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viernes, 15 de junio de 2018

Termas y prostitución: El espectacular burdel de Tesalónica

En la antigua ciudad griega de Tesalónica, capital del orgulloso reino de Macedonia, se encontró a finales de los 90 uno de los hallazgos arqueológicos más fascinantes que se recuerdan si hablamos de sexualidad y erotismo en el mundo antiguo.

El equipo de arqueólogos, bajo el sol abrasador de Grecia, se encuentran excavando un conjunto termal situado en pleno centro de la ciudad histórica, un yacimiento importantísimo para comprender la historia de la ciudad, ya que no hay muchos vestigios del siglo II a.C. que estén tan bien conservados.

Pero en plenas excavaciones salta la sorpresa, poco a poco, se va desenterrando una llamativa jarra de vino de terracota con un pico en forma de falo y decorada con relieves de Hermes, Afrodita, abejas y uvas, todos ellos símbolos relacionados con el placer, la sexualidad y la fertilidad.

Vasija de evidente forma fálica, hallada en el conjunto termal de Tesalónica.


A pesar de la peculiaridad de la pieza, el equipo de arqueólogos no se deja llevar por la emoción, ya que es habitual encontrar objetos eróticos, o incluso de claro tintes pornográficos, en espacios cotidianos de hace 2000 años.

Pero pronto fueron apareciendo más y sorprendentes objetos de clara intención erótica: jarras y ánforas de motivos sexuales, numerosísimas lucernas eróticas, e incluso ¡dildos! También he leído que durante una exposición en el museo de Tesalónica sobre estos hallazgos estuvo expuesta una ingeniosa máquina sexual accionada con una manivela, aunque no he podido encontrar más información sobre la existencia de este aparato.

Jarra de vino con motivo fálico.


Ya no había lugar a dudas, éstas no eran unas simples termas. Esta excavación vino a confirmar las sospechas que muchos arqueólogos mantenían sobre la estrecha vinculación entre el mundo de las termas y el mundo de la prostitución. Las sorpresas no dejaban de llegar a este yacimiento, y es que, junto a las termas, se encontró otro edificio del que pronto se descubrió su función... un magnífico burdel de dos plantas comunicado directamente con las termas.

Estamos pues ante un yacimiento único y extraordinario, una excavación que vendría a confirmar la existencia de termas sexuales en la Antigüedad.


Un paseo por el burdel de Tesalónica


Nos encontramos en el siglo II a.C., la rica y orgullosa ciudad de Tesalónica, ahora bajo dominación romana, es una ciudad próspera y nudo de comunicaciones entre Bizancio y Roma, además su puerto acoge mercaderes provenientes de todo el Mediterráneo.

Junto a su ágora, el mercado de la ciudad, podemos encontrar una indicación que nos señala la existencia de unos baños, y junto a estas termas encontramos un edificio de dos plantas rebosante de actividad, con hombres entrando y saliendo. De su interior brotan los sonidos de Baco, risas, chistes, y ruido de vasos y jarras de vino.  Nada más entrar en la taberna, nos recibe una "camarera" de extremada belleza, nos pregunta si somos nuevos en la ciudad y que con mucho gusto nos enseñaría las instalaciones...

Reconstrucción ideal del ágora de Atenas.

Estupefactos sólo podemos asentir con la cabeza, mientras seguimos con la mirada a la camarera que vestida con un lino casi transparente nos dice que la sigamos...

Lupanar de Pompeya.
La planta inferior es una populosa taberna de bancos corridos y mesas de madera, donde aparte de vino, se sirven copiosas comidas. Espinas de pescado, huesos de aves e incluso un huevo de avestruz encontraron los arqueólogos en esta estancia, lo que nos indicaría que se celebraban extravagantes servicios de comidas.

La grácil camarera nos dice que la acompañemos a la planta superior, por lo que subimos por unas escaleras de madera a lo que parece un laberinto de pequeñas habitaciones. La estancia está decorada con lascivas pinturas eróticas y los sonidos que salen de esas habitaciones, apenas tapadas con unas cortinas, son otros.

Son los sonidos de Afrodita, que se mezclan en la pesada y cargada atmósfera de la estancia:  gemidos de placer, promesas de amor, fingidos orgasmos, alabanzas a la belleza y obscenas exigencias amatorias... Al fondo, una habitación más amplia, se reserva para un público más selecto, donde según nos cuenta nuestra anfitriona se ofrecen espectáculos erótico-burlescos.

Frescos de con pinturas eróticas de Pompeya.

Volvemos a la planta baja, y la camarera nos dice que nos va mostrar el por qué muchos marineros y comerciantes no dudan en hacer escala en Tesalónica... esquivamos borrachos, mesas y sillas y nos dirigimos a una puerta situada en el lateral de la taberna. Y aunque el paso de los siglos hayan borrado cualquier decoración, podemos imaginar que tanto la puerta como el pequeño corredor que hay tras ella están decorados con motivos marinos y eróticos....

Según vamos descendiendo notamos como la temperatura sube y es que tras abrir otra puerta, no podemos dejar de salir de nuestro asombro, nunca antes, mis infatigables ojos de viajero habían visto algo así...

Las espectaculares termas de Tesalónica


Una nube de vapor envuelve toda la habitación, enormes muros de piedra se alzan al fondo, una variedad de ricos y elegantes mosaicos cubren el suelo. En el centro podemos ver una piscina de agua caliente, y a su alrededor, nos encontramos 25 bañeras pequeñas y sencillas, dispuestas en círculo. En la otra habitación contigua nos señala que se encuentra las piscinas de agua fría y caliente.

Baños de Tesalónica

Toda la estancia se haya iluminada con numerosas lucernas decoradas con escenas pornográficas de toda clase y condición, por nuestro lado nos adelanta otra camarera cargada con una jarra cuya boca tiene forma fálica, y es que toda la estancia está decorada con motivos tan eróticos que harían sonrojar al mismísimo Pan.

Algunas bañeras están ocupadas por meretrices que nos invitan a entrar en ellas y gozar de sus placeres, en otras encontramos a hombres que saciados todos sus apetitos se relajan plácidamente, e incluso en algunas vemos como las meretrices cumplen los deseos y fantasías de algunos de sus clientes.

Ruborizados, decidimos abrir el apetito con una buena jarra de vino griego. Hicimos bien en hacer caso a aquel comerciante ateniense y parar en esta ciudad de lujos y excesos...

Casa de Ninfas


Todo este lujo descrito nos hace pensar que más que un simple prostíbulo este lugar era una "domus meretricius", un prostíbulo de alto stánding.


Las meretrices, como las antiguas hetairas griegas, no sólo se dedicaban al comercio sexual, sino que también entretenían a los hombres con toda clase de juegos y artes como la música, la danza o la interpretación.

Y es que entre los hallazgos más destacados se encuentran dos máscaras de arcilla verdirrojas que podrían indicar que las meretrices portasen estas máscaras en juegos y pantomimas eróticas; por lo que serían mujeres versadas en todo tipo de artes, mujeres cultas y refinadas, que se ganaron el respeto y la admiración de  los hombres que allí acudían.


Conclusión


Statue of Aphrodite, 1st-2nd cent. CE, Thessaloniki Archeology Museum
Estatura de Afrodita
Este pequeño paseo aunque pueda parecer algo exagerado, o una recreación fruto de la imaginativa y lasciva mente de un hombre del siglo XXI ante el erotismo exhuberante de aquella época, tiene grandes visos de ser cierto.

Y es que numerosos especialistas, como el profesor de la Universas de Salónica, Leónidas Tomaras, afirman que era normal que los hombres al finalizar su jornada de trabajo gozasen de un baño relajante antes de disfrutar de una buena jarra de vino o una comida.

El erótico ambiente de los baños y la taberna les invitaría a saciar también otra clase de placeres. "Fuera cual fuera el orden de los placeres, la visita formaba parte de un ritual cotidiano muy común", asegura Tomaras. Por lo que en época romana acabar la jornada tomando un baño relajante y compartiendo una jarra de vino en alguna tabernae cercana con tus amigos tenía que ser algo tan corriente como quedar, hoy en día, a echar un café con un amigo.

Sabemos que tanto los baños como el burdel fueron destruídos por el fuego, seguramente tras un importante terremoto ocurrido ¡¡a finales del siglo I d.C!!. Es decir, este burdel estuvo en funcionamiento durante más de dos siglos.

Por suerte para nosotros, este complejo fue consumido por las llamas, quedando todas estas piezas sepultadas, a salvo de la destrucción del tiempo y la moral.


Su descubrimiento avivó el debate sobre la relación entre el mundo de las termas y el mundo de la prostitución en la Antigüedad clásica, aunque eso ya es otra historia...



Bibliografía

Blázquez, J.M. y Cabrero, J.; Termas y prostíbulos de la antigua Roma, La Aventura de la Historia, núm. 53 (marzo 2003), pp. 90-93.
Bird, M.; Un burdel de Roma renace en Salónica, en https://elpais.com/diario/1999/01/10/cultura/915922801_850215.html


Sykia, Chalkidiki (Συκιά Χαλκιδικής) 2nd c. CE Archaeological Museum of Thessaloniki, ΜΘ 2659
Lagynos decorado con escenas eróticas..
Sykia, Chalkidiki 2nd c. CE Archaeological Museum of Thessaloniki, ΜΘ 2659



sábado, 19 de agosto de 2017

Salón secreto del Museo de México

Las 'Salas Secretas' de los Museos:
1.- Gabinete de Objetos Obscenos de Nápoles
2.- British Secretum, el armario 55
3.- Salas secretas y pinacotecas eróticas en la España Moderna
3.1.- La Sala Secreta del Museo del Prado
3.2.- Los gabinetes reservados de los nobles  (en preparación)
4.- El Infierno de la Biblioteca Nacional Francesa
5.- El Salón secreto del Museo de Antropología Mexicano.
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SALÓN SECRETO DEL MUSEO DE ANTROPOLOGÍA MEXICANO


Desde el primer momento en que los españoles llegaron a América quedaron escandalizados por algunas de las costumbres amerindias: sacrificios humanos, la desnudez de sus gentes, rituales con un alta carga sexual, la liberalidad de algunos pueblos, la poligamia,... incluso algunos aspectos aún muy discutidos entre los propios historiadores como la existencia, o no, de orgías rituales colectivas o la polémica sodomía, práctica bastante habitual entre algunos pueblos americanos.

Todo ello hizo que una férrea capa de censura se impusiese, por lo que rápidamente la Iglesia intentó erradicar aquellas costumbres más libidinosas y destruir los restos materiales más explícitos. Pero esta censura no sólo se limitó a los primeros años de conquista, sino que se ha prolongado durante siglos hasta prácticamente nuestros días, ocultando al gran público numerosos vestigios de temática sexual como pueden ser los famosos falos gigantes de huastecas y mayas, así como numerosas piezas con representaciones sexuales explícitas.

Antiguo Museo Nacional Mexicano.


Con la creación de los primeros museos en América se dieron las primeras discusiones sobre que hacer con la ingente cantidad de objetos de carácter "erótico" producidos por las diferentes culturas americanas y que abarcaban las más diversas expresiones sexuales imaginables: esculturas itifálicas, representaciones de vaginas, enormes falos de piedra, cerámicas con claras escenas sexuales, representaciones de cópulas, de masturbaciones, hasta de rituales donde practicaba la amputación de los órganos sexuales, etc.

Todo su universo sexual representado en los más diversos soportes: esculturas, joyas, cerámicas, amuletos, murales, ... y todo ello ocultado deliberadamente bajo el polvo del puritanismo y la vergüenza. A pesar de que este tipo de piezas siempre despertó mucho interés entre anticuarios y coleccionistas de todo tipo, incluso entre las autoridades académicas. Y de esta forma nació el Salón Secreto...
Figura fálica.

A inicios de la segunda década del siglo XX, el jefe del Departamento de Arqueología del Museo Nacional, el dr. Ramón Mena, solicitó al director del Museo, Luís Castillo Ledón, autorización para reunir todas las piezas que estuvieran relacionadas con el culto fálico en una sala reservada para su estudio.

En esta colección, ubicada en la parte alta del museo, se recogieron un buen número de piezas pertenecientes a las culturas huasteca, maya, nahua, tarasca, totonaca y zapoteca... por lo que el 5 de octubre de 1921 se inauguró la Sala Secreta, cuya visita estaba restringida a estudiosos y varones de moral intachable.

Según el registro del museo se recopilaron: “31 ejemplares en piedra; 48 en barro cocido; 9 dibujos; 1 vaciado y una fotografía, tomada directamente en 1890 en Huejutla, Estado de Hidalgo”.


Ramón Mena se dedicó al estudio de estas piezas y en 1923 presentó su Catálogo del Salón Secreto, ilustrado con ocho imágenes de piezas expuestas en el salón, dos láminas con dibujos y una fotografía* de una danza en honor al falo tomada a una tribu en Yahualica, Hidalgo.

Falo de Yahualica (Tepolli)
Foto: Nicolás León, 1890.

* Esta fotografía representa una danza fálica que aún se seguía realizando en la región Huasteca de Hidalgo. El falo, tallado en piedra, y descrito por Mena como “circunciso, con el prepucio sajado, de dimensiones de 1.56 mts de alto y 0 m.30 de diámetro”, fue adquirido en 1904 por el Museo Nacional y es el vivo ejemplo de como a pesar de todo muchos cultos de clara tradición fálica siguieron vigentes en numerosos pueblos de mesoamérica.


Conclusión

Hay que reconocer el mérito y el valor de Mena por organizar esta colección e iniciar un estudio científico serio sobre el culto fálico prehispánico. Sus estudios aportaron nuevos datos cronológicos, y lo que es más importante, una nueva visión, para comprender algunos de los rituales que se desarrollaron en la América Precolombina, abriendo el camino para estudios posteriores sobre los ritos asociados a la sexualidad dentro del panorama mesoamericano.

Esta Sala estuve vigente hasta 1930, ya que en el Archivo Histórico del Museo Nacional de Antropología se registra la conclusión de este espacio museístico y una relación de las piezas exhibidas. Un catálogo de piezas que se fue ampliando durante estos años con piezas procedentes de Europa y Oriente.

El final de esta colección sigue siendo un misterio, muchas de estas piezas se dispersaron cuando se creó el actual Museo Nacional de Antropología, algunas se incorporaron a las actuales vitrinas del Museo, otras cuantas desaparecieron de cualquier catálogo oficial y aún muchas se mantienen "ocultas" en los polvorientos fondos del Museo, esperando a ser redescubiertas por futuros investigadores.


Álbum de fotografías 'Culte du Phalus au Mexique',
tomadas del gabinete secreto del antiguo Museo Nacional de Arqueología de México.


Bibliografía

Solís Olguín, Felipe, “El imaginario mexicano en torno a la sexualidad del México prehispánico. El mítico salón secreto del viejo Museo Nacional”, Arqueología Mexicana núm. 65, pp. 60-63.

 http://culturacolectiva.com/la-coleccion-secreta-de-falos-prehispanicos-del-antiguo-museo-nacional/


 http://www.proceso.com.mx/161327/hubo-un-salon-secreto-en-el-antiguo-museo-nacional




sábado, 25 de febrero de 2017

La sala secreta del Museo del Prado

Las 'Salas Secretas' de los Museos:
1.- Gabinete de Objetos Obscenos de Nápoles
2.- British Secretum, el armario 55
3.- Salas secretas y pinacotecas eróticas en la España Moderna
3.1.- La Sala Secreta del Museo del Prado
3.2.- Los gabinetes reservados de los nobles
4.- El Infierno de la Biblioteca Nacional Francesa
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La Sala Secreta del Museo del Prado

Hoy en día cuando paseamos por los pasillos de un museo miramos casi con indiferencia las imágenes de desnudos que se despliegan ante nosotros, sin apenas ser conscientes del efecto turbador que causaron esas mismas imágenes a nuestros antepasados...

Por lo que nunca está de más recordar que la contemplación de un cuerpo desnudo en su totalidad es un fenómeno contemporáneo, ya que ni siquiera en la intimidad del lecho conyugal se solía ver el cuerpo desnudo de la mujer (incluso las más descaradas meretrices solían tapar sus partes más íntimas).

No nos puede sorprender que estas imágenes de desnudos fueran consideradas tan escandalosas que solo los personajes más poderosos se atrevían a custodiarlas en sus colecciones privadas.


Normalmente guardadas en salas reservadas o escondidas tras gruesas cortinas, incluso sabemos que desnudos de grandes artistas fueron pasto de la moral y el fuego de la Inquisición.

'Dánae' de Tiziano, una de las obras más sensuales (y polémicas) de todos los tiempos.

Por ello os invitamos a poneros en la piel de uno de estos poderosos personajes y sentir por un momento la emoción que embriagaría sus sentidos al entrar en una de esas salas reservadas y contemplar la belleza de esos cuerpos desnudos destinados sólo para sus ojos. O el temblor que sacudiría todo su ser cada que vez que descorría la cortina que ocultaba alguno de sus más preciados tesoros.

Unos desnudos que sugerían mucho más que el mero placer estético de un cuerpo desnudo, sino que contendrían todo un simbolismo erótico y sensual que convertía estas obras en auténticas afrentas contra la moral imperante. De ahí que gran parte de ellas hayan pasado la mayor parte de su existencia escondidas en salas reservadas.

Y cómo no podía ser de otra manera nuestro Museo del Prado también albergó una Sala Reservada con más de 70 lienzos de desnudos. Una sala que apenas estuvo vigente 10 años, entre 1827 y 1838, y es que el efecto de concentrar todas estas obras sensuales en una sola habitación despertaba aún más las fantasías eróticas de sus posibles visitantes que el integrarlas entre el resto de colecciones del Museo.

Un viaje de 500 años...


Pero este viaje hay que iniciarlo varios siglos atrás, ya que se puede decir que fue Carlos V quién inició esta colección de obras eróticas.

Cuadros y lienzos que se fueron acumulando en las colecciones reales, adaptándose a los gustos y pasiones de nuestros monarcas, pero también a sus fobias y prohibiciones, sufriendo numerosos episodios de censura y confinamiento en salas reservadas.


Adán y Eva, Alberto Durero (1507).
Óleo sobre tabla. Museo del Prado.
Los dos grandes impulsores de esta colección de desnudos, probablemente la mejor de toda la Europa Moderna, se la debemos a dos reyes fundamentalmente, que aunque de carácter totalmente dispar, sí que compartieron ese gusto por esta pintura "sensual"... Estamos hablando del "prudente y muy católico" rey Felipe II, y sus encargos a Tiziano, y el mucho más libertino Felipe IV quién no dudó en utilizar el pincel del mejor pintor de su tiempo, Velázquez, para satisfacer sus gustos "artísticos"

Pero muy pronto la mojigatería de los reyes Carlos III y Carlos IV provocó que purgasen las colecciones reales de tan "inmorales" pinturas, y aunque algún rey tuvo la tentación de arrojarlas directamente al fuego, por suerte para nosotros, algún asesor le sugirió que era mejor conservarlas, aunque recluidas en una sala, por lo que durante años estos lienzos fueron "escondidos" en una habitación de la Real Academia de Bellas Artes, una sala a la que sólo tendrían acceso artistas de intachable moral y reputación que solicitaban su acceso por motivos artísticos o de estudio anatómico.

Finalmente y tras nuevos vaivenes entre su exposición pública y su reclusión en salas especiales estas grandes obras de arte "censuradas" fueron reubicadas en el Museo del Prado, donde hoy en día las podemos contemplar sin ser conscientes de que más de una vez estuvieron a punto de ser destruidas para siempre por la férrea moral sexual impuesta por la religión en esta España nuestra.


Los inicios de la Colección


Aunque Carlos I ya empieza a coleccionar obras pictóricas de desnudos es su hijo, Felipe II, quien a pesar de la férrea moral católica que trató de implantar en todos los territorios de la Corona no dudó en coleccionar para su disfrute personal toda una serie de pinturas de desnudos, entre las que destaca la que para algunos ha sido una de las obras más escandalosas y polémicas de todos los tiempos...

Estamos hablando de las "Poesías" que Felipe II encargó a Tiziano para decorar su sala privada de descanso en el Alcázar Real, donde destaca sobremanera por su sensualidad y erotismo desenfrenado 'Dánae'.

Dánae, 1551-1553, The Wellington Collection, Apsley House.
La estrecha relación entre el pintor y el rey se ve plasmada en una carta donde Tiziano le informa a Felipe II del envío de una nueva poesía para su camerino personal:

"Y porque la Dánae, que ya mandé a V. M., se veía por la parte de delante, he querido en esta otra poesía variar, y hacerle mostrar la contraria parte, para que resulte el camerino, donde había de estar, más agradable a la vista. Pronto os mandaré la poesía de Perseo y Andrómeda, que tendrá una vista diferente a éstas".

Venus y Adonis (después de la restauración) Tiziano
Óleo sobre lienzo, 186 x 207 cm
Madrid, Museo Nacional del Prado
Por lo que aunque la historia nos ha transmitido una imagen de un Felipe II religioso y puritano, su afición por el arte, y por estas pinturas repletas de erotismo y pasión, nos hablaría de un hombre de un carácter mucho más humanista y refinado de lo que nos podemos imaginar.

Por contra, nos encontraremos con un buen número de reyes de carácter mucho más puritano, desde su hijo Felipe III que ordenó a su guardajoyas que retirase esas pinturas que ofendían "la modestia y la virtud" de quién las contemplaba, pasando por los primeros Borbones, como Felipe V, que vendió gran parte de estas pinturas, por no hablar de la beatería de Carlos III.


La sala íntima de Felipe IV


El otro rey aficionado al coleccionismo de lienzos eróticos fue Felipe IV, lo cual no nos debe extrañar, ya que si por algo destacó la faceta privada de este monarca fue por su adicción al sexo. Y aunque este rasgo de su personalidad lo analizamos en el post donde explicamos la adicción al sexo de Felipe IV, esta afición desmedida al sexo y al erotismo tuvo su mejor reflejo en el aumento constante de su colección de desnudos.

Y para ello no dudó en utilizar todos los medios a su disposición, desde usar su poderosa influencia para obtener apreciadísimo regalos, como el 'Adán y Eva' de Durero que fue un obsequio de la reina Cristina de Suecia, comprando directamente las obras de arte (envió a Velázquez a Italia para que adquiriese numerosos lienzos), e incluso realizando encargos personales a los mejores artistas del momento como "El juicio de Paris" que encargó a Rubens.

De esta forma Felipe IV reubicó la colección heredada de su abuelo Felipe II en una recóndita sala del Cuarto Bajo de Verano en la zona norte del Alcázar madrileño, curiosamente el lugar «en que S.M. se retira después de comer». La elección de esta sala no fue casual, ya que era una de las habitaciones más íntimas y recónditas de todo el palacio, alejada de miradas furtivas y habladurías indiscretas.

Conocemos la impresionante colección de pinturas que allí se albergaba gracias a la detallada descripción que hizo el erudito romano Casiano dal Pozzo, quien comenta que las poesías de Tiziano se hacían cubrir, por pudor, cuando la reina anunciaba su presencia.

Esta sala íntima debería suponer todo un canto al erotismo, la sensualidad y la voluptuosidad, ya que entre sus paredes destacaban no sólo las "poesías de Tiziano, sino también destacaban 'Adán y Eva', 'Venus con el amor y la música', 'Tarquino y Lucrecia'.


Años después, y debido al incremento constante de la colección pictórica real se trasladaron las pinturas de carácter más sensual a una nueva zona del palacio, conocida como las "bóvedas de Tiziano", donde junto a las numerosas obras de Tiziano se podían contemplar cuadros de Tintoretto, Veronés, Durero, Jordaens, Cambiaso y otro de esos grandes cuadros repletos de erotismo, 'Las tres Gracias' de Rubens.

Venus recreándose en la música, Tiziano. Óleo sobre lienzo (148 x 217 cm.). 1547.
Museo del Prado. Madrid.


Los cuadros condenados al fuego por Carlos III


Pero no todos los reyes iban a compartir esta afición por los cuadros eróticos. Se sabe que Carlos III en 1762 hizo una selección de las pinturas más escandalosas de su colección para, nada más y nada menos, que ¡quemarlas!

Auténticas obras universales de la pintura estuvieron a punto de ser pasto de las llamas, en una hoguera avivada por la mojigatería y la nueva política moral impulsada por el despotismo ilustrado de Carlos III.


Por suerte para nosotros, la intervención del artista Mengs así como del Marqués de Esquilache evitaron tal tragedia y lograron convencer al monarca de conservar estas pinturas no sólo por su valor artístico, sino también, por su interés académico, por lo que finalmente estos lascivos cuadros fueron encerrados en la llamada "Casa de Rebeque", una estancia vinculada al pintor de Cámara de su majestad.

Gracias a esta intervención se salvaron obras cumbres de la pintura universal como Dánae y algunas de las más bellas Venus de Tiziano, grandes obras de Rubens como Andrómeda liberada por Perseo, Las tres Gracias, Diana y Calisto o El juicio de Paris u otras obras únicas como El tocador de Venus, de Franceso Albani; y Hipomenes y Atalanta de Guido Reni.

Aunque el precio a pagar por su salvación fue encerrarlas durante años. Con Carlos III permanecieron ocultas en discretas salas del Palacio, y posteriormente con Carlos IV muchas de ellas fueron enviadas a la Academia de San Fernando (en 1792 y 1796) bajo fines académicos, y aunque la Academia trató de dar cierta visibilidad a estas obras, Carlos IV se negó en redondo, por lo que estas pinturas siguieron encerradas en una sala reservada de acceso restringido.

Francesco Furini. Lot y sus hijas. Óleo sobre lienzo (123 x 120 cm). 1640.
Museo del Prado. Madrid.


Nuevos aires de libertad...


Con la llegada de José Bonaparte al trono se intentó airear las viejas y rancias instituciones españolas, mediante un soplido de modernidad y libertad proveniente de tierras francesas. 


Por lo que se empezaron a cambiar algunos paradigmas relacionados con la moral sexual. De esta forma, durante un breve período de tiempo, estas obras fueron sacadas de su clandestinidad y expuestas públicamente para que sirvieran "de estudio a los discípulos de la Academia, de examen e imitación a los profesores y de complacencia a los amantes de las Bellas Artes".

Es más, el propio José Bonaparte también muy aficionado a la vida disoluta no dudó en quedarse tres de estas grandes obras para su disfrute personal en su residencia de la Casa de Campo.

Aunque el triunfo del Absolutismo y la derrota de los afrancesados supuso de nuevo el confinamiento de estas obras en la Academia de Bellas Artes, hasta que en 1827, a la luz de los nuevos conceptos museográficos y en plena expansión del Museo Real, se decidió trasladar de nuevo estas obras al Museo del Prado.

Nacía la Sala Reservada del Prado, ya que estas obras fueron expuestas en una sala especial situada en el extremo suroriental del piso bajo del Museo especificándose que "es la soberana voluntad de Su Majestad que de ningún modo se coloquen a la vista del pueblo aquellos que por razón de la poca decencia de sus objetos y demás circunstancias que reúnan merezcan ponerse en sitio reservado".

Por lo que el acceso a esta sala estuvo restringido durante muchos años y "que sólo se enseña a las personas portadores de un billete especial (…), pues contiene todas las desnudeces que hubieran podido asustar a las damas” señalaba en 1831 el francés Prosper Mérimée en su crónica de su visita al Museo del Prado

Finalmente esta sala fue desmantelada en 1838, ya que los responsables del museo eran conscientes del efecto provocador que causaba la existencia de esta sala, además de ser una división artística completamente anacrónica.


Y es como bien se señala en la propia página del Museo del Prado "era más un exponente del Antiguo Régimen que del mundo contemporáneo, y no extraña que su existencia coincidiera con los últimos años de la vida de Fernando VII, un monarca absoluto con una mentalidad más cercana a la de sus colegas de siglos pasados que a la de los más destacados gobernantes europeos de su época."

Pero aun así el peso de la censura siguió vigente, ya que la obra más erótica de todas, la 'Dánae' siguió oculta a la vista del público general durante varios años más, exponiéndose en el "gabinete de descanso" del Museo, una sala con unas magníficas vistas al Jardín Botánico y que servía de descanso para cuando acudían las más altas dignidades a visitar el Museo.


Conclusión


La existencia de estos gabinetes privados son un claro reflejo de la moral imperante durante gran parte de la historia de España, ya que desde el Renacimiento fueron muchas las voces que se alzaban contra la presencia de cualquier tipo de desnudo en las obras de arte, por lo que las obras con los desnudos más explícitos y sensuales siempre estuvieron bajo sospecha, recluidas en estancias apartadas y discretas.

Pero a pesar de ello, o precisamente por ese motivo, fueron considerados objetos de lujo y de gran valor económico e incluso político. 


Por eso no nos puede sorprender que estas salas reservadas fuesen de gran importancia para algunos de sus dueños, ya que no sólo eran estancias para recrearse visualmente o estéticamente, sino que eran todo un símbolo de poder y de estatus social.

Perseo liberando a Andrómeda.
1640. Óleo sobre lienzo.
267 x 162 cm.
Aunque este largo camino entre arte, moral y censura siempre tuvo un carácter sinuoso, variando la moral sexual de la sociedad con el transcurrir de los siglos, y ¡ojo! no siempre a mejor...

Uno de mejores ejemplos de esto lo representa el cuadro de 'Perseo liberando a Andrómeda', un lienzo que se expuso sin ningún tipo de reparo durante el siglo XVII en una de las habitaciones de mayor importancia dentro del real Alcázar de Madrid, el Salón de los Espejos, destinado a recibir importantes visitas protocolarias.

Pues en pleno siglo XVIII este cuadro fue apartado de este lugar público por ser considerado demasiado indecente y pasó a engrosar la lista de cuadros censurados, ya que con el paso de los años el trasfondo político de este lienzo, la representación del buen gobierno, se fue diluyendo. Y por contra, fue aumentando la simple visión estética del cuadro, por lo que el desnudo de la mujer tomaba mucho mayor protagonismo.

Otro hecho curioso en este camino de moral y censura es que con la llegada del despotismo ilustrado, aunque pueda parecer contradictorio la moral sexual de nuestros monarcas se volvió mucho más conservadora. Y es que como buen representante del despotismo ilustrado su ideal era ser reflejo para sus súbditos de una moral intachable, por lo que acabaron desterrando cualquier conducta u objeto que pudiese ser tildado de inmoral. A todo ello, seguramente, también contribuyó los siniestros personajes religiosos que siempre rodearon, y lo que es peor, influyeron, a nuestros soberanos, inculcándoles visiones de lo más retrógradas relativas a la sexualidad.




BIBLIOGRAFÍA:

-GEORGE, B.: “Las lágrimas de Eros”. Tusquets. Barcelona, 1977.
-KENNETH, C.: “El desnudo. Un estudio de la forma ideal”. Alianza Ed. Madrid, 1981.
- PORTÚS, J.: “La Sala Reservada del Museo del Prado y el coleccionismo de pintura de desnudo en la Corte española, 1554-1838”. Museo del Prado. Madrid, 1998.
- VV.AA.: “El desnudo en el Museo del Prado”. Fundación de Amigos del Museo del Prado y Círculo de Lectores”. Madrid y Bacelona, 1998.

[En Internet]

https://www.museodelprado.es/aprende/enciclopedia/voz/sala-reservada/91593a25-dd47-40c5-95b6-6a2f709155d2

http://artetorreherberos.blogspot.com/2011/09/las-obras-secretas-del-museo-del-prado.html LAS OBRAS SECRETAS DEL MUSEO DEL PRADO . ARTE TORREHERBEROS







 http://www.gabitos.com/elalmacendelconocimiento/template.php?nm=1355680048

sábado, 22 de octubre de 2016

Papiro erótico de Turín

El Papiro Erótico de Turín es una de las piezas más singulares de todo el arte egipcio, ya que se considera uno de los mejores documentos para desentrañar el oculto universo sexual del antiguo Egipto.

Y es que si por algo destaca este papiro es por las atrevidas escenas de carácter sexual que se desarrollan en él, la variedad de posiciones que podemos contemplar ha llevado a que sea conocido como el kamasutra egipcio.

Y aunque su significado sigue siendo un misterio a día de hoy, su importancia radica en que se trata de un documento directo que nos habla sobre cómo concebían la sexualidad y el erotismo los egipcios de hace más de 2000 años.


Reconstrucción coloreada del Papiro erótico de Turín.


Hallazgo

Este curioso documento fue hallado en el poblado de obreros de Deir-el-Medina situado cerca del famoso valle de los reyes en Egipto. Fue encontrado bastante deteriorado en el interior de una vasija y desde el mismo momento de su aparición fue objeto de controversia por el alto contenido erótico o casi más bien pornográfico de sus escenas.

Todo ello hizo que se convirtiese en un objeto de deseo por parte de coleccionistas, anticuarios y egiptólogos, por lo que fue pasando de mano en mano y siempre de forma clandestina hasta finalmente recaer en el Museo Egipcio de Turín, donde hoy en día se puede contemplar. Aunque hay que aclarar que durante la mayor parte de su existencia ha estado oculto en los almacenes del Museo, ya que habrá que esperar hasta ¡1973! para que se diese a conocer tan importante documento al público en general.

Para hacernos una idea del impacto que causó este papiro en su día recogemos las palabras del gran egiptólogo Jean-François Champollion cuando pudo estudiar el papiro a principios del siglo XIX quien lo describió como "una imagen monstruosa, obscena, que me dio una impresión muy extraña acerca de la sabiduría y la compostura egipcia".

Otro ejemplo de la mojigatería con el que la ciencia ha tratado siempre este tipo de objetos nos lo brinda el egiptólogo suizo Joseph Omlin, quien ya en pleno siglo XX, avergonzado de describir lo que sus ojos contemplaban decidió hacerlo en latín para que el público no docto no tuviese acceso a tan inmoral documento.


Reconstrucción ideal de las escenas eróticas del Papiro erótico de Turín.


Características

El papiro erótico de Turín es un rollo de papiro de 2,59 metros de longitud y 25 cms. de ancho, fechado en torno al reinado de Ramsés II (1279-1213 a.C.).  Las escenas están dibujadas con trazos de color rojo o azul-negro, sin rayas de separación entre escenas y con algunas líneas de texto en escritura hierática.
Fragmentos del papiro expuestos en el Museo de Egipcio de Turín
El papiro está dividido en dos partes en formato horizontal: La parte superior, la más divulgada históricamente, está compuesta por ilustraciones de animales que narran distintas fábulas. Aunque la que nos interesa a nosotros es la parte inferior, donde podemos ver con todo lujo de detalles hasta 12 posturas sexuales de todo tipo en el interior del que se supone un prostíbulo egipcio, las llamadas casas de la cerveza, y es que muchas de estas escenas de sexo están acompañadas por numerosas jarras de cerveza.

De esta manera la sección erótica del Papiro está compuesta por 12 viñetas, destacando su viñeta central donde aparecen una mujer yaciendo sobre una cama y debajo de ella un desfallecido hombre, a partir de ella se despliegan tanto a izquierda como a derecha las restantes escenas eróticas. Esta disposición parece corresponder para facilitar su lectura y desenrollar el papiro de manera más ágil y cómoda.
Escenas del Papiro erótico de Turín.

En cada una de ellas aparece un hombre de aspecto grotesco (con un gran falo, descuidado físicamente o con actitud de desfallecimiento) manteniendo relaciones sexuales con atractivas y bellas mujeres. Las mujeres que aparecen prácticamente desnudas serían las prostitutas de una de estas 'casas de la cerveza'.

Las escenas reflejan posturas sexuales de gran variedad algunas rozando lo caricaturesco, aunque eso no quita ningún mérito a la gran calidad artística con la que están representadas, dibujos de gran belleza y dinamismo, tanto si analizamos las viñetas de forma individual como si lo hacemos en su totalidad.

Este hecho ha llevado a los investigadores a aseverar que el propietario del Papiro tuvo que ser un personaje de gran poder adquisitivo, quién encargó este trabajo a algún artista de gran renombre, seguramente para mostrar dicho pergamino en fiestas a sus distinguidos invitados.

Detalle del Papiro Erótico de Turín. Escena central del papiro con un claro componente humorístico: Un hombre exhausto, ya sea por el alcohol o por la actividad física del encuentro amoroso, se ha caído de la cama, por lo que la meretriz intenta darle ánimos para proseguir con el encuentro.


Elementos 

El papiro, a pesar de su componente erótico-humorístico, no deja de ser un fiel reflejo de la cultura de la civilización egipcia, plasmando algunas de las características más comunes de sus representaciones artísticas. Lugar destacado adquieren los elementos asociados a la belleza y al cuidado personal como pelucas, perfumes, maquillajes, flores de loto, tatuajes, un arcón para cosméticos... incluso en alguna escena vemos como la prostituta se maquilla antes de su encuentro erótico.

Meretriz egipcia maquillándose antes de su encuentro erótico.

Otros de los elementos más característicos asociados al erotismo y a la sexualidad humana son algunos elementos vegetales.

 Por un lado tenemos la flor de loto, que aparece sobre la cabeza de las mujeres, esta era una flor con un claro simbolismo sexual, ya que aparte de ser un símbolo de fertilidad, una vez esnifada proporcionaba sensaciones sicotrópicas, por lo que su consumo se ha relacionado con fiestas y rituales de alto componente sexuales. Otra planta que aparece en el pergamino y guarda a su vez un alto contenido erótico son las ramas de convólvulo.
Sistro.

Algunos objetos musicales también están asocaidos al erotismo, ya que entre las funciones de las cortesanas estaba entretener a sus invitados con música y cantos. Por lo que algunos elementos musicales como arpas, sistros o flautas están claramente vinculados a la actividad de dichas mujeres.

En el papiro destaca la presencia de una especie de sonajero denominado 'sistro', instrumento relacionado con la diosa Hathor, diosa del amor, la música y la fiesta.

La presencia de animales como los monos tampoco es casual ya que este animal también tenía un claro significado erótico.

Por último destacar la presencia en algunas escenas de unos pequeños frascos que seguramente contuviesen algún tipo de lubricante natural, por lo que su aparición puede ser una pista para indicarnos una penetración anal.


Textos

Los fragmentos de textos que han sobrevivido y aún son legibles no aportan ningún dato que pueda ayudarnos a descifrar el objetivo de este papiro, ya que están relacionados con expresiones de goce y lujuria. Aunque puede ser que fuesen añadidos posteriores ya que están escritos apresuradamente en los márgenes del pergamino.

"... Ven detrás mío con tu amor, ¡Oh Sol, has encontrado mi corazón exaltado, ejercita mi deleite ..."

"Mira, ven detrás de mí. Contengo tu placer, tu falo está conmigo...".

Significado

1.-  Hay quienes creen que es un registro de la vida de los dioses. El doctor Richard Parkinson, curador de exposiciones de Egipto y Sudán para el Museo Británico, afirma que “de alguna manera, los egipcios eran muy diferentes a nosotros. Ellos son muy discretos sobre la actividad sexual humana, pero cuando se trata de los dioses, la iconografía, para nosotros, parece ser simplemente pornográfica”. Esta teoría se apoya especialmente en la similitud de la escena VIII con las representaciones del coito entre Geb y Nut tan habitual en el arte egipcio.

2.- Otros investigadores han apuntado que el pergamino podría tratarse de una especie de ritual de alquimia sexual o un simple manual de amor. Ya hemos visto en otros post como los egipcios utilizaban todo tipo de amuletos y objetos mágicos, por lo que este pergamino podría tener un fin similar.

3.- Finalmente hay quienes prefieren dejar el misticismo de lado y sostienen que el pergamino erótico de Turín simplemente es el equivalente a una revista erótica del antiguo Egipto , en cuyo caso pudo ser encargada a artistas por alguien de estatus elevado, pues la fina ejecución de los dibujos testifica que fue realizado por manos hábiles.

Por lo que la opinión más extendida es que el papiro podría ser la simple representación de un burdel en Tebas, especialmente por la presencia de las flores de loto sobre la cabeza de las mujeres y otros elementos asociados directamente con la vida de las cortesanas.

4.- Por último, están aquellos que ponen su foco de atención en el componente satírico del documento, por lo que opinan que se trataría de un pergamino de tintes humorístico y con cierta crítica social, ya que los clientes del prostíbulos, representados siempre con grandes barrigas y falos enormes, probablemente fuesen altos dignatarios de la corte o grandes sacerdotes, apareciendo siempre en posturas poco dignas, de desfallecimiento y cansancio ante la prolongada vida disoluta que llevan.

 


Bibliografía

Parra Ortiz, J.M.; La vida amorosa en el Antiguo Egipto, Aldebarán, 2013.

 http://www.elmundo.es/cronica/2014/08/10/53e61004e2704ebc0d8b4577.html

 http://www.bloganavazquez.com/2011/05/27/el-papiro-erotico-de-turin/comment-page-1/








sábado, 27 de agosto de 2016

Las placas eróticas mesopotámicas

Índice de Capítulos:
- Baalismo Vs Javhismo
- Sexo en Mesopotamia
- Las placas eróticas mesopotámicas.
- Amor, matrimonio y divorcio en Mesopotamia (en preparación)
- La prostitución sagrada y el culto a Ishtar (próximamente)

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Placa de Terracota Babilónica
Antigua Babilonia, 1800 a.C. Irak, British Museum.
La región de Mesopotamia es considerada como una de las cunas de la humanidad, y es que por aquellas fértiles regiones surgió allá por el IV milenio a.C., la invención de la escritura. El método... sencillo y eficaz, se modelaban unas tablillas de arcilla en forma de lámina y se grababa sobre ellas mediante un punzón o un sello. Una vez escritas se cocían al horno y ¡voilá! la arcilla se transformaba en una resistente cerámica que permitía conservar el mensaje escrito. Fíjense si esos primeros "libros" eran buenos que su excelente grado de conservación han sido, y siguen siendo, una fuente inestimable para conocer y comprender las civilizaciones surgidas en torno a los ríos Tigris y Éufrates. 

Por lo tanto, no nos puede extrañar que decidiesen emplear esa misma técnica para elaborar todo tipo representaciones, por lo que muy pronto esas placas de terracota sirvieron para expresar su mundo simbólico e ideológico... desde lo más elevado como sus dioses, hasta lo más mundano como el sexo. Pero es que en el mundo acadio y babilónico ambos conceptos estaban estrechamente vinculados: el sexo era fuente de vida y como tal había que celebrarlo... ya fuese mediante una literatura erótica bastante subidita de tono, una cosmogonía repleta de metáforas sexuales, así como una proliferación de imágenes de carácter sexual, donde destacan las famosas placas de terracota con representaciones de sexo explícito.

Por lo que nos podemos imaginar la cara de sorpresa de los primeros historiadores, anticuarios y "arqueólogos" cuando se toparon con esta cultura que celebraba el sexo sin ningún complejo ni mojigatería. Pronto, todas estas imágenes quedaron clasificadas como pornográficas, no aptas para el público general, por lo que su estudio quedaba restringido a aquellas personas que por su elevada cultura y formación moral no se verían alteradas por tan sugerentes imágenes, por lo que estas placas de terracota quedaron sepultadas en los almacenes y salas secretas de los museos.

Pero aunque la Iglesia se ha esforzado durante estos dos mil años en imponernos una visión negativa y restrictiva del sexo, el ser humano no deja ser un ser pasional, y al final, esto del sexo nos gusta a todos un poco. Tan es así, y tan populares fueron estas tablillas de terracota, que no hay museo arqueológico en el mundo que no se precie de contar entre sus fondos con alguna de estas placas, eso sí! siempre bajo el interés científico y cultural de la pieza: desde los tradicionales grandes museos como el British o el Louvre pasando por museos más pequeños como el Museo de Oriente de Berlín o el Asmolean de Oxford, hasta los museos del otro lado del charco, como el Metropolitan Museum de Nueva York o el de la Universidad de Chicago. Aunque rara vez las verá expuestas en ninguna vitrina... quiero imaginar que por motivos de conservación.

Placas de arcilla con imágenes de vida en pareja en Mesopotamia, período babilónico antiguo, 2000-1700 a. C. (Metropolitan Museum, Nueva York).

Tipología

Aunque nos pueda sorprender, lo primero que hay que remarcar es que estas placas fueron un objeto de consumo popular, apareciendo, en gran número, en el interior de hogares, templos y tumbas de las principales ciudades del sur de Mesopotamia.  El inicio de esta industria de placas se dio durante la tercera dinastía Ur y su uso se extendió hasta su declive alrededor del 1700.

Aunque siglos antes del "boom" de este fenómeno estas culturas ya nos dejaron su particular visión de la sexualidad en algunos sellos cilíndricos con representaciones de escenas 'maritales' o banquetes, donde ya se aprecia que el sexo no era ningún tabú.

Sellos cilíndricos con parejas copulando.
Fuente: Legrain, L; Ur excavations volume III Archaic seal. Impressions.
Sellos cilíndricos con escenas de sexo.
En ambas imágenes el pelo de la mujer está siendo sujetado por una sierva. La presencia de instrumentos así como de jarras de vino sugiere una posible participación en algún tipo de ceremonia, probablemente relacionada con el ritual del matrimonio sagrado.
Pero volviendo a nuestras placas eróticas, lo más asombroso de ellas es que a pesar de su diminuto tamaño, normalmente caben en la palma de una mano, el detalle de su labrado y la profundidad del relieve alcanza en algunas piezas exquisitos niveles de artesanía. Los temas de las placas suelen ser una figura o escena narrativa en el centro con bordes decorados en sus cuatro costados.

 Estos relieves eróticos se pueden clasificar en tres grandes tipos:

- Coitus a tergo: la mujer reclinada y el hombre la penetra por detrás. Esta posición suele ir combinada con la mujer bebiendo de una jarra de cerveza a través de una pajita.
- Cara a cara: A veces de pie, otras tumbados en una cama.
- Desnudos femeninos aislados en posturas sexualmente activas, a veces con la presencia de elementos fálicos entre sus piernas.

Si analizamos iconográficamente las tablillas más populares veremos un patrón bastante estandarizado, por lo que parece claro que remiten a alguna escena mitológica o del folclore popular. Y dónde cada uno de los elementos representados encierra algún significado mágico...

Aunque cómo apuntan algunos de los más ilustres orientalistas es realmente difícil comprender qué significaron estas placas de arcilla para sus contemporáneos, no ya sólo por el problema de arrastrar nuestra actual concepción de sexo, sexualidad y erotismo hacia el pasado, sino que incluso el mismo concepto de imagen puede ser muy diferente al que se tenía en la antigüedad, es más, probablemente el propio significado de estas placas fue variando para los mesopotámicos a lo largo de su existencia. 

Y aunque más adelante profundizaremos en las distintas teorías que intentan explicar este fenómeno vamos a dar un repaso rápido a los principales patrones que se repiten:

Placa de terracota, Isin-Larsa,
The Met, Nueva York
Escenas de cama

La mayor parte de investigadores han querido ver en este tipo de placas una representación de uno de los episodios más famosos dentro de la cosmogonía babilónica, la unión sexual entre la diosa Inanna y Dumuzi, un episodio de gran tradición popular y que viene recogido en algunos de los poemas amorosos más populares.

Bajo este mismo foco, también se ha especulado que fuese la representación de este mito a través de un ritual de hierogamia, un matrimonio sagrado entre el rey y una sacerdotisa. Una ceremonia de carácter popular que se celebraba acompañadas de ardientes canciones de amor, semejantes a las recogidas en el libro bíblico conocido como el “Cantar de los Cantares”.


Escena de taberna

Placa de terracota de Uruk (Warka),
Vorderasiatische Museum,
Image credit: Assante 2002.
Denominamos escenas de tabernas a aquellas en las que aparece una mujer bebiendo de una jarra de cerveza mediante una caña mientras es tomada por detrás. Este tipo de placas nos hablaría de la íntima conexión existente entre cerveza, sexualidad femenina y sexo dentro de la cultura mesopotámica, hecho que probablemente contribuyó al éxito de este tipo de placas.

Así tenemos: un escenario, la taberna como escenario de la vida cotidiana; una protagonista, la diosa Inanna (probablemente); un objeto: la cerveza; y una actividad: el sexo. Todos estos elementos encierran un importante rol dentro de la magia popular de la época.

Y es que las tabernas (o ¿prostíbulos?) estaban gobernadas habitualmente por mujeres, ya que eran considerados "territorios" de la diosa Innana/Isthar, por lo que eran lugares con ciertas connotaciones sagradas. Por lo que la visión de los estudios modernos de la taberna como burdel frecuentado sólo por los hombres en el que las mujeres actúen únicamente para satisfacer sus necesidades, ya sea al servir cerveza o sus cuerpos no se corresponde a la evidencia cuneiforme.

Escenas de desnudos femeninos en posturas sexualmente activas

Placa de arcilla, Sumer, Tell Uhaimir
© Ashmolean Museum,
University of Oxford
Aunque a primera vista la imagen de la derecha nos pueda parecer la típica postura de una mujer de parto, su comparación con otras placas similares nos hablan de una placa de evidente carácter sexual, mostrando una postura sexual muy explícita, y es que en otros ejemplos similares a este, la figura suelen venir acompañadas con un falo erecto, justo debajo de la mujer, o la representación de una mujer en cuclillas sobre un hombre yacente. Un tipo de representación, de larga tradición en sellos y placas, que se remonta a tiempos del período prehistórico.

La representación de una mujer desnuda ha sido motivo de dispares opiniones primero sobre a quién representa, si una deidad, una sacerdotisa o una simple adoradora.  Aunque la mayor parte de investigadores asocian la figura femenina a una representación de la diosa Annane/Astarté, principalmente porque su esfera de influencia es el espacio privado, con un marcado énfasis en las emociones sexuales y el bienestar en la vida, por lo que parece lógico encontrar este tipo de placas en el interior de los hogares,

Pero aquí nos encontramos con otro problema... ¿Qué simboliza la imagen femenina? Tal vez, la fertilidad, por aquellas representaciones con pechos más prominentes, o tal vez la atracción sexual o la seducción erótica, por aquellas representaciones con énfasis en los genitales.

Interesantes son las reflexiones de una mujer, Bahrani, sobre las interpretaciones tradicionales del desnudo femenino en la tradición mesopotámica, ya que éstas se han realizado desde un prisma predominantemente masculino y bajo las nociones helenísticas y judeocristianas sobre la mujer y el sexo. Por lo que ella defiende que la sexualidad y la maternidad no eran contrarias en el mundo mesopotámico, definiendo cuatro tipos de imagen de la mujer bajo un mismo ideal de feminidad: madre, seductora, pareja sexual y artista.

¿Son las primeras representaciones pornográficas de la historia?


Placa de terracota.
Y así entramos en otro de los muchos debates abiertos en torno a estas placas ¿tuvieron una carga erótica para sus contemporáneos? Difícil saber si estas representaciones explícitas de la sexualidad humana tuvieron alguna connotación erótica.

Aunque algunos autores han sugerido que en estas placas se dan las primeras evidencias de la erotización del pecho de la mujer, ya que en algunas de ellas vemos como la mujer se toca el pecho y se lo ofrece al hombre. O tal vez sólo sea nuestra mirada occidental la que sugiere esa supuesta erotización.

No nos extenderemos mucho más en este punto, ya que merecería un post aparte, pero parece bastante difícil dilucidar cuándo comenzó a erotizarse la representación de la figura femenina.


Función y significado de las placas

Placa de  Terracota de Babilonia,
Vorderasiatische Museum, 13.5x7.5 cm
Image credit: Assante 2002.
A pesar de que ya hemos lanzado algunas teorías sobre su posible significado, éste no está tan claro, ya que desde el mismo momento de su descubrimiento dentro de la comunidad científica se han producido interminables debates sobre el significado y la función de estos objetos.

La primera teoría fue vincularlas a ritos y cultos relacionados con la prostitución sagrada, teorías que parten de textos del historiador griego Herodoto, pero que con el paso de los años se han demostrado que se deben más a la mente calenturienta de los estudiosos europeos del siglo XIX  (y de Herodoto) que a la realidad de los hechos, considerando estas civilizaciones como lugares de excesos sexuales. Y es que la sensualidad y misterio de oriente siempre ha sido una fuente de fantasías sexuales para el mundo occidental, tal y como se ilustra en muchas de las pinturas orientalistas o simplemente en el concepto que tenemos los europeos de los harenes dentro del mundo musulmán.

Y aunque hoy han perdido fuerza las teorías que relacionan estas piezas con formas de prostitución sagrada, sí que se mantienen con fuerza aquellas hipótesis que vinculan este tipo de piezas como símbolo de la "unión sagrada", hierogamia, una unión ceremonial entre el rey y la suma sacerdotisa, que renuevan cada año la relación entre Duzumi e Inanna , como medio para asegurar la fertilidad de la tierra y la plenitud de la cosecha.

Incluso existen otras teorías que las vinculan al mundo del sexo más mundado y vulgar, ya fuesen como un objeto simbólico o de recuerdo de una "casa de la cerveza" o prostíbulo, una especie de regalo de bodas o la plasmación visual de un acuerdo de matrimonio.

Placa de terracota, II milenio a.C., Nimur.

Otros investigadores han indicado que estas piezas pueden considerarse como el primer arte "pop" de la historia, debido al gran número de placas existentes y especialmente por hallarse en lugares de tránsito cotidiano, es decir sería un arte de claro carácter popular, ya que al tratarse de una material barato y de fácil reproducción se puede vender fácilmente. Por lo que estaríamos hablando de una teoría próxima a la idea de "el arte por el arte", ya que al ser un objeto económico, y probablemente vinculado con la buena suerte o con alguna deidad protectora, la gente lo adquiriría por mero placer estético.

A día de hoy, los estudios más rigurosos tienden a considerarlos como objetos mágicos, ya fuese como amuletos privados de fertilidad , como objetos votivos para la veneración de Ananne/Isthar, la diosa del amor, o como objetos apotropaícos, cuya función era proteger la vivienda y sus habitantes de los malos espíritus.

Pero antes de adentrarnos en alguna de estos estudios nos gustaría exponer una de las hipótesis más atrayentes sobre el por qué surgieron estas placas eróticas de arcilla, hipótesis que apunta también a considerar estos objetos como iconos mágicos.

Pareja de músicos.


Una revolución religiosa...

Los principales autores de esta hipótesis son Binsbergen y Wiggermann quienes consideran el factor religioso como la clave para entender la producción masiva de estas placas de arcilla, dentro de lo que podría considerarse como una revolución religiosa.

El primer motivo que esgrimen es, que parece fuera de toda duda, que se trata de un arte popular, producido de manera independiente (o paralela) a la teología oficial desarrollada por los grandes templos religiosos. Por lo que es posible que estas placas fueran un código, un símbolo de una nueva corriente religiosa, centrada en unas divinidades menores, pero de carácter más popular, más cercanas al pueblo y basada en los principios más ancestrales de la religión: la protección del individuo y de sus hogares. Por lo que identifican a la figura de la mujer desnuda como 'Bastu', un espíritu protector, que ya aparece en los antiguos sellos cilíndricos.

Placa rectangular de terracota, con pareja de amantes y mujer bebiendo de un ánfora  a través de una caña,
II milenio a.C.,  13 cm, Coleccionista privado.

De esta forma Wiggermann y Binsbergen nos habla de la existencia de dos sistemas de creencias: el "hegemónico", el oficial, auspiciado por los templos y el palacio, y un sistema "holístico", que es local, doméstico, que hunde sus raíces en los principios religiosos más ancestrales, más antiguos que la propia religión oficial. Así Wiggerman dice: "el sentimiento anti-hegemónico se renueva en situaciones de crisis, donde el teórico poder infinito de los dioses oficiales falla y el hombre debe cuidar de sí mismo".

Así esta industria de terracota estaría vinculada con este segundo concepto, siendo la plasmación más directa y clara de estar ante un cambio de paradigma.  De hecho, se observa una correlación directa entre la presencia cada vez más numerosas de placas y el aumento de confrontaciones entre las comunidades de esta zona. Más interesante aún, es el dato de que la industria de placas comenzó justo después de la caída del estado de la tercera dinastía Ur.

Es decir, ante la caída de Ur (por el abandono de sus dioses oficiales), la gente dejó de creer en el sistema hegemónico de creencias, replegándose en un sistema más básico y antiguo de creencias, unos dioses menores, pero de carácter más cercano y por lo tanto, más accesibles a los beneficios de su protección.

En resumen se trataría de un arte popular, una alternativa al sistema de dioses de las élites que les habían fallado, es una respuesta a las necesidades de la gente en tiempos de crisis sociales, con un programa iconográfico y unos valores mágicos fáciles de reconocer por todo el mundo, a pesar de las diferentes culturas, religiones, etnias o lenguajes que poblaron las tierras de Mesopotamia. Las placas sirvieron de fuerza unificadora antes los rápidos cambios culturales que se estaban dando en la región.

Relive erótico Babilónico, ¿Gilgamesh e Inanna? en postura amatoria sobre una cama,
III milenio a.C.; 5 cm. de altura. Colección privada.

Las fronteras entre dos mundos

Así una vez vista una explicación de por qué surgieron estas placas, podemos intentar descifar su significado mágico o religioso.... Por lo explicado hasta ahora parece evidente que su principal función fue protectora, aunque no se descarta una relación con algún tipo de magia blanca, tal vez, asociada a ritos de fertilidad y fecundidad.

Placa de arcilla, Summer, Tell Uhaimir
© Ashmolean Museum,
University of Oxford
Pero como bien explica la doctora Julia Assante, una de las mayores especialistas en las placas de terracota babilónicas, en dicha cultura existía una compleja relación entre el mundo de la magia y los elementos liminales, de frontera: puertas, ventanas, cruces de caminos, la cama (como frontera entre el mundo real y de los sueños), y también partes del cuerpo, como la boca o la vagina, eran vistos como lugares donde la membrana entre lo visible y los poderes invisibles se diluían, puntos dónde los habitantes o las fuerzas del universo no físico podían surgir y afectar a la realidad de la vida cotidiana.

Esto explicaría porqué muchas de estas placas se han hallado cercanas a estos puntos liminales, así como su estrecha relación con el mundo del sexo (cama, ano, vagina, boca). Además esta conexión se hace aún más palpable si analizamos su lenguaje, ya que las palabras vagina y ano comparten raíz con la palabra puerta o portal, por lo que ambos orificios del cuerpo también son elementos liminales.

Por lo tanto estas placas serían amuletos que actuaban protegiendo tanto la casa (como serían nuestros actuales atrapa-sueños) como 'las puertas del cuerpo', ya que a través de estas puertas, la vulva, el recto y la boca, fuerzas malignas o negativas pueden penetrar y así tomar posesión del cuerpo humano


Placa con escena sexual, Monte de Bismaya, Isin- Larsa, Antigua Babilonia, 2000-1600 a.C.; 
Oriental Institute Museum Universidad de Chicago



Bibliografía


Artemis A.W.  y Martha Sharp Joukowsky; Architecture, Body and Performance in the Ancient Near Eastern World, Institute for Archaeology and the Ancient World, Brown University, 2006

Assante, J;  Sex, Magic and the Liminal Body in the Erotic Art and Texts of the Old Babylonian Period, Sex and Gender in the Ancient Near East, Actes de la XLVIIe Rencontre Assyriologique Internationale (Helsinki, 2-6 July 2001), Simo Parpola and Robert M. Whiting, eds., Helsinki, 2002: 27-51.

Assante, J;  Style and Replication in ‘Old Babylonian’ Terracotta Plaques: Strategies for Entrapping the Power of Images, Ex Mesopotamia et Syria Lux; Festschrift für Manfried Dietrich zu seinem 65. Geburtstag, Oswald Loretz, Kai Metzler and Hans Peter Schaudig, eds., Alter Orient und Altes Testament 281, Münster: Ugarit-Verlag, 2002: 1-29.

Leick, Gwendolyn. Sex and Eroticism in Mesopotamian Literature. New York and London: Routledge, 1994.

Legrain, L; Ur excavations volume III Archaic seal. impressions.

[En Internet]

 http://www.academia.edu/873588/Womens_Roles_in_Ancient_Mesopotamia, page 94

 http://pladelafont.blogspot.co.uk/2012/11/inanna-ishtar-la-diosa-mesopotamica.html

http://factsanddetails.com/world.php?itemid=1521&catid=56&subcatid=363  (under “Mesopotamian Hygiene, Perfume and Sex”)

http://3.bp.blogspot.com/-d88npMh9sPo/TXDRGLhUeNI/AAAAAAAAAnw/9sGn7Xh-1XU/s1600/sumerian-love.jpg

 https://allmesopotamia.wordpress.com/page/2/