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martes, 17 de octubre de 2023

Afrodisíacos y viagras en el Antiguo Egipto

Para cualquier sociedad agrícola uno de los recursos más importantes, quizá el que más, es la mano de obra, por lo que para los egipcios aportar hijos a la sociedad era de vital importancia, incluso un elemento de cierto prestigio social si eras capaz de mantener una familia numerosa.

Así que uno de las peores cosas que te podía suceder en el Antiguo Egipto era contraer matrimonio y no ser capaz de embarazar a tu mujer inmediatamente. Pronto empezarían las habladurías, los rumores, recayendo cierto estigma social sobre el varón de esa familia. Por ello, en estos casos lo ideal era una rápida y discreta adopción, seguir perpetuando la familia y aportando nuevos brazos a la sociedad.

 "No eres un hombre desde el momento que eres incapaz de dejar embarazadas a tus esposas como tus compañeros" se puede leer en un fragmento de ostracon (piedra caliza) conservado en el Museo de Berlín datado en el reinado de Ramsés III o IV.

Incluso en los casos que la esposa muriera era recomendable volver a contraer nupcias y seguir "cumpliendo" con la nueva mujer. Por lo que tuvieron que ser frecuentes los matrimonios con grandes diferencias de edad entre el hombre y la mujer.

Por todo ello, no nos debe extrañar la preocupación del hombre egipcio por mantener su virilidad durante toda su vida.  

Los varones con problemas de erección o de fertilidad no dudaron en recurrir a remedios de toda índole: desde soluciones más materiales como brebajes, pociones e ungüentos, pasando por recursos más espirituales como fórmulas mágicas, encantamientos y plegarias a los dioses.

 

AFRODISÍACOS

Las plantas y algunos alimentos afrodisíacos o con sustancias psicoactivas tuvieron gran importancia en algunos rituales religiosos del Antiguo Egipto, así como en la vida sexual de sus ciudadanos. Este tipo de plantas con propiedades afrodisíacas y opiáceas normalmente se vincularon a dioses de la fertilidad como el dios Min, el dios itifálico de la cultura egipcia. 

Representaciones del dios Min. Dios de la fertiliadad egipcio.
 

Entre las plantas más utilizadas como estimulantes de la libido tenemos el lirio azul, una planta de la que se ha descubierto que contienen fosfodiésteres, uno de los ingredientes activos de la viagra.  El hinojo, las granadas, el jengibre o los rábanos también tuvieron fama de productos afrodisíacos, y por su puesto, la miel, empleada en cientos de recetas para aumentar la virilidad del hombre.

Una de las plantas más sorprendentes que asociaron a la fertilidad fue una que seguro tienes en tu frigorífico... una planta alargada, vigorosa, con un tallo duro que al romperse desprende un líquido blanco, y que por todo ello estuvo asociada al dios Min y fue retratada en numerosos templos egipcios... ¿aún no sabes cuál es? Pues ¡¡la lechuga!! 

Para los egipcios tenía múltiples beneficios. Para las mujeres aumentaba su fertilidad, mientras que a los hombres su consumo propiciaba un mayor deseo sexual..

Otro planta muy utilizada en ceremonias religiosas, elixires de amor y pociones de fertilidad fue la mandrágora. El intenso aroma de su fruto era considerado un poderoso afrodisíaco, estimulando tanto el deseo sexual masculino, como la fertilidad de las mujeres. Se introdujo en Egipto desde el Oriente Próximo en época del Imperio Nuevo y alcanzó gran popularidad, cultivándose en los jardines de los miembros de élite de la sociedad egipcia y representada también en numerosas pinturas egipcias como elemento relacionado con el amor, la fertilidad y la sexualidad.


Estela de Los enamorados, Neues Museum, Berlín.
La princesa Meritatón, hija de Akenatón, ofrece los frutos de la mandrágota a su esposo Semenkhare
.



UNGÜENTOS Y REMEDIOS CONTRA IMPOTENCIA 

Muchas de estas plantas fueron utilizadas en diversos y muy variados remedios para aumentar el vigor masculino, así como para propiciar la fertilidad de los cónyuges.

En un papiro del Reino Medio se puede encontrar un ungüento formado a partir de hojas de abrojo, hojas de acacia y miel, todo ello se molía creando una pasta que se aplicaba sobre el pene a través de un vendaje.

Este tipo de remedios se siguieron aplicando durante milenios, ya que 2000 años más tarde podemos leer en un papiro fechado en el siglo III d.C. una fórmula para mantener feliz a la mujer:

"Cómo hacer que una mujer ame a su marido. Machaca semillas de acacia con miel unta tu falo con esto y duerme con la mujer"

 

SEXO EN LA OTRA VIDA

Esta importancia de la procreación en la vida del hombre, también se trasladó a su vida después de la muerte, ya que cuando el difunto fallecía también debería cumplir con sus obligaciones amatorias en el más allá. Por lo que no son raros los textos mágicos que buscaban otorgar virilidad en el otro mundo. Incluso algunas esculturas femeninas halladas en el interior de algunas tumbas se han identificados como amuletos para cargar de energía sexual al difunto o como figuras relacionadas con la fertilidad.

 

Figura mujer. Período Badariense. Museo Británico.


Bibliografía:

Kate Bosse-Griffiths, “The Fruit of the Mandrake in Egypt and Israel”, en Amarna Studies and Other Selected Papers (ed. por J. Gwyn Griffiths), págs. 82-96, Orbis Biblicus et Orientalis 182 (Friburgo, Suiza y Göttingen, 2001).



domingo, 9 de julio de 2017

Religión y sexualidad en Mesoamérica: Cultos a la fertilidad

Historia de la Sexualidad en América:
- Mesoamérica:
Capítulo 1.- Religión y Sexualidad en Mesoamérica
Capítulo 2.- Cultos a la fertilidad y cultos al falo.
Capítulo 3.- La moral sexual (próximamente)
Capítulo 4.- La prostitución (en preparación)
- Perú:
Capítulo 1.- La cultura Moche y sus increíbles cerámicas eróticas

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CULTOS

Sin lugar a dudas el elemento más importante en cualquier sociedad agrícola es la representación de su cosmovisión sobre el ciclo natural de la naturaleza: vida, muerte y regeneración; ya que a través de ella se explica no sólo el funcionamiento de la agricultura y la naturaleza, sino se da una respuesta a la vida del propio ser humano, su mortalidad y su lugar en el universo. Todo este mundo simbólico se manifiesta en los llamados cultos a la fertilidad, cuyas evidencias más palpables son sus numerosas expresiones culturales y artísticas.

 Relación sexual entre Tlazoltéotl y una divinidad masculina del placer.
Códice Borgia, lám. 50. Reprografía: Marco Antonio Pacheco / Raíces
Los ritos, cultos y ceremonias relacionados con la fertilidad de la tierra y la humana siempre tuvieron un alto componente erótico (al menos a nuestros ojos modernos), ya que la presencia de símbolos eróticos es constante en todas las culturas mesoamericanas.

A grandes rasgos podemos distinguir dos grandes momentos relacionados con los cultos a la fertilidad: En época preclásica parece que predominó un culto a la fertilidad femenino o al menos un culto donde la figura de la mujer tuvo mayor relevancia.  La importancia de estos cultos "femeninos" parece que fue decayendo, y al principio de la época clásica, con la aparición de sociedades más complejas y teocráticas, como las de Teotihuacán y Maya, fueron sustituidos por cultos a la fertilidad donde los elementos masculinos alcanzaron mayor valor, popularizándose los cultos fálicos.


Cultos a la fertilidad femenina

Mujer embarazada.
Período maya preclásico.
500 a.C. - 200 d.C.
En Mesoamérica en los yacimientos con ocupación preclásica se han encontrado una gran cantidad de representaciones femeninas realizadas en cerámica, por lo que se ha pensado que existió un culto institucionalizado a la fertilidad de carácter femenino (o al menos donde la mujer era la gran protagonista)

Esta tradición parece surgir hacia el 1500 a.C., en el seno de las primeras aldeas agrícolas y se extiende hasta principios de nuestra era 200 d.C., cuando aparecen sociedades más estratificadas.

El gran número de figuras femeninas aparecidas ha dado lugar a que surjan todo tipo de especulaciones sobre su significado: Hay quien ha querido ver un culto a ciertas divinidades femeninas relacionadas con la fertilidad, una interpretación similar a la que históricamente se ha dado a las famosas Venus europeas, ya que presentan rasgos sexuales muy marcados o muestran claros signos de maternidad. Sin embargo, estas figuras presentan rasgos muy individualizados, por lo que muchos especialistas dudan que sean representaciones de diosas, sino retratos de mujeres a las cuales se les reverenciaba como fuentes de fertilidad al estar estrechamente vinculadas con los ciclos agrícolas.

Por ello, algunos investigadores también han defendido que quizá indiquen la existencia de clanes matrilineales. Otros apuntan a teorías más pragmáticas, como que la mujer tuvo una importante función como ceramista en estas sociedades, por lo que es lógico que se terminasen representando a sí mismas. Y no faltan quienes defienden que son simplemente deidades femeninas.

Pretty Lady o “mujer bonita” de Tlatilco.
Período preclásico medio (1300-800 a.C)
Museo Nacional de Antropología, Ciudad de México.


CULTO AL FALO

El culto al falo ocupó un lugar importantísimo en el mundo prehispánico, ya que éste estuvo intrínsecamente ligado a la naturaleza. El origen de su culto se puede remontar a las primeras culturas americanas, ya que la importancia de su culto no sólo viene dada por su vinculación a ritos de fertilidad agrícola sino también a la fertilidad de los propios hombres y mujeres de la sociedad.

Un culto que se expande por todo el universo simbólico del ser humano, desde cultos oficiales a grandes divinidades fálicas a la propia sexualidad individual de las personas, manifestada en los cultos y creencias más íntimas y sencillas realizadas por el pueblo llano.

Esculturas fálicas de la región de Cantona.


El culto al falo va mucho más allá de un culto oficial, sino que está presente en la vida cotidiana de los hombres.


La base de este culto se asienta sobre el pensamiento religioso de los pueblos agrícolas y su concepción cíclica del universo, donde estos ritos ocupan un lugar importantísimo para mantener el orden cósmico y asegurar que los ciclos reproductivos vuelvan a repetirse, una y otra vez.

Escultura de hombre masturbándose.
Costa sur de Guatemala.
La conexión del falo con el mundo agrícola vendría refrendada por las figurillas fálicas que se han encontrado enterradas en numerosos lugares, guardando un claro simbolismo con las semillas de las plantas que se siembran y brotan de nuevo.

Y es que el falo es un elemento esencial para el sincretismo de diversas concepciones como la naturaleza, el erotismo, la fecundidad, el poder, la guerra, la magia, etc.  Por este motivo es frecuente encontrar representaciones de todo tipo donde vemos falos en estado de erección bastante evidentes, ya sea en guerreros cautivos o animales sagrados como el jaguar.

Además, muchos expertos también vinculan este tipo de imágenes fálicas con el acto de labrar la tierra y sembrarla, nuevamente vemos como sexualidad humana y naturaleza se mezclan en su sistema de creencias. La función creadora del falo y su semilla se asocia con el arado, que con su surco ayuda a fertilizar la tierra, esta última, adopta un rol femenino, ya que como las mujeres engendra vida en su interior, pero para que esta germine hace falta sembrarla o regarla con el líquido vital.

La realidad es que la importancia de este culto es palpable hoy en día, ya en que muchos lugares de América aún se mantienen ritos y tradiciones muy vinculados con el culto fálico como pueden ser los casos de las localidades de Tebas, Yahualica y Tutotepec. Donde hasta principios del siglo XX se siguieron celebrando fiestas populares en municipios donde el culto fálico era el gran protagonista, por no hablar de la tradición religiosa de numerosos grupos indígenas donde esta pervivencia del culto fálico aún está muy presente.

Divinidades relacionadas con el culto fálico

En Mesoamérica, el culto fálico está relacionado con diversas divinidades y culturas, por lo que es un fenómeno común en todas las regiones. Entre las divinidades vinculadas al culto fálico, Margáin, Ochoa y otros especialistas enumeran unas cuantas:

- Tlazolteotl o Tlaelcuani, Ixcuiname, Xipe, Xochipilli, Tochtli y Mayauel.
- Entre las adoradas en las principales fiestas fálicas del calendario ritual nahua tenemos a: Tepeiluitl,Tlacaxipeualiztli, Ochpaniztli, Xocotlutezi, Tititl,Quecholli, Izcalli, Atamalcualiztli.
- Entre los dioses mesoamericanos, Ehécatl- Quetzalcóatl también aparecen como divinidades fálicas.

El dios Tezcatlipoca, fálico.


Orígenes del culto al falo

Aunque su origen seguramente sea ancestral y común a casi todos los pueblos primitivos y/o agrícolas, las primeras manifestaciones visibles se dieron en los pueblos de la costa del Golfo de México, con olmecas y huastecos. Ya que es en estas regiones donde primero podemos observar la vinculación del culto fálico con una cosmogonía oficial, estando asociada a diosas de un alto componente sexual como Tlazoltéotl-Ixcuina.

Por todo ello, es probable que estas zonas costeras sean el centro difusor del culto fálico, sustituyendo progresivamente a otras manifestaciones similares mediante el fenómeno del sincretismo. El ejemplo más claro de este sincretismo religioso es que estos cultos fálicos perviven hasta época tardía (período Posclásico) cuando los tolteca y mexicas adaptan esos cultos fálicos pero relacionándolos con sus dioses de la guerra.


Ritos vinculados al culto fálico:

- Cantos y Danzas:

Entre los ritos más conocidos en torno al culto fálico estarían los cantos y danzas vinculados con fiestas fálicas. Este tipo de ceremonias fueron de gran popularidad en toda Mesoamérica, extendiéndose de costa a costa, como bien atestiguan las numerosas representaciones en cerámicas de sacerdotes ataviados con falos.

También fueron recogidas en diversos códices y láminas, como la del Códice Borbónico e incluso contamos con testimonios directos de algunas tradiciones recogidas ya sea por los primeros españoles que llegaron a América, como siglos después por etnólogos de principios del siglo XX que viajaron por toda Mesoamérica.

Así sabemos que este tipo de danzas fueron bastante populares entre los huastecas, especialmente en su fiesta anual del Ochpaniztli dedicada al dios Tlazoltéot.

Códice Borbónico.

Otra ceremonia muy conocida fueron los ritos de fertilidad realizados por los nahuas en honor a la diosa Toci, donde en una ceremonia bastante macabra, ya que culminaba con el sacrificio de una mujer, los hombres danzaban con falos atados a su cintura. Por lo que vemos, como de nuevo, los conceptos de sacrifico, sangre, falo, fertilidad se unen en su sistema de creencias.

De época colonial tenemos el testimonio recogido por el arqueólogo mexicano García Payón del sacerdote criollo Tapia Zenteno que explicaba de esta forma el culto celebrado en Tampamolón, San Luis Potosí, allá en el siglo XVIII:

" [...] en los días de fiesta religiosa que llaman Conelajib los hombres se preparaban por medio de abstinencias de sus mujeres, por medio de ayuno y en otras formas… para sacar a bailar al Teem, que los mexicanos llaman Xochiquetzal, que es un idolillo que baila comúnmente de noche después de bien llenos de bebida. El paya es una figura de amphora [en forma de falo] que aderezaban con flores que hacen de plumas teñidas y en trajes de mujeres con cabellos postizos muy crecidos, la cargan a la espalda, danzando en círculo y teniendo por centro un teponaxtle, que tocaba el maestro de la danza, y de muchas supersticiones que con un incensario de barro es el primero que purificaba estos instrumentos, y luego persuade a hacer lo mismo a los circundantes, amenazándoles con que si no lo hacen, o han de tener mal suceso, o han de morir en breve plazo, y suele suceder así por astucia del demonio… Estos daños y otros, que callo, se siguen de estos malditos bailes… su silencio en este punto, como consejo del demonio a sus pasados… lo guardan tan inviolablemente que con dificultad declaran algo de ello… ".
- Tapia Zenteno, 1767, citado en García Payón, 1976: 122.


Falo de Yahualica.
M.N.A.M.
Celebraciones similares se dieron alrededor del famoso "falo de Yahualica", en la localidad del mismo nombre de Hidalgo. Este falo es una escultura de metro y medio de altura y unos 30 cm. de diámetro, situada en la plaza central del pueblo hasta que fue trasladada al Museo Nacional en 1890.

Pues existen numerosos testimonios que el pueblo se reunía alrededor de este gran falo para cantar y danzar a su alrededor en una celebración relacionada con la fertilidad de los miembros de la comunidad.



- Autosacrificios

Uno de los ritos más sorprendentes son los llamados autosacrificios, es decir, cortes y heridas que se autoinfligían en el pene, para que la sangre emanada hiciese de fuerza regenerativa. Aunque estos ritos no están directamente relacionados con el culto al falo, sino más bien con actos de penitencia, no podemos dejar de reseñarlos aquí, ya que esta práctica fue bastante común entre mayas y aztecas.

Buena fe de ello son las numerosas representaciones de dichos autosacrificios, tanto en glifos como en códices, así como en figuras de arcillas y esculturas que nos muestran que la automutilación, la circuncisión y la decoración del pene con tatuajes fueron prácticas habituales
Mural de San Bartolo donde se ve al Dios del Maiz automutilándose con un enorme punzón.
Imagen extraída de http://mayananswer.over-blog.com/
Estos autosacrificos eran realizados principalmente por los líderes de la comunidad: reyes, altos sacerdotes, aunque también miembros del pueblo llano y servían para conectarse con el mundo de los dioses. Con la ayuda de diversos instrumentos puntiagudos, como espinas de maguey o punzones de hueso, se sangraban el pene, ya que tanto el semen como la sangre emanada del pene son metáforas que recrean el mito cosmológico de la creación.

Este ritual consistía en salpicar con la sangre tiras de trapo o papel que tenían atadas al pene, para después verter dicha sangre en una vasija, quemando todo ello junto a otros elementos sagrados como mazorcas de maíz.


- Masturbación ritual

Escultura fálica de Jalisco.
Museo Regional de Guadalajara.
Al igual que los autosacrificios, donde la sangre sirve de alimento a los dioses para la fecundación de la tierra, el tema de la masturbación ritual masculina también fue un tipo de rito bastante habitual asociado a los cultos de la fertilidad. A pesar de que su estudio siempre ha estado relegado por la historiografía por motivos de autocensura la importancia de estos cultos parece fuera de toda duda.

Tan es así, que en la mitología mexicana para explicar la creación del mundo se recurre al acto de la masturbación, ya que la caída del semen de Quetzalcóatl provocó la germinación de las flores y la primavera, como bellamente se describe en el Códice Magliabechiano del siglo XVI.

También se han encontrado exvotos de falos realizados en madera por lo que se ha supuesto que existiesen ritos de carácter orgiástico donde la masturbación ocupase un lugar muy destacado, mostrando la clara unión existente entre el placer y lo sagrado.

Y es que esta vinculación entre sexualidad, erotismo y muerte se hace aún más evidente en la fiesta
dedicada al dios Tezcatlipoca, donde un hombre joven asume el papel del dios y convive durante 20 días con cuatro sacerdotisas que lo colman de toda clase de placeres. Estas mujeres son las representaciones de las diosas Xochiquetzal, Xilonen, Atlatonam, y Uixtocioatl. Pero como no puede ser de otra forma, al finalizar este período el hombre pase a ser sacrificado en honor al dios.



Conclusión

Como conclusión subrayar la importancia que tuvieron los cultos a la fertilidad en los pueblos de carácter agrícola, ya que a través de ellos, no sólo explican el carácter cíclico de la naturaleza, sino que también son necesarios para el buen funcionamiento de esta reproducción cíclica, asegurando el mantenimiento del orden universal.

Por todo ello, hemos podido comprobar como su culto se extiende a todos los niveles en las cosmogonía del ser humano, con multitud de ritos y cultos, desde aquellos vinculados a las grandes deidades hasta cultos individuales realizados en la vida cotidiana del hombre.

Ha sido tal su importancia, que alguno de estos cultos han estado vigentes hasta prácticamente nuestros días, y aún, muchas comunidades indígenas mantienen cultos relacionados con la fertilidad y el falo.

A pesar de su importancia son escasos los estudios relacionados en torno a los cultos fálicos, ya que desde el primer momento de la conquista todos estos objetos fálicos fueron considerados demoníacos, por lo que la gran mayoría fueron destruidos o mutilados sin más contemplaciones. Pero la postura de historiadores y arqueólogos tampoco ha ayudado mucho, ya que hasta prácticamente el siglo XXI no se han empezado a realizar estudios rigurosos sobre la sexualidad y los cultos a la fertilidad en el mundo mesoamericano, y lo que es más importante, desde una visión globalizadora y sin los tapujos y la autocensura propia de buena parte de los investigadores decimonónicos y del siglo pasado.

Buena muestra de ello es que gran parte de los museos del continente americano aún guardan en sus almacenes gran cantidad de objetos de carácter sexual, sin atreverse a exponerlos en las vitrinas bajo una explicación científica de su significado.



Bibliografía

Aproximación al estudio del culto fálico en dos civilizaciones: Mesoamérica y el Egipto antiguo

Navarrete Cáceres, Carlos, “Acercamiento a la masturbación ritual en Mesoamérica”, Arqueología Mexicana núm. 104, pp. 46-50.

Johansson, Patrick, “Erotismo y sexualidad entre los huastecos”, Arqueología Mexicana núm. 79, pp. 58-64.

Vargas Benavides, H.O.; "De parejas copulantes y representaciones fálicas prehispánicas en la región costarricense", Escena. Revista de las artes, Publicación semestral, Volumen 75 - Número 2 Enero - Junio 2016.


[En Internet]

Museo chileno de Arte Precolombino: http://www.precolombino.cl/exposiciones/exposicion-permanente-america-precolombina-en-el-arte/mesoamerica/vitrina-mujeres-y-fertilidad-de-la-tierra/

Culto fálico maya: http://mayananswer.over-blog.com/article-el-culto-falico-51366663.html

Masturbación ritual: 
http://mayananswer.over-blog.com/article-rituales-sexuales-55674938.html
http://culturacolectiva.com/masturbacion-ritual-sagrado-culturas-prehispanicas/

 http://sexualidadmexicoprehispanico.blogspot.com.es/

sábado, 3 de junio de 2017

Religión y Sexualidad en Mesoamérica

Historia de la Sexualidad en América:
- Mesoamérica:
Capítulo 1.- Religión y Sexualidad en Mesoamérica I: Magia, sexo y religión.
Capítulo 2.- Religión y Sexualidad en Mesoamérica II: Cultos a la fertilidad (próximamente)

- Perú:
Capítulo 1.- La cultura Moche y sus increíbles cerámicas eróticas

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Cuando hablamos de religión y sexualidad en sociedades antiguas estamos hablando de toda una cosmogonía que rodea el mundo de las personas, y lo que es aún más importante, tanto la magia como la religión son realidades que participan activamente en su realidad, por lo que es imposible separar sexo y religión.

A grandes rasgos podemos decir que existen dos tendencias generales sobre la sexualidad en cualquier religión del mundo: una positiva, donde se incluyen todas aquellas prácticas aceptadas culturalmente como "naturales", que pueden ir desde ritos de fertilidad a orgías rituales; y una negativa, todo aquello que se considera antinatural o inapropiado, por lo que suelen indagar en valores como el autocontrol y la abstinencia.

Ambas visiones están presentes en cualquier sociedad o cultura, aunque la diferencia entre la sexualidad positiva y negativa puede variar enormemente de una cultura a otra, incluso muchas sociedades se preocuparon de reglamentar estos códigos culturales sobre la sexualidad.

Esta reglamentación viene asentada en la mitología o cosmogonía de cada cultura y suele estar basada en la propia concepción del cuerpo humano, en lo que apreciamos como puro e impuro, por lo que las culturas con una concepción negativa del sexo suelen tener a su vez una concepción peyorativa del cuerpo humano, sus secreciones y por lo tanto de su sexualidad; en cambio, aquellas culturas con una concepción positiva de la sexualidad suelen ver el cuerpo como un regalo de los dioses, estrechamente vinculado a la fertilidad y fecundidad, por lo que el placer sexual no es algo vergonzoso y se puede disfrutar del sexo, aunque con ciertas restricciones.

En el Códice de Dresde, documento maya del Posclásico, se ve a la diosa Ixik como atan, “consorte”, de una deidad vieja. La pareja se acaricia de manera muy discreta en lo que podría ser una preparación para la cópula.
Códice de Dresde
, p. 21c. Reprografía: Boris de Swan / Raíces


Religión, magia y sexualidad

Para las culturas mesoamericanas la presencia de los dioses se manifestaba en todo lo que acontecía a su alrededor, desde los fenómenos más globales como el clima o las cosechas hasta los aspectos más íntimos como el deseo sexual o el amor.

Por todo ello, no nos debe extrañar que existiera toda un mundo mágico y religioso estrechamente vinculado con el erotismo y la sexualidad: deidades, rituales, encantamientos, hechizos o pócimas amorosas eran muy frecuentes en el mundo de la América precolombina.

Además, como en casi todas las sociedades agrícolas la vinculación entre fertilidad, religión y sexualidad era un hecho inherente, por lo que no nos debe extrañar su estrecha relación en numerosas costumbres y rituales. Entre todas ellas, el culto al falo seguramente sea una de sus costumbres más visibles y extendidas, ya que no sólo alude a la fecundidad de la tierra y la germinación de las plantas, especialmente el maíz, sino también a la propia virilidad de lo masculino en unas sociedades marcadamente guerreras.

Templo de los Falos, Chichen Itza, México.

Incluso como bien esgrime Patrick Johansson en su obra 'La palabra de los aztecas' el simple acto sexual puede alcanzar un enorme simbolismo, por lo que la relación entre erotismo, sexualidad, muerte, fertilidad, sacralidad y divinidad estará muy presente en numerosos ritos: "Es así como la simple copulación instintiva adquiere, en el contexto ritual instaurado por el hombre, una dimensión representativa donde los distintos valores socio-religiosos entran en escena, a través de sus encarnaciones o materializaciones míticas, para consagrar el acto (...)"


Dioses de la sexualidad

Las religiones mesoamericanas no separaron el erotismo del campo de lo divino.


Xochiquétzal descrita en el Códice Borgia.1
Como decíamos al principio, los dioses intervenían en los aspectos más mundanos y pasionales de sus fieles, por lo que el deseo sexual, la lujuria, el erotismo o el placer estaban influenciados por la participación de estas divinidades, pero al mismo tiempo podían ser responsables de los más duros castigos si se infringían las leyes que regían la moral sexual de estas culturas, enviando temibles enfermedades sexuales como la temible sífilis.

Estos mismos dioses de la sexualidad presidían sangrientas ceremonias públicas donde se castigaba o ejecutaba a estos transgresores sexuales. Así sabemos que el día de Itzlacoliuhqui se castigaba con la pena capital a aquellas personas sorprendidas en adulterio. Otros dioses como la diosa Macuilxochitl exigía cuatro días de abstinencia sexual antes de la celebración de sus fiestas con la amenaza de caer bajo su temible ira si alguien incumplía sus mandatos.

Un hecho curioso, y que sorprendió gratamente a los frailes españoles, es que algunas veces los condenados se podían acoger al perdón de los dioses mediante un ritual de purificación basado en... ¡la confesión! Aunque esta similitud con el rito cristiano era sólo superficial, ya que sólo era admitida para confesar pecados de índole sexual, la confesión se hacía secretamente entre el pecador y la diosa, y sólo se podía recurrir a este perdón una vez en la vida.

El infractor era llevado ante el sacerdote que encarnaba a Xochiquetzal. Allí se sometía a varios rituales de purificación, entre los que destacaba el baño ritual. Una vez limpio se dirigía al templo con unas pajillas en la mano, cada pajilla representaba uno de los pecados cometidos, y delante de la imagen de la diosa se perforaba la lengua con estas pajillas y las lanzaba hacia atrás. Acto seguido el sacerdote las recogía y las arrojaba al fuego purificador completando el acto de confesión.

Como vemos los dioses eran todopoderosos y eran capaces de influir en todos los aspectos de la sexualidad de las personas, podían incitar al placer sexual, eran responsables de castigar las transgresiones sexuales o tenían la posibilidad de personar los pecados. Por lo que todos los mortales estaban sometidos a sus influencias, especialmente si esas energías eran canalizadas mediante hechizos, rituales o pócimas realizados por chamanes, alcahuetas o brujas.

Imagen de ritual azteca.
Así han llegado hasta nuestros días numerosos testimonios de este tipo de magia, tanto para apaciguar los apetitos sexuales, tomando una sopa con carne de jaguar; aumentar el vigor sexual, comiendo la carne de una serpiente mazacoa; o los tan socorridos y universales filtros de amor, siempre bajo la invocación de algunas de estas deidades del amor.

Incluso hay algunos testimonios de prácticas rituales orgiásticas donde se utilizarían plantas alucinógenas como afrodisíacos.




Principales divinidades sexuales

Existen numerosas divinidades mesoamericanas relacionadas con la sexualidad y el erotismo.


Hay que recordar que la sexualidad está muy presente en los mitos fundacionales de estas culturas, incluyendo numerosas transgresiones sexuales y una concepción positiva del placer sexual. Aunque si por algo destacan estas divinidades mesoamericanas es por su marcada dimensión dual: femenina/masculina o positiva/negativa. Así las principales diosas del amor o la belleza también podían tener un lado oscuro o peligroso, advirtiendo de los peligros de la sexualidad femenina o de la promiscuidad, por lo que en estas culturas tuvo un fuerte arraigo el mito (universal) de la vagina dentada.

Entre las numerosas divinidades relacionadas con el mundo del erotismo y la sexualidad podemos destacar tres divinidades principales: Tlazoltéotl, Xochiquétzal, Xochipilli.Y es cada aspecto de la vida sexual estaba asociado a un dios diferente:
Tlazoltéotl, en el códice Borbónico.

- Tlazoltéotl era la diosa del placer, la voluptuosidad, la fecundidad y la fertilidad. Ella protegía a las parturientas, a las parteras, a los hechiceros relacionados con el mundo amoroso y a los hombres de intensa actividad sexual. Fue venerada primero por olmecas y mixtecas, siendo asimilada posteriormente por los mexicas.
- Xochipilli era el dios de las flores, del amor, de la fertilidad y de las relaciones sexuales ilícitas, por lo que está asociado con el placer y la sensualidad. Era el protector de las ahuianime (prostitutas) libres y de los rituales. Su culto tiene origen en la zona de Oaxaca y Tabasco.
- Xochiquétzal era esposa de Xochipilli, con quién compartía estos rasgos, siendo también protectora de la prostitución y de las relaciones sexuales. Muy venerada entre hilanderas y tejedoras, ya que el movimiento del telar de cintura evocaba de cierta manera el movimiento del acto sexual.



Para no hacer un post extensísimo, hemos decidido ir desgranando, poco a poco, algunos de los temas más llamativos por aquí lanzados, como pueden ser el culto a la fertilidad, la magia amorosa, rituales orgiásticos, una descripción más detalladas de estas divinidades carnales, el mito de la vagina dentada, etc... Por lo que esperamos que nos sigan acompañando en este apasionante viaje y si es posible ayudándonos aportando más información en los comentarios.

En el próximo capítulo seguiremos hablando de religión y sexualidad, nos aproximaremos al que sin ninguna duda es el culto más importante de todos... los cultos a la fertilidad. ¡¡Os esperamos!!


Bibliografía


González Torres, Yolotl, “Sexualidad y religión”, Arqueología Mexicana núm. 104, pp. 26-27.


http://kajanegra.com/amor-y-sexualidad-entre-los-mexicas/


https://aquevineadondevoy.wordpress.com/tag/dioses-mayas/

http://canal22.org.mx/alacarta/?c=d&p=9&n=0_rcvcejpb&ti=19&l=150

domingo, 18 de septiembre de 2016

Sexo, Religión y Magia en el mundo vikingo

Sexo y sexualidad en la Cultura Vikinga:
- Moral Sexual vikinga
- Sexo y religión en el mundo vikingo.


Cultos a la Fertilidad

En la cultura vikinga, como en la mayor parte de culturas antiguas o arcaicas, los cultos relacionados con la fertilidad eran de vital importancia, ya que la fertilidad de los campos, del ganado, pero también de las mujeres aseguraban la supervivencia y perpetuación del grupo.

La cultura de los pueblos nórdicos no será una excepción, y entre estos cultos a la fertilidad, uno de los más originales y de los que mejor conocimiento tenemos es el dedicado al dios vikingo Freyr. Dios de la fertilidad, de la naturaleza, de la lluvia y del clima benigno; y cuyo rasgo más característico era... un enorme falo.

Pero Freyr, a diferencia de su alter ego latino, Príapo, ocupaba un papel muy importante dentro del panteón pagano nórdico. Era nada más y nade menos, que hijo de Njörðr, todo un dios Vanir. Freyr y su hermana Freyja, diosa del amor y la sexualidad, son los que mejor expresan la visión de la sexualidad dentro de la cultura vikinga.

Y es con esta diosa donde mejor se pueda observar la censura de la Iglesia católica respecto a la sexualidad y la mujer, y es que la diosa Freyja aúna esas dos condiciones. Esta especie de Afrodita nórdica,  simbolizaba el amor, la belleza y la fertilidad, pero también la sexualidad desbordante y la pasión. Por lo que no nos puede extrañar que durante el proceso de cristianización, Freyja y muchos elementos asociados con ella fuesen demonizados.

Por lo que los cronistas cristianos se sintieron más cómodos hablando del papel de Freyr, más cercano a nuestro concepto de dios: patriarcal, único y fecundador; y ocultase el rasgo más pasional, sexual y creador de su hermana Freyja. Del mismo modo omitieron cualquier referencia al carácter más libidinoso de estos cultos, que seguramente, y como ya hemos visto en otras culturas arcaicas, estuviesen acompañados de cantos eróticos y todo tipo de rituales orgiásticos.


Freyja, de John Bauer (1882–1918)
La diosa del amor Freyja

Como hemos dicho, Freyja era la diosa del amor, la belleza y la fertilidad, aunque también estaría asociada a la guerra, la muerte, la magia, la sanación y la profecía. Aunque realmente poco sabemos sobre sus cultos, lo único que conocemos es que su culto fue uno de los más venerados en la religión nórdica, especialmente entre las mujeres, ya que se la invocaba para obtener felicidad en el amor, para asistir en los partos y, como no, para propiciar buenas cosechas y un clima benigno.

Por todo ello, podemos considerar a Freyja como una de las últimas grandes divinidades relacionadas directamente con la gran diosa madre, un culto que se remontaría a edades prehistóricas, y cuya influencia más próxima sería la diosa germánica Nerthus, la cual, Tácito ya nombra en sus 'Germanías' (siglo I d.C.).

Poco más conocemos sobre los cultos relacionados con esta diosa, desconocemos si gozaba de un cuerpo sacerdotal propio, o si en su honor se celebraban ritos y celebraciones de carácter orgiástico, o si su culto incluía un lenguaje y unas actitudes libidinosas, como hemos visto que sucedía en numerosos cultos de la antigüedad relacionados con la fertilidad. Y es que sexualidad y fertilidad son dos conceptos que siempre han estado estrechamente vinculados, por lo que imaginamos, que el componente sexual tuvo que estar muy presente en muchos de sus ritos y prácticas paganas.


El Dios Italifálico Frey

Era el dios de la lluvia, del sol naciente y de la fertilidad. Era representado tradicionalmente sentado y tirándose de la barba, con su gran pene erecto.

Uno de las primeras descripciones sobre este dios italifálico proviene del historiador alemán Adan de Bremen que escrbió en el siglo XI su 'Gesta Hammaburgensis ecclesiae pontificum', donde relata el triunfo del cristianismo en estas tierras. Un relato que narra la historia de estas tierras desde el siglo IX hasta su época.
Escultura del dios Freyr

Adam de Bremen escribe:

    «Thor es el más poderoso de los dioses y gobierna sobre el trueno y el relámpago, el viento y la lluvia, la luz del sol y las cosechas. Se sienta en el centro con un cetro (Mjölnir) en su mano, y a su lado están Odín, el dios de la guerra, con su armadura completa y Frey, el dios de la paz y el amor, caracterizado con un gran falo. Todos los dioses paganos tienen sus sacerdotes quienes les ofrecen los sacrificios de la gente. Si hay enfermedades o hambruna, se hacen sacrificios a Thor, si hay guerra a Odín y si hay matrimonios a Frey.»


Ritos, cultos y magia

Gracias a las fuentes escritas podemos sacar la conclusión que exisitieron numerosos y variados ritos de fertilidad, algunos de claro componente sexual. Por un lado, tendríamos todos aquellos ritos donde la presencia de elementos fálicos eran de vital importancia: A las imágenes del dios itifálico Frey podemos sumar el testimonio sobre ritos celebrados por algunas tribus donde se adoraba al pene disecado de un semental .

Una de las descripciones más sorprendentes sobre un ritual, donde el sexo parece ocupar un lugar destacado, es el que nos narra Ibn Fadlan sobre el enterramiento de un jefe vikingo. Según cuenta el autor árabe, una de sus esclavas se ofreció voluntaria a acompañar a su amo en la muerte:

"la joven que había expresado el deseo de morir pareció sentirse dichosa. Bebía, cantaba y estaba alegre. El día de los funerales, los hombres acudieron a visitarla uno tras otro en su alojamiento para tener relaciones sexuales con ella"

Aunque cuando llegó el momento de su ejecución ritual, la antes regocijada esclava sucumbió al terror ante la muerte por lo que :

"la anciana la hizo entrar por la fuerza, y los hombres se apresuraron a ahogar sus gritos golpeándola con los palos y los escudos. Temían que, al oír sus gritos, las otras jóvenes se aterrorizasen y se negasen a compartir la suerte de sus amos cuando les llegara el momento. Seis vikingos entraron en la tienda, uno tras otro, y tuvieron relaciones sexuales con la esclava, después de lo cual la acostaron al lado de su fallecido señor".

Con todo ello, podemos observar como el sexo era considerado un estupendo catalizador para cualquier asunto relacionado con la magia, por lo que imaginamos que en este caso, la energía desprendida del acto sexual serviría al fallecido en su viaje al más allá.

Esta relación entre magia y sexo se hace evidente con la lectura de sus crónicas. Así por ejemplo, en la saga de Njal podemos leer sobre una sorprendente maldición sexual donde el tamaño del pene del marido aumentaba considerablemente cuando quería yacer junto a su esposa, hecho que hacía imposible tomarla.


Funeral vikingo del jefe varego Ígor de Kiev en el Rus de Kiev,
de Heinrich Semiradzki (1845-1902). State Historical Museum, Moscow.

Bibliografía

Velasco, Manuel (2012) Breve Historia de los Vikingos (versión extendida), Ed. Nowtilus,

[En Internet]

Sobre la cultura vikinga en general contamos con dos magníficos portales:
- The Valkyries Vigil: http://thevalkyriesvigil.com/
- Ala de Cuervo: http://heathenpride-aladecuervo.blogspot.com.es

sábado, 30 de julio de 2016

Museos con mucho sexo: Ashmolean Museum, Oxford

Museos con mucho sexo:
- Ashmolean Museum (Oxford)
- British Museum (Londres)
- Museo del Prado (Madrid)

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Esta nueva sección nace por una anécdota que me pasó este fin de semana visitando el Ashmolean Museum de Oxford. Se puede decir que por defecto "profesional", cada vez que visito un museo me es imposible no buscar y detenerme en aquellas obras, que nuestra moral y educación, considera de claro carácter erótico o sensual.

Y claro, cualquier museo que exponga cerámicas griegas y romanas, te propone un divertido juego de buscar y encontrar aquellas cerámicas de carácter más "pornográfico", porque haberlas, haylas! Así que descubro un kylix griego (una copa), con una representación de un sympossio griego, es decir, de un gran banquete: hombres tumbados en sus divanes, bebiendo vino y escuchando música, el tono festivo de la copa viene resaltado por la representación de una Gorgona con actitud burlesca, mostrando con descaro su lengua al espectador... Y cual es mi sorpresa cuando me dispongo a observar la copa por detrás y descubro que la base donde se apoya este kylix son unos testículos y un falo.

Cámara en mano, me dispongo a efectuar la foto de rigor, cuando escucho detrás de mí, el típico soniquete de negación, me giro y me veo a un señor mayor, negando con la cabeza y reprochándome casi con la misma cara burlona de la Gorgona que sacase esa foto...

Kylix de figuras negras, Atenas. 550-500 BC.
Ashmolean Museum, Oxford.
Así que decidí, no sólo sacar la foto, sino publicar todas aquellas piezas de carácter erótico que se exponen (o se esconden) en aquellos museos que voy visitando, para que así nuestros lectores, cuando visiten algunos de estos museos, se animen a buscar estas eróticas piezas.

Lógicamente esta nueva sección 'Museos con mucho sexo' está íntimamente hermanada a la sección 'Las salas secretas de los Museos', ya que a pesar de nuestra aparente modernidad, aún seguimos arrastrando algunos de la tabúes y clichés sobre la sexualidad que marcaron el nacimiento de estas salas secretas.

Porque a pesar de que ya no existen estas salas reservadas, ya que estas piezas han sido repartidas por las diferentes secciones de los museos, diluyendo el efecto provocador que guardaban todas en conjunto, sí que podemos asegurar que un gran número de museos aún "esconde" en sus almacenes numerosas piezas de claro carácter pornográfico.

Y aunque algunos museos, expongan abiertamente algunas de las piezas eróticas más llamativas, como puede ser el caso de la 'Copa Warren' en el British Museum, la mayor parte de estas piezas suelen estar camufladas entre otras colecciones, por lo que sólo el visitante más pausado podrá deleitarse con tan magníficas obras.

Cara 'B' de la Copa Warren. British Museum.

Es más, creemos que la más clara muestra de la mojigatería de la mayor parte de museos es que ninguno dedica una sección en particular a la sexualidad y al erotismo (a excepción de contadas exposiciones temporales). Así por ejemplo, podemos ver secciones dedicadas a aspectos tan concretos como la música, los oficios, los espectáculos, las divinidades, la muerte, la vida cotidiana o las mujeres... pero nunca, una sección destinada a algo tan importante y fundamental en vida de un ser humano como es el SEXO.

Por último, invitar a nuestro lector que colabore activamente con esta sección, ya sea proponiéndonos otros museos, o señalándonos otras piezas destacadas por su erotismo...


Ashmolean Museum of Art and Archaeology, University of Oxford.

Este museo, situado en Beaumont Street, en pleno centro histórico de Oxford, se caracteriza por ser el primer museo universitario del mundo, ya que se creó a finales del siglo XVII para albergar la colección de curiosidades que Elias Ashmole donó a la Universidad de Oxford.

Por lo que este pequeño, aunque coqueto, museo aún mantiene cierto aire de gabinete de curiosidades que, mezclado con su carácter de museo moderno, le confiere una atmósfera especial, convirtiéndolo en una parada obligatoria si visitas esta prestigiosa ciudad universitaria.

Entrada al Ashmoleam Museum.


Egipto

Nuestro recorrido erótico no puede tener un mejor inicio, ya que nada más entrar al museo, a mano izquierda, dos colosales estatuas de Min, dios de la fertilidad egipcio, nos dan la bienvenida (agarrándose con su mano a un erecto aunque desaparecido falo) a las colecciones del mundo antiguo.

Esculturas del dios egipcio de la fertilidad Min


Templo de Min, Koptos
Y es que, como le ha pasado a muchas otras esculturas de la Antigüedad, sus falos fueron destruidos casi en el mismo momento de su descubrimiento para salvaguardar la moral de su posible público.

Ambas estatuas son del período predinástico (3300 a.C), y provienen del Templo de Min en Koptos, destacando por su tamaño, unos 4 metros, y por la llamativa oquedad que queda, dónde en su día tuvo que haber un enorme y erecto falo de piedra caliza. Este culto al dios de la fertilidad fue de gran importancia en el antiguo Egipto, ya que el museo nos muestra un relieve del mismo Templo, realizado más de 1500 años después, bajo el reinado del Faraón Intef V, donde también podemos observar la figura itifálica del dios Min.

Chipre

Entre las colecciones más destacadas del museo están las piezas pertenecientes a la cultura chipriota y su amplia colección de cerámica griega y minoica. Entre las piezas más llamativas de estas culturas mediterráneas antiguas están los pequeños ídolos de diosas de la fertilidad, asociados a cultos primigenios a Afrodita, o a la diosa egipcia Hathor, o la babilónica Astarté.

Estatuillas de diosas de la fertilidad-amor.
Izquierda: Placa de la región de Canaán, Astarté, con atributos de Hathor.
Derecha: Escultura de Afrodita-Astarté de Chipre.

Estas figurillas de diosas desnudas con  atributos sexuales marcados tienen una larga tradición por todas las culturas mediterráneas, por lo que es bastante habitual encontrarlas expuestas en las vitrinas de muchos museos: algunas más arcaicas, otras más realistas, y aunque mucho se ha discutido sobre su significado y funcionalidad, muchas comparten una evidente carga erótica o sexual.

Grecia

Y así llegamos a las sugerentes y sorprendentes salas de cerámica griega y romana, dónde siempre nos encontramos alguna sorpresa escondida entre el resto de piezas expuestas. Por lo que animo al visitante a localizar estas dos cerámicas griegas del Asmolean tan representativas de la sexualidad griega:

- Por un lado tenemos una cerámica ateniense de figuras rojas, atribuida al pintor Byrgos y hallada en la ciudad de Vulci, en Italia. En ella podemos encontrar una clara representación de un tema tan controvertido y polémico como la pederastia griega. Aunque como queda bien patente en la imagen es un tema polémico pero innegable, fundamental en la educación formativa de la juventud aristocrática griega.

Cerámica de figuras rojas, con escena de pederastia.

En ella, podemos ver la imagen de un adulto que acerca su mano a la zona genital de un joven que a cambio de estos "favores sexuales" recibe un regalo.

- Y finalmente llegamos a la cerámica causante de esta entrada, un cerámica, esta vez de figuras negras, fechada en torno al 550-500 a.C y que representa una escena de un famoso banquete griego, aunque para descubrir la sorpresa hay que asomarse (aunque discretamente) por detrás de la vitrina...

Kylix de figuras negras.

Roma

Y para finalizar este paseo por el occidente del mundo antiguo nada mejor que localizar dos de las piezas más explícitas expuestas en el museo, como no! se tratan de dos fragmentos de cerámica romana, dos fragmentos de terra sigillata del siglo I y que representan a una pareja copulando en diferentes posiciones.

Sigillatas romanas con escenas de copulación.

India

Seguimos nuestro recorrido por el mundo antiguo pero ahora viajamos al siempre exótico y sensual oriente, a la sala dedicada a la India, a ojos de un occidental todo aquí rezuma sensualidad: y es que su concepción abierta y positiva del sexo y de la sexualidad hace que cualquier sala dedicada a la India contenga imágenes que hasta prácticamente el siglo pasado estuvieron censuradas en todo tipo de museos: diosas de exuberantes formas, bailarinas de sinuantes caderas, y escenas donde se celebra el amor, el sexo y la pasión amorosa...

Así podemos encontrar objetos tan maravillosos como la sensualidad contenida de esta bailarina, o la ternura de una pareja de amantes abrazados...

Aunque también podemos contemplar obras mucho más explícitas como esta placa de marfil con una representación de una pareja copulando:

Este de la India, S. I- II a.C
© Ashmolean Museum, University of Oxford
Jack of Hilton

Y llegamos a la que sin duda es la estrella de este recorrido erótico por el Asmolean Museum, tanto por su peculiaridad como por dónde y cuándo fue fabricado, siendo toda una celebridad en el mundo del arte erótico inglés, estamos hablando ni más ni menos que del famosísimo 'Jack of Hilton'.

Para encontrarlo debemos descender a la planta baja, a la sala número 8 dedicada al nacimiento de este museo, ya que esta figura descansa en este museo desde el mismo momento de su fundación.


Jack of Hilton, Ashmolean Museum, Oxford.

Esta inusual escultura de bronce es un aeolipile o un avivador. Su funcionamiento era bastante básico, se rellenaba de agua y se colocaba cerca de la chimenea, ya que al calentarse, el vapor de agua surgía a través de un pequeño orificio que servía para avivar las llamas.

Esta figura conocida con el nombre de Jack de Hilton fue hallada en Hilton Hall, en el condado de Staffordshire y causó un gran revuelo en el siglo XVII, ya que parece ser que toda Inglaterra había oído hablar de ella, no sólo por ser una de las mejores obras de orfebrería del siglo XIII, sino también por la extraña ceremonia que se celebraba cada Año Nuevo en torno a esta figura.

Su atrevida fisionomía y el espectacular silbido que emitía cuando entraba en ebullición atrajo a toda clase de curiosos, científicos y anticuarios. Entre ellos estaba incluido el Dr. Plot, naturalista y el primer profesor de Química de la Universidad de Oxford.

La sorpresa de encontrarnos con esta original pieza, nos ha obligado a investigar más sobre ella, por lo que muy pronto ampliaremos los datos sobre este Jack of Hilton, y otras eolípilas, aparecidas en Inglaterra. Además os explicaremos en qué consistía el curioso y estrafalario ritual que se daba en presencia de Jack of Hilton...

¡Os esperamos!













domingo, 15 de mayo de 2016

La aparición de la monogamia I: Las ETS nos hicieron monógamos

La aparición de la monogamia:

Capítulo I: Las ETS nos hicieron monógamos
Capítulo II: (en preparación)

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Hace tiempo ya publicamos un artículo donde sugeríamos que nuestros ancestros homos, así como las primeras comunidades de humanos, tuvieron que ser polígamas ("El sexo de los primates ¿somos una especia monógama?"). Dato fácilmente atestiguable si observamos a nuestros primates más sociables, ya que nuestros primos evolutivos como chimpancés o bonobos conviven en grupos abiertamente polígamos.

Poco a poco, hemos visto como más y más investigadores se atreven a romper con los discursos convencionales arrastrados por la comunidad científica desde tiempos inmemoriales. Y si hay una obra que siempre recomendamos como símbolo de estas nuevas perspectivas científicas es, sin duda alguna, 'En principio era el sexo', un libro que rompe con numerosos esquemas y planteamientos científicos que siempre hemos asumido como grandes verdades universales, y aunque algunas de sus muchas teorías puedan ser polémicas, el gran acierto de este libro es que al menos hace cuestionarte y replantearte visiones sobre la sexualidad humana que simplemente hemos aceptado porque sí, porque siempre han sido así.

Una de las muchas ilustraciones sobre nuestros antepasados homos que trasladan nuestra
visión monógama de la sexualidad hacia el pasado.

Así hoy, traemos a este blog uno de esos estudios que vendrían a confirmar que es precisamente a partir del Neolítico cuando el ser humano empezó a imponerse relaciones de carácter monógamo ¿por qué? Los científicos Chris T. Bauch y Richard McElreath en su artículo "Disease dynamics and costly punishment can foster socially imposed monogamy", nos aportan varias claves que pueden resumirse en un gran titular:

"Las enfermedades de transmisión sexual nos hicieron monógamos".


Es decir, a partir del Neolítico con la aparición de sociedades más amplias y numerosas, las enfermedades de transmisión sexual (ETS) se hicieron endémicas, perjudicando a aquellos individuos que tuviesen más relaciones y poniendo en peligro uno de los factores claves para la supervivencia de la comunidad... la fertilidad.

Para apoyar esta tesis estos investigadores han aplicado modelos de simulación matemáticos para explorar cómo las interacciones entre el tamaño del grupo, la dinámica de infección de transmisión sexual (ITS) y las normas sociales pueden explicar el tiempo y la aparición de la monogamia impuesta socialmente.


Esta hipótesis no es la primera, ni será la última, que ha intentado explicar el paso de la poligamia a la  monogamia, desde hace años se llevan lanzando explicaciones e hipótesis de todo tipo: desde la elección femenina, a las dinámicas de poder masculinas, pasando por el impacto de la tecnología, la selección cultural del grupo, proporción de cuidados parentales de las crías, la aparición de la propiedad privada, o como este nuevo estudio presenta, el efecto de los patógenos.

Aunque como los mismo autores del estudio reconocen todas ellas pueden tener un fondo de verdad, ya que la evolución, al igual que cualquier otro proceso histórico, es un fenómeno evidentemente multicausal. Por lo que intentaremos a lo largo de distintas entradas presentar algunas de las muchas y muy variadas hipótesis que explican este cambio fundamental en la sexualidad del ser humano


La monogamia, un proceso más dentro de la selección natural

Por lo que este paso, esta imposición social de la monogamia, no tuvo que ser un paso sencillo. Un largo proceso donde la selección natural hizo prevalecer aquellos grupos que mejor se adaptaron al nuevo modelo económico y social que estaba surgiendo con el paso de sociedades cazadoras-recolectoras a agricultoras.

Y es que las ETS tuvieron que suponer una enorme presión para estos grupos humanos, ya que enfermedades como la sífilis, la clámide o la gonorrea pueden provocar tasas muy altas de infertilidad, provocando importantes declives demográficos.

Por lo que bajo ciertas condiciones epidemiológicas los grupos de carácter monógamo aumentarían su población en detrimento de los grupos polígamos que verían como los índices de fertilidad se reducirían.


¿Cómo se explica que estas mismas ETS no afectasen a grupos de cazadores-recolectores?

Los autores del estudio utilizando diversos modelos de simulación matemática han llegado a las siguientes conclusiones:

- Cazadores- recolectores --> Dentro de los grupos integrados por al menos 30 individuos sexualmente maduros las ventajas de la poligamia frente a la monogamia son evidentes, ya que aumentan considerablemente el índice de fertilidad. Y aunque es probable que alguna ETS pueda afectar a un grupo de cazadores-recolectores, al ser poco numerosos la enfermedad suele desaparecer rápidamente. Incluso aceptando que este brote de alguna ETS puede perjudicar la supervivencia de ese grupo, en general, el índice de fertilidad en grupos pequeños es mucho mayor en regímenes de poligamia.

Como bien explica, C. Bauch, uno de los co-autores del estudio: “En las sociedades más pequeñas, las infecciones de transmisión sexual no pueden persistir en el largo plazo, desaparecen debido a sucesos aleatorios, que son también más comunes en grupos pequeños. Por lo tanto, la poligamia no está en desventaja debido a que las infecciones no persisten".

Banda de cazadores-recolectores

- Agricultores --> En grupos más grandes, a partir de 300 individuos, las ETS se hacen endémicas causando la despoblación del grupo. "En las poblaciones más grandes, las infecciones son capaces de persistir, y esto es lo que hace que la poliginia sea menos ventajosa que la monogamia, ya que el nivel promedio de infección es mayor en los grupos poligínicos que en los grupos monógamas” argumenta el científico de la Universidad de Waterloo (Canadá)

Cuando estos casos ocurren, si existe alguna 'facción' de tendencia monógama en el grupo, verán como su comportamiento sexual tiene una recompensa social, ya que a la larga su grupo se irá incrementado, produciéndose una dominación eventual del grupo y un cambio definitivo en las costumbres sexuales.



La imposición social de la monogamia

Con el nacimiento de la agricultura y la consiguiente sedentarización del ser humano se produce un aumento significativo de la población. En estas circunstancias hemos explicado como los grupos de tendencias monógamas a la larga se irían imponiendo sobre el resto, y aunque este paso, pueda parecer natural y lógico, las muchas y reiteradas advertencias (y castigos) que se recogen tanto en los primeros textos religiosos como jurídicos sobre los peligros de la promiscuidad nos indicarían que la imposición de este tipo de norma fue necesaria para salvaguardar la fertilidad de estas primeras sociedades.

Por lo que esta interacción entre las dinámicas sociales y naturales son claves para entender no sólo la aparición de la monogamia, sino también todo un conjunto de normas sociales vinculadas con la sexualidad humana que hasta el día de hoy las hemos aceptados como universales.




Bibliografía

 Barash D. y Lipton J.E.; El mito de la monogamia: La fidelidad y la infidelidad en los animales y en las personas, Siglo XXI, 2003

 Chris T. Bauch y Richard McElreath. “Disease dynamics and costly punishment can foster socially imposed monogamy”, Nature Communitacions DOI: 10.1038/ncomms11219.

[En Internet]

http://elpais.com/elpais/2016/04/12/ciencia/1460464009_412113.html

domingo, 8 de mayo de 2016

Sheela Na Gig: Las enigmáticas y explícitas esculturas femeninas

Es posible que si visitas algunas de las más antiguas iglesias o castillos que aún se conservan en Irlanda e Inglaterra, si levantas la mirada y observas detenidamente los lienzos de sus muros te topes con una imagen que no te dejará indiferente... la escultura de una mujer desnuda que muestra su enorme vulva de manera bastante lasciva.

Sheela de Kilpeck
Y no! No te preocupes... no se trata de ningún añadido posterior, ni de la obra aislada de un cantero loco... estás ante una Sheela na Gig. ¿Que qué se esconde bajo este curioso nombre? Pues todo un programa iconográfico, utilizado en diferentes edificaciones de época románica, donde esculturas figurativas de mujeres desnudas muestran su vulva, de forma claramente exhibicionista, al público.

Sobre ellas existen toda una serie de interrogantes que aún hoy en día siguen vigentes como ¿por qué se tallaron? o ¿qué función tenían? y aunque se consideran un fenómeno propiamente irlandés, ya que la mayor parte de ellas se concentran en tierras irlandesas (unas 100 Sheelas catalogadas), también nos encontramos con bastante ejemplares en tierras británicas (50 Sheelas catalogadas).

Por lo que si nos acompañas en este viaje por las ancestrales y mágicas tierras irlandesas, te intentaremos explicar un fenómeno tan poco conocido, pero de carácter casi universal, como la iconografía relacionada con los atributos sexuales de la mujer.


Origen :

A) Vinculado con el románico 

Aunque existen varias teorías sobre su posible origen, hay cierta unanimidad en reconocer que la mayor parte de estas Sheelas están relacionadas con la invasión anglo-normanda y el aumento de la influencia del catolicismo en estas paganas tierras, por lo que se suele fijar el siglo XII como fecha de origen de su desarrollo.

Además algunos de sus primeros investigadores como J. Andersen (The witch on the wall, 1977) apuntaban que el origen de estas Sheela había que buscarlo en el románico desarrollado en Francia y España allá por el siglo XI. Y que del occidente europeo pasarían rápidamente a las Islas Británicas como confirmaría un estudio posterior de E.Kelly (Sheela-na-gigs: origins and functions), ya que la mayor parte de las Sheelas irlandesas conservadas están situadas en regiones conquistadas por anglo-normandos, mientras que las zonas con un arraigo irlandés más puro aparecen con bastante menos frecuencia.

Capitel erótico en San Pedro de Cervatos (Cantabria)
Otros grandes expertos sobre el fenómeno de las Sheela como los investigadores A.Weir y J.Jerman (Images of lust) también apoyaría toda estas teorías al establecer claros vínculos entre las Sheelas y las imágenes grotescas y lujuriosas que aún se conservan en numerosas iglesias románicas de España y Francia, como representación de los peligros de caer en la lujuria femenina.

B) Vinculado con el mundo pagano

Aunque existen otras teorías que defienden un origen pagano para estas esculturas, así algunos investigadores como Jack Roberts y Joanne McMahon creen que estas esculturas son vestigios de un culto relacionado con la Diosa Madre. Basan su tesis en que algunas de estas tallas parecer ser añadidos sobre estos primeros edificios cristianos, al presentar materiales y estilos no del todo concordantes.

Además al comparar las Sheelas irlandesas respecto al mismo fenómeno desarrollado en el continente advierten una escasez de figuras masculinas (que sí se desarrollan en el occidente europeo) así como un desarrollo distinto de los tipos iconográficos.

Mapa de la localización de las Sheelas Na Gig irlandesas



Características:

La antigüedad de estas piezas así como el avanzado estado de deterioro de muchas de ellas hace muy difícil precisar sus características físicas más relevantes. Además muchas de Sheelas, especialmente a partir del siglo XVII, fueron destruidas o escondidas intencionadamente por los propios párrocos de estas iglesias recelosos del carácter tan explícito de estas imágenes.

Aunque de manera general podemos distinguir según su posición entre:

- Shellas de pie, como la de Kiltinane, en el condado de Tipperary, que aparece saltando en una postura activa de celebración.
Sheela de Kiltinane
- Shellas en posición sedente, ya sea agachadas o en cuclillas, con las piernas muy abiertas como en Cavan Town o formando un rombo como la de Ballylarkin, en el condado de Kilkenny.

Izq: Sheela de Cavan Town /  Dch: Sheela de Ballylarkin

- Shellas sin extremidades: Como la Sheela de Offaly, donde los genitales son la terminación del cuerpo.

Sheela de Offaly

Después la mayor parte de ellas comparten una serie de rasgos físicos compartidos:

Shella de Kilkenny
- Algunas de ellas presentan manos exageradamente grandes, suelen estar próximas a región pubiana, abriéndose los labios vaginales (Sheela de Cavan), incluso algunas de ellas como la Sheela de Offaly se puede observar hasta el clítoris. Otras como la de Kilkenny parecen estar masturbándose.

- Los pechos apenas aparecen marcados o no están representados.

-Rostros buscan remarcar la fealdad de estas figuras, con grandes ojos saltones y enormes bocas, con dientes marcados o sacando la lengua. En los rostros también suelen estar surcados por líneas que representan arrugas o incluso posibles tatuajes.

- En muchas de ellas están marcadas las costillas resaltando el aspecto de deterioro físico,


Función y significado

Vestigios de una diosa pagana

Aunque la relación de estas esculturas con una antigua diosa pagana celta es la teoría más popular, no ocurre lo mismo dentro del mundo académico que sigue optando por su vinculación con el románico europeo.

A pesar de ello sí que existen algunos ensayos dónde identifican estas imágenes con una figura pagana bien conocida dentro de la mitología irlandesa y escocesa, el de la vieja bruja Cailleach. Un figura de carácter protector y vinculada normalmente al invierno que está presente en todo el mundo celta, por lo que en tierras gallegas también contamos con iconografías paganas similares denominadas 'mouras'.

Diosa de la fertilidad

Algunos han querido dar un paso más dentro de esta interpretación como diosa pagana y vincular su representación con ritos de fertilidad  y fecundidad. Por lo que su presencia estaría vinculada a estados de parto, o incluso en bodas (como guía de iniciación para la mujer). Aunque los rasgos demacrados de la mayor parte de estas sheelas hacen difícil aceptar esta interpretación.

 Un aviso contra la lujuria

Esta es la teoría más ampliamente aceptada por la comunidad científica, otorgando a estas figuras un carácter religioso y moralizante.  Y es que durante los siglo XI y XII veremos como el poder de la Iglesia se afianza considerablemente y mostrará una especial preocupación por adoctrinar a sus feligreses sobre los pecados de la carne. Por lo que durante estos siglos veremos como por todo el occidente europeo se despliega toda una iconografía muy explícita advirtiendo sobre los peligros de la lujuria, poniendo especial énfasis en la represión de la sexualidad femenina.
Sheela situada en un muro
en la localidad de Fethard

De esta forma veremos como muchas Iglesias románicas están salpicadas de representaciones de mujeres como fuente de pecado y de lujuria, por lo que suelen aparecer desnudas con sus pechos y órganos genitales devorados por serpientes o sapos, o acompañadas de otras imágenes infernales.

Así que la mayor parte de autores consideran que este programa iconográfico fue imitado por los escultores o monjes irlandeses que recorrieron las rutas peregrinas del románico, como la de Santiago de Compostela, para después llevarlas a tierras celtas y adaptarlas al sistema de creencias de las poblaciones locales.

Pero, aunque esta hipótesis puede explicar gran parte de las figuras, hay otras, especialmente las de carácter secular que parecen escapar de esta explicación. Y es que también se conservan numerosas Sheela en castillos, muros y otros edificios civiles (como la Haddon Hall situada en unos establos) y aunque se pueda esgrimir que esas tallas han sido trasladadas desde algún otro sitio, esta situación ha dado pie a la aparición de un nueva teoría sobre su función...


Protección contra el mal

De esta forma las Sheelas situadas en edificios civiles parecen albergar una clara función apotropaica, es decir, protectora, ya que según ciertas leyendas la visión del sexo femenino podía ahuyentar a ciertas entidades maléficas. Ya vimos en este post ("El culto al falo en la Antigua Roma"), como en la cultura romana los símbolos fálicos no sólo estaban relacionados con la fertilidad sino que también tenían una clara función protectora.
Ballynacarriga Castle (Cork)
Por lo que tal vez la creencia que los atributos sexuales tuviesen una función apotropaica estuviese mucho más arraigada en el inconsciente colectivo de lo que creemos y que las supersticiones de la Antigüedad aún perdurasen en muchos núcleos rurales en Plena Edad Media, y por tanto, las Sheelas situadas en Iglesias también tuviesen ese carácter protector contra encantamientos y el mal de ojo.

Aunque también es probable que esa función protectora se le haya otorgado posteriormente, y no en el momento de su talla, por lo que esta teoría, al igual que el resto, puede explicar algunas de las Sheela pero no todas ellas en su totalidad.



Bibliografía:

Concannon, M.; The sacred whore: Sheela, goddess of the Celts. Cork: Collins Press, 2004.

Freitag, B.; Sheela-na-gigs: Unravelling an Enigma. Londres: Routledge, 2004.


Gonzalez Arias, L.M.; Otra irlanda: La estética postnacionalista de poetas y artistas irlandensas contemporaneas, Universidad de Oviedo, 2000.

Kelly, E. P.; Sheela-na-gigs: origins and functions. Dublín: Country House, 1996.

Roberts, J., McMahon, J.; The Sheela-na-Gigs of Ireland and Britain: The Divine Hag of the Christian Celts – An Illustrated Guide. Cork: Mercier Press, 2001.

VV.AA.; Poder y Seducción de la imagen románica, Fundac. Santa María la Real, Centro de estudios del Románico, 2006.

[En Internet]

http://www.sheelanagig.org/wordpress/

http://www.beyond-the-pale.org.uk/irish.htm

 http://www.amigosdelromanico.org/

https://es.wikipedia.org/wiki/Sheela_na_Gig