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sábado, 22 de octubre de 2016

Papiro erótico de Turín

El Papiro Erótico de Turín es una de las piezas más singulares de todo el arte egipcio, ya que se considera uno de los mejores documentos para desentrañar el oculto universo sexual del antiguo Egipto.

Y es que si por algo destaca este papiro es por las atrevidas escenas de carácter sexual que se desarrollan en él, la variedad de posiciones que podemos contemplar ha llevado a que sea conocido como el kamasutra egipcio.

Y aunque su significado sigue siendo un misterio a día de hoy, su importancia radica en que se trata de un documento directo que nos habla sobre cómo concebían la sexualidad y el erotismo los egipcios de hace más de 2000 años.


Reconstrucción coloreada del Papiro erótico de Turín.


Hallazgo

Este curioso documento fue hallado en el poblado de obreros de Deir-el-Medina situado cerca del famoso valle de los reyes en Egipto. Fue encontrado bastante deteriorado en el interior de una vasija y desde el mismo momento de su aparición fue objeto de controversia por el alto contenido erótico o casi más bien pornográfico de sus escenas.

Todo ello hizo que se convirtiese en un objeto de deseo por parte de coleccionistas, anticuarios y egiptólogos, por lo que fue pasando de mano en mano y siempre de forma clandestina hasta finalmente recaer en el Museo Egipcio de Turín, donde hoy en día se puede contemplar. Aunque hay que aclarar que durante la mayor parte de su existencia ha estado oculto en los almacenes del Museo, ya que habrá que esperar hasta ¡1973! para que se diese a conocer tan importante documento al público en general.

Para hacernos una idea del impacto que causó este papiro en su día recogemos las palabras del gran egiptólogo Jean-François Champollion cuando pudo estudiar el papiro a principios del siglo XIX quien lo describió como "una imagen monstruosa, obscena, que me dio una impresión muy extraña acerca de la sabiduría y la compostura egipcia".

Otro ejemplo de la mojigatería con el que la ciencia ha tratado siempre este tipo de objetos nos lo brinda el egiptólogo suizo Joseph Omlin, quien ya en pleno siglo XX, avergonzado de describir lo que sus ojos contemplaban decidió hacerlo en latín para que el público no docto no tuviese acceso a tan inmoral documento.


Reconstrucción ideal de las escenas eróticas del Papiro erótico de Turín.


Características

El papiro erótico de Turín es un rollo de papiro de 2,59 metros de longitud y 25 cms. de ancho, fechado en torno al reinado de Ramsés II (1279-1213 a.C.).  Las escenas están dibujadas con trazos de color rojo o azul-negro, sin rayas de separación entre escenas y con algunas líneas de texto en escritura hierática.
Fragmentos del papiro expuestos en el Museo de Egipcio de Turín
El papiro está dividido en dos partes en formato horizontal: La parte superior, la más divulgada históricamente, está compuesta por ilustraciones de animales que narran distintas fábulas. Aunque la que nos interesa a nosotros es la parte inferior, donde podemos ver con todo lujo de detalles hasta 12 posturas sexuales de todo tipo en el interior del que se supone un prostíbulo egipcio, las llamadas casas de la cerveza, y es que muchas de estas escenas de sexo están acompañadas por numerosas jarras de cerveza.

De esta manera la sección erótica del Papiro está compuesta por 12 viñetas, destacando su viñeta central donde aparecen una mujer yaciendo sobre una cama y debajo de ella un desfallecido hombre, a partir de ella se despliegan tanto a izquierda como a derecha las restantes escenas eróticas. Esta disposición parece corresponder para facilitar su lectura y desenrollar el papiro de manera más ágil y cómoda.
Escenas del Papiro erótico de Turín.

En cada una de ellas aparece un hombre de aspecto grotesco (con un gran falo, descuidado físicamente o con actitud de desfallecimiento) manteniendo relaciones sexuales con atractivas y bellas mujeres. Las mujeres que aparecen prácticamente desnudas serían las prostitutas de una de estas 'casas de la cerveza'.

Las escenas reflejan posturas sexuales de gran variedad algunas rozando lo caricaturesco, aunque eso no quita ningún mérito a la gran calidad artística con la que están representadas, dibujos de gran belleza y dinamismo, tanto si analizamos las viñetas de forma individual como si lo hacemos en su totalidad.

Este hecho ha llevado a los investigadores a aseverar que el propietario del Papiro tuvo que ser un personaje de gran poder adquisitivo, quién encargó este trabajo a algún artista de gran renombre, seguramente para mostrar dicho pergamino en fiestas a sus distinguidos invitados.

Detalle del Papiro Erótico de Turín. Escena central del papiro con un claro componente humorístico: Un hombre exhausto, ya sea por el alcohol o por la actividad física del encuentro amoroso, se ha caído de la cama, por lo que la meretriz intenta darle ánimos para proseguir con el encuentro.


Elementos 

El papiro, a pesar de su componente erótico-humorístico, no deja de ser un fiel reflejo de la cultura de la civilización egipcia, plasmando algunas de las características más comunes de sus representaciones artísticas. Lugar destacado adquieren los elementos asociados a la belleza y al cuidado personal como pelucas, perfumes, maquillajes, flores de loto, tatuajes, un arcón para cosméticos... incluso en alguna escena vemos como la prostituta se maquilla antes de su encuentro erótico.

Meretriz egipcia maquillándose antes de su encuentro erótico.

Otros de los elementos más característicos asociados al erotismo y a la sexualidad humana son algunos elementos vegetales.

 Por un lado tenemos la flor de loto, que aparece sobre la cabeza de las mujeres, esta era una flor con un claro simbolismo sexual, ya que aparte de ser un símbolo de fertilidad, una vez esnifada proporcionaba sensaciones sicotrópicas, por lo que su consumo se ha relacionado con fiestas y rituales de alto componente sexuales. Otra planta que aparece en el pergamino y guarda a su vez un alto contenido erótico son las ramas de convólvulo.
Sistro.

Algunos objetos musicales también están asocaidos al erotismo, ya que entre las funciones de las cortesanas estaba entretener a sus invitados con música y cantos. Por lo que algunos elementos musicales como arpas, sistros o flautas están claramente vinculados a la actividad de dichas mujeres.

En el papiro destaca la presencia de una especie de sonajero denominado 'sistro', instrumento relacionado con la diosa Hathor, diosa del amor, la música y la fiesta.

La presencia de animales como los monos tampoco es casual ya que este animal también tenía un claro significado erótico.

Por último destacar la presencia en algunas escenas de unos pequeños frascos que seguramente contuviesen algún tipo de lubricante natural, por lo que su aparición puede ser una pista para indicarnos una penetración anal.


Textos

Los fragmentos de textos que han sobrevivido y aún son legibles no aportan ningún dato que pueda ayudarnos a descifrar el objetivo de este papiro, ya que están relacionados con expresiones de goce y lujuria. Aunque puede ser que fuesen añadidos posteriores ya que están escritos apresuradamente en los márgenes del pergamino.

"... Ven detrás mío con tu amor, ¡Oh Sol, has encontrado mi corazón exaltado, ejercita mi deleite ..."

"Mira, ven detrás de mí. Contengo tu placer, tu falo está conmigo...".

Significado

1.-  Hay quienes creen que es un registro de la vida de los dioses. El doctor Richard Parkinson, curador de exposiciones de Egipto y Sudán para el Museo Británico, afirma que “de alguna manera, los egipcios eran muy diferentes a nosotros. Ellos son muy discretos sobre la actividad sexual humana, pero cuando se trata de los dioses, la iconografía, para nosotros, parece ser simplemente pornográfica”. Esta teoría se apoya especialmente en la similitud de la escena VIII con las representaciones del coito entre Geb y Nut tan habitual en el arte egipcio.

2.- Otros investigadores han apuntado que el pergamino podría tratarse de una especie de ritual de alquimia sexual o un simple manual de amor. Ya hemos visto en otros post como los egipcios utilizaban todo tipo de amuletos y objetos mágicos, por lo que este pergamino podría tener un fin similar.

3.- Finalmente hay quienes prefieren dejar el misticismo de lado y sostienen que el pergamino erótico de Turín simplemente es el equivalente a una revista erótica del antiguo Egipto , en cuyo caso pudo ser encargada a artistas por alguien de estatus elevado, pues la fina ejecución de los dibujos testifica que fue realizado por manos hábiles.

Por lo que la opinión más extendida es que el papiro podría ser la simple representación de un burdel en Tebas, especialmente por la presencia de las flores de loto sobre la cabeza de las mujeres y otros elementos asociados directamente con la vida de las cortesanas.

4.- Por último, están aquellos que ponen su foco de atención en el componente satírico del documento, por lo que opinan que se trataría de un pergamino de tintes humorístico y con cierta crítica social, ya que los clientes del prostíbulos, representados siempre con grandes barrigas y falos enormes, probablemente fuesen altos dignatarios de la corte o grandes sacerdotes, apareciendo siempre en posturas poco dignas, de desfallecimiento y cansancio ante la prolongada vida disoluta que llevan.

 


Bibliografía

Parra Ortiz, J.M.; La vida amorosa en el Antiguo Egipto, Aldebarán, 2013.

 http://www.elmundo.es/cronica/2014/08/10/53e61004e2704ebc0d8b4577.html

 http://www.bloganavazquez.com/2011/05/27/el-papiro-erotico-de-turin/comment-page-1/








domingo, 7 de febrero de 2016

Los Libertinos franceses


 "¡Imbéciles mortales!
¿Creéis realmente que podéis matar la pasión que la naturaleza ha puesto en vosotros?
Es la obra de Dios. Queréis destruir esas pasiones, embutirlas dentro de estrechos límites.
¡Locos!"
 -  Jean Baptiste Boyer d'Argens, Therese Philosophe (1748)

Si hablamos de libertinos franceses seguramente se nos vendrá a la mente alguna escena de la película 'Las amistades peligrosas', o la figura de personajes como el Marqués de Sade o Giacomo Casanova, incluso las personas de mente algo más calenturienta imaginarán lujuriosas reuniones de aristócratas franceses celebrando orgías bajo el resplandor de los candiles en un solitario castillo... pero dentro del pensamiento libertino también encontraremos a personajes de la talla de Diderot o Rousseau, que no dudaron en liderar un movimiento que pregonaba la libertad del hombre... y la libertad sexual iba a ser uno de sus frentes de batalla.

Protagonistas de la película 'Las amistades peligrosas'

Si el siglo XVI fue el siglo de los grandes descubrimiento en el campo de la física, donde gracias a personajes como Galileo, Descartes o Newton se dio el paso a un sistema de pensamiento mecanicista, el XVII será el siglo de la Razón, de la Ilustración, de donde surgirá un nuevo hombre empeñado en alcanzar la libertad, no sólo la libertad política, religiosa o social sino también la libertad de las mentes y de los cuerpos. Y para ello, deberá sondear en los límites de sus sentimientos pero también de sus pasiones.

El libertino será un hombre emancipado de los límites morales de la religión, si en el siglo XVII exigirá la libertad de pensamiento, en el siglo XVIII buscará la libertad del cuerpo.


Así pues encontraremos dos tipos de libertinos: aquellos de corte intelectual, que centraron sus esfuerzos en conseguir la victoria intelectual frente a la Iglesia, esgrimiendo la libertad de pensamiento frente al inmovilismo intelectual de la religión.
Desnudo en reposo, F. Boucher, 1751.
Museo Wallraf-Richartz, Colonia.

Y después, en los albores de la revolución francesa, aparecerá otro tipo de libertino, los 'libertinos carnales', poetas, aventureros, filósofos, aristócratas... que se entregarán a los placeres de la vida, buscando en el libertinaje y en el desenfreno sexual romper definitivamente cualquier barrera moral sobre la sexualidad humana, donde "siguiendo la estela de Epicuro, celebraron la materia, el cuerpo y la alegría"; tal y como los describe Michel Onfray en su obra 'Los libertinos barrocos'. 

Por lo que la lucha por la liberación sexual fue un arma más que esgrimir frente a la represión del Estado y de la Iglesia.

Los libertinos carnales

Será este segundo grupo de libertinos los que nos interese a nosotros, aquellos que en nombre de la moral natural se entregaron a los más lujuriosos placeres sexuales, librepensadores que no dudaron en trasgredir los dogmas establecidos y romper con las barreras morales dominantes.

Pero este fue un movimiento elitista, las clases medias y bajas siguieron siendo muy conservadoras, especialmente en todo lo relativo al terreno sexual, por lo que su liberación sexual no se produjo hasta bien entrado el siglo XX. 

De esta forma serán los nobles y los intelectuales los que encabezarán este movimiento de libertad sexual, un último canto del poder y del exceso de una aristocracia y de una nobleza que muy pronto verá cuestionada su posición ante el triunfo de la Revolución Francesa. Un triunfo que traerá consigo el protagonismo de la burguesía, la cual impondrá una nueva moral sexual, que desterrará cualquier tipo de sensualidad, y que impondrá una nueva ola de puritanismo, representado en la moral victoriana.

Por lo que nuestros protagonistas serán ‹‹los refinados, los aristócratas, los cortesanos [...] que parece caracterizar el siglo de los filósofos para hacer de él el de la pornografía y el erotismo›› en palabras de R. Muchembled.

La vida de un libertino (c. 1732-1735),  William Hogarth.
Sir John Soane's Museum, Londres.
Y nada mejor si queremos buscar una definición de este libertinaje que acudir a su máximo representante, el Marqués de Sade, quién dijo que el libertinaje “es un extravío de los sentidos que supone ir siempre más allá de todos los frenos, un desprecio soberano por cualquier tipo de prejuicio, el rechazo absoluto de toda forma de culto, el horror más profundo hacia las normas morales”.

Para comprender estas palabras de Sade y la actitud de estos libertinos recogemos el testimonio de Vázquez y Altarriba que en su obra 'La paradoja del libertino' dan respuesta al porqué de esa actitud: "Los libertinos partían de la idea de que todo ser humano es un ser sensual y, por consiguiente, un ser gozante, y que las educaciones religiosa y social han hecho de él un ser dolente. Devolverle su capacidad gozante constituye la labor esencial del libertino, que se ve a sí mismo, más que como un educador, como un anti-mesías venido a redimir a todos aquellos que pasan por la vida sin disfrutar de ella, sin conocer la naturaleza, sin conocer el universo, en suma, sin conocerse".

Por ello, algunos de estos libertinos no dudaron en romper con cualquier tipo de traba moral y adentrarse en sus límites, para inventariar casi con saber enciclopédico la naturaleza de la sexualidad humana, incluida sus perversiones más ocultas y secretas.

Viñeta del cómic, Casanova de Milo Manara.


La liberación sexual de la mujer

Una de las imágenes recurrentes cuando hablamos de los libertinos franceses es la de una reunión de ricos y aristócratas aprovechándose de jóvenes ingenuas, a las que someten a todo tipo de vejaciones...  Pero hay que recalcar que esta filosofía libertina también trajo consigo un paso más hacia la liberación sexual de la mujer.

Y es que en el siglo XVIII la condición social de la mujer aún venía marcada por la represión y el control de su sexualidad, la mujer debía refrenar sus impulsos y sus deseos, y la simple idea del goce sexual femenino estaba completamente vetada.

Los libertinos también se alzarán contra esta moral machista y controladora de la sexualidad de la mujer, la mujer dejará de ocupar un rol pasivo en cuanto a su sexualidad, el viejo mensaje de la iglesia de reducir el rol de la mujer a la maternidad quedará destruido por estos libertinos que nos mostrarán mujeres sexualmente activas, que gozan y viven una sexualidad abierta al placer y a la pasión.

Casanova, de Milo Manara.
Y si hay una persona que se preocupó en analizar el rol de la mujer en esta nueva sociedad ese fue el gran intelectual francés Diderot, quién expresó bien a las claras que la mujer, que cada mujer, era un ser lleno de deseos y placeres.

Así el enciclopedista francés consideraba que el deseo era un bien que todo ser humano tenía la obligación moral de experimentar, ya que las pasiones y los deseos reprimidos eran una fuente de infelicidad.

Para Diderot, que las mujeres no pudiesen experimentar el placer, tal como lo hacían los hombres, era una terrible tragedia, ya que la pasión y el deseo son parte de la condición humana.

"Muchas mujeres morirán sin haber experimentado la cúspide de la "volupté". [...] La mayor felicidad se les niega incluso en los brazos del hombre que adoran, pero nosotros podemos encontrarla junto a una mujer dócil que ni siquiera nos gusta"

Incluso era consciente de que para muchas mujeres el matrimonio no era un camino hacia la búsqueda de su placer sexual, sino que un nuevo foco de represión e insatisfacción sexual:

"He visto mujeres honestas estremecerse de horror cuando se les acercaba el marido; las he visto meterse en la bañera sin creerse nunca lo bastante limpias de la suciedad del deber [conyugal]"

Portada 'La Religiosa'
Sus dos obras más representativas en este aspecto fueron su ensayo sobre las mujeres ('Sur les femmes', 1772) una obra, que a pesar de arrastrar algunos tópicos tan machistas como el de la histeria femenina, conserva grandes dosis de feminismo, al hablar de la igualdad del hombre y la mujer, y de las desventajas de la mujer al nacer por el encorsamiento de la sociedad al que se ve sometida ("viven reducidas al silencio en la vida adulta").

Aunque sin duda su obra donde mejor refleja esta situación de la mujer es la novela 'La joven religiosa' (1761) que narra los problemas a los que se ve sometida una joven cuando es obligada a ingresar en un convento, una novela que se alza "contra las pasiones reprimidas y pervertidas por el dogma de la Iglesia, una magnífica metáfora de la desesperanza de una mujer en una sociedad represiva y patriarcal"


Los libertinos en el arte

La lucha de los libertinos franceses contra la moral eclesiástica se extendió a todos los campos, desde la filosofía hasta la política, por lo que el arte y la literatura también se pondrán al servicio del placer, el erotismo y la lujuria. Y es que, según se acrecentaba la represión sexual y la censura por parte del Estado se irá aumentando, al mismo tiempo, la producción artística de carácter erótico o pornográfico.

Por lo que durante este siglo disfrutaremos de una intensa producción literaria de carácter erótico que marcará definitivamente el devenir de este género literario hasta nuestros días, quedando como referencia obras tan famosas como 'Les bijoux Indiscrets' (1747) de Diderot, 'Thérèse Philosophe' (1748) de Boyer y auténticos clásicos de la literatura erótica como 'Fanny Hill' (1748) de John Cleland y las diversas obras del Marqués de Sade, 'Justine o los infortunios de la virtud' (1791), 'La filosofía en el tocador' (1795) o 'Las ciento veinte jornadas de Sodoma' (1904).

El anticleraquismo de esta literatura libertina se hace evidente en las continuas referencias sexuales relacionadas con el mundo de la Iglesia: curas depravados que se aprovechan de incautas jovencitas, monjas que alcanzan el éxtasis en brazos de un amante, escenas de sexo dentro de los muros de un convento,... todas estas imágenes suponían un ataque directo a la Iglesia, presentándola como un nido de vicio y corrupción, tan cínica y falsa, como la moral sexual imperante.

Las bañistas, Hean Honoré Fragonard.
Este mismo siglo verá como el mundo de la creación artística también vivirá un auge de la pintura de carácter erótico, los autores celebrarán el erotismo del cuerpo humano y su naturaleza sexual. Desde la visión sutil, elegante y discreta del arte Rococó, pasando por la sensualidad desbordante de Boucher o Fragonard, hasta llegar al arte más obsceno y lascivo de Thomas Rowlandson.

Cuadros llenos de sensualidad y erotismo, con mujeres voluptuosas, semidesnudas, llenas de luz y de color, obras realizadas al gusto y a los requerimientos de una sociedad caracterizada por su libertinaje al servicio del placer.

Así el genial pincel de Boucher nos presenta hermosas mujeres, sugerentes, lascivas, ofreciéndonos sus hermosos traseros, provocándonos con la mirada, invitándonos a sucumbir al placer...

Odalisca morena, F. Boucher, 1745.
Museo del Louvre.

Otra de las obras pictóricas cumbres del libertinismo es 'El cerrojo' de Fragonard, donde dos amantes apasionados buscan cerrar el cerrojo para entregarse a la pasión amatorio en el gran lecho que ocupa la parte central del cuadro. Un cuadro donde la luz se pone al servicio del erotismo.

El cerrojo, Jean Honoré Fragonard.
Museo del Louvre, París.

Conclusión

La historia de la sexualidad siempre ha venido marcada por grandes períodos de represión y censura, salpicados por momentos de liberación total de las pasiones, y estos libertinos franceses representan uno de estos períodos donde se rompe con la moral establecida para dar rienda suelta a la sexualidad natural del hombre.

Y es que estos hombres, y mujeres, vivieron a caballo entre dos épocas, entre el final del Antiguo Régimen y el inicio de la Edad Contemporánea, por lo que estos libertinos franceses representan el último canto de cisne de un grupo social caracterizado por sus privilegios, pero también por su frivolidad, por su exuberancia y por su libertad de pensamiento.

Por lo que esta explosión del gusto por expresar la sexualidad del ser humano sólo se pudo dar en ese período y en ese grupo social de intelectuales, librepensadores, filósofos, aristócratas.... ya que antes y después, el ser humano volverá a autoimponerse una estricta y rígida moral sexual...  Antes, con el control total de la moral sexual por parte de la Iglesia; después por el triunfo de la burguesía y la imposición de una nueva moral sexual, tan estricta (e hipócrita) como la ejercida anteriormente por la Iglesia.

Y es casualmente en esta era de la Razón, cuando el hombre se dejará imbuir por el lado más instintivo de la pasión, es en esta época de ansias de conocimiento cuando el hombre se atreverá a explorar un terreno vedado hasta entonces... la sexualidad humana. Por lo que la homosexualidad, la masturbación, el travestismo, o el sadomasoquismo se liberarán de la cárcel moral donde estaban ocultos y verán la luz gracias a estos libertinos franceses.

Este atrevimiento será pues su gran contribución a la historia de la sexualidad humana.

Bibliografía

Blom, P., Gente peligrosa. El radicalismo olvidado de la Ilustración europea, Anagrama, Barcelona, 2012.

Roudinesco, E.; Nuestro lado oscuro: Una historia de los perversos, Anagrama, 2009.

Vázquez, L. y Altarriba. A.; La paradoja del libertino: sobre "Las amistades peligrosas" y otras perversas relaciones dieciochescas, Liceus, 2008.

Alicia H. Puleo, J.A.N. de Caritat, Olympe de Gouges, La Ilustración olvidada: la polémica de los sexos en el siglo XVIII, Anthropos Editorial, 1993.

[En Internet]

Esteban, I.; Virtudes y perversiones de los libertinos, en
http://www.hoy.es/20090608/sociedad/virtudes-perversiones-libertinos-20090608.html

Historia crítica del libertinaje, en
http://www.revistaenie.clarin.com/literatura/Choderlos-de-Laclos-Godard-dAucour-Marques-de-Sade-Cuentos-y-relatos-libertinos_0_529147284.html

http://www.temporamagazine.com/una-ilustracion-cargada-de-razon-y-de-lujuria-2/

http://www.investigartes.com/inicio/index.php?option=com_content&view=article&id=90

sábado, 24 de octubre de 2015

Sexo y cultura erótica en la España de los años 20

Esta entrada está inspirada en el magnífico trabajo de Maite Zubiaurre, "Culturas del erotismo en España. 1898-1939" y gran parte de las imágenes están extraídas del increíble banco de imágenes disponible en su web asociada http://sicalipsis.humnet.ucla.edu/

LA ESPAÑA DE PRINCIPIOS DEL XX
Cubierta de la obra Culturas del erotismo en España, 1898-1939
http://sicalipsis.humnet.ucla.edu/

La España de principios de siglo XX es una de las épocas más interesantes de su historia, marcada por el esplendor de una generación, la del 98, que veía como impotencia como el país se sumergía en una crisis moral, social y política... de ahí surgieron nombres como Unamuno, Machado, Alberti...

Pero este principio de siglo vienen marcado por un fenómeno que cambiará para siempre la cultura del entretenimiento: el poder de la imagen; al calor de los inventos surgidos tras la II Revolución Industrial se va a desarrollar nuevas formas de consumo de ocio que se popularizarán rápidamente tras la I Guerra Mundial, especialmente entre las clases urbanas: el cine, la prensa, la radio, los semanarios, la publicidad...

Madrid y Barcelona pronto imitaron las modas y las nuevas formas de ocio que florecían en los locales de Berlín, París o Londres, entrando de lleno la sociedad española en la modernidad europea. Por lo que desde muy pronto, las principales avenidas de estas ciudades se llenaron de salones de variedades, cabarets y music-halls.

Estas nuevas formas de ocio levantarán pasiones entre un público cada vez más aficionado a abarrotar este tipo de espectáculos, donde los números de las artistas se volvían cada vez más picantes, acompañados de bailes sensuales, canciones eróticas y vestidos con transparencias; todo ello, al son de cuplés, tangos y los nuevos ritmos que llegan desde el otro lado del atlántico como el jazz, el fox-trot o el charlestón.

Y entre todas estas novedades el cine se alzaba como una nueva y poderosa industria del entretenimiento, y como ya vimos en este post, el cine porno también empezó a popularizarse en nuestro país, con películas producidas y financiadas por el mismo rey Alfonso XIII.


Iglesia, Dictadura y Monarquía

Esta nueva cultura se alzaba como una atrayente alternativa a la religión, por lo que la Iglesia siempre se posicionó en contra de estas formas de ocio, ya que ponía en peligro su monopolio cultural y social que había aglutinado a lo largo de los siglos.

Además en España se vivía la curiosa contradicción de estar bajo una dictadura militar (1923-1930), de corte monárquico y de carácter conservador y católico, aunque como vemos, bastante permisiva en lo social, por lo que muchas veces se ha llamado a la dictadura de Primo de Rivera como "dictablanda".

Aunque esto no significa que no existiese la censura, en 1917, un periódico valenciano recoge la noticia del cierre del teatro Princesa durante 6 meses y con una multa de 500 pesetas ante las "excesivas procacidades exhibidas" durante la actuación de dos de sus vedettes. Esta censura se endureció con la llegada de la dictadura de Primo de Rivera, ya que a pesar de que este tipo de espectáculos siguieron en funcionamiento, sus contenidos se aligeraron un poco.

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Postal erótica.
El nacimiento de los mitos eróticos

Esta época es también la de los nacimientos de los grandes mitos eróticos, donde las más famosas actrices de Hollywood empezaron a convertirse en auténticos iconos mundiales como Gloria Swanson o Greta Garbo, y donde nuestras cupletistas y vedettes más famosas como Raquel Meller, La Bella Chelito, La Goya, Olimpia d'Avigni o Carmen Miranda acaparaban portadas de magazines y revistas, rodeadas de grandes lujos y disfrutando de los caros regalos de sus admiradores.

Admiradores entre los que se incluían los principales personajes del país, desde el rey Alfonso XIII hasta el dictador Primo de Rivera, que también coquetearon con estas artistas y eran clientes habituales de estos espectáculos nocturnos.

Se vivía en un ambiente de cierta relajación moral y libertinaje, con el auge de nuevas ideologías como el feminismo y el naturalismo, donde la exhibición del cuerpo desnudo dejará de ser un tabú. Además la prostitución y la drogas se convierten en algo habitual en el ambiente nocturno de las grandes ciudades, cocaína y morfina eran consumidas por buena parte de una burguesía adinerada, como bien refleja el 'Tango de la cocaína' de Joan Viladomat.

Como bien señala Maite Zubiaurre "En esa España floreció una cultura popular, tan descarada como irreverente, que produjo una cantidad de material erótico que la sociedad de entonces consumió sin pudor. Muchas de las imágenes que hoy consideraríamos pornográficas circularon libremente por las calles de Madrid y Barcelona, sin que ningún tipo de censura actuase sobre ellas".


Fotografías "artísticas beldades femeninas" recogidas en el libro de Maite Zubiaurre 'Culturas del erotismo en España 1893-1939'.

CULTURA ERÓTICA DE CONSUMO

Estas nuevas formas de ocio y expresión relacionadas con la libertad sexual se manifestaron en la proliferación de condones, novelas de tintes eróticos o asociaciones nudistas... y donde muy pronto se aprovecharán las nuevas posibilidades de las nacientes industrias cinematográfica y fotográfica para desarrollar toda una serie de productos eróticos y pornográficos, y cuanto más explícitos mejor... postales eróticas, cine porno y revistas nudistas son sus mejores representantes.

Publicaciones como las postales eróticas se distribuían por correo postal, pero también se podían adquirir abiertamente en quioscos o mediante la venta ambulante. El primer dato que podemos extraer de estas imágenes es el ideal de belleza reinante en la época, donde parece que se destila una preferencia por las mujeres opulentas, entradas en carne, de grandes pechos, es decir, el tipo de mujer más frecuente tanto en los prostíbulos como en las salas de variedades. Aunque a partir de los años 20 ya se empieza a vislumbrar los nuevos códigos de belleza femenina, mujeres más delgadas y de pelo corto

Postales eróticas

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Postal coloreada.
La postal erótica recibió el nombre de 'cartomania', consistían en fotografías sobre cartulinas, muchas de ellas coloreadas con acuarelas para conseguir un mayor realismo. Su éxito radicaba en su bajo coste de producción, su fácil reproducción y su rápida comercialización

Estas postales de corte erótico fueron ideadas en Francia a finales del XIX, por lo que también fueron conocidas como "postales francesas".En un principio eran fotografías algo inocentes, con escenas de filtreos e insinuaciones algo ingenuas. Así el país galo se convirtió en el principal productor de las postales y fotografías eróticas llegadas a España.

Este tipo de postales tuvo una enorme variedad de producciones desde las más sutiles y lights como las denominadas 'postales amables' o 'tontas', donde aparecían mujeres semidesnudas en posturas clásicas y academicistas hasta aquellas más próximas a la pornografía pura y dura, con escenas de pareja o mostrando relaciones de carácter homoerótico.

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Postal estilo
'mármol viviente'
Una muestra de esta gran variedad de postales la encontramos en el tipo de mujeres representadas que puede ir desde la sensualidad más castiza, con representaciones de mujeres con mantilla y mantón, pasando por la sensualidad más étnica, con postales de mujeres semidesnudas pertenecientes a diferentes culturas del mundo.  Por otro lado, encontramos aquellas que buscan el lado más poético y sensual, donde la fotografía viene acompañada de un texto poético.

Dentro de las postales encontramos sub-géneros, entre los que destacan el llamado "mármol viviente". Son aquellas postales que reproducían desnudos más propios de la escultura que de la fotografía erótica, por lo que para lograr este efecto se cubrían los pezones y el vello público de la modelo mediante un maillot muy ajustado. Este tipo de postal, tuvo gran auge en la Alemania de los años 30 y 40, ya que encerraba cierta reivindicación del ideal de belleza clásica que tanto apasionó al nazismo.                               

Novelas eróticas

El fenómeno de las novelas eróticas es relativamente contemporáneo, en España las primeras publicaciones de este tipo se dieron durante el Sexenio Revolucionario, aprovechando la libertad de imprenta sancionada en la nueva constitución. Aunque la Restauración  cercenó gran parte de estas libertades, este tipo de publicaciones siguieron vigentes, causando gran escándalo entre vecinos y autoridades, que provocaron en más de una ocasión la persecución policial a los vendedores ambulantes por "escándalo público". Pero va a ser durante la década de los 20 y 30 cuando este tipo de publicación se consolidará, a pesar de las incautaciones periódicas y las multas a los libros de carácter más pornográfico.

Estas novelas se caracterizarán por sus divertidos y extravagantes títulos, que podían ir de los más coquetos y sugerentes hasta títulos directamente pornográficos: Paquita se pone nerviosa, Lilly y los plátanos, Currito el ansioso, El delantero centro de Pili, La flor de Florita, El túnel del amor prohibido o Julia la Gozadora son uno de los muchos títulos aparecidos en aquella época.

Pero no sólo los títulos de los libros tuvieron nombres extravagantes, sus autores, escondidos bajo pseudónimo también apostaban por divertidos nombres tales como el doctor Canuto de Montánchez o el doctor Coñicida. Lo mismo sucedía con las editoriales, muchas de ellas registradas en Buenos Aires para evitar posibles multas o censuras, cuyos nombres resultaban aún más esclarecedores Establecimiento Jodeográfico, Imprenta Espermática, Editorial Diarrea.

En este tipo de novela, como ya vimos que pasaba con las películas pornográficas de Alfonso XIII, solían encerrar una mordaz crítica a los estamentos más poderosos de la sociedad: sacerdotes, nobles,...  En cuanto a los temas relacionados con el sexo las escenas más frecuentes son aquellas de tintes vouyeristas y aquellas más propias de las fantasías masculinas: escenas lésbicas, sexo oral, sexo anal.

Novelas licenciosas de la España juguetona
Portadas de novelas eróticas.

Nudismo y Naturalismo

Otra de las modas que causaron furor, especialmente en las costas catalanas y levantinas, fueron el nudismo y el naturalismo, hecho que se vio refrendado por la creación de una multitud de asociaciones de carácter naturista, vegetarianas, nudistas y de medicina natural, algunas muy ligadas al movimiento anarquista, y que  desde muy pronto editaron sus propias revistas.

La característica de estos movimientos era el deseo de redescubrir el cuerpo como parte de una búsqueda de lo verdadero frente a lo artificial de la vida moderna, ya que el nudismo se entendía como una forma de volver a la pureza, liberando al cuerpo de la degeneración y los vicios sexuales.

Estas publicaciones contenían artículos relacionados con la comida sana, remedios naturales  y cómo no! de temática relacionada con la sexualidad,  aunque casi siempre bajo una perspectiva algo tradicional y purista, ensalzando la castidad como valor y criticando la sexualidad incontrolada, así como algunos vicios como el alcoholismo y el tabaquismo.  A pesar de esta concepción purista de la sexualidad intentaron alejarse de la moral cristiana, presentando programas de educación sexual laicos y modernos, próximos al feminismo y muy alejados de los conceptos de pecado.

Así entre estos colectivos destacar aquellos de carácter excursionista, en campos y playas nudistas, como los 'Amics del Sol' o el grupo anarquista 'Sol y Vida', o la mítica 'Pentalfa', o 'Biofilia' que alcanzó cierta popularidad durante la II República.


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Publicaciones científicas

Otras publicaciones que despertaron gran interés, más que por sus contenidos reales, por lo que uno podía llegar a imaginar o intuir, eran los manuales de higiene sexual. Estos manuales eran adaptaciones censuradas de libros europeos, por lo que eran publicados bajo el estricto control de las autoridades y bajo el auspicio de la Iglesia, por lo que a pesar de tener una clara finalidad moralizante, la lectura de temas relacionados con la sexualidad siempre fueron muy atrayentes.

Por otro lado, entre las publicaciones "científicas" destacar las obras de dos de nuestros más grandes intelectuales, que trataron el tema de la sexualidad desde una perspectiva oficialista, con interpretaciones bastantes subjetivas, como son Tres ensayos sobre la vida sexual (1926) de Gregorio Marañón o los "Estudios sobre el amor" (1924) de Ortega y Gasset, quien por entonces descalifica el psicoanálisis como "una emulación pseudocientífica del católico sacramento de la confesión".

Homosexualidad

Novela homoerótica
En el tema de la homosexualidad se siguen arrastrando viejos tópicos ancestrales, el homosexual es un ser vicioso, degenerado, muchas veces equiparado con otras figuras delictivas de la sociedad como ladrones o violadores. Es decir, se sigue viviendo bajo una visión dualista, entre lo masculino (o más bien el macho) y lo femenino, condenando de esta forma a los homosexuales a la discriminación social.

Este pensamiento tendrá su reflejo en la cultura, donde las publicaciones relacionadas con la homosexualidad masculina son escasas, ya que la mayoría de la población lo sigue considerando como algo inmoral. En cambio, la homosexualidad femenina, alimentada por la fantasía del imaginario masculino, fue ampliamente representada tanto en novelas como en imágenes.

Aunque la homosexualidad seguía siendo considerada un tabú, la relajación moral de la sociedad permitió un acercamiento a publicaciones donde se mostraba un cierto tipo de desnudo masculino donde forzudos con bigotazos, boxeadores o gimnastas exhibían sus cuerpos semi desnudos.

Novela homoerótica
Las obras más representativas de la cultura gay de los años 20 eran sin duda las denominadas novelas 'dandy' o decadente, cuyo autor más célebre fue sin duda Álvaro Retana, que con una mirada alegre y positiva se acercaba abiertamente al mundo de la homosexualidad con libros como "Las locas de postín", "El fuego de Lesbos" o "Los ambiguos".

También podemos destacar otras obras de autores más prestigiosos como algunas novelas escritas por Ramón Gómez de la Serna "La mujer vestida de hombre" o su esposa Carmen de Burgos, aunque éstas con un tinte más moralizante.

Por último destacar la novela cubana  "El ángel de Sodoma" de Alfonso Hernández Catá, una novela que resume muy bien la crisis cultural y existencial de esa época, ya que no sólo condena el carácter homofóbico de la sociedad, sino también un sistema político caracterizado por su conservadurismo y autoritarismo.

                            
Conclusión

La dictadura franquista acabó con todo aquello. Bueno, con casi todo: la iconografía erótica y morbosa de Julio Romero de Torres (por cierto, republicano) se difundió profusamente en carteles y calendarios gracias, según la autora, al “españolismo” estereotípico y sobreactuado de sus personajes femeninos

Esa explosión de erotismo producida en los años 20 es comparable a la que vivimos aquí en España a partir del año 1975, ya que con la muerte del dictador, incluso años antes, se vivió un intenso momento histórico de profundas transformaciones políticas, económicas y sociales. Donde la sociedad y la cultura empezaron a expresar libremente ciertos aspectos relacionados con la sexualidad y el erotismo, deseos duramente reprimidos durante más de 40 años, lo que provocó un auténtico boom de la cultura erótica, cuya mejor plasmación es el cine del destape de finales de los 70.


Bibliografía

Cleminson, R.; Anarquismo y sexualidad en España, 1900-1939

Zubiaurre, M.; Culturas del erotismo en España, 1898-1939 en http://sicalipsis.humnet.ucla.edu/

 http://leopoldest.blogspot.com.es/2012/01/imagenes-del-erotismo-en-la-espana.html

http://www.isliada.org/ensayo/2011/09/el-angel-de-sodoma-y-la-construccion-social-de-la-normalidad-generica/

 http://www.playgroundmag.net/articulos/columnas/Cuerpos-mundo-anarquista_0_1414058582.html

 http://elpais.com/diario/2007/12/04/cultura/1196722801_850215.html









sábado, 1 de agosto de 2015

Versos fesceninos: el erótico origen del teatro en Roma

Los versos fesceninos son las expresiones subidas de tono, de carácter jocoso, que los romanos empleaban en determinadas ocasiones de jolgorio como en los enlaces nupciales, las fiestas de las cosechas e incluso en las marchas triunfales. El fin de estos versos era evitar que los dioses, envidiosos de esta felicidad, provocasen algún mal, cumpliendo una función similar a la que cumplían los falos.

Aunque no se conserva ningún ejemplo directo de estos versos, ya que su uso es muy antiguo, algunos autores como Catulo nos hablan de su existencia. Tradicionalmente se les ha otorgado la característica de ser el posible origen del teatro en Roma, ya que la naturaleza de estos versos consistía en diálogos improvisados entre campesinos, pronunciados en verso, con alto contenido satírico y licencioso.

Mosaico de la casa de Cicerón, Pompeya,
Museo Arqueológico de Nápoles

Origen Etimológico de la palabra "Fescenino"

- Algunos autores de la antigüedad como Servio, Porfirión o Plinio relatan que el origen de su nombre deriva de la ciudad etrusca de Fescenio o Fescennia, ya que en esta ciudad de la Toscana, se celebraban fiestas relacionadas con la recogida de la cosecha, famosas por la obscenidad y la insolencia de sus actores. Por lo que posteriormente a todos los versos de carácter obsceno se les dio ese nombre.

- Otros autores le han buscado un origen etimológico más funcional, ya que su nombre estaría relacionada con la palabra 'fascinare', que significa embrujo o mal de ojo, ya que estos versos servían para alejar la envidia y el mal de ojo.

- También se ha relacionado con que su posible origen esté relacionado directamente con la palabra 'fascinum', es decir, con el falo; ya que en un principio los órganos genitales estarían muy vinculados con los ritos de fecundidad, aunque más tarde pierdan esta función mágica, obteniendo un significado más lúdico.

Mosaico con flautista y bailarina.

Significado

Otro autor que nos habla de estos 'Carmina fescennina' es Horacio que en sus epístolas narra:

"Los campesinos de antaño, robustos y dichosos con poco, tras almacenar el trigo descansan en días de fiesta el cuerpo, y la mente misma, que soportaba las fatigas con la esperanza del final, y junto con sus compañeros de faenas, sus críos y su fiel esposa, ofrendaban un puerco a la Tierra, leche a Silvano, flores y vino al Genio que les recuerda que la vida es breve. Por medio de esta costumbre se introdujo la licencia fescennina, que lanzaba, en versos alternados, rústicos denuestos.  Y esa libertad, bien entendida, constituyó año tras año una amable diversión, hasta que las bromas, ya crueles, tornáronse en abierta rabia e invadieron impunemente, amenazadoras, las casas honestas"
- Hor, epist, II, 1, 140-150.


Como vemos en esta descripción de Horacio, estos versos se daban durante las fiestas de la cosecha del trigo, fiesta dedicada a Tellos o Terra Mater, diosa relacionada con la fertilidad de la tierra, que posteriormente será sustituida por Ceres-Deméter.

En el fantástico trabajo de Campo Tejedor, con un alto componente antropológico, podemos observar los vínculos que aún se mantienen entre las festividades agrícolas de la antigüedad con ciertos comportamientos contemporáneos del mundo del campesinado que "permite enmarcar la poesía improvisada satírico-obscena en las fiestas de cosecha dentro de una larga tradición cuyo sentido es indisociable de una cosmovisión que vincula sexualidad y risa con el misterio de los ritmos de la vegetación".

Finalizamos esta entrada con unos versos del genial Catulo, su poema 61, también conocido como 'Canto de bodas', con un claro componente homoerótico y donde también se mencionan a los versos fesceninos. En este poema veremos como el autor se burla de la desgracia que le ha caído al novio, ya que al contraer matrimonio, da a entender que ya no podrá disfrutar de la relación homosexual que mantenía con su esclavo o favorito.


                                        Canto de Bodas

"No se calle ya por más tiempo la chanza procaz de los versos fesceninos; no niegue nueces* a los niños el favorito al oír que ha perdido el favor de su dueño.
Da nueces a los niños, inútil favorito; bastante tiempo jugaste con las nueces; te toca ahora servir a Talasio. Favorito, da nueces.
Te asqueaban las campesinas, favorito, ayer, hoy mismo; ahora el peluquero va a raparte la cabeza. Desgraciado, Ay! Desgraciado favorito, da nueces.
Se dice que renuncias de mala gana, marido perfumado*, a tus depilados amigos*; pero renuncia Io, Himen Himeneo io!
Sabemos que sólo has conocido los placeres lícitos; pero a un marido ni éstos se le permiten como antes. Io, Himen Himeneo io! Io Himen Himene"

*Notas:

Nueces: En este texto, las nueces seguramente hagan referencia a los testículos, órgano genital masculino con el que puede compartir ciertos parelelismos.

Marido perfumado (Unguentate marite): Nueva referencia homoerótica  sobre marido, ya que un hombre se perfumase no estaba bien considerado.

Depilados amigos: Clara referencia homosexual, ya que a los jóvenes para darles un aspecto más delicado se les depilaba.




BIBLIOGRAFÍA

Campo del, Tejedor, A.; El trovo verde. Poesía improvisada satírico-obscena en la fiesta de la cosecha, Revista de dialectología y tradiciones populares,  Tomo 62, Cuaderno 2, 2007 , págs. 229-25.

Espejo Muriel, C.; Unguentate Marite, Abstine, Studia Historica II-III, 1 (1984-85), 119-128. en http://perso.wanadoo.es/cespejo/abstine.htm

Horacio Flaco, Q.; Sátiras, Epístolas, Arte Poética, Gredos, 2008.

Montero Cartelle, E.; Aspectos léxicos y literarios del latín erótico (hasta el siglo I dC), Santiago de Compostela 1973, 82-84.



miércoles, 1 de julio de 2015

Elefantis: el Kamasutra de la Antigüedad

 Manuales eróticos en la Historia:
- Elefantis, los kamasutras de la antigüedad clásica
- Speculum al Joder, un manual erótico medieval molt català
- I Modi, el kamasutra del Renacimiento

"Los versos que me has leído, Sabelo, son de un estilo asaz elevado para las escenas de disolución que describes. Ni entre las prostitutas de Dídimo, ni en los voloptuosos librillos de Elefántide, se hallaría cosa análoga. Pintas en tu obra nuevas posturas de amor, cual puede idearlas el libertino más desenfrenado: lo que hacen ocultamente los más avezados impúdicos; como se acoplan hasta cinco o más, formando una cadena, y por fin, cuanto la licencia imagina conforme se apagan las luces. Para tanto cinismo no era precisa tanto elocuencia".
- Marcial, Epigramas.

El sexo y el amor han sido y son una de las principales obsesiones del ser humano, en este blog ya hemos visto como tanto hombres y mujeres han buscado controlarlo mediante todo tipo de sortilegios, hechizos y artilugios mágicos, incluso desde época prehistórica las primeras manifestaciones artísticas tuvieron un gran componente simbólico sexual.

Como es de suponer todo esto ha tenido su reflejo en la literatura, especialmente en época clásica, donde el sexo y el amor se convierten en los principales actores que mueven los corazones y las voluntades de los hombres. Este interés por el tema del amor ha sido tan grande que se desarrolló un popular género literario especializado en el erotismo, famosos tratados y manuales sobre diferentes enseñanzas amorosas.

Cerámica griega con escena erótica.
Aunque el manual sobre sexualidad más famoso del mundo es el Kamasutra, libro escrito en la India por Vatsyayana Mallanaga allá por el siglo IV d.C., el interés por reflejar los secretos del sexo se remontan hasta los albores de la historia, ya que se conocen antiguos manuales eróticos desde tiempo de los antiguos egipcios.

Ya hemos hablado en este blog del papiro de Turín, una recopilación de posturas sexuales procedente del antiguo Egipto, o el papiro de Leide del que por desgracia sólo se conservan algunos fragmentos.

Los Kamasutras de la Antigüedad clásica

Pero es durante la antigüedad clásica cuando estos manuales sobre sexo alcanzaron gran difusión, algunos siendo tan populares como nuestro actual kamasutra, destacando el tratado 'Elefantis' el cual fue el que alcanzó mayor fama, tanta, que el libertino emperador Tiberio mandó decorar una habitación de su palacio de Capri con imágenes inspiradas en este libro.

Como veremos a continuación estos tratados sobre enseñanzas amorosas fueron bastante habituales en la literatura de la antigüedad, pudiéndose considerar casi un género propio, que se remonta desde época arcaica griega, con autores de uno y otro sexo, empezando por Astianasa, considerada la creadora del género, pasando por otros autores como Botris, Salpe, Páxamo, Pánfile de Epidauro, Nico de Samos, Calístrate de Lesbos o Pitonico de Atenas.

Entre estos bestsellers del sexo de la Antigüedad podemos destacar los realizados por famosas hetairas, cortesanas de lujo de la antigua Grecia, que elevaron a la categoría de arte, el erotismo y el sexo, quedando reflejados sus conocimientos y saberes de su oficio en tratados como el de Artyanassa, el de Filenis de Samos, o el ya mencionado Elefantis.

Heteras en un banquete.
Terracotta de Myrina, Mysia, ca. 25 a.C

Apenas nada sabemos sobre la vida de estas hetairas, de la mujer sobre la que tenemos más datos es precisamente de Elefantis, poetisa griega del siglo I d.C, que aparte de su famoso kamasutra también escribió un tratado sobre cosmética y otro sobre el aborto para mujeres con escasos recursos económicos y sociales.

De Filenis de Samos parece ser que fue una cortesana griega que vivió entre el siglo IV o III a.C, autora de un manual sobre el noviazgo y el sexo. Se cree que el libro es un compendio sobre todo tipo de artes sexuales, ya que se conservan breves fragmentos del manual entre los Papiros de Oxirrinco.

El libro sería un compendio sobre todo tipo de artes sexuales: desde técnicas de seducción, pasando por la descripción de distintas posiciones sexuales, así como toda clase de afrodisíacos, abortivos y cosméticos.

Testimonios sobre su existencia

Pero para nuestra desgracia ninguno de estos manuales de sexo ha logrado sobrevivir a la censura y al paso de tiempo, perdiéndose de manera definitiva en el polvo de la historia. Todo lo que conocemos acerca de ellos es por boca de otros autores:

Escena erótica de cerámica griega.
Suetonio en su obra 'De vita Caesarum' (Vida de los Césares) nos explica que estos manuales se apilaban en el dormitorio de Tiberio "para que cada figurante siempre encontrase el modelo de posturas que debía ejecutar", otorgando al lascivo emperador todo un manual de acrobacias y posturas sexuales con las que satisfacer sus inabarcables apetencias sexuales.

Por otro lado, el poeta latino Marcial nos narra que los libros de Elefantis o el del romano Sabelo fueron libros muy populares en su época.

Otro testimonio sobre su existencia nos lo aportan los famosos Priapeos, poemas obscenos dedicados a la figura del dios Príapo. Entre estos poemas encontramos uno donde se menciona el famoso manual de Elefantis:

Obscenas rigido deo tabellas
dicans ex Elephantidos libellis
dat donum Lalage rogatque, temptes,
si pictas opus edat ad figuras.

(Obscenidades dedicadas al dios erecto
traídas de los cuadros desvergonzados de los libros de Elefantis,
rogándole que intente imitar, junto a ella,
la variedad de cópulas en las ilustraciones)

El mismo poeta bilbilitano realiza una curiosa comparación, quién sorprendido por los lascivos versos de los Priapeos escribió:

Quales nec Didymi sciunt puellae,
Nec molles Elephantidos libelli,
Sunt illic Veneris novae figurae.

(Tales versos, que ni siquiera las hijas de Didymus conciben,
ni los libros libertinos de Elefantis,
en los cuales se disponen las nuevas formas del sexo).

Conclusión

Aunque actualmente no se ha conservado ninguno de estos manuales griegos donde se reflejaban distintas posturas sexuales, es muy probable que algunos de ellos se mantuviesen ocultos en colecciones privadas perviviendo durante siglos pasando de mano en mano.

Por lo que es muy probable que el conocido como kamasutra del Renacimiento, I modi, una colección de dieciséis láminas con diversas posturas sexuales, estuviese inspirado en alguno de esos antiguos manuales que aún se conservase en alguna vieja biblioteca particular.


Bibliografía:

 Alberto Angela, Amor y sexo en la Antigua Roma, La esfera de los  libros, 2012

 http://elespejogotico.blogspot.com.es/2012/07/elefantis-y-el-arte-del-erotismo.html

domingo, 1 de febrero de 2015

I Modi, el Kamasutra Renacentista

 Manuales eróticos en la Historia:
- Elefantis, los kamasutras de la antigüedad clásica
- Speculum al Joder, un manual erótico medieval molt català
- I Modi, el kamasutra del Renacimiento

Nos encontramos en el año 1524, en pleno Renacimiento, un escándalo sacude toda Italia, en todas las ciudades italianas sólo se habla de una cosa, de una veintena de dibujos de carácter erótico (o más bien pornográficos) que circulan por la ciudad de Roma. Los dibujos son de Giulio Romano, uno de los más destacados discípulos de Rafael, y en ellos, se puede ver a una pareja copulando en diferentes posturas. Romano, con el fin de sacarse un dinerillo extra cede sus dibujos al famoso grabador Marcantonio Raimondi para que los publicase y así ganarse un sobresueldo vendiendo las copias en el mercado negro.


Primer grabado del 'I Modi'

Los dibujos se extienden rápidamente por las calles de Roma, llegando incluso a los círculos más altos del Vaticano, que inmediatamente toman cartas en el asunto. El papa Clemente VII ordena al obispo Giberti destruir esos grabados incestuosos y apresar a sus autores. Giulio Romano, ya andaba lejos de Roma, pero Marcantonio Raimondi da con sus huesos en la cárcel. Gracias a las presiones e influencias de sus amistades logra salir al poco tiempo, aunque desgracidamente Giberti logra su objetivo, ya que esta primera edición es completamente destruida, haciendo quemar todos los ejemplares encontrados y destruyendo las planchas de los grabados.

Aretino retratado por Tiziano
1545. Palacio Pitti, Florencia.
Y es en este punto, donde entra en acción, nuestro siguiente protagonista, el poeta Pietro Aretino, amigo de Raimondi y Romano, y enemigo declarado del obispo Giberti, al que su ácida y satírica pluma ya había dedicado unos cuantos versos. Temerosos de volver a la cárcel, Aretino y Raimondi se instalan en Venecia, ciudad bastante más tolerante, que la corrupta e hipócrita Roma.

En la ciudad de los puentes , Aretino y Raimondi, deciden vengarse de la dura censura sufrida en Roma, publicando, en 1527, una segunda versión del 'I Modi'. Aunque esta vez será una versión mejorada, ya que los dibujos vendrán acompañaos de 16 sonetos de carácter lascivo compuestos por Aretino, los famosos 'Sonetos Lujuriosos', que otorgarán a esta segunda edición de cierto rigor 'intelectual'.

El papa, loco de ira, manda destruir todos los ejemplares impresos de esta segunda edición, aunque esta vez algunos libros consiguieron escapar de las llamas de la iglesia, seguramente guardados celosamente en bibliotecas de poderosos y ricos caballeros. Desgraciadamente, en la actualidad no se conserva ningún ejemplar completo de esta segunda edición, aunque sí que han sobrevivido algunos grabados sueltos: un grabado de la primera postura está en la Biblioteca Nacional de París, otro idéntico se encuentra en la Albertina de Viena; y una serie de grabados censurados se encuentran en el British Museum.

Fragmentos conservados en el Museo Británico.

¿Porqué el 'I Modi' causó tanta agitación en su época?

Si hay que echarle la culpa a alguien de la conmoción que produjo en la sociedad renacentista estos dibujos es a Guttemberg, si el 'inventor' de la imprenta moderna. ¿porqué? Colecciones de dibujos eróticos ya existían desde tiempos inmemoriales, pero estas colecciones se pintaban a mano, por lo que cada dibujo se tenía que confeccionar de uno en uno, por lo que sus propietarios guardaban estos libretos con bastante celo.

Lo novedoso de 'I Modi' es que por primera vez en la historia se comercializaban en Italia imágenes de carácter pornográfico de manera seriada bajo la técnica del grabado.

 Postura 11 de I modi, Museo Británico.
Edición del Conde de Waldbeck.

Los Modi, una visión Renacentista del cuerpo humano.

Los Modi no hay que verlos como unas simples ilustraciones eróticas sino también como un estudio del cuerpo humano, muy propio del Renacimiento. Es un retrato sobre la diversidad de posturas que puede realizar el ser humano durante el acto sexual, por lo que los Modi se pueden ver como un estudio del cuerpo humano en acción, ya que todas las representaciones difieren unas de otras: rostros, posiciones, puntos de vistas, lo que parece confirmar esta visión más 'intelectual' del 'I Modi'.

Las figuras humanas presentan una corporeidad de clara influencia rafaelesca, cuerpos voluminosos con una musculatura suavemente moldeada. Las figuras femeninas son mujeres siempre jóvenes mientras que las masculinas abarcan diferentes rangos de edad.


Los ejemplares supervivientes del 'I Modi'

A pesar de que las dos primeras ediciones del 'I Modi' han desaparecido completamente sabemos como fueron esos dibujos gracias a las copias que han sobrevivido. Una de ellas apareció en 1928, cuando Walter Toscanini, hijo de un famoso director de orquesta, encuentra un pequeño librito con copias de los dibujos del 'I Modi'. Aunque estas copias era de menor tamaño, para adaptarlas al formato del libro y de peor calidad, ya que se habían impreso mediante xilografía, técnica algo más arcaica. A pesar de su peor calidad artística este libreto permitió conocer el aspecto del libro original y la combinación de poemas y grabados.

También hay una edición realiza a mediados del s.XIX por el conde de Waldbeck, quien dijo, que había copiado los dibujos de un ejemplar original localizado en un monasterio de México. A pesar de su dudoso relato, sus dibujos imitan a la perfección las láminas originales, aunque dándoles cierto 'toque' personal e inventándose algunos dibujos más.


En esta entrada no hemos querido indagar mucho en los 'Sonetos lujuriosos' de P. Aretino, ya que le dedicademos un post en exclusiva en el futuro, pero no podemos finalizar sin ver un grabado acompañado de su soneto original.

Así que para finalizar este post os dejamos el Soneto que acompañaba a la ilustración nº XI:


“Si abres las piernas, veré claramente/ Tu culo fermoso y tu crica al viso,/ Culo sin par cercano al paraíso,/ Crica que el cor destila por las renes.// Entre que arrobado miro me vienen/ Ganas de besucarte de improviso,// Y me siento más bello que Narciso/ Ante el espejo en que mi pija crece.// Ay ribalda, ay ribaldo en tierra y lecho./ Te veo, puta, y en cuanto te tenga/ Te romperé dos costillas del pecho.// De bubas estás llena, infame vieja, /Que por este placer pluscuamperfecto/ Voy a entrar en un pozo sin boteja. / Más no hay ávida abeja/ De polen como yo de un buen carajo, / Que sólo de mirarlo ya me empapo.“
- P. Aretino (Traducción Mario Merlino)



Bibliografía


Los Modi y los Sonetos lujuriosos. G.Romano, M.Raimondi, J.-F.-M. Waldeck y P. Aretino.  Edición de Ana Ávila. La Biblioteca Azul. Ed. Siruela, 2008

[En Internet]

https://mascaviar.wordpress.com/2009/07/21/los-modi-y-los-sonetos-lujuriosos/

http://www.harteconhache.com/2013/04/los-origenes-del-playboy.html

sábado, 10 de enero de 2015

Príapo y los Carmina Priapea


Índice
Literatura Erótica Romana:
       - Príapo y los Carmina Priapea
       - Versos Fesceninos (en preparación)
       - El arte de amar (próximamente)

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Príapo, es un dios de la fertilidad de origen frigio (Asia Menor), se tienen referencias de este dios desde el siglo VI a.C. Su culto se difundió en todo el mundo helenístico, debido a la difusión de la religión dionisíaca, dando lugar a una gran actividad literaria en torno a su figura. Este culto de carácter agrario se extendió a Italia alrededor del siglo III a.C como deidad beneficiosa para la fertilidad de los campos.

 
Fresco de Pompeya. Museo Arqueológico de Nápoles.

Funciones

Dios campestre representado con enormes genitales, aseguraba la fertilidad y la buena fortuna. Príapo era el protector de los jardines, viñedos y huertos, y su estatua sirvió tanto de espantapájaros como de guardián de las divinidades. Fue considerado como el dios patrón de los marineros y de los pescadores y de las personas necesitadas de buena suerte, especialmente entre los que buscaban la satisfacción sexual. Su presencia también evitaba el mal de ojo. 

Príapo tenía otras múltiples facetas poco conocidas entre las que destaca la de guardián de las puertas de las mansiones rústicas, de los lindes de los campos y , sobre todo, como divinidad ctónica al relacionarse con las potencias subterráneas y ,en general con el ciclo vegetal de la fertilidad de los campos y la fecundidad de los hombres y animales.

Iconografía

Príapo. S.II d.C. Museo de Éfeso.
Su imagen fue principalmente de madera, burdamente hecha, de tamaño pequeño y desproporcionado, pero con un gran falo siempre en erección.  Príapo no parece haber tenido un culto organizado, era venerado al aire libre sobre piedras o columnas en jardines, bosques o viñedos, sólo en algunos lugares era protegido contra la intemperie con un templete o en una gruta, aunque existen testimonios de templos dedicados al dios. Por último, apuntar que su imagen también era representada en los lupanares.

La iconografía de esta divinidad se mueve de forma humorística entre lo sagrado y lo grotesco, ya que fuera de su región en Asia menor, entre los habitantes urbanos era fuente de bromas y burlas, aunque en el campo siguió manteniendo su papel de deidad protectora.

A pesar que este tipo de iconografía fue objeto de constante destrucción con la llegada del cristianismo, Príapo fue un dios con gran veneración como atestiguan el gran número de representaciones iconográficas de todo tipo que nos han llegado: desde grandes esculturas a pequeños bronces, relieves, mosaicos, pinturas parietales, terracotas e incluso gemas.

Culto a Príapo

Según la leyenda este dios fue criado en la ciudad de Lampsaco, capital de la Misia, su fuerte inclinación al vicio y al libertinaje le llevó a pervertir y seducir a todas las mujeres de Lámpasco, razón por la que fue expulsado por orden del Senado. Sin embargo, su vuelta se hizo pronto necesaria ante la enorme epidemia que asoló la ciudad, por lo que le edificaron templos y le instituyeron fiestas en su honor, en las que se cometían todo género de excesos.

En las fiestas Priapeas las celebraciones consistían fundamentalmente en comitivas que recorrían los campos hasta llegar al lugar de culto. Allí era sacrificado un asno coronado de flores, en recuerdo a su aventura con la ninfa Lotis, y  se le ofrecían frutas, granos, racimos de uvas, miel, ostras y pescados. El cortejo, compuesto de hombres, mujeres y niños, se mostraba especialmente alegre e incluso obsceno, puesto que los bailes eran acompañados por cantos de poemas que resaltaban los increíbles atributos del dios.

En Roma, su culto lejos de estos excesos dionisíacos, se simplificó, ofreciéndole en primavera una corona pintada de carios colores, y en verano una guirnalda de espigas

Culto a Príapo.


Casa de los Vettii (Pompeya)

No podemos hablar de Príapo sin hacer mención a 'La Casa de los Vettii' en Pompeya. Esta domus, perteneciente a dos libertos de éxito llamados Vettius, es una de las residencias más lujosas y famosas de Pompeya, y donde destacan sus Príapos. Tenemos una gran pintura mural que retrata a Príapo pesando su falo contra un saco de monedas, y por otro lado,  la misma casa contiene una fuente escultórica con la forma de Príapo, de cuyo falo brotaba el agua.

Fuente escultórico.
Casa de los Vettii.


La Burla en el culto de Príapo:

Príapo. Fresco Casa de los Vettii.
Mueseo Arqueológico Nacional de Nápoles.
A partir del siglo II a.C.,  coincidiendo con la difusión en Roma de su culto, es  cuando comienza a cambiar la imagen tradicional de Príapo como dios agrario y protector, ya que el racionalismo helenístico sumado al carácter práctico y burlón de los romanos, convirtieron a este dios menor en objeto de chanzas y burlas.

Siendo sobre todo a partir de época imperial cuando se desvirtua completamente el aspecto religioso de Príapo, especialmente en el ámbito urbano, generalizándose en su culto el elemento obsceno, la burla y el chiste fácil. Príapo pasa de ser considerado un dios rústico a ser un simple espantapájaros o señal de advertencia para los ladrones de huertas y campos. Es en esta época cuando se escriben los famosos priapeos. Pero como ya hemos apuntado, en las zonas rurales se siguió manteniendo un culto serio y prolongado a la figura de este dios menos fecundador, incluso siglos después de la consolidación del cristianismo hay testimonios de la vigencia de este culto agrario.


CARMINA PRIAPEA

Los Priapeos (Carmina Priapea) son una colección de poemas erótico-festivos escritos de manera anónima por algún célebre autor, ya que a pesar de su tono desmadrado están escritos con cierta elegancia. Los especialistas, teniendo en cuenta su estilo y rima, los han fechado en torno a la época del emperador romano Augusto, y se atribuyen posiblemente al círculo intelectual cercano de Mesala, quien —como otras personalidades distinguidas de la época— se mantenía ocupada con entretenimientos de este tipo.
Los poemas versan sobre  Príapo, un dios menor cuyas estatuillas rústicas y primitivas ocupaban antiguamente algún lugar en las huertas, para protegerlas de eventuales ladronzuelos, por más que gozó de la devoción de prostitutas y otras gentes de difícil clasificar.

A continuación os ofrecemos algunos de estos Priapeos:

I
Tú, que te dispones a leer las procaces chanzas de estos poemas sin pulir, desarruga ese severo ceño que iba bien al viejo Lacio. No habita en este templo la hermana de Febo, ni Vesta; tampoco la diosa nacida de la cabeza de su padre, sino el guardián de los jardines pintado de minio, de descomunal  verga, que muestra totalmente al descubierto su entrepierna. Por ellos o cubre con la túnica las partes pudendas o lee estos poemas con los mismos ojos con los que las miras.

V
La ley, que según cuentan, al zagal Príapo impuso, se encuentra aquí debajo en dos versos escrita: lo que mi huerto tiene impunemente podrás tomar, siempre y cuando lo que tu huerto tiene logre alcanzar.

VI
Aunque, como ves, soy un Príapo de madera y de madera es mi hoz, así como mi pene, te cogeré y, así cogido, toda ésta, sin dejar nada fuera, por grande que sea, más tensa que una ballesta y que una cítara, te la hundiré hasta la séptima costilla.

VII
Lejos de aquí las castas matronas: es vergonzoso que leáis impúdicos versos. Eso les importa un comino y se vienen derechas. Sin duda las matronas se regodean contemplando a gusto una buena polla.

XI
Ten cuidado no te coja. No te castigaré, si te cojo, a garrotazos, ni te produciré crueles heridas con la curva hoz: atravesado con mi percha descomunal, quedarás tan estirado que no creerás que tu culo tenga rugosidad alguna.

XVII
¿Qué tengo yo que ver contigo, inoportuno metomentodo? ¿Por qué impides que se me acerque el ladrón? Deja que venga. Se irá más ancho.

XXII
Si a robar viniesen una mujer, un hombre o un muchacho, que aquélla presente su coño, aquél su boca, éste sus nalgas.

XXIII
Para quien cortase aquí una violeta o una rosa o robase unas hortalizas o alguna fruta sin pagarla, pido que, falto de mancebo o de mujer, reviente de una erección como la que en mí veis, y que golpee en vano el ombligo sin cesar su méntula insatisfecha.

XXVIII
A ti, que tienes malas intenciones y difícilmente aguantas sin robar del huerto, te daré por culo con mi falo descomunal y si no da buen resultado este castigo, tan duro y penoso, tentaré otro agujero más alto.

IIL
Para entender por qué ves empapada la parte que me acredita como Príapo, debes saber que no es rocío, ni escarcha, sino lo que brota por sí solo cuando pienso en una lasciva mozuela.

Príapo. Museo Pio Clementino.
Museos Vaticanos.

Príapo en los Epigramas de Marcial


Autores de gran fama también cultivaron este género, así en los Epigramas de Marcial, encontramos numerosas referencias al dios Príapo.  La figura de Príapo en Marcial,se ve como una figura cómica y burda, utilizando su figura (y sus atributos) para tirar de ironía en diferentes contextos.  Se pueden catalogar seis poemas priapeos en los libros VI, VIII, XIV que podrían conformar un ciclo o serie abierta. Lógicamente, las traducciones de estos Priapeos han sufrido la censura a lo largo del tiempo, cambiando palabras de clara connotación sexual por otras de carácter más anodino, incluso en algunas ediciones hay versos y poemas enteros que se han suprimido.

 Libro VIII, XL
Ten cuidado, curioso

"·Nos miras fijamente, Filomuso, cuando nos bañamos,
y luego preguntas que por qué tengo unos esclavos imberbes que la tienen como Príapo.
Contestaré sin rodeos a tu pregunta:
Les dan por culo a los curiosos, Filomuso."


Libro III, LXXIII
 ¿Qué eres, entonces?

"Duermes con jóvenes que la tienen como Príapo,
y a ti no se te empina, Febo, lo que se les empina a ellos.
Por favor, Febo, ¿Qué quieres que yo imagine?
Me inclinaría a pensar que eres un afeminado;
pero los rumores dicen que no eres maricón.

Libro XI, LXXII
!Ya quisiera Príapo!

"Nata llama mínima a la de su amante; compardo con él, Príapo está capado."

Libro VI, LXXII
El guardían robado

"Ladrón de rapacidad muy conocidaa, un Cilico quería saquear un huerto: pero en el huerto inmenso no había, Fabulo, nada más que un Príapo de mármol. Al no querer volverse con las manos vacías, el Cilico se llevó al mismísimo Príapo."




BIBLIOGRAFÍA

Baena del Alcázar, L., Dos esculturas de Priapo, inéditas, de la Vega de Antequera, Cuadernos de prehistoria y arqueología, Nº 7-8, 1980-81 , págs. 141-150.

http://antoniomartnortiz.blogspot.com.es