscura época.

Así ilustrados como Diderot o Voltaire no dudaron en confirmar su uso, ya que algunas fuentes medievales fueron interpretadas como testigos ciertos de su existencia. Por lo que en la famosa 'Enciclopedia' de Diderot y D'Alembert se describe este “instrumento tan infame como lesivo a la sexualidad”, también Voltarie lo recoge en su cuento de 'El candado'.



La Época Victoriana: La mentira convertida en realidad

Finalmente todos esta literatura e historiografía convirtió a estos cinturones de castidad en una verdad histórica, por lo que empezaron a proliferar en el mercado de las antigüedades falsificaciones que eran vendidas a coleccionistas y museos de todo el mundo. Museos como el British o el Museo Nacional de la Edad Media de Cluny exhibieron estos cinturones de castidad hasta que las modernas técnicas de datación de objetos demostraron que eran falsificaciones realizadas en el XIX.

Incluso en 1889, el arqueólogo Maximiliano de Austria Anton Pachinger anunció el descubrimiento de una tumba del siglo XVI donde se podía ver los restos de una mujer en cuya pelvis se conservaba un artilugio formado por tiras de cuero y hierro, lo que parecía ser la prueba definitiva de la existencia de estos cinturones. Y aunque sospechosamente tanto como el esqueleto como el artilugio desaparecieron, algunos investigadores han sugerido que en realidad el 'cinturón de castidad' era una prótesis para corregir alguna deformación de cadera.

Con todo ello, finalmente los cinturones de castidad se convirtieron en una realidad, en plena época de puritanismo victoriano, se empezaron a realizar, aunque algo más pequeños, refinados y ligeros. Fueron comunes en Inglaterra y Francia y se empleaban tanto para evitar violaciones en viajes o como pruebas de romántica fidelidad. Curiosamente un invento tan atroz como los cinturones de castidad surgió de la mentalidad de burgueses modernos e ilustrados que de las 'oscuras' mentes medievales.



"Cinturón de castidad" (falso)
Catálogo del Museo de Cluny en París.




Bibliografia:
Albrecht Classen, The Medieval Chastity Belt: A Myth-Making Process, New York, Palgrave Macmillan, 2007;

Régine Pernoud, La femme au temps des croisades, Parigi, Librairie generale francaise, 1992;

James A. Brundage, Law, Sex, and Christian Society in Medieval Europe, University of Chicago Press, 2009;

Umberto Franzoi, L’armeria del Palazzo ducale a Venezia, Treviso, Canova, 1990


http://www.ideasdebabel.com/home/el-cinturon-de-castidad-mito-util-de-un-objeto-inutil-por-antonio-mendoza-wolske/
http://www.abc.es/20120220/sociedad/abci-gran-mentira-cinturones-castidad-201202201403.html


sábado, 21 de febrero de 2015

El rapto de la mujer más bella del mundo

Sobre el rapto de mujeres:
- El rapto de la mujer en la Prehistoria
- El rapto de la mujer en la Antigüedad
- El rapto de la mujer más bella del mundo

-----------------0000000-----------------

Noche cerrada, un discreto barco se oculta entre la niebla, de él, doscientos soldados de élite desembarcan en secreto en un bahía al norte de Nápoles, cerca de la ciudad de Fondi. Su misión robar uno de los tesoros vivos más famosos de Italia. Estamos en el verano de 1534, los soldados son turcos y el objetivo: raptar a la mujer más bella del mundo.

Esta historia, más propia de una novela histórica, ocurrió de verdad, o al menos así lo narran los cronistas de la época. En 1534 el famoso pirata Barbarroja intentó raptar a Julia Gonzaga, la mujer más bella de Italia, como regalo para el harén de su señor, el hombre más poderoso del Mediterráneo, el temible Solimán el Magnífico.

Entre Roma y Nápoles, entre el Lazio y la Campania, a la orilla del Mar Tirreno se levanta la bella ciudad de Salto di Fondi, a pocos kilómetros de distancia, tierra adentro, se alza orgulloso el castillo de Fondi, desde donde gobernaba sus posesiones la jóven viuda Giula Gonzaga. De su belleza tenemos numerosos testimonios, entre ellos el del humanista español Juan de Valdés “En Fundi me estuve un día con aquella señora, que es grandísimo pecado que no sea señora del mundo todo, bien que Dios creo que ha proveido assy porque también nosotros pobretos podamos gozas de su divina conversación y gentiliza que no es punto inferior a la hermosura”.

Su gran belleza fue lo que la hizo destacar entre los numerosos hijos de Ludovico de Sabbioneta, por lo que a la edad de 14 años la hicieron casarse con Vespasiano Colonna, uno de los nobles más ricos y poderosos de toda Italia (participó bajo las órdenes de Carlos V en el famoso 'Saco de Roma'). Este matrimonio, marcado por la enorme diferencia de edad entre los contrayentes no duró mucho, ya que tras tres años de matrimonio Vespasiano murió, quedando ella como única dueña y regente de tan ricos territorios (siempre que no se volviese a casar).

Tiziano, retrato de Giulia Gonzaga

Y es que la Gonzaga reunía todas las cualidades de la mujer perfecta: bella, inteligente, honrada, noble y vida honesta, por lo que la fama de esta mujer pronto se extendió por toda Italia, siendo su belleza cantada en los versos de los más grandes poetas de su época. De esta forma nos la describía el soberbio poeta Ludovico Ariosto en su poema épico 'Orlando furioso': “A la incomparable Giulia Gonzaga, que cuando asienta la planta o fija los serenos ojos, no sólo le cede la primacía toda belleza, sino que también la admira, cual si fuese una diosa bajada del cielo’ (Canto XLVI, Str.8)

Desde su castillo de Fondi, organizó al estilo Leonor de Aquitania, una pequeña corte renacentista, donde poetas, cortesanos, humanistas, aventureros, artistas y algún que otro amante se reunían desarrollando un intenso clima intelectual. Algunos aseguran que su belleza fue lo único que evitó que acabase en la hoguera de la Inquisición por hereje, ya que fue defensora de algunos aspectos de la Reforma protestante, influenciada por el humanista español Juan de Valdés.

La fama de esta pequeña corte renacentista provocó que los testimonios sobre su belleza se siguieran difundiendo alrededor del mundo. Así uno de los discípulos de Valdés, Carnesecchi, dijo: “que tal era la fama de su belleza que todo galán que pasaba por aquellas latitudes, intentaba entablar conocimiento y amistad con ella". ('Proceso', 84). Otro humanista, Marco Antonio Magno, declaró que "ni en Italia, Francia, Alemania y España había visto una mujer tan bella y graciosa como Dña. Julia"

Julia Gonzaga, retratada por
Sebastiano del Piombo c. 1535.

No sabemos cómo le llegaron al Sultán los rumores sobre su belleza, algunos especulan que todo fue un plan urdido por el visir de Sulimán, Ibrahim Pachá. Que preocupado por la enorme influencia que estaba ejerciendo sobre el Sultán una de sus favoritas, de nombre Roxelana (esclava polaca que más tarde se convertiría en su esposa ofical) buscó a la mujer más bella del mundo para llevarla al harén de Sulimán y así alejar la perniciosa influencia de su favorita.

Otros aseguran que detrás de este plan podía estar la familia de los Colonna, que veían como una mujer ajena a la familia les había arrebatado gran parte de sus posesiones. Además, aunque los cronistas de la época alabaron su virtuosismo y honradez, es sabido que tuvo varios amantes y algún que otro hijo fruto de estos amoríos, por lo que la familia Colonna estaría encantada con su desaparición.

Sea como fuere, una plácida noche de Agosto, un pequeño ejército de élite comandado, nada más y nada menos, que por el mismísimo Barbarroja, atacó Fondí con la única intención de raptarla. Así relata los hechos el cronista de la época  Gonzalo de Illescas:

"Entráronse por la tierra de noche hasta Fundi docientos turcos con intención de prender a la hermosísima Julia Gonzaga, nuera de Próspero Colona, una de las más hermosas mujeres que se han visto en el mundo en nuestros tiempos (según refiere Ariosto en su Orlando furioso, y ansí lo oí yo decir a quien la conoció), y es averiguado que volaba la fama de su extraña hermosura y graciosísimos ojos. Fue grandísima ventura poderse escapar esta señora; porque los turcos entraron la ciudad y mataron casi a todos los que dentro hallaron, profanando y destruyendo los templos y las honradas sepulturas de los coloneses, con las banderas y trofeos de sus victorias, que allí estaban. Quisiera infinitísimo Barbaroja haber a las manos a la señora Julia para hacer presente della a Solimán; pero no quiso dios que aquel bárbaro hozase de tan rara belleza."
- Gonzalo de Illescas, "Jornada de Carlos V a Túnez"


Como bien nos narra las fuentes, Giula escapó de milagro del asalto, pudiendo huir en plena noche del castillo. Sin embargo, las poblaciones locales de Fondi y Sperlonga sufrieron la temible furia de Barbarroja ante el fracaso de su misión. Pasando a cuchillo a toda los habitantes que se encontraron, saqueando y destruyendo ambas poblaciones.

Castillo de Fondi.

Dicen que Giulia juró odio eterno a los turcos por aquel cruel suceso, por lo que cuando Carlos V entró triunfante en Nápoles tras arrebatarle Túnez a los turcos, ella estuvo en primera fila rindiendo pleitesía a ese poderoso monarca que había resarcido parte de su honor.

A partir de aquel suceso, la jóven Giulia decidió pasar sus días en la más segura ciudad de Nápoles, lejos de ataques inesperados de piratas y lo que más le preocupaba, lejos de las inquinas personales de la familia Colonna (uno de sus amantes fue envenenado por un familiar cercano).

Nos despedimos con este poema de Bernar Tasso, del que no he podido encontrar una traducción pero que leyéndolo en Italiano nos transmite aún mejor la belleza de esta mujer incomparable...


« Donna real, la cui beltà infinita
formò di propria man l'alto Fattore,
perch'accese di suo gentil ardore,
volgeste l'alme alla beata vita,

la cui grazia divina ognun'invita
all'opre degne di perpetuo onore;
ne' cui lumi sereni onesto amore
per un raro miracolo s'addita;

virtù, senno, valore e gentilezza
vanno con voi, come col giorno il sole;
o siccome col ciel le stelle ardenti:

l'andar celeste, il riso e le parole
piene d'alti intelletti e di dolcezza,
son di vostra beltà ricchi ornamenti. »

                                                     - Bernardo Tasso.



Bibliografía

Domingo de Sta. Teresa, Fr.; Juan de Valdes 1498 - 1541.Su pensamiento religioso y las corrientes espirituales de su tiempo. Analecta Gregoriana Vol. LXXXV. Editorial: Romae, 1957 .

Illescas, Gonzalo de; Jornada de Carlos V a Túnez, Alicante, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2000.

http://www.tiempodehoy.com/cultura/historia/el-rapto-de-la-mujer-mas-bella-del-mundo?&utm_medium=outbrain&utm_source=referral&




sábado, 3 de enero de 2015

El rapto de mujeres: de la antigüedad a la Edad Media.

Sobre el rapto de mujeres:
- El rapto de la mujer en la Prehistoria
- El rapto de la mujer en la Antigüedad

-----------------0000000-----------------

Hoy nos vamos adentrar en uno de los temas que más nos pueden chocar vistos desde nuestra mentalidad actual, estamos hablando del rapto de mujeres como forma no sólo de conseguir mujeres sino como una forma más de acceso al matrimonio.  Y aunque nos pueda sorprender, el rapto de mujeres ha sido una constante a lo largo de la historia hasta casi bien entrada la Edad Contemporánea, y aún, hoy en día, esta práctica sigue siendo bastante habitual en zonas de Asia Central, el Caúcaso y zonas de África, siendo muy común entre algunos pueblos como el gitano en Europa, los Hmong en Asia o los Tzeltal en México.

 Rapto de Helena, Luca Giordano S.XVII

Esta práctica tuvo que ser algo habitual desde tiempos prehistóricos, por lo que es muy probable que se diese desde nuestros ancestros sapiens, ya que en unos tiempos donde la la supervivencia de la tribu dependía en gran medida de un alto nivel reproductivo, la presencia de mujeres en edad fértil se convertía en una necesidad para cualquier tribu. Recordar que a esto habría que sumar la alta mortalidad infantil acompañada de una alta tasa de mortalidad en mujeres parturientas y sobretodo, la necesidad de exogamia en pueblos primitivos, de buscar relaciones fuera de la tribu, evitando así la peligrosa endogamia.

Milo Manara, Historia de la Humanidad.
Así no nos puede extrañar que casi todos los pueblos antiguos tengan leyendas y narraciones de raptos de mujeres; empezando por la Biblia donde desde su primer capítulo podemos encontrar referencias a raptos como el de Dina por Sique.

La mitología griega también está repleta de leyendas y mitos sobre raptos: desde el rapto de Europa por Zeus, o el rapto de Helena que desembocó en la famosa Guerra de Troya, incluso el rapto se utilizó para explicar fenómenos naturales, como el paso de las estaciones, con el rapto de Perséfone por Hades. Incluso el gran legislador Solón tuvo que regular mediante leyes estos actos, imponiendo al raptor el pago de una pequeña suma de dinero a la familia de la mujer,...Por lo que podemos suponer que el rapto fue acción habitual entre los pueblos de la antigüedad.

El rapto de las sabinas (1874) de Francisco Padilla.
Pero el rapto más famoso, inmortalizado por el arte, ha sido 'El rapto de las Sabinas', hecho fundamental para la fundación de Roma, y que nos habla muy claramente de los desequilibrios demográficos que podían exisitir en momentos determinados, y donde el rapto de mujeres, cumplía una función de equilibrio demográfico

Aunque como veremos a lo largo de este artículo, el rapto también podía ser la única salida para un matrimonio por amor, ya que los matrimonios solían ser concertados por los padres en función de sus propios intereses familiares, sin tener en cuenta la opinión de los hijos, por lo que el rapto, muchas veces propiciado por la propia mujer, era un opción muy buena para obligar a la familia de la "secuestrada" a aceptar este matrimonio.

Un ejemplo, de rapto por amor, muy nuestro y muy contemporáneo lo tenemos en la obra de Federico García Lorca 'Bodas de sangre', donde se exalta la acción del rapto, en el cual, la novia, huye con su amado a lomos de un corcel.

Y es que esta asociación entre rapto y matrimonio aún perdura en nuestras tradiciones, ya que la típica escena donde el novio coge en sus brazos a la novia y la lleva a su habitación, es una rememoración muy directa de lo que en su día fue el rapto de la novia.

Otro argumento que encontramos que nos habla de lo muy extendida que estuvo esta tradición es la abundante literatura que existe en torno al rapto, no sólo piezas de carácter jurídico sino también en novelas, piezas de teatro, poemas, leyendas, etc...

Gracias a historiadores como Heródoto sabemos que los casos de rapto también se podían desarrollar durante la colonización de nuevos territiorios; ya que en la mayor parte de estas colonizaciones sólo participaban hombres (colonias griegas, fundación de Roma, llegada de los españoles a América, etc) por lo que se podían dar dos circunstancias: que los pueblos vecinos aceptasen con agrado la nueva colonia y buscasen alianzas dando a sus hijas en matrimonio, o en caso contrario, que los nuevos colonizadores raptasen directamente a las mujeres. Como podemos ver, en ambos casos, la opinión de la mujer no contaba para nada, siendo tratada como una moneda de cambio.

Por los textos también conocemos los "matrimonios por captura", mujeres capturadas como botín de guerra. La suerte de estas mujeres podía ser muy dispar, con suerte se convertirían en la esposa de su captor, otras veces pasarían a ingresar en la lista de sus concubinas, aunque, para su desgracia, la mayoría de esta mujeres acabarían siendo unas simples esclavas, cuando no, abandonadas a su suerte, siendo su única salida la prostitución.

Rapto de las hijas de Leucipo, Rubens, 1616.

Una visión "realista" del rapto de la mujer.

Se ha especulado que todos estos relatos míticos relacionadas con el rapto de mujeres, sirvieron a los hombres para asentar la idea de la mujer sumisa y pasiva, sujeta a la voluntad y el deseo masculinos. Ya que por el contrario, todas las leyendas e historias sobre mujeres seductoras y activas, normalmente iban ligadas a una serie de ideas negativas.

El rapto de las Sabinas (fragmento)
Giovanni Francesco Romanell, S.XVII.
Toda esta literatura y mitología no nos puede hacer olvidar un hecho fundamental, el rapto de una mujer implica, casi siempre, otro hecho, su violación, por lo que es una manifestación brutal de la violencia ejercida contra la mujer. El hecho de que la mujer sea objeto de un rapto nos habla del papel de inferioridad que tuvo que soportar la mujer en la sociedad a lo largo de los siglos.

Un ejemplo evidente de todo esto es que en muchas sociedades, y dependiendo de la condición social de la mujer, éstas se encontraban totalmente desamparadas ante las leyes en casos de rapto o violación; en el mejor de los casos, se despachaba el asunto con el pago de una pequeña suma a la familia de la mujer. Este pago no era por el daño hecho a la mujer, sino por considerar que se había producido un agravio a la propiedad del padre de la mujer.

También podemos destacar el hecho de que estas tradiciones de rapto (simulado) de las mujeres se dan en sociedades de arraigado carácter patriarcal, donde lo que predomina es la descendencia en línea paterna.


I.- EL RAPTO DE MUJERES EN LAS CULTURAS ANTIGUA EUROPEAS

Germanos

En la Europa continental el rapto fue una costumbre muy extendida entre los pueblos germánicos, y aunque nuestras primeras noticias de estos actos provienen de fuentes romanas, especialmente de la obra de Tácito 'Germania', obra de carácter etnográfico que nos habla de los pueblos germánicos más allá del limes romano. La antigua tradición del matrimonio mediante rapto entre estos pueblos parece confirmarse en que casi diez siglos después, en plena época franca (S.IX), los concilios eclesiásticos seguían condenando con fuerza estas prácticas.

Y son estos mismos pueblos, de raíz germánica, los que crean las primeras legislaciones en relación al rapto y a la sustracción de una mujer para contraer matrimonio, ya que una vez asentados en los antiguos territorios romanos se encuentran con la necesidad de regular sus propias costumbres. Estas primeras fórmulas jurídicas creadas entre los siglos VI al VIII se convierten en un punto de referencia clave para el estudio jurídico de la institución matrimonial tal como se ha ido configurando en Europa.

Rapto de Perséfone, bajorelieve.

Celtíberos

Entre los pueblos peninsulares también es probable que existiesen este tipo de matrimonio por rapto,sobre todo, entre aquellos pueblos de raíces más arcaicas, dedicados a la guerra y a las incursiones de rapiña.

Un relato que recoge esta posible tradición es el suceso que narra Diodoro acaecido en la boda del caudillo lusitano Viriato, el cual rechazó participar en el banquete que le ofrecía su suegro (un importante jefe tribal lusitano) y prefirió subir la novia a la grupa de su caballo y partir al galope hacia su escondite en la sierra.

"Ordenó traer a la novia. Una vez que ofreció sacrificios a los dioses y cumplió los ritos habituales entre los íberos, puso a la jóven sobre su caballo y al instante marchó al refugio que tenía dispuesto en la montañas, pues creía que la independencia era el mayor tesoro"
- Diodoro XXXIII, 7.


Grecia

En la mitología griega está repleta de leyendas en torno a mujeres raptadas, ya fuesen diosas, mortales, ninfas, ... lo que nos habla muy a las clara de lo extendida que podía estar esta tradición entre los pueblos antiguos. Aunque entre los griegos también se dan leyendas de jóvenes varones raptados por dioses o héroes, adaptándose sus mitos a sus costumbres sociales , como la de tener relaciones amorosas con efebos. Uno de los raptos masculinos más conocidos en la mitología es el del jóven Ganímedes por parte de Zeus.

Mosaico romano - El rapto de Europa.
Esta arcaicas tradiciones tenían su representación ritual durante las bodas, ya que entre los griegos existía un tipo de matrimonio que se denominaba así, matrimonio por rapto, especialmente en Esparta donde la ceremonia empezaba por la 'arpagh' (rapto) de la novia.  En estas bodas se escenificaba la acción de un rapto, cuando el novio, llegada la noche, cogía a la novia en brazos y la subía a un carro, para llevarla de casa de los padres de ella a su propia casa. Vemos como se convierte en ritual lo que es herencia de un hecho cultural cierto.

Plutarco nos cita la tradición griega (Licurgo, 15, Rómulo 15, Cuestiones romanas 29), imitada luego por los romanos, de que la jóven no debía entrar por su propio pie en su nuevo hogar de casada, y era el marido el que la tenía que levantar en brazos y hacerla traspasar ese umbral, mientras ellas fingía resistencia mediante gritos y aspavientos

Roma

Roma puede ser uno de los exponentes más evidentes de la permisividad de la violencia ejercida por el poder patriarcal ante las mujeres. Así entre las primeras leyes del derecho romano no destaca ninguna ley que protega a las mujeres ante la violencia sexual, por lo que podemos suponer que es un reflejo de sus valores religiosos como sociales, ya que en la mitología grecoromana está repleta de ejemplos de dioses practicando violaciones. Por lo que no sabemos si estos mitos son fantasías agresivas patriarcales o si son un reflejo cercano de la sociedad de su época.

El rapto de las sabinas, J.L. David (1799)

Lo que parece claro, es que a finales de la República la tolerancia de la sociedad hacia el sexo por la fuerza fue desapareciendo paulatinamente, pasándose a tipificar poco después, como delito grave, tanto el rapto como la violación.

Aunque volvemos a recordar que en Roma, donde la mujer estaba sujeta al férreo control de la patria potestad, el rapto de una mujer, escondería la mayor parte de las veces, fugas amorosas, donde la mujer busca la libertad de poder casarse con su 'secuestrador'.

Rapto de Proserpina,
Bernini (S.XVII)
En tiempos ya de los emperadores cristianos (siglos IV y V) se fueron modificando las leyes respecto al rapto. Entre estos cambios destaca el introducio por el emperador Constantino que definió el delito de rapto como ofensa pública y no como daño privado. La mujer que consentía un rapto y su posterior consumación del rapto, podía ser quemada viva junto a su raptor. Aunque la mujer que fuese raptada contra su voluntad también sería castigada, aunque menos severamente, ya que se interpreta que se podía a ver resistido más enérgicamente.

Así el delito de rapto pasó de ser considerado un agravio a la autoridad paternal a una ofensa a toda la sociedad, es decir, pasó de considerarse como un delito del ámbito privado a uno público.

Con Justiniano, el derecho romano sufrió otra importante remodelación en cuanto a los castigos referentes al rapto y violación, aplicándose la pena de muerte para los raptores de cualquier mujer, añadiendo un importante matiz, ya que daba igual su condición social, ya fuese esclava o libre, casada o soltera; extendiéndose el castigo a los cómplices del crimen, pudiendo la familia de la víctima aplicar el castigo si capturaba al captor.

La promulgación de todas estas leyes junto a las de prohibir los matrimonios mediante rapto, no parecen aclarar si estas leyes estaban dirigidas a proteger a la mujer, o bien, evitar los llamados matrimonios clandestinos que no contaban con la autorización paterna.

El curioso caso de los Raptos masculinos

Nos parece interesante detenernos un momento en una serie de "raptos" diferentes que explican muy bien la visión machista y patriarcal que la cultura griega nos transmitirá. Estamos hablando del rapto de hombres por parte de mujeres.

En la mitología griega también tenemos numerosos ejemplos de mujeres que seducen y raptan a hombres, aunque en este caso, estos mitos nos transmiten una idea muy clara, las figuras femeninas que rapten y seduzcan a los hombres están ligadas a la muerte y a las desgracias: por un lado estas las mujeres monstruosas como las sirenas, la Esfinge, o las menos conocidas, mujeres serpiente, que habitaban en los confines del mundo griego, que atraían a los caminantes para poseerlos y matarlos.

Circe y los hombres de Odiseo,

Pelike de figuras rojas.
Siglo V a. C., Dresden.
Después tenemos a las mujeres humanas, como Circe y Calipso, que usan sus encantos, su belleza, su seducción para atraer a los hombres, asociando a estas mujeres con brujas que utilizan la magia y pócimas para satisfacer sus deseos.

Estos mitos tienen como objetivo transmitir el miedo a los hombres ante la figura de la mujer sexualmente ávida, el cómo caer ante el poder de seducción de una mujer conlleva desgracias y dolor. Es decir, transmitir un recelo y desconfianza ante las mujeres (sexualmente) independientes. 

En resumen, cuando son las mujeres las que seducen, es bajo un aspecto negativo, perverso, transgresor; sin embargo, cuando es el hombre el que seduce se asocia a ideales de fortaleza, valentía, sabiduría; incluso cuando las propios hombres utilizan engaños e intrigas, nunca se le da esa consideración negativa que sí se le da a las figuras femeninas.



II.- EL RAPTO EN EL DERECHO ECLESIÁSTIVO Y CIVIL

a) El Rapto en el Derecho de la Iglesia

La posición de la Iglesia respecto al tema del rapto y otras formas de matrimonio, como el matrimonio sin el permiso paterno, fue sufriendo diferentes cambios a lo largo de los siglos. No nos vamos a extender sobre las diferentes obras doctrinales y/o jurídicas redactas por la Iglesia en torno a este tema, simplemente mencionar aquellos textos más importantes.

El primer texto donde se pronuncia la Iglesia acerca del "matrimonio por rapto" corresponde a la Iglesia oriental, que en su Concilio de Ancira (314 d.C.) estableció que "la mujer raptada por quien no era su prometido debía ser devuelta a su familia evitándose el matrimonio con su raptor". Posteriormente, Basilio de Cesarea, reinterpretó este texto añadiendo que la mujer raptada tenía que ser devuelta a su familia, aunque el padre de ella podía decidir si casarla con su raptor.

Uno de los documentos que va ir unificando la postura de la Iglesia es el Decreto de Graciano, redactado en pleno siglo XII, y que retomaba las antiguas leyes codificadas de Justiniano, volviéndose a la definición romana de rapto. Lo primero a destacar es la fecha, si aún en fechas tan tardías como el siglo XII era necesario regular estas conductas era porque aún seguían vigentes. Una de las interpretaciones más novedosas era considerar que cualquier matrimonio realizado bajo coacción no resultaba válido, pues el libre consentimiento era esencial para el matrimonio.


El rapto de las sabinas, Nicolas Poussin, 1637-1638.

Hay que esperar hasta el Concilio de Trento (S.XVI) para que matrimonio pasase a ser un sacramento, y por lo tanto el rapto se consideró una acción que impedía el matrimonio, al menos hasta que la mujer fuera liberada; posteriormente en un lugar seguro y honrado se podrían casar, siempre bajo el consentimiento de la mujer.

Si el raptor no accedía a liberar a la mujer el Concilio decretaba: "que no puede haber Matrimonio alguno entre el raptor y la robada, por todo el tiempo que permanezca esta en poder del raptor. Mas si separada de éste, y puesta en lugar seguro y libre, consintiere en tenerle por marido, téngale este por muger, quedando no obstante excomulgados de derecho, y perpetuamente infames, é incapaces de toda dignidad, así el mismo raptor, como todos los que le aconsejaron, asiliaron y favorecieron, y si fueren clérigos, sean depuestos del grado que tuvieren. Esté además obligado el raptor á dotar decentemente, á arbitrio del juez, la muger robada, hora case con ella, hora no" 

La importancia de este Concilio frente al rapto es que sólo condenaba el rapto con violencia, es decir, el llamado rapto por seducción, aunque en contra de la voluntad de los padres de ella, no se sancionaba, ya que prevalecía el derecho de elegir libremente a la persona deseada para contraer matrimonio.

El rapto de la cautiva, Rugendas, 1845.


b) El Rapto en el Derecho Medieval

En el derecho medieval vamos a ir observando una evolución a lo largo de los siglos, en las primeras legislaciones el rapto es considerado como un acto normal de acceso al matrimonio, poco a poco se irá convirtiendo en un delito grave, primero se considerará que este delito afectaba al propietario de esa mujer (ya fuese su padre, su marido, etc) y después tomándose en cuenta la propia integridad de la mujer. Es decir, la mujer fue vista, primero como un objeto para después ser considerada como una propiedad, y poco a poco irá adquiriendo más personalidad jurídica.

En los inicios de la Edad Media convivieron dos derechos jurídicos diferentes, por un lado, el incipiente derecho canónico que condenaba el rapto mediante penas canónicas, y donde cabía el arrepentimiento del delincuente e incluso podía conseguir el matrimonio con la muje raptada si la familia de ella lo permitía.

Por otro lado estaban Corpus Iuris Civilis, la recopilación de derecho romano realizada por el Emperador Bizantino Justiniano, en el siglo VI d.C.; donde se consideraba que el rapto era un delito grave y prohibía en cualquier caso el futuro matrimonio entre captor y raptada.

En la Europa continental, donde las tradiciones de los pueblos germánicos estaban aún muy anraizadas, el rapto no fue considerado un delito, y se entendía como otra de las formas de obtener el matrimonio ante la negativa de los padres. Los diferentes poderes, civiles o eclesiásticos, no empezaron a penalizar estas prácticas hasta que no se extendió la necesidad de la autoridad de controlar de manera más rigurosa los matrimonios.

En la sociedad franca, ante los abundantes casos de matrimonio por rapto, se estableció un procedimiento por el cual la mujer podía elegir entre permanecer con su familia o casarse con su raptor.

El rapto de perséfone, Jan Van Baurscheit, terracota 40x43 cm,
Museo real de Bellas Artes, Bruselas, Bélgica

En la hispania visigoda, el Fuero Juzgo, aprobado en el año 681 d.C. también dedicada algunas leyes a castigar los casos de rapto sobre mujeres libres; así por ejemplo, si un hombre se llevaba por la fuerza a una mujer virgen o viuda, y ésta perdía su castidad, el raptor debía entregar la mitad de sus bienes a la mujer, también se contemplaba como castigo que el captor pasase a ser siervo del padre de la mujer. El rapto de una mujer se consideraba un atentado contra la autoridad del rey, ya que é eral la máxima autoridad encargada de velar por la integridad de todos sus súbditos y de aplicar las penas públicas, por lo que el raptor también podía ser castigado a recibir 200 azotes en la plaza pública.

El siguiente cuerpo jurídico importante son el Fuero Real y las Siete Partidas de Alfonso X el sabio. En el Fuero Real se imponía la pena de muerte para el raptor que además violase a la mujer; si no había violación, sólo rapto, las penas variaban según la condición social de la mujer, si la mujer era religosa, la pensa era la muerte, si la mujer estaba casada,  el raptor era entregado al marido, el cual podía hacer con el raptor lo que quisiese, en los otros casos se imponía una multa de cien maravedíes.

En las Partidas de Alfonso X  se equiparaba el rapto con la violación, así en su séptima partida, título XX se establece que “forzar o robar muger virgen ó casada ó religiosa ó vibda que viva honestamente en su casa, es yerro et maldad muy grande”, es decir, que el rapto es considerado un crimen muy grave.

En conclusión, parece claro que las continuas promulgaciones de leyes y sanciones, por parte tanto de los poderes políticos como eclesiásticos,  para sancionar estas prácticas, nos da una idea de lo arraigada que estaba esta tradición en muchas sociedades europeas, ya que se siguieron practicando hasta casi bien alcanzada la Edad Moderna..

El rapto de Hipodamia, Rubens ,S.XVII.


c) El fin del rapto de matrimonio (S.XII)

La costumbre del rapto por matrimonio se mantuvo en muchas zonas europeas hasta el siglo XII, sólo a partir del siglo XII, con el nacimiento de las Universidades, juristas y canonistas lograrán plantear fórmulas legales donde establecían la prohibición de matrimonio en casos de rapto sin que esto representase una violación de la libertad del consentimiento individual.

Pero sin duda, el hecho que permitió ir eliminando esta tradición, es que los hombres encontraron formas más sutiles de conseguir casarse con una mujer pese al rechazo de su familia. La idea del amor cortés se expandió rápidamente por toda Europa, y el rapto fue cediendo ante la seducción como método de conquista. Este cambio de mentalidad, impulsada primero por los poetas y trovadores, pronto se vería reflejada en el derecho canónico.

Aunque en Europa esta tradición se fue perdiendo paulatinamente, no significa que los europeos no la siguiesen practicando en otros lugares del mundo, el mejor ejemplo que define los nuevos casos de rapto es con la llegada de los europeos a América, donde se cometieron todo tipo de abusos contra las mujeres indígenas, aunque este triste capítulo, lo podemos englobar dentro de la Edad Moderna, por lo que le dedicaremos un entrada monográfica...




BIBLIOGRAFÍA


Agudo Romeo, M. del M. El rapto de la mujer en la legislación foral medieval aragones, Aragón en la Edad Media, Nº 20, 2008 (Ejemplar dedicado a: Homenaje a la profesora M.ª de los Desamparados Cabanes Pecourt) , págs. 45-64

Alamillo, A.; El rapto en la mitología clásica, X Seminario de Arqueología Clásica (Facultad de Geografía e Historia U.C.M.), 2002

Benítez Barba, L.; El rapto: un repaso histórico-legal del robo femenino

López Medina, A.; Consecencias socio-jurídicas de la regulación del rapto en materia matrimonial, Revista General de Derecho Canónico y Derecho Eclesiástico del Estado 31, Universidad de Huelva. 2013.

Pastor de Arozena, B., Retórica imperial: el rapto en la legislación de Constantino, Faventia: Revista de filologia clàssica, Número 20, Fasc. 1, 1998, págs. 75-81

VV.AA.; La violencia de género en la antigüedad, Madrid: Instituto de la Mujer, colección Estudios,
núm. 97, 2006.


viernes, 21 de noviembre de 2014

Sexualidad en Alta Edad Media: Paganismo Vs Cristianismo


Hoy nos adentramos en uno de los períodos menos conocidos de nuestra historia, rodeado tradicionalmente por un halo de decadencia y oscuridad, hablamos del período de transición entre la sociedad antigua a la medieval.

Este es un período fascinante, el choche de dos sutratos culturales, el romano y el germano, que su fusionarán para dar comienzo a una nueva etapa, la Alta Edad Media y donde la Iglesia tomará un importante protagonismo, intentando eliminar cualquier referencia pagana e imponiendo su programa ideológico y moral.

En el plano de la sexualidad se producirán importantes transformaciones culturales, éticas, morales, incluso estéticas que configurarán la visión del sexo del hombre occidental hasta prácticamente nuestros días.

Las costumbres germanas en materia sexual se entremezclaron con antiguas leyes romanas y con los conceptos programáticos de la iglesia católica, aún no definidos totalmente, dando lugar al nacimiento de una nueva moralidad sexual, donde los padres de la iglesia saldrán vencedores imponiendo una visión restrictiva y negativa de la sexualidad humana y redefiniendo algunos conceptos relacionados con este campo como el matrimonio, el divorcio, la poligamia, el concubinato, el amor y el sexo.


Evolución de los Reinos Germánicos.

EL CUERPO y LA DESNUDEZ 

Según revelan las leyes de los francos, el cuerpo femenino era tabú, ya que imponían ciertas multas económicas por tocar el cuerpo de una mujer libre, por ejemplo si se le tocaba una mano el infractor tenía que pagar 15 sueldos y esa cantidad iba subiendo hasta llegar a los 45 sueldos por tocarle el pecho a una mujer.

Esta concepción sagrada del cuerpo de la mujer se debía a ciertas tradiciones paganas, donde la mujer se desnudaba completamente en ceremonias relacionadas con la fecundidad de los campos o en ritos propiciatorios de lluvias.

El desnudo cristiano tenía un sentido completamente distinto. Hasta el siglo VIII, existió la tradición cristiana de bautizar completamente desnudos tanto a hombres como a mujeres en pequeñas piscinas octogonales adosadas a las iglesias o catedrales. Esta desnudez venía a representar la sencillez del hombre ante la voluntad divina.

Juan el Bautista bautizando a un discípulo,
de un rollo francés del siglo XII.

Son dos concepciones del cuerpo y de la desnudez completamente divergentes; mientras el desnudo cristiano representa a un ser creado, el desnudo pagano representa a un ser procreador. El fin del bautismo por inmersión durante época carolingia supuso el fin de la concepción pagana de la desnudez, otorgándole a partir de ahora una significación sexual y genital. Es decir, la adoración pagana al cuerpo supuso que el cristianismo reaccionase otorgándole una significación de temor y tabú hacia el cuerpo desnudo.

Este proceso se ve claramente en la evolución iconográfica de los crucifijos, hasta el siglo VI cristo aparecía completamente desnudo en los crucifijos (ya que los condenados a morir en la cruz lo hacían completamente desnudos). Pero desde Bizancio se difundió la iconografía de cristo vestido con una larga túnica.  En un mundo mitad cristiano mitad pagano era un peligro presentar un dios desnudo, ya que podía acabar adorándose a Cristo como si fuese un dios pagano de la fecundidad, similar a Príapo o a Freyr, divinidad vikinga itifálica.

FAMILIA

A los inicios de la alta Edad Media la familia mantendrá las características propias de la sociedad romana y germánica, un grupo familiar amplio que comprendía parientes, viudas, jóvenes huérfanos, esclavos, sobrinos etc. Todos bajo el dominio de un varón que era el jefe del linaje y que velaba por la seguridad, física y económica, de todos sus miebros, por este motivo, el matrimonio no era un acto individual sino era un asunto de política familiar.

Esta familia amplia vive bajo el mismo techo y se puede decir que comparte casi la misma cama, presentándose más fácilmente situaciones de lujuría o incesto, por ello, la Iglesia se preocupú mucho de prohibir este tipo de relaciones familiares y apostando por la emancipación de la familia conyugal, donde la unidad familiar estuviese compuesto sólo por padres e hijos.

La famila medieval.
Así que entre los siglos VI y IX se desarrolla una de las transformaciones sociales más importantes de nuestra historia occidental, se configura una nuevo tipo de estructura familiar que llegará hasta nuestros días, el 'grupo unitario corresidencial' formado por una pareja y su descendencia directa (hijos y nietos).

Según David Herlihy, tres fueron las características que darán forma a la familia occidental:
1. La unidad de la familia nuclear (padre-madre-hijos)
2. Imposición del linaje paterno sobre el materno
3. El factor emocional (amor) que une a todos sus miembros

DISCREPANCIAS CON LA IGLESIA

Bautismo de Clodoveo,
rey de los francos.
La discrepancia con la Iglesia era, sin duda, evidente, pues la doctrina eclesiástica consideraba al matrimonio como una unión de por vida entre el hombre y la mujer. Mientras que los pueblos de sustrato germánico consideraban que el hombre podía repudiar a su mujer siempre que quisiese. Además estos pueblos consideraban el sexo como el acto fundamental donde quedaba sellado el matrimonio, mientras que la Iglesia veía el sexo como algo impuro, por lo que los germanos no estaban muy por la labor de vivir una sexualidad tan restringida.

Aunque hay que recordar que la Iglesia por estas fechas aún no estaba definida doctrinalmente en torno a ciertos aspectos como el matrimonio o el sexo dentro del matrimonio. Hincmar (845-882), arzobispo de Reims, planteó una teoría sobre el matrimonio bastante novedosa para la época, que intentó acercar posturas con la tradición germánica, donde la consumación sexual se hace necesaria para la validez del matrimonio.

"Un verdadero acoplamiento en el matrimonio legítimo entre personas libres de igual condición, ocurre cuando una mujer libre, que ha recibido la dote debida, se une a un hombre libre con el consentimiento paterno en una boda pública seguida por una relación sexual."

Y es que como veremos a continuación, las posturas de la Iglesia entorno a la ética sexual para el matrimonio era de lo más variado: desde las posturas más abiertas y sorprendentemente modernas de
Juan Damasceno (675-749) que hablaba de los beneficios del sexo dentro del matrimonio:

"Que cada hombre disfrute de su mujer... No tendrá que ruborizarse, sino que podrá llevarla al lecho, día y noche. Que hagan el amor, manteniéndose el uno al otro como hombre y mujer y exclamando:  “¡No os neguéis el uno al otro sino de mutuo acuerdo!” .
¿Os abstenéis de tener relaciones sexuales? ¿No deseáis dormir con vuestro marido? Entonces aquel a quien negáis vuestra plenitud saldrá y hará el mal, y su perversión se deberá a vuestra abstinencia
".

Aunque como veremos la mayor parte de los eclesiáticos siguieron las doctrinas de San Agustín y San Isidoro respecto al sexo, es decir, siguieron la senda de transmitir una visión negativa de la sexualidad, incluso dentro del matrimonio. Claros ejemplos de esta concepción negativa la tenemos en los obispos francos: Gregorio Magno recomendaba no practicar el sexo ni siquiera dentro del matrimonio, ya que conectaba a los hombres con el pecado. Jonás de Orleans (780-843) condenaba el placer conyugal ya que el matrimonio sólo estaba dirigido a la procreación, también difundió la idea de que el sexo debilitaba al hombre en su actitud guerrera.


ESPONSALES Y MATRIMONIO

Dentro del mundo franco el concepto de familia constituía una amplia unidad social que servía de protección. El cabeza de familia era el jefe del linaje, que tenía que velar por la pureza de la sangre y de la autenticidad de la descendencia. Este mund, este poder protector pasaba a manos del marido de su hija mediante el matrimonio o los esponsales.
Esponsales
Aunque generalmente eran los padres quienes decidían el matrimonio, oficialmente se promulgaron ciertos decretos (Clotario II, 614) donde se especificaba que se prohibía casar a las mujeres en contra de su voluntad. Las leyes burgundias eran muy severeas contra las parejas que se casaban sin el consentimiento paterno, a la mujer se la consideraba adúltera y el hombre tenía que pagar el doble del precio nupcial.
Los esponsales (especie de contrato preparatorio al matrimonio) eran una medida de protección ante la posible violencia del marido y un certificado de garantía de la pureza de la desposada. La ceremonia era de carácter público y la decisión irrevocable, bajo pena de multas económicas por inclumpir dicho contrato. En territorios de influencia romana la unión se certificaba por escrito, en territorios de influencia germánica valía la presencia de tres testigos.

La ceremonia de las esponsales era más importante que la del matrimonio, ya que  durante los esponsales se celebraba un gran banquete con bebidas y comida para todos los asistentes, el alcohol derivaba en bromas y cantos obscenos para animar a los futuros esposos.  Durante la ceremonia los padres de la esposa recibían una suma determinada de dinero y la prometida recibía una dote compuesta en animales domésticos, vestidos, joyas, monedas, ajuar. Entre los galos existía la costumbre de dar un par de pantuflas, como símbolo de paz doméstica. La ceremonia concluía cuando los novios intercambiaban un beso en la boca como símbolo de la unión de ambos esponsales.

Tanto en la cultura franca como en la germana el matrimonio no esta plenamente realizado hasta que se producía su consumación. Una vez realizada la consumación y en agradecimiento a la pureza de sangre de la novia, es decir, a su virginidad, el novio le entregaba un nuevo obsequio, el morgengabe ("regalo de la mañana"), es decir, la entrega de parte de los bienes (un tercio) que el marido ponía a disposición de su mujer en caso de fallecimiento, se puede entender como una especie de pensión de viudedad.


RAPTO Y VIOLACIÓN

La violación de una mujer se consideraba un acto muy grave, ya que una mujer corrompida ya no valía nada, se le negaba incluso el derecho a la propiedad de sus bienes, siendo casi su única salida la prostitución.

Entre los galo-romanos, la violación de una mujer libre se castigaba con la muerte; el de una esclava con el pago de su valor. Los francos también castigaban con la muerte al violador no libre que abusara de una mujer, aunque si se probaba que ella había consentido, la mujer perdía su libertad. Los visigodos contemplaron la posibilidad, por la cual si la mujer aceptaba casarse con su violador, y éste obtenía el consentimiento de los padres, se libraba de la muerte.

El rapto de las sabinas (1874) de Francisco Padilla.
El rapto era un hecho frecuente para asegurar un matrimonio, ya que se consideraba que esa mujer había sido violada, por lo que una vez realizado era fácil arrancar el consentimiento de los padres, así que el matrimonio se convertía en un hecho consumado, ya que era casi la única forma de salvaguardar el honor familiar.
Si la doncella regresaba a casa paterna virgen, el captor debía pagar una suma de dinero, en caso de no tenerla la suma exigida por la ley, los padres podían castrarlo. Lo que muestra que el rapto y la violación eran habituales a la hora de conseguir a una mujer.


INCESTO

El incesto estaba especialmente perseguido, a pesar de no tratarse de relaciones entre hermanos. Los matrimonios con parientes se consideran incestuosos, entendiendo por parentela "una pariente o la hermana de la propia esposa" o "la hija de una hermana o de un hermano, la mujer de un hermano o de un tío". Los incestuosos eran separados y quedaban al margen de la ley, a la vez que recibían la excomunión y su matrimonio era tachado de infamia.

ADULTERIO

Marido ofendido agrede a los amantes.
El adulterio por parte de una mujer era uno de los peores crímenes que se podían cometer, ya que no sólo era una ofensa y un deshonor, sino que generaba dudas sobre la legitimidad de la descendencia. La ley se mostraba implacable contra este delito, el repudio inmediato de la mujer casada y su muerte por estrangulamiento, quemada viva o sometida a la ordalía del agua (tirarla al agua con una piedra atada al cuello). Gregorio de Tours nos habla a las clara de esta situación “en cuanto a la mujer, llamada a juicio unos días después, acababa sus días estrangulada”.

Además la ley de los galo-romanos permitía si pillabas a los adúlteros in fraganti matarlos al mismo instante. Entre los visigodos este derecho de "venganza" se extendía al padre de la mujer y también a sus hermanos. Este crimen se consideraba tan horroroso para la comunidad que la ley lombarda castigaba a cualquier cónyuge que tolerase el adulterio sin denunciarlo.

DIVORCIO

Aunque la Iglesia siempre se opuso al divorcio, las leyes de diferentes pueblos, como la de los burgundios o las de los galo-romanos, lo autorizaban, aunque siempre en condiciones desfavorables hacia la mujer.

De nuevo vamos a ver una clara diferenciación entre el sustrato romano, más igualitario, y el germánico, con una legislación más favorable hacia el hombre. Un marido podía repudiar a su mujer en caso de :”uno de los tres crímenes siguientes: adulterio, maleficio (provocar el aborto con alguna bebida)  y violación de sepultura”. Pero una mujer no podía pedir el divorcio, porque eso signigicaba forzosamente que había sido adúltera. Los galo-romanos si que permitían a las mujeres a repudiar a sus maridos en el único caso que hubiesen asesinado o violado una sepultura.
En época merovingia la separación de los cónyuges por consentimiento mutuo tuvo que ser algo corriente, y la Iglesia tuvo que tolerar, el divorcio iniciado por la mujer en casos como malos tratos, deseos de entrar en la religión, impotencia del marido, lepra, adulterio.

Boda medieval
Por otro lado, hay que hablar que los casos de divorcios dependían de la condición social, ya que dentro de la alta nobleza franca, los intereses políticos, familiares, ... se imponían sobre el matrimonio, por lo que eran habituales los casos donde las mujeres eran repudiadas para formalizar pactos o alianzas con otras familias.

Así tenemos el testimonio del arzobispo de Reims, Hicnmar (840-882) que nos habla del método brutal de divorcio que utilizaban algunos de estos grandes nobles, conocido como “divorcio a la carolingia”, en el cual se enviaba a la mujer a la cocina donde algún esclavo la degollaba limpiamente. Después con el simple pago de compensación a la familia ofendida, podía realizar un segundo matrimonio legal, ya que a ojos de dios el hombre estaba viudo.

CONCUBINATO

Una de las teorías doctrinales que más costó introducir a la Iglesia en estas sociedades fue el concepto de la indisolubilidad del matrimonio, ya que estas sociedades tenían costumbres muy arraigadas difícilmente compatibles con esta idea; entre los germanos, la poligamia y entre los galo-romanos el concubinato con las esclavas.

Un claro reflejo de esta mentalidad la tenemos en las leyes que condenaban con multas la violación, el rapto o la unión con una esclava, aunque fuese bajo su consentimiento, si la mujer pertenecía a otro amo. Pero ninguna ley legislaba contra el señor que se unía a su propia concubina. En resumen, oficialmente, había monogamía; en la práctica, existía la poligamia.

Las condiciones jurídicas de estas concubinas y esclavas era nulas, por lo que si su señor las repudiaba se marchaban sin dote ninguna y sus hijos bastardos sin quedaban sin derecho a herencia. Esto podía desencadenar terribles luchas dentro de estos gineceos por obtener el favor del marido.   

La institución del concubinato estaba tan extendida que todos los reyes merovingios tuvieron varias esposas y concubinas, Carlomagno tuvo hasta cuatro esposas y unas cuantas concubinas; sin olvidar que esta dinastía, la carolingia fue fundada por Carlos Martel, un bastardo.

En resumen, la constante lucha de los padres de la iglesia contra la poligamia y el divorcio nos habla de lo extendidas que estaban estas prácticas, y no fue hasta el siglo X cuando lograron asentar entre estos pueblos la monogamia y la indisolubilidad del matrimonio; primero entre la gente llana y luego entre la nobleza; alcanzando primero a los pueblos galo-romanos y con más esfuerzo a los francos. Se puede afirmar que en los siglos IX y X el mundo galo ya había abandonado estas prácticas (poligamia y divorcio), aunque el concubinato con las sirvientas, sobretodo en el ámbito rural, siguió perdurando varios siglos.


EL CONCEPTO DE AMOR

Es sorprendente descubrir que en casi ningún texto medieval se utiliza la palabra 'amor' en sentido positivo, el amor es un sentimiento irracional, que arratra a los hombres y mujeres hacia la pasión, la destrucción y el pecado. Se lucha contra el concepto de amor de deseo violento.

Para referirse al amor dentro del matrimonio se utiliza la expresión 'charitas coniugalis' más cercana a la acepción de ternura, amistad o gracia conyugal, otra expresión utilizada es 'dilectio', que vendría a significar algo así como amor de preferencia y de respeto. Jonás de Orleams, en el siglo IX, utiliza la palabra caritas para referirse al amor conyugal,  y dentro del matrimonio sólo podía darse una 'honesta copulatio', es decir, el sexo dentro del matrimonio sólo estaba permitido con fines reproductivo.


Como podemos ver, durante la alta Edad Media,  la palabra amor sólo se utiliza en el ámbito extraconyugal , ya que el concepto de 'amor' se entiende como un sentimiento abrumador, irresistible, de carácter destructivo, como algo pecaminoso. Los germanos utilizaban otro término, que también ha llegado hasta nuestro días, para referirse a este tipo de sentimiento irracional, la 'líbido', asociado siempre a la mujer.




BIBLIOGRAFIA

Rojas Donat, L.; Para una historia del matrimonio occidental. La sociedad romano-germánica. Siglos VI-XI, Theoria, vol. 14, núm. 1, 2005, pp. 47-57

Rouche, M.; Alta Edad Media Occidental, Historia de la vida privada / coord. por Peter Brown, Evelyne Patlagean, Michel Rouche, Yvon Thébert, Paul Veyne, Vol. 1, 2003 (Del Imperio romano al año mil) , págs. 403-534.

[En Internet]

Isidoro de Sevilla y su tiempo en http://mgiribetshistoria.blogspot.com.es/2013/06/isidoro-de-sevilla-y-su-tiempo-las.html

Los mosuo y la honesta copulatio en http://iconosmedievales.blogspot.com.es/2011/10/los-mosuo-y-la-honesta-copulatio.html