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sábado, 4 de abril de 2020

Fetichismos y parafilias en la Historia: Candaulismo (Infidelidad consentida)


Fetichismos y parafilias en la Historia:

- Capítulo I: Agalmatofilia
- Capítulo II: Candaulismo

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El candaulismo es una práctica sexual o fantasía que se refiere al impulso psicológico de un sujeto de exponer a su pareja sexual o imágenes de ella o él, ante otras personas, con el fin de obtener gratificación erótica.

El término puede aplicarse a la simple exhibición del cuerpo de la pareja, como deseo que sea admirada por su belleza, como a la excitación de ver a la pareja manteniendo relaciones sexuales con una tercera persona.


Algunos psicólogos asocian esta parafilia como una variación de otras prácticas similares como pueden ser el voyeurismo y el exhibicionismo. Otros la ven más cercana a prácticas sadomasoquista, dentro de juegos de dominación y sumisión. Nos vemos con la obligación de remarcar que este tipo de prácticas siempre tienen que ser consensuadas con la pareja, sino están catalogadas como delito.

Aunque hoy en día esta práctica es más conocida con el término inglés de "cuckold", como cualquier fetichismo o parafilia recoge su nombre de un personaje de la Antigüedad. En este caso del rey griego Candaules.

Candaules


Fue rey del poderoso reino de Lidia, situado en las actuales costas de Turquía. Fue el último rey de la Dinastía Heráclida, ya que, como veremos, fue asesinado por uno de sus colaboradores más próximo, Giges, otro de los protagonistas de esta historia.

El relato más detallado sobre su reinado nos lo proporciona Heródoto de Halicarnaso, quien nos cuenta que Caudales sentía auténtica pasión por su mujer, considerándola la mujer más bella de todo el reino.

Esposa de Candaules descubriendo el escondite de Giges.
Eglon Van Der Neer (1660-1662)

Un día, estando reunido con Giges, uno de sus ministros de más confianza, empezó a alabar la belleza de la reina. Canduales, creyendo que Giges reaccionaba a sus palabras con incredulidad, le propuso que lo comprobase con sus propios ojos.

Invitó a Giges a esconderse en el dormitorio de su esposa y contemplarla desnuda, y juzgar así, con sus propios ojos, si las palabras del rey eran una exageración.


El rey Candaules de Lidia mostrando a su mujer
Jacob Jordaens.
Giges rechazó el ofrecimiento del rey, no sabemos si por respeto a su monarca o a la reina, o por miedo que se tratase de algún tipo de estratagema del rey para librarse de él. Aunque debido a la insistencia del rey, ya sabemos que no es conveniente contrariar a un rey, finalmente acabó aceptando.

La noche acordada, el rey escondió a Giges en las estancias del monarca. La reina, en su ignorancia, se desnudó como todas las noches, mientras el fascinado Giges observaba con veneración el cuerpo desnudo de la dama. Una vez que la Reina se acostó en su lecho, el Rey intentó sacar al estupefacto Giges de la habitación en sigilo. Pero decimos "intentó" porque la Reina se percató de lo ocurrido. Ultrajada, en silencio, prefirió meditar sobre cómo restaurar su honor.

Al día siguiente, la Reina hizo llamar a Giges a su presencia. La reina le acusó de haber mancillado su honor, pero ante las explicaciones de Giges, la dama le dijo que sólo tenía dos opciones para resarcirlo: Suicidarse, ya que sus ojos habían contemplado lo que a todo el mundo le estaba vetado; o asesinar al rey, ya que era el culpable de esta situación, y proclamarse con nuevo monarca y tomarla a ella como esposa, ya que era probable que Candaules quisiese repetir la  experiencia.

Giges, sorprendido ante las exigencias de la reina se quedó en shock, pero ante la amenaza de perder su vida o convertirse en rey, decidió cumplir con los planes de la reina y asesinar al rey. Como la venganza es un plato que se sirve en plato frío, la reina decidió utilizar la misma estrategia que utilizó su marido. Metió a escondidas en el dormitorio a Giges, ocultándose en el mismo sitio que la vez anterior y cuando el rey se durmió lo apuñaló hasta la muerte.

La coronación de Giges no fue tarea sencilla, ya que dentro de la corte tenía enemigos. Por lo que decidieron consultar al oráculo de Delfos sobre la legitimidad de Giges para ocupar el trono de Lidia. El oráculo, debidamente sobornado por oro y plata, confirmó a Giges como nuevo monarca.

Como decimos, este relato de Heródoto no es el único que existe sobre este suceso. Existe una versión más antigua que nos narra como el rey Candaules exigió a su esposa a desfilar desnuda frente a sus tropas, por lo que, ante la negativa de la reina, ordenó matarla.

El rey Candaules
Jean Leon Gerome


Jerjes y Esther


Este fetichismo, aunque nos pueda parecer único, no es tan infrecuente como nos pueda parecer. Tenemos otro caso similar que viene recogido en el 'Libro de Esther'

En él se cuenta, que un rey persa denominado Asuero, a quién los investigadores identifican como el gran Jerjes I, estaba casado con la hermosa Vasti. Jerjes que gobernaba un inmenso imperio que se extendía desde la India hasta Etiopía estaba celebrando un espectacular banquete de varios días, con príncipes y nobles llegados de todos los puntos de su vasto Imperio.

En un momento dado, el rey embriagado por el vino quiso presumir de una de sus más hermosas conquistas, la reina Vasti, por lo que ordenó que la reina se presentase al banquete con sus mejores galas. 


La reina ofendida decidió incumplir las órdenes del rey. Un acto de desobediencia que, ante la presencia de tan ilustres invitados, suponía toda una ofensa al gran Jerjes, por lo que no dudó ni un instante en relegar a su esposa y contraer matrimonio con Esther.

Podemos entender que en aquellos tiempos antiguos, las esposas de estos poderosos monarcas fuesen vistas como un trofeo de guerra más, y que fuese viable quererlas exhibir públicamente, como muestra de su poder. Pero como veremos, a lo largo de la historia, hemos tenido más casos de candaulismo.

Antigua Roma


No nos vamos a detener mucho en la Antigua Roma, ya que la corte imperial romana siempre ha sido un hervidero de toda clase de rumores sexuales, creo que no hay filia o fetiche que no se le haya atribuido a uno u otro miembro de la familia imperial.: Desde Messalina, a la que se le ha acusado de todo, pasando por los emperadores Tiberio o Calígula, a otras mujeres romanas como Clodia o Faustina, la joven.


El Duque de Orleans y su libertino juego


El Duque de Orleans mostrando a su amante,
E. Delacroix, 1825

Otra figura histórica que protagonizó un claro ejemplo de candaulismo fue el Duque de Orleans, un episodio recogido en diferentes fuentes como en la "Historia de los duques de Borgoña", de Baramte, o en "Les vies de dames galantes", de Brantome; y que nos sirve de ejemplo de la vida libertina que impregnó a la aristocracia francesa en el siglo XVIII.

El duque de Orleans tenía entre sus amantes a Mariette d'Enghien, esposa de su antiguo chambelán, Aubert le Flamenc.  Mariette confesó a su amante Luis lo poco que su marido la tocaba y lo desatendida que estuvo siempre en la cama, así que al Duque de Orleans se le ocurrió un divertido y peligroso juego, ver si su marido era capaz de reconocer su cuerpo desnudo. Le hablaría a Aubert le Flamenc del delicioso cuerpo de su nueva amante, y se lo mostraría desnudo para que lo contemplase, pero cubriéndole el rostro a la dama para respetar su honorabilidad.

 

Y ni corto ni perezoso, el duque de Orleans hizo entrar a Aubert a sus aposentos, donde le esperaba desnuda en la cama, la amante de uno y la esposa del otro. El duque le mostró al marido el cuerpo desnudo de su mujer, pero ocultándole el rostro tras las sábanas, y como esperaban el cornudo marido admiró la gran belleza del cuerpo de la mujer, pero sin ser capaz de reconocer que era el cuerpo de su esposa.

Este episodio ha sido recogido por varios pintores, entre ellos el gran Eugene Delacroix.



El escándalo Worsley


No nos extenderemos mucho sobre este caso, ya que esta trama merece un post aparte, ya que fue uno de los escándalos sexuales más sonados en la alta sociedad británica. Y es que la joven Seymour Dorothy Fleming, más conocida como Lady  Worsley, a pesar de estar casada, era conocida por su "ligereza", coqueteando públicamente con sus numerosos amantes.

Por lo que, cuando Lady Worsley quedó embarazada, pronto surgieron habladurías que insinuaban que la hija era fruto de su relación con el Capitán George M. Bisset, amigo íntimo y vecino del Gobernador Sir Richard Worsley.


El pobre gobernador intentó tapar el escándalo, retirándose el matrimonio a una apartada villa, pero el carácter libertino de Lady Worsley hizo que la situación estallase. Sir Richard Worsley cometió un error que pagaría el resto de su vida, ya que no se le ocurrió otra cosa que demandar a Bisset por adúltero, por haber seducido a su mujer y, como no, por haber mancillado su honor, por lo que le reclamaba una fuerte suma de dinero o la cárcel en caso de impago para el adúltero.

Viñeta satírica donde se ve a Sir Richard
ayudando a Bisset a ver a su esposa desnuda.
Por lo que en 1782 se inicia un juicio que terminará en un escarnio público para el matrimonio Worsley.

Y es que los abogados de Bisset defendieron a su cliente argumentando que el propio Sir Richard había alentado el romance, animando a su esposa al adulterio.


Un 'ménage à trois' que se vio aireado en los periódicos londinenses, publicando viñetas satíricas, ya que se desveló que Sir Richard también era cómplice de adulterio, al ser cómplice junto a Bisset, de espiar a su mujer en una casa de baños.

Aunque Sir Richard ganó técnicamente el juicio, se le otorgó la irrisoria cantidad de un chelín por daños molares, al ser considerado cómplice del adulterio. Todo ello acabó con la carrera política de Sir Richard.


Lady Worsley acabó peor, convirtiéndose en una apestada a ojos de la sociedad británica, repudiada por su marido, desterrada por su familia, sin poder ver a sus hijos... su única forma de sobrevivir fue seguir con su vida libertina, convirtiéndose en una dama de "compañía" de ricos amantes.


¿Musas o candaulismo?


La línea que separa la exposición pública de alguna de las musas de grandes artistas a ser consideradas prácticas exhibicionistas o candaulistas puede ser muy fina.

El caso más evidente puede ser la extraña, y abierta, relación que mantuvieron Salvador Dalí y su gran musa, Gala.

Según numerosos testimonios, Gala era una mujer de mucho carácter y con un fuerte impulso sexual, por lo que mantuvo durante toda su vida numerosos amantes, relaciones que el propio Dalí alentó.


Aunque al ser una relación tan poco convencional , una relación marcada por una poderosa atracción erótica (aunque al parecer ausente de sexo), donde se fusionaron amor, pasión, locura, tormento... es difícilmente clasificable.
En esta delgada línea algunos autores también sitúan al pintor italiano Raffaelo de Urbino y los retratos que realizó a su musa y amante, 'La Fornarina', a quién no dudó de representar en poses muy escandalosas.


La fornariana,
Rafael Sanzio, 1518 - 1520

Una de espías


Acabamos este repaso con uno de los casos más claros y polémicos de candaulismo y exhibicionismo, y es que el protagonista era un agente del FBI.

El agente se llama Robert Hanssen y fue arrestado en 2001 acusado de espiar para los rusos. Durante las investigaciones se desveló que Hanssen había utilizado el equipo del FBI para sus propios fines fetichistas.

En un principio, tomó a escondidas fotografías explícitas de su mujer y se las envió a un amigo suyo. 


La búsqueda de nuevas sensaciones hizo que la parafilia fue aumentando en intensidad, ya que posteriormente invitó a su amigo a observar clandestinamente como mantenía relaciones sexuales con su esposa a través de una ventana.

Aunque contando con un equipo de última tecnología del FBI ¿por qué no aprovecharlo para grabar esas relaciones? Así que montó un circuito cerrado de televisión para que su amigo pudiese ver desde la habitación de invitados lo que ocurría dentro del dormitorio.

Bibliografía


 https://lavilladelospapiros.com/2017/11/19/historia-de-candaules-en-la-pintura/

https://es.wikipedia.org/wiki/Candaulismo

https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2018-08-24/que-le-harias-a-mi-mujer-perversion-sexual_1599179/

 http://retratosdelahistoria.blogspot.com/2011/05/el-escandalo-worsley.html

lunes, 23 de marzo de 2020

Juguetes sexuales en la Antigua Roma: Olisbos y dildos

¿Os imagináis a una romana entrando en una tienda y comprando un juguete erótico? ¿os podéis creer que el vendedor le diese a elegir entre distintos modelos? con diferentes medidas, materiales o accesorios como correas?

¡Pues todo esto ocurrió en las calles de Roma! Y aunque nos puede parecer increíble, sabemos que en la Antigüedad los falos artificiales tuvieron una amplia difusión, como bien atestiguan las numerosas cerámicas griegas que nos muestran a mujeres "jugando" con grandes falos. Y ¡no! estas imágenes no son fruto de la calenturienta imaginación de los artesanos griegos, como algunos arqueólogos quisieron justificar en su momento.

Hetaira con olisbos.
Cerámica encontrada en una urna funeraria egipcia, de entre 600 a 300 a.C.
Copa de Epicteto, Museo Ermitage, San Petesburgo.


Otros investigadores quisieron ver un significado simbólico a la presencia de estos dildos, ya que muchos de ellos eran utilizados en ritos de fertilidad utilizándolos como objetos simbólicos. El hallazgo de un molde de arcilla en forma de pene en Alemania se relaciona con la producción en serie de objetos fálicos de gran tamaño para su uso ritual.

También tendría un significado ritual la imagen de esta copa ática, donde se ve a una mujer, una sacerdotisa de Dionisio, realizando una danza ritual ante el propio dios, donde destaca el falo que porta la mujer. Aunque se pueden buscar todo tipo de explicaciones sobre la presencia de este falo (travestismo, hermafroditismo, ...)  y la importancia de los elementos de travestismo en los rituales dionisíacos, como símbolo de subversión. Podemos interpretarlo como la opción más sencilla, una mujer portando una prenda fálica. Una prenda fálica que como veremos no sólo se utilizó en ritos dionisíacos o de fertilidad, sino también para el placer de mujeres y, seguramente, hombres también.


Copa ática. Finales s. V a.C.
Museo Arqueológico de Corinto.

No hay que descartar que este tipo de falos artificiales también tuviesen un uso "médico", ya fuese como remedio para curar la "hysteria" de las mujeres o para curar otros males, cómo nos relata Petronio en un muy divertido pasaje del "Satiricón", donde el personaje Encolpio al estar decaído e impotente recurre a los servicios de una alcahueta. Ésta para ayudarle a recobrar su vigor le quiere aplicar un curioso remedio... ¡¡ser penetrado con un dildo y azotado con ramas de ortiga!! Como podéis imaginar, el pobre Encolpio huye aterrado ante tal proposición:

"Oenotea saca un falo de cuero y, después de frotarlo con una mezcla de aceite, pimienta molida y semilla de ortigas trituradas, me lo introduce suavemente por el ano"

 - Satiricón, 138.



Como vemos, muchos historiadores quisieron buscar todo tipo de interpretaciones a la presencia de este tipo de falos artificiales, pero si nos acercamos a las fuentes literarias clásicas, descubriremos con asombro como numerosos autores clásicos, desde Aristófanes, Calímaco o la mismísima Safo, no sólo hacen mención a ellos, sino que nos hablan abiertamente de que eran utilizados para el placer sexual de las mujeres.

Bueno su mismo nombre ya nos invita a descubrir para qué eran utilizados, ya que el término "dildo" procede de vocablo latino "dilectum o dilectio" que vendría a significar placer, deleite. Los griegos fueron algo más pragmáticos a la hora de llamarlos, ya que en casi todas las fuentes antiguas se les suele describir como "olisbos", que en griego significaba introducir.

Cerámica griega.


Como no podía ser de otra manera, en la famosísima y pícara obra clásica de "Lisístrata" ya hacen referencia a estos juguetes eróticos, y es que, ante la ausencia de los hombres, al marcharse éstos a la guerra, las mujeres se quejan amargamente de estar "desatendidas", ¡¡y lo que es peor!!, no pueden ni siquiera "consolarse" con alguno de estos juguetes sexuales, ya que parece ser que se fabricaban en Mileto, y esta ciudad había abandonado su alianza con Atenas.

"Y ni siquiera de los amantes (de los consoladores) ha quedado ni una chispa, pues desde que los milesios nos traicionaron, no he visto ni un solo consolador de cuero de ocho dedos (15 cms.)de  largo que nos sirviera de alivio «cueril». Así que, si yo encontrara la manera, ¿querríais poner fin a la guerra con mi ayuda?"
- Lisístrata, Aristófenes

Este texto es muy interesante ya que podemos sacar varias conclusiones. La primera que, aunque conocidos por las mujeres, estos dildos no serían fáciles de conseguir, ya que no se fabricaban en todas las ciudades, sino en las más libertinas y lujosas ciudades de Asia Menor, como Mileto.

Mujer con dildo en cerámica de Grecia Antigua (490 a.C.).


Por otro lado, nos ofrece una descripción bastante detallada de cómo eran estos juguetes, ya que nos hablan tanto de su tamaño, unos 15 cms., como del material en el que estaban fabricados, en cuero.


Sofrón de Siracusa también ofrece una descripción bastante detallada de estos dildos en una de sus obras de teatro, donde los denomina "baubon" y nos los describe como "tan largos, redondos, rollos de carne dulce, golosina de las mujeres viudas".

Pero estos juguetes no sólo lo utilizaban las mujeres para cuando los hombres estaban ausentes, la poetisa Safo también nos sugirió su uso en prácticas lésbicas... Es una pena que no se haya conservado el poema completo, ya que el pergamino original está muy deteriorado, aunque en el él se puede leer la palabra "olisbo" y la frase "en un suave lecho satisface tu deseo"


Del Pintor de Nicóstenes, c. 525-510 a. C. Museum of Fine Arts, Boston.


UN DIÁLOGO MUY PICANTE: ¿DÓNDE HAS COMPRADO TU JUGUETE?


Aunque si estas referencias os pueden parecer algo breves o fruto de una mala interpretación os dejamos esta conversación donde dos matronas griegas hablan abiertamente sobre estos dildos, sobre su forma, usos o dónde comprarlos. Todo un diálogo gracias a la pluma de Herodas (s. III a.C.), un autor griego que en sus poemas denominados "mimiambos" nos describe la vida cotidiana de su ciudad de forma humorística.


Cerámica griega con falo artificial
y cuerdas
METRO: Te ruego que no me engañes, querida Koritto, ¿quién ha sido el que te ha cosido el baubon escarlata?
KORITTO: Y tú, Metro, ¿dónde lo has visto?
METRO: Lo tenía Nosis, la hija de Eurina, el otro día. ¡Oh, un bonito regalo!
KORITTO: ¿Nosis? ¿y de dónde lo había cogido?
METRO: Me dejarás en mal lugar si te lo digo.
KORITTO: Te lo juro por estos dos ojos, querida Metro: por boca de Koritto nadie escuchará lo que digas tú.
METRO: Eubule se lo dio y le suplicó que no dijera ni una palabra a nadie.
KORITTO: ¡¡Mujeres!! Un día de estos esa mujer me va a matar. Yo me apiadé de ella, porque no hacía más que suplicarme, y se lo di [el baubon], ¡antes de servirme yo misma de él! Y ella como si fuera cosa de escaso valor, lo agarra a toda prisa y se lo da incluso a quien no debe. Pues me despido de una amiga como esa... ¡aunque tuviera mil, no le daría ni uno, ni siquiera si fuera rugoso!
METRO: No dejes que la mosca se te suba tan rápido a la nariz... Pero para volver a lo que te he recordado para puntualizar, ¿quién lo ha cosido? Si me quieres, dímelo. ¿Por qué me miras y sonríes? ¿Qué son esas maneras delicadas? Parece como si no me conocieras, como si nos hubiéramos encontrado por primera vez. Te lo suplico, Koritto, no vuelvas a engañarme... dime quién lo ha cosido.
KORITTO: Oh, ¿por qué me suplicas? Lo ha cosido Kerdón
METRO: ¿Qué Kerdón?
KORITTO: El Kerdón que yo digo es uno que viene de Quíos [...] calvo y bajito. Trabaja en su casa, vendiendo bajo cuerda, como bien sabrás. Su trabajos, sin embargo, ¡menudos trabajos son! Vino a verme y traía dos, Metro, y yo, tengo que admitirlo ya que estamos solas, cuando los vi mis ojos se abrieron como platos por el deseo: ¡los hombres no los tienen tan erectos! Y además no sabes lo suaves que son... ¡tienen la suavidad del sueño! Y las cintas son de lana, no cuerdas de cuero.

- Las amigas en coloquio (o Las mujeres comprometidas), Mimo VI,

Aunque no nos creamos que todos los autores clásicos vieron con ese tono jocoso la presencia de estos objetos. Luciano arremete contra ellos de forma vehemente al quejarse de su uso por parte de dos mujeres:

"Que se sometan al artificio de lascivos instrumentos, misteriosa monstruosidad estéril, y se acueste mujer con mujer como si fuera un hombre" 
- Amores, Luciano.



CONCLUSIÓN

Fauno autosodomizándose.
Detalle del sepulcro de una bacanal. S. II d.C.
Tanto los detallados dibujos de las cerámicas griegas como las fuentes escritas nos permiten hacernos una idea bastante detallada de cómo eran estos dildos de la Antigüedad, y no sólo eso, sino que también podemos extraer la conclusión de que tenían un uso mucho más cotidiano, pragmático y placentero de lo que muchos investigadores han querido admitir.

Por todo lo explicado aquí podemos deducir que estos dildos estaban fabricados en cuero, aunque también habría modelos realizados en piedra o algún tipo de resina. ¿quién los fabricaba? Al estar realizados en cuero, seguramente sus fabricantes fuesen habilidosos artesanos del cuero o zapateros, que harían estos pedidos especiales bajo demanda. Aunque al principio los secretos para su fabricación sólo se conocerían en determinadas ciudades de Asia Menor, ciudades muy ricas y prósperas y muy libertinas. Su indudable éxito entre las mujeres provocó que artesanos de otras ciudades empezasen a fabricarlos también, ampliando la gama y el tipo de dildos disponibles.

Y es que si nos fijamos en textos e imágenes podemos ver toda clase de dildos: dildos simples, con testículos añadidos, un dildo con arnés y unas cuerdas para sujetarlo a la cintura , y de todo tipo de tamaños.

Por último, para comprobar que en la Antigüedad ya se utilizaban muchos de los productos que se venden hoy en día en sexshops, podemos volver a repasar las andanzas del pobre Encolpio en el Satiricón, donde nos cuenta como untaron el juguete en aceite, tal como si fuese un lubricante, y para despertarle la virilidad utilizaron plantas como la ortiga o la pimienta, productos naturales vasodilatadores que forman parte de los ingredientes de muchas cremas potenciadores de la erección de hoy en día.



Bibliografía

Angela, Alberto: Amor y sexo en la Antigua Roma,  La esfera de los libros, 2015.

Calame, Claude. Eros en la Antigua Grecia. Editorial Akal, España, 1992.

https://educomunicacion.es/arte_erotico/grecia_antigua_arte_erotico.htm

http://webpersonal.uma.es/de/JFMARTOS/BEGL3.htm#tema38

viernes, 15 de junio de 2018

Termas y prostitución: El espectacular burdel de Tesalónica

En la antigua ciudad griega de Tesalónica, capital del orgulloso reino de Macedonia, se encontró a finales de los 90 uno de los hallazgos arqueológicos más fascinantes que se recuerdan si hablamos de sexualidad y erotismo en el mundo antiguo.

El equipo de arqueólogos, bajo el sol abrasador de Grecia, se encuentran excavando un conjunto termal situado en pleno centro de la ciudad histórica, un yacimiento importantísimo para comprender la historia de la ciudad, ya que no hay muchos vestigios del siglo II a.C. que estén tan bien conservados.

Pero en plenas excavaciones salta la sorpresa, poco a poco, se va desenterrando una llamativa jarra de vino de terracota con un pico en forma de falo y decorada con relieves de Hermes, Afrodita, abejas y uvas, todos ellos símbolos relacionados con el placer, la sexualidad y la fertilidad.

Vasija de evidente forma fálica, hallada en el conjunto termal de Tesalónica.


A pesar de la peculiaridad de la pieza, el equipo de arqueólogos no se deja llevar por la emoción, ya que es habitual encontrar objetos eróticos, o incluso de claro tintes pornográficos, en espacios cotidianos de hace 2000 años.

Pero pronto fueron apareciendo más y sorprendentes objetos de clara intención erótica: jarras y ánforas de motivos sexuales, numerosísimas lucernas eróticas, e incluso ¡dildos! También he leído que durante una exposición en el museo de Tesalónica sobre estos hallazgos estuvo expuesta una ingeniosa máquina sexual accionada con una manivela, aunque no he podido encontrar más información sobre la existencia de este aparato.

Jarra de vino con motivo fálico.


Ya no había lugar a dudas, éstas no eran unas simples termas. Esta excavación vino a confirmar las sospechas que muchos arqueólogos mantenían sobre la estrecha vinculación entre el mundo de las termas y el mundo de la prostitución. Las sorpresas no dejaban de llegar a este yacimiento, y es que, junto a las termas, se encontró otro edificio del que pronto se descubrió su función... un magnífico burdel de dos plantas comunicado directamente con las termas.

Estamos pues ante un yacimiento único y extraordinario, una excavación que vendría a confirmar la existencia de termas sexuales en la Antigüedad.


Un paseo por el burdel de Tesalónica


Nos encontramos en el siglo II a.C., la rica y orgullosa ciudad de Tesalónica, ahora bajo dominación romana, es una ciudad próspera y nudo de comunicaciones entre Bizancio y Roma, además su puerto acoge mercaderes provenientes de todo el Mediterráneo.

Junto a su ágora, el mercado de la ciudad, podemos encontrar una indicación que nos señala la existencia de unos baños, y junto a estas termas encontramos un edificio de dos plantas rebosante de actividad, con hombres entrando y saliendo. De su interior brotan los sonidos de Baco, risas, chistes, y ruido de vasos y jarras de vino.  Nada más entrar en la taberna, nos recibe una "camarera" de extremada belleza, nos pregunta si somos nuevos en la ciudad y que con mucho gusto nos enseñaría las instalaciones...

Reconstrucción ideal del ágora de Atenas.

Estupefactos sólo podemos asentir con la cabeza, mientras seguimos con la mirada a la camarera que vestida con un lino casi transparente nos dice que la sigamos...

Lupanar de Pompeya.
La planta inferior es una populosa taberna de bancos corridos y mesas de madera, donde aparte de vino, se sirven copiosas comidas. Espinas de pescado, huesos de aves e incluso un huevo de avestruz encontraron los arqueólogos en esta estancia, lo que nos indicaría que se celebraban extravagantes servicios de comidas.

La grácil camarera nos dice que la acompañemos a la planta superior, por lo que subimos por unas escaleras de madera a lo que parece un laberinto de pequeñas habitaciones. La estancia está decorada con lascivas pinturas eróticas y los sonidos que salen de esas habitaciones, apenas tapadas con unas cortinas, son otros.

Son los sonidos de Afrodita, que se mezclan en la pesada y cargada atmósfera de la estancia:  gemidos de placer, promesas de amor, fingidos orgasmos, alabanzas a la belleza y obscenas exigencias amatorias... Al fondo, una habitación más amplia, se reserva para un público más selecto, donde según nos cuenta nuestra anfitriona se ofrecen espectáculos erótico-burlescos.

Frescos de con pinturas eróticas de Pompeya.

Volvemos a la planta baja, y la camarera nos dice que nos va mostrar el por qué muchos marineros y comerciantes no dudan en hacer escala en Tesalónica... esquivamos borrachos, mesas y sillas y nos dirigimos a una puerta situada en el lateral de la taberna. Y aunque el paso de los siglos hayan borrado cualquier decoración, podemos imaginar que tanto la puerta como el pequeño corredor que hay tras ella están decorados con motivos marinos y eróticos....

Según vamos descendiendo notamos como la temperatura sube y es que tras abrir otra puerta, no podemos dejar de salir de nuestro asombro, nunca antes, mis infatigables ojos de viajero habían visto algo así...

Las espectaculares termas de Tesalónica


Una nube de vapor envuelve toda la habitación, enormes muros de piedra se alzan al fondo, una variedad de ricos y elegantes mosaicos cubren el suelo. En el centro podemos ver una piscina de agua caliente, y a su alrededor, nos encontramos 25 bañeras pequeñas y sencillas, dispuestas en círculo. En la otra habitación contigua nos señala que se encuentra las piscinas de agua fría y caliente.

Baños de Tesalónica

Toda la estancia se haya iluminada con numerosas lucernas decoradas con escenas pornográficas de toda clase y condición, por nuestro lado nos adelanta otra camarera cargada con una jarra cuya boca tiene forma fálica, y es que toda la estancia está decorada con motivos tan eróticos que harían sonrojar al mismísimo Pan.

Algunas bañeras están ocupadas por meretrices que nos invitan a entrar en ellas y gozar de sus placeres, en otras encontramos a hombres que saciados todos sus apetitos se relajan plácidamente, e incluso en algunas vemos como las meretrices cumplen los deseos y fantasías de algunos de sus clientes.

Ruborizados, decidimos abrir el apetito con una buena jarra de vino griego. Hicimos bien en hacer caso a aquel comerciante ateniense y parar en esta ciudad de lujos y excesos...

Casa de Ninfas


Todo este lujo descrito nos hace pensar que más que un simple prostíbulo este lugar era una "domus meretricius", un prostíbulo de alto stánding.


Las meretrices, como las antiguas hetairas griegas, no sólo se dedicaban al comercio sexual, sino que también entretenían a los hombres con toda clase de juegos y artes como la música, la danza o la interpretación.

Y es que entre los hallazgos más destacados se encuentran dos máscaras de arcilla verdirrojas que podrían indicar que las meretrices portasen estas máscaras en juegos y pantomimas eróticas; por lo que serían mujeres versadas en todo tipo de artes, mujeres cultas y refinadas, que se ganaron el respeto y la admiración de  los hombres que allí acudían.


Conclusión


Statue of Aphrodite, 1st-2nd cent. CE, Thessaloniki Archeology Museum
Estatura de Afrodita
Este pequeño paseo aunque pueda parecer algo exagerado, o una recreación fruto de la imaginativa y lasciva mente de un hombre del siglo XXI ante el erotismo exhuberante de aquella época, tiene grandes visos de ser cierto.

Y es que numerosos especialistas, como el profesor de la Universas de Salónica, Leónidas Tomaras, afirman que era normal que los hombres al finalizar su jornada de trabajo gozasen de un baño relajante antes de disfrutar de una buena jarra de vino o una comida.

El erótico ambiente de los baños y la taberna les invitaría a saciar también otra clase de placeres. "Fuera cual fuera el orden de los placeres, la visita formaba parte de un ritual cotidiano muy común", asegura Tomaras. Por lo que en época romana acabar la jornada tomando un baño relajante y compartiendo una jarra de vino en alguna tabernae cercana con tus amigos tenía que ser algo tan corriente como quedar, hoy en día, a echar un café con un amigo.

Sabemos que tanto los baños como el burdel fueron destruídos por el fuego, seguramente tras un importante terremoto ocurrido ¡¡a finales del siglo I d.C!!. Es decir, este burdel estuvo en funcionamiento durante más de dos siglos.

Por suerte para nosotros, este complejo fue consumido por las llamas, quedando todas estas piezas sepultadas, a salvo de la destrucción del tiempo y la moral.


Su descubrimiento avivó el debate sobre la relación entre el mundo de las termas y el mundo de la prostitución en la Antigüedad clásica, aunque eso ya es otra historia...



Bibliografía

Blázquez, J.M. y Cabrero, J.; Termas y prostíbulos de la antigua Roma, La Aventura de la Historia, núm. 53 (marzo 2003), pp. 90-93.
Bird, M.; Un burdel de Roma renace en Salónica, en https://elpais.com/diario/1999/01/10/cultura/915922801_850215.html


Sykia, Chalkidiki (Συκιά Χαλκιδικής) 2nd c. CE Archaeological Museum of Thessaloniki, ΜΘ 2659
Lagynos decorado con escenas eróticas..
Sykia, Chalkidiki 2nd c. CE Archaeological Museum of Thessaloniki, ΜΘ 2659



domingo, 22 de octubre de 2017

Puellae Gaditanae: las sensuales bailarinas gaditanas

Cádiz es una de las ciudades más importantes de la historia, su posición estratégica hizo que los fenicios posasen sus miradas sobre esas tierras para fundar una de las colonias más prósperas e importantes del todo el Mediterráneo occidental.

Un centro clave para el comercio mediterráneo, ya que no sólo permitía el intercambio de productos del norte con el sur europeo, sino que a su puerto llegaban productos de todos los rincones del Mediterráneo.

Todo ello hizo que Gades fuese una ciudad "multicultural" con marinos y comerciantes provenientes de todo el mundo conocido, donde se entremezclaban no sólo personas y mercancías sino también todo tipo de religiones y creencias.

Entre los principales templos que se levantaron en esta milenaria ciudad uno de ellos fue el dedicado a la diosa fenicia Astarté-Afrodita, situado en la pequeña isla de Erytheia, donde existió un culto institucionalizado de sacerdotisas donde se practicaba algún tipo de hierogamia o prostitución sagrada.

Este culto con el paso de los siglos se fue transformando en un culto a la Venus Marina, donde los rituales celebrados por sus sacerdotisas fueron perdiendo su carácter sacro hasta convertirse en un mero espectáculo lúdico y bastante lucrativo que dio lugar al nacimiento de uno de los mitos eróticos más universales en tiempo de los romanos... las puellae gaditanae, es decir, las jovencitas de Cádiz.


Puellae Gaditanae, de Ángel Todaro.


La prostitución sagrada

Una de las costumbres más llamativas y que más fantasías ha despertado en el imaginario de los historiadores fue el de la "hierogamia", es decir, el fenómeno de la (mal llamada) prostitución sagrada. Una institución religiosa donde la sexualidad activa cobraba gran importancia al estar estrechamente vinculada a conceptos como la fecundidad y la prosperidad, valores fundamentales para estas sociedades agrícolas tan dependientes de los caprichos de la naturaleza.
Venus Calpigia. S. II a.C.
Museo Arqueológico Nacional (Nápoles)

Por lo que como hemos visto repetidamente a lo largo y ancho de este blog esta relación entre sexo y vida fue de vital importancia para numerosas sociedades antiguas. Muchas veces plasmando esta unión de manera escandalosa desde nuestra perspectiva cristiana y mojigata de la historia de la sexualidad.

Por lo que parece evidente que prácticas como los rituales orgiásticos, danzas desenfrenadas, masturbación ritual, o la misma prostitución sagrada, fueron bastante comunes en ritos y ceremonias por todo el Mediterráneo Oriental (Egipto, Siria, etc.).   Esta prostitución sagrada fue confundida por autores griegos y romanos como una forma de prostitución encubierta por parte de estas sacerdotisas, cuando no de todas las mujeres libres de la ciudad. Sin ir más lejos el gran Heródoto (I,199) nos decía que todas las mujeres de Babilonia antes de contraer matrimonio debían de ir al templo de Isthar y prostituirse ante el primer hombre que las eligiese.

Hoy en día, la mayor parte de estudiosos dan a esta hierogamia un significado menos carnal ya que, aunque seguramente se diesen situaciones de abierta prostitución, estas prácticas tuviesen significados culturales y religiosos mucho más profundos y amplios. Además, hay que tener en cuenta el pragmático sincretismo religioso en el mundo antiguo, donde un mismo dios podía ofrecer muy diversas caras. Así por ejemplo, Venus podía ser patrona de las prostitutas y celebrar en su honor las más escandalosas fiestas romanas, pero al mismo tiempo podían encarnar la castidad y la maternidad de las decentes matronas romana.

Pero no cabe duda que la existencia de este tipo de templos fue un gran reclamo para los comerciantes de la época, que sin duda preferían atracar en los puertos de estas ciudades para comprobar si estos rumores eran ciertos... Por lo que esta institución religiosa se fue extendiendo a distintas ciudades del ámbito griego donde los templos consagrados a Afrodita fueron ganado fama (y dinero) a cambio de prestar este tipo de servicios. Así Estrabón nos habla que en el templo de Afrodita de Corinto había más de cien sacerdotes de ambos sexos destinados a rendir honores a la diosa de la pasión y la lujuria.

Isthar-Astarté
Por lo que no nos puede sorprender que en un mundo donde la sexualidad era vista como una fuerza positiva y regeneradora su aspecto lúdico cobrase igual de importancia. Por lo que el componente sagrado o ritual que en un principio tendrían las danzas, cantos u orgías que practicasen estas sacerdotisas en el interior de sus templos, poco a poco se fueron convirtiendo en fiestas de carácter más popular, hasta llegar a época clásica, donde los romanos consideraron a estas puellae gaditanae como prostitutas de lujo ideales para amenizar banquetes, donde este tipo de danzas ya estaban completamente desacralizadas y convertidas en un mero juego erótico.


LAS PUELLAE GADITANAE

Gades fue una de estas ciudades del Mediterráneo que destacaron no sólo por su importancia comercial sino también por el erotismo que desprendían sus calles. Esa fama vendría por la existencia de un templo dedicado a Astarté/Afrodita donde seguramente se diesen prácticas de hierogamia, por lo que existiría un cuerpo de sacerdotisas especializadas en el placer carnal...

Por lo que algunos estudiosos no han dudado en vincular estas sacerdotisas con las famosas pullae gaditanae romanas. Una tradición de varios siglos que hizo que las mujeres de Cádiz alcanzasen fama mundial por su erotismo, su sensualidad y por su habilidad en diversas artes como la danza y la música.

Una de las primeras referencias sobre ellas nos la ofrece Estrabón (II,3,4) quién nos relata las andanzas de un marino griego de nombre Eudozo de Cicicos que aprovechando una escala en la ciudad de Gadir no dudó en embarcar con él a un grupo de estas bailarinas.

El relieve de Aricia representa la danza de las Puellae en un templo de la diosa Isis.
Museo Nacional Romano (Roma).

¿Quiénes fueron estos mujeres?

Las fuentes latinas cuando nos hablan de puellae gaditanae (jovencitas gaditanas) nos trasladan una visión similar a las que tuvieron de las hetairas griegas, es decir, cortesanas de lujo versadas en todo tipo de artes, como la música, la poesía, la danza, el canto, especializadas en amenizar banquetes. Y aunque las hetairas griegas eran esclavas, la condición jurídica de estas puellae gaditanae no está del todo claro, ya que seguramente en sus primeros tiempos tuvieron una condición jurídica propia, incluso sagrada, al ser sacerdotisas del templo, con una importancia social y religiosa bastante elevada.

Pero con el paso de los siglos, y la evolución de las propia colonia su consideración social fue mutando de un status social privilegiado a ser consideradas esclavas, probablemente de propiedad del propio templo. Por último en época altoimperial esta institución pierde por completo su carácter sacro y su condición jurídica se equipara a la de esclavos o prostitutas, formando parte de los grupos sociales marginales de la jerarquizada sociedad romana, a pesar de ser vistas como cortesanas de lujo.


 Las sensuales bailarinas gaditanas

Su talento y su sensualidad fue tal que pronto su fama se extendió por todo el mediterráneo, alcanzando el rango de las mujeres más sensuales del mundo conocido. Así las bailarinas gaditanas fueron tan reclamadas como las sirias, especialmente por sus excitantes bailes y canciones. Uno de los mejores testimonios sobre su arrebatador erotismo nos lo proporciona Marcial quien en uno de sus epigramas (XIV, 203) nos dice:

"Se contoneaba tan lúbricamente, se excita tan provocadoramente que habría hecho masturbarse al propio Hipólito". Siendo este Hipólito un ser mitológico que había consagrado su virginidad eterna a la diosa Artemisa, incluso aunque este hecho fuese el causante de su muerte...

Por todo ello nos podemos imaginar el erotismo que desprendían estas mujeres durante sus bailes, algunos estudiosos han querido equiparar este tipo de danza como una mezcla entre el sensual baile del vientre árabe y el posible origen del fogoso baile flamenco andaluz.

La genial pluma de Marcial (VI.71) nos da una idea de las virtudes de estas jovencitas en otro de us epigramas, capaces de hacer perder las cabezas y (en algunos casos las fortunas) a sus enamorados clientes: "Experta en adoptar posturas lascivas al son de las castañuelas béticas y en danzar según los ritmos de Gades, capaz de devolver el vigor a los miembros del viejo Pelias, y de abrasar al marido de Hécuba junto a la mismísima pira funeraria de Héctor. Teletusa consume y tortura a su antiguo dueño. La vendió como sirvienta y ahora la ha comprado para concubina."

Puellae Gaditanae, de Julio Ceballos.

Como podemos ver estas bailarinas eran mujeres versadas en todo tipo de artes: música, danza, poesía, canto... expertas en ir subiendo la temperatura de las alegres veladas romanas, poco a poco, con danzas, poemas y canciones cada vez más subidas de tono. Las letras de sus canciones eran de un claro lenguaje provocador y bastante explícito como vemos en estos versos:

"Quizás esperes un coro que se ponga a cantar las lascivas canciones gaditanas, y que las chicas, animadas por los aplausos, se tiendan en el suelo meneando el trasero" (Sátiras XI, 162-164).

"Que escuche el repique de las castañuelas y las palabras que se niega a oír incluso la prostituta que se exhibe desnuda en un burdel bochornoso..." (Sátiras XI, 172-173).

Mosaico romano con música y bailarina.
Eran tan famosas estas canciones licenciosas de origen gaditano que incluso la gente las canturreaba por la calle, o al menos las personas con poca decencia pública como sugiere Marcial (111.63) en este otro epigrama:

"Catilo, eres un afeminado, muchos dicen eso y oigo. Pero dime ¿qué es un afeminado? Un afeminado es el que peina sus cabellos con estudiada afectación; el que siempre huele a bálsamo y a cinamomo; el que canturrea tonadas del Nilo o de Gades [...]."

El testimonio de estos autores romanos también nos habla de la importancia que tuvieron diversos instrumentos musicales en este tipo de espectáculos, como los címbalos o los crótalos ... Aunque si alguno destaca sobre manera son las crusmatae, instrumento que consistía en un par de planchas de madera o metal que se entrechocaban, ancestro instrumental de nuestras actuales castañuelas.
Crusmatae.

Por último, añadir que estas puellae gaditanae alcanzaron tanto notoriedad en Roma que no había fiesta que se preciase si no contaba con su presencia. Incluso fue necesario que "en Roma enseñaban los bailes y las canciones de Cádiz desvergonzados maestros de danza" ante la gran demanda que existía de este tipo de espectáculo.

Y como no podía ser de otra forma en los famosos priapeos (poemas de carácter erótico-festivos) también se menciona a estas bailarinas gaditanas que no sólo animaban los festines de la disoluta sociedad romana, sino que se pasaban el día callejeando por las zonas de más afluencia de público como el Circo Máximo.

"Quincia, delicias del pueblo, conocidísima del Circo Magno, experta en menear sus vibrantes nalgas, deposita en ofrenda a Príapo los címbalos y crótalos, sus instrumentos de calentamiento, así como los tambores golpeados con firme mano, En compensación suplica ser siempre grata a los espectadores y que su público esté siempre erecto como el dios".

Para despedirnos os dejamos con esta otra descripción que nos hace Juvenal (Sat. XI, 162) de estas bellas puellae gaditanae que en este pasaje resume muy bien todo lo explicado sobre ellas:

"Acaso esperes muchachas gaditanas que en coro se pongan a entonar lascivos cantos de su país y enardecidas por los aplausos, exageren sus temblorosos movimientos de cadera, y las jóvenes esposas que, tendidas junto al marido, contemplan este espectáculo que sólo contado en su presencia debiera ya ruborizarlas. [...] Mayor es, sin embargo, esta voluptuosidad en el otro sexo, que se excita con más vivez y, pronto al placer que se mete por ojos y orejas, provoca la incontinencia. estas diversiones no caben en mi casa. Escuche esos repiquetes de castañuelas, esas palabras que no siquiera pronunciaría el esclavo desnudo que permanece en el maloliente lupanar; gócese con esos gritos obscenos y con todo refinamiento del placer aquél que ensucia con sus vomitonas el mosaico lacedemonio; nosotros perdonamos esos gustos a la Fortuna".




BIBLIOGRAFÍA

Blázquez Martínez, J.M.; Mujeres extranjeras en Roma en la poesía de Marcial. Revista Gerión. Madrid. 2004.

Eslava Galán, J.; Historia de España contada para escépticos, Planeta, 2004.

Jiménez Flores, A.M; Cultos fenicio-púnicos de Gadir: Prostitución sagrada y Puellae Gaditanae.

Monzón Acosta, I.; Bailarinas de Cádiz, Historia de Iberia Vieja, nº 7, 2017.

Olmos, R.; Puellae gaditanae: ¿Heteras de Astarté?, AespA, 64, 99-100. 1991.






sábado, 26 de agosto de 2017

La pederastia militar: El Batallón Sagrado de Tebas

Homosexualidad y Pederastia griega:
Capítulo 1.- Origen y causas
Capítulo 2.- El cortejo pederástico
Capítulo 3.-  La pederastia militar: El Batallón Sagrado de Tebas
Capítulo 4.- La homosexualidad femenina

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“Victorioso Filipo posó su mirada en los cadáveres y preguntó:- ¿Quiénes son éstos casi trescientos muertos abrazados entre sí hundidos y acoplados en muerte y en amor.
Le respondieron: - Son los de Tebas, el Batallón Sagrado de Pelópidas de amantes y de amados, los viriles de Tebas de la estirpe de Layo.
Filipo respondió: - Perezca el hombre que sospeche que estos hombres o sufrieron o hicieron algo inapropiadamente.”
                                                                                                                         - Plutarco

La pederastia militar

Suele suceder que en sociedades de claro carácter guerrero y con un fuerte pensamiento misógino, donde la mujer es vista como un ser inferior y por lo tanto es excluida de participar de forma activa en el mundo de los hombres, lo masculino se idealiza, exaltando los valores asociados a la masculinidad como la fuerza, el valor, la entrega, el sacrificio o la fidelidad. Por lo que lo masculino se convierte en un ideal de belleza.

Y es que como bien señala el profesor G. Fatás, en numerosas instituciones de carácter guerrero, como en los Templarios o en las Juventudes Hitlerianas,o en la propia ciudad de Esparta, la amistad varonil alcanza valores totalizadores. Por ello, no nos debe extrañar que una de las acusaciones más frecuentes hacia los templarios fueron las prácticas de conductas homoeróticas...

Recreación ideal de un gimnasio griego.

Estrabón nos relata como en Creta los adolescentes de orígenes aristocráticos eras instruidos a través de esta institución pederástica de carácter militar. El joven, según daba los primeros signos de pubertad, era "raptado" por un adulto virtuoso, el cual se lo llevaba al campo a vivir con él durante dos meses, que lo instruía en las más variadas artes y disciplinas y lo introducía en su círculo de amistades. Pero no sólo eso, el joven también era iniciado en los secretos del eros, de los placeres de la vida, lo que sin duda, incluiría prácticas de carácter homosexual.

Una vez finalizado este período de "instrucción" era devuelto a su familia, junto a algunos regalos lujosos como armaduras, armas, animales, ... pasando a servir como escudero de su amante, formando parte de una especia de orden de caballería, la de los kleinoi, "los Ilustres".

Así vemos como en sus orígenes esta educación pederastica tuvo un alto componente militar, preocupada de transmitir unos valores y virtudes asociado al mundo de la guerra. Aunque poco a poco, especialmente en las polis más dinámicas, este concepto "guerrero" fue evolucionando hacia un concepto más "civilizado", donde valores como la belleza, la juventud y el placer fueron ganando terreno.

Todo ello, no nos debe hacer olvidar que el componente sexual existió desde sus orígenes, ¿en qué medida? Es difícil de determinar. Pero varios estudios antropológicos han demostrado como en muchas sociedades guerreras la penetración anal entre hombres es común, ya que implica un rito de iniciación, donde a través del semen, se transmite la fuerza guerrera del hombre al adolescente.

Como ejemplo de esta pederastia militar y su eficacia en el campo de batalla tenemos varias polis:

- Esparta: No nos detendremos mucho en ella, ya que debido a la importancia de esta polis griega y a su particular idiosincrasia tenemos preparado un post en exclusiva sobre la sexualidad en Esparta.

Sólo apuntar que esta ciudad parece ser la primera que practicó el nudismo atlético y fue una de las primeras en institucionalizar la pederastia como instrumento ideal para la educación de nuevos ciudadanos libres, siendo obligatoria su participación para los homoioi, la clase dominante.

Jóvenes espartanos, de Edgar Degas – National Gallery de Londres

Y aunque varios autores, como el mismísimo Plutarco, han recogido que la pederastia espartana era casta, ya que se trataba de una relación más semejante a la de padre-hijo que a la de amante-amado, por lo que sucumbir a la tentación de la carne estaba castigado con las penas más severas. Algunos testimonios arqueológicos parecen desmentir esta casta teoría, ya que en la isla de Tera se han encontrado graffitis en las proximidades de un gimnasio donde sus autores alardean de sus conquistas sexuales masculinas.

- Tebas: Fue otra ciudad célebre por la práctica pederasta, donde incluso esta práctica enraíza con el mito fundacional de la ciudad, ya que su mítico rey Layo secuestró al hijo de Pélope, Crisipo, en un arrebato amoroso. Además, la mala prensa ateniense les acusaba de ser una polis donde se practicaba una pederastia libre, sin ningún tipo de restricción.

Famoso fue su festival anual gimnástico, las Yolaia, denominado así en honor a Yolao ¿qué quién es este tipo? Pues ¡sorpresa! el erómeno de Heracles. Aunque por si algo ha pasado a la historia esta ciudad tebana fue por su Batallón Sagrado...


El Batallón Sagrado de Tebas

Hoplita tebano
Crédito:mundohistoria
La Historia Antigua está llena de relatos de espléndidos soldados y ejércitos, y quizá, uno de los mejores ejércitos que vio la antigüedad fue el ejército tebano y su cuerpo de élite el Batallón Sagrado de Tebas, que allá por el siglo IV a.C. barrió del campo de batalla a los orgullosos espartanos y sólo sucumbieron ante los ejércitos del gran Filipo de Macedonia y su hijo Alejandro Magno.

Este cuerpo de élite, compuesto por entre los mejores soldados del ejército y sometido a una férrea disciplina, estaba formado por 300 hombres, aunque lo que hizo de este cuerpo de élite casi invencible eran sus lazos de amor y fraternidad, ya que en realidad estaba compuesto por 150 parejas de amantes, todos ellos masculinos.

Este ejército basado en la educación pederástica griega, es decir, en una pareja homoerótica formada por un hombre de mayor edad "heniochoi", el 'conductor' y un pupilo o compañero "paraibatai" estaba basado en la creencia de que un ejército formado por parejas de amantes sería invencible.

"Los hombres, así unidos, aunque en pequeño número, podrían en cierto modo vencer al mundo entero"


¿Por qué era invencible el Batallón Sagrado?

Será Platón en su obra 'El banquete o Siete discursos sobre Amor' quien nos aporta cierto cuerpo teórico sobre la efectividad de un ejército así formado:  “(…) si por cualquier circunstancia, un Estado o un ejército pudieran estar compuestos sólo de amantes y de amados, no habría pueblo que llevase más alto el horror al vicio y la emulación de la virtud. Los hombres, así unidos, aunque en pequeño número, podrían en cierto modo vencer al mundo entero”.(1)

La efectividad de este ejército se basaba por un lado en la ejemplaridad que un amante debe tener ante su amado, realizando incluso todo tipo de acciones heroicas ante los ojos de su compañero, “no hay hombre tan cobarde a quien el amor no inflame de valor y haga semejante a un héroe”.

Ya que como bien indica Platón, el mayor deshonor al que estaba expuesto un hombre era realizar acciones deshonrosas delante de su amante, por lo que un ejército formado por amantes evitaría realizar acciones vergonzantes en la derrota “si un hombre que ama comete una mala acción o sufre un ultraje sin rechazarlo, no habrá padre, ni pariente ni nadie en el mundo ante quien este hombre sienta tanta vergüenza de presentarse ante el ser a quien ama”(3). Pero también evitará tomar acciones crueles en la victoria, tan frecuentes en los ejércitos.“nada como el amor puede inspirar al hombre lo necesario para llevar una vida honesta: quiero decir el horror al mal y la emulación del bien”(2).


 
El otro pilar fundamental sobre el que se basaba este temible ejército era la solidaridad entre sus integrantes, ya que ningún sentimiento o motivación es más poderoso que el intento de salvar la vida a la persona que amas “preferiría morir mil veces, sobre todo, antes de dejar en peligro a su bien amado y abandonarlo sin socorrerlo”(4) y ninguno tan terrible como la venganza ante la pérdida del ser amado, por lo que la ferocidad de estos ejércitos también sería temible.



Un poco de estrategia militar

Pero la invencibilidad de este ejército no sólo se basaba en la fuerza del amor, sino también en el estudio de la formación rival y su mejor forma de vencerla...

Y es que los ejércitos griegos estaban formados por hoplitas, soldados de infantería pesada, y cuya formación de batalla preferida era la falange.  Un hoplita en formación estaba protegido por la mitad derecha de su escudo (llevado en su brazo izquierdo) y por la mitad izquierda del escudo del hombre situado a su derecha. Por lo que durante el combate los hombres trataban de acercarse a su compañero produciendo una deformación del frente el cual se inclinaba hacia la derecha, para evitar esto tradicionalmente se ponían las mejores tropas en el ala derecha.

Epanimondas, utilizará una inteligente estrategia para vencer a sus rivales, sustituirá la falange continua tradicional por una línea en cuña y de mayor profundidad, donde el Batallón Sagrado situado en el ala izquierda del frente cargaría contra las tropas de élites rivales, su mayor empuje y fuerza de carga les permitirá arroyar el frente derecho enemigo y rodear al resto del ejército.






1- Platón; “Diálogos”; Iberia; Barcelona; 1947; capítulo IV: El banquete o del amor; pág. 108.
2- Platón; “Diálogos”; Iberia; Barcelona; 1947; capítulo IV: El banquete o del amor; pág. 108.
3- Platón; “Diálogos”; Iberia; Barcelona; 1947; capítulo IV: El banquete o del amor; pág. 108.
4- Platón; “Diálogos”; Iberia; Barcelona; 1947; capítulo IV: El banquete o del amor; pág. 108.




Bibliografía

 Historia Antigua - Universidad de Zaragoza - Prof. Dr. G. Fatás

La educación pederástica en la Antigua Grecia
(Adaptado de Marrou, 1971)


 HENRI- IRÉNÉE, MARROU, “Historia de la Educación en la Antigüedad“, Buenos Aires: Editorial Universitaria de Buenos Aires, 1965.

Comentarios sobre el Batallón Sagrado de Tebas en  http://www.sigla.org.ar/index.php?option=com_content&view=article&catid=45:espejo-23&id=115:comentarios-sobre-el-batallon-sagrado-de-tebas-&Itemid=104

lunes, 17 de abril de 2017

El cortejo pederástico en la Grecia Clásica

Homosexualidad y Pederastia griega:
Capítulo 1.- Origen y causas
Capítulo 2.- El cortejo pederástico
Capítulo 3.-  La pederastia militar: el batallón sagrado de Tebas
Capítulo 4.- La homosexualidad femenina 
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 "Oh, muchacho, que miras igual que una doncella, te estoy mirando y tú no me haces casos porque no sabes que eres el auriga de mi alma!"
 - Anacreonte

Cortejo pederasta,
Vasija decorada de figuras negras.
530 a. C. – 520 a. C.
En el post anterior ya apúntabamos algunas de las posibles causas del nacimiento de esta relaciones pederásticas entre la aristocracia de algunas polis griegas. Pero podemos resumir que su fundamento ideológico estaba basado un concepto de la sociedad muy misógino, donde la mujer era vista como un ser inferior. Además esta institución también se desarrolló en sociedades donde el componente militar alcanzó gran importancia, todo ello hizo que el mundo de los hombres se replegase sobre sí mismo.

Lo masculino se convirtió en una escala absoluta para medir lo bello y lo civilizado, la mujer al ser un ser de rango inferior quedaba fuera de estos parámetros (tan es así, que incluso masculinizaban la representación de la figura femenina para acercarla a ese ideal de su belleza), por lo que el ideal de amistad y amor sólo se podía dar entre dos hombres libres y civilizados (maestro y alumno). Toda una exaltación de lo masculino, de su valor, de su fuerza pero también de su belleza y de su fidelidad. Por este motivo los griegos le dieron tanta importancia a las competiciones atléticas donde hombres desnudos competían entre ellos.

Por otro lado, el fin de la educación griega, la paideia, era el areté, la búsqueda de la excelencia, aprender a gobernarse a uno mismo, para así después ser capaz de gobernar sobre los demás. Un concepto muy similar al ideal caballeresco de nuestros Edad Media, donde el heroísmo y la virtud son los máximos valores que puede alcanzar un hombre.

La originalidad de la cultura griega es que el eros formaba parte de la educación, la educación también era transmitir los placeres de la vida, los secretos del eros.

¿Por qué era una institución sólo aristocrática?

El principal motivo sería el tiempo libre, mientras que cualquier otro ciudadano pasaba la mayor parte de su tiempo trabajando para ganarse su sustento, la clase aristocrática griega que podía vivir de sus rentas, tenía el suficiente tiempo libre, para pasar el día en el gimnasio, pudiendo cumplir sus funciones de tutoramiento e instrucción de los jóvenes.

El otro motivo sería la condición social de las mujeres en el mundo griego, ya que mientras las mujeres de condición humilde podían salir libremente de sus casas y relacionarse con otros hombres y mujeres. Las mujeres de la aristocracia estaban recluidas en sus casas, por lo que sus maridos llenaban ese vacío social mediante su relación con los jóvenes erastoi o las famosas hetairas.

Harmodio y Aristogitón,
copia romana.
La confirmación de esta homosexualidad de carácter exclusivamente aristocrático vendría refrendada por los textos clásicos. Así en las comedias de Aristófanes se muestra un rechazo bastante claro a aquellos personajes homosexuales pasivos, por lo que el pueblo llano no vería con buenos ojos este tipo de prácticas.

Algunos expertos como Victoria Wohl incluso ven una relación directa entre los conceptos de democracia griega, aristocracia y homosexualidad. Es decir, los conceptos de democracia e igualdad de los ciudadanos se asentaba en esta pederastia aristocrática, ya que a través de ella se educaba y se inculcaban dichos valores a los futuros ciudadanos de la polis.

El mejor ejemplo de todo esto vendría representado por los tiranos Aristogitón y Harmodio, dos amantes considerados símbolos de la libertad al derrocar al tirano Hipias.

Por último, y como veremos en el siguiente post, porque esta pederastia griega también estaba vinculada al componente militar, y era precisamente estaba clase aristocrática guerrera la que formaba los cuerpos de élite de los ejércitos griegos.



El cortejo

"Oh joven, escúchame dominándote; no voy a decirte palabras carentes de persuasión ni atractivo para tu corazón. Ea, pues, haz por comprender mi proposición; al fin y al cabo no estás forzado a hacer lo que no desees".
- Teognis (s. VI a.C.)

Si algo emocionaba a un griego era su famosa máxima de 'mens sana in corpore sano'. Su ideal de belleza y perfección residía en conjugar estos dos valores: la belleza del cuerpo físico y la adquisición de virtudes morales.

Así no había joven griego rico que no dedicase la mayor parte de su tiempo a entrenar desnudo en la palestra o gimnasio municipal. Allí se congregaban los jóvenes para entrenarse en las más variadas disciplinas atléticas y guerreras, pero también los adultos a contemplar la belleza de esos cuerpos juveniles y atléticos, como bien atestiguan los numerosos textos que recogen alabanzas y suspiros de admiración  por la belleza o la destreza de tal o cual joven. Incluso es famosa la figura del mirón ("paidopipes") que deambulaba por estos lugares en busca de los mejores jóvenes.




"La corona de olivo adorna al atleta; la alta tiara, al gran rey; el yelmo, al guerrero, pero la rosa es el adorno de un hermoso muchacho porque se le parece en fragancia y color. No eres tú el que se adorna con rosas sino las rosas las que se adornan contigo!"  
- Filóstrato

Seguramente fuese en estos lugares donde se daban los primeros encuentros entre erastés y erómenos, intercambio de miradas, entablar conversaciones y si había conexión iniciar un largo y laborioso cortejo.

Este cortejo homoerótico era visto con buenos ojos en numerosas polis griegas, sólo si este cortejo tenía un fin exclusivamente sexual estaba mal considerado. Se trataba de encontrar un compañero de experiencias con el que compartir y disfrutar los placeres de la vida: la danza, la música, el vino, una buena conversación... por todo ello, este amor homosexual era superior al amor de las mujeres, ya que las mujeres de su misma condición social no podían participar en los banquetes y en las actividades de su vida social, sólo se admitían la presencia de mujeres de baja condición social como danzarinas, prostitutas, músicas....


Este cortejo debía seguir unas estrictas reglas no escritas,  una conquista amorosa al más estilo amor cortés medieval... halagos, continúas muestras de amor, de valentía, de honor, de inteligencia pero también a base de muchos regalos, y es que este último asunto no era tema baladí.

Por contra, el amado debía mantenerse firme y no caer fácilmente al deseo de su amante, ya que caer a sus promesas demasiado pronto suponía un signo de debilidad. Por lo que el cortejo era un juego continúo de dar y tomar, de conceder y negar, de asediar y resistir hasta comprobar que el interés del amante no sólo era sexual.

Todo este universo del cortejo pederástico quedó reflejado perfectamente en las cerámicas griegas, no sólo nos muestran los regalos con los que el erastés obsequiaba al erómenos: trofeos de caza, mascotas, armas y armaduras, vajilla de lujo, ... sino que nos informan sobre las diferentes fases del cortejo, desplegándose ante nosotros como un cómic: desde la conversación inicial, a la entrega de regalos, los tocamientos, el rechazo a ir más allá, hasta finalmente la consumación.



Incluso muchas vasijas vienen acompañadas de textos que nos facilitan el nombre de los protagonistas o aluden a su belleza física, es más, algunas nos muestran las conversaciones producidas entre sus protagonistas: - 'Déjame' le suplica el adulto, mientras el joven le dice 'Estate quieto'... un diálogo de lo más explícito...


¿Qué tipo de relación existía entre erastés y erómenos?

Aunque hoy en día ya nadie pone en duda la existencia de este tipo de relaciones entre un joven y un adulto, aún muchos investigadores se preguntan qué tipo de relación existía entre erastés y erómenos: ¿eran relaciones basada en el amor o en el simple respeto? ¿Era una relación que incluía la práctica del sexo o era una relación asentada en una especie de amor platónico sin ningún tipo de contacto sexual entre ellos? Incluso, con tal de intentar poner paños calientes al asunto se han llegado a preguntar si habiendo sexo entre la pareja ¿realmente había penetración anal o no?

Como vemos muchas de estas cuestiones giran en torno al sexo, y tal vez, nosotros le demos más importancia de la que le daban los propios griegos a esta cuestión, ya que este tipo de educación se basaba en otros valores muchos más principales que los aspectos meramente sexuales, aunque sin duda, el sexo también tuvo que tener su importancia.

En cuanto al tema de la reciprocidad en las relaciones algunos autores, los menos, sostienen que el tipo de relación existente entre el hombre adulto (erastés) y el adolescente (erómenos) estaba basada en una clara relación de jerarquía, donde el erastés siempre tomaba al erómenos.

Pero la mayoría de investigadores sostienen que estas relaciones reflejaban un claro sentimiento de amor mutuo, por lo que el sometimiento obligado del erómenos parece fuera de todo lugar. Además parece difícil creer que no existiese una relación sexual claramente recíproca.

Aún así hay estudiosos que dudan de la existencia de una penetración anal real, defendiendo que simplemente se realizaban penetraciones simuladas, utilizando para ello los muslos del amante, ya que no existe ninguna representación en la cerámica griega tan explícita.

Creemos que todas estas posturas sólo son simples parches que se intentan poner a una realidad, tan evidente como molesta para muchos investigadores, que se aferran a todo tipo de argumentos para intentar "salvar la honra" de sus queridos griegos.

Escena con penetración intercrural.
Copa ática de figuras negras. 550 a.C.–525 a.C.

La ausencia de este tipo de representaciones en la cerámica parece obedecer a un claro motivo de "elegancia", ya que sólo se representan escenas sexuales explícitas con personajes de baja condición social como pueden ser las heteras o cortesanas, ya que sería de muy mal gusto representar a un futuro ciudadano en una postura tan indecorosa...

Además, los testimonios escritos también parecen claros al evidenciar la existencia de penetraciones anales  y no sólo en la alta literatura sino incluso en los numerosos graffitis de carácter popular que aluden a este tema.

Por todo ello, parece una necedad negar la existencia de esta pederastia aristocrática griega basada en una homosexualidad evidente y activa, aunque dentro de un marco de rígidas reglas que incluía toda una serie de derechos y obligaciones y una cierta justificación cívica que lo distinguía de otras relaciones de carácter homoerótico (mujeres, libertos, pueblo llano) que sí eran consideradas deshonrosas.


La Edad

El tema de la edad es de vital importancia, ya que la misma institución de la pederastia griega se basa en la formación de los jóvenes en su tránsito de la edad adolescente a la adulta. A grandes rasgos podemos decir que el rango de edad del erómenos estaba comprendido entre los 12 y los 17 años.

"Me complace el muchacho de doce años; pero más deseable que éste es con mucho el de trece. El que tiene catorce es la más dulce flor de los amores, pero más encantador es el que acaba de cumplir los quince. El año decimosexto es propio de dioses. Al de diecisiete no me toca a mi buscarlo, sino a Zeus. Si alguno desea un muchacho de más edad, ya no juguetea, sino que busca “responde dándose la vuelta”. 
- Estratón

Así mientras la edad de inicio estaba mucho más vigilada, siendo duramente castigados aquellos hombres que mostraban claras preferencias por los efebos excesivamente jóvenes, la edad de finalización en este tipo de relaciones era algo más laxa, ya que se supone que ésta debería finalizar cuando el adolescente daba muestra de los primeros signos de hombría (cambio de voz, aparición de vellosidad).

Kylix de figuras rojas.

La prolongación de esta relación homoerótica más allá de estos límites suponía toda una afrenta al deber cívico de cualquier ciudadano, y era considerada una perversión, ya que ponía en peligro uno de los fundamentos básicos para el buen funcionamiento de la sociedad, el contraer matrimonio y dar hijos a la polis.

"Cipris me incendia con llamas de amor femenino
y las bridas de Eros a los hombres me llevan.
¿A quién sigo? ¿A la madre o al hijo? Ella misma lo dice:
este niño atrevido se sale con la suya
"
- Meleagro

Por ello, durante el período de edad posterior a la adolescencia, denominado neanískoi, que abarcaba desde los 18 hasta los 25 años,  el joven tenía prohibido participar en cualquier tipo de relación pederástica. Por un lado, ya era demasiado mayor para seguir con su papel de erómenos, pero demasiado joven para asumir el rol de erastés y encargarse de la educación de un joven.

Evitar la continuación de estas relaciones homoeróticas una vez superados los límites establecidos no tuvo que ser nada sencillo, tal es así, que incluso se promulgaron leyes, como la 'Ley de Bórea', que prohibía a estos jóvenes entrar en los gimnasios.

Todo esto nos indica que, sin ninguna duda, muchas de estas relaciones se mantuvieron fuera de esos marcos "legales", ya que creemos que tuvo que ser bastante difícil romper con aquellas relaciones tutor-alumno más intensas amorosamente. Por lo que el acceso al matrimonio no supondría el abandono de esta alternancia bisexual. Así la literatura nos da numerosos ejemplos de relaciones pederásticas que iban mucho más allá de este rígido esquema e incluso hombres que en su vejez seguían manteniendo relaciones con jóvenes adolescentes.



La pederastia griega ¿una moda temporal?

Pero como venimos advirtiendo desde el inicio de este blog, esta institución no se puede extender a toda una cultura, ya que esta pederastia de carácter aristocrático estuvo muy limitada en el tiempo, aunque precisamente su apogeo fue en la época donde la cultura griega alcanzó mayor gloria, por lo que seguramente por este motivo, han sobrevivido tantos testimonios de su práctica.

Así la pederastia griega alcanzó su auge a finales del siglo VI y principios del V. Aunque rápidamente entró en declive, los motivos esgrimidos son por un lado, la evolución de la sociedad, pasando a un modelo pedagógico más profesional, a través de maestros privados o escuelas.

 

También se ha aludido a que la misma institución pederástica se fue corrompiendo progresivamente, los ideales sobre los que se sustentaba pronto fueron sustituidos por meros intereses mucho más terrenales como los económicos o los sexuales.

Así, poco a poco, cada vez más intelectuales y corrientes filosóficas se postularon en contra de estas prácticas, aunque hay que reconocer que siempre tuvo partidarios, especialmente entre los poetas.

El último gran testimonio de esta pederastia aristocrática la representa el Batallón Sagrado de Tebas, un cuerpo de ejército de élite formado por 150 parejas de amantes, y que representan el último canto de cisne de este ideal de la masculinidad, un ideal barrido en el campo de batalla por el padre de Alejandro Magno, Filipo de Macedonia en la Batalla de Queronea (338 a.C.)

No podemos despedir este post sin recordar que esta concepción de la homosexualidad, como vínculo de aprendizaje entre maestre y alumno siguió presente muchos siglos después, no sólo en la Roma Clásica sino incluso entre algunas comunidades de los primeros cristianos.




Bibliografía:

Brioso Sánchez, M.; La pederastia en la novela griega antigua , Excerpta philologica: Revista de filología griega y latina de la Universidad de Cádiz, Nº 9, 1999, págs. 7-50.

Dover, K.J, Homosexualidad Griega, El Cobre Ediciones, Barcelona, 2008.

Cantarella, E.; Según Natura: La bisexualidad en el mundo antiguo, Akal, 1991.

Eslava Galán, J., Amor y sexo en la antigua Grecia.

Redondo Moyano, E.; La imagen de la sexualidad en la novela griega antigua, Minerva: Revista de filología clásica, Nº 16, 2002-2003, págs. 53-76.


Imágenes extraídas de:

https://es.slideshare.net/fatimaprietojimenez/homosexualidad-en-la-antigua-grecia-presentation