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sábado, 13 de agosto de 2016

Juguetes sexuales y Manuales de amor en el Japón histórico


a) La sexualidad en el Japón histórico:
     - Juguetes eróticos y manuales de amor.

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'Harigatas'
Los símbolos fálicos han sido una constante en todas las religiones y cultos a lo largo y ancho del mundo, aunque según fueron avanzando las grandes religiones monoteístas estas símbolos fueron desapareciendo en casi todas las grandes culturas, asociando este tipo de representaciones como algo pecaminoso, maligno o vergonzoso.

Pero Japón, a pesar del puritanismo extendido por el confucionismo, en aquellas regiones donde la religión sintoísta sigue teniendo gran arraigo continúan estando vigentes ritos relacionados con la naturaleza y la fertilidad, perviviendo fiestas y ritos de culto al sexo, tanto masculino como femenino.

Así, hoy en día, existen santuarios sintoístas que celebran ritos de fertilidad y donde las mujeres portan figuras en forma de pene como ofrendas. Además en algunos festivales rurales se da una curiosa tradición, ya que los feligreses portan "en procesión" un objeto fálico por las calles hasta unirse con la vulva sagrada procedentes de otro santuario.

Todo este contexto nos sirve para entender la naturalidad con la que los japoneses se enfrentaron a la sexualidad, no viéndola como algo pecaminoso y vergonzante, sino como un don más de la naturaleza y por tanto lícito de disfrutar de él.

 Treasure book for Women on the Way of Love, Day and Night (Bido nichiya johoki)c. 1764
Mujer masturbándose en diferentes posturas.

Además varios estudios sobre las celebraciones populares en el período Edo, basados en el análisis de las imágenes shunga, recogen costumbres, ritos y celebraciones donde se atestigua la presencia de elementos fálicos (harigatas), casi siempre relacionados con ritos de fertilidad y fecundidad. Así sabemos la existencia de ritos donde se arrojaba un falo flotante al mar para que fuese arrastrado por la corriente, o la ancestral tradición de realizar una plegaria ante un elemento fálico cuando una mujer iba a contraer matrimonio.

Harigata tallado
en madera.
S.XVIII
Incluso algunas imágenes shunga recogen la tradición de colocar un 'harigata' en el 'tokonama', un habitáculo de la alcoba destinado a albergar objetos de arte o de carácter religioso. Por lo que aparte del uso de los harikata como juguete sexual, o precisamente por su presencia en rituales de la vida doméstica también fue utilizado como elemento humorístico entre los pintores shunga.

Con todo esto, no nos puede extrañar la existencia de diversos juguetes sexuales que permitiesen disfrutar del sexo, aunque su uso seguramente sea mucho anterior al documentado, es a partir del Período Edo donde estos objetos empiezan a ser muy populares, apareciendo en numerosas imágenes shunga.

Y es que en muchas de estas ilustraciones se aprecia la preocupación de dar placer al hacer el amor, con consejos y recomendaciones de todo tipo, por lo que será en el período Edo (1600-1868) cuando proliferen en los barrios del placer ('Mundos Flotantes') los vendedores de libros eróticos, de medicamentos afrodisíacos, así como de juguetes sexuales ('Warai Do-Gu', algo que podríamos traducir como "dispositivos de la risa").



Los juguetes sexuales en el Japón de época Edo.

Entre todos ellos, el más representado es sin duda alguna el harigata, un dildo (o consolador) hecho, principalmente, de cuero, aunque también podían estar realizados en otros muchos materiales como hueso, fibras vegetales, incluso aprovechando el caparazón de una tortuga. Su uso tuvo que estar muy extendido en el período Edo, tanto en los prostíbulos como en los harenes, ya que aparece reflejado en numerosas pinturas shungas. Estos harigata solían ser de gran tamaño y estaban realizados con un exquisito nivel de realismo.

Los harigatas comúnmente se sujetaban con la mano , aunque está documentada la existencia de otros modelos que se fijaban al talón o aquellos destinados a relaciones lésbicas que se ataban a la cintura

Mujer usando  'harigata' con el talón.
Su uso también ha estado relacionado con los harenes que mantenían los grandes shogun, ya que en Japón la poligamia estaba muy extendida; los hombres podían tener hasta 4 o 5 esposas y varias concubinas; por lo que es probable que las mujeres excluidas de las atenciones del shogun se entretuviesen con otros juegos.  También es probable que las meretrices en los prostíbulos jugasen con este tipo de objetos para despertar la libido de sus clientes.


Imagen shunga de mujer con 'harigata'

Hombre estimulando a su compañera mediante un dildo.

Se conoce la existencia de otro modelo de juguete sexual masculino realizado de manera mucho más artesanal, denominado 'higo zuiki', consistente en largas hebras de hilo extraídas del tallo de una planta llamada "oreja de elefante", muy apreciada por sus propiedades afrodisíacas. Cuando se remojaba en agua caliente, su textura cambiaba volviéndose suaves y resbaladizas, y los samuráis las usaban enrollando estas fibras alrededor de su miembro, lo que provocaba una prolongación en la erección al retener la sangre y un mayor estímulo a las mujeres.


Imagen Shunga con hombre utilizando un 'higo zuiki'


Explicación del funcionamiento de un 'higo zuiki'

Juguetes sexuales para el placer de la mujer en el dormitorio

Incluso existen ilustraciones que aconsejan que tipo de juguete sexual es necesario utilizar en cada época del año. Así el Brisith Museum alberga un conjunto de cuatro grabados en madera, realizados en torno a 1820,  titulados "Juguetes sexuales para el placer de la mujer en el dormitorio", donde se representan los juguetes sexuales, tanto para hombres como para mujeres, que pueden ser usados en las distintas estaciones del año para aumentar el placer de las relaciones sexuales.

Estas ilustraciones vienen acompañadas de textos cómicos, que describen los juguetes, y textos de asesoramiento, de carácter pseudo-médico, sobre cómo y cuándo debían de usarse.

El autor de estas ilustraciones fue Eisen un prolífico artista de libros eróticos y libros de almohada ('Makura Bunko'), libros especializados en sexología, donde se ofrecen todo tipo de consejos y explicaciones sobre la sexualidad y el erotismo.

Esta clasificaión en estaciones del año es un claro guiño cómico, ya que las antologías poéticas clásicas también era divididas por estaciones. Además en los textos que acompañan a las ilustraciones se nos aconseja sobre el número de relaciones que debemos tener en cada estación para mantenerse en buena salud. Aunque tradicionalmente existía un dicho de "tres en primavera, seis en verano, uno en otoño, ninguno en invierno", es decir, sexo cada tres días en primavera, cada seis en verano, todos los días de otoño y abstinencia total en invierno; en estos textos parecen que hacen un juego de palabras para terminar aconsejado esas mismas cifras pero !al día!, como claro elemento humorístico, incluso en el invierno, aconsejan un "no del todo".

Y como podemos ver a continuación la versatilidad de juguetes eróticos es sorprendente, es más, se podría decir que casi todos los juguetes eróticos que podemos comprar hoy en día en nuestros sex-shops existían ya en época Edo: dildos, extensores de pene, anillos para el pene, bolas chinas, ... todo esto hace más de !200 años!

Juguetes sexuales para el placer de la mujer en la cama, de Keisai Eisen, 1822.
British Museum.


Primavera: Vemos un par de artículos para los hombres se trata de unos rudimentarios extensores de pene, es decir una especia de casco (kabuto-gata) que se colocaría sobre el glande y una armadura (yoroi-gata) que se colocaría alrededor del pene. Ambos objetos están pensados tanto para aumentar el tamaño del pene como para que el miembro pierda sensibilidad y riego sanguíneo, por lo que le permite al hombre prolongar su erección.

Verano: Muestra un anillo para el pene realizado con unas algas marinas (namako) que se colocarían en torno al glande para aumentar su tamaño y prolongar la erección. También podemos ver las famosas 'bolas chinas'(rin no tama), bolas que se introducen en la vagina y que sirven para el fortalecimiento del suelo pélvico, por lo que la mujer al controlar mejor sus músculos vaginales alcanzará mejores orgasmos y además de otorgar mayor placer al varón al poderle realizar el mítico "abrazo de cleopatra". Y el último juguete para el verano es un pequeño dildo (harigata)

Otoño: Podemos ver un condón de cuero (kawa-gata) que podría hacer la función también de extensor de pene, ya que al reducir la sensibilidad aumentaría el tiempo de relación sexual. También podemos ver un dispositivo denominado "anillo de los celos" (rinki no wa), una dispositivo de castidad para los hombres. Su mecanismo es simple pero efectivo, se coloca alrededor del pene flácido y enmarañado con el vello púbico, por lo que si el hombre sufre una erección delante de otra mujer el artilugio se expande tirando del vello púbico, sufriendo el hombre un dolor insoportable.

Invierno: En estas fechas, como es época de abstinencia sexual (para el hombre), se recomienda a la mujer el uso de un gran consolador.

Imagen shunga con hombre utilizando un extensor de pene.


Un sex-shop en pleno siglo XVII

Muchos de los juguetes aquí mostrados tienen un claro componente artesanal, es decir, eran productos que uno mismo podía realizarlos utilizando para ellos diferentes elementos de la naturaleza como algas u hojas de planta. Pero también hemos visto otras piezas de gran lujo y detallismo, que sólo podían ser construidas por las manos de hábiles artesanos como los dildos o las armaduras para el pene.

Así que si te preguntas ¿cómo podían conseguir uno de estos juguetes? La respuesta es sencilla... en un !sex-shop! Bueno en realidad se trataría de una especie de farmacia o botica. Y es que sabemos que existió un local, denominado Yotsumeya, especializado en la ventas de estos objetos, abierto nada más y nada menos que en el año 1626. Estaba situado cerca del barrio del placer de Yoshiwara en la antigua ciudad de Edo (actual Tokio) y se mantuvo abierto hasta que con la llegada del período Meiji (finales del XIX) una ola de censura y puritanismo invadió Japón al calor de las ideas de modernización y occidentalización que se impulsaron desde esta nueva dinastía.

Y aunque la existencia de este local se mueve entre la neblina de la verdad histórica y la leyenda, parece que su existencia fue cierta ya que se cita en varias actuaciones de "rakugo" (monólogos humorísticos del siglo XVII)

La unión del pene - Utagawa Kuniyoshi - c.1835.
Una mujer enrolla sobre el pene de su marido el juguete sexual "higozuiki".


Lubricantes

No podemos hablar de juguetes eróticos sin mencionar quizá el más fundamental de todos... !un buen lubricante! ya que al hacer las relaciones más cómodas y placenteras se le puede catalogar de "juguete erótico". Y sin duda alguna fue el primer estimulante erótico que tuvo que utilizar el ser humano, ya que se conocen ejemplos de su utilización en casi todas las culturas del mundo.

Lógicamente cada cultura extraería sus propios aceites y lubricantes de la naturaleza existente a su alrededor, así los japoneses parecen que utilizaban como lubricante dos productos básicos: la batata y las algas.

Puré de batata:  Uno de los lubricantes más utilizados en el Japón del período Edo fue una sustancia llamada "tororo-Jiru", que en realidad se trataba de un sustancia resbaladiza extraída del ñame rallado , es decir, una especia de puré de batata, que proporcionaba una lubricación perfecta durante las relaciones sexuales. Además sabemos que también era utilizado para lubricar los condones realizados en cuero o tripas de animal o los famosos dildos.

Aunque si van al Japón y se encuentra un "tororo-Jiru" en la carta de un restaurante no se preocupen es en realidad una sopa muy popular en las islas niponas.

Algas: En su artículo "Usos medicinales de algas marinas" Ryan Drum revela que, de camino de regreso, observó como en los pueblos de China, Corea y Japón hervían algas rojas para producir un líquido espeso y pegajoso llamado carragenano o carragenina. Ese líquido, que ya era utilizado como eficaz remedio para hidratar tejidos, escribe también era utilizado como un lubricante sexual.

Por lo que no nos puede sorprender descubrir que a día de hoy se sigue utilizando en productos de industrias alimentarias, de salud y belleza, incluso el carragenano se utiliza como espesante en algunos lubricantes sexuales disponibles en el mercado y los condones lubricados, ya que se ha investigado que puede prevenir ciertas infecciones genitales.


Manuales de amor

Todas estas ilustraciones solían estar recogidas en una especia de manuales de amor, conocidos en Japón como  'Imágenes de almohada' (makura-e), 'Imágenes de la risa' (warai-e) o el más conocido término de 'Imágenes de primavera' (Shunga).

Réplica de un libro de almohada.
Los distintos nombres con los que se conocen este tipo de publicaciones depende en parte del uso al que estaban destinado, así los libros de almohada tenían una fuerte carga de educación sexual, ya que solían formar parte del ajuar de boda de la novia. Reciben este curioso nombre ya que se solían guardar bajo la almohada para así tenerlo siempre a mano ante los juegos amatorios.

También estaban aquellos de carácter más humorístico que se consumían como fuente de escapismo y estimulación, y hasta simples estampas eróticas, de gran consumo popular, como las antiguas postales eróticas de la España de principios de siglo XX. Aunque al final, unos y otros, fueron utilizados tanto por hombres como por mujeres en muy diferentes ámbitos de la vida.

News from the Bedroom: The Pillow Library vol. 2 de Keisai Eisen, 1823, Honolulu Museum of Art.    


Estos manuales fueron muy apreciados, no sólo por su contenido erótico, sino también por su alto componente artístico, ya que los principales artistas del país colaboraron en este tipo de publicaciones, realizando algunos de sus mejores trabajos precisamente en este campo. Y es que su éxito era tal que los editores siempre ponían a su disposición las técnicas de producción más lujosas.

Por lo que la producción de este tipo de ilustraciones tuvo un claro sentido comercial, ya que durante el período Edo se vivió un increíble auge de la demanda de materiales impresos entre las clases populares que disfrutaban de la lectura de estas obras de manera similar al consumo existente hoy en día de revistas porno, libros de historias eróticas o postales de suvenir. Así sabemos que en los barrios del placer ('Mundos Flotantes') se vendían retratos de las cortesanas más famosas o detallados libros donde se explicaban el funcionamiento de un prostíbulo.

Recopilación de juguetes eróticos de época Edo.


Imágenes y ¡textos! eróticos

Aunque para comprender del todo la naturaleza de estas imágenes vale la pena detenernos un momento en una de ellas, y ver lo explícitos que podían llegar a ser sus textos también:

Fumi No Kiyogaki,  Neat Version of a Love Letter (or Pure Drawings of Female Beauty)
Imagen Shunga con dos mujeres utilizando un 'harigata' y un frasco con lubricante.
 En la imagen vemos a dos mujeres en plena relación sexual, una de ellas lleva un enorme falo atado a su cintura mientras sujeta un pequeño frasco de lubricante. La otra mujer agarra el dildo con su mano para guiarlo durante la penetración. El texto que acompaña a la ilustración viene a decir algo así:
 La mujer que asume el rol "masculino" le dice a su compañera:
- "En vista de que vamos hacerlo de esta manera voy a poner una gran cantidad de crema en él, para que te puedas correr. Sin la crema es demasiado grande y no quiere entrar".
- Ella responde: "Date prisa y ponla. Me quiero correr. Quiero correrme cinco o seis veces sin parar".

Set para la satisfacción sexual de la mujer

Para finalizar este post traemos este kit que, aunque sea de principios del siglo XX, es un ejemplo real del tipo de juguete sexual que hemos visto representados en las ilustraciones shunga. Está catalogado en el British Museum con el bonito nombre de 'Conjunto de implementos de aseo de mujer para su satisfacción sexual' y consiste en un kit de seis consoladores, dos anillos y una bola de metal.

Conjunto de implementos de 'aseo' de mujer para su satisfacción sexual, consistente en: seis consoladores (harikata, kujiri, Kabuto, yoroigata, himenakigata), dos anillos (rin-no-wa, namako-no-wa) y una bola de metal (rin -no-tama). Materiales: cuerno, metal. En caja de madera (tapa desaparecida). Principios siglo XX.
British Museum.
Los dildos están realizados en diferentes materiales: uno en cuerno de búfalo (conocido como ushizo-), otro de caparazón de tortuga (Kamezo) y contamos con otro de madera (mokuzo). El consolador hueco, en el centro de la foto, podría ser rellenado mediante un algodón empapado en agua caliente haciendo la sensación del vibrador más cálida y suave.

Otro tipo de juguete son las fundas para el pene formados por armadura y casco, denominados en este caso 'Do-kyo-s' en honor a un monje del mismo nombre de quien se dice fue amante de la emperatriz Ko-ken (s. VIII) y probablemente el inventor de tal artilugio. En este set hay de dos tipos: en uno  En este juego hay dos tipos: en uno, la armadura y el casco están separados (izquierda); en la otra, forman una sola pieza (derecha).

También hay dos ejemplos de anillos para el pene, conocidos también con el poético nombre de "anillos secretos para hacer llorar a las mujeres '(himenaki-wa).



Conclusión

Toda esta cultura oriental orientada al sexo y el placer, aunque pueda resultar sorprendente para nuestra mentalidad occidental, debe ser comprendida dentro de los parámetros culturales, filosóficos y religiosos que Japón vivíó hasta prácticamente la entrada del siglo XX.

Aunque el confucionismo sembró un semilla de puritanismo en torno a la sexualidad, el sexo seguía siendo considerando una parte natural del ser humano, donde la fuerza milenaria de las tradiciones sintoístas mantenía intactos los ancestrales vínculos entre sexualidad y fertilidad. El sexo, como aspecto positivo de la vida, podía ser explorado, por lo que la búsqueda del placer, tanto masculino como femenino, era considerado un paso más del conocimiento de la naturaleza humana.

  “A collection of sex toys", Keisai Eisen, 1839.
Si a esta concepción abierta de la sexualidad le añadimos un período, el período Edo, donde la diversión, el placer y el hedonismo fue la única válvula de escape de una sociedad asfixiada por el rígido sistema de castas sociales, obtenemos como resultado una explosión cultural en torno a la sexualidad y el placer como pocas veces hemos visto antes en la historia de la humanidad: barrios del placer, proliferación de imágenes eróticos, literatura de carácter erótico... y todo ello con un naturalismo, y belleza que siempre ha fascinado al mundo occidental.

Aunque paradójicamente, cuando Japón rompió su aislamiento, entrando ya en el siglo XX,  una nueva corriente de puritanismo asoló la isla, el occidente europeo no sólo trajo consigo la modernización de Japón, sino también su visión restrictiva de la sexualidad humano, sus ideas de vergüenza, decoro y pecado se instalaron en Japón finiquitando con ello ese mundo abierto y naturista de la sexualidad humana.




Bibliografía:

 https://www.academia.edu/19935873/The_Women_in_Edo_Shunga_Passive_Object_or_Active_Subject

 Shunga: Sex and Pleasure in Japanese

En la intimidad del harén en http://elpais.com/diario/2008/05/18/eps/1211092011_850215.html

Juguetes sexuales en el Japón en http://jugueteseros.blogspot.com.es/2009/07/juguetes-sexuales-en-el-japon-medieval.html

https://chatarreranordica.wordpress.com/tag/juguetes-eroticos/page/2/                 




domingo, 11 de octubre de 2015

Orgías en la Historia II: Antiguo Egipto

Orgías en la Historia:
- Introducción y Prehistoria
- Antiguo Egipto
- Grecia
- Roma
- Edad Contemporánea (en preparación)

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Orgías en el mundo egipcio

En cuanto al mundo egipcio, ya vimos en anteriores post, como era una sociedad en la cual se vivía con un cierto naturismo en sus costumbres, aunque a la hora de expresar su sexualidad fue una cultura mucho más recatada que la de griegos o romanos, aun así nos ha dejado varios testimonios, en muy diversas fuentes, sobre la más que probable, existencia de orgías u otros desenfrenos sexuales de similares características.

Ceremonias y cultos de carácter orgiástico

Por un lado, tendríamos aquellas ceremonias religiosas de carácter orgiástico relacionadas con ritos de fertilidad y es que, desde tiempos antiguos, se han documentado ciertos cultos donde probablemente se desarrollarían algunas escenas de sexo en grupo, ya fuesen mediante rituales de autoestimulación o escenas más similares a nuestro actual concepto de orgía.

Y es que uno de los pilares fundamentales de los rituales mágicos egipcios era el concepto de transferencia, es decir, transferir la energía del mundo de los humanos al de los dioses, mediante acciones cuanto más concretas y directas mejor. Por lo que no nos puede extrañar que los numerosos exvotos fálicos encontrados en algunos templos se hubiesen cargado mágicamente a través de una de las fuerzas mágicas más poderosas... el sexo.

Aunque de entre todos estos rituales, tal vez, el que más atención ha despertado entre historiadores es el fenómeno de la prostitución sagrada, un fenómeno bastante extendido entre algunas culturas de la antigüedad.  En Egipto estas prostitutas eran conocidas bajo el nombre de palácidas, este 'honor' recaía sobre las hijas más hermosas de la élite social egipcia y su cometido era participar en rituales relacionados con la fertilidad y la crecida anual del Nilo.
Vulva y falo votivos de fayenza..
Santuario de Hathor en Deir el-Bahri.

Cultos de similares características nos lo encontramos ya en el Egipto Predinástico (4500-3000 a.C.), donde diversas sacerdotisas participaban en rituales orgiásticos vinculados a deidades femeninas. Durante estos rituales las sacerdotisas realizaban acto de autoestimulación mediante objetos sagrados de forma fálica.

Otras festividades muy populares eran las relacionadas con algunas diosas femeninas como Hathor o la diosa rana Hequet, ya que sus fiestas eran un canto a la vida, a la alegría y al amor, donde la música y el alcohol impregnaba el ambiente y donde el sexo y los placeres más sensuales estaban permitidos.

Otra de las festividades más importantes dentro del calendario egipcio, el festival Wag, celebrado a principios de Año Nuevo y relacionado con la crecida inminente del Nilo. Esta ceremonia se realizaba en la ciudad de Abidos, sede del culto religioso a Osiris, y según recogen las fuentes durante estos días "sus seguidores se entregaban a una orgía sagrada para celebrar la fiesta funeraria del dios".

El Festival de la Embriaguez

Aunque si algún festival destaca por su carácter orgiástico es el celebrado en honor a la diosa dual felina Sejmet-Bastet, celebración realizada principalmente en la ciudad de Bubastis, cuyo templo era centro de peregrinación anual de numerosos fieles y cuya festival era uno de los más alegres y espléndidos de todo el calendario egipcio. El testimonio de estos ritos nos lo ofrece el historiador griego Heródoto, que allá por el siglo V a.C. describió la ciudad y la celebración de este festival:

"Las barcas, llenas de hombres y mujeres, flotaron cauce abajo por el Nilo. Los hombres tocaban flautas de loto, las mujeres címbalos y los panderos, y quien no tenía ningún instrumento acompañaba la música con palmas y danzas. Bebían mucho y tenían relaciones sexuales. Esto era así mientras estaban en el río; cuando llegaban a una ciudad los peregrinos desembarcaban y las mujeres cantaban, imitando a las de esa ciudad. Cuando alcanzaron Bubastis celebraron un solemne banquete: se bebió más vino en esos días que en todo el resto del año. Tal era la costumbre de este festival; y se cuenta que casi setecientos mil peregrinos celebraban el banquete de Bastet."

Este festival era conocido como el 'Festival de la Embriaguez' un festival relacionado con la temible diosa Sejmet, diosa de la guerra y la venganza, representada con una cabeza de leona, ya que para conmemorar la salvación de la humanidad se celebraban en su honor esta festividad, caracterizada por el consumo masivo de alcohol, la música estruendosa y el sexo orgiástico.

Diosa Bastet.
Museo Louvre.
El consumo excesivo de alcohol estaba justificado ya que gracias a la cerveza la humanidad se salvó de ser destruida... El mito de Sejmet cuenta que esta diosa leona fue enviada a la tierra a devorar a los hombres, aunque los dioses arrepentidos de este acto y sintiendo compasión por la humanidad mandaron que se detuviese, pero el ansia devoradora de esta terrible deidad era imposible de detener.

Por lo que urdieron un plan para engañarla, para ello, tiñeron la cerveza de color rojo como si fuera sangre, Sekhmet al beberla se emborrachó quedando su espíritu apaciguado, convirtiéndose en la hermosa y mimosa gatita Bastet, de tal manera que la humanidad pudo seguir viviendo tranquila y esta diosa convertida en Bastet se convirtió desde entonces en la protectora de los humanos y de sus hogares, protegiéndoles de enfermedades, plagas, males de ojo…

La pervivencia de este festival se habría mantenido hasta muchos siglos después, ya que los profesores Richard Jasnow y Mark Smith publicaron en la revista Enchoria un artículo sobre un papiro demótico que trata sobre el festival y las críticas al mismo por alguno de los sectores más conservadores de la sociedad egipcia.

Por lo que todo parece indicar que esta festival no se restringía a los templos, sino que se celebraba en todos los hogares y santuarios de Egipto, al menos una vez al año. Participando en ellos todos los miembros de la sociedad egipcia, desde las más altas élites hasta los miembros más modestos de la sociedad.

Las características de este festival era beber alcohol hasta perder el conocimiento, todo ello en un ambiente festivo y erótico, ya que un himno inscrito en un templo asociado a Hathor nos habla de la presencia de mujeres jóvenes, vestidas con guirnaldas de flores en el pelo, que eran las encargadas de servir el alcohol. Posteriormente empezaría un gran procesión de tambores, detrás de la cual los sacerdotes portarían alguna escultura de la diosa Hathor para que los oferentes expresasen sus peticiones a la diosa.

Mujeres sirviendo cerveza.
Otros testimonios que nos hablarían del carácter orgiástico de este festival es una inscripción grabada en una olla, utilizada seguramente durante el transcurso de este festival, donde se puede leer: "Déjales beber y déjales tener sexo delante del dios". 

También hay numerosos testimonios escritos que nos relatan las vivencias en primera persona de personajes que participaron en dicho festival, así un texto datado en el 900 a.C. dice: "Recuerdo visitar a los antepasados, y cuando fui, fui ungido con perfume como una amante de la embriaguez, viajando hasta los pantanos" Esta última expresión sería un eufemismo para referirse a tener relaciones sexuales, ya que los pantanos son lugares húmedos (como la mujer) y donde brota la vida. Otro testimonio pertenece a un sacerdote que reconoce haber sido concebido por sus padres durante la celebración de este festival. 

Con todo ello,  aunque parece claro que estas fiestas eran enormemente populares y que se celebraban por todo lo alto, en lo referido al sexo en grupo la mayor parte de investigadores son muy cautelosos. Aunque se acepta que en los templos sí que pudo haber rituales propiciatorios de fertilidad donde se diesen escenas de sexo en grupo, parece demasiado aventuroso afirmar que estas orgías se extendiesen entre pueblo llano, donde los vecinos se entregasen unos con otros al sexo desenfrenado. Más probable es que estas fiestas se asemejasen a nuestras navidades, donde se reunía familia y amigos en un ambiente festivo, y donde seguramente las famosas Casas de la Cerveza (prostíbulos) estuviesen repletas de clientes dispuestos a dar rienda suelta a sus placeres.


Orgías hedonistas

Una vez vistos numerosos ejemplos de ambientes orgiásticos dentro de unos cultos y ritos de carácter religioso, nos faltaría por analizar si también existieron orgías dentro de un concepto más cercano al actual, es decir, al simple placer hedonista de disfrutar del sexo, alejado del matiz religioso o sagrado.

En este punto es necesario hablar de los famosos harenes de los faraones egipcios, aunque como ya explicamos en este post, el concepto de harén que tenemos en el mundo occidental está muy influenciado por el imaginario popular de considerarlo como un prostíbulo de lujo al servicio del rey o faraón de turno, siendo éste, un concepto muy alejado de la realidad y de su verdadera funcionalidad.
Escena de un banquete egipcio

Un juicio con mucho sexo

Aunque ello no quite que los faraones gozasen de todo tipo de placeres sexuales, orgías incluidas. Tal vez el dato más anecdótico que nos confirma lo extendida que podía estar la idea de la orgía dentro de los harenes reales sea la transcripción de un juicio producido durante el reinado de Ramsés III, a finales del Reino Nuevo.

En este juicio se juzgaba un complot urdido dentro del harén real para asesinar al faraón. Entre los implicados estaban una de las esposas del faraón así como varias de sus concubinas y algunos funcionarios de alto rango. Las acusadas para liberarse de las posibles penas impuestas por los jueces les sedujeron ofreciéndoles gozar de sus bellos cuerpos mediante la participación en una orgía. Sólo la delación de un soldado ¡una vez realizada dicha orgía! sacó a la luz el caso.

A la pesca de una orgía

Traje de red.
Reino Antiguo.
El siguiente dato sobre una más que posible orgía faraónica nos lo proporciona Parra Ortiz en su fabuloso libro 'La vida amorosa en el antiguo Egipto', según cuentan las crónicas, el Faraón Snefru paseaba por su palacio cabizbajo, aburrido de su vida palaciega, por lo que un consejero llamado Djedi preocupado por la salud de su señor le sugirió realizar una fantasía sexual:

"Que su majestad se dirija al lago del palacio. Que llene un barco con todas las mujeres bellas del palacio. El corazón de su majestad se animará al verlas remar, arriba y abajo". 

La idea satisfizo tanto al faraón que se animó aportando nuevas ideas a esta fantasía sexual: "Que me traigan veinte mujeres con cuerpos y pechos bien formados, y trenzas, que no hayan dado luz todavía. Que me traigan también veinte redes y que les den esas redes a las mujeres en vez de sus vestidos".

Todos nos podemos imaginar como acabaría ese fascinante viaje en barco, estando el faraón rodeado de veinte bellas y jóvenes mujeres, con sus cuerpos bien formados y cubiertos solamente por una sugerente red, dejando relucir todos sus encantos con el movimiento de sus cuerpos al remar...

Más posibles pistas...

Otros datos que nos confirmaría la existencia de estas prácticas de sexo comunal, y tal vez, no sólo entre ambientes palaciegos y/o religiosos, sería el hallazgo de un encantamiento amoroso donde el oferente solicita participar en una orgía, por lo que podemos entender que el sexo en grupo fuese una costumbre mucho más extendida de lo que nos podemos imaginar en el antiguo Egipto.

En esta misma línea algunos egiptólogos interpretan el famoso Papiro Erótico de Turín, ya que al estar representados distintos personajes en diversas escenas amatorias, todos ellos de bajo rango social y en el interior de una casa o de un jardín vallado (están representados diversos objetos como camas, almohadas, taburetes y jarras de bebida) se ha especulado que fuese la representación de una orgía en un burdel (Casa de la cerveza) del Antiguo Egipto.

Fragmento del Papiro Erótico de Turín.


Bibliografía

Gugel Gironés, B.; ¿Harenes y concubinas en el antiguo Egipto?, Boletín de la Asociación Española de Egiptología, Nº 15, 2005, págs. 7-28

Parra Ortiz, J.M.; Vida amorosa en el antiguo Egipto, Alderabán, 2001.

Mc Govern, P.E.; Ancient Wine. The search for the origins of viniculture, Princeton, 2003 (University Press)

[En Internet]

http://www.egiptoantiguo.org/

http://www.libroos.es/libros-de-sociales/antropologia/38771-muy-interesante-el-sexo-y-el-amor-en-la-historia-pdf.html

http://www.latimes.com/science/sciencenow/la-sci-ritual-drunkenness-sex-ancient-egypt-20130429-story.html

Aproximación al estudio del culto fálico en dos civilizaciones: Mesoamérica y Egipto

http://www.egiptoantiguo.org/foro/viewtopic.php?p=38482&sid=1f00bb2d47abef69af0049ca91f743fe

sábado, 21 de febrero de 2015

El rapto de la mujer más bella del mundo

Sobre el rapto de mujeres:
- El rapto de la mujer en la Prehistoria
- El rapto de la mujer en la Antigüedad
- El rapto de la mujer más bella del mundo

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Noche cerrada, un discreto barco se oculta entre la niebla, de él, doscientos soldados de élite desembarcan en secreto en un bahía al norte de Nápoles, cerca de la ciudad de Fondi. Su misión robar uno de los tesoros vivos más famosos de Italia. Estamos en el verano de 1534, los soldados son turcos y el objetivo: raptar a la mujer más bella del mundo.

Esta historia, más propia de una novela histórica, ocurrió de verdad, o al menos así lo narran los cronistas de la época. En 1534 el famoso pirata Barbarroja intentó raptar a Julia Gonzaga, la mujer más bella de Italia, como regalo para el harén de su señor, el hombre más poderoso del Mediterráneo, el temible Solimán el Magnífico.

Entre Roma y Nápoles, entre el Lazio y la Campania, a la orilla del Mar Tirreno se levanta la bella ciudad de Salto di Fondi, a pocos kilómetros de distancia, tierra adentro, se alza orgulloso el castillo de Fondi, desde donde gobernaba sus posesiones la jóven viuda Giula Gonzaga. De su belleza tenemos numerosos testimonios, entre ellos el del humanista español Juan de Valdés “En Fundi me estuve un día con aquella señora, que es grandísimo pecado que no sea señora del mundo todo, bien que Dios creo que ha proveido assy porque también nosotros pobretos podamos gozas de su divina conversación y gentiliza que no es punto inferior a la hermosura”.

Su gran belleza fue lo que la hizo destacar entre los numerosos hijos de Ludovico de Sabbioneta, por lo que a la edad de 14 años la hicieron casarse con Vespasiano Colonna, uno de los nobles más ricos y poderosos de toda Italia (participó bajo las órdenes de Carlos V en el famoso 'Saco de Roma'). Este matrimonio, marcado por la enorme diferencia de edad entre los contrayentes no duró mucho, ya que tras tres años de matrimonio Vespasiano murió, quedando ella como única dueña y regente de tan ricos territorios (siempre que no se volviese a casar).

Tiziano, retrato de Giulia Gonzaga

Y es que la Gonzaga reunía todas las cualidades de la mujer perfecta: bella, inteligente, honrada, noble y vida honesta, por lo que la fama de esta mujer pronto se extendió por toda Italia, siendo su belleza cantada en los versos de los más grandes poetas de su época. De esta forma nos la describía el soberbio poeta Ludovico Ariosto en su poema épico 'Orlando furioso': “A la incomparable Giulia Gonzaga, que cuando asienta la planta o fija los serenos ojos, no sólo le cede la primacía toda belleza, sino que también la admira, cual si fuese una diosa bajada del cielo’ (Canto XLVI, Str.8)

Desde su castillo de Fondi, organizó al estilo Leonor de Aquitania, una pequeña corte renacentista, donde poetas, cortesanos, humanistas, aventureros, artistas y algún que otro amante se reunían desarrollando un intenso clima intelectual. Algunos aseguran que su belleza fue lo único que evitó que acabase en la hoguera de la Inquisición por hereje, ya que fue defensora de algunos aspectos de la Reforma protestante, influenciada por el humanista español Juan de Valdés.

La fama de esta pequeña corte renacentista provocó que los testimonios sobre su belleza se siguieran difundiendo alrededor del mundo. Así uno de los discípulos de Valdés, Carnesecchi, dijo: “que tal era la fama de su belleza que todo galán que pasaba por aquellas latitudes, intentaba entablar conocimiento y amistad con ella". ('Proceso', 84). Otro humanista, Marco Antonio Magno, declaró que "ni en Italia, Francia, Alemania y España había visto una mujer tan bella y graciosa como Dña. Julia"

Julia Gonzaga, retratada por
Sebastiano del Piombo c. 1535.

No sabemos cómo le llegaron al Sultán los rumores sobre su belleza, algunos especulan que todo fue un plan urdido por el visir de Sulimán, Ibrahim Pachá. Que preocupado por la enorme influencia que estaba ejerciendo sobre el Sultán una de sus favoritas, de nombre Roxelana (esclava polaca que más tarde se convertiría en su esposa ofical) buscó a la mujer más bella del mundo para llevarla al harén de Sulimán y así alejar la perniciosa influencia de su favorita.

Otros aseguran que detrás de este plan podía estar la familia de los Colonna, que veían como una mujer ajena a la familia les había arrebatado gran parte de sus posesiones. Además, aunque los cronistas de la época alabaron su virtuosismo y honradez, es sabido que tuvo varios amantes y algún que otro hijo fruto de estos amoríos, por lo que la familia Colonna estaría encantada con su desaparición.

Sea como fuere, una plácida noche de Agosto, un pequeño ejército de élite comandado, nada más y nada menos, que por el mismísimo Barbarroja, atacó Fondí con la única intención de raptarla. Así relata los hechos el cronista de la época  Gonzalo de Illescas:

"Entráronse por la tierra de noche hasta Fundi docientos turcos con intención de prender a la hermosísima Julia Gonzaga, nuera de Próspero Colona, una de las más hermosas mujeres que se han visto en el mundo en nuestros tiempos (según refiere Ariosto en su Orlando furioso, y ansí lo oí yo decir a quien la conoció), y es averiguado que volaba la fama de su extraña hermosura y graciosísimos ojos. Fue grandísima ventura poderse escapar esta señora; porque los turcos entraron la ciudad y mataron casi a todos los que dentro hallaron, profanando y destruyendo los templos y las honradas sepulturas de los coloneses, con las banderas y trofeos de sus victorias, que allí estaban. Quisiera infinitísimo Barbaroja haber a las manos a la señora Julia para hacer presente della a Solimán; pero no quiso dios que aquel bárbaro hozase de tan rara belleza."
- Gonzalo de Illescas, "Jornada de Carlos V a Túnez"


Como bien nos narra las fuentes, Giula escapó de milagro del asalto, pudiendo huir en plena noche del castillo. Sin embargo, las poblaciones locales de Fondi y Sperlonga sufrieron la temible furia de Barbarroja ante el fracaso de su misión. Pasando a cuchillo a toda los habitantes que se encontraron, saqueando y destruyendo ambas poblaciones.

Castillo de Fondi.

Dicen que Giulia juró odio eterno a los turcos por aquel cruel suceso, por lo que cuando Carlos V entró triunfante en Nápoles tras arrebatarle Túnez a los turcos, ella estuvo en primera fila rindiendo pleitesía a ese poderoso monarca que había resarcido parte de su honor.

A partir de aquel suceso, la jóven Giulia decidió pasar sus días en la más segura ciudad de Nápoles, lejos de ataques inesperados de piratas y lo que más le preocupaba, lejos de las inquinas personales de la familia Colonna (uno de sus amantes fue envenenado por un familiar cercano).

Nos despedimos con este poema de Bernar Tasso, del que no he podido encontrar una traducción pero que leyéndolo en Italiano nos transmite aún mejor la belleza de esta mujer incomparable...


« Donna real, la cui beltà infinita
formò di propria man l'alto Fattore,
perch'accese di suo gentil ardore,
volgeste l'alme alla beata vita,

la cui grazia divina ognun'invita
all'opre degne di perpetuo onore;
ne' cui lumi sereni onesto amore
per un raro miracolo s'addita;

virtù, senno, valore e gentilezza
vanno con voi, come col giorno il sole;
o siccome col ciel le stelle ardenti:

l'andar celeste, il riso e le parole
piene d'alti intelletti e di dolcezza,
son di vostra beltà ricchi ornamenti. »

                                                     - Bernardo Tasso.



Bibliografía

Domingo de Sta. Teresa, Fr.; Juan de Valdes 1498 - 1541.Su pensamiento religioso y las corrientes espirituales de su tiempo. Analecta Gregoriana Vol. LXXXV. Editorial: Romae, 1957 .

Illescas, Gonzalo de; Jornada de Carlos V a Túnez, Alicante, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2000.

http://www.tiempodehoy.com/cultura/historia/el-rapto-de-la-mujer-mas-bella-del-mundo?&utm_medium=outbrain&utm_source=referral&




miércoles, 5 de noviembre de 2014

Harén y poligamia: Un viaje a través de diversas civilizaciones.


Cuando escuchamos la palabra harén, en el imaginario del mundo occidental salta la imagen de bellas mujeres, vestidas con ropas sugerentes, relajadas en fabulosos patios de ensueño, con fuentes y abundante vegetación; o descanso en mullidas habitaciones llenas de cojines, con la figura de un eunuco protegiéndolas, a la espera de que su señor las llame para complacer sus fantasías sexuales.

Es decir, nos imaginamos una especie de burdel de lujo para emperadores y sultanes. A esa imagen han contribuido los numerosos artistas influenciados por el orientalismo y que reflejaron una visión idílica de la vida de las mujeres en los harenes.

La danza del harén, de Giulio Rosati

En cambio, en el mundo musulmán tienen un concepto bastante diferente, el harén es simplemente un espacio reservado de la casa o del palacio, donde las mujeres pueden relajarse y quitarse los pañuelos de la cabeza sin temor a ser vista por ojos ajenos a la familia.

De esta forma, la vivienda musulmana consta de dos partes perfectamente diferenciadas : el “selamlik”, destinada a los hombres y el “harenlik”, zona donde las mujeres pasan su vida.  En las familias acomodadas, donde la mujer no tenía la obligación de trabajar, el harén se situaba a menudo en el patio interior de la casa, alejadas de cualquier mirada indiscreta.
Actualmente el término harem define tanto la separación por sexos que rige la institución familiar en las sociedades islámicas como el lugar donde estas mujeres residen.

Origen Etimológico 'Harén'

La palabra harén, etimológicamente provenie de la familia de palabras árabes de raíz 'h-r-m', cuyo significado está relacionado con términos como prohibido, sagrado o tabú. Es decir, su significado literal sería recinto sagrado, lo cual ya nos da la idea de que es un espacio restringido. Por lo tanto, las mezquitas, las ciudades santas del Islam, también serían harenes.

Su origen como espacio diferenciado de la vivienda proviene de una leyenda sobre Mahoma, que estando un día en casa jugando con sus nietos fue molestado por un grupo de fieles. Disgustado, habilitó un espacio cerrado para uso exclusivo de él y su familia. A partir de ese momento, sus esposas o concubinas vivieron recluidas en el “harén”. Constituyendo una de las instituciones familiares más asentadas en el mundo oriental

Su relación con nuestra concepción actual proviene al considerar la residencia del Sultán también como un lugar sagrado, ya que la presencia de la figura del Sultán transforma cualquier espacio en un lugar sagrado, por lo que pronto, sus habitaciones privadas también adquirieron el carácter de sagradas, de harén.


HARENES EN DIFERENTES CIVILIZACIONES

Otra relación inmediata que hacemos al oir la palabra Harén es vincularla con el mundo musulmán, aunque en realidad y como veremos a continuación, los harenes o los espacios exclusivos para mujeres han existido desde los tiempos del Egipto faraónico pasando por la Grecia Clásica y teniendo una larga tradición, sobretodo, en las sociedades orientales no islámicas.

La poligamia


Las raíces de la poligamia son muy antiguas, ya que esta práctica siempre se ha considerado útil como medio de perduración del clan o la tribu, a veces, acompañada también de prácticas endogámicas.

Ya en Antiguo testamento hallamos numerosos ejemplos, desde Abraham que tuvo dos esposas pasando por  numerosos reyes de Israel que también practicaron la poligamia. El Corán habla abiertamente de esta práctica y la defiende diciendo: “Podéis desposar a dos o tres o cuatro mujeres que os gusten […] pero si teméis no poder ser equitativos, entonces desposad sólo a una” (IV,3).   

Es decir, las tres principales religiones monoteístas defendieron la práctica de la poligamia, practicada durante mucho tiempo por los judíos y sólo condenada por el cristianismo a partir del Concilio de Trento, en 1563.

A partir de estos datos, es comprensible que las relaciones poligámicas se institucionalizasen, sobretodo, en la cultura árabe primero, y en la cultura musulmana posteriormente, dando lugar al nacimiento de un espacio reservado para las mujeres, el harén.


Imperio Otomano:

Los baños del harén de Jean-Léon Gérôme.
En el poderoso imperio Otomano, el harén era una institución de vital importancia. Allí encontramos el que sin duda es el harén más famoso del mundo, el del Palacio de Topkapi, un laberinto de más de 300 habitaciones de gran valor arquitectónico e histórico.

El harén era un lugar donde se vivía bajo unas rígidas normas, marcadas por la obediencia, la tradición y numerosas ceremonias. Estaba dirigido y gobernado por la «sultana valida», la madre del sultán, quien solía tomar partido en los asuntos de Estado. Siguiendo un estricto orden de jerarquía, tras ella, se situaba la primera esposa del sultán (kadin) o la madre de su primogénito y en un tercer escalón, sus otras esposas oficiales y sus favoritas (ikbal). Por último mencionar a las concubinas que compartían cama con el sultán que aumentaban su posición social dentro del harén recibiendo el estatus de 'afortunadas' (gözde).

En total, un harén podía estar formado por más de mil personas, esclavas y eunucos incluidos, formando un poderoso engranaje institucional con funciones políticas, sociales y económicas, sólo citaremos como ejemplo la figura del jefe de los eunucos, figura de gran autoridad, tan sólo por debajo del Gran Visir y el experto en leyes.

En el harén vivían también las concubinas, tanto del sultán como de sus oficiales más destacados, así como muchachas usadas para concertar matrimonios políticos. Estas concubinas eran llamadas "cariyeler" y el Sultán podía disponer de ellas a voluntad, así conocemos el caso del Sultán Murat II, que tuvo 112 hijos de sus múltiples consortes.

Habitación del harén, Palacio Topkapi (Estambul)
El origen de las mujeres del harén era de los más variado, provenían de todos los confines del imperio otomano, la mayoría de familias no musulmanas, ya fuese como trofeos de guerra o como regalo. Eran educadas con gran esmero y refinamiento, en numerosas artes: poesía, danza, música, así como en los principios del Islam. Las más sobresalientes se reservaban para el Sultán o para altos funcionarios, por lo que la mayoría eran empleadas como sirvientas (esclavas) sin tener que cumplir ningún papel sexual, recibiendo el nombre de Odalisca (odalik) que significa mujer de cámara,

Un dato poco conocido es que las mujeres del harem podían salir fuera de los muros del palacio, aunque siempre vigiladas por un nutrido grupo de eunucos y seguidas de todo su séquito. Además el trabajo de concubina era un trabajo remunerado. Tras nueve años de servicio, se les permitía marcharse para casarse, y los gastos de la boda eran abonados íntegramente por el sultán. 

Egipto: En el Egipto faraónico, tanto en el Imperio Antiguo como en el Imperio Nuevo, están documentados la existencia de "harenes" conocidos como "Casa Jeneret", que era el lugar donde habitaban 'las mujeres' del Faraón: su madre, la esposa Real, las esposas secundarias, concubinas, así como toda la prole del faraón. Esta era una institución que se encargaba de la educación de los príncipes y princesas, y donde aprendían diferentes artes y oficios. Estos lugares eran  relativamente abiertos, donde las mujeres podían recibir visitas.
Esclava arreglando tocado.

La Casa Jeneret podía estar constituida por uno o varios edificios de tamaño variable, situados junto al palacio real y de gran importancia para la cultura egipcia. Así por ejemplo, en El Fayum se ha documentado una Casa Jeneret donde exclusivamente se alojaban las abuelas de la nobleza. 

Por último mencionar que la misma palabra Jeneret incide en nuestro significado actual de harén, ya que significa "casa de las bellezas" pero también 'casa cerrada' o ' lugar cerrado'.


Grecia: En la Grecia Clásica encontramos los famosos gineceos, estancias reservadas en las grandes casas de la antigua Grecia para uso exclusivo de las mujeres: esposas, hijas y sirvientes.

Tradicionalmente estas estancia se hallaban en la segunda planta de estas casas, quedando reservada la planta baja para los hombres. Estos giniceos nos transmiten la situación social de la mujer griega, que llevaban una vida social muy discreta y apartada, recluidas en estos gineceos la mayor parte del tiempo y sometidas a la vigilancia de los poderes patriarcales constantemente.

Aunque a estos gineceos, no tienen la connotación clásica de harén, ya que dentro de la cultura griega no estaba extendida la poligamia, si exceptuamos a sus 'bárbaros' vecinos macedonios.


Asia Oriental:

Damas de Caubul
1848 , por J. Rattray
El modelo de unidad familiar separada por sexos, que da lugar al concepto de harén, no sólo se dió en los países musulmanes; en Asia también se desarrollaron conceptos familiares similares. En la India, vemos como a las mujeres hindúes de la casta superior se las ocultaba de los hombres que no fuesen sus parientes directos, bajo un sistema llamado purdah. Schuon, en su libro 'Conociendo al Islam'  lo define como "Purdah es una cortina de separación tajante entre el mundo del hombre y el de la mujer, entre la comunidad en su conjunto y de la familia que es su corazón, entre la calle y el hogar, lo público y lo privado."

En Persia, mucho antes de su ocupación islámica, ya existía la tradición de que las mujeres persas viviesen en reclusión, como señala el historiador romano Plutarco.

En China, las esposas y concubinas de los emperadores se confinaban en barrios separados denominados hou-gong, aunque esta tradición no se extendió entre las clases populares. En cambio, en Corea si existía la tradición, extendida a todas las clases sociales, en la cual hombres y mujeres vivían casi todas sus vidas separados, en diferentes lados de la casa, y dónde sólo se unían para reproducirse.

Una característica importante de las monarquías de Oriente es el carácter divino del emperador, no es sólo su representante, sino que alcanza el grado de dios en vida, así en China el emperador era "hijo del cielo" y en Japón tenía tratamiento de dios. Todo esto hacía que los soberanos orientales se recluyesen dentro de sus enormes palacios, reforzando aún más, su carácter sagrado, inviolable. Este hecho se refleja en la arquitectura y diseño de sus palacios (y harenes) construcciones enormes, laberínticas, con diversos anillos de accesibilidad, con habitaciones y estancias preparadas meticulosamente. Este aislamiento con el resto del mundo se reforzaba con la separación del palacio mediante fosos y enormes murallas.


India (Musulmana):

Tras la conquista musulmana de la India, se instauró la costumbre de confinar a las mujeres de la casta alta en zonas reservadas de las viviendas o en diferentes alas del palacio, estas espacios exclusicos se denominaron zenana y su función era proteger a las mujeres de la mirada de instrusos.

Zenana.

China:

En China tanto los harenes como la institución del concubinato tienen una larga tradición. El concubinato no era exclusivo de la casa imperial, ya que cualquier persona que pudiese permitirse mantener a sus concubinas podía disfrutar de ellas. Esta tradición estuvo tan arraigada que en Hong Kong no fue abolida hasta 1971.

La sociedad china justificaba la existencia de esta institución comparándola con un juego de té. El hombre sería identificado con una tetera y la mujer con una taza; la tetera puede rellenar varias tazas pero ninguna taza puede llenar una tetera.

El harén más famosos que nos han llegado de la sociedad china es el que existía en la Ciudad Prohibida, descrito en numerosas novelas y relatos. El harén, también conocido como hou-gong,  estaba situado en la parte posterior de la Ciudad Prohibida, y la única presencia masculina permitida era la figura del emperador y la de los cientos de eunucos que en él habitaban.

Emperatriz Wu Zetian y sus doncellas.
Era un mundo de patios amurallados y largos y estrechos callejones, con abundante vegetación y lujo. La emperatriz tenia su propio palacio y su principal función era administrar bien el harén, por otro lado las concubinas o favoritas se albergarían también en pequeñas habitaciones de lujo, con sedas, muebles tallados y objetos engarzados con joyas.

El correcto funcionamiento de un harén no era una tarea fácil, éste se regía por normas bastantes estrictas, donde todo estaba detalladamente reglado, desde los objetos que podían tener en sus habitaciones, calidad de sus vestidos, incluso su dieta, todo ello dependiendo de su rango. Dentro de las cónyuges imperiales existían hasta ocho niveles de jerarquía.

La vida del harén no era nada fácil, era un mundo de mucha rivalidad y competencia entre las concubinas para escalar puestos en la jerarquía de favoritas del emperador, conociéndose numerosos casos de intrigas, asesinatos, conspiraciones y muertes en extrañas circunstancia de eunucos, concubinas y los hijos de ellas. Existía la tradición, que a la muerte del emperador, todas sus concubinas fuesen internadas de por vida en un convento budista, sin que pudiesen salir de allí.

Cixi, una concubina que reinó entre eunucos.
La vida sexual del emperador estaba muy controlada, ya que sus encuentros sexuales eran anotados en una tablilla de bambú que era entregada al eunuco jefe, que preparaba el posterior encuentro. Los encuentros tuvieron que ser muy numerosos, ya que estaba muy extendida la creencia que la vida del emperador sería más longeva cuanto más encuentros sexuales tuviese. Así se relata que el legendario Qin Shi Huang, primer emperador chino era inmortal ya que desvirgó a más de mil doncellas.

Otro ejemplo lo tenemos con el emperador Huan Di (146-168 d.C), que renunció a sus deberes políticos y se entregó a una vida de placer y disfrute. Para ello contó con un harén de 6000 mujeres y ante los problemas de engendrar un heredero, sus eunucos le presentaban cada noche nueve concubinas nuevas, ya que consideraban ese número mágico.

Japón:

En Japón también estaba bastante extendido el concepto de 'amoríos libres' dentro del matrimonio. Los hombres de clase alta podían mantener hasta 4 o 5 esposas, y los de clase baja, de 2 a 3; aunque estaban obligados a vivir en casa de su primera esposa.

Los emperadores también practicaron la poliginia oficial, que se mantuvo vigente hasta el siglo XX, finalizando en el período Taisho (1912-1926). Además de la emperatriz o emperatrices, ya que algunos emperadores vivieron con dos emperatrices simultáneamente, el 'harén' se completaba con varias consortes secundarias de distintos grados jerárquicos.


América:

Es un error frecuente intentar aplicar conceptos característicos de una cultura a otra cultura, sobretodo, si ambas se encuentran muy separadas en el espacio y/o el tiempo, por lo que es difícil intentar comparar los harenes musulmanes con posibles instituciones similares existentes en América, ya que la realidad socio-política de las culturas de América era completamente diferente a todo lo establecido en Occidente. Aún así, los principales Imperios de América tuvieron instituciones similares a los harenes:

Aztecas:  Según narran las crónicas el pueblo azteca tenía sus propias costumbres y rituales respecto a la formación de la familia nuclear. En cuanto al matrimonio, el hombre solo podía tener oficialmente una esposa, llamada “Cihuatlantli“, la única mujer legítima ante la ley, con la cual se casaba mediante una ceremonia de bastante importancia dentro de la sociedad.

Sin embargo, la existencia de la poligamia vendría avalada por el 'uso' o 'costumbre' desde tiempo de los nahuas que asociaban la monogamia a la pobreza y a los más bajo de la escala social. Así cualquier hombre, según su estirpe social, podía tener tantas concubinas como pudiese mantener. Es decir, la poligamia era sinónimo de poder y de ocupar el escalón social más alto, de ahí la costumbre de regalar mujeres a los dignatarios extranjeros.

Con todo esto las fuentes nos hablan que Moctezuma II llegó a tener un harén de más de 150 mujeres en su palacio de Tenochtitlán. Por lo que parece Moctezuma ingería grandes cantidades de Xocolatl antes de ir a su harén, ya que entre los aztezas el cacao era una fuente de sabiduría espiritual, energía corporal y potencia sexual.

Rey Inca con su séquito.
Incas: Entre los incas encontramos unas estructuras similares, la nobleza inca era polígama, aunque no el pueblo llano. Aunque durante el Imperio Inca antiguo, el soberano se casaba con su hermana para mantener la pureza del linaje, podía elegir como sucesor al hijo de alguna de sus concubinas de su harén.

Así el soberano inca disponía de un fastuoso harén formado por las mujeres más bellas de todo su imperio. Las mujeres rechazadas eran entregadas como Vírgenes del Sol para servir en el cuidado de los templos, como sacerdotisas o reservadas para ser sacrificadas, el resto eran entregadas como presente a los nobles más serviciales.

Los propios españoles fueron testigos directos de esta situación, ya que durante los diez meses de cautiverio de cacique local Atahualpa, observaron como sus súbditos le seguían reverenciando con profundo respeto y temor, narrando las crónicas “Cada una de las mujeres de su harén le servía por turno cada ocho o diez días”.


Harenes Masculinos:

A lo largo de la historia también se ha documentado harenes masculinos, aunque normalmente para satisfacer los gustos homosexuales de algún sultán o emperador.  Así en Al-Andalus, que vivió una época de cierta permisibilidad homoerótica, son conocidos los casos de la existencia de harenes tanto masculinos y femeninos

El único caso de harén masculino en manos de una mujer es el de Kahina de Mauritania, reina y líder militar de los bereberes, que combatió con bastante éxito la expansión islámica en el norte de África en el siglo VII. Según las fuentes era una mujer de gran belleza, de familia noble y con rango de sacerdotisa, tuvo a su disposición un harén formado por 400 sementales.


Continuará...

BIBLIOGRAFÍA


- Mitos y realidades sobre el harén. Mujer y autoridad en el Imperio Otomano en
http://www.libreria-mundoarabe.com/Boletines/n%BA72%20Jun.09/MitosRealidadesHaren.htm

- ¿Qué fue el harén imperial? en
http://nuitsblanchesasaintpetersbourg.blogspot.com.es/2012/08/que-fue-el-harem-imperial.html

- El misterio de los harenes en
http://infokrisis.blogia.com/2004/101409-el-misterio-de-los-harenes.php

- Lady Mary Montagu, entre harenes y baños turcos en
http://www.futuropasado.com/?p=321

- Eunucos y concubinas en China en
http://www.lacasamundo.com/2011/12/eunucos-y-concubinas-en-china-i.html

- El harén, placer y esclavitud en
http://www.taringa.net/posts/arte/7148218/El-Harem-placer-y-esclavitud.html

- Eunucos y harenes. Vida del Sultán en el Imperio Turco en
http://www.portalplanetasedna.com.ar/eunucos.htm