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sábado, 12 de agosto de 2023

Los gabinetes secretos de la Nobleza española

4.- El Infierno de la Biblioteca Nacional Francesa
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  Los gabinetes reservados de la nobleza hispánica:

Esta temprana afición de la nobleza por los gabinetes secretos se confirma con la colección que creó el polémico secretario de Felipe II, Antonio Pérez, que en muy poco tiempo fue capaz de acumular una gran fortuna e invertir parte de ella en decorar una sala reservada, de claro carácter erótico, en su residencia urbana cerca de Atocha, donde se podían contemplar joyas de la pintura universal como el 'Adán y Eva' de Tiziano o varios de los famosos 'Amores de Júpiter' de Correggio.

Adán y Eva, de Tiziano.
Museo Nacional del Prado.

Por otro lado, algunos de los nobles enviados por la Corona a los distintos territorios europeos aprovecharon su estancia en el extranjero, lejos de la mirada inquisitorial, para formar sus propias pinacotecas.

Sabemos que el VI conde de Monterrey, embajador en Roma y virrey de Nápoles, o el I Marqués de Leganés, gobernador en Flandes, fueron grandes coleccionista de arte, existiendo entre sus posesiones destacados desnudos femeninos. El susodicho Marqués de Leganés, logró reunir una colección de más de 1000 lienzos, reservando una sala de su palacio de Morata de Tajuña exclusivamente a aquellos cuadros con representaciones de mujeres desnudas.

Contamos además con el excelente trabajo del profesor García Cueto, "La pintura erótica en las colecciones aristocráticas madrileñas de la segunda mitad del siglo XVII", donde se nos desvelan tres pinacotecas nobiliarias en el Madrid del siglo XVII con un alto componente erótico, como fueron la del marqués del Carpio, la del almirante de Castilla y la del marqués de Castel Rodrigo.

Gracias al inventario realizado en su momento a estas colecciones, sabemos que los Almirante de Castilla, tanto padre como hijo, cultivaron un gusto muy desarrollado por las obras de arte, manteniendo una inmensa pinacoteca ordenada en diferentes estancias y habitaciones de manera temática, por lo que sabemos que existieron dos habitaciones destinadas a albergar únicamente obras de desnudos, tanto mitológicos como bíblicos, entre los que destacaban una Diana desnuda, un rapto de Proserpina, una Bacanal, una Betsabé en el baño y alguna que otra Venus.

Pero si hay que destacar dos gabinetes reservados estos son el del Marqués del Carpio y el de Manuel Godoy, ya que ambos parecen tener una clara intencionalidad erótica, es decir, su pasión por las pinturas de desnudos iba mucho más allá de un mero placer coleccionista o de una simple moda pasajera.

Sus gabinetes fueron creados para deleitar los sentidos y cargar esas estancias de un ambiente erótico para desatar la pasión amorosa de sus visitantes.



El palacete del amor del Marqués del Carpio


El marqués del Carpio, más conocido como don Gaspar de Haro y Guzmán fue uno de los más destacados coleccionistas de arte de su tiempo, logrando atesorar más de 3.000 lienzos. A esto hay que sumar una vida personal algo libertina y disipada, salpicada por escándalos de índole sexual.

Por lo que el marqués contaba con todos los ingredientes para formar una de los gabinetes secretos más importantes de todos los tiempos, más aún, si sabemos que la joya de su corona, era nada más y nada menos que la excepcional y trasgresora 'Venus del espejo' de Velázquez.

Venus del espejo, de Diego Velázquez.
National Gallery, Londres.

Además, también sabemos que el marqués acondicionó un pequeño palacete en Huerta de Sora, para instalar allí a sus diferentes amantes y convertir ese espacio en su refugio para sus aventuras extraconyugales, por lo que no dudó en decorarlo con evidentes motivos sensuales, tal y como sugieren las descripciones de varios de sus techos pintados al temple, por lo que algunas de sus estancias tuvieron que ser toda una "exaltación visual del amor".


El gabinete de Manuel Godoy


Aunque, sin duda, el gabinete nobiliario más famoso de todos los tiempos fue el del extremeño Manuel Godoy, válido de Carlos IV, y uno de los personajes más poderosos su época. Quien gracias a su creciente fortuna, su influencia y su desmedido poder fue capaz de atesorar en su colección privada más de 1000 pinturas, repartida entre sus numerosos palacios y mansiones.

Pero si lo traemos a este blog es porque en unos de sus palacetes de Madrid, el conocido como Palacio de Godoy, albergó uno de los mejores gabinetes de desnudos de la historia del arte. 
 
Sabemos que adquirió de manos de la XIII duquesa de Alba dos de los desnudos más controvertidos de su época: 'La Venus del espejo' de Velázquez y 'La escuela del amor' de Correggio.
 
LA MAJA DESNUDA

Pero su fascinación por la pintura de carácter erótico iba mucho más allá, ya que no dudó en encargar uno de los cuadros más polémicos de todos los tiempos a otro genio de la pintura. Estamos hablando de 'La maja desnuda' de Francisco de Goya, un cuadro envuelto en continúas polémicas y debates: ¿quién lo encargó?, ¿quién es la mujer representada? ¿cuándo se pintó?. Nosotros nos sumamos a la teoría de que el lienzo fue un encargo de Godoy a su protegido Francisco de Goya, un cuadro sólo para su disfrute personal, ya que la mujer retratada era su joven amante Pepita Tudó.

Las Majas de Goya.

 

Pero este lienzo va mucho más allá de cualquier representación anterior, ya vimos en anteriores post, cómo aquellos cuadros con desnudos de mujeres habían despertado cierto rechazo por parte de las autoridades oficiales, pero artistas y mecenas escudándose en la representación de temas mitológicos o bíblicos habían podido explorar la sensualidad del cuerpo femenino.

Pero es ahora, la primera vez en la historia del arte, donde se representa una mujer desnuda mostrando el vello púbico, sin más, sin ningún tipo de trasfondo bíblico o mitológico, una mujer, sensual, altiva y desafiando con la mirada al espectador, haciendo de este cuadro una de las obras más eróticas y sensuales de todos los tiempos.

¡Hay que imaginarse el asombro que tuvo que causar dicha representación en su tiempo!


Así pues la existencia de su gabinete privado vendría confirmado por las numerosas visitas que por allí pasaron, como la del grabador Pedro González de Sepúlveda de quién obtenemos la primera referencia sobre la existencia de 'La maja desnuda': "colgaba allí en un «gavinete interior» junto con otras Venus, una desnuda de Goya pero sin divujo ni gracia en el colorido".

Por lo que Godoy, siendo el personaje más poderoso de su tiempo, no tuvo ningún reparo en mostrar abiertamente este comprometido gabinete a amigos y conocidos, decorado con algunas de las más hermosas y sensuales Venus realizadas por pintores de la talla de Velázquez o Tiziano. 

Además todo parece indicar que Godoy se guardaba una sorpresa final para sus visitantes...

Es muy probable que 'La maja vestida' estuviese sobrepuesta sobre 'La maja desnuda', y mediante la activación de algún mecanismo de poleas, la primera maja se deslizase para descubrir a la maja desnuda.


Pero en 1808, tras el desastre de Trafalgar y la invasión de las tropas napoleónicas, estalla el Motín de Aranjuez, produciéndose la caída de Godoy, a quién el pueblo señaló como el gran culpable de la situación del país. Gran parte de sus bienes fueron saqueados, y su pinacoteca fue confiscada tanto por parte del Estado como por tropas napoleónicas.

Como dato curioso, y para poder comprender el peso que ha tenido la Iglesia en nuestro país, apuntar que su pinacoteca, una vez confiscada, fue revisada por la Santa Inquisición (vieja enemiga de Godoy), catalogando muchas de sus obras como obscenas. Su poder era tal, que hicieron comparecer ante sus tribunales al mismísimo Francisco de Goya, todo un pintor real, para interrogarle entre otras cosas por sus majas. Aunque poco más se sabe de este asunto, ya que gracias a la mediación de algún personaje influyente el caso fue sobreseído...

Pero las majas, y otras pinturas indecorosas, fueron enviadas a la real Academia de Bellas Artes de San Fernando, permaneciendo enclaustradas, lejos de miradas indiscretas hasta prácticamente el siglo XX.

Conclusión

Como hemos podido comprobar a lo largo de esa serie de post parece que hubo una cierta tendencia entre la aristocracia cortesana madrileña a crear "gabinetes secretos" o como mínimo a coleccionar obras de artes con una alta carga de erotismo. Seguramente los motivos de cada persona fuesen distintos: desde los más puristas del arte que solo querían coleccionar obras de arte, pasando por aquellos que buscaron en los temas mitológicos dar esplendor y solera a sus casas, hasta los nobles más libertinos que no dudaron en crear auténticas salas de placer visual hedonista, ya fuese para presumir con sus amistades más íntimas, o para dar rienda suelta a sus más hondas pasiones o perversiones.




BIBLIOGRAFÍA


GARCÍA CUETO, D.; La pintura erótica en las colecciones aristocráticas madrileñas de la segunda mitad del siglo XVII, Visiones de pasión y perversidad / coord. por Víctor Manuel Mínguez Cornelles, Inmaculada Rodríguez Moya, 2014, págs. 40-57
GEORGE, B., Las lágrimas de Eros, Barcelona, Tusquets, 1997.EDWARD, L., Sexuality in Western Art, Londres, Thames and Hudson, 1991.
MORÁN, M. y CHECA, F., El coleccionismo en España, Madrid, Cátedra, 1985.
PORTÚS, J. La Sala Reservada del Museo del Prado y el coleccionismo de pintura de desnudo en la Corte española, 1554-1838, Madrid, Museo del Prado, 1998.
VV. AA., El desnudo en el Museo del Prado, Madrid y Barcelona, Fundación Amigos del Museo del Prado y Círculo de Lectores, 1998.


[En Internet]

La colección de arte de Godoy en
https://art-y-cultura.blogspot.co.uk/2015/06/la-coleccion-de-arte-de-godoy-digna-de.html

sábado, 4 de abril de 2020

Fetichismos y parafilias en la Historia: Candaulismo (Infidelidad consentida)


Fetichismos y parafilias en la Historia:

- Capítulo I: Agalmatofilia
- Capítulo II: Candaulismo

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El candaulismo es una práctica sexual o fantasía que se refiere al impulso psicológico de un sujeto de exponer a su pareja sexual o imágenes de ella o él, ante otras personas, con el fin de obtener gratificación erótica.

El término puede aplicarse a la simple exhibición del cuerpo de la pareja, como deseo que sea admirada por su belleza, como a la excitación de ver a la pareja manteniendo relaciones sexuales con una tercera persona.


Algunos psicólogos asocian esta parafilia como una variación de otras prácticas similares como pueden ser el voyeurismo y el exhibicionismo. Otros la ven más cercana a prácticas sadomasoquista, dentro de juegos de dominación y sumisión. Nos vemos con la obligación de remarcar que este tipo de prácticas siempre tienen que ser consensuadas con la pareja, sino están catalogadas como delito.

Aunque hoy en día esta práctica es más conocida con el término inglés de "cuckold", como cualquier fetichismo o parafilia recoge su nombre de un personaje de la Antigüedad. En este caso del rey griego Candaules.

Candaules


Fue rey del poderoso reino de Lidia, situado en las actuales costas de Turquía. Fue el último rey de la Dinastía Heráclida, ya que, como veremos, fue asesinado por uno de sus colaboradores más próximo, Giges, otro de los protagonistas de esta historia.

El relato más detallado sobre su reinado nos lo proporciona Heródoto de Halicarnaso, quien nos cuenta que Caudales sentía auténtica pasión por su mujer, considerándola la mujer más bella de todo el reino.

Esposa de Candaules descubriendo el escondite de Giges.
Eglon Van Der Neer (1660-1662)

Un día, estando reunido con Giges, uno de sus ministros de más confianza, empezó a alabar la belleza de la reina. Canduales, creyendo que Giges reaccionaba a sus palabras con incredulidad, le propuso que lo comprobase con sus propios ojos.

Invitó a Giges a esconderse en el dormitorio de su esposa y contemplarla desnuda, y juzgar así, con sus propios ojos, si las palabras del rey eran una exageración.


El rey Candaules de Lidia mostrando a su mujer
Jacob Jordaens.
Giges rechazó el ofrecimiento del rey, no sabemos si por respeto a su monarca o a la reina, o por miedo que se tratase de algún tipo de estratagema del rey para librarse de él. Aunque debido a la insistencia del rey, ya sabemos que no es conveniente contrariar a un rey, finalmente acabó aceptando.

La noche acordada, el rey escondió a Giges en las estancias del monarca. La reina, en su ignorancia, se desnudó como todas las noches, mientras el fascinado Giges observaba con veneración el cuerpo desnudo de la dama. Una vez que la Reina se acostó en su lecho, el Rey intentó sacar al estupefacto Giges de la habitación en sigilo. Pero decimos "intentó" porque la Reina se percató de lo ocurrido. Ultrajada, en silencio, prefirió meditar sobre cómo restaurar su honor.

Al día siguiente, la Reina hizo llamar a Giges a su presencia. La reina le acusó de haber mancillado su honor, pero ante las explicaciones de Giges, la dama le dijo que sólo tenía dos opciones para resarcirlo: Suicidarse, ya que sus ojos habían contemplado lo que a todo el mundo le estaba vetado; o asesinar al rey, ya que era el culpable de esta situación, y proclamarse con nuevo monarca y tomarla a ella como esposa, ya que era probable que Candaules quisiese repetir la  experiencia.

Giges, sorprendido ante las exigencias de la reina se quedó en shock, pero ante la amenaza de perder su vida o convertirse en rey, decidió cumplir con los planes de la reina y asesinar al rey. Como la venganza es un plato que se sirve en plato frío, la reina decidió utilizar la misma estrategia que utilizó su marido. Metió a escondidas en el dormitorio a Giges, ocultándose en el mismo sitio que la vez anterior y cuando el rey se durmió lo apuñaló hasta la muerte.

La coronación de Giges no fue tarea sencilla, ya que dentro de la corte tenía enemigos. Por lo que decidieron consultar al oráculo de Delfos sobre la legitimidad de Giges para ocupar el trono de Lidia. El oráculo, debidamente sobornado por oro y plata, confirmó a Giges como nuevo monarca.

Como decimos, este relato de Heródoto no es el único que existe sobre este suceso. Existe una versión más antigua que nos narra como el rey Candaules exigió a su esposa a desfilar desnuda frente a sus tropas, por lo que, ante la negativa de la reina, ordenó matarla.

El rey Candaules
Jean Leon Gerome


Jerjes y Esther


Este fetichismo, aunque nos pueda parecer único, no es tan infrecuente como nos pueda parecer. Tenemos otro caso similar que viene recogido en el 'Libro de Esther'

En él se cuenta, que un rey persa denominado Asuero, a quién los investigadores identifican como el gran Jerjes I, estaba casado con la hermosa Vasti. Jerjes que gobernaba un inmenso imperio que se extendía desde la India hasta Etiopía estaba celebrando un espectacular banquete de varios días, con príncipes y nobles llegados de todos los puntos de su vasto Imperio.

En un momento dado, el rey embriagado por el vino quiso presumir de una de sus más hermosas conquistas, la reina Vasti, por lo que ordenó que la reina se presentase al banquete con sus mejores galas. 


La reina ofendida decidió incumplir las órdenes del rey. Un acto de desobediencia que, ante la presencia de tan ilustres invitados, suponía toda una ofensa al gran Jerjes, por lo que no dudó ni un instante en relegar a su esposa y contraer matrimonio con Esther.

Podemos entender que en aquellos tiempos antiguos, las esposas de estos poderosos monarcas fuesen vistas como un trofeo de guerra más, y que fuese viable quererlas exhibir públicamente, como muestra de su poder. Pero como veremos, a lo largo de la historia, hemos tenido más casos de candaulismo.

Antigua Roma


No nos vamos a detener mucho en la Antigua Roma, ya que la corte imperial romana siempre ha sido un hervidero de toda clase de rumores sexuales, creo que no hay filia o fetiche que no se le haya atribuido a uno u otro miembro de la familia imperial.: Desde Messalina, a la que se le ha acusado de todo, pasando por los emperadores Tiberio o Calígula, a otras mujeres romanas como Clodia o Faustina, la joven.


El Duque de Orleans y su libertino juego


El Duque de Orleans mostrando a su amante,
E. Delacroix, 1825

Otra figura histórica que protagonizó un claro ejemplo de candaulismo fue el Duque de Orleans, un episodio recogido en diferentes fuentes como en la "Historia de los duques de Borgoña", de Baramte, o en "Les vies de dames galantes", de Brantome; y que nos sirve de ejemplo de la vida libertina que impregnó a la aristocracia francesa en el siglo XVIII.

El duque de Orleans tenía entre sus amantes a Mariette d'Enghien, esposa de su antiguo chambelán, Aubert le Flamenc.  Mariette confesó a su amante Luis lo poco que su marido la tocaba y lo desatendida que estuvo siempre en la cama, así que al Duque de Orleans se le ocurrió un divertido y peligroso juego, ver si su marido era capaz de reconocer su cuerpo desnudo. Le hablaría a Aubert le Flamenc del delicioso cuerpo de su nueva amante, y se lo mostraría desnudo para que lo contemplase, pero cubriéndole el rostro a la dama para respetar su honorabilidad.

 

Y ni corto ni perezoso, el duque de Orleans hizo entrar a Aubert a sus aposentos, donde le esperaba desnuda en la cama, la amante de uno y la esposa del otro. El duque le mostró al marido el cuerpo desnudo de su mujer, pero ocultándole el rostro tras las sábanas, y como esperaban el cornudo marido admiró la gran belleza del cuerpo de la mujer, pero sin ser capaz de reconocer que era el cuerpo de su esposa.

Este episodio ha sido recogido por varios pintores, entre ellos el gran Eugene Delacroix.



El escándalo Worsley


No nos extenderemos mucho sobre este caso, ya que esta trama merece un post aparte, ya que fue uno de los escándalos sexuales más sonados en la alta sociedad británica. Y es que la joven Seymour Dorothy Fleming, más conocida como Lady  Worsley, a pesar de estar casada, era conocida por su "ligereza", coqueteando públicamente con sus numerosos amantes.

Por lo que, cuando Lady Worsley quedó embarazada, pronto surgieron habladurías que insinuaban que la hija era fruto de su relación con el Capitán George M. Bisset, amigo íntimo y vecino del Gobernador Sir Richard Worsley.


El pobre gobernador intentó tapar el escándalo, retirándose el matrimonio a una apartada villa, pero el carácter libertino de Lady Worsley hizo que la situación estallase. Sir Richard Worsley cometió un error que pagaría el resto de su vida, ya que no se le ocurrió otra cosa que demandar a Bisset por adúltero, por haber seducido a su mujer y, como no, por haber mancillado su honor, por lo que le reclamaba una fuerte suma de dinero o la cárcel en caso de impago para el adúltero.

Viñeta satírica donde se ve a Sir Richard
ayudando a Bisset a ver a su esposa desnuda.
Por lo que en 1782 se inicia un juicio que terminará en un escarnio público para el matrimonio Worsley.

Y es que los abogados de Bisset defendieron a su cliente argumentando que el propio Sir Richard había alentado el romance, animando a su esposa al adulterio.


Un 'ménage à trois' que se vio aireado en los periódicos londinenses, publicando viñetas satíricas, ya que se desveló que Sir Richard también era cómplice de adulterio, al ser cómplice junto a Bisset, de espiar a su mujer en una casa de baños.

Aunque Sir Richard ganó técnicamente el juicio, se le otorgó la irrisoria cantidad de un chelín por daños molares, al ser considerado cómplice del adulterio. Todo ello acabó con la carrera política de Sir Richard.


Lady Worsley acabó peor, convirtiéndose en una apestada a ojos de la sociedad británica, repudiada por su marido, desterrada por su familia, sin poder ver a sus hijos... su única forma de sobrevivir fue seguir con su vida libertina, convirtiéndose en una dama de "compañía" de ricos amantes.


¿Musas o candaulismo?


La línea que separa la exposición pública de alguna de las musas de grandes artistas a ser consideradas prácticas exhibicionistas o candaulistas puede ser muy fina.

El caso más evidente puede ser la extraña, y abierta, relación que mantuvieron Salvador Dalí y su gran musa, Gala.

Según numerosos testimonios, Gala era una mujer de mucho carácter y con un fuerte impulso sexual, por lo que mantuvo durante toda su vida numerosos amantes, relaciones que el propio Dalí alentó.


Aunque al ser una relación tan poco convencional , una relación marcada por una poderosa atracción erótica (aunque al parecer ausente de sexo), donde se fusionaron amor, pasión, locura, tormento... es difícilmente clasificable.
En esta delgada línea algunos autores también sitúan al pintor italiano Raffaelo de Urbino y los retratos que realizó a su musa y amante, 'La Fornarina', a quién no dudó de representar en poses muy escandalosas.


La fornariana,
Rafael Sanzio, 1518 - 1520

Una de espías


Acabamos este repaso con uno de los casos más claros y polémicos de candaulismo y exhibicionismo, y es que el protagonista era un agente del FBI.

El agente se llama Robert Hanssen y fue arrestado en 2001 acusado de espiar para los rusos. Durante las investigaciones se desveló que Hanssen había utilizado el equipo del FBI para sus propios fines fetichistas.

En un principio, tomó a escondidas fotografías explícitas de su mujer y se las envió a un amigo suyo. 


La búsqueda de nuevas sensaciones hizo que la parafilia fue aumentando en intensidad, ya que posteriormente invitó a su amigo a observar clandestinamente como mantenía relaciones sexuales con su esposa a través de una ventana.

Aunque contando con un equipo de última tecnología del FBI ¿por qué no aprovecharlo para grabar esas relaciones? Así que montó un circuito cerrado de televisión para que su amigo pudiese ver desde la habitación de invitados lo que ocurría dentro del dormitorio.

Bibliografía


 https://lavilladelospapiros.com/2017/11/19/historia-de-candaules-en-la-pintura/

https://es.wikipedia.org/wiki/Candaulismo

https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2018-08-24/que-le-harias-a-mi-mujer-perversion-sexual_1599179/

 http://retratosdelahistoria.blogspot.com/2011/05/el-escandalo-worsley.html

sábado, 26 de octubre de 2019

Imperia: La primera cortesana

Parte I: El Concilio de Constanza: prostitutas, cortesanas y una estatua.
Parte II: Imperia, la primera cortesana.
Parte III: Cortesanas poetisas, prostitución en la Italia del Renacimiento.

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Imperia: el nacimiento de un mito


Aunque conocemos bastantes detalles de la vida de Imperia Cognati durante su vida en Roma, poco o nada sabemos de lo que sucedió durante su estancia en Constancia, más allá de lo relatado por la pluma y la imaginación de Balzac en su obra "La Bella Imperia", donde nos narra, el ambiente lascivo de aquel Concilio y las intrigas urdidas por esta enigmática mujer.


"Era Imperia la más preciosa y caprichosa de las mujeres de mundo, además de pasar por ser la más inteligentemente bella y la que mejor se las componía para engatusar a los cardenales, galantear a los más rudos soldados y opresores de pueblos. Era dueña de valerosos capitanes, arqueros y señores, deseosos de servirla en todo. Con sólo una palabra podía acabar con la vida de aquellos que se mostraban impertinentes.

La derrota de un hombre no le costaba más que una gentil sonrisa; y a menudo por muy Señor de Baudricourt que era, un capitán del Rey de Francia le preguntaba, haciendo burla de los abades, si aquel día debía matar a alguien para ella. Excepto los potentados del alto clérigo con los cuales Doña Imperia componía finalmente su ira, los tenía a todos bajo su férula por la virtud de su pico y de sus amorosos modales, que tenían a los más virtuosos e insensibles apresados como los pajarillos en liga. Por eso, vivía tan querida y respetada como las verdaderas damas y princesas, y se le daba el trato de señora…”

Retrato de Imperia en "El Parnaso" de Rafael como la poetisa Safo.

Es evidente que su presencia tuvo que causar estragos entre los grandes prohombres allí reunidos, y conociendo el carácter mujeriego del Emperador, parece claro que tuvo que fijarse irremediablemente en ella. 


Aunque nunca sabremos hasta qué punto su influencia tuvo algo que ver en la elección del nuevo Papa, el cardenal Otón de Colonna, elegido en 1417 bajo el nombre de Martín V, un miembro de una de las familias aristocráticas romanas más antiguas y con mayor influencia de su época. 

Esta elección dio fin al Gran Cisma de Occidente, tras casi cuarenta años de disputas, y volvió a situar a Roma (ciudad donde residía Imperia) como sede del trono de San Pedro, recuperando su grandeza, tras más de un siglo de saqueos,  abandono y guerras, tanto externas (con la vecina Pisa) como internas (lucha encarnizada entre las principales familias de la ciudad). El Papa, por fin, volvía a ser una sola persona y se asentaba en la ciudad eterna tras haber habido sedes papales en lugares tan dispares como Pisa, Aviñón e incluso ¡Peñíscola!


La primera cortesana: Imperia Cognati


'El triunfo de Galatea' de Rafael.
Imperia aparece en el centro del cuadro
Imperia, nacida en torno al año 1486, fue hija de Diana di Pietro Cognati, una famosa prostituta romana, su padre tuvo que ser algún personaje importante de la corte romana, por lo que muchos han querido atribuirle la paternidad a Paris de Grassis, maestro de ceremonias del Papa Julio II, ya que el testamento de Imperia estaba firmado bajo el nombre de Imperia de Paris.

A pesar de sus orígenes tuvo una educación excelsa, ya que nada más entrar en el mundo de la prostitución fue conocida por su encanto e inteligencia, convirtiéndose en el prototipo de mujer cortesana: refinadas, cultas, poetisa y versada en toda clase de artes.
 

Fue apodada "La Divina" o  "La Reina de las Cortesanas". Su origen, aunque incierto, se sitúa en la ciudad de Roma, y destacó no sólo por su belleza, sino también por su inteligencia, su trato elegante y distinguido, y su habilidad en diversas artes como la poesía o el arpa. 

Por ello, ha sido considerada la primera cortesana, una figura que se popularizó enormemente en la Italia del Renacimiento.


Retrato de A. Chigi
Su belleza y sus encantos hizo acrecentar enormemente su fama siendo cortejada por toda la corte eclesiástica y nobiliaria romana, aunque parte de su éxito residía en presentarse como una mujer inalcanzable, por lo que seleccionaba muy bien a sus amantes.

El gran amor de su vida fue el banquero Agostino Chigi, al que apodaban "el banquero más rico del mundo", que financió el alto nivel de vida de Imperia, manteniendo un palacio en Roma, así como una villa rural a las afueras de la ciudad.


Otra de esas leyendas que corren en torno a su figura es sobre el lujoso estilo de vida que llevaba. Se cuenta que su casa estaba tan llena de riquezas y obras de arte como el palacio de un príncipe, por lo que cuando el embajador español en Roma asistió a su vivienda y se atragantó no le quedó más remedio que escupir sibre un sirviente de Imperia, ya que era lo único en aquella casa que podía ser mancillado.

Entre la lista de amantes que tuvo hubo banqueros, como Agostino Chigi o Angelo di Bufalo, poetas como Blosio Palladio o Filippo Beroaldo, altos cargos eclesiásticos como el cardenal Jacopo Sadoleto o el bibliotecario papal Tommaso Inghirami, y ¡cómo no!, no podía faltar un genio del renacimiento como el pintor Rafael.

Entre sus amantes se encontraba el genio del renacimiento Rafael, que no dudó en pedir sus servicios como modelo para inmortalizar su belleza en varias de sus obras.


Según los historiadores del arte su retrato aparece en varias obras realizadas por Rafael:
- La primera de ella sería "El triunfo de Galatea" obra encargada por el banquero Chigi para decorar su villa, posteriormente conocida como Villa Farnesina.
- También aparece en los frescos que decoran la tumba del banquero en la Iglesia de Santa María de la Paz (Roma) representada como una de cuatro sibilas que acompañan a un ángel.
- Y por último, como la poetisa Safo en "El Parnaso", una espectacular pintura mural realizada en el Palacio del Vaticano.


Frescos de la Iglesia de Santa María de la Paz (Roma).
Imperia sirvió de modelo para representar a una de las sibilas.

Era tal su belleza que se popularizó la frase de que Roma había sido dos veces bendecida por los dioses: Una vez bajo los auspicios del dios Marte, el dios de la guerra, que les dio el Imperio Romano; y otra vez por la gracia de Venus que les otorgó la belleza de Imperia. 

Muerte

Tuvo una hija llamada Lucrecia a la que nunca le faltó de nada, no sólo por las riquezas de su madre, sino por la protección que siempre le ofreció su más que probable padre, el banquero Chigi. A la muerte de su madre, Lucrecia heredó su enorme fortuna.

Sobre la muerte de Imperia corren toda clase de rumores: algunos apuntan que se suicidó envenenándose por un mal de amor, otros por un asunto de honor donde el Papa Julio II exigió su muerte. Y es que este tipo de muerte trágica siempre adorna más la bibliografía de un personaje tan fascinante como Imperia. Pero el famoso poeta Pietro de Arentino, contemporáneo de Imperia, escribió que la primera de las cortesanas murió en su lecho "rica, venerada y digna en su propia casa.

Los funerales fueron todo un acontecimiento en Roma ya que fueron financiados por Agostino Chigi e Imperia fue enterrada con todos los honores en la Iglesia de San Gregorio al Celio en Roma.


Podéis ampliar la información sobre la interesante figura de estas mujeres cortesanas cuya figura se popularizó en las ciudades estado italianas durante el Renacimiento en nuestra entrada: Cortesanas poetisas: La prostitución en la Italia del Renacimiento.

 

Bibliografía


https://www.laviajeraempedernida.com/constanza-el-lago-y-las-cortesanas-del-concilio/

 https://www.opinion.com.bo/articulo/ramona/el-concilio-de-constanza/20140511235000666898.html

https://periodicoirreverentes.org/2012/11/08/ciertos-lugares-imperia/
https://www.opinion.com.bo/articulo/ramona/el-concilio-de-constanza/20140511235000666898.html

jueves, 24 de octubre de 2019

El Concilio de Constanza: Prostitutas, cortesanas y una estatua.


Parte I: El Concilio de Constanza: prostitutas, cortesanas y una estatua.
Parte II: Imperia, la primera cortesana.

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Quién tenga la suerte de poder viajar al lago Constanza, una maravilla de la naturaleza, por algo es llamado la "costa azul alemana", podrá descubrir con asombro, si se acerca a la ciudad del mismo nombre, cómo a la entrada de su puerto les recibirá la enorme escultura de una provocativa mujer .

La mujer va vestida con unas finas gasas transparentes, que se abren para mostrarnos sus larguísimas piernas y su ropa interior. El vestido, abrochado con un cinturón, apenas cubre sus prominentes y redondeados pechos.

Escultura de Imperia.

Pero que la belleza de su figura no os impida ver lo que sostienen sus manos: la figura de dos personajes desnudos, una ataviado como un rey, y el otro, como un Papa, son la representación del emperador Segismundo y el Papa Martín V, dos de los hombres más poderosos de su época, y como bien simboliza la escultura, a pesar de todo su poder, sus corazones estuvieron en manos de esta hermosa mujer.

¿Quién es esta misteriosa mujer? Imperia Cocagna, era su nombre, y según relatan las fuentes, era la cortesana más bella que hubo en su época. ¿Queréis conocer la historia que se esconde tras esta estatua? Pues acompáñanos a una de las épocas más convulsas para la cristiandad y os mostraremos como el sexo y el poder siempre han mantenido un estrecho vínculo, y la importancia histórica que tuvo Imperia, considerada como la primera cortesana de la historia.


La estatua


Esta singular escultura fue inaugurada en 1993, mide 9 metros y es obra de Peter Lenk. Como podrán suponer su inauguración fue todo un escándalo en la localidad, y es que ese puritanismo calvinista tan frecuente en estas tierras sigue muy vigente en la actualidad. Por suerte, la estatua se erigió sobre los terrenos privados pertenecientes a una compañía ferroviaria, por lo que la campaña pública para censurarla tuvo poco efecto. Además, poco a poco, se fue ganando el corazón de sus habitantes, convirtiéndose en uno de sus principales valores turísticos.

Para los más voyeristas podemos añadir que la estatua está situada sobre un pedestal que gira sobre su eje, por lo que cada cuatro minutos, la bellísima Imperia da una vuelta sobre sí misma, para que podamos admirar sus atributos sin problemas.

Como decíamos sobre sus manos sostiene dos personajes caricaturescos que personifican el poder terrenal y el poder espiritual... En su mano derecha se posa la figura del Emperador Segismundo que sostiene el globo imperial, en su mano izquierda se asienta el Papa cubierto por la tiara papal. Ambos poderes sucumben a la tentación, no sólo de la lujuria, sino también de la riqueza, del poder, de la ambición...

Aunque tal como dijo su creador: "Las personas de la bella Imperia no son ni el papa ni el emperador, sino saltimbanquis que se apoderaron de insignias del poder secular y espiritual. Libre a la interpretación histórica del observador decidir en qué medida los verdaderos papas y emperadores han sido, también, unos saltimbanquis."


Constanza


Nos situamos, estamos a las orillas de la ciudad de Constanza, ciudad que da nombre a este lago que hace frontera con tres países: Alemania, Suiza y Austria. Como podéis suponer esta maravilla natural ha sido un enclave histórico desde tiempos inmemoriales, tanto por su posición estratégica como puente sobre el Rin, como por ser un punto de cruce comercial de toda Europa,  por lo que numerosas culturas han dejado su huella en este territorio.

La pequeña ciudad de Constanza se convirtió en un importante paso comercial y durante los siglos X al XV ganó enorme protagonismo, tanto que allí se celebró el Concilio de Constanza, un intento de poner orden dentro de una Iglesia Católica dividida, corrupta, analfabeta y pecaminosa. Sus objetivos: finalizar con el Gran Cisma de Occidente, un hecho insólito, ya que hubo varios Papas gobernando simultáneamente y, por otro lado, intentar reformar la Iglesia.

Escultura en la entrada del puerto con el lago Constanza de fondo.


Marco histórico


La Iglesia, que durante todo el medievo había ido sufriendo diversas herejías y descontentos, entró en el siglo XIV en plena crisis institucional y de valores, desde su cabeza hasta sus pies. 


El cuerpo sacerdotal estaba formado por hombres analfabetos, sin apenas formación espiritual, muchos de ellos vivían abiertamente con su concubina, cuando no tenían familia directamente, a la gran mayoría se les acusaba de ser poco menos que borrachuzos y de abusar de su posición de poder para intimar con mujeres.

Su jerarquía era incluso peor, ya que a los vicios antes descritos sumaban una ostentación del lujo y de riqueza insultante, y una desmedida ansia por el poder. Los Papas no eran muy diferentes, hijos de poderosas familias que se aferraban al peligroso trono de San Pedro y ejercían su poder como cualquier otro noble.

A todo ello hay que sumar el desconcierto que suponía para los fieles el Cisma de Occidente, con la existencia de varios Papas al mismo tiempo, con sus propias cortes. En tiempos del Concilio de Constanza hubo hasta tres Papas gobernando al mismo tiempo.

En el momento de la proclamación del Concilio coexistían 3 Papas que se disputaban la silla de San Pedro


Si a este panorama de crisis espiritual sumamos la difícil situación social que vivieron los reinos medievales durante el siglo XIV tenemos el caldo de cultivo para el surgimiento de toda clase de movimientos religiosos que hicieron tambalear los cimientos de la Iglesia Católica. 


Entre las causas de este malestar social tenemos la llegada de la Peste Negra a Europa, así como un período de hambrunas generalizadas debidas a la concatenación de una serie de malas cosechas por un cambio climático que enfrió varios grados el clima de Europa; sin olvidar la siempre inquietante sombra acechante del poder musulmán, encabezado por el Imperio Otomano.

Retrato del emperador Segismundo.
Por lo que no nos puede extrañar que en una sociedad profundamente religiosa, y bajo este clima de inseguridad y zozobra, surgiesen toda clase de individuos, desde profetas que proclamaban el fin del mundo, visionarios que profetizaban el advenimiento de cristo, pasando por intelectuales reformistas que exigían la reforma de la Iglesia y aireaban la corrupción del trono de San Pedro.

Por todo ello, Segismundo de Hungría, el Emperador del Sacro Imperio Germánico, única persona con poder para proclamar un concilio ecuménico en lugar del Papa, intentó poner orden en la Iglesia convocando el Concilio de Constanza, el único celebrado en territorio alemán, y que se
alargó durante más de 4 años, entre 1414 y 1418.  Un período en el que la pequeña ciudad de Constanza vivió una eclosión económica con la llegada de más de 70.000 personas, entre ellos, las inmensas cortes que arrastraban tanto el Papa, como el propio emperador, como los embajadore de todos los países allí convocados.



Las cortesanas del concilio


Con la llegada del Concilio la ciudad prosperó rápidamente, y ante el gran número de visitantes pronto empezaron a eclosionar nuevas viviendas, mercados, fondas y hostales, ¡y como no! prostíbulos. A la ciudad llegaron monarcas, cardenales, nobles, eclesiásticos, soldados y toda clase de sirvientes, y tras el sonido de sus tintineantes monedas también se instalaron mercaderes, ladrones y sobre todo prostitutas.

Algunos historiadores apuntan que apaciguar los ánimos de los asistentes y contentar a los allí reunidos se hizo llegar de todas las ciudades próximas más de 700 mujeres públicas. Y que el propio emperador Segismundo escribió una misiva desde Constanza requiriendo los servicios de 1500 prostitutas más.

Panorámica de la ciudad de Constanza

Por muy devoto cristiano que fuese el Emperador esto de la castidad y la fidelidad conyugal no iba con él. Ya que aunque a su llegada a Constanza vino acompañado de su segunda esposa, Bárbara de Celje, viendo el ambiente que iba adquiriendo el concilio no dudó en enviarla rápidamente de vuelta a Hungría.

Y es que la afición del emperador por las mujeres de vida licenciosa era por todos sabidos. Por ejemplo, sabemos que en su visita a la ciudad de Berna en 1434, las autoridades de la ciudad abrieron las puertas de las casas de prostitución de forma gratuita tanto para él como para su ejército. Un detalle, que el emperador agradeció públicamente en su discurso a las autoridades locales, destacando su calurosa hospitalidad y que hubieran puesto a su disposición, y de su séquito, las casas de mujeres públicas durante tres días seguidos.

Prostíbulo medieval.

Otro testimonio sobre la vida licenciosa del Emperador nos lo ofrece el Papa Pío II, que en su novela erótica "Historia de los dos amantes", ¡sí! habéis leído bien... una novela erótica, aunque la escribió antes de ser Papa, y ¡claro está!, después tuvo decir que se arrepentía mucho de haberla escrito.

Pues en esta novela también nos habla del gusto de Segismundo por las mujeres, especialmente aquellas mujeres de alto rango, inteligentes y bellas, por lo tanto no es de extrañar que quedase prendado de nuestra Imperia:

"Por muchas partes se ha difundido con cuántos honores se recibió al Emperador Segismundo al entrar en la ciudad de Siena, de donde somos tú y yo.(...)  Una vez acabadas las ceremonias, cuando Segismundo se acercó a este palacio se encontró por el camino con cuatro mujeres casadas, casi idénticas en nobleza, belleza, edad y elegancia (...) Segismundo, aunque viejo, era proclive al deseo y le deleitaban especialmente las palabras de las mujeres, disfrutaba con sus encantos femeninos y nada le parecía más agradable que el aspecto de aquellas ilustres mujeres".

 

Recordar que durante la Edad Media las mujeres públicas estaban agrupadas como cualquier otro gremio, con sus propios derechos y deberes dentro de la ciudad, al igual que cualquier otra profesión.


Normalmente estas casas de prostitución estaban agrupadas en torno a un barrio, y es que, por aquella época, la prostitución, aunque mal vista, estaba tolerada, siendo una práctica pública y visible. Aunque las mujeres que caían en el mundo de la prostitución solían ocupar una posición social baja y despreciable, muchas veces obligadas a lucir algún tipo de prenda distinguible (cintas amarillas en los brazos).

 

Pero de todas las prostitutas llegadas a la ciudad destacaron especialmente las cortesanas venidas de Roma, encabezadas por Imperia Cognati, que acompañaban al séquito de nobles y eclesiásticos provenientes de la ciudad eterna. 

 

 


Fotograma de la película "La ramera errante"
Vemos a las prostitutas con sus lazos amarillo como signo de diferenciación social.

Cortesanas italianas: el surgimiento de una nueva clase de prostitución


Tintoretto. 1576. Retrato de Veronica Franco.
Worcester Art Museum, Massachsetts.
Este grupo de cortesanas causaron admiración no sólo por su físico, sino sobre todo por sus habilidades en tan diversas artes como la poesía, la música, la pintura. Eran mujeres sofisticadas, cultas, refinadas, osadas y muy inteligentes, expertas en el arte de la seducción, muy alejadas del resto de prostitutas que se habían congregado en la ciudad alemana.

Algunos historiadores apuntan que el surgimiento de este tipo de "mujer de compañía" de lujo se debió precisamente a la postura cada vez más intransigente de la Iglesia sobre el amancebamiento de sus clérigos. Al prohibirles vivir con una mujer de manera estable y pública se dedicaron a disfrutar de la compañía de este otro tipo de mujeres: prostitutas que hacían las veces de amantes, pero también de compañeras de conversación, juegos y entretenimiento.

Por lo que muy pronto surgió en torno a la corte Papal un buen número de mujeres especializadas en tratar el ambiente distinguido y educado de la corte romana. Estas mujeres acompañaban a sus amantes en sus viajes, y en casos excepcionales como el Concilio de Constanza, se asentaban en la ciudad con ellos. Y es aquí, precisamente, en este Concilio, cuando la fama de estas cortesanas se extendió por toda Europa, ya que los nobles y príncipes llegados de todos los rincones de Europa se quedaron anonadados ante la belleza, la etiqueta, la conversación y las habilidades de estas mujeres.

Estas mujeres, sabedoras que su fortuna era tan efímera como su belleza, supieron acumular grandes fortunas jugando con las pasiones y sentimientos de sus numerosos amantes. Por lo que solían mantener una relación estable con algún cliente poderoso, al tiempo que flirteaban con otros hombres. 
Imperia retratada por Rafael como la poetisa griega Safo.

Para saber más sobre estas famosas cortesanas del renacimiento podéis visitar nuestra entrada de "Cortesanas poetisas: la prostitución en el Renacimiento", donde analizamos más profundamente la figura de estas mujeres

La celebración del Concilio supuso una conmoción para la comunidad católica de la época, ya que a pesar que uno de los objetivos de este concilio era regenerar el cuerpo de la Iglesia y ofrecer una imagen menos pecaminosa, en realidad supuso todo lo contrario. Convirtiéndose la ciudad en una nueva Babilonia del pecado, con la presencia de cientos de prostitutas y meretrices que convivieron públicamente con los eclesiásticos, nobles y caballeros allí reunidos.

No nos puede extrañar que una de las medidas tomadas en este Concilio fuese condenar a la hoguera por herejía al pobre Jan Huss (precursor de la reforma protestante), a pesar de haberle prometido salvoconducto si se presentaba allí a explicar sus postulados.  Y es que Huss pregonaba la desobediencia a la Roma, ya que vivía sumida en el pecado y no tenía ninguna autoridad moral sobre el resto de fieles. Imaginamos que todas sus ideas se vieron reforzadas al llegar a la ciudad y ver la vida depravada de las altas jerarquías eclesiásticas allí presentes.

Jan Huss, en el Concilio de Constanza.


Imperia: La primera de las cortesanas


Retrato de Imperia.
Aunque poco sabemos de los avatares de Imperia en su estancia en Constanza, su leyenda como mujer fatal en ese Concilio nace gracias a la pluma del escritor francés Balzac quien la inmortalizó en un texto denominado "La Bella Imperia", su biografía resulta tan interesante que hemos decidido realizarle un post sólo para ella, y es que pocas mujeres han tenido el honor de servir de musa para uno de los grandes artistas del renacimiento como Rafael.

No podemos despedir este post sin recordar que existe otra novela que utiliza el trasfondo de este concilio como parte de su trama, titulada "La ramera errante" de Iny Lorentz, donde una honrada doncella es arrojada por engaños al mundo de la prostitución. Esta novela ha sido llevada a la televisión con un telefilm de escasa calidad del mismo nombre, tendré que hacer el esfuerzo de ver la película para terminar de documentar el post.




Bibliografía


https://www.laviajeraempedernida.com/constanza-el-lago-y-las-cortesanas-del-concilio/

 https://www.opinion.com.bo/articulo/ramona/el-concilio-de-constanza/20140511235000666898.html

https://periodicoirreverentes.org/2012/11/08/ciertos-lugares-imperia/
https://www.opinion.com.bo/articulo/ramona/el-concilio-de-constanza/20140511235000666898.html

jueves, 11 de octubre de 2018

El tapiz de Bayeux y sus enigmáticos penes

El tapiz de Bayeux del s.XI es uno de los documentos medivales más importantes de la historia, y en él se narra la conquista de Inglaterra por parte de los normados, encabezados por su lider Guillermo el Conquistador. Entre otros hechos, el tapiz refleja la famosa batalla de Hastings de 1066.

Este tapiz es un documento único, ya que ha permitido estudiar a los investigadores toda clase de aspectos relacionados con la vida en aquella época, ya que este hermoso tapiz alcanza los 70 metros de largo, y en él, vienen representados 626 personas, 190 caballos, 35 perros, 41 navíos y embarcaciones, 37 edificios y fortalezas...

El tapiz de Bayeux es un fuente documental única sobre el modo de vida y costumbres, la arquitectura militar y civil, el arte militar, la navegación o la agricultura de la sociedad normanda e inglesa de la Edad Media.


A pesar que el tapiz ha sido sometido a toda clase de estudios, hasta ahora nadie se había parado en estudiar con detalle otra  representación muy abundante en el tapiz... sus ¡¡93 penes!!

Sólo 5 penes de los representados en el tapiz están asociados a hombres.
El resto están vinculados a los caballos que aparecen (© Museo Bayeux)


Aunque se desconoce quién lo bordó o lo mandó realizar (se especula que la Reina Matilda o el Arzobispo Odo), nos podemos imaginar los chascarillos y las risas de las tejedoras encargadas de coser el tapiz, especialmente cuando les tocaba ponerse a representar los numerosos genitales representados o alguna de las escenas de desnudos que hay en los bordes del tapiz.

Y es que, aunque la mayoría de estos falos están asociados a los caballos, no faltan representaciones de varios genitales masculinos. ¿el por qué de esta sobreabundancia de penes? Hay investigadores que no dudan en señalar que esto sólo puede ser obra de un hombre, con cierta fijación por estos asuntos, por lo que se cree que su diseño respone a los designios del Arzobispo.


El principal motivo esgrimido para esta proliferación de penes es representar una lucha de virilidades. 



Los penes de los caballos


Por este motivo, los mayores atributos vienen representados en el caballo de Guillermo el Conquistador, y según la importancia del personaje, los atributos de su caballo van en correspondencia.

Al ser esta representación una lucha entre masculinidades, quedaría feo ponerle al enemigo un caballo poco dotado, así que para magnificar la victoria de Guillermo, había que representar el caballo de su principal enemigo, el rey anglosajón Haroldo II, con unos buenos atributos también.

En esta escena vemos como le hacen entrega de su montura a Guillermo el Conquistador antes de la Batalla de Hastings.
Apréciese el tamaño del falo del equino, un detalle nada casual.
 (© Museo Bayeux)





En total son 88 los penes representados en caballos, todos ellos relacionados con la batalla de Hastings, y curiosamente ningún otro animal aparece mostrando los genitales. Por lo que parece evidente que estos penes se enmarcan dentro de un contexto de lucha, de hombría. 

Otro de los personajes destacados en la batalla de Hastings, como bien atestiguan los genitales de su montura, fue Odón de Bayeux, estrecho colaborador de Guillermo. Según nos relata el tapiz tuvo un papel muy importante en la batalla, ya que en un momento crítico del combate logró reunir a las fuerzas normandas dispersas y coordinar un contraataque vital para el desarrollo de la batalla. Aunque como vemos el tamaño de los genitales de su montura no tiene ni punto de comparación con los del futuro rey de Inglaterra.

Aquí vemos como Odón de Bayeux carga contra el enemigo. (© Museo Bayeux)
¡Eso sí! El falo de su caballo no llega a la altura de los genitales de la montura de su lider.


La representación de los genitales masculinos


Las representaciones de los genitales masculinos están confitados en los bordes superiores o inferiores del tapiz, e históricamente la representación de un guerrero desnudo es un símbolo de su derrota y de su humillación.

Pero en este caso, el profesor Steve White, ha ido mucho más allá, entendiendo estas desnudos humanos como representaciones literarias de alguna de las fabulas latinas de Fedro.

¿Escena de violación?

El primer desnudo que destacamos es esta imagen donde se puede ver un hombre con los brazos extendidos hacia una mujer y el pene en erección. La mujer que está desnuda y en posición de lamento, miedo o vergüenza, parece estar tapándose sus genitales.

Aunque tradicionalmente se ha interpretado como una escena de violación, tan propia de cualquier conflicto bélico. El investigador británico cree que se trata de una alusión a algún relato de la época, donde un padre violaba a su propia hija, queriendo representar un acto de traición, seguramente el acto de traición más sucio e inmoral posible.



Escena donde se ve a un hombre desnudo con una erección que se extiende hacia una mujer desnuda,
que se cubre ambas manos con la cara y el pudenda.
(© Museo Bayeux)

Los peligros del sexo

Si seguimos avanzado en el relato,  cuando la imagen central nos narra el avance de las fuerzas normandas hacia la batalla de Hasting, vemos otras dos representaciones de desnudos en la franja superior.

En la primera se ve un hombre desnudo, sujetando un gran hacha que apenas le tapa sus vergüenzas. El hombre parece estar entregándole un objeto a una mujer desnuda. La otra escena "erótica" es la representación de un hombre desnudo con bigote y una mujer, de la que destaca la profusión de su vello púbico representado, identificada como una prostituta.

Ambas representaciones se han interpretado como fábulas donde nos hablan del peligro del sexo, donde el engaño o la traición están presentes.



En esta representación se ve una pareja desnuda (franja superior) que segurmante represente una fábula donde una prostitua profesa su amor por un cliente, ante la incredulidad de éste. (© Museo Bayeux)


¿Infidelidad?

Una de las escenas más enigmáticas del tapiz es la formada por la imagen central de un sacerdote ¿hostigando? a una mujer llamada Ælfgyfa, y la representación del obsceno desnudo que se ve justo debajo. Donde aparece un hombre en cuclillas, vello púbico, testílos y un gran pene erecto en un signiticativo primer plano, apuntando hacia el suelo.



Se ha especulado mucho sobre quién era esta mujer y que representa esta escena, aunque todo parece indicar que el conjunto alude a algún escándalo sexual de la época, muy conocido por las gentes del momento, pero desconocido por nosotros.

 


Conclusión


En resumen, podemos decir que esta prolíferación de penes no tiene nada de casual. Los penes de los equinos vendría a representar la valía en combate de los guerreros representados o su importancia en el campo de batalla. Otro asunto son las escenas de humanos desnudos, que parecen alertar a los espectadores del tapiz sobre tramas de traición y engaño, muy presentes a lo largo del relato de la conquista normada de Inglaterra.

No podemos dejar de reseñar que en posteriores réplicas del tapiz todas estos penes fueron censurados, y los hombres que aparecen desnudos fueron cubiertos con pantalones. Todo ello nos hablaría de como fue variando la moral sexual respecto a la representación de desnudos y escenas eróticas a lo largo de la Edad Media.

Por lo que si en Plena Edad Media era normal ver representaciones de desnudos, vaginas, penes (sólo hay que fijarse en ciertas esculturas del romámico), aunque fuese para alertar a los feligreses de los peligros del sexo; la Iglesia con el paso de los siglos fue tomando una actitud cada vez más estricta y severa sobre el desnudo y la sexualidad humana.






Bibliografía

https://www.historyextra.com/period/medieval/bayeux-tapestry-penis-why-norman-conquest-battle-hastings-william-conqueror/

Uribarri, F.;  'El tapiz de los 93 penes', Revista XL Semanal, 5 de Agosto de 2018.




viernes, 15 de junio de 2018

Termas y prostitución: El espectacular burdel de Tesalónica

En la antigua ciudad griega de Tesalónica, capital del orgulloso reino de Macedonia, se encontró a finales de los 90 uno de los hallazgos arqueológicos más fascinantes que se recuerdan si hablamos de sexualidad y erotismo en el mundo antiguo.

El equipo de arqueólogos, bajo el sol abrasador de Grecia, se encuentran excavando un conjunto termal situado en pleno centro de la ciudad histórica, un yacimiento importantísimo para comprender la historia de la ciudad, ya que no hay muchos vestigios del siglo II a.C. que estén tan bien conservados.

Pero en plenas excavaciones salta la sorpresa, poco a poco, se va desenterrando una llamativa jarra de vino de terracota con un pico en forma de falo y decorada con relieves de Hermes, Afrodita, abejas y uvas, todos ellos símbolos relacionados con el placer, la sexualidad y la fertilidad.

Vasija de evidente forma fálica, hallada en el conjunto termal de Tesalónica.


A pesar de la peculiaridad de la pieza, el equipo de arqueólogos no se deja llevar por la emoción, ya que es habitual encontrar objetos eróticos, o incluso de claro tintes pornográficos, en espacios cotidianos de hace 2000 años.

Pero pronto fueron apareciendo más y sorprendentes objetos de clara intención erótica: jarras y ánforas de motivos sexuales, numerosísimas lucernas eróticas, e incluso ¡dildos! También he leído que durante una exposición en el museo de Tesalónica sobre estos hallazgos estuvo expuesta una ingeniosa máquina sexual accionada con una manivela, aunque no he podido encontrar más información sobre la existencia de este aparato.

Jarra de vino con motivo fálico.


Ya no había lugar a dudas, éstas no eran unas simples termas. Esta excavación vino a confirmar las sospechas que muchos arqueólogos mantenían sobre la estrecha vinculación entre el mundo de las termas y el mundo de la prostitución. Las sorpresas no dejaban de llegar a este yacimiento, y es que, junto a las termas, se encontró otro edificio del que pronto se descubrió su función... un magnífico burdel de dos plantas comunicado directamente con las termas.

Estamos pues ante un yacimiento único y extraordinario, una excavación que vendría a confirmar la existencia de termas sexuales en la Antigüedad.


Un paseo por el burdel de Tesalónica


Nos encontramos en el siglo II a.C., la rica y orgullosa ciudad de Tesalónica, ahora bajo dominación romana, es una ciudad próspera y nudo de comunicaciones entre Bizancio y Roma, además su puerto acoge mercaderes provenientes de todo el Mediterráneo.

Junto a su ágora, el mercado de la ciudad, podemos encontrar una indicación que nos señala la existencia de unos baños, y junto a estas termas encontramos un edificio de dos plantas rebosante de actividad, con hombres entrando y saliendo. De su interior brotan los sonidos de Baco, risas, chistes, y ruido de vasos y jarras de vino.  Nada más entrar en la taberna, nos recibe una "camarera" de extremada belleza, nos pregunta si somos nuevos en la ciudad y que con mucho gusto nos enseñaría las instalaciones...

Reconstrucción ideal del ágora de Atenas.

Estupefactos sólo podemos asentir con la cabeza, mientras seguimos con la mirada a la camarera que vestida con un lino casi transparente nos dice que la sigamos...

Lupanar de Pompeya.
La planta inferior es una populosa taberna de bancos corridos y mesas de madera, donde aparte de vino, se sirven copiosas comidas. Espinas de pescado, huesos de aves e incluso un huevo de avestruz encontraron los arqueólogos en esta estancia, lo que nos indicaría que se celebraban extravagantes servicios de comidas.

La grácil camarera nos dice que la acompañemos a la planta superior, por lo que subimos por unas escaleras de madera a lo que parece un laberinto de pequeñas habitaciones. La estancia está decorada con lascivas pinturas eróticas y los sonidos que salen de esas habitaciones, apenas tapadas con unas cortinas, son otros.

Son los sonidos de Afrodita, que se mezclan en la pesada y cargada atmósfera de la estancia:  gemidos de placer, promesas de amor, fingidos orgasmos, alabanzas a la belleza y obscenas exigencias amatorias... Al fondo, una habitación más amplia, se reserva para un público más selecto, donde según nos cuenta nuestra anfitriona se ofrecen espectáculos erótico-burlescos.

Frescos de con pinturas eróticas de Pompeya.

Volvemos a la planta baja, y la camarera nos dice que nos va mostrar el por qué muchos marineros y comerciantes no dudan en hacer escala en Tesalónica... esquivamos borrachos, mesas y sillas y nos dirigimos a una puerta situada en el lateral de la taberna. Y aunque el paso de los siglos hayan borrado cualquier decoración, podemos imaginar que tanto la puerta como el pequeño corredor que hay tras ella están decorados con motivos marinos y eróticos....

Según vamos descendiendo notamos como la temperatura sube y es que tras abrir otra puerta, no podemos dejar de salir de nuestro asombro, nunca antes, mis infatigables ojos de viajero habían visto algo así...

Las espectaculares termas de Tesalónica


Una nube de vapor envuelve toda la habitación, enormes muros de piedra se alzan al fondo, una variedad de ricos y elegantes mosaicos cubren el suelo. En el centro podemos ver una piscina de agua caliente, y a su alrededor, nos encontramos 25 bañeras pequeñas y sencillas, dispuestas en círculo. En la otra habitación contigua nos señala que se encuentra las piscinas de agua fría y caliente.

Baños de Tesalónica

Toda la estancia se haya iluminada con numerosas lucernas decoradas con escenas pornográficas de toda clase y condición, por nuestro lado nos adelanta otra camarera cargada con una jarra cuya boca tiene forma fálica, y es que toda la estancia está decorada con motivos tan eróticos que harían sonrojar al mismísimo Pan.

Algunas bañeras están ocupadas por meretrices que nos invitan a entrar en ellas y gozar de sus placeres, en otras encontramos a hombres que saciados todos sus apetitos se relajan plácidamente, e incluso en algunas vemos como las meretrices cumplen los deseos y fantasías de algunos de sus clientes.

Ruborizados, decidimos abrir el apetito con una buena jarra de vino griego. Hicimos bien en hacer caso a aquel comerciante ateniense y parar en esta ciudad de lujos y excesos...

Casa de Ninfas


Todo este lujo descrito nos hace pensar que más que un simple prostíbulo este lugar era una "domus meretricius", un prostíbulo de alto stánding.


Las meretrices, como las antiguas hetairas griegas, no sólo se dedicaban al comercio sexual, sino que también entretenían a los hombres con toda clase de juegos y artes como la música, la danza o la interpretación.

Y es que entre los hallazgos más destacados se encuentran dos máscaras de arcilla verdirrojas que podrían indicar que las meretrices portasen estas máscaras en juegos y pantomimas eróticas; por lo que serían mujeres versadas en todo tipo de artes, mujeres cultas y refinadas, que se ganaron el respeto y la admiración de  los hombres que allí acudían.


Conclusión


Statue of Aphrodite, 1st-2nd cent. CE, Thessaloniki Archeology Museum
Estatura de Afrodita
Este pequeño paseo aunque pueda parecer algo exagerado, o una recreación fruto de la imaginativa y lasciva mente de un hombre del siglo XXI ante el erotismo exhuberante de aquella época, tiene grandes visos de ser cierto.

Y es que numerosos especialistas, como el profesor de la Universas de Salónica, Leónidas Tomaras, afirman que era normal que los hombres al finalizar su jornada de trabajo gozasen de un baño relajante antes de disfrutar de una buena jarra de vino o una comida.

El erótico ambiente de los baños y la taberna les invitaría a saciar también otra clase de placeres. "Fuera cual fuera el orden de los placeres, la visita formaba parte de un ritual cotidiano muy común", asegura Tomaras. Por lo que en época romana acabar la jornada tomando un baño relajante y compartiendo una jarra de vino en alguna tabernae cercana con tus amigos tenía que ser algo tan corriente como quedar, hoy en día, a echar un café con un amigo.

Sabemos que tanto los baños como el burdel fueron destruídos por el fuego, seguramente tras un importante terremoto ocurrido ¡¡a finales del siglo I d.C!!. Es decir, este burdel estuvo en funcionamiento durante más de dos siglos.

Por suerte para nosotros, este complejo fue consumido por las llamas, quedando todas estas piezas sepultadas, a salvo de la destrucción del tiempo y la moral.


Su descubrimiento avivó el debate sobre la relación entre el mundo de las termas y el mundo de la prostitución en la Antigüedad clásica, aunque eso ya es otra historia...



Bibliografía

Blázquez, J.M. y Cabrero, J.; Termas y prostíbulos de la antigua Roma, La Aventura de la Historia, núm. 53 (marzo 2003), pp. 90-93.
Bird, M.; Un burdel de Roma renace en Salónica, en https://elpais.com/diario/1999/01/10/cultura/915922801_850215.html


Sykia, Chalkidiki (Συκιά Χαλκιδικής) 2nd c. CE Archaeological Museum of Thessaloniki, ΜΘ 2659
Lagynos decorado con escenas eróticas..
Sykia, Chalkidiki 2nd c. CE Archaeological Museum of Thessaloniki, ΜΘ 2659