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martes, 2 de julio de 2019

La agitada vida amorosa de Alfonso XIII


Alfonso XIII tiene el dudoso honor de encabezar la lista de ser el Borbón más mujeriego y juerguista de todos los que han sentado sus posaderas en el trono español. Como a todos los borbones anteriores (y posteriores a él), le volvían loco las mujeres, y mantuvo relaciones extramatrimoniales con un gran número de mujeres, teniendo una especial predilección por cupleteras y artistas de la época.

Fueron tantos sus escarceos amorosos que se le han reconocido oficialmente hasta cuatro hijos ilegítimos, nunca sabremos cuántos quedaron fuera de ese reconocimiento formal. De todos estos bastardos, seguramente haya uno que ustedes conozcan, ya que no dudó en recorrer los platós televisivos de España reclamando su linaje real... el ínclito Leandro de Borbón.

Retrato de Alfonso XIII.

Pero no sólo sus amoríos fueron motivos de escándalo, sus juergas, fiestas y correrías nocturnas en clubes y domicilios particulares fueron muy sonados en la década de los 20. 


Siempre manteniendo un elevado tren de vida, repleto de lujos y caprichos: yates, coches deportivos, viajes por todo el mundo... Un rey que supo amasar un gran fortuna gracias a sus contactos y que le permitió seguir con ese tren de vida, incluso estando en el exilio.


Un poco de contexto histórico...


Aunque todos estamos aquí por conocer un poco más los entresijos de la vida amorosa de Alfonso XIII, no está de más conocer la época que le tocó vivir.

Fue educado para ser un rey liberal y muy católico. Le tocó vivir una época apasionante, donde España buscaba recuperar su prestigio internacional después del desastre del 98. Los mayores problemas durante su reinado fueron las guerras de Marruecos, los movimientos nacionalistas vascos y catalán (tal vez no hemos cambiado tanto en 100 años) y el incipiente movimiento obrero, fruto de que España se habría definitivamente a la modernidad.

La política española estuvo bajo ese particular turnismo entre conservadores (Cánovas y Maura) y liberales (Sagasta  y Canalejas) que ya fuese por separado o en gobiernos de coalición, fueron incapaces de dar solución a todo este hervidero de problemas y pasiones que hervía esa olla a presión que era España. La primera válvula de escape fue la dictadura de Primo de Rivera que consiguió liberar presiones y mantener la temperatura dentro de unos límites estables...

Primo de Rivera, un dictador apoyado por el rey.

Una vez desgastada la fórmula de esta llamada "dictablanda" se intentó restaurar el orden constitucional, aunque la victoria de socialistas y republicanos en las elecciones de 1931 , provocó que el monarca, para evitar males mayores, se exiliase del país, proclamándose la II República.

En el anterior post dedicado a la figura de este monarca ya hablamos también de la ajetreada vida social y nocturna de la España de esa época, donde empezaban a popularizarse el ocio moderno: cabarets, revistas de variedades, el cine,  la pornografía, la prensa rosa, las drogas....

Su matrimonio con Victoria Eugenia


Alfonso XIII conoció a su futura mujer, Victoria Eugenia, en un banquete celebrado en el palacio de Buckingham por el rey Eduardo VII. Era muy habitual en aquellos tiempos, ya que asegurar la línea dinástica con un heredero era primordial, que se preparasen viajes, fiestas y banquetes entre las diferentes monarquías europeas para dar a conocer a futuras candidatas.

Una vez limpiado el expediente de la futura reina (convertirse al catolicismo, elevar la posición de su familia,...) y bajo el permiso de la familia real inglesa se produjo el esperado enlace en la Iglesia de San Jerónimo el Real el 1906.

Un jovencísimo Alfonso XIII y su mujer, Victoria Eugenia.

Aunque se casaron muy enamorados y tuvieron unos primeros años de matrimonio felices, muy pronto la reina descubrió el carácter mujeriego y frívolo de su marido, donde las amantes fueron multiplicándose.


Incluso las amantes oficiales, como la actriz Carmen Ruiz Moragas, con la que el monarca mantuvo una relación estable y duradera, manteniendo una familia paralela.

La escritora Pilar Eyre ha sido quién más se ha acercado a la figura de esta desdichada mujer en la novela que escribió sobre su vida y como nos relata de forma descarnada en su novela "Ena":

"Fue una mujer despreciada por su marido, anulada por su suegra —la reina madre María Cristina—, ridiculizada por la corte, ignorada por sus súbditos y castigada por sus hijos, a la que nadie quiso y que jamás fue feliz".


Pero como suele ocurrir en estos casos, "Ena" como era conocida familiarmente, siempre amó con fidelidad y pasión a su marido, al que siempre perdonaba sus continuas infidelidades. Además, durante todos los años de reinado siempre supo mantener la compostura, y cumplió con el papel que se esperaba de ella, esposas fiel y sumisa, por lo que nunca montó una escena y llevó con resignación la vida libertina de su marido.

Aunque lo que peor llevó fueron los reproches públicos que le hacía Alfonso XIII , culpándola de las enfermedades y discapacidades de sus hijos.


Y es que a pesar de los numerosos hijos que tuvo el matrimonio, hasta siete, tuvieron bastante problemas para dar con un varón sano que asegurase la línea de sucesión. Su primer hijo, Alfonso, nacido un año después de su matrimonio, fue hemofílico, enfermedad heredada por parte de la abuela de ella, la reina inglesa Victoria.

Su segundo hijo, Jaime, nació sordo y renunció de forma voluntaria al trono por su discapacidad. Su tercer hijo varón, nació muerto. Por lo que no fue hasta 1913, cuando nació el infante Don Juan, conde Barcelona y abuelo de nuestro actual Felipe VI cuando por fín aseguraron la línea dinástica directa.

Las amantes


Como casi todos los borbones, Alfonso XIII heredó la lujuria desenfrenada de sus antepasados. El número de amantes que tuvo es incontable, ya que mantuvo relaciones con mujeres de toda clase y condición, con una especial predilección por las artistas y cantantes (tal vez no hemos cambiado tanto en estos 100 años).

Entre sus conquistas se encuentran a grandes artistas de la época como la Chelito, Raquel Meller, Pastora Imperio o incluso la mismísima Mata Hari. 


En sus viajes y escapadas amorosas por las grandes ciudades europeas solía viajar de incógnito presentándose como Duque de Toledo, identidad que le permitía sumergirse tanto en los bajos fondos de las ciudades, como en las fiestas de más alta alcurnia.

Sus primeros escarceos amorosos...


Su primer amorío conocido, fue nada más acceder al trono, con una famosa cantante del teatro Eslava, conocida como Julia Fons. Aunque en esos primeros años de fogosa juventud, su relación más polémica la tuvo con una de las mujeres más bellas de Europa, la francesa Melanie de Vilmorin, mujer casada, con la que tuvo un hijo ilegítimo. Aunque ella siempre adujo que jamás había engañado a su marido, ya que los reyes no contaban.

Beatriz Noon, la niñera.

Otro de sus amoríos más sonados fue con la institutriz irlandesa de los infantes, Beatriz Noon, con la que tuvo una hija ilegítima, Juana Alfonsa Milán y Quiñones. Esta infidelidad, tan cercana al círculo de la reina, hizo que la reina siempre comedida, estallase de ira e hizo expulsar a la niñera de la corte.

Pero esta hija gozó de una especial predilección por parte del monarca, no sabemos si fue por el gran parecido físico que compartía con su padre, pero siempre contó con su protección, encargando su educación a un íntimo amigo suyo. Fue tan estrecha la relación padre e hija, especialmente en sus años de exilio en Ginebra, donde se les podía ver pasear juntos del brazo, que la prensa confundió a esta hija con la nueva amante del rey, a pesar de su gran parecido físico.

Los infantes Alfonso y Beatriz en la
boda de Alfonso XIII y Victoria Eugenia.
Baby Bee, la mejor amiga de la reina.

Una de las comidillas más sonadas de la época, fue el lío amoroso que implicaba a la infanta Beatriz Leopoldina, conocida como Baby Bee, íntima amiga de la reina, y esposa de Alfonso de Orleans y Borbón, primo del rey. Este affaire pone en evidencia el carácter libidinoso del monarca, ya que ninguna mujer estaba a salvo de sus caprichos amorosos, ni siquiera esta infanta, íntima amiga de la reina, que siempre rechazó de pleno los intentos de acercamiento del monarca.


El matrimonio finalmente fue expulsado de la Corte y obligado a residir en Suiza, bajo acusaciones de que Baby Bee era una mala influencia para la reina, por su estilo de vida demasiado moderno. Aunque por todos era sabido que este exilio se debía al rencor y la ira del monarca, que no soportaba el rechazo de la infanta y veía con envidia a este feliz matrimonio, con numerosos hijos sanos, siendo su primo Alfonso de Orleans, un militar de mucha popularidad dentro del ejército.


Carmen Moragas, la amante que pudo ser reina.


Pero de todas las amantes de Alfonso XIII, sólo una llegó a ocupar un lugar importante en su corazón, su nombre, Carmen Ruiz de Moragas, a la que el rey apodaba cariñosamente "Neneta", ya que su relación, aunque con altibajos, se prolongó durante más de tres décadas.

Alfonso XIII estuvo tan locamente enamorado de ella que buscó anular su matrimonio con Victoria Eugenia para convertirla en su reina.


Carmen Ruiz de Moragas fue una mujer de noble cuna, bella, inteligente, feminista, pasional... despertando por igual envidias y devociones. Su vida repleta de escándalos, sexo, lujos y fama fue comidilla de la prensa rosa de la época. Se codeó entre las más altas esferas, despertando elogios y admiración por parte de los maridos, y envidias y rencores por parte de sus mujeres.

Alfonso XIII y la actriz Carmen Moragas.


Ella era la típica mujer que todo hombre quería tener de amante, pero nunca de esposa. Y al mismo tiempo, gozaba de la libertad y descaro que toda mujer aspiraba a tener, pero que la encorsetada sociedad de la época les prohibía ser.


Por lo que no es de extrañar los numerosos percances que tuvo con otras grandes mujeres de la época: la duquesa de Dúrcal logró que la expulsaran del hipódromo, la condesa de Romanones la llamó puta  a la cara, y se cuenta que la reina escupía sobre su rostro, cada vez que lo veía en la prensa de la época.

Pero todo ello, no nos debe hacer olvidar que desde muy joven destacó como una portentosa actriz  dentro de la compañía del María Guerrero y que pronto se convirtió en la primera actriz del Teatro Español. Por lo que desde la primera vez que el monarca la vio actuar quedó prendado del carácter y la belleza de esta mujer.

Su relación se prolongó varias décadas, y de ella, nacieron dos hijos: María Teresa, que murió muy joven, y el famoso Leandro de Borbón, personaje muy popular de nuestra televisión, ya que nunca dejó de pelear por que reconociesen su linaje real. Con ellos, formó una familia paralela, a la que siempre amó, siendo de los pocos bastardos reales a los que quiso reconocer.  Se cuenta que hasta la propia reina espiaba el jardín de la lujosa villa donde residían para ver a esos dos bastardos reales a los que tanto amaba su marido.

Nadie puede negar el evidente parecido físico de Leandro de Borbón con su padre Alfonso XIII.


Su predilección por las artistas de la época

La bella Chelito

Pero este sátiro monarca no sólo fijó sus ojos en su Carmen, sus libidinosos ojos también se posaron sobre la flor y nata del artisteo patrio: la chelito, Raquel Meller, Pastora Imperio. Se cuenta que Raquel Meller, famosa cupletista de la época y mujer de fuerte carácter, reclinó una y otra vez, los acercamientos amorosos del monarca.


No así otras numerosas artistas, como la soprano Geneviéve Vix, la contraalto Gabriella Besanzoni, la Bella Otero, la famosa artista de variedades Celia Gámez o la cupletista conocida como la bella chelito, que según rumores de la época, perdió su virginidad a manos de Alfonso XIII.

Exilio y muerte

Su vida en el exilió continuó viviendo, y nunca mejor dicho, a cuerpo de rey,  gastando una enorme fortuna en viajes, viviendo en hoteles de lujo y viviendo como un auténtico playboy gastando su fortuna en toda clase de caprichos y lujos. Falleció el 28 de febrero de 1941 en el Gran Hotel de Roma a causa de una angina de pecho.







Bibliografía



La real jodienda no tiene enmienda, en http://www.elcanario.net/Benchomo/realjodienda8.htm

Sobre Carmen Ruiz,  https://www.elespanol.com/corazon/famosos/20180210/carmen-ruiz-amante-alfonso-xiii-reina-espana/283722179_0.html

Sobre Beatriz de Orleans, https://elretohistorico.com/beatriz-orleans-de-sajonia-coburgo-gotha/

domingo, 13 de diciembre de 2015

Fernando VII y su gran sable

Sexo y Corona: Los escándalos sexuales de las monarquías europeas

Monarquía Hispánica:
Alfonso XIII: El rey del porno (1886-1941)
Isabel II: Un reinado repleto de escándalos (1830-1904)
Fernando VII: El gran sable (1784-1833)
Felipe IV: El rey adicto al sexo (1605-1665)

Monarquías Europeas:
Catalina la Grande

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Si por algo destacaron nuestros monarcas en el siglo XIX fue por convertir el palacio real, en una (y perdón por la expresión) auténtica casa de putas, y ¡no!, no exageramos... durante todo este siglo gobernaron reyes y reinas, pero también amantes de reyes y amantes de reinas, donde personas de toda clase y condición opinaron e intervinieron sobre asuntos de Estado, desde generales advenedizos, pasando por religiosos piadosos, políticos corruptos y todo tipo de representantes del pueblo llano, desde cortesanas hasta panaderos.

Dentro de este convulso siglo, con tan malos y nefastos gobernantes, el que se lleva la palma, sin duda alguna, es el infame Fernando VII, considerado como el más inepto, inútil e incapaz de todos los regentes que le ha tocado sufrir a nuestro país.

Pero dejando al lado su faceta política, Fernando VII también destacó en otro rasgo característico de los Borbones, su enfermiza obsesión por el sexo, una lujuria incontrolada que como ya vimos en anteriores post heredaron tanto su hija, Isabel II, como su bisnieto, Alfonso XIII.

Retrato de Fernando VII.
El 'gran sable' de Fernando VII

El principal mito sexual acerca de Fernando VII es el descomunal tamaño de su miembro viril, hecho que le acarreó numerosos problemas a sus sucesivas esposas. Este gran tamaño se debía a una enfermedad conocida como macrosomía genital, derivada de la costumbre borbónica de contraer matrimonio con familiares consanguíneos. Y para que se hagan una idea de su 'monstruoso' aspecto les dejamos la descripción que hizo del mismo el escritor francés Prosper Mérimée: "Fino como una barra de lacre en su base, y tan gordo como el puño en su extremidad, además tan largo como un taco de billar".

Este problema no era asunto baladí, ya que la falta de descendencia acarreó un grave problema de Estado. Y es que el enorme tamaño del miembro fue la causa de que sus tres primeras mujeres sufrieran numerosos abortos  y desgarros vaginales, incluso circuló el rumor que la muerte de su segunda esposa fue a causa del aborto provocado por dichos desgarros. Por todo ello, sus médicos idearon una almohadilla circular con un agujero en medio para que hiciese de tope y no penetrase tan profundamente a sus esposas en sus arrebatos amatorios.


Reconstrucción de la almohadilla para el pene.

También era comidilla de todo el reino la afición del rey a frecuentar las tabernas y prostíbulos de los bajos fondos madrileños, correrías nocturnas que no se esforzaba mucho en disimular. Partía del Palacio de Oriente por una pequeña escalinata secreta, que aún hoy en día es conocida como la "fernandina", siempre acompañado de un nutrido séquito, formado por gente de toda clase y condición, para acabar en locales tan poco recomendables como el prostíbulo de Pepa la Malagueña, donde según cuenta la leyenda alardeaba de las doncellas que había desflorado en Palacio con su 'gran sable'. Por lo que no nos debe sorprender que pronto circulasen coplillas en su honor cantado sobre sus 'virtudes'.

Los matrimonios de Fernando VII

El problema fisiológico de Fernando VII, como decimos, trascendió a la política, tanto nacional como internacional, ya que sus tres primeras esposas no pudieron darle descendencia a causa de lo complicado de las relaciones con el Monarca. Pero los rumores sobre la ajetreada vida sexual de Fernando VII no acaban aquí, sus cuatro matrimonios también estuvieron salpicados de escándalos de todo tipo, especialmente los episodios relativos a las noches de boda:


María Antonia Borbón
Dos Sicilias
Primera boda: El despertar de la lujuria

Su primera boda fue con 17 años y se casó con su prima hermana, María Antonia Borbón Dos Sicilias, en 1806. El pobre príncipe se presentó a la noche de boda sin que nadie le hubiese dado ninguna noción básica sobre sexualidad, por lo que a la hora de consumar no sabía muy bien qué tenía que hacer. Su flamante esposa, algo más instruida en estas labores se despojó de sus ropajes para dejarle hacer, aunque lo único que consiguió fue que el heredero al trono se lanzase a lamer sus pechos cual lactante. Una vez "saciada su sed" y pensando que ya había cumplido con su deberes matrimoniales se retiró a sus estancias.

Y así pasaron varios meses, sin que ninguno de los dos esposos pusiese fin a esta situación. María Antonia hastiada, por la repulsión que le provocaba su nuevo marido, tampoco tuvo mucho interés por enseñarle los secretos del sexo femenino. Otros autores, algo más benignos, apuntan que este matrimonio no se pudo consumar hasta un año después debido al retraso en el desarrollo hormonal de Fernando.

Finalmente esta situación, siendo ya la comidilla de toda la Corte, llegó a oídos de su padre, el rey Carlos IV, que rápidamente tomó cartas en el asunto, instruyendo a su vástago en todo lo relativo al sexo, y de qué manera! a partir de esas lecciones nuestro futuro rey se convirtió en todo un semental, y pronto la princesa quedó embarazada. Aunque la princesa, débil de salud y tras sufrir dos abortos, murió de tuberculosis en 1806.

Segunda boda: El rey de los prostíbulos

María Isabel de Braganza.
Su segundo matrimonio, con su sobrina María Isabel de Braganza, tampoco tuvo mucha mejor fortuna. Y es que la nueva reina, nacida en Lisboa, de cuerpo rollizo, ojos saltones y expresión bobalicona, pronto fue el blanco de las burlas del pueblo español, que a otra cosa no!, pero a mala leche no le gana nadie, por lo que el día de su boda fue recibida con la cantinela de: "Fea, pobre y portuguesa, ¡Chúpate esa!"

La princesa poco agraciada y con numerosos problemas para mantener relaciones sexuales con el rey, nunca fue del agrado del monarca, por lo que prefirió apaciguar su fogosidad en los burdeles madrileños. Cuenta la leyenda que la reina harta de las escapadas nocturnas del rey, una madrugada le esperó en las escaleras de palacio vestida a la manera de las prostitutas madrileñas, ocasión que no desaprovechó nuestro fogoso monarca para tomarla allí mismo.

Aún con todo esto, la reina fue capaz de dar a luz una niña, que muy débil de salud solo vivió cuatro meses. Su siguiente embarazo, un año después, acarreó peores consecuencias, ya que madre e hija murieron en un terrible parto anticipado, como terriblemente cuenta el cronista Wenceslao Ramírez de Villaurrutia: "hallándose en avanzado estado de gestación y suponiéndola muerta, los médicos procedieron a extraer el feto, momento en el que la infortunada madre profirió un agudo grito de dolor que demostraba que todavía estaba viva".

  
Tercera boda: La peor noche de bodas de la historia

María Josefa Amalia.
Su tercer matrimonio fue aún más esperpéntico, su mujer María Josefa Amalia de Sajonia, una joven de apenas 15 años y criada en un convento entre monjas y rosarios, sólo conocía del sexo aquello que le habían contado las monjas, por lo que todo lo que sabía sobre el sexo era que un acto pecaminoso y vergonzante.

Por lo que la pobre reina esperaba la noche de bodas con auténtico pavor, más aún, cuando el lascivo rey, un hombre veinte años mayor que ella, atraído por la gran belleza de su nueva joven esposa, se abalanzó sobre ella sin ningún tipo de recato. Cuentan que la pobre reina, muerta de miedo, se hizo sus necesidades encima, hecho que llenó de asco al rey, que salió en estampida de la habitación.

La situación no mejoró en los meses siguientes, la beata reina se negaba a cometer ese terrible pecado que condenaría su alma eternamente (imaginamos que el enorme tamaño del falo real también le ayudó a tomar dicha postura); por su parte, el rey harto de que su mujer se negase a consumar el matrimonio le escribió una misiva al Papa para que le concediese la anulación del matrimonio.

Por fin, y tras mediar la Santa Sede asegurando la salvación del alma de la reina, la puritana dama accedió a consumar el matrimonio, eso sí! siempre rezando un rosario antes de cada acto. Aunque imaginamos que a pesar de los rezos, los contactos entre los reyes fueron escasos, porque a pesar de sus más de 10 años de matrimonio, la reina nunca quedó embaraza, muriendo finalmente de fiebres en su Palacio de Aranjuez en 1829.


Cuarta boda: ¡Mi reino por una almohadilla!

Reina María Cristina.
La falta de descendencia de un ya maduro Fernando VII era un evidente problema de Estado, ya que su hermano Carlos María Isidro de Borbón conspiraba en la sombra para hacerse con el trono, por lo que se le buscó una nueva esposa al rey felón. La elegida fue su sobrina María Cristina de las Dos Sicilias, quien conocedora de los problemas que habían arrastrado las anteriores esposas de Fernando VII por el tamaño de su pene, y sabedora, que tenía que quedar pronto encinta, rogó a los médicos de Palacio que buscasen un solución eficaz.

La mejor solución que encontraron los médicos fue la almohadilla perforada que hacía de tope durante el coito y aunque fue un remedio algo artesanal parece que fue bastante efectivo, ya que, la reina María Cristina pronto quedó embarazada de nuestra futura reina Isabel II, al que siguió un segundo embarazo de otra niña, Luisa Fernanda.

Poco tiempo después Fernando VII morirá, quedando como regente su mujer María Cristina, que intentará por todos los medios que su hija Isabel herede la Corona frente a los derechos dinásticos de su tío Carlos. Aunque los escándalos sexuales no terminarán con la muerte del rey, ya que tanto la reina regente como su hija Isabel II, seguirán protagonizando escándalos sexuales de todo tipo.

Aunque eso ya es otra historia....




domingo, 5 de julio de 2015

Alfonso XIII, el rey del porno

Sexo y Corona: Los escándalos sexuales de las monarquías europeas

Monarquía Hispánica:
Alfonso XIII: El rey del porno (1886-1941)
Isabel II: Un reinado repleto de escándalos (1830-1904)
Fernando VII: El gran sable (1784-1833)
Felipe IV: El rey adicto al sexo (1605-1665)

Monarquías Europeas:
Catalina la Grande: Una líbido incontrolable
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Retrato satírico de Alfonso XIII.
La casa real de los Borbones siempre ha estado salpicada por todo tipo de rumores y escándalos de índole sexual, ya vimos en este post, los rumores existentes durante el reinado de Isabel II, hoy nos vamos acercar a la figura de su nieto Alfonso XIII.

Alfonso XIII desde joven siempre arrastró fama de galán y playboy aunque algunos historiadores lo definen más bien como un "enfermo sexual", insaciable en cuestiones de sexo, disfrutando de  numerosas amantes, llegando a mantener una familia paralela con la actriz Carmen Ruiz Moragas, con la que tuvo dos hijos.

Pero si queremos acercarnos a la personalidad de Alfonso XIII nada mejor que contar una pequeña anécdota, que nos refleja muy bien dos de sus grandes pasiones: el sexo y el cine.

Existen dos versiones sobre esta conversación: Algunos afirman que se produjo durante su visita a Hollywood, en casa del actor Douglas Fairbanks. Otros investigadores sostienen que esta conversación la tuvo con la guionista Anita Loos, que en una visita a España, fue invitada a tomar té en el palacio real.

La conversación, según cuenta la leyenda fue algo similar a esto:

- Douglas Fairbanks: Majestad, ¿a qué estrella de Hollywood le gustaría conocer? Tal vez se la pueda presentar.
- Alfonso XIII: Sin ninguna duda a Fatty Arbuckle!
- Douglas Fairbanks: Oppps! Lo siento Majestad. ¿no sabe lo qué le pasó? Por lo visto en una fiesta violó con una botella de Champagne a una chica y la pobre murió! Y ahora los estudios de Hollywood se niegan a trabajar con él.
- Alfonso XIII: ¡Qué injusticia! Eso le podría haber pasado a cualquiera de nosotros.

Nunca sabremos si esta conversación fue cierta, aunque resumen muy bien el modo de vida de Alfonso XIII. Pero de lo que no cabe ninguna duda es que el terrible suceso que relata sobre Arbucklec realmente si que sucedió, ya que en una orgía celebrada en su casa, supuestamente violó con una botella de champán a la starlet Virgina Rappe, que murió dos días después por una hemorragia interna. Y aunque el actor no fue condenado por este delito, a partir de ese escándalo su carrera en Hollywood finalizó.

Aquellos locos años 20

Pero ¿qué tiene que ver Alfonso XIII con el cine porno? No seáis impacientes ya que antes de adentrarnos en ese historia hay que hablar un poco de los orígenes del cine... y del cine porno, aunque todo parece indicar que ambos, cine y cine porno, surgieron casi al mismo tiempo, ya que desde muy pronto algunos directores encontraron financiación privada para el rodaje de un tipo películas muy "especiales", es decir, el primer cine porno, fue realizado por y para las clases más adineradas.

Y así llegamos a los locos años 20, una época de cierto libertinaje y relajación moral, el jazz más alegre y el divertido charlestón sonaban en los numerosos cabarets y salas de baile que inundaban las más modernas capitales mundiales. Aquellos locales que ofrecían los espectáculos más atrevidos y picantes se llenaban de hombres y champán.

La España de los años 20: Entre la dictadura y el libertinaje

El panorama de la España de los 20 era similar en las grandes ciudades, donde una clase media cada vez más próspera formada por comerciantes, burguesía industrial y gente de negocios enriquecida empezaba a demandar las nuevas formas de ocio que se destilaban por París y Nueva York.

Los cines empezaban a ser una forma de ocio popular, cupletistas y vedettes acaparaban portadas de revistas y los corazones de muchos hombres poderosos. Al mismo tiempo se empezaron a difundir nuevas ideas relacionadas con el feminismo y la libertad sexual.

Vedettes en el mítico Molino en los años 20.
Así la España de los años 20 es un claro reflejo de las contradicciones propias de nuestro país, por un lado se vivía bajo una dictadura militar de carácter conservador, apoyada en una monarquía tradicional, y donde el catolicismo aún impregnaba casi la totalidad de la sociedad española. Por otro lado, tenemos la España de los cabarets y los espectáculos nocturnos, donde la prostitución se extendía hasta extremos nunca alcanzados, al mismo tiempo que empezaban a circular pequeñas novelas de tintes eróticos.

Alfonso XIII, el rey pornógrafo,
dibujado por Alberto Cimadevilla,
de http://www.atlanticaxxii.com/
En España, los pioneros del cine mudo fueron los barceloneses hermanos Baños, que lograron fundar su propia productora, 'Royal Films' , filmando su primera película en 1911, 'Carmen o la hija del contrabandista'. Continuando con cierto éxito su carrera hasta la llegada de la Guerra Civil. Pero a parte de sus películas convencionales, parece ser, que los hermanos Baños también recibieron alguna que otra suculenta oferta para grabar otro tipo de films. Y es que, Barcelona, en los años 20, tenía autorización especial del gobernador civil para proyectar películas de alto contenido erótico.

Pues  ya tenemos todos los ingredientes: un rey libertino y muy aficionado al séptimo arte (como atestigua su visita a Hollywood), un cine porno en auge entre ciertas clases sociales muy privilegiadas y unos directores dispuestos a rodar cualquier encargo mientras la paga sea buena.

Agitamos todos estos ingredientes y nos encontramos con un Alfonso XIII que pronto quiso unir dos de sus grandes pasiones el sexo y el cine, y que lugar mejor para disfrutar de dichas películas que en su sala de proyecciones privada del Palacio Real.

Alfonso XIII, el Rey del Porno

Así que Alfonso XIII ordenó a su hombre de confianza, el Conde de Romanones, que se pusiese en contacto con los hermanos Baños para llevar a cabo una de sus mayores fantasías, producir  sus propias películas porno... y es que era tal su afición por el cine, que Alfonso XIII, no se contentó sólo con financiar dichas películas, sino que quiso participar más directamente, trabajando en el 'guión' de estas películas porno, proponiendo la aparición de ciertos personajes. Estas películas filmadas en Barcelona, fueron interpretadas por borrachos y prostitutas del Barrio Chino.

Estas primeras películas porno si destacan por alguna cosa, es por si carácter mordaz y satírico, ya que parecen esconder una crítica a la sociedad de la época, donde aparece siempre algún personaje de la capa más alta de la sociedad, ya sea un sacerdote, un médico o un ministro, siendo representados como seres viciosos.

No se sabe a ciencia cierta cuantos de estos films se llegaron a rodar, ya que la mayoría de ellos se han perdido, seguramente se llevase sus películas favoritas al exilio con él, otras muchas serían destruidas o escondidas. Aunque por suerte se han podido recuperar tres de estas películas: 'El ministro', 'El confesor' y el 'Consultorio de señoras' , que aparecieron en los años 90 en un convento valenciano, por lo que han sido recientemente restauradas.


'El confesor' es una película corta y técnicamente aún muy rústica, su argumento no brilla por su complejidad... un cura se aprovecha de las pobres feligresas que van a visitarle. 'El consultorio de señoras' técnicamente mejor realizada y de mayor duración nos muestra la consulta de un doctor que tiene un método muy personal para examinar a las mujeres. 'El ministro' se basa en otro episodio de abuso de poder, una mujer va al ministerio a pedirle que no despida a su marido, a lo cual el ministro sólo accede a cambio de favores sexuales.




Bibliografía

Sanz Ferreruela, F.; "El confesor", de los hermanos Baños (1920)un singular tratamiento de lo religioso en el cine mudo español, Artigrama: Revista del Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza,  Nº 18, 2003 , págs. 609-640

Iturriza, A.; Alfonso XIII, el rey pornógrafo en  http://www.atlanticaxxii.com/2411/alfonso-xiii-el-rey-pornografo

https://cinesilentemexicano.wordpress.com/2010/11/02/el-confesor-de-los-hermanos-banos-1920-un-singular-tratamiento-de-lo-religioso-en-el-cine-mudo-espanol/


martes, 23 de diciembre de 2014

Los Borbones en pelota: el libro prohibido de Becquer

La vida amorosa de Isabel II de España:
- Parte I: Regencia, insatisfacción matrimonial y un bastardo real
- Parte II: Los amantes de Isabel II
- Parte III: Los Borbones en pelota

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Parte III: Los Borbones en pelota: el libro prohibido de Bécquer


Los Borbones en pelota es considerada como una de "las más terrible sátiras nunca hecha contra el poder", este es el título de un álbum de láminas satíricas del siglo XIX. Se recogen 89 escenas, pintadas a la acuarela, muchas procaces y otros directamente pornográficas, donde se caricaturiza a personajes públicos de finales del reinado de Isabel II, sobre todo de la casa real. Estas ilustraciones vienen acompañadas de agudos textos alusivos, a veces de carácter poético.

Libro 'Los borbones en pelota'
Estos dibujos retratan muy bien los excesos cometidos durante los últimos años de su reinado y expresan muy bien el momento revolucionario que posteriormente se vivió durante la revolución de 'La Gloriosa'

Aunque las más conocidas son las 8 acuarelas de tono más pornográfico, donde se reflejan la presunta homosexualidad de Francisco de Asís y la avidez sexual de Isabel II, el resto de acuarelas resulta una voraz crítica al sistema político isabelino, donde ninguna institución de la sociedad se ve libre de la crítica, ya sea monarquía, ejército, clero o partidos políticos.


La 'otra historia' del reinado de Isabel II

Antes de adentrarnos en el tema, creemos que es conveniente aclarar ciertos matices de la época que no suelen venir en los libros de historia. La reina Isabel II (tatarabuela de Juan Carlos I) tenía fama de ser bastante promiscua en cuanto al sexo, se cuenta que se inició en el sexo con el General Serrano (su llamado 'general bonito') apenas siendo una adolescente, y posteriormente se le conocieron varios amantes oficiales, entre los que destaca Carlos Marfori.
 
Con apenas 16 años la obligaron a casarse con su primo Francisco de Asís, hombre de poco carácter, afeminado y sobre el que corrían infinidad de rumores sobre su homosexualidad (se le conocía por los motes de Doña Paquita, Paco Natillas). Se dice que la reina al conocer la decisión final sobre su matrimonio (una cuestión de estado que concernía al equilibrio de fuerzas de la política internacional europea) dijo: "¡No! Con paquita, no!"

Sentada está en su poltrona, con cetro, chulo y corona

Cuenta la leyenda que la propia reina comentó sobre su marido: "¿Qué podía esperar de un hombre que en la noche de bodas llevaba más encajes que yo?". A pesar de todos estos rumores, el matrimonio real tuvo varios hijos, aunque siempre bajo la sospecha de ser fruto de las infidelidades de la reina. Por otro lado, se especula que el rey consorte Francisco encontró su 'pareja ideal' con el apuesto jóven Antonio Ramón Meneses.

Las sátiras políticas

"El rey consorte,
primer pajillero de la Corte"
Aunque este tipo de sátiras mordaces fueron publicadas gracias a la libertad de prensa vivida durante el sexenio revolucionario, la colección completa nunca fue publicada integramente, seguramente circularía de forma privada a través de canales "extraoficiales". Aunque muchas de sus ilustraciones si fueron publicadas de manera individual en revistas y panfletos republicanos y revolucionarios.

Estas acuarelas no fueron descubiertas hasta 1980, adquiridas en el 86 por la Biblioteca Nacional de Madrid. El libro, 'Los borbones en pelota' no fue editado hasta 1991, con debate en el Congreso de los Diputados incluido. Se sabe que en el momento de su presentación en la Feria del Libro del Parque del Retiro de Madrid, los editores le regalaron un ejemplar al propio Juan Carlos I, que inauguraba ese año la feria. La serie original estaría formada por 131 ilustraciones, aunque se cree que las que faltan seguramente fuesen destruidas por ser demasiado irreverentes.


Hay que aclarar que el valor dado a estas ilustraciones viene dado por los nombres que se esconden tras las siglas 'SEM' o 'SEMEN' que son las firmas que acompañan a estos dibujos, seudónimo tras el que se esconden probablemente, Gustavo Adolfo Bécquer, sí! nuestro insigne poeta y su hermano, el pintor Valeriano Domínguez Bécquer.

Los autores

Como decimos tradicionalmente, se ha asociado el seudónimo SEM, a los hermanos Bécquer, ya que tras el triunfo de la revolución del 68 y la caída de Isabel II, el escritor se vió en ciertos apuros económicos, por lo que empezó a colaborar con algunas revistas satíricas como 'Gil-Blas' y 'Doña Manuela', publicando de esta forma la serie de acuarelas 'Los borbones en pelota'

No nos debe chocar que autores tan célebres criticasen con tanta dureza a la monarquía, ya que otro de nuestros ilustres intelectuales, Ramón María del Valle-Inclán, escribió obras tan críticas como 'Farsa y licencia de la reina castiza' o 'La Corte de los milagros', donde los capítulos de índole sexual y crítica al ambiente cortesano también estaban muy presentes.

Otros investigadores, sin embargo, ha defendido que 'Los borbones en pelota' se trata de la obra de un pintor republicano radical llamado Francisco Ortego.


Los protagonistas

Aparte de la fogosa reina Isabel II y su dócil marido, Francisco de Asís, en el libro aparecen los principales personajes de la Corte de por aquel entonces: el padre Claret, confesor regio, la mística monja cortesana Sor Patrocinio, cuyas llagas daban fe de sus visiones místicas.

Otro de los protagonistas recurrentes fue el favorito y amante de la reina Isabel II, Carlos Marfori que empèzando como panadero gozó de numerosos cargos y prebendas hasta alcanzar cargos como Intendente de Palacio, Gobernador de Madrid o Ministro de Ultramar.

También aparecerán ilustrados los principales personajes de la época como: Napoleón III, la Infanta Isabel, el futuro rey Alfonso XII, Carlos VII, Margarita de Parma, ...


Ilustración de 'Los borbones en pelota'
Ilustración: La reina baila desnuda junto el padre Claret, el emperador Napoleón III y Carlos Marfori, mientras en un esquina vemos al rey Francisco de Asís cortándose sus genitales

Algunas Acuarelas


Ilustración de 'Los borbones en pelota'
Ilustración: En esta imagen vemos a la reina y su amante Marfori copulando sobre las espaldas del rey Francisco de Asís, mientras que al mismo tiempo, la reina guía al Padre Claret para que sodomice al rey. Al fondo de la escena vemos a la muerte, a Luis González Bravo y al emperador Napoleón III haciendo un 'trenecito sexual'.


Ilustración de 'Los borbones en pelota'

Ilustración: Algunas de estas láminas nos explican de manera nada sutil la situación política del momento. Esta ilustración venía acompañada del texto: ¡Fue su último sostén! y en ella vemos como Luis González Bravo sostiene con su pene a la reina. Un claro reflejo de la situación política de aquel momento, donde tras la muerte de Narváez, la reina nombró a González Bravo como primer ministro, ya que lo consideraba el único político capaz de frenar el auge revolucionario, que seis meses después estalló.


Ilustración de 'Los borbones en pelota'

Ilustración: Vemos una especie de 'orgía real', donde el padre Claret está sodomizando al rey, mientras que el ministro González Bravo está seduciendo a Sor Patrocinio. La reina, sentada con las piernas abiertas, se ofrece a su amante Marfori, que desnudo sostiene una copa de vino.



Conclusión

No podemos finalizar esta entrada sin hacer una pequeña reflexión sobre la censura y la conquista de las libertades, ya que no nos puede dejar de sorprender que hace más de siglo y medio este tipo de ilustraciones pudieran circular libremente por las calles de Madrid, sin que se buscase criminalizar a sus posibles autores. Esta situación nos parece aún más rídícula, cuando en la España democrática del siglo XXI, la revista satírica más conocida, El Jueves, ha sufrido varios episodios de censura, precisamente por criticar a la casa real, con viñetas menos 'censurables moralmente' de las que se realizaron en el S.XIX, comparadas con la acidez de las acuarelas decimonónicas, las portadas del jueves nos pueden parecen hasta humor de carácter bastante inocente..

Nos preguntamos, hoy en día ¿alguien se atrevería a publicar algo como 'Los borbones en pelota' respecto a nuestros políticos o monarcas? ¿sería considerado delito hacer un libro así? ¿sus autores sufrirían algún tipo de sanción? Simplemente creemos que la sátira y el humor hacen bien en buscar y a veces traspasar los límites de la irreverencia y de libertad de expresión, porque de esta forma nos daremos cuenta de cuanto ha avanzado nuestra sociedad... para comprobar cuanto, si es que 'REALmente', hemos avanzado en la conquista de algunos derechos fundamentales como la libertad de expresión.



A la izq: Portada censurada en 2007, donde se ven a los príncipes de Asturias fornicando.
A la dch: Portada censurada en 2014, tras la abdicación del rey, que conllevó la dimisión
de gran parte de la plantilla de la revista.



Bibliografía:

Cabra Laredo, M.D.; La orquesta de Sem, El Gnomo: Boletín de estudios becquerianos, Nº 4, 1995, págs. 11-34.

http://www.tebeosfera.com/documentos/textos/la_gloriosa_satira_los_borbones_en_pelota.html


http://www.quo.es/ser-humano/escenas-de-sexo-real/el-general-bonito-la-inicio