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sábado, 20 de julio de 2019

Las termas romanas y el mundo de la prostitución


BALNEA, VINA, VENUS CORRUMPUNT CORPORA NOSTRA
SED VITAM FACIUNT BALNEA, VINA, VENUS
[Los baños, los vinos y el sexo corrompen nuestros cuerpos;
pero, la vida está hecha para los baños, los vinos y el sexo]
Epitafio de la tumba de un liberto
(Corpus Inscriptionum Latinorum VI 15258)

 

Recreación de unas termas romanas
Este último canto a los placeres de la vida nos permite adentrarnos en el debate sobre qué relación existían entre estos tres conceptos: vino, sexo y termas, ¿cómo estaban conectados? ¿eran placeres que se podían obtener de forma conjunta? ¿eras las termas un lugar habitual de prostitución? ¿la representación de escenas eróticas implicaban que el lugar estuviese relacionado con el comercio sexual? ¿existían burdeles que ofrecían servicios termales?

Y es que si viajamos a Pompeya encontramos dos lugares que han suscitado este debate ¿eran las termas un lugar habitual de prostitución? Adentrarse entre los muros de la Casa del Lupanar o de las Termas Suburbanas, nos podrían indicar muy a las claras que, efectivamente, las termas eran un lugar habitual para la prostitución... aunque el problema es que fuera de Pompeya no existen ejemplos tan atrevidos como los encontrados en la ciudad del Vesubio.

 Otro ejemplo de todo ello, lo tenemos en esta entrada donde hablamos del fascinante descubrimiento durante una excavación arqueológica de un burdel de lujo en Tesalónica, que ofrecía un espectacular servicio termal para sus clientes ¿o eran unas termas con un burdel situado en la planta de arriba? Otro ejemplo más, que vino a avivar el debate sobre la relación entre las termas y el mundo de la prostitución.

Por último, no podemos obviar que la prostitución estaba presente en numerosos espacios de la vida romana, y no sólo hablamos de los prostíbulos o las prostitutas que ejerciesen por las calles.

Muchos negocios, como posadas, tabernas o panaderías, podían obtener una fuente de ingresos extra, habilitando alguna habitación trasera para el ejercicio de la prostitución. 


Por lo que sería extraño que el dueño o el gerente de unas termas dejase de explotar un negocio tan lucrativo como el de la prostitución, especialmente en un lugar con tanto tránsito de gente, y habilitado con numerosas habitaciones privadas para masajes, aceites,....

Escena erótica. Casa del Restaurante (Pompeya).
Pintura mural en un negocio local que seguramente también funcionase como prostíbulo.


Las termas en la cultura romana


Donde hubo romanos existieron termas. Y es que los romanos fueron unos apasionados de los baños, siendo uno de sus mayores símbolos de progreso, de ingeniería, de técnica, en definitiva, de cultura.

Las termas eran centro de la vida social romana, todos los ciudadanos romanos acudían regularmente a las termas, era un lugar de encuentro, debate, conspiraciones...  pero también de relajación, de seducción, de miradas indiscretas, de gestos insinuantes entre los vapores del agua caliente humeante...


Como explica Mary Beard "existía la fuerte sospecha de que fueran corruptoras de las costumbres: la desnudez, el lujo y el placer del calor, el gusto lúdico de los vapores eran a los ojos de muchos una combinación peligrosa".

Imagen de los famosos baños asociados a un mega prostíbulo en Tesalónica.

Pero antes de que os imaginéis complejos termales, repletos de mármoles resplandecientes, luminosos, ventilados, con aguas cristalinas, como nuestros spas modernos, hay que decir que las termas romanas podían ser muy variadas y no eran lugares precisamente muy higiénicos... Eso de la ducha previa de nuestras piscinas aún no se había inventado, por lo que os podéis imaginar como podía estar el agua, después que más de mil personas al día, pasasen por ellas, dejando flotando en el agua, los restos de cosméticos, ungüentos, sudor, barro, e incluso algún que otro elemento más escatológico.

El propio Marco Aurelio en sus 'Meditaciones' (8,24) comenta: "Qué os han parecido los baños? Aceite, residuos asquerosos, agua cenagosa, todo repugnante"

Pero no os queremos bajar la libido, y como cualquiera que se haya bañado en los famosos baños 'Szechenyi' de Budapest, sabe que a todo se acostumbra uno... por lo que tampoco tuvo que ser muy diferente a estos turísticos y masivos baños húngaros. Así que mejor os dejamos con este canto a la belleza, refinamiento y lujo de los baños realizados por Luciano en su "Hipias o el baño"

Recreación ideal de unas termas romanas.



"Palacios de placer"


Pero los baños eran mucho más que un simple spa, las termas romanas eran centros de entretenimiento polivalentes, la gente no sólo iba a bañarse, también a hacer ejercicio, a asistir a discusiones filosóficas, a hacerse tratamientos de belleza, a encontrarse con los amigos...  Y lógicamente todo ello regado de los mayores placeres de la vida: comida, bebida y seguramente, sexo.

Representación esquemática de un conjunto termal, con espacios para el ejercicio físico, para el baño, para masajes, y ¿también para el sexo?

Por lo que los baños públicos, financiados por el Imperio, eran una especia de "palacio de los placeres", diseñados para el disfrute de la población romana. 


Incluso en baños mucho más pequeños, e incluso privados, se observa esa asociación entre baños y placeres sensuales, incluido ¿por qué no? el negocio del sexo.

Y es que esta asociación de los baños con la prostitución no es exclusiva de la cultura romana, en los baños mediales también se ejerció la prostitución, así como en los baños del lejano Japón.

Además, no hay que olvidar un punto muy importante, la sociedad romana era muy clasista, tan clasista, que se podía distinguir el rango social de cada individuo por el color o el tipo de ropajes, pero en los baños todos los ciudadanos se igualaban, desnudos todos los hombres y mujeres somos iguales.

Interior de unas termas romanas.
Esta promiscuidad social, como bien indica Thomas McGinn, en su documentadísimo "The Economy of Prostitution in the Roman World", propiciaría una atmósfera de intriga sexual, de relajación moral, que permitía vencer el machismo y el sentido de vergüenza y honor del hombre romano.

La profesora Carmen Guiral también se suma a esta corriente de ver las termas como lugares de placer y un espacio de seducción: "Había, sobre todo, prostitución. La voluntaria, que ejercían las cortesanas y, la forzada, con las esclavas. Las tenían incluso en las casas para servir al dominus y a sus invitados".

Y aunque, mujeres y hombres, se solían bañar en horarios diferentes, mañana y tarde, respectivamente, hubo otras termas que ofrecían espacios separados. Incluso se sabe que durante el Imperio se permitió el baño conjunto, aunque debido al éxito que tuvo esta iniciativa, pronto se intentó prohibir, ya que ponía en peligro la honorabilidad de la matrona romana.

Para que nos hagamos una idea de la popularidad de las termas, basta con saber que hasta las prostitutas de más baja condición, las que ofrecían sus servicios en cementerios, los seres más infames del escalafón social romano, tenían acceso a alguno de estos baños, como bien refleja Marcial en uno de sus epigramas más ácidos y furiosos:

 XCIII
La momia que se quiere casar

"Cuando tienes trescientos consulados, Vetustila, y tres pelos y cuatro dientes, pecho de cigarra, piernas y color de hormiga, cuando tienes una frente más arrugada que tu estola y unos pechos que parece telarañas; (...) Cuando el bañero, apagadas las luces, te permite entrar mezclada con las prostitutas de los sepulcros (...)"


Por lo que no nos puede extrañar que muchos escritores romanos, especialmente los estoicos, aunque alababan los baños como lugar de salud, pusieron su ojo crítico sobre esa atmósfera moralmente corruptora que existía en las termas: el lujo excesivo, la desnudez, los vapores calientes, esclavas dando masajes,... era un cóctel demasiado sensual para la estricta moral estoica (y posteriormente cristiana). Por lo que recomendaban a las matronas romanas a alejarse de estos centros de corrupción moral.


 Un viaje a Pompeya...


Si queremos ver que nos dicen los vestigios arqueológicos nada mejor que viajar a Pompeya, donde tenemos dos ejemplos muy claros que han dado aire a todo este debate: Las explícitas imágenes sexuales encontradas en las Termas Suburbanas y la Casa del Lupanar. El problema es que no tenemos otros ejemplos tan evidentes de termas con imágenes eróticas tan explícitas y numerosas.

Por lo que no se puede aseverar que todas las termas fuesen un lugar habitual de prostitución. Pero sí, que muchos lugares de prostitución, incluyeron estancias termales entre sus servicios, y que algunos baños ofrecían servicios de prostitución, ya fuesen de forma clandestina o regulada por el propio gerente de las termas.



Vista general del fresco de las Termas Suburbanas de Pompeya

Al primer sitio que vamos a viajar es a las Termas Suburbanas de Pompeya, un lugar que nos ha dado algunas de las representaciones sexuales más explícitas de toda la cultura romana.

Su vestuario (epodyterium) estaba decorado con escenas sexuales muy explícitas: parejas fornicando en las más diversas posturas, un trío e incluso una orgía. 


Cada escena se situaba sobre unas cajas de madera numeradas (I-XVI) que servían para guardar la ropa. Y aunque sólo ha sobrevivido una pared, se sospecha que originalmente habría 2 paredes más decoradas, lo que daría un total de 24 escenas eróticas.

¿Qué hacían esas escenas de sexo explícito en los vestuarios de unos baños?


Mucho se ha debatido sobre el significado de estas pinturas eróticas. Las versiones más mojigatas aluden a que era una sencilla regla nemotécnica para saber dónde guardabas la ropa. "En el cajón número 6 debajo de trío", una forma de atraer clientes a las termas y propiciar un ambiente lúdico.

Otros creen que en realidad se trataban de anuncios publicitarios de un burdel situado en la plata superior de las termas, o incluso como un catálogo de los servicios ofrecidos en el prostíbulo "¿Cuántos ases me cuesta un servicio número IV con esa prostituta germana de ahí?.

Detalle de uno de los frescos de las Termas Suburbanas.

Y no faltan, quienes argumentan que eran los servicios que ofrecían las propias esclavas que servían dentro de los baños.

Aunque la mayor parte de arqueólogos rechazan que las termas funcionasen habitualmente como un prostíbulo, y defienden que las pinturas tenían un sentido lúdico y decorativo en los baños.


Pero, lo que nadie puede negar es su estrecha relación, y allá donde había unas termas, en las proximidades siempre había un prostíbulo.

La Casa del Lupanar es un buen ejemplo de ello, situada a escasa distancia del foro, cercana a tabernas y a las termas de Stabia, probablemente las termas más populares de la ciudad. Y aunque los tres edificios se encuentran separados, algunos textos de la Antigüedad vendrían a confirmar la estrecha vinculación entre posadas, tabernas y prostitución.

Porque la pregunta es ¿por qué el dueño de unos baños iba a privarse de enriquecerse de un negocio tan lucrativo como era el de la prostitución? Si sería algo tan sencillo como habilitar unas habitaciones para tales menesteres... ¿No hacían esto en cualquier taberna o posada de baja estofa, donde la tabernera, a veces, también ofrecía servicios sexuales?


Fresco de la Casa del Lupanar en Pompeya.

PISTAS SOBRE LA PROSTITUCIÓN EN LAS TERMAS ROMANAS

Un hecho que favorecería la prostitución sería que no había distinción entre hombres y mujeres a la hora de servir en los baños... Es decir,  los asistentes masculinos fueron empleados en los baños utilizados por las mujeres, y viceversa. Siendo la mayoría de ellos, esclavos o libertos, por lo que no sería difícil que fuesen utilizados al mismo tiempo como esclavos sexuales.

El jurista Ulpiano menciona específicamente que el personal encargado de guardar la ropa de los vestuarios ejercían también la prostitución a instancias del "balneator", por lo que se preguntaba si había que calificarlos como proxenetas. Por lo que parece evidente que estos servicios de prostitución se darían dentro del mismo recinto termal.

Los esclavos muchas veces eran utilizados en el mundo de la prostitución
como una fuente de ingresos extra para sus amos

Y aunque es difícil encontrar registro arqueológico de estas actividades, sí que podemos encontrar algunas pistas en textos literarios o epigráficos:

Luciano en su canto a la belleza de los baños, en "Hipias o el baño" nos relata:

"Al entrar, nos aguarda una sala pública de amplias dimensiones, espera adecuada para criados y acompañantes; a la izquierda están los salones de recreo, muy convenientes, por cierto, para un balneario, con reservados acogedores y rebosantes de luz; tras ésta, a ambos lados, hay vestuarios suficientes para desnudarse, y en el centro una sala de gran altura y enorme claridad, con tres piscinas de agua fría, revestida de mármol de Laconia. (...) y por doquier brota la gracia y el encanto de Afrodita."

Esos "encantos de Afrodita" seguramente sea un eufemismo para hablarnos del comercio sexual. Es decir, los baños son un lugar propicio para la belleza, la sensualidad, el amor. Así, en algunos baños se han encontrado inscripciones muy similares a las halladas en burdeles, invitando al cliente a  "Entra y disfruta". Más pistas nos dan algunos graffitis de claro tono erótico en los baños de Herculano, o la existencia de una serie de pequeñas habitaciones en los baños de Sarno de Pompeya que se empleaban para el masaje e unción de aceites de los clientes, y seguramente también como lugar de prostitución.

Más pistas nos la puede dar el horrible descubrimiento arqueológico realizado en las termas de Ashqelon. Allí, se descubrieron casi 100 esqueletos de bebés apiñados en la alcantarilla situada bajo la casa de baños. El buen estado de los huesos indicaría que fueron arrojados al drenaje poco después de nacer, aunque como indica el análisis antropológico, parecen que todos ellos estaban muertos al nacer.

Aunque tampoco se puede descartar que estos niños fueron arrojados vivos  a las alcantarillas, sin más contemplaciones, ya que seguramente todos estos niños eran fruto de los embarazos de las prostitutas que trabajaban en estos baños.

Pintura erótica de las Termas Suburbanas de Pompeya.
Un hombre ¿masajeando? a una mujer.

Otra pista sobre la relación entre termas y prostitución es que muchos baños tenían en su entrada estatuas dedicadas a Venus, y aunque pueden entenderse como un simple escultura de decoración, o un guiño a ese famoso "carpe diem" de los epicúreos. Lucrecio asocia una de estas Venus situadas en la entrada de unos baños bizantinos, con la Venus Volgivaga, "la caminante callejera", es decir, la patrona de las prostitutas, que celebraban su festividad en el mes de abril.



CONCLUSIÓN


Por todo ello, aunque se ha querido separar el mundo de las termas con el de la prostitución, como si fuesen dos realidades separadas, a nuestro parecer creemos que estaban más estrechamente vinculados de lo que muchos ha querido ver. No sólo esa conexión entre las termas y prostíbulos cercanos, sino el propio ejercicio de la prostitución dentro del complejo termal.

Contaban con el ambiente erótico ideal, un espacio perfecto preparado con pequeñas celdas individuales, mano de obra esclava, de ambos sexos, y muy numerosa; un continuo fluir de personas, y lo que es más importante, un negocio tan lucrativo que parece difícil creer que no se quisiese explotar por algún motivo moral o deontológico.

Por todo ello, no nos puede extrañar que existan numerosos epitafios que se despiden de la vida dándole gracias a poder haber disfrutado del vino, los baños y el sexo:

"A los dioses Manes de Cayo Domicio Primo. En esta tumba estoy yo, el conocido y famoso Primo. He vivido a base de Lucrinias (ostras de Lucrino); en muchas ocasiones he bebido vino de Falerno.  Baños,  vino y  sexo han envejecido conmigo durante años. Si he conseguido esto, que ahora me sea la tierra ligera."




BIBLIOGRAFÍA

Blázquez, J.M. y Cabrero, J.; "Termas y prostíbulos de la antigua Roma",  La Aventura de la Historia, núm. 53, pp. 90-93, marzo 2003. 

 McGinn, T.; "The Economy of Prostitution in the Roman World" en  https://www.press.umich.edu/pdf/0472113623-ch2.pdf

Sobre baños, vino y sexo http://es.antiquitatem.com/termas-vino-sexo-venus-epitafio






domingo, 29 de marzo de 2015

El Gabinete de Objetos Obscenos de Nápoles

Las 'Salas Secretas' de los Museos:
1.- Gabinete de Objetos Obscenos de Nápoles
2.- British Secretum, el armario 55
3.- Salas secretas y pinacotecas eróticas en la España Moderna
3.1.- La Sala Secreta del Museo del Prado
3.2.- Los gabinetes reservados de los nobles
5.- El Infierno de la Biblioteca Nacional Francesa
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El Museo de Nápoles y su Gabinete de Objetos Obscenos se ha convertido en un punto de referencia de la censura cultural, ya que este ejemplo es el más conocido dentro de las "salas especiales" que muchos museos albergan, y es que como veremos en próximos capítulos, casi todos los museos del mundo han albergado gabinetes y salas secretas, repletas de pinturas y esculturas 'demasiado' pornográficas para su exhibición, ya que atentaban "contra la moral y el pudor de la gente" y donde sólo los ciudadanos de bien podían tener acceso.

El descubrimiento de Herculano y Pompeya

Figura itifálica.
Estamos a inicios del siglo XVIII, cerca del pueblecito de Resina, un campesino excava buscando agua en un antiguo pozo desecado, empieza a encontrarse una gran cantidad de mármoles antiguos, él no lo sabía pero se encontraba sobre la escena del teatro de Herculano...  Se habían descubierto, Herculano y Pompeya, las dos ciudades romanas que quedaron sepultadas bajo las capas de ceniza y lava aquel fatídico 24 de Agosto del 79 d.C.

Pronto el gran número de piezas y mármoles recuperados llamó la atención de las autoridades. El primero en querer recuperar piezas de forma sistemática fue el príncipe D'Elboeuf, coronel del ejército austríaco de ocupación y embajador en la corte de Nápoles, que preocupado por la decoración de su villa costera recuperó gran parte de las esculturas del frente escénico.

Las primeras excavaciones de carácter arqueológico se realizaron, bajo la protección del rey de Nápoles y Sicilia, el futuro rey de España, Carlos III. Quien, bajo la influencia del despostismo ilustrado e intentando equiparar Nápoles, con las grandes capitales culturales europeas, favoreció los inicios de las excavaciones arqueológicas y la creación de varios museos, con las piezas que se iban recuperando de las antiguas ciudades romanas.

El Gabinete Secreto

Las primeras piezas provenientes de Herculano se fueron ordenando y exponiendo en el Real Museo del Palacio de Portici, en pequeñas salas o gabinetes de carácter temático o tipológico. Según iban apareciendo piezas de carácter erótico y obsceno los encargados del museo se encontraron con el problema de donde albergar dichas piezas, que finalmente fueron organizadas todos juntas en torno a la sala número XVIII, el "Gabinetto Segreto".

Esta primera sala "secreta" albergó muchas obras libertinas, como un gladiador con falo en forma de perro, un nutrido grupo de tintinnabula, sátiros itifálicos... entre todas las piezas la que más escándolo y revuelo provocó fue el famosísimo conjunto marmóleo de Pan y Cabra, que tras su hallazgo en 1752 se convirtió en la pieza estrella del Gabinete.

Pan y Cabra.
El acceso al Gabinete siempre estuvo sujeto a la adquisición de un permiso especial, su visita estuvo tan restringida que entre 1752 y 1762 sólo dos aristócratas extranjeros obtuvieron tal permiso.

En 1777 se reforma el antiguo edificio de la Universidad de Nápoles para convertirlo en el Museo definitivo donde se albergarán las numerosísimas obras de arte que se seguían extrayendo de Pompeya y Herculano, por lo que muchas piezas se trasladarán de un museo a otro.

El Gabinete de Objetos Obscenos de Nápoles... una visita inesperada:

La creación del actual Gabinete secreto se debe a la visita inesperada en 1819 del futuro rey de Nápoles, Francisco I, que acompañado de su mujer e hija decidió darse un paseo por las diferentes salas del museo... No podemos dejar de sonreir al pensar en la cara de asombro y estupefacción que tuvo que tener el rey en su paseo por el museo, donde tuvo que contemplar topo tipo de objetos fálicos: lucernas, campanillas fálicas, su rotro se iría transformando en un mueca de perturbación al seguir vieno todo tipo de escenas 'pornográficas': esculturas de Príapo con su enorme falo, esculturas y pinturas de ninfas, sátiros y hermafroditas representados en juegos eróticos más o menos explícitos,...

El príncipe salió del museo tan indignado que ordenó que todas las piezas de carácter erótico fuesen inmediatamente custodiadas en una sala especial, donde sólo las "personas de edad madura y de moral reconocida", y mediante una autorización especial se les permitiese la entrada. Había nacido el
Gabinete de Objetos obscenos o reservados.

Falos Funerarios.
Censura y Prohibición

Desde su creación, su fama se extendió por todo el panorama mundial, por lo que numerosos científicos y aventureros, nobles y monarcas se acercaron en secreto a visitar el famoso gabinete, los menos consiguieron pases especiales, la mayoría sólo accederían a la sala previo pago de sobornos a guardias y directores del museo.

Brasero de Bronces.
Así a lo largo de sus casi 150 años de vida, el Gabinete de Objetos Obscenos casi siempre ha estado cerrado a cal y canto, y sólo en pequeños períodos de liberalismo político se permitió su visita de carácter general. Francisco I lo cerró en 1819, y así se mantuvo, celosamente custodiado, hasta que la entrada de Garibaldi en Nápoles permitió una breve aperura de puertas, ya que con la llegada al trono de la Casa Saboya se volvió a censurar la entrada al Gabinete. 

Incluso se llegó a especular con la destrucción de estas piezas, ya que eran monumentos perniciosos para la moral de los visitantes y contrario a la reputación de la familia real. Finalmente el conservador del Museo logró frenar su destrucción, impidiendo su paso mediante una puerta cerrada mediante tres cerraduras y llaves distintas, custodidas por tres personas diferentes. Llegando incluso en 1851 a encerrar en esta sala a todas aquellas Venus que estuviesen completamente desnudas.

Esta censura continuó bajo la Italia fascista, donde se necesitaba el permiso del Ministro de Educación para su acceso. La censura se mantuvo después de la guerra hasta 1967, aunque por diversos motivos y excusas el Gabinete ha estado cerrado al público durante largas temporadas, incluso estando vetada la entrada de mujeres a la sala hasta prácticamente el siglo XXI, ya que no fue hasta el año 2000 cuando dichas estancias se abrieron defintivamente a todo tipo de público y con un carácter museográfico mucho más moderno y racional.


El Gabinete Secreto en la Actualidad

Desde su reapertura el Gabinete ha dejado de ser una mera recopilación de imágenes de carácter  erótico o lascivo, sino que hoy en día está organizado en torno a los diferentes aspectos de la sexualidad en el mundo antiguo: desde lo religioso a lo cultural, de lo cómico a lo mágico pasando por el mundo funerario o comercial hasta llegar finalmente al aspecto más lúdico, lascivo y sexualmente explícito.







sábado, 10 de enero de 2015

Príapo y los Carmina Priapea


Índice
Literatura Erótica Romana:
       - Príapo y los Carmina Priapea
       - Versos Fesceninos (en preparación)
       - El arte de amar (próximamente)

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Príapo, es un dios de la fertilidad de origen frigio (Asia Menor), se tienen referencias de este dios desde el siglo VI a.C. Su culto se difundió en todo el mundo helenístico, debido a la difusión de la religión dionisíaca, dando lugar a una gran actividad literaria en torno a su figura. Este culto de carácter agrario se extendió a Italia alrededor del siglo III a.C como deidad beneficiosa para la fertilidad de los campos.

 
Fresco de Pompeya. Museo Arqueológico de Nápoles.

Funciones

Dios campestre representado con enormes genitales, aseguraba la fertilidad y la buena fortuna. Príapo era el protector de los jardines, viñedos y huertos, y su estatua sirvió tanto de espantapájaros como de guardián de las divinidades. Fue considerado como el dios patrón de los marineros y de los pescadores y de las personas necesitadas de buena suerte, especialmente entre los que buscaban la satisfacción sexual. Su presencia también evitaba el mal de ojo. 

Príapo tenía otras múltiples facetas poco conocidas entre las que destaca la de guardián de las puertas de las mansiones rústicas, de los lindes de los campos y , sobre todo, como divinidad ctónica al relacionarse con las potencias subterráneas y ,en general con el ciclo vegetal de la fertilidad de los campos y la fecundidad de los hombres y animales.

Iconografía

Príapo. S.II d.C. Museo de Éfeso.
Su imagen fue principalmente de madera, burdamente hecha, de tamaño pequeño y desproporcionado, pero con un gran falo siempre en erección.  Príapo no parece haber tenido un culto organizado, era venerado al aire libre sobre piedras o columnas en jardines, bosques o viñedos, sólo en algunos lugares era protegido contra la intemperie con un templete o en una gruta, aunque existen testimonios de templos dedicados al dios. Por último, apuntar que su imagen también era representada en los lupanares.

La iconografía de esta divinidad se mueve de forma humorística entre lo sagrado y lo grotesco, ya que fuera de su región en Asia menor, entre los habitantes urbanos era fuente de bromas y burlas, aunque en el campo siguió manteniendo su papel de deidad protectora.

A pesar que este tipo de iconografía fue objeto de constante destrucción con la llegada del cristianismo, Príapo fue un dios con gran veneración como atestiguan el gran número de representaciones iconográficas de todo tipo que nos han llegado: desde grandes esculturas a pequeños bronces, relieves, mosaicos, pinturas parietales, terracotas e incluso gemas.

Culto a Príapo

Según la leyenda este dios fue criado en la ciudad de Lampsaco, capital de la Misia, su fuerte inclinación al vicio y al libertinaje le llevó a pervertir y seducir a todas las mujeres de Lámpasco, razón por la que fue expulsado por orden del Senado. Sin embargo, su vuelta se hizo pronto necesaria ante la enorme epidemia que asoló la ciudad, por lo que le edificaron templos y le instituyeron fiestas en su honor, en las que se cometían todo género de excesos.

En las fiestas Priapeas las celebraciones consistían fundamentalmente en comitivas que recorrían los campos hasta llegar al lugar de culto. Allí era sacrificado un asno coronado de flores, en recuerdo a su aventura con la ninfa Lotis, y  se le ofrecían frutas, granos, racimos de uvas, miel, ostras y pescados. El cortejo, compuesto de hombres, mujeres y niños, se mostraba especialmente alegre e incluso obsceno, puesto que los bailes eran acompañados por cantos de poemas que resaltaban los increíbles atributos del dios.

En Roma, su culto lejos de estos excesos dionisíacos, se simplificó, ofreciéndole en primavera una corona pintada de carios colores, y en verano una guirnalda de espigas

Culto a Príapo.


Casa de los Vettii (Pompeya)

No podemos hablar de Príapo sin hacer mención a 'La Casa de los Vettii' en Pompeya. Esta domus, perteneciente a dos libertos de éxito llamados Vettius, es una de las residencias más lujosas y famosas de Pompeya, y donde destacan sus Príapos. Tenemos una gran pintura mural que retrata a Príapo pesando su falo contra un saco de monedas, y por otro lado,  la misma casa contiene una fuente escultórica con la forma de Príapo, de cuyo falo brotaba el agua.

Fuente escultórico.
Casa de los Vettii.


La Burla en el culto de Príapo:

Príapo. Fresco Casa de los Vettii.
Mueseo Arqueológico Nacional de Nápoles.
A partir del siglo II a.C.,  coincidiendo con la difusión en Roma de su culto, es  cuando comienza a cambiar la imagen tradicional de Príapo como dios agrario y protector, ya que el racionalismo helenístico sumado al carácter práctico y burlón de los romanos, convirtieron a este dios menor en objeto de chanzas y burlas.

Siendo sobre todo a partir de época imperial cuando se desvirtua completamente el aspecto religioso de Príapo, especialmente en el ámbito urbano, generalizándose en su culto el elemento obsceno, la burla y el chiste fácil. Príapo pasa de ser considerado un dios rústico a ser un simple espantapájaros o señal de advertencia para los ladrones de huertas y campos. Es en esta época cuando se escriben los famosos priapeos. Pero como ya hemos apuntado, en las zonas rurales se siguió manteniendo un culto serio y prolongado a la figura de este dios menos fecundador, incluso siglos después de la consolidación del cristianismo hay testimonios de la vigencia de este culto agrario.


CARMINA PRIAPEA

Los Priapeos (Carmina Priapea) son una colección de poemas erótico-festivos escritos de manera anónima por algún célebre autor, ya que a pesar de su tono desmadrado están escritos con cierta elegancia. Los especialistas, teniendo en cuenta su estilo y rima, los han fechado en torno a la época del emperador romano Augusto, y se atribuyen posiblemente al círculo intelectual cercano de Mesala, quien —como otras personalidades distinguidas de la época— se mantenía ocupada con entretenimientos de este tipo.
Los poemas versan sobre  Príapo, un dios menor cuyas estatuillas rústicas y primitivas ocupaban antiguamente algún lugar en las huertas, para protegerlas de eventuales ladronzuelos, por más que gozó de la devoción de prostitutas y otras gentes de difícil clasificar.

A continuación os ofrecemos algunos de estos Priapeos:

I
Tú, que te dispones a leer las procaces chanzas de estos poemas sin pulir, desarruga ese severo ceño que iba bien al viejo Lacio. No habita en este templo la hermana de Febo, ni Vesta; tampoco la diosa nacida de la cabeza de su padre, sino el guardián de los jardines pintado de minio, de descomunal  verga, que muestra totalmente al descubierto su entrepierna. Por ellos o cubre con la túnica las partes pudendas o lee estos poemas con los mismos ojos con los que las miras.

V
La ley, que según cuentan, al zagal Príapo impuso, se encuentra aquí debajo en dos versos escrita: lo que mi huerto tiene impunemente podrás tomar, siempre y cuando lo que tu huerto tiene logre alcanzar.

VI
Aunque, como ves, soy un Príapo de madera y de madera es mi hoz, así como mi pene, te cogeré y, así cogido, toda ésta, sin dejar nada fuera, por grande que sea, más tensa que una ballesta y que una cítara, te la hundiré hasta la séptima costilla.

VII
Lejos de aquí las castas matronas: es vergonzoso que leáis impúdicos versos. Eso les importa un comino y se vienen derechas. Sin duda las matronas se regodean contemplando a gusto una buena polla.

XI
Ten cuidado no te coja. No te castigaré, si te cojo, a garrotazos, ni te produciré crueles heridas con la curva hoz: atravesado con mi percha descomunal, quedarás tan estirado que no creerás que tu culo tenga rugosidad alguna.

XVII
¿Qué tengo yo que ver contigo, inoportuno metomentodo? ¿Por qué impides que se me acerque el ladrón? Deja que venga. Se irá más ancho.

XXII
Si a robar viniesen una mujer, un hombre o un muchacho, que aquélla presente su coño, aquél su boca, éste sus nalgas.

XXIII
Para quien cortase aquí una violeta o una rosa o robase unas hortalizas o alguna fruta sin pagarla, pido que, falto de mancebo o de mujer, reviente de una erección como la que en mí veis, y que golpee en vano el ombligo sin cesar su méntula insatisfecha.

XXVIII
A ti, que tienes malas intenciones y difícilmente aguantas sin robar del huerto, te daré por culo con mi falo descomunal y si no da buen resultado este castigo, tan duro y penoso, tentaré otro agujero más alto.

IIL
Para entender por qué ves empapada la parte que me acredita como Príapo, debes saber que no es rocío, ni escarcha, sino lo que brota por sí solo cuando pienso en una lasciva mozuela.

Príapo. Museo Pio Clementino.
Museos Vaticanos.

Príapo en los Epigramas de Marcial


Autores de gran fama también cultivaron este género, así en los Epigramas de Marcial, encontramos numerosas referencias al dios Príapo.  La figura de Príapo en Marcial,se ve como una figura cómica y burda, utilizando su figura (y sus atributos) para tirar de ironía en diferentes contextos.  Se pueden catalogar seis poemas priapeos en los libros VI, VIII, XIV que podrían conformar un ciclo o serie abierta. Lógicamente, las traducciones de estos Priapeos han sufrido la censura a lo largo del tiempo, cambiando palabras de clara connotación sexual por otras de carácter más anodino, incluso en algunas ediciones hay versos y poemas enteros que se han suprimido.

 Libro VIII, XL
Ten cuidado, curioso

"·Nos miras fijamente, Filomuso, cuando nos bañamos,
y luego preguntas que por qué tengo unos esclavos imberbes que la tienen como Príapo.
Contestaré sin rodeos a tu pregunta:
Les dan por culo a los curiosos, Filomuso."


Libro III, LXXIII
 ¿Qué eres, entonces?

"Duermes con jóvenes que la tienen como Príapo,
y a ti no se te empina, Febo, lo que se les empina a ellos.
Por favor, Febo, ¿Qué quieres que yo imagine?
Me inclinaría a pensar que eres un afeminado;
pero los rumores dicen que no eres maricón.

Libro XI, LXXII
!Ya quisiera Príapo!

"Nata llama mínima a la de su amante; compardo con él, Príapo está capado."

Libro VI, LXXII
El guardían robado

"Ladrón de rapacidad muy conocidaa, un Cilico quería saquear un huerto: pero en el huerto inmenso no había, Fabulo, nada más que un Príapo de mármol. Al no querer volverse con las manos vacías, el Cilico se llevó al mismísimo Príapo."




BIBLIOGRAFÍA

Baena del Alcázar, L., Dos esculturas de Priapo, inéditas, de la Vega de Antequera, Cuadernos de prehistoria y arqueología, Nº 7-8, 1980-81 , págs. 141-150.

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