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lunes, 23 de marzo de 2020

Juguetes sexuales en la Antigua Roma: Olisbos y dildos

¿Os imagináis a una romana entrando en una tienda y comprando un juguete erótico? ¿os podéis creer que el vendedor le diese a elegir entre distintos modelos? con diferentes medidas, materiales o accesorios como correas?

¡Pues todo esto ocurrió en las calles de Roma! Y aunque nos puede parecer increíble, sabemos que en la Antigüedad los falos artificiales tuvieron una amplia difusión, como bien atestiguan las numerosas cerámicas griegas que nos muestran a mujeres "jugando" con grandes falos. Y ¡no! estas imágenes no son fruto de la calenturienta imaginación de los artesanos griegos, como algunos arqueólogos quisieron justificar en su momento.

Hetaira con olisbos.
Cerámica encontrada en una urna funeraria egipcia, de entre 600 a 300 a.C.
Copa de Epicteto, Museo Ermitage, San Petesburgo.


Otros investigadores quisieron ver un significado simbólico a la presencia de estos dildos, ya que muchos de ellos eran utilizados en ritos de fertilidad utilizándolos como objetos simbólicos. El hallazgo de un molde de arcilla en forma de pene en Alemania se relaciona con la producción en serie de objetos fálicos de gran tamaño para su uso ritual.

También tendría un significado ritual la imagen de esta copa ática, donde se ve a una mujer, una sacerdotisa de Dionisio, realizando una danza ritual ante el propio dios, donde destaca el falo que porta la mujer. Aunque se pueden buscar todo tipo de explicaciones sobre la presencia de este falo (travestismo, hermafroditismo, ...)  y la importancia de los elementos de travestismo en los rituales dionisíacos, como símbolo de subversión. Podemos interpretarlo como la opción más sencilla, una mujer portando una prenda fálica. Una prenda fálica que como veremos no sólo se utilizó en ritos dionisíacos o de fertilidad, sino también para el placer de mujeres y, seguramente, hombres también.


Copa ática. Finales s. V a.C.
Museo Arqueológico de Corinto.

No hay que descartar que este tipo de falos artificiales también tuviesen un uso "médico", ya fuese como remedio para curar la "hysteria" de las mujeres o para curar otros males, cómo nos relata Petronio en un muy divertido pasaje del "Satiricón", donde el personaje Encolpio al estar decaído e impotente recurre a los servicios de una alcahueta. Ésta para ayudarle a recobrar su vigor le quiere aplicar un curioso remedio... ¡¡ser penetrado con un dildo y azotado con ramas de ortiga!! Como podéis imaginar, el pobre Encolpio huye aterrado ante tal proposición:

"Oenotea saca un falo de cuero y, después de frotarlo con una mezcla de aceite, pimienta molida y semilla de ortigas trituradas, me lo introduce suavemente por el ano"

 - Satiricón, 138.



Como vemos, muchos historiadores quisieron buscar todo tipo de interpretaciones a la presencia de este tipo de falos artificiales, pero si nos acercamos a las fuentes literarias clásicas, descubriremos con asombro como numerosos autores clásicos, desde Aristófanes, Calímaco o la mismísima Safo, no sólo hacen mención a ellos, sino que nos hablan abiertamente de que eran utilizados para el placer sexual de las mujeres.

Bueno su mismo nombre ya nos invita a descubrir para qué eran utilizados, ya que el término "dildo" procede de vocablo latino "dilectum o dilectio" que vendría a significar placer, deleite. Los griegos fueron algo más pragmáticos a la hora de llamarlos, ya que en casi todas las fuentes antiguas se les suele describir como "olisbos", que en griego significaba introducir.

Cerámica griega.


Como no podía ser de otra manera, en la famosísima y pícara obra clásica de "Lisístrata" ya hacen referencia a estos juguetes eróticos, y es que, ante la ausencia de los hombres, al marcharse éstos a la guerra, las mujeres se quejan amargamente de estar "desatendidas", ¡¡y lo que es peor!!, no pueden ni siquiera "consolarse" con alguno de estos juguetes sexuales, ya que parece ser que se fabricaban en Mileto, y esta ciudad había abandonado su alianza con Atenas.

"Y ni siquiera de los amantes (de los consoladores) ha quedado ni una chispa, pues desde que los milesios nos traicionaron, no he visto ni un solo consolador de cuero de ocho dedos (15 cms.)de  largo que nos sirviera de alivio «cueril». Así que, si yo encontrara la manera, ¿querríais poner fin a la guerra con mi ayuda?"
- Lisístrata, Aristófenes

Este texto es muy interesante ya que podemos sacar varias conclusiones. La primera que, aunque conocidos por las mujeres, estos dildos no serían fáciles de conseguir, ya que no se fabricaban en todas las ciudades, sino en las más libertinas y lujosas ciudades de Asia Menor, como Mileto.

Mujer con dildo en cerámica de Grecia Antigua (490 a.C.).


Por otro lado, nos ofrece una descripción bastante detallada de cómo eran estos juguetes, ya que nos hablan tanto de su tamaño, unos 15 cms., como del material en el que estaban fabricados, en cuero.


Sofrón de Siracusa también ofrece una descripción bastante detallada de estos dildos en una de sus obras de teatro, donde los denomina "baubon" y nos los describe como "tan largos, redondos, rollos de carne dulce, golosina de las mujeres viudas".

Pero estos juguetes no sólo lo utilizaban las mujeres para cuando los hombres estaban ausentes, la poetisa Safo también nos sugirió su uso en prácticas lésbicas... Es una pena que no se haya conservado el poema completo, ya que el pergamino original está muy deteriorado, aunque en el él se puede leer la palabra "olisbo" y la frase "en un suave lecho satisface tu deseo"


Del Pintor de Nicóstenes, c. 525-510 a. C. Museum of Fine Arts, Boston.


UN DIÁLOGO MUY PICANTE: ¿DÓNDE HAS COMPRADO TU JUGUETE?


Aunque si estas referencias os pueden parecer algo breves o fruto de una mala interpretación os dejamos esta conversación donde dos matronas griegas hablan abiertamente sobre estos dildos, sobre su forma, usos o dónde comprarlos. Todo un diálogo gracias a la pluma de Herodas (s. III a.C.), un autor griego que en sus poemas denominados "mimiambos" nos describe la vida cotidiana de su ciudad de forma humorística.


Cerámica griega con falo artificial
y cuerdas
METRO: Te ruego que no me engañes, querida Koritto, ¿quién ha sido el que te ha cosido el baubon escarlata?
KORITTO: Y tú, Metro, ¿dónde lo has visto?
METRO: Lo tenía Nosis, la hija de Eurina, el otro día. ¡Oh, un bonito regalo!
KORITTO: ¿Nosis? ¿y de dónde lo había cogido?
METRO: Me dejarás en mal lugar si te lo digo.
KORITTO: Te lo juro por estos dos ojos, querida Metro: por boca de Koritto nadie escuchará lo que digas tú.
METRO: Eubule se lo dio y le suplicó que no dijera ni una palabra a nadie.
KORITTO: ¡¡Mujeres!! Un día de estos esa mujer me va a matar. Yo me apiadé de ella, porque no hacía más que suplicarme, y se lo di [el baubon], ¡antes de servirme yo misma de él! Y ella como si fuera cosa de escaso valor, lo agarra a toda prisa y se lo da incluso a quien no debe. Pues me despido de una amiga como esa... ¡aunque tuviera mil, no le daría ni uno, ni siquiera si fuera rugoso!
METRO: No dejes que la mosca se te suba tan rápido a la nariz... Pero para volver a lo que te he recordado para puntualizar, ¿quién lo ha cosido? Si me quieres, dímelo. ¿Por qué me miras y sonríes? ¿Qué son esas maneras delicadas? Parece como si no me conocieras, como si nos hubiéramos encontrado por primera vez. Te lo suplico, Koritto, no vuelvas a engañarme... dime quién lo ha cosido.
KORITTO: Oh, ¿por qué me suplicas? Lo ha cosido Kerdón
METRO: ¿Qué Kerdón?
KORITTO: El Kerdón que yo digo es uno que viene de Quíos [...] calvo y bajito. Trabaja en su casa, vendiendo bajo cuerda, como bien sabrás. Su trabajos, sin embargo, ¡menudos trabajos son! Vino a verme y traía dos, Metro, y yo, tengo que admitirlo ya que estamos solas, cuando los vi mis ojos se abrieron como platos por el deseo: ¡los hombres no los tienen tan erectos! Y además no sabes lo suaves que son... ¡tienen la suavidad del sueño! Y las cintas son de lana, no cuerdas de cuero.

- Las amigas en coloquio (o Las mujeres comprometidas), Mimo VI,

Aunque no nos creamos que todos los autores clásicos vieron con ese tono jocoso la presencia de estos objetos. Luciano arremete contra ellos de forma vehemente al quejarse de su uso por parte de dos mujeres:

"Que se sometan al artificio de lascivos instrumentos, misteriosa monstruosidad estéril, y se acueste mujer con mujer como si fuera un hombre" 
- Amores, Luciano.



CONCLUSIÓN

Fauno autosodomizándose.
Detalle del sepulcro de una bacanal. S. II d.C.
Tanto los detallados dibujos de las cerámicas griegas como las fuentes escritas nos permiten hacernos una idea bastante detallada de cómo eran estos dildos de la Antigüedad, y no sólo eso, sino que también podemos extraer la conclusión de que tenían un uso mucho más cotidiano, pragmático y placentero de lo que muchos investigadores han querido admitir.

Por todo lo explicado aquí podemos deducir que estos dildos estaban fabricados en cuero, aunque también habría modelos realizados en piedra o algún tipo de resina. ¿quién los fabricaba? Al estar realizados en cuero, seguramente sus fabricantes fuesen habilidosos artesanos del cuero o zapateros, que harían estos pedidos especiales bajo demanda. Aunque al principio los secretos para su fabricación sólo se conocerían en determinadas ciudades de Asia Menor, ciudades muy ricas y prósperas y muy libertinas. Su indudable éxito entre las mujeres provocó que artesanos de otras ciudades empezasen a fabricarlos también, ampliando la gama y el tipo de dildos disponibles.

Y es que si nos fijamos en textos e imágenes podemos ver toda clase de dildos: dildos simples, con testículos añadidos, un dildo con arnés y unas cuerdas para sujetarlo a la cintura , y de todo tipo de tamaños.

Por último, para comprobar que en la Antigüedad ya se utilizaban muchos de los productos que se venden hoy en día en sexshops, podemos volver a repasar las andanzas del pobre Encolpio en el Satiricón, donde nos cuenta como untaron el juguete en aceite, tal como si fuese un lubricante, y para despertarle la virilidad utilizaron plantas como la ortiga o la pimienta, productos naturales vasodilatadores que forman parte de los ingredientes de muchas cremas potenciadores de la erección de hoy en día.



Bibliografía

Angela, Alberto: Amor y sexo en la Antigua Roma,  La esfera de los libros, 2015.

Calame, Claude. Eros en la Antigua Grecia. Editorial Akal, España, 1992.

https://educomunicacion.es/arte_erotico/grecia_antigua_arte_erotico.htm

http://webpersonal.uma.es/de/JFMARTOS/BEGL3.htm#tema38

sábado, 12 de septiembre de 2015

Falos prehistóricos

Los considerados como falos prehistóricos son uno de los objetos muebles más llamativos del arte prehistórico. Su llamativas formas fálicas, bastante realísticas, les han datado de un notable impacto visual, ya que muchos además están profusamente decorados y con el glande bien marcado. Por todo ello, en la red podemos encontrar numerosos artículos que abordan el tema, aunque con titulares más bien sensacionalistas y una información algo sesgada.

Falos prehistóricos


Pero ... ¿para qué servían?

Falo sobre bastón perforado,
Roc de Marcamps, Gironda (Francia)
Fecha: Magdalen.  Material: Hueso
La casi totalidad de artículos de internet no dudan en tildar a estos objetos directamente como consoladores o dildos, aunque la mayor parte de investigadores prefieren interpretarlos como bastones de mando. Aunque ésta no deja de ser una designación algo ambigua para toda clase de objetos simbólicos y cuya funcionalidad no está del todo clara.

Así estos falos se han interpretado de muy diversas maneras: desde aquellos que les han atribuido un uso tecnológico: ya sea como objetos para enderezar puntas de flechas o varillas de hueso; o como propulsores para lanzar azagayas, como 'morteros' para trabajar argamasas o ungüentos, o como utensilios para encender fuegos.

Aunque por la inversión de trabajo que supone realizar uno de estos falos, la opinión más generaliza es considerarlos como objetos simbólicos. Pero vistos desde esta perspectiva también caben las más variadas interpretaciones: como un signo de distinción para individuos con cierto grado de jerarquización social o religiosa. También están aquellos que los relacionan con ritos propiciatorios de la fertilidad, incluso no faltan investigadores que defienden un uso similar al de nuestros dildos, ya sea por el mero placer sexual o relacionados con ciertos ritos de iniciación sexual o de tránsito, como el paso de la niñez a la edad adulta.

Es decir, aunque algunos de estos falos, por su tamaño o fisionomía no pueden ser vistos como dildos, otros sí que mantienen una forma fálica y ergonómica ideal para la masturbación femenina o la práctica del sexo anal, por lo que la polémica sigue abierta a cualquier tipo de interpretación.

Falo doble de Gorges d'Enfer (Francia),
Fecha: 13.000 a.C.; Magdaleniense. Material: Asta de reno

¿Cómo eran?

Falo de L'Abri Blanchard,
Sergeac, Dordoña (Francia)
En Europa se han encontrado hasta 42 objetos con una clara morfología fálica, siendo los ejemplares más llamativos los de Gorge d'Enfer y Bruniquel, aunque también tenemos otros ejemplos representativos tanto en la Península Ibérica: El Pendo y El Rascaño (Cantabria) o Cueto de la Mina, (Asturias), como en numerosas cuevas francesas (La Madaleine, Isturitz, Blanchard). Y a pesar de que la mayor parte de ejemplares se concentran en estas regiones hispanofrancesas, también se han hallado otros ejemplares en lugares tan dispares como Alemania o Ucrania.

Estos falos son de forma y tamaño muy variados, aunque suelen compartir una serie de rasgos comunes, así por ejemplo la mayor parte de ellos tienen uno de sus extremos en forma de glande y suelen ir tallados con grabados de animales o de signos.


Bastón de mando de 'El Pendo', Cantabria
Fecha: 25000 - 20000 a.C.,  Magdaleniense. Material: Asta de ciervo.

¿Piercings y tatuajes en el pene?

Además la mayor parte de ellos, unos 30, presentan incisiones o agujeros decorativos, por lo que un grupo de investigadores españoles, encabezados por J. Angulo, no dudan en afirmar que "estos diseños eran muy probablemente representaciones de escarificaciones, cortes, piercings y tatuajes".

Cueva Mas d'Azil, Francia
© photo - Loïc Hamon
Esta investigación vendría respaldada por estudios etnográficos donde se atestigua que aún perduran tradiciones entre diversas tribus del planeta que realizan diversas modificaciones en la piel del pene. Además contamos con claras evidencias de la existencia de prácticas tatuadoras y de piercings en las sociedades prehistóricas, por lo que tendrían un conocimiento y una tecnología lo suficientemente avanzada para realizar este tipo de intervenciones.

Además Marcos García, coautor del libro 'Sexo en Piedra', nos habla del naturalismo de las representaciones del arte parietal del período magdaleniense, por lo que deduce que si representaban a los animales con un alto grado de realismo es lógico pensar que las representaciones de falos también se realizarían bajo las mismas pautas realísticas.


Por este motivo, el urólogo J. Angulo defiende que en el Paleolítico "se llevaba a cabo la circuncisión o había una cultura de retracción del prepucio", ya que en su estudio sobre las diferentes representaciones fálicas observa todo tipo de penes: con o sin fimosis, erectos, flácidos, circuncidados,...

A estos tatuajes o piercings también se les ha dotado de múltiples interpretaciones: desde aquellas que les otorgan un valor mágico, ya sea para cumplir una función curativa o de protección espiritual, a otras interpretaciones que los considerarían simples elementos estéticos o eróticos, incluso marcas grupales.

Por lo que con todos estos datos en las manos, lo más lógico sería pensar que estos tatuajes y operaciones (circuncisión, subincisión, perforaciones) se realizarían bajo algún ritual complejo.


Falo de la Madeleine. Material: Asta de reno.
Museo Nacional de Prehistoria (Francia)


El dildo más antiguo del mundo

Para encontrar el falo prehistórico más antiguo de los que se han hallado hasta ahora hemos de irnos a la famosa cueva de Hohl Fels, una cueva que se alza a unos 500 metros sobre el nivel del mar, en el valle del río Ach, en la región alemana de Ulm.

El objeto fue un enigma para sus investigadores, ya que al estar fragmentado las piezas fueron surgiendo en diferentes campañas arqueológicas, por lo que no fue hasta el año 2005, cuando se halló el fragmento número 14, cuando los arqueólogos pudieron reconstruir totalmente la pieza.

Este particular falo mide unos 20 cms. de longitud por tres de ancho y presenta una serie de anillos tallados en su superficie y el extremo pulido. Las teorías sobre su utilidad siguen abiertas a todo tipo de interpretaciones, aunque la mayor parte de expertos le atribuyen un uso tecnológico, relacionado con el prendido de fuego.


Falo de Hohl Fels, Alemania.


¿Figurillas fálicas o Venus?

Para finalizar este artículo mostraremos algunos ejemplares, bastantes ambiguos, que representan figurillas de difícil interpretación, que pueden ser identificadas tanto como Venus paleolíticas o como estatuillas fálicas. Destacaremos aquellos que han causado más controversia...

Escultura de
Vogelherd
Estatuilla fálica de marfil de Vogelherd (Alemania) 

Esta estatuilla, con una longitud de 69 mm, profundidad de 10.5 mm, y una anchura de 19mm está tallado en marfil, aunque con trazo bastante torpe y por sólo una de sus caras. Destacan su cabeza aplanada y el tronco, que contiene varias filas de incisiones. Aquellos que la interpretan como una Venus ven ciertos rasgos femeninos como espalda, glúteos y región del sacro.; mientras los investigadores que ven una estatuilla fálica se apoyan en el prepucio marcado y las incisiones siendo interpretadas como tatuajes o piercings.



Figurilla de Dolni
Vestonice

Venus de Dolní Věstonice (República Checa)

La figurilla de Dolni Vestonice (República Checa) es una figura de marfil, realizada en torno al 27.000 a.C., perteneciente al período Gravetiense, tiene una altura de unos 8,5 cms. y presenta unas enigmáticas estrías transversales. Tradicionalmente se ha interpretado como una Venus muy estilizada, aunque también hay quien interpreta la figura como un falo con unos testículos bien definidos








Bibliografía

Angulo Cuesta, A.; García Díez, M.; Diversidad y sentido de las representaciones masculinas fálicas paleolíticas de Europa Occidental, Actas Urológicas Españolas, Nº.3, Madrid, 2006.
Angulo Cuesta, A.; García Díez, M.; El significado de la erección, la genitalidad y otras representaciones de índole urológico en el imaginario paleolítico, Actas Urológicas Españolas, Nº8, Madrid, 2007.

http://www.donsmaps.com/lemorin.html

Foto: Don Hitchcock 2014
Fuente: Musée d'art et d'Archéologie du Périgord, Périgueux

http://www.hominides.com/html/references/sexe-prehistoire-paleolithique-art.php
 http://storia-controstoria.org/paleolitico/homo-sapiens-era-glaciale-europa/

martes, 30 de diciembre de 2014

Gestos Obscenos Romanos

Los gestos son uno de los componentes más importantes en la comunicación humana, incluso antes del desarrollo del lenguaje, el hombre tuvo que comunicarse mediantes fórmulas no verbales, como así hacen numerosos animales, especialmente los primates.

Así en nuestra vida cotidiana nos comunicamos constantemente con otras personas mediante mensajes no verbales (muecas, miradas, posiciones de brazos, postura corporal, señales con manos y dedos, gestos faciales, ...) muchas veces realizamos estos gestos de manera casi inconsciente, pero aun así, siguen siendo un componente de gran importancia dentro de la comunicación humana.

Hoy recogemos los datos aportados por un estudio de la Universidad de las Islas Baleares (UIB) que ha recogido 110 gestos de la época romana que perduran en nuestros días. El equipo dirigido por las doctoras Maria Antonia Fornés, del departamento de Filología Española de la UIB, y Mercè Puig ha recurrido a fuentes escritas y artísticas. El resultado es una base de datos con todos los signos y 580 textos que los documentan.

Nosotros nos centraremos sólo en aquellos gestos relacionados de alguna forma con la sexualidad

LEVANTAR EL DEDO CORAZÓN

Es uno de los gestos más extendido en nuestra cultura, conocido tradicionalmente como 'hacer la peineta', consiste en levantar de forma obscena el dedo corazón manteniendo la mano cerrada y el revés hacia fuera, siendo éste gesto uno de los insultos gestuales más frecuente. Es un gesto claramente fálico, ya que simboliza el miembro viril y los dedos encogidos los testículos y en la Antigüedad podía tener un significado apotropaico (protector) u obsceno.

El primer registro que se tiene de este gesto data de la comedia griega 'Las Nubes' de Aristófanes, donde el personaje de Strepsiades le enseña su dedo mayor al personaje de Sócrates. A este gesto se le conoció como katapygon.

Y aunque para nosotros tiene un significado de burla e insulto, en muchos lugares del mundo mantiene su significado inicial, de carácter "mágico", como gesto de protección y ante el mal de ojo, como la mayoría de los símbolos fálicos en época romana. Aunque pronto este significado protector fue pronto sustituido por el de burla, varios autores recogen su uso asociado a acciones de buena suerte y protección:

Así Persio en sus 'Sátiras' (2,31-34) nos relata como su uso sigue vigente para rituales y gestos de protección: "Mira cómo una abuela o una tía materna llena de supersticiones levanta de su cuna a un niño y con el dedo infame y saliva lustral empieza por purificarle la frente y los húmedos labios, pues es experta en conjuros contra el mal de ojo"

Por su parte Petronio en el 'Satiricón' (131,4) asocia este gesto a un ritual mágico para curar la impotencia: "... luego amasó con saliva un poco de polvo y colocando la pasta en el dedo cordial, me marcó la frente a pesar de mi repugnancia".

La escultura ’Mano tullida’, Maurizio Cattelan, frente a la Bolsa de Milán

En su acepción más negativa vendría a significar 'que te den por culo', es decir, ser un sodomita pasivo (recordar que el concepto de homosexual que tenemos hoy en día no existía en la Antigua Roma). Por ello, a este dedo también se le conocía como digitum infamis o digitum impudicus, como nos dice este priapeo: "¿También tú te burlas de mí, ladrón, y me muestras el dedo impúdico cuanto te amenazo?".

Un buen ejemplo del uso de la peineta como insulto lo encontramos en los epigramas de Marcial (II,28,2) titulado 'Eres peor que eso' y que dice:

"Ríete mucho, Sextilo, de quien te haya llamado maricón
y levántale el dedo del medio. Porque tú ni eres un pederasta
ni un follador ni te gusta la boca caliente de Vetustina.
Nada de esto eres, Sextilo, lo aseguro.
¿Qué eres pues? No lo sé, pero tú sabes que quedan dos cosas."

 También en su epigrama 'Vivimos muy poco' (VI,70,5) nos habla del uso de este gesto, como símbolo de burla ante tres prestigiosos médicos de la época.

  
"Marciano, Cota ha vivido ya sesenta años,  creo que incluso sesenta y dos, y no recuerda que ni un solo día haya experimentado el fastidio de un lecho caliente (fiebres). Enseña el dedo, pero el obsceno, a Alconte y a Dasio y a Símaco"

También está documentado que dos de los emperadores más dementes, Calígula y Heliogábalo lo utilizaban con mucha frecuencia:

- Juvenal en su 'Historia Augusta' (10,7,2) nos cuenta que Heliogábalo "hacía signos impúdicos con los dedos y no mostraba ningún pudor ni siquiera en reuniones o cuando el público lo escuchaba".
- Suetonio en 'Vida de Calígula' (56) en un pasaje donde Calígula se dirige a Casio Querea narra "...Gayo tenía la costumbre de desacreditar a este personaje con todo tipo de ultrajes como blando y afeminado [...] y ofrecerle otras a besar su mano, cuando le daba las gracias por algún motivo, imprimiendo en ésta una forma y movimiento obscenos"

LOS CUERNOS

El uso de este gesto está ampliamente documentado en el mundo antigüo, en todo tipo de representaciones de carácter visual: mosaicos, cerámicas, urnas funerarias. esculturas, aunque parece ser que no existe ningún testimonio literario donde se recoja el uso de este gesto.

Parece ser que su significado variaba si se hacía hacia arriba o hacia abajo, aunque de esta última manera tendría un carácter mágico, como símbolo de protección contra el mal de ojo, como nuestro gesto actual de tocar madera. Es, por tanto, un gesto de protección,  un fascinum, como también lo es cruzar los dedos índice y corazón. Eran símbolos de defensa ante el mal de ojo.

Como este post está dedicado sólamente a los gestos romanos, no nos adentraremos en la otra significación que puede tener esto gesto, el de cornudo, el del hombre casado que ha sufrido una infidelidad, ya que explicar todos sus posibles teorías sobre el origen de este significado merece una entrada aparte, y además todas estas teorías parecen remontarse a época medieval, ya sea atribuido a una curiosa tradición de la cultura vikinga o bien relacionado directamente con la figura del buey.

Aunque recogemos el testimonio de Sebastián de Covarrubias que 'En su Tesoro de la lengua castellana o española',  afirma que “[Poner los cuernos] tomó ocasión de lo que se cuenta de Mercurio, que en figura de cabrón tuvo ayuntamiento con Penélope, mujer de Ulises; del cual nació el dios Pan con cuernos”.


Urna funeraria etrusca de esposos tumbados .(S.II-I a.C.)
Museo etrusco de Guarnacci de Volterra.

HACER LA HIGA

Aunque hoy en día, en nuestra cultura apenas utilizamos este gesto, que consiste en cerrar el puño asomando el dedo pulgar entre el dedo índice y el cordial, su uso parece atestiguado en el Egipto faraónico del II milenio, siendo utilizado de manera habitual por otras civilizaciones posteriores como la Fenicia, la Griega y la Romana, ya que junto al ojo y al falo, es el talismán que más hallazgos tienen en los yacimientos de estas culturas. El uso de la Higa siguió perviviendo con fuerza en época cristiana, no como otros símbolos paganos que fueron erradicados por la Iglesia Católica.


Amuleto con forma de higa.

Según los autores antiguos esta postura siempre tenía un sentido sexual: Algunos opinan que se refiere (o simula) la vagina, mientras otros consideran que significa el pene entrando en aquella. Los menos, también hablan de que se trata de un ojo, relacionando este con el sexo femenino. Lo que parece claro es que la palabra Ficus, era una palabra de género femenino, la cual en el lenguaje popular siempre estuvo relacionada con el sexo femenino.

Su uso en Roma está bastante mejor documentado, teniendo numerosas representaciones iconográficas así como testimonios literarios. Aunque por lo que nos relata Ovidio (Fasti 5, 429-434) su uso también tendría un carácter de protección, ya que relata su uso como remedio para ahuyentar a los espítitus.


SACAR LA LENGUA

Estaba prohibido sacar la lengua, incluso cuando se tosía, y pasarse la lengua por encima de los labios. Estos gestos podían dar a entender a otra persona que se estaba invitando a una relación más íntima. No obstante, sacar con fuerza la lengua se entendía como una burla. Las primeras manifestaciones que los investigadores han encontrado sobre ello se refieren a "irreductibles" galos que se burlaban de los romanos. Aún así, parece que el gesto ya se hacía en las culturas mediterráneas antiguas, como indica un pasaje de la Biblia (Isaías 57,4).

"¿De quién os burláis? ¿Contra quién abrís la boca y sacáis la lengua? ¿No sois vosotros hijos de rebeldía, descendientes de la mentira."


Gorgona de época griega, Atenas.
Conclusión

Lo primero que nos sorprende es observar, una vez más, el poderoso influjo que la civilización greco-latina ha tenido en nuestra cultura occidental, muchas veces, sin ser conscientes de ello. Así comprobamos como estos gestos, tan antiguos y con esa connotación sexual tan clara, han sobrevivido hasta nuestro tiempos, convirtiéndose en uno de los gestos de insulto y falta de respeto más universales.

También vemos como en la antigüedad el sexo, la risa y la protección mágica son conceptos que han estado estrechamente vinculados, dotando a la risa y al sexo de un valor apotropaico, un valor actualmente perdido.

BIBLIOGRAFÍA

Fornés Pallicer, M.A. y Puig Rodríguez-Escalona, M.; La gestualidad de la barba y el mentón en la Antigüedad romana, Revista de estudios latinos: RELat, Nº. 5, 2005, págs. 175-192.

Fornés Pallicer, M.A. y Puig Rodríguez-Escalona, M.; Mirar de reojo y fijar la mirada en los textos latinos, Cuadernos de filología clásica: Estudios latinos, Vol. 31, Nº 2, 2011, págs. 213-234

Fornés Pallicer, M.A. y Puig Rodríguez-Escalona, M.; Insultar con gestos en la Roma antigua y hoy, Minerva: Revista de filología clásica, Nº 18, 2005, págs. 137-151

Fornés, M.A. y Puig, M.; El porqué de nuestros gestos: la Roma de hoy en la gestualidad de ayer, BArcelona, Ed. Octaedro-UIB,2008.

[En Internet]

De la figa a la higa y del higo al hígado en http://loinvisibleenelarte.blogspot.com.es/2012/02/1-9_25.html

Digitus impudicus (el dedo impúdico, el dedo obsceno) en http://es.antiquitatem.com/digitus-impudicus-dedo-obsceno-peineta

martes, 22 de abril de 2014

¿La primera infidelidad documentada de la historia?

Cadáveres con Historia:

I.- ¿La primera infidelidad de la historia?
II.- Los amantes de St. Morrell
III.- ¿El primer gay de la historia?
IV.- Historia de una masacre: El rapto en la prehistoria

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Uno de los enterramientos que más ha sorprendido a los investigadores y que más especulaciones ha levantado sobre su significado es el triple enterramiento de Dolní Vestonice (cerca de Brno, en Chequia). Interpretándose como un posible ritual relacionado con la infidelidad conyugal, hace nada más ni nada menos, que unos 26.000 años. Se trata de tres individuos jóvenes de entre 17 y 23 año, estando situado en el centro de esta macabra escena una mujer y a su lado, dos hombres con signos de muerte violenta. En  el momento de su enterramiento, la tumba fue cubierta con madera e incendiada para después cubrirla de tierra.

Reconstrucción ideal del enterramiento.
 De esta forma este triple enterramiento estaría formado por:
- Centro: Mujer con graves malformaciones (displasia congénita) y con vestigios de un feto en las proximidades de su pelvis. 
- Derecha de la imagen (el marido): Tenemos a un varón, depositado boca abajo, con su brazo apoyado en la joven, interpretándose que existiese algún tipo de relación establecida entre ellos. Este joven tiene una estaca clavada en los genitales.
- Izquierda de la imagen (el amante): Está algo más retirado del cuerpo de la mujer y aunque tiene el cuerpo girado hacia ella y su mano está colocada sobre el pubis de la mujer, interpretándose esta posición como un signo de protección hacia la mujer o el feto.

El claro componente ritual viene refrendado porque sus cabezas fueron recubiertas con ocre rojo (polvo de óxido de hierro). Aunque este tipo de polvo se empleaba de forma generalizada para la decoración de las cuevas, tiene un claro componente sexual, ya que la zona púbica de la mujer también fue impregnada de ocre. Además hay un cuchillo de sílex que apunta a la vagina de la mujer.
Posición de los esquelos durante su excavación.
¿Se trata de un crimen pasional? ¿una infidelidad? ¿una violación?  ¿transgredieron alguna norma social y fueron castigados con la muerte? 

Como decimos se ha especulado mucho sobre el significado de este enterramiento, aunque la teoría más aceptada es que el hombre y la mujer que están más próximos mantenían una relación más estable y que el hombre de la izquierda se interpusiese en la relación, ya fuese un amante o un violador, aunque puestos a especular.... ¿porqué no puede ser qué la relación de amantes la mantuviesen los dos varones? ¿y si fueron castigados por ello?

Sea como fuese, parece claro que en este caso, la infidelidad o la violación fue castigada con el asesinato de todos ellos, realizándose a continuación un enterramiento ritual. Por lo que parece claro, que la sexualidad en la prehistoria no se vinculaba únicamente con la procreación, y que al igual que en nuestra sociedad, existían tabús y castigos para comportamientos sexuales inadecuados.

Así estos grupos del paleolítico, formados por unos 30 individuos, vivían de forma nómada, condicionados por los factores climáticos estacionales y cinegéticos, los cuales se reunirían en fechas claves con otros grupos para comerciar y establecer alianzas mediante intercambios de individuos, seguramente mujeres. Pero según estas comunidades fueron creciendo, sus relaciones y reguladores sociales se hicieron a su vez más complejos, instaurándose normas de comportamiento para todo la comunidad, que en caso de inclumpimiento podía acaerrar la muerte de sus transgresores.
Como bien explica Vincenzo Formicola  “Estos hallazgos apuntan a la posibilidad de que los sacrificios humanos fuesen parte de la actividad ritual de estas poblaciones y proporcionan pistas sobre la complejidad y simbolismo dominantes en las sociedades del Paleolítico Superior así como sobre la percepción de “diversidad” y sus vínculos con las creencias mágico-religiosas”1.


1.- Vincenzo Formicola, “From the Sunghir Children to the Romito Dwarf: Aspects of the Upper Paleolithic Funerary Landscape.” Current Anthropology 48:3.